Category: Lugares



ABC.es

  • Aumentan las visitas al castillo de Zafra, situado en una comarca de Guadalajara poco poblada y con un atractivo salvaje
 Castillo de Zafra, cerca de Campillo de Dueñas - Borjaanimal

Castillo de Zafra, cerca de Campillo de Dueñas – Borjaanimal

La llegada de turistas a Almería y Sevilla han aumentado un 16 y un 13 por ciento, respectivamente, tras el rodaje de la serie Juego de Tronos, según TripAdvisor, que ha apuntado que el turismo de televisión está en auge, ya que uno de cada cinco viajeros elige destino en base a lo que ve en el cine o la televisión.

Con motivo de finalización de la sexta temporada de Juego de Tronos el próximo 26 de junio y el éxito de esta popular serie de televisión, TripAdvisor ha realizado una comparativa de cifras de tráfico para analizar la popularidad de los lugares de rodaje en todo el mundo entre los viajeros de la web.

El resultado: siete localidades españolas han experimentado un aumento considerable de tráfico desde el año pasado, con una media del 125 por ciento.

Campillo de Dueñas (Guadalajara) ha sido la población española que mayor incremento de interés ha experimentado, con un 291 por ciento más de visitas en TripAdvisor con respecto al año pasado. De hecho, el próximo Castillo de Zafra ha sido el lugar de interés turístico que mayor expectación ha generado esta temporada, con un incremento del 488 por ciento en las visitas en TripAdvisor. Otras localizaciones que han destacado en las búsquedas son las Bárdenas Reales de Navarra, Gerona, Almería, Sevilla y Tudela.

El castillo de Zafra se encuentra en la sierra de Caldereros, en la comarca de Molina de Aragón. Su propietario es Daniel Sanz, quien ha asegurado estos días que hay mucha afluencia de turistas a esta zona salvaje y muy poco poblada. Se trata de un castillo roquero del siglo XII, que tuvo mucha importancia cuando el señorío de Molina se incorporó al Reino de Castilla.

Dado que aparece citado en el primer Fuero de Molina, dado por Don Manrique de Lara, se le supone un origen de fortaleza árabe. Durante los tiempos del rey Fernando III el Santo, el tercer señor de Molina, Gonzálo Pérez de Lara, rebelado contra el monarca, se refugió en él. Dada la inexpugnabilidad del castillo, hubieron de pactar la «Concordia de Zafra», por el que el la actual Molina de Aragón pasaría a formar parte de la corona de Castilla a la muerte de Don Gonzalo, perdiendo su condición de independiente.

Sólo puede visitarse su exterior.

En 2015

Osuna experimentó en 2015 un incremento del 44 por ciento en las visitas durante la emisión de la temporada 5, cuando se emitieron los capítulos rodados en su plaza de toros. Córdoba también incrementó sus visitas durante la emisión de la temporada anterior en un 17 por ciento.

Destinos internacinales

En el ámbito internacional, los destinos que han experimentado mayores subidas son Klis (Croacia) en un 579%, seguido de Vik (Islandia), con un 78%, Dimmuborir (Islandia), en un 64%, Vatnajokull National Park (Islandia), en un 58%, Krka National Park (Croacia), en un 46%, Myvatn (Islandia), en un 42% y Trsteno (Croacia), en un 18%.


ABC.es

  • Operación de urgencia para evitar el derrumbe del Santo Sepulcro
grafico-2-santo-sepulcro-kHc--620x349@abc

El lugar donde fue enterrado Jesús, dentro de la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén (Israel) – ABC

Andamios y más andamios se acumulan en la plaza del Santo Sepulcro de Jerusalén. A primera hora de la mañana y a última hora de la tarde, cuando ya no hay peregrinos, los operarios aprovechan para ir introduciéndolos en el templo y colocarlos en torno al Edículo, una pequeña cámara en la que, según los Evangelios, se produjo el enterramiento y la posterior resurrección de Cristo. Esta tumba es uno de los lugares de jurisdicción compartida para griegos y armenios ortodoxos y católicos, las tres comunidades que controlan de forman milimétrica uno de los templos más sagrados para el Cristianismo, y ha sido necesario el acuerdo entre las tres para empezar las primeras obras de restauración de los últimos 200 años. Atrás quedan siglos de rencillas, desconfianza y peleas públicas como la que protagonizaron griegos y armenios en 2008 y que llevaron a los titulares de la prensa mundial al Santo Sepulcro por los puñetazos, patadas e insultos entre monjes.

El actual Edículo, situado a escasos metros del lugar de la crucifixión, fue levantado en 1810 por los griegos –el anterior, de madera, fue obra de los franciscanos en el siglo XVI, pero quedó destruido en un incendio- y un equipo de nueve expertos llegados de Grecia será el encargado de llevar a cabo la obra. Profesionales con experiencia en la restauración de monumentos como la Acrópolis o de diferentes iglesias bizantinas en la costa Mediterránea que trabajan bajo la supervisión de Antonia Moropoulou, arquitecta de la Universidad Nacional Técnica de Atenas. «Nadie envidia esta responsabilidad y este desafío porque es un gran desafío trabajar aquí, en este ambiente que se respira en un monumento visitado por miles de personas cada día», según declaraciones recogidas por la agencia estadounidense AP, que tuvo acceso exclusivo a la primera noche de trabajo en el lugar santo. La arquitecta adelanta que “la tumba necesita una atención urgente después de años de exposición a factores medioambientales como el agua, la humedad y el humo de las velas. Las losas de mármol y piedra han sufridos deformidades”. Un trabajo minucioso que habrá que realizar piedra a piedra para no alterar el aspecto de la cámara.

Las obras se alargarán durante al menos diez meses, en los que el Edículo no se cerrará al público, y el presupuesto ronda los 3 millones de euros, según reveló Theophilos III, patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén. Las tres comunidades aportarán la misma cantidad y contarán además con una donación personal del rey Abdulá de Jordania, que con este gesto recuerda que hasta la guerra de 1967 fueron los jordanos los que controlaban el este y la ciudad vieja de la ciudad santa, donde se encuentra la basílica. La prioridad es el Edículo, pero las tres partes esperan poder abordar después la remodelación del suelo del templo, que también presenta graves desperfectos. En este caso el acuerdo será más complicado y hay que remontarse a 1960 cuando se logró un acurdo para la reparación del tejado.

Riesgo de derrumbe

Los problemas de estabilidad del actual Edículo se remontan a la etapa del Mandato británico. A finales de los cuarenta las autoridades de Londres decidieron acorazarlo con una una armadura de acero, pero era un remedio temporal que ha durado hasta que los responsables de la Autoridad de Antigüedades de Israel han alertado del serio riesgo de derrumbe. «Tuvimos que reunirnos de urgencia y tomar una decisión, nos vimos forzados a hacerlo debido al aviso de los israelíes y no fue complicado llegar a un acuerdo porque nos beneficia a las tres partes», señala el padre Samuel Aghoyan, que desde hace 16 años es el superior de la Iglesia Armenia Ortodoxa en el Santo Sepulcro. A sus 75 años vive entregado a la custodia del lugar santo y piensa que «las relaciones entre griegos y armenios ortodoxos y católicos son como las que tienen los hermanos dentro de un familia, sufrimos altibajos, pero seguimos siendo siempre de la familia cristiana». Una opinión que con el paso de los minutos decide matizar y confiesa que «nos podemos sentar en una mesa y llegar a un acuerdo puntual como este, pero en el fondo fondo, no nos fiamos los unos de los otros, sobre todo entre griegos y armenios».

Esta desconfianza hace que las reglas de funcionamiento y convivencia del Santo Sepulcro estén por escrito y hayan consolidado el actual status quo por el que cada comunidad es responsable de espacios y tareas concretas. Normas que van desde que el privilegio de dos familias musulmanas a custodiar las llaves de la puerta de la basílica, hasta detalles como la limpieza de los baños o de la plaza de acceso, competencia de los griegos. En los lugares comunes cada columna y cada cirio tienen su dueño.

Los peregrinos que viajen a Tierra Santa encontrarán a partir de ahora andamios en el Santo Sepulcro, pero también en la Basílica de la Natividad de Belén, donde un equipo de expertos italianos trabaja en unas obras de restauración para las que también fue necesario el acuerdo entre estas tres comunidades. En el caso de Belén, se trata de una restauración integral que comenzó hace dos años y que ha costado 16,5 millones de euros, de los que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha logrado recaudar hasta el momento 9,2 y trabaja de forma intensa para encontrar donantes que cubran la parte que falta para terminar de restaurar este templo declarado Patrimonio de Humanidad por la Unesco en 2012.


ABC.es

  • Era uno de los territorios más aislados del planeta. En breve, un aeropuerto la conectará con el mundo

«Se apoderaron de mí por la fuerza, por la fuerza me transportaron aquí… ¿Y quieren pagarme 14.000-15.000 libras anuales por vivir en un lugar como éste? ¿Creen que soy lo suficientemente estúpido? ¿Qué me importa esta maldita isla? ¡Que la manden al diablo!»

 Vista de Santa Elena - TURISMO DE SANTA ELENA

Vista de Santa Elena – TURISMO DE SANTA ELENA

La declaración, extraída de los diarios del doctor irlandés Barry Edward O’Meara, refleja el punto de vista de su paciente, nada menos que Napoleón Bonaparte, con respecto a la Isla de Santa Elena, donde el gobernante francés pasó los seis últimos años de su vida. Es cierto, quizá no sea la mejor campaña de turismo para promocionar este pedazo de tierra, situado a medio camino entre el continente africano y americano: Santa Elena se encuentra a unos 1.950 kilómetros de la desembocadura del río Kunene (frontera entre Namibia y Angola) y, en el extremo opuesto, a casi 4.000 kilómetros de la brasileña Río de Janeiro. Por ello, es uno de los territorios más aislados del planeta.

Hasta el momento, la mejor opción para llegar a este lugar, territorio británico de ultramar perteneciente a Santa Elena, Ascensión y Tristán de Acuña, era embarcarse en el Royal Mail Ship St Helena desde Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Cinco días de viaje y entre 800-2.700 euros dependiendo del camarote elegido.

Pero la situación podría cambiar en breve. En mayo está prevista la apertura de un aeropuerto comercial, con vuelos semanales desde la sudafricana Johannesburgo. Esto servirá para paliar, si cabe, un poco el aislamiento de sus 4.200 habitantes. Y fomentar el turismo a la zona. No en vano, la publicación Lonely Planet elegía recientemente a este lugar como uno de los más excitantes viajes de aventuras para 2016 junto a, entre otros, el parque nacional ruandés Akagera o el volcán San Cristóbal, en Chinandega, Nicaragua.

Porque, a pesar de su lejanía, en Santa Elena, los lugares a visitar no son pocos.

-Longwood House. Residencia de Napoléon desde su llegada el 10 de diciembre de 1815 hasta su muerte el 5 de mayo de 1821. En la actualidad, sirve de museo.

-Tumba de Napoleón. Es cierto, tiene truco. El cadáver de Bonaparte ya no se encuentra en este lugar, después de que en 1840 fuera llevado de vuelta a Francia y enterrado en Los Inválidos. Sin embargo, el recuerdo todavía se muestra evidente.

-Cima de Diana. El punto más alto de Santa Elena, con una altura de 823 metros sobre el nivel del mar. Da nombre al parque nacional donde se enmarca.

-Fuerte High Knoll. El edificio actual fue construido por un destacamento de Reales Ingenieros en 1874, aunque su estructura se basa en un edificio de 1790 que servía a la gobernación local.

 


ABC.es

  • Su localización coincide con la antigua ciudad de Kane, en la actual provincia de Esmirna en el suroeste de Turquía

 

La excelente conservación del peurto de la antigua ciudad de Kane es la que ha permitido reconocer la localización de esta isla - FACEBOOK HÜRRIYET DAILY NEWS

La excelente conservación del peurto de la antigua ciudad de Kane es la que ha permitido reconocer la localización de esta isla – FACEBOOK HÜRRIYET DAILY NEWS

Un equipo de geoarqueólogos ha examinado de la Universidad de Colonia, liderado por el Instituto Alemán de Arqueología han localizado una isla perdida de la Antigüedad en la también desaparecida ciudad de Kane, en la provincia de Esmirna, en el suroeste de Turquía. Una isla cuya existencia era ya mencionada por fuentes antiguas, informa el rotativo turco «Hurriyet».

Durante las investigaciones en las proximidades de la población de Bademli los geoarqueólgos examinaron muestras de capas del subsuelo y han llegado a la conclusión de que en una de ellas hubo una isla y su distancia respecto del continente era cubierta por sedimientos en algunas ocasiones. Precisamente, la calidad del puerto de la antigua ciudad de Kane fue la que permitió localizar al tercera isla.

En el proyecto también han trabajado arqueólogos de las universidades de Izmir, Karlsruhe, Naisa, Munich, Kiel, Colonia, Rostock y Southampton; así como historiadores expertos,geógrafos, topógrafos y geofísicos. Entre ellos, el profesor Felix Pirson quien ha apuntado que gracias a los restos arquitectónicos y de cerámica en la ciudad habían descubierto el lugar en el que se encontraba Kane en la península próxima a Bademli.

«Ha sido un tema de discursión si las islas que estaban aquí eran las Islas Arginus o no hasta que nuestra investigación comenzó. Fue entonces cuando se empezó a revelar que la antigua Kane estaba localizada en una isla. La distancia hasta el continente era cubierta por sedimientos, que terminaron por crear esta península» y ha mostrado su seguridad de que se hallarán más evidencias tras examinar los «restos geológicos».

Puerto importante

En una línea similar, se ha pronunciado el profesor Güler Ates que pertenece al Departamento de Arqueología de la Universidad Celal Bayar quien también ha confirmado lo revelado por los restos de los puertos de Kane: «Era una escala entre importantes rutas como la de Lesbos y Adramytteion (hoy la ciudad turca de Edremit) en el norte y Elaia (Zeytindag, en la actualidad), el principal puerto de la vieja Pérgamo en el sur».

La antigua ciudad de Kane tuvo un rol muy relevante como puerto y usada por los romanos comandados por Lucio Cornelo Escipión durante la guerra contra Antíoco II entre 190 y 191 a.c.

Varios siglos antes esta parte de la moderna Turquía fue el escenario de la Batalla de Arginusas, en el 406 a.c. en plena Guerra del Peloponeso entre Antenas y Esparta. A pesar de la victoria ateniense, el comendante fue capturado y ejecutado al retornar a su país por no auxiliar a los heridos.

 


web

  • El 10 de agosto de 1890, los británicos la entregaron la pequeña isla de Helgoland al emperador Guillermo II. La “única isla de alta mar de Alemania” tiene solo unos metros cuadrados, pero mucha historia para contar.

0,,18636053_303,00

La isla alemana de Helgoland está situada en el Mar del Norte y tiene 2 km de longitud. La pequeña isla de Düne (Duna), en el este, estaba enlazada a la isla principal por una lengua de tierra, pero esta fue sumergida en el mar por una marejada, en 1721. Helgoland está en mar abierto, pero sobre el continente.

Helgoland pasa a ser alemana

El Reino Unido cedió la isla a Alemania, según el tratado de Heligoland-Zanzíbar, en 1890, al tiempo que renunciaba a sus intereses en Madagascar a favor de los franceses, a cambio de que estos abandonaran sus pretensiones sobre la isla de Zanzíbar.

Remilitarización de la isla

Tras la Primera Guerra Mundial, en 1920 florece el turismo en Helgoland, pero a partir de los años 30, los nazis remilitarizan la isla, ampliando el puerto y refaccionando búnkeres y túneles que pueden ser visitados hasta hoy.

Operación “Big Bang”

Luego de que los británicos bombardearon la isla en la Segunda Guerra Mundial, los habitantes de Helgoland fueron evacuados a tierra firme. En 1947, Gran Bretaña hizo explotar las instalaciones militares y las municiones en el operativo “Big Bang”, la mayor explosión no nuclear de la historia.

Los alemanes quieren recuperar la isla

Los temores de que Helgoland pudiera hundirse por completo debido al “Big Bang” no se cumplieron. La isla sigue en pie, a 61 metros por sobre el nivel del mar. En 1950, dos estudiantes de Heidelberg la ocuparon hasta que el gobierno británico volvió a entregarla a Alemania.

Aire puro y cigarrillos

El 1 de marzo de 1952, Helgoland volvió a ser territorio alemán, conservando los privilegios de la era británica: hasta hoy, las compras allí están exentas de impuestos y de aranceles aduaneros. Desde 1962 es un balneario oficial del Mar del Norte, y se caracteriza por el aire puro, pero muchos viajan allí a comprar cigarrillos.

Turismo de un par de horas

Muchos turistas recorren las calles con coloridas casitas cercanas al puerto, que eran depósitos de pescado, pero la mayoría solo permanece en Helgoland unas horas, las suficientes como para admirar su belleza. La mayor afluencia de visitantes se produce al mediodía.

“Anna la larga”

Una de las mayores atracciones de Helgoland es “Anna la larga”, una aguja de tierra de unos 46 m de altura y más de 25 000 toneladas de peso, que emerge a 48 metros de altura desde el Mar del Norte. Está compuesta por arena roja, rica en hierro, y es hogar de más de 350 especies de aves migratorias.

Las focas grises de Helgoland

Sobre las arenas de la “Duna” se revuelcan cientos de focas grises y lobos de mar, cuya caza está prohibida desde los años 70, por lo cual constituyen una gran atracción para el turismo. Sin embargo, solo es posible acercarse a estos animales manteniendo una distancia de 30 metros.

0,,16257650_303,00

Energía eólica

Aunque no se ven desde la isla, Helgoland cuenta con centrales eólicas costa afuera. Una de las empresas hasta alquiló por completo el único hotel de lujo para que vivan allí sus empleados por un período de diez años.

0,,18444564_303,00  0,,17477124_303,00 0,,18635887_303,00 0,,18635864_303,00 0,,18635837_303,00 0,,15775757_303,00 0,,18635831_303,00 0,,18628918_303,00


ABC.es

  • Ni España ni Tailandia ni el Caribe. El European Council on Tourism and Trade sorprende con su apuesta para este año
Bernard Gagnon Palacio Fasilidas, en Gondar, Etiopía

Bernard Gagnon | Palacio Fasilidas, en Gondar, Etiopía

La leyenda se repite a todo aquel que la quiera escuchar:

Cuanta el «Kebra Nagast», la crónica literaria de los emperadores de Etiopía, que cuando la reina de Saba hizo su famoso viaje a Jerusalén, retornó al país africano portando en su vientre al futuro hijo del rey Salomón.

A la edad de veinte años, el propio vástago, Menelik I, viajaría a Israel para conocer a su padre.

Ante los tratos de favor del monarca hacia éste, los celos no tardarían en asomarse a la corte, por lo que el joven príncipe se vio obligado a regresar a su país de origen. Agradecido, no obstante, Menelik I pidió viajar con lo más granado de los intelectuales y sacerdotes locales, para continuar en Etiopía los logros establecidos por Salomón. Entre los diversos regalos para el trayecto se encontraba una copia del Arca de la Alianza, que presuntamente contenía las Tablas de la Ley. Sin embargo, el cofre sería substituido a última hora por el original (aquí las diferentes crónicas difieren sobre el autor de la triquiñuela) y desde entonces descansa en la iglesia de Santa María de Sion, situada en la ciudad de Axum, al norte de Etiopía.

Con lugares tan mágicos como éste, uno entiende que el European Council on Tourism and Trade (ECTT) haya seleccionado a Etiopía como el mejor destino turístico de 2015. Para el organismo, la estable situación política, así como su creciente economía, diversidad, seguridad y desarrollo de infraestructura justifican la elección del país africano.

Aunque nadie se engañe. Etiopía no ofrece las comodidades del clásico destino de safari africano (el ECTT se caracteriza por buscar país alejados del clasicismo: el pasado año fue seleccionado Zimbabue y en 2013, Laos). A pesar de ello, en pocos lugares del mundo el viajero se encontrará con similares espacios de leyenda. He aquí solo algunos de ellos.

Gondar. Elevada a más de dos mil metros sobre el nivel del mar, esta ciudad del norte de Etiopía está considerada el Camelot de África. Y la fama se le queda corta. La fortaleza de Fasil Ghebbi, fundada por el emperador Fasilides en el siglo XVII, poco tienen que envidiar a las leyendas artúricas.

Lalibela. Las once iglesias originarias del siglo XIII excavadas en plena montaña provocaron que en 1978 la Unesco nombrara a este lugar patrimonio de la Humanidad.

Montañas Simien

Montañas Simien

Montañas Simien. De origen geológico único, estas maravillas naturales se extienden hasta los 4.550 metros (cima Ras Dashen).

A ellos se unen, también, visitas obligadas como la propia capital, Addis Ababa, o la depresión del Danakil, en el triángulo Afar, donde fueron hallados los restos fosilizado de «Lucy», de 3,2 millones de años de antigüedad.

Ante unos cantos de sirena geográficos tan espectaculares, no resulta extraño que, a finales de mes, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tenga previsto visitar el país (quien entre 2003 y 2013, ha experimentado un crecimiento económico medio del 10.8%) durante la gira africana que le llevará también a la vecina Kenia.

Las cataratas del Nilo Azul, en Etiopía

Las cataratas del Nilo Azul, en Etiopía

Eso sí, entre tanta loa turística, también hay que recordar otras «peculiaridades» de Etiopía: En las pasadas elecciones parlamentarias de junio, el gobernante Frente Revolucionario Democrático del Pueblo Etíope (EPRDF) y sus aliados se hacían con el 100% de los escaños en juego. De forma paralela, el actual primer ministro, Hailemariam Desalegn, quien en 2012 asumiera el cargo tras la muerte de su antecesor, Meles Zenawi, en el poder durante 21 años, continúa con su campaña de hostigamiento a opositores, activistas y periodistas.

Mientras, no obstante, perdidas en el tiempo, en Axum, Gondar o Lalibela continuarán las leyendas. Siempre a punto para todo aquel que quiera escucharlas.


Cómo ir


El Mundo

  • El Gran Chaco, 1.066.000 km2 de superficie selvática apenas conocidos, acoge un proyecto de exploración cultural en el que participan los españoles Santiago Martínez, Andrés Juste y Emilio Fonseca

14351394958108

Doce profesionales del arte y la cultura de varios países se han aventurado a descubrir el Gran Chaco Americano. El proyecto, llamado Chaco Ra’anga, quiere ofrecer una nueva visión antropológica, histórica y cultural de esta región. La zona selvática tiene 1.066.000 km2 de superficie, y comprende territorios de Argentina, Bolivia, Paraguay y una pequeña porción de Brasil. En la aventura cultural hay tres españoles que, con el apoyo de diferentes organizaciones, como la Red de Centros Culturales de España de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), pretenden ofrecer su punto de vista de esta región, cada uno desde su especialidad y profesión.

Inspirados por la hazaña del soldado alemán Ulrico Schmidt en 1534, los nuevos voluntarios españoles son el antropólogo Santiago Martínez Magdalena, el arquitecto y artista Andrés Juste Hernández y el dibujante y cineasta Emilio Fonseca Martín. Cada uno tiene un proyecto personal para hacer visibles a los casi 7.000.000 de habitantes de esta región, entre ayoreos, tobas, pilagás, guaraníes, matacos y otros pueblos indígenas.

14344756405393

Andrés Juste ofrece ‘Bitácora Sonora’, que pretende contar el Gran Chaco Americano a través de los sonidos.”Mediante lo sonoro intento tocar sensibilidades que han quedado un poco ocultas. He recolectado sonidos de ambientes, cortes de audio naturales o humanos, también tengo testimonios y músicas del folclore de la región”, dice Juste, arquitecto formado en la Universidad Politécnica de Madrid. Él, que además tiene experiencia como músico ha tomado nota de la increíble riqueza sonora de parques naturales como el Kaa-Iya, en la cordillera boliviana. “En estos bosques tupidos es difícil adentrarse porque la vegetación es muy abundante de hecho uno de ellos se llama El Impenetrable”, explica Juste Hernández.

Con su proyecto quiere evidenciar que sonidos que van desde la música, hasta los discursos electorales, son otras vías para conectar con la sociedad actual con la vida que habita en el Gran Chaco Americano. El registro de lenguas como el wichí, el mokoi, el qom o el kuna drec que se han grabado en los distintos países de la zona podrán ser en el futuro un objeto de estudio, ante la amenaza que tienen como lenguas que pueden caer en desuso y en posterior extinción.

14344756132860

Guerras del Chaco

Rememorar los conflictos bélicos y las singularidades de las comunidades indígenas de esta región es la pretensión de Santiago Martínez Magdalena, profesor asociado de la Universidad de Murcia. El resultado final será ‘Crónica Inversa. Chaco reverso‘ un libro que “tiene que ver con la construcción de la memoria y las identidades en el Gran Chaco Americano”, según explica Martínez Magdalena. La singularidad de esa región, es que son tres territorios que pertenecen a tres estados-nación diferentes (Bolivia, Paraguay y Argentina). “Alguien tiene que encargarse de este patrimonio común y crear una identidad transacional. Habría que integrar todas estas comunidades indígenas variopintas en un solo territorio biológico y cultural, que es lo que son”, afirma.

Sus aportaciones serán dos: “Habrá un capítulo para el libro colectivo que se va a editar y una exposición a través de los materiales que tienen que ver con el trenzado de las memorias que he recogido en mi ensayo. Estoy llevando también una crónica de todas las actividades programadas, este diario formará parte del blog y luego ya veremos si acaba convirtiéndose en otro libro”, finaliza Martínez Magdalena.

Emilio Fonseca Martín dará forma al cómic ‘Verde Invisible’. Este será un tebeo de no ficción con rasgos de documental. Sus principales protagonistas serán los pueblos indígenas que viven en aislamiento voluntario. Pretende hacer así una llamada al peligro que representan las grandes sociedades corporativas que emprenden sus proyectos empresariales en estas tierras vírgenes.

“La situación difícil de las poblaciones indígenas que todavía tienen muy complicado el acceso a los territorios y a la educación, los servicios de salud y los derechos de una vivienda digna. Mi trabajo se ha volcado también en la naturaleza, hemos podido constatar que aún existen lugares maravillosos con biodiversidad y recursos importantísimos a nivel mundial pero que están muy amenazados, sobre todo en la parte paraguaya”, resalta Fonseca Martín, licenciado e investigador en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid.

Particularidades del proyecto

Siguiendo el ejemplo de exploradores como el portugués Aleixo Garcia, líder de la primera expedición española que se aventuró en el Chaco allá por el lejano 1524, la ruta emprendida tendrá como objetivo recuperar las historias, pueblos y paisajes diversos que conviven desde hace siglos en este inmenso y salvaje territorio situado entre la imponente cordillera de Los Andes y el Gran Pantanal. El proyecto Chaco Ra’anga consta de varios componentes: Un viaje terrestre y fluvial por algunos puntos destacados del Gran Chaco; la creación de una plataforma transmedia que comunicará el proyecto y los trabajos de los viajeros de una forma interactiva y a través de distintos formatos; la publicación de un libro con las crónicas del viaje y los trabajos susceptibles de ser publicados; la creación de una exposición fruto de los proyectos de los viajeros y la celebración de un simposio internacional con el objetivo de reflexionar sobre las experiencias y obras generadas para contribuir a un mejor desarrollo de la región.


ABC.es

  • Al imponente islote balear hay quien le atribuye extrañas energías y lo relaciona con avistamientos ovnis
abc El islote de Es Vedrá y el menor de Es Vedranell, al suroeste de Ibiza

ABC | El islote de Es Vedrá y el menor de Es Vedranell, al suroeste de Ibiza

«He tenido el privilegio de navegar entre los dos islotes y en ese lugar cuando pasábamos nos fuimos al puente de mandos a mirar los controles de navegación y allí observamos como todas las agujas se movían de un lado a otro sin control». Rossemarie Morinelli comentaba así el 24 de septiembre de 2013 en una publicación de viajes su experiencia junto al imponente islote de Es Vedrà y el menor de Es Vedranell, en el suroeste de Ibiza.

Isleños, pescadores e investigadores de sucesos paranormales también aseguran haber sido testigos de extraños sucesos en las aguas próximas a este islote de apenas 3,8 kilómetros de perímetro y una respetable altura de 382 metros, hoy reserva natural.

Hay quien cree que Es Vedrà adquirió propiedades de acumulación de energía cuando se separó de Ibiza y que forma con el peñón de Ifach, en Alicante, y la costa suroeste de Mallorca, una suerte de «Triángulo de las Bermudas». Le llaman el Triángulo del Silencio y lo asocian con el famoso «caso Manises».

El 11 de noviembre de 1979 (a las 11 p.m. del día 11 del mes 11) un avión Super-Caravelle de la compañía TAE que se dirigía desde Palma de Mallorca a Canarias con 109 pasajeros a bordo tomaba tierra precipitadamente en el aeropuerto de Valencia «a causa de un “ovni». «Los pilotos afirman que les persiguieron “varios puntos de luz roja, que subían y bajaban de una forma no convencional”», destacaba al día siguiente ABC.

«A las 23,08 (hora local) inicié una subida, según el plan de vuelo, de 23.000 a 33.000 pies de altitud. En pleno ascenso vi dos luces rojas, situadas en paralelo, de una intensidad tan enorme que ocultaban a la vista el aparato, o lo que fuese, en el que debían ir instaladas y que seguían una trayectoria de colisión con nosotros. Se desplazaban a una velocidad endiablada, desconocida en cualquier avión convencional y se detuvieron instantáneamente a muy poca distancia del Caravelle», afirmó días después a este periódico el comandante Francisco Javier Lerdo de Tejada, con quince años de experiencia y más de 8.000 horas de vuelo. Tejada aseguraba haber realizado el aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Manises «ante un riesgo real de colisión».

Una vez estuvo el avión en tierra, aún varias personas dijeron haber observado las extrañas luces desde la torre de control de Manises durante más de dos horas.

La tripulación del Caravelle detectó el supuesto ovni media hora después del despegue, entre Ibiza y Alicante, la misma zona donde un año antes un barco butanero afirmaba haber visto una «lluvia» de ovnis. «Sobre las nueve de la noche del pasado martes, cuando estábamos a unas quince millas de Formentera, aparecieron ante nosotros unas luces como de bengala que no permanecían estáticas. Unas luces de un color amarillento a menos de ocho millas de nosotros», señalaba José Luis González, capitán del buque Tamames, que afirmaba que más de cincuenta ovnis les habían cercado durante seis horas.

«Los “ovnis” de escombreras eran paraidistas con linternas» que intervenían en la grabación de un programa para Radio Nacional de España, informaba al día siguiente ABC.

El huésped de Es Vedrà

El gran responsable de las leyendas que circulan sobre Es Vedrà fue sin saberlo el beato Francisco Palau y Quer (1811-1872), fundador de los Carmelitas Terciarios de España, que se retiraba temporadas a orar en una cueva del islote. «Este monte es un islote al oeste de Ibiza, separado de la isla, que se levanta desde el profundo de las aguas hasta el cielo; no hay aquí más habitantes que yo. Tengo la ermita a dos leguas al mediodía de la isla y los hermanos que tienen en ella una barca pesquera, me traen aquí, me dejan solo y se vuelven. En la cima del monte hay una fuente, y las aberturas de las peñas son mis celdas. Aquí me retiro diez años ha y hallo cuanto un solitario puede desear», contaba el padre Palau (Cta 115,2).

En este islote «que en crestas acolumnadas se levanta sobre el profundo del mar Mediterráneo», se quedaba allí solo durante días «para unirme con Dios y su Iglesia», según sus propias palabras.

El padre Palau fue la persona que más tiempo ha pasado en la isla y sus experiencias místicas, en las que describe a «damas de luz» y «seres celestiales» han sido reinterpretadas por algunos, tras el «caso Manises», como avistamientos ovnis.

El beato describía cómo en Es Vedrà «sus columnas se levantan tan a plomo sobre las aguas, que no pueden subir a él sino los peritos del país». Unos alpinistas catalanes escalaron por primera vez el islote en agosto de 1950, desafiando otra antigua leyenda según la cual «nunca podrá ser escalado, ya que quien lo intentare y lograra cononar la cumbre cambiaría al instante de sexo». Francisco Martí Ferrando y Manuel Puig fueron los primeros en hollar la cresta. «La cima Sa Pastora es una explanada de 15 metros de largo, por cinco de ancho. Crece mucha vegetación en forma de mata, pero la mayoría estaba completamente seca. Se divisa muy poco la isla de Ibiza», recogieron en sus apuntes. Estuvieron tres cuartos de hora en la cima antes de descender. Vieron lagartos «de unos 10 o 15 centímetros de largo» y a Martí Ferrando le pareció advertir a una cabra salvaje, aunque Puig dudó de que lo fuera. Ni rastro de ovnis en 1950 y, por supuesto, siguieron siendo hombres tras su hazaña.


ABC.es

  • La «octava» isla canaria ha sido divisada por muchos, cartografiada y fotografiada. Incluso hay quien asegura haber estado en ella pese a que nunca se ha demostrado su existencia
abc La silueta de la isla de San Borondón, en el horizonte, fotografiada en 1958 por M. Rodríguez Quintero

abc
La silueta de la isla de San Borondón, en el horizonte, fotografiada en 1958 por M. Rodríguez Quintero

A 10º 10’ de longitud y a 29º 30’ de latitud situó Juan de Abreu Galindo la enigmática isla de San Borondón cuyas formas dibujó Pizzigano a corta distancia de El Hierro en su mapa de 1367 o Toscanelli en 1476. No eran los únicos puntos en los que esta isla errante había sido divisada antes de desaparecer como por arte de magia al anochecer. Hubo incluso quien aseguró haber puesto pie en esta tierra que Leonardo Torriani dibujaría en tiempos de Felipe II alargada, con colinas dispersas y cruzada por una baja cordillera.

El portugués Pedro Vello relató que en cierta ocasión en la ruta del Brasil, hallándose cerca de las Islas Canarias, los vientos le obligaron a buscar refugio en San Borondón, donde desembarcó junto a otros marineros de Setúbal y descubrió unas enormes huellas de hombre. Se encontraban explorando la isla cuando se levantaron vientos huracanados. Vello llamó a sus hombres, pero al no obtener respuesta y temiendo perder su barco, volvió a él en la chalupa dejando allí para siempre a los dos marineros.

También el canario Marcos Verde dijo haberse topado con la isla fantasma al regreso de la ruta de la Berbería. Bajó con su tripulación a tierra en San Borondón y la recorrió, sin encontrar rastro humano, antes de volver a bordo cuando cayó la noche.

Historias como éstas empujaron al capitán general de las Islas Canarias Juan de Mur y Aguirre a impulsar la que sería la última expedición a San Borondón en 1721, al mando de Gaspar Domínguez. Y como en las misiones anteriores, sin éxito.

Fernando de Troya y Fernando Álvarez, marineros de Gran Canaria, se aventuraron en su búsqueda en 1526 y treinta años después el portugués Roque Nuñes, con el cura palmero Martín de Araña a bordo. Éstos últimos aseguraron haber divisado San Borondón, aunque no desembarcaron. Ni rastro encontró la expedición que salió desde la Palma en 1560 con Hernando de Villalobos, el piloto Gaspar Pérez de Acosta y el misionero fray Lorenzo Pinedo. En el año 1570 dicen que la isla se apareció más veces, con más de cien testigos. Tanto fue así que Hernán Pérez de Grado, primer regente de la Real Audiencia de Canarias, ordenó abrir una investigación sobre esta tierra fantasma, también conocida como la Encubierta, Perdida o No Encontrada.

De San Brandán a San Borondón

San Borondón es el nombre que recibió en Canarias un santo irlandés del siglo VI, San Brandán (Brendán o Brandano), que, según los documentos sobre su vida de los siglos IX al XII, recorrió el Océano Atlántico durante siete años en compañía de catorce monjes, fundando conventos como el de Clonfert. San Brandán buscaba la isla del Paraíso, a tenor de los relatos sobre sus hazañas que recuerdan al cuento de San Amaro o el viaje de Trezenzonio, según destaca el profesor Marcos Martínez Hernández en su artículo «Islas míticas en relación con Canarias».

Saint_brendan_german_manuscript--146x220

wikimedia San Brandán

La posible presencia en el archipiélago de un monje llamado Brandano vino a reforzar pronto esa unión de San Brandán con Canarias que se reflejó en la cartografía medieval.

La isla de San Borondón inspiró a escritores (Vicente Blasco Ibáñez, Jorge Luis Borges, Ignacio Aldecoa…) y fue llevada a la pintura, como en el mural que realizó Juan Ismael en 1935. En 1958, ABC publicó una imagen en la lejanía de la isla errante de San Borondón. «Ha sido fotografiada por primera vez», rezaba el reportaje de Luis Diego Cuscoy que relataba las historias relacionadas con la Encubierta y sus apariciones. «Hace unos días, a los cinco años de su última aparición, la islita ha surgido a sotavento de La Palma, como antes, como siempre. El último dibujo de la silueta de San Borondón fue trazado en el siglo XVII. Y, lo que son los tiempos, tres siglos después, San Borondón ha sido fotografiado» entre Tazacorte y los Llanos de Aridane, señalaba la crónica. «El afortunado fotógrafo, verdadero testigo de excepción, ha dejado fiel constancia del hecho. Uno más que ha creído en la realidad de esa tierra fluctuante», finalizaba este diario.

Aún serían grabadas posteriormente en vídeo sus apariciones y comentadas en programas de televisión e incluso saldrían a la luz documentos del naturalista Edward Harvey, que habría visitado la isla en 1865. Sin embargo, «hoy en día sería descabellado afirmar que San Borondón es una realidad física», admite José Gregorio González en el libro «Canarias mágica».

«Tremenda mentira nos metió el patrón (…) Boguemos ligeros, con fuerza y ardor que allá por los mares la Elvira se hundió sin dar con la isla de San Borondón.», que cantaban Los Sabandeños.

De lo que no hay duda, a juicio de Martínez Hernández, es que «esta isla misteriosa, enigmática y fantasmagórica hasta tal punto está arraigada en el imaginario colectivo del pueblo insular que se la considera la octava isla del Archipiélago canario».


ABC.es

  • La película ganadora de los Goya ha descubierto al público las marismas del Guadalquivir, el mayor arrozal de Europa
Así son de verdad las marismas del Guadalquivir de «La isla mínima»

Héctor Garrido/EBD-CSIC Fotografía aérea de las estructuras fractales de las marismas andaluzas, una de las imágenes que forman parte de la cabecera de créditos de la película «La Isla Mínima»

La película«La Isla Mínima» ha descubierto al público las marismas del Guadalquivir, una de las zonas más inhóspitas de la Península hasta hace apenas medio siglo, pero que tras titánicas décadas de trabajo humano para desecarlas y roturarlas se han consolidado como el mayor arrozal de Europa.

Los sedimentos arrastrados por el Guadalquivir hacia el mar durante siglos colmataron el golfo conocido en la época romana como Lago Ligustino, que llegaba desde el Atlántico hasta Sevilla, y crearon una enorme marisma de unos dos mil kilómetros cuadrados, penetrada por el Guadalquivir y sus dos brazos más importantes: el Brazo del Este y el Brazo de la Torre.

Así son de verdad las marismas del Guadalquivir de «La isla mínima»

Soto Grande, Almonte, Huelva Héctor Garrido/EBD-CSIC

Entre estos tres cauces se conformaron las denominadas islas Mayor y Menor, y ésta última fue seccionada por la Corta de los Jerónimos, una de las ejecutadas desde el siglo XVIII entre meandros del Guadalquivir para facilitar la navegación, creando la ínsula conocida desde entonces como la Isla Mínima, el paisaje argumental de la película del mismo nombre, galardona con diez Goyas.

El filme de Alberto Rodríguez no se ha rodado sólo en las 2.300 hectáreas de Isla Mínima, sino también en Isla Mayor, principal población de estos arrozales; la finca Veta la Palma y la intrincada red de caminos y de canales que conforman las 30.000 hectáreas de este arrozal de la margen derecha del estuario del Guadalquivir, que contrasta con la izquierda, poco alterada ya que desde mediados del pasado siglo alberga el Parque Nacional de Doñana.

El paisaje de los arrozales es radicalmente plano, inundado medio año, polvoriento el otro, en el que solo sobresalen los rectilíneos muros de los canales de agua que delimitan las tablas de arroz y alguna construcción o árbol singulares que sirven de referencia en decenas de kilómetros cuadrados.

Así son de verdad las marismas del Guadalquivir de «La isla mínima»

Isla de Enmedio. Huelva Héctor Garrido/EBD-CSIC

Las geométricas tablas de arroz contrastan con la enrevesada red hídrica del estuario del Guadalquivir, como reflejan las fotos aéreas que cada mes realiza, desde hace décadas, el fotógrafo de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) Héctor Garrido, algunas de cuyas imágenes de esta «armonía fractal de Doñana» ilustran «La Isla Mínima».

Las bandadas de miles de aves que viven en los arrozales conforman uno de los espectáculos más singulares de estas marismas, inalteradas durante siglos, aisladas por periódicas inundaciones y por la malaria y con un uso ganadero y cinegético marginal.

Fue en 1926 cuando buena parte de la margen derecha del estuario del Guadalquivir fue vendida por el marqués de Casa Riera a la sociedad británico-suiza Sociedad de las Islas del Guadalquivir, que comenzó su desecación y roturación para cultivar algodón y arroz.

Así son de verdad las marismas del Guadalquivir de «La isla mínima»

Marisma de San Fernando, Cádiz Héctor Garrido/EBD-CSIC

Al fracaso de esta gran empresa, que ejecutó proyectos de infraestructuras desconocidos hasta la fecha en Andalucía, como kilómetros de canales, carreteras, vías ferroviarias y estaciones de bombeo, siguió el de la Compañía Hispalense de la Valoración de las Marismas y, posteriormente, ISMAGSA que también intentaron, con poco éxito, el cultivo del arroz durante la Segunda República.

Fue el general Gonzalo Queipo de Llano quien a partir de 1937 impulsó definitivamente el cultivo del arroz en esta zona, estratégico para abastecer al bando franquista, pues los otros arrozales españoles, la Albufera de Valencia y el delta del Ebro, permanecían bajo soberanía republicana.

Las condiciones en las que miles de braceros -muchos de ellos republicanos huidos de las matanzas de la Baja Andalucía y Extremadura- domeñaron la marisma para transformarla en un límpido arrozal se asemejaron a las penurias de los campos de trabajo forzado.

Numerosos presos de guerra y políticos también fueron empleados en la construcción de las obras para el riego de estos cultivos.

Así son de verdad las marismas del Guadalquivir de «La isla mínima»

Sancti Petri-La Barrosa. Chiclana. Cádiz Héctor Garrido/EBD-CSIC

La posterior llegada de agricultores valencianos expandió los arrozales por el Bajo Guadalquivir hasta consolidarlos como unos de los principales de Europa, con una cosecha de más de 300.000 hectáreas, casi la mitad de la producción española.

Al ignoto poblado de Alfonso XIII, denominado así al ser el puesto avanzado para las batidas de caza del monarca en estas marismas, le superó a mediados del siglo XX El Puntal, primigenio establecimiento de los braceros del arroz que luego se transformaría en la pedanía de Villafranco del Guadalquivir y, ya en democracia, en la actual Isla Mayor.

La Isla Mínima comenzó su transformación en la primera década del pasado siglo, cuando su propietario, Luis de Olaso, impulsó los regadíos agrícolas y el aprovechamiento ganadero en esta finca, en la que construyó un poblado con este nombre.

El aislamiento geográfico de estas marismas y el silencio forzado de miles de braceros que las transformaron la marisma en condiciones de semi-esclavitud, envolvieron a estas tierras en un halo de misterio desvelado en parte en la película de Alberto Rodríguez.

Medio siglo antes, Alfonso Grosso y Armando López Salinas ya advirtieron la singularidad de esta zona, que recorrieron en agosto de 1960 en un viaje antropológico plasmado en su obra «Por el río abajo», editada en París en 1966 y que no pudo ser publicada en España hasta 1977.

Atín Aya, fotógrafo prematuramente desaparecido en 2007, reflejó en blanco y negro el dramatismo de la vida en la marisma, también reflejado en algunas escenas de «La Isla Mínima».


Héctor Garrido

A %d blogueros les gusta esto: