Las Aportaciones del Himalaya al Deshielo del Planeta


Un nuevo estudio del deshielo en el planeta cuestiona que los grandes glaciares de Asia acumulados al pie de las montañas más altas del mundo se estén derritiendo de forma acelerada debido al cambio climático. La pérdida de glaciares en el Himalaya y el resto de grandes cordilleras de Asia era polémica, ya que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU dijo por error en 2007 que sus glaciares desaparecerían en 2035. El fallo alimentó la hoguera del negacionismo del cambio climático. Sin embargo, ningún investigador serio duda de que este fenómeno esté sucediendo, ni siquiera los autores del nuevo trabajo.“La Tierra está perdiendo una cantidad de hielo increíble cada año y nuestros nuevos resultados servirán para aclarar el aumento del nivel del mar y la respuestas de los glaciares al cambio global”, explica John Wahr, investigador de la Universidad de Colorado en Boulder y coautor del estudio, publicado hoy en Nature.

El trabajo calcula que el mar ha subido cerca de 1,5 milímetros cada año debido al deshielo de glaciares y casquetes de todo el mundo entre 2003 y 2010. La subida es, por ejemplo, mayor que la calculada en 2007 en un gran estudio global que atribuía al deshielo una subida del nivel del mar de 1,1 milímetros al año entre 1996 y 2006, según explica Jonathan Bamber, investigador de la Universidad de Bristol, en un comentario publicado junto al trabajo de Wahr.

El problema de los cálculos anteriores es que se basaban en observaciones hechas a pie de glaciar. En el mejor de los casos, se tomaban medidas de unos cientos de lugares y se extrapolaban a todo el planeta, que contiene unos 200.000 glaciares. El nuevo estudio se ha realizado por satélite, gracias a los dos artefactos GRACE que, desarrollados por Alemania y EEUU, pueden medir cambios en el nivel del terreno en toda la Tierra desde el espacio. Los investigadores han medido con ellos los descensos del terreno en los casquetes polares y el resto de glaciares del mundo con más de 100 kilómetros cuadrados.El dato más sorprendente es que los hielos del Himalaya, el Karakórum y el resto de cordilleras asiáticas apenas han contribuido al aumento del nivel del mar, que se achaca en su mayoría a la Antártida y Groenlandia. Si se excluyen estas dos enormes reservas, el deshielo en le resto del mundo es de menos de la mitad de lo que indicaban estudios anteriores. Pero el cálculo global confirma o incluso empeora las estimaciones anteriores. Entre 2003 y 2010, las grandes masas heladas de la Tierra han perdido 4,3 billones de toneladas. Derretidas, podrían cubrir EEUU con medio metro de agua, señalan los autores del trabajo.

Fuente: Público

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La Venta de Tierras en África y el biodiesel


A lo largo del mundo, millones de hectareas de tierra están siendo compradas por inversores extranjeros con el objetivo principal de la plantación de cultivos generadores de biodiesel (*)

  • El biodiésel (biocombustible) es un líquido que se obtiene a partir de lípidos naturales como aceites vegetales o grasas animales, con o sin uso previo, mediante procesos industriales de esterificación y transesterificación y que se aplica en la preparación de sustitutos totales o parciales del petrodiésel o gasóleo obtenido del petróleo. El biodiésel puede mezclarse con gasóleo procedente del la refinación del petróleo en diferentes cantidades. Se utilizan notaciones abreviadas según el porcentaje por volumende biodiésel en la mezcla: B100 en caso de utilizar solo biodiésel, u otras notaciones como B5B15B30 o B50, donde la numeración indica el porcentaje por volumen de biodiésel en la mezcla.

    El aceite vegetal, cuyas propiedades para la impulsión de motores se conocen desde la invención del motor diésel gracias a los trabajos de Rudolf Diesel, ya se destinaba a la combustión en motores de ciclo diésel convencionales o adaptados. A principios del siglo XXI, en el contexto de búsqueda de nuevas fuentes de energía renovables, se impulsó su desarrollo para su utilización en automóviles como combustible alternativo a los derivados del petróleo.

    El biodiésel descompone el caucho natural, por lo que es necesario sustituir éste por elastómeros sintéticos en caso de utilizar mezclas de combustible con alto contenido de biodiésel.

    El impacto ambiental y las consecuencias sociales de su previsible producción y comercialización masiva, especialmente en los países en vías de desarrollo o del Tercer y Cuarto mundo generan un aumento de la deforestación de bosques nativos, la expansión indiscriminada de la frontera agrícola, el desplazamiento de cultivos alimentarios y para la ganadería, la destrucción del ecosistema y la biodiversidad, y el desplazamiento de los trabajadores rurales.

    Se ha propuesto en los últimos tiempos denominarlo agrodiésel ya que el prefijo «bio-» a menudo es asociado erróneamente con algo ecológico y respetuoso con el medio ambiente. Sin embargo, algunas marcas de productos del petróleo ya denominan agrodiésel al gasóleo agrícola o gasóleo B, empleado en maquinaria agrícola.

Está es una situación que en países subdesarrollados como África está teniendo consecuencias desastrosas ya que está agravando los problemas de seguridad y hambrunas que ya de por si son muy problemáticas.

Contaminación del Medio Ambiente por Países


Generalmente, se considera contaminación cualquier modificación en la composición del aire puro. Otras veces, la definición se basa en la peligrosidad de las sustancias modificadores de esta composición sobre el hombre, los animales o plantas. Las alteraciones en la composición del aire pueden ser de origen natural (debida a vientos, fuegos, nieblas, polen, erupciones volcánicas, etc.) o de origen artificial (provocada por los procesos de combustión, la industria, el tránsito, etc).

Uno de los focos más importantes en la contaminación atmosférica es la combustión de los distintos materiales con el fin de producir energía ya que lanzan a la atmósfera gran cantidad de partículas.

El 99% del aire atmosférico está formado por una mezcla de oxígeno y nitrógeno. Por ahora, los resultados de todas las investigaciones realizadas demuestran que el contenido del aire en estos dos gases es aproximadamente igual en todos los puntos de la Tierra. Lo mismo sucede con los gases nobles, cuya suma representa en la composición del aire 0,9349% en volumen; en cambio, el contenido en hidrógeno y dióxido de carbono (CO2) oscila dentro de ciertos límites; es mayor en las proximidades de los núcleos urbanos, donde existen industrias que queman carbón, que en las regiones no industriales.

En las zonas industriales se encuentra siempre en el aire indicios de hidrocarburos y, sobre todo, de acetileno. Precisamente, este último gas, cuyo punto de sublimación está próximo a los 189,6 K, se enriquece en los aparatos de liquidación del aire o de separación fraccionada, y origina explosiones demoledoras. Por esta causa, en las modernas instalaciones de licuefacción de aire se han dispuesto filtros de carbón activo, en los que el acetileno y los hidrocarburos son convertidos por oxidación en CO2 y H2O.

Finalmente, el contenido en vapor de agua del aire varía, según las condiciones meteorológicas.

En cuanto a la temperatura del aire líquido, hay que considerar que se trata esencialmente de una mezcla de oxígeno y nitrógeno. Hay que entender por licuefacción del aire la simultánea licuación de ambos componentes y, por lo tanto, debe considerarse como una mezcla binaria. Mientras que un gas puro a presión constante se licua a una temperatura fija, la licuefacción de una mezcla binaria tiene lugar entre una zona de temperaturas comprendida entre las temperaturas de licuación o ebullición, de los dos componentes. Así, cuando se enfría mucho el aire, se separa primero el oxígeno de una manera preponderante, comenzando a 81,2 K, y a medida que la temperatura va bajando más, se separa cada vez mayor cantidad de nitrógeno. El punto de ebullición del líquido separado baja a su vez a 78,7 K. En este intervalo se separan también el argón, criptón y xenón, que se disuelven en el aire líquido mientras el helio, el neón o el hidrógeno quedan como gases incondensables, gracias a sus bajísimas temperaturas de ebullición.

Contaminantes atmosféricos

Gran parte de los contaminantes atmosféricos son debidos a la combustión de productos fósiles y a la fundición de sulfuros metálicos. La clasificación de los contaminantes atmosféricos se puede realizar en atención a varios criterios, dependiendo del estado en que se encuentren:

1.- Gaseosos:

a) Primarios (SO2, NOx, hidrocarburos, amoniaco, CO2, etc.).
b) Secundarios (NO2 de la oxidación de NO, ozono, y otros oxidantes fotoquímicos, ácido nítrico, etc.).

2.- Partículas sólidas:

a) Primarios (cenizas de combustibles, partículas metálicas, etc.).
b) Secundarios (ácido sulfúrico y nítrico formados por la oxidación de SO2 y NOx que a su vez forman productos de reacción con NH3).

Desde el punto de vista tóxico, los contaminantes pueden causar daños por un mecanismo diferente, dependiendo de que estén dispersos en forma homogénea (gases y vapores), o en forma heterogénea (polvos y nieblas).

Otro tipo de clasificación posible es atendiendo a la naturaleza química del compuesto:

1.- orgánicos (hidrocarburos poliaromáticos, aldehidos, fenoles, etc.).
2.- inorgánicos (CO, CO2, SO2 y neblina de H2SO4, H2S, NO2, halógenos, metales y cationes).

Cada tipo de contaminante tiene unas propiedades, una peligrosidad y un análisis distinto. Estos contaminantes se obtienen a partir de reacciones de combustión, o bien pueden intervenir en reacciones que ocurran en la atmósfera para obtener otros contaminantes diferentes.

El SO2 en sí no es perjudicial para la salud en concentraciones de hasta 2 ppm, si bien a las personas asmáticas les afecta gravemente, causándoles trastornos respiratorios desde concentraciones de 0,25 ppm. Lo que verdaderamente es perjudicial es el ácido sulfúrico, formado a raíz del óxido, y que da lugar al fenómeno de lluvia ácida. El anhídrido sulfuroso se oxida por la acción de los oxidantes fotoquímicos, que son generados fotoquímicamente (O3, H2O2, etc.). Éstos se forman como producto de la reacción fotoquímica entre los óxidos de nitrógeno y los hidrocarburos insaturados. El proceso desencadenante es la fotólisis del NO2. En este proceso se forman productos, tales como: ozono, nitrato de peroxiacetilo, ácido nítrico, radicales libres, gotículas de ácido sulfúrico y ácidos orgánicos, partículas ácidas de sulfatos, nitratos y ácidos orgánicos, etc.

Estas reacciones se dan, principalmente, en zonas bajo condiciones climáticas secas, donde se produce una gran cantidad de ozono que tiende a acumularse en las partes más altas. El ozono es otro grave problema, sobrepasa niveles altos durante muchas horas del día, debido al aumento del parque de vehículos y a la disminución de agentes reductores, como el anhídrido sulfuroso.

Otro contaminante importante es el monóxido de carbono (CO), el gas contaminante más abundante de la atmósfera, sobre todo, alrededor de las grandes ciudades. Se produce por la combustión incompleta, tales como en automóviles con motor de explosión. Es un gas que se combina fácilmente con la hemoglobina de la sangre, y disminuye la capacidad de oxigenación del tejido celular. El CO también proviene de procesos de descomposición de materia orgánica en los océanos.

Los hidrocarburos aparecen también en procesos de combustión incompleta y por emisiones de instalaciones petrolíferas. De entre ellos, destacan las olefinas, que participan en reacciones de tipo fotoquímico.

Los óxidos de nitrógeno son también muy importantes ya que en presencia de hidrocarburos y bajo la acción de los rayos ultravioleta solares, contribuyen de forma notable a la formación de oxidantes y de ozono, y dan lugar al fenómeno de contaminación química o smog. Los óxidos de nitrógeno se producen en los procesos de fabricación de ácido sulfúrico y nítrico, en los procesos de nitración y en los gases de escape de los vehículos.

Las fuentes de contaminantes atmosféricos principales son: los automóviles, las calefacciones de carbón o de gasóleo y las industrias.

Los problemas de contaminación de origen industrial se presentan por el volumen de emisiones en zonas densamente industrializadas. Las industrias principales causantes de esta situación son: centrales térmicas, siderúrgicas, metalúrgicas, minería, fabricación de cemento, producción de fertilizantes inorgánicos y orgánicos, refinerías de petróleo, industria química inorgánica, plantas incineradoras de residuos sólidos, etc.

Consecuencias de la contaminación atmosférica

La influencia de los contaminantes atmosféricos es tal que genera una problemática a nivel mundial y supone para la humanidad un auténtico reto si el objetivo es mejorar las condiciones ambientales para un mejor desarrollo de la calidad de vida en un próximo futuro. Las principales consecuencias de la contaminación atmosférica son:

– Posibles cambios de clima en la Tierra, debido al aumento de la concentración de anhídrido carbónico en la atmósfera, que es el causante del efecto invernadero.

– Efectos de las lluvias ácidas sobre la tierra. La disolución de óxido de azufre en la gotas de lluvia produce el fenómeno de la lluvia ácida (también se disuelve en las gotitas de la niebla) afectando considerablemente a la demolición de los bosques y a la acidificación de los lagos y de los suelos, lo que conlleva un cambio en las actividades biológicas del suelo.

– Alteración o ruptura de la capa de ozono, debida a la acción de compuestos organohalogenados, como los clorofluorocarbonos presentes en aerosoles, refrigerantes, disolventes, etc.

– Efectos de la radiactividad, procedente del incremento de residuos radiactivos procedentes de las operaciones correspondientes al ciclo del combustible nuclear (que se emplea en las centrales eléctricas termonucleares) y de las armas nucleares.

Contaminación del agua

No es una casualidad que el hombre en los primeros asentamientos buscara la proximidad de ríos o lagos. Aunque la masa total de agua existente en el planeta es una cantidad constante y sigue el llamado ciclo natural del agua, el desarrollo social y el aumento demográfico ocasionan de una u otra manera el incremento de la demanda de agua, por tanto la disponibilidad del agua es cada vez menor. En consecuencia, el agua, no debe desperdiciarse ni malgastarse, pues la escasez puede llegar a ser preocupante. Puesto que las aguas usadas van a desembocar a distintos lugares como son los cauces superficiales (ríos, y lagos), los acuíferos subterráneos y los mares y océanos; éstos son los que sufren con mayor intensidad los efectos de la contaminación ya que el grado de contaminación supera en muchos casos la capacidad de autodepuración del medio acuático.

La contaminación del agua está constituida por elementos y/o sustancias en tales concentraciones que pueden afectar a la salud o bienestar del hombre, o ser una amenaza para la naturaleza. La contaminación que proviene de la actividad humana, puede tener un origen urbano, doméstico, industrial o agropecuario.

La contaminación de las agua puede tener distintos orígenes: vertidos de aguas usadas de origen animal o humano, vertidos de aguas o líquidos residuales industriales, etc. Los numerosos contaminantes y microcontaminantes, que pueden encontrarse en el agua destinada al consumo humano, se clasifican en tres categorías:

– Contaminantes y microcontaminantes minerales (metales pesados, flúor, arsénico, etc.).
– Contaminantes y microcontaminantes orgánicos (fenoles y sus derivados, hidrocarburos, detergentes, etc.).
– Contaminantes y microcontaminantes biológicos (microorganismos y virus).

No deberá utilizarse el agua con indicios de contaminación, especialmente para consumo humano, aunque no se necesita la misma calidad para todos sus usos.

Contaminación del suelo

El suelo ofrece una plataforma para los animales terrestres y es el medio de vida para otras muchas formas de vida: plantas, bacterias, algas unicelulares, líquenes, hongos, insectos, etc. Tampoco podemos olvidarnos del importante papel que tiene en la descomponiendo todo tipo de residuos vegetales, animales y artificiales, en sustancias más elementales; hecho que juega un papel fundamental en el ciclo del carbono, nitrógeno y fósforo.

El suelo actúa igualmente como filtro de sustancias en disolución o en estado coloidal; pero su capacidad de soporte resulta limitada, de tal forma que un suelo se considera contaminado cuando en su interior se introducen elementos extraños y ajenos, que inicialmente estaban inexistentes en el propio sistema. Se trata de un fenómeno normalmente ligado a la actividad antrópica que, en la mayoría de los casos, suele tender a la sobreexplotación de los recursos edáficos.

Uno de los principales problemas de los suelos contaminados es que la movilidad de los contaminantes en su seno, que es un medio sólido, es muy lento por lo que resulta relativamente fácil rastrear la fuente origen del problema pero no su eliminación. Podemos destacar, entre otros: la polución atmosférica, los residuos sólidos urbanos y las actividades agrarias, ganaderas, industriales y mineras.

Efectos de la polución atmosférica

La lluvia ácida es un fenómeno en el que las moléculas de anhídrido sulfuroso (SO2), óxido de nitrógeno y otros compuestos emitidos a la atmósfera reaccionan químicamente con otras partículas en presencia de la luz solar y acaban transformándose en ácido nítrico y ácido sulfúrico.

Los suelos alteran su equilibrio iónico a consecuencia de la lluvia ácida: los iones de calcio y magnesio disminuyen al mismo tiempo que aumentan otros (como el aluminio y el magnesio), que son potencialmente tóxicos para las raíces de las plantas. A este daño en la capacidad agrícola del suelo se une el perjuicio que origina sobre la propia cubierta vegetal que, al contacto con la lluvia ácida, genera o provoca la caída prematura de sus hojas.

Contaminación agrícola

Los compuestos químicos de uso agrícola (abonos, fertilizantes, pesticidas, etc.) constituyen la causa más generalizada del deterioro de la calidad y de la propia potencialidad agrícola del suelo. Algunas características son las elevadas concentraciones de nitratos, la presencia de productos fitosanitarios y la elevada mineralización en el agua y en el suelo por reutilización del agua de riego en áreas de explotación intensiva.

Los pesticidas empleados para combatir las plagas se constituyen hoy en día como productos indispensables para la práctica agrícola. Su uso no está exento de problemas ya que su acción se transmite a otros seres vivos o recursos, cuyos daños en ciertas ocasiones llegan a ser irreparables a pesar del transcurso del tiempo.

Contaminación debida a la actividad ganadera

La actividad ganadera plantea problemas ambientales de muy variadas características entre los que destacan los derivados de la evolución de las explotaciones, desde el pastoreo hasta las instalaciones industriales o semi-industriales.

Las granjas instaladas en núcleos urbanos o en sus proximidades, originan una triple contaminación: atmosférica (debida a los malos olores), edáfica y acuífera (debida a los vertidos que originan sus residuos orgánicos). El problema tiene especial relevancia en lo que se refiere al ganado porcino, ya que siendo el de mayor importancia por la cantidad consumida, es el más contaminante.

Contaminación de origen industrial

Es tan variada como el tipo de industria de que se trate. Las industrias localizadas sobre medios rural, generalmente industrias de transformación de productos ganaderos y agrarios, plantea problemas de contaminación ambiental derivados de los efluentes líquidos que se vierten en enormes cantidades. Los problemas más importantes son los planteados por los vertidos de las aguas residuales de industrias cárnicas y lácteas, por los vertidos de las almazaras, de las industrias azucareras y cerveceras de las industrias viníco-alcoholeras entre otras.

La contaminación debida a la concentración de metales pesados es el mayor problema de contaminación de los suelos. Tiende a producirse en el entorno de industrias, como son los altos hornos; así como en las proximidades de vías de gran tránsito a causa de la liberación de los aditivos en las gasolinas.

Impactos de las explotaciones mineras

Una de las características comunes a todas las explotaciones mineras, previa incluso a la explotación del mineral, es la total deforestación de la zona, para mejorar las posibilidades de circulación de la maquinaria. Se realiza no sólo en la zona de explotación, sino también en amplias zonas circundantes donde se puedan prever construcciones, hangares, hornos, etc. Gracias a esta forma de actuar lo primero que encontramos es un suelo totalmente desprovisto de vegetación, preparado para ser arrastrado por las aguas corrientes procedentes de la lluvia; o bien suelos compactados y arrancados por maquinaria pesada, y todo ello a veces sin tener garantizada la rentabilidad de la explotación, sin conocer los métodos de explotación a seguir o sin haber previsto ningún tipo de recuperación.

El impacto ambiental producido en las zonas de extracción del mineral es altísimo y varía según el tipo; son menos agresivas en explotaciones mineras subterráneas y más destructivas en explotaciones a cielo abierto.

Durante la separación de la mena de la ganga, se originan grandes cantidades de materiales no útiles para la minería, que se acumulan en escombreras (materiales gruesos) y balsas de estériles (materiales finos). Estos depósitos sepultan el suelo primitivo y originario, modifican la topografía y el relieve, y ocasionan graves deterioros económicos y estéticos en el medio natural. Influyen igualmente sobre las zonas circundantes, al crean nuevos microclimas, destruir los anteriores, y alteran enormemente de la vegetación natural y el medio agrícola. Además, en la mayoría de los casos, durante el tratamiento de preparación y lavado del material se añaden compuestos químicos altamente tóxicos, y a pesar de que en la mayoría de las explotaciones debe existir un proceso de reciclaje posterior, muy a menudo quedan incorporados a los materiales de las escombreras y balsas de estériles, lugares desde donde son arrastrados por las aguas meteóricas hasta los acuíferos o, por el contrario, incorporados al complejo cambio del suelo.

En cuanto las zonas de manufactura y consumo, los problemas que se plantean son debidos al tratamiento del mineral con productos químicos. Es en estas zonas donde los peligros son más graves ya que se suelen detectar cuando los daños son irreversibles e incluso en lugares alejados de la propia zona minera, donde muchas veces no se ven compensadas por las ventajas económicas y sociales que la explotación minera pueda tener.

El problema de la eliminación de residuos sólidos

Los miembros de las comunidades urbanas y tecnológicas generan enormes volúmenes de residuos sólidos. El problema más acuciante es que es prácticamente imposible cuantificar el aporte de metales pesados en los vertederos y basureros existentes ya que no existen controles eficaces sobre lo que allí se deposita. Pero el gran problema de los residuos es que la mayoría de éstos ni se recogen para su eliminación ni para su almacenamiento definitivo.

Contaminación acústica

El concepto de ruido, desde el punto de vista medioambiental, se considera como una combinación heterogénea de sonidos que pueden producir molestias con efectos fisiológicos y psicológicos en los individuos. Por lo general, está vinculado al medio urbano e industrial.

Las autoridades administrativas tratan de combatir los ruidos y para ello establecen normas encaminadas a que todo proceso o producto tecnológico conlleve una evaluación del impacto ambiental y por tanto, un estudio del ruido.

Fuente: Espasa, Wiki

El Deshielo del Ártico – La nueva ruta de navegación


No se si el motivo es el Cambio Climático o no. Pero lo cierto es que el hielo Ártico continúa su retroceso, imparable desde hace unos años. Y para quien dude de que esto es una realidad, basta con echar un vistazo al mapa en el que se muestra la situación actual de la banquisa del polo norte y su extensión media en el último cuarto del siglo XX.

Tan grande ha sido el deshielo que recientemente y por primera vez en la historia dos mercantes alemanes procedentes de Corea del Sur y sin necesidad de utilizar buques rompehielos, han alcanzado Rótterdam atravesando el Ártico. Esta ruta de navegación que enlaza el Pacífico con el Atlántico ya se conocía, pero la gran cantidad de icebergs y plataformas heladas que surcaban sus aguas la hacia ciertamente intransitable.

Según los científicos rusos, la nueva vía todavía esta lejos de competir con la tradicional vía marítima de Asia a Europa que atraviesa el Canal de Suez. De hecho solo se encuentra abierta durante seis semanas al año, entre agosto y septiembre. Sin embargo, si el deshielo continúa a la velocidad de estos últimos años, pronto se convertirá en una ruta viable durante cuatro meses anuales.

La apertura de la vía supone importantes ventajes para el transporte, como por ejemplo:

  • Una reducción en tiempo y combustible, ya que se trata de una ruta mucho más corta que la tradicional.
  • Se evita el paso por lugares tan conflictos como Somalia (ver los articulo La Pirateria en Somalia   y   Consecuencias de la Pirateria) .
  • Un menor coste, debido en parte al primer punto detallado, pero también al no tener que pagar las elevadas cuotas de transito impuestas por Egipto a su paso por el canal.
  • Una mejora considerable en la explotación de toda la zona de Siberia, muy rica en hidrocarburos y otras materias primas.

El paso del Noroeste (tal y como es conocido por los rusos), fue recorrido por primera vez en 1878 por Adolf Eric Nordenskjold, navegante sueco, pero su explotación comercial no empezó hasta el desarrollo de la radio y los rompehielos. A partir de 1935, cargueros soviéticos lo transitaron con cierta frecuencia, pero siempre con la ayuda de barcos de apoyo para abrirse paso. Hacia los años 90 cayó en desuso debido al elevado coste económico que suponía su travesía y el colapso político de la URSS.

L os grandes navieras se frotan las manos con las expectativas que la nueva vía proporciona, mientras los científicos se echan las manos a la cabeza sin tener claro si todavía el mundo se encuentra a tiempo de dar marcha atrás a la catástrofe que se avecina.

El Agujero de la Capa de Ozono

Aunque según los científicos parece que la amenaza de la Capa de Ozono no es tan grave como hace unos años, el problema sigue existiendo. Un informe reciente presentado ante el Protocolo de Montreal sentenció que:

  • El ozono en el Ártico y en general en todo el globo, se ha estabilizado. Es decir no se está ampliado el agujero, pero tampoco se está cerrando.
  • La capa de ozono fuera de las regiones polares se espera que a lo largo de los próximos 50 años se recupere a los niveles previos a 1980.
  • Los niveles de ozono en el Ártico se producirán a un ritmo mucho menor.
  • El impacto del agujero sobre el clima mundial es evidente, así como el aumento de la temperatura.

El Ciclo del Agua o Ciclo Hidrológico


El Ciclo Hidrológico consiste en la circulación y conservación del agua en la Tierra. El ciclo hidrológico es el paradigma de los ciclos de nutrientes, pues aparece prácticamente compensado a escala planetaria y movido por la energía solar. La primera descripción realizada sobre el ciclo del agua fue realizada por E. Halley.

El volumen total de agua en nuestro planeta se estima en unos 1.460 millones de km3 y ha permanecido relativamente constante desde hace más de 3.000 millones de años aunque no de forma estacionaria. Este volumen ha desarrollado una incesante dinámica con el desplazamiento continuo del agua desde la superficie de los océanos hasta la atmósfera y viceversa, en lo que se ha denominado ciclo del agua.

El Proceso de Desertificación del Mundo


La desertificación es el proceso de transformación en desiertos de amplias zonas de la superficie terrestre por la desaparición de su vegetación, ya sea por causas naturales (evolución bioclimática regresiva o degradación climática) o no naturales. En los últimos años, el problema de la desertización por causas no naturales, achacables fundamentalmente a las actividades humanas, afecta de manera directa a aproximadamente unos seiscientos millones de personas.

Entre las causas naturales que provocan la desertización, se puede considerar el carácter cíclico de las glaciaciones, con el consiguiente calentamiento de la atmósfera que se produce en los periodos interglaciales. A este respecto, hay teorías que achacan la desertización general que vive la Tierra a este calentamiento, ya que algunos científicos afirman que podríamos estar viviendo el punto álgido de este período interglacial, argumento que es rebatido por otro importante sector de la comunidad científica. También son causas naturales los calentamientos de la atmósfera provocados por fenómenos extraordinarios, como las erupciones gigantescas de un volcán o los impactos de grandes meteoritos sobre la corteza terrestre. Además, la abundancia de rocas poco consolidadas, proclives a una mayor erosión, contribuye al proceso de desertización.

 

En lo relativo a las causas no naturales, cabe reseñar la agricultura y la industria como las actividades humanas que más han afectado a los suelos de la superficie terrestre. Entre las primeras se encuentra la búsqueda de terreno cultivable y su posterior sobreexplotación, que provoca la eliminación de la vegetación existente y, a la larga, la esterilidad del suelo. La pérdida de la masa vegetal y la exposición del suelo desnudo disminuyen la capacidad de absorción de agua, debido a una mayor escorrentía, e incrementan el albedo de la superficie (el reflejo de los rayos solares desde el suelo hacia todas las direcciones). El aumento en el albedo incide negativamente en la formación de nubes, disminuyendo, por tanto, las precipitaciones. La tala de bosques para la obtención de suelos de cultivo, práctica muy extendida en todo el planeta, está disminuyendo rápidamente la cantidad y superficie de tierra arbolada, especialmente en los trópicos, y está cambiando las características de la superficie de grandes áreas de la Tierra.

Otra práctica que acarrea la destrucción de la vegetación es el sobrepastoreo. Es normal en estas actividades la tala de árboles y el incendio provocado de zonas boscosas con el fin de extender las zonas de pastos. También la introducción de especies de pastoreo de forma masiva provoca la pérdida de vegetación, pues éstas impiden la regeneración natural de las especies vegetales.

Las actividades industriales conforman el otro gran grupo de prácticas humanas provocadoras de la desertización global del planeta. Éstas inciden preferentemente sobre los elementos esenciales del clima, a diferencia de las anteriores, cuyos efectos se dejan sentir sobre todo en los suelos. Hay dos consecuencias principales derivadas de los procesos industriales que intervienen en la erosión general del planeta: la lluvia ácida y el efecto invernadero. La lluvia ácida se ha convertido, en las zonas más industrializadas del mundo, en la fuente principal de contaminación ambiental, capaz de producir la deforestación de grandes masas vegetales. En Alemania, por ejemplo, la lluvia ácida es la responsable de la pérdida de la mitad de los bosques en las zonas más industrializadas. Por otra parte, el efecto invernadero se ha revelado en los últimos años como el causante principal del calentamiento de la atmósfera, y, por tanto, de los procesos de desertización que éste conlleva. El efecto invernadero surge por la emisión excesiva de ciertos tipos de gases, principalmente de CO2, que se quedan suspendidos en la atmósfera, formando una capa que permite la entrada de radiaciones del espacio exterior pero no su salida, puesto que al chocar contra la superficie terrestre y volver a proyectarse hacia fuera son incapaces de atravesar la capa de gases, produciendo así un calentamiento progresivo de la atmósfera. Las emisiones de CO2 pueden producirse de manera natural, pero en los últimos años el incremento de CO2 en la atmósfera ha sido tan alto que se ha asociado con los procesos industriales modernos y con la combustión excesiva de combustibles fósiles. Los científicos han calculado que el incremento de CO2 en la atmósfera ha sido de un 15% durante el presente siglo, y que en la actualidad la tasa de incremento es de 0,33% anual. Con estos datos se llega a la conclusión de que la atmósfera está expuesta a un excesivo calentamiento, lo que está produciendo un cambio climático que favorece los procesos de desertización de amplias regiones de la Tierra. Por supuesto, las zonas más proclives a verse afectadas son aquellas que presentan un grado relativo de aridez o semiaridez.

El proceso de desertización afecta a zonas de todos los continentes: América del Norte y del Sur, cuenca del Mediterráneo, región subsahariana, Oriente Medio, Australia, etc. Se calcula que la extensión de los terrenos afectados por este problema supera los 34.000.000 km2. Para atajarlo se hace necesaria la contribución de todos los países del mundo en la implantación de políticas conservacionistas, cuya puesta en marcha, no obstante, se ve obstaculizada por la dinámica actual de la economía mundial. Medidas como el control de las emisiones de gases a la atmósfera, los programas de reforestación de los bosques o el desarrollo de políticas agrarias que tengan en cuenta la regeneración del terreno, son imprescindibles para evitar que la desertización se siga extendiendo por la Tierra. De cualquier modo, los resultados de las mismas difícilmente serán apreciables a corto plazo.

La Influencia del Cambio Climático en el Ártico


El hielo del Ártico es cada vez más delgado y su extensión, menor. A finales de este verano la capa marina congelada cubría 4,34 millones de kilómetros cuadrados, una superficie que se quedó muy cerca del récord histórico de mínimos, el de 2007. Pero los científicos sospechan que, en realidad, se superó esa marca, que la situación fue peor que hace cuatro años por cantidad total de hielo, ya que ahora es más delgado. “Lo que estamos viendo es que, en 10 años, entre 2002 y 2011, es mucho mayor la reducción de volumen, un 60%, que la de extensión, un 30%”, explica Ed Ross, físico de la empresa ASL Enviromental Sciences y de la Universidad de Victoria (Canadá). ¿La causa? No hay que buscar muy lejos: el calentamiento global. “En 20 años el incremento de temperatura registrado, por ejemplo, en la bahía de Hudson, es siete veces superior a la media del planeta; es algo que se aprecia a simple vista”, afirma Vincent Warwick, director del Centro de Estudios Nórdicos (CEN), en Quebec.

Pero la pérdida de hielo en el océano del norte es más compleja que la reducción de su tamaño. “El que se está perdiendo es sobre todo el hielo viejo, y se forma el de un año, que es más frágil”, explica Frederic Lasserre, investigador del CEN. Y esto tiene que ver con el adelgazamiento progresivo de la capa congelada, “porque el hielo viejo puede llegar a tener ocho o nueve metros de grosor, y el nuevo, unos tres”, añade.

El hielo tiene unas propiedades muy interesantes, señalaba el físico Bruce Parsons (Instituto de Tecnología Oceánica, Canadá) en el congreso Ocean Innovation 2011, celebrado en pleno Ártico, en Iqaluit. “Al congelarse pierde densidad y flota (si no, el mar estaría congelado hasta el fondo) y es muy duro, buen aislante y muy quebradizo”.

Para conocer su extensión total los satélites son óptimos, pero medir el grosor es complicado, explica Ross. La perforación es precisa, pero tiene la limitación de ser puntual. “Lo común ha sido medir cómo es de grueso el hielo del océano Ártico con sónar desde submarinos que navegan constantemente por debajo”, añade este especialista. “También se pueden aplicar métodos electromagnéticos desde helicópteros y, desde satélites, láser, radar y altímetros para determinar el volumen de hielo que sobresale del agua”. Así, poco a poco, los científicos van conociendo muy bien al menos algunas regiones árticas, aunque, dicen, queda mucho por hacer para saber del conjunto.

El efecto del calentamiento no es menor en tierra, donde el permafrost (terreno congelado) es muy sensible. “En 1987, empezamos a realizar perforaciones en el permafrost en unos 50 lugares [en territorio del extremo norte]”, explica Michel Allard (de la Universidad Laval, de Quebec). “Hemos constatado que la temperatura está incrementándose y, en las zonas en las que hay deshielo superficial del terreno en verano, esa capa es cada vez más profunda”. Desde 1992, en la península de Quebec, que hasta entonces era una de las más estables del planeta, se registra una de las tasas de calentamiento más altas de la Tierra.

Una consecuencia es que proliferan los arbustos. “Esto tiene un efecto de retroalimentación positiva del calentamiento”, explica Allard, porque el terreno con esta vegetación absorbe más radiación solar que la superficie helada, con lo que se refuerza la subida de la temperatura. Los arbustos, además, retienen más nieve y aumentan su efecto aislante, impidiendo que se congele el suelo en muchas zonas que van colonizando los arbustos, con lo que se extiende esta vegetación.

El CEN tiene en el Ártico, en el Noroeste canadiense, 80 bases científicas. La más septentrional está en Ward Hunt, el extremo del continente americano, señala Émilie Saulnier-Talbot, científica del centro, durante una visita organizada por el Gobierno canadiense. La base más meridional está en la bahía de Hudson, en lo que ellos llaman el final de la carretera. A partir de ahí, hay 3.000 kilómetros de Ártico hasta Ward Hunt y solo se puede viajar por aire, o por mar en verano.

La acelerada pérdida del permafrost influye, por ejemplo, en el mayor riesgo y coste de las infraestructuras y edificios, que se quedan en suelo inestable. Pero no solo. “Cuando se derrite el permafrost se forman lagos y prolifera en ellos actividad microbiana”, concreta otra científica del CEN, Isabelle Laurión. Y esos lugares pasan de ser sumideros de carbono atrapado a emisores activos de gases de efecto invernadero liberados por la actividad de plantas y microorganismos. “Los parches de agua en el hielo están aumentando y estos fenómenos poco conocidos pueden esconder un efecto grande de aceleración del cambio climático”, advierte Laurión. “El calentamiento es muy intenso en los polos y los cambios pueden ser drásticos”, asevera.

Sin duda los ecosistemas reaccionan ante las condiciones climáticas cambiantes y el científico Luis Fortier pone varios ejemplos, desde los osos polares y las morsas, hasta el zooplancton marino, pasando por las focas. En Canadá hay unos 20.000 osos blancos en 12 poblaciones, dice. “Cada hembra necesita comer entre 50 y 55 focas (phoca hispida) al año para no pasar hambre y poder reproducirse”, y esas focas se reproducen en el hielo, que cada vez es menos extenso. “Esto supone un serio riesgo para los osos”. También las morsas afrontan problemas al retraerse la capa helada porque están encima de las plataformas en aguas someras y se alimentan de animales del fondo, que resultan más inaccesibles si la placa helada se aleja de la orilla, apunta Warwick.

Con menos hielo hay más luz en el agua y, por tanto, mayor actividad fotosintética y más comida, en general, para todo el ecosistema marino, continúa Fortier. Esto afecta al zooplancton y, por la cadena alimenticia, a numerosos animales, incluido el bacalao ártico y la foca que se lo come. “Habrá un reemplazo de las especies árticas por las más generalistas. En 50 años habrá cambiado todo el ecosistema. Esto será en un tiempo más parecido al norte del Atlántico y del Pacífico”, advierte. “Poco a poco nos vamos quedando sin Ártico”, sentencia Warwick.

Fuente: ABC

El deshielo de glaciares de Canadá ha crecido un 1.000% desde 2005


El Mundo

Vista aérea de Barnes Ice Cap en mayo de 2015 NASA

Vista aérea de Barnes Ice Cap en mayo de 2015 NASA

El deshielo de los glaciares de Canadá y sus masas heladas se ha convertido en uno de los principales responsables de los cambios en el nivel del mar debido a la rapidez con la que se están derritiendo. Así lo asegura un estudio basado en los datos recogidos entre 1991 y 2015, el primero que analiza la evolución de las masas de hielo en ese país durante un periodo tan amplio. La investigación se ha publicado en Environmental Research Letters.

Según asegura el equipo de la Universidad de California en Irvine (EEUU), que firma esta investigación, la pérdida de hielo en los glaciares y masas heladas de las Islas de la Reina Isabel (Queen Elizabeth) ha aumentado de forma dramática entre 2005 y 2015: nada menos que en un 1.000%. La pérdida media de hielo, detallan, es de 30.000 millones de toneladas por año.

Los científicos apuntan directamente al aumento de temperaturas experimentado en esa región en los últimos 10 años como causante del acelerado deshielo: “Durante la última década, a medida que la temperatura de la atmósfera subía, la superficie derretida se ha incrementado de forma dramática“, afirma Romain Millan, autor principal del estudio.

Los científicos prevén, además, que el deshielo irá en aumento en las próximas décadas. Una tendencia muy preocupante teniendo en cuenta que Canadá alberga el 25% de todo el hielo ártico, sólo superado por Groenlandia.

Aire caliente

El estudio fue realizado con datos recabados por satélites y modelos climáticos regionales para determinar cuánto hielo ganan y pierden cada año, e intentar entender las causas. Debido a que una gran cantidad de glaciares terminan en zonas de costa, pensaban que la principal causa del deshielo acelerado eran las corrientes de agua cálida que bañan a estas montañas de hielo.

Sin embargo, descubrieron que hasta 2005 la pérdida de hielo fue debida a dos factores, que contribuyeron al deshielo de una forma similar: el 52% fue debido a las masas de agua que chocan con los frentes costeros de los glaciares y hacen que se desprendan icebergs, mientras que el 48% del deshielo de los glaciares fue causado por el aumento de la temperatura del aire.

Durante el periodo 2005-2015, las temperaturas atmosféricas no han parado de crecer. Esa subida continua de las temperaturas, dicen los autores de este estudio, ha hecho que la pérdida de hielo por esta causa haya ascendido al 90%.

Los datos de este estudio se suman a los de otros investigadores, que están monitorizando el estado de glaciares en todo el mundo. El pasado octubre, una investigación, también de la Universidad de California en Irvine, revelaba que tres glaciares de la Antártida occidental habían perdido hielo a un ritmo sin precedentes entre 2002 y 2009. De hecho, los científicos creen que sólo el deshielo en la Antártida puede duplicar el aumento del nivel del mar.

2016 ha sido, globalmente, el año más cálido desde que hay registros de temperaturas, superando a 2015, que ostentaba ese récord.

Dónde ver las mareas más grandes de Europa


ABC.es

  • La diferencia de altura entre marea baja y marea alta en Saint-Malo (Francia) es excepcional
Saint-Malo, en la Bretaña francesa

Saint-Malo, en la Bretaña francesa

Las mareas son cambios periódicos del nivel del mar producidos principalmente por la fuerza de atracción gravitatoria que ejercen el Sol y la Luna sobre la Tierra. Es un fenómeno meteorológico que, en sus situaciones más extremas, puede convertirse también en un atractivo turístico.

La situación geográfica de la bahía de Saint-Malo, en la región francesa de Bretaña, es el teatro de las mayores mareas de Europa. Durante la época de las grandes mareas, cuando el Atlántico entra en el embudo que es el canal de la Mancha, las olas llegan muy rápido y muy fuerte. La diferencia de altura entre marea baja y marea alta es excepcional en esta esquina atlántica llegando a los 13 metros.

El espectáculo más impresionante se contempla a lo largo del dique du Sillon y en Rochebone, sobre todo si sopla un viento fuerte de noroeste, ya que el impacto de las olas es extraordinario recubriendo muchas plazas de la ciudad corsaria.

Con marea baja, el mar desvela sus tesoros tanto en la arena como en las rocas. Cangrejos, gambas, almejas… las familias y los aficionados al marisqueo disponen de una horas para llenar sus cubos antes de que suba de nuevo la marea.

Chateaubriand, que nació en esta costa en 1768, escribió: «Durante las horas de reflujo, el puerto queda seco y, en las orillas este y norte del mar, se descubre una playa de la más hermosa arena. Es posible dar la vuelta entonces a mi nido paterno. Al lado y a lo lejos, hay diseminados peñascos, fuertes, islotes deshabitados: el Fort-Royal, la Conchée, Cézembre y el Grand-Bé, donde estará mi tumba», escribió.

Precisamente, a la roca donde reposa el vizconde de Chateaubriand sólo se puede llegar en las horas de bajamar.

Además de Saint-Malo, existen otros lugares para disfrutar de este fenómeno de la naturaleza. Las grandes mareas permiten acceder a zonas del litoral que no suelen ser accesibles a pie como la bahía de Saint-Brieuc y su reserva natural, Roscoff y el amplio campo de algas que cosechan manualmente para la cosmética, la agricultura o la alimentación.

A lo largo de la costa bretona, múltiples islas salpican el mar y muchas solo se pueden alcanzar gracias a rutas sumergidas que se desvelan únicamente con marea baja. La isla Callot en la bahía de Morlaix, la isla Berder en el Golfo del Morbihan o la isla de la Comtesse en Saint-Quay-Portrieux, forman parte de estas pequeñas islas que se pueden visitar cuando se retira el mar.

El Ártico y la Antártida baten récords mínimos de hielo marino en noviembre


ABC.es

  • Las temperaturas inusualmente altas, los vientos persistentes del sur y un océano más cálido de lo normal se citan entre las causas
Los científicos están más preocupados por cómo se ha comportando la región antártica en noviembre - J. Beitler/National Snow and Ice Data Center

Los científicos están más preocupados por cómo se ha comportando la región antártica en noviembre – J. Beitler/National Snow and Ice Data Center

La extensión del hielo marino del Ártico y el que rodea la Antártida registró récords mínimos históricos en noviembre desde que en 1979 comenzaran los registros por satélite, según los últimos datos del Centro Nacional de Datos de Nieve y de Hielo (NSIDC, en sus siglas en inglés), que pertenece al Instituto Cooperativo para la Investigación en Ciencias Ambientales (Cires) de la Universidad de Colorado en Boulder (Estados Unidos).

La superficie helada del Ártico promedió en noviembre 9,08 millones de kilómetros cuadrados (km2), lo que supone 1,95 millones de km2 por debajo de la media de ese mes entre 1981 y 2010.

La disminución fue de unos 50.000 km2 y se produjo principalmente en el mar de Barents, una zona del océano Ártico al norte de Noruega, Finlandia y el oeste de Rusia.

La extensión del mes pasado fue de 3,2 desviaciones estándar por debajo del promedio, que supera la de 2012, cuando la superficie del verano alcanzó entonces un récord mínimo.

La superficie helada del Ártico promedió en noviembre 9,08 millones de km2, casi dos millones por debajo de la media de ese mes entre 1981-2010

Los científicos del NSIDC indicaron que esta reducción no tiene precedentes en el registro satelital de noviembre y que las temperaturas inusualmente altas, los vientos persistentes del sur y un océano más cálido de lo normal provocaron ese mínimo histórico.«Parece un triple contratiempo», recalcó Mark Serreze, director del Centro Nacional de Datos de Nieve y de Hielo.

Desde el noreste de Groenlandia hacia los archipiélagos de Svalbard (Noruega) y Tierra del Norte (noreste de Rusia), las temperaturas del aire a 925 hectopascales de presión (unos 720 metros sobre el nivel del mar) fueron de hasta 10ºC sobre el promedio de noviembre entre 1981 y 2010.

Las temperaturas de la superficie oceánica en los mares de Barents y Kara se mantuvieron inusualmente altas: hasta 4ºC por encima del promedio alrededor del archipiélago de Nueva Zembla (Rusia) y Svalbard. Ello reflejó un patrón de vientos del sur que ayudó a empujar el hielo hacia el norte y reducir la extensión helada.

«Normalmente, el hielo marino comienza a formarse en los fiordos a principios de noviembre, pero este año no se encontró hielo», apuntó Juliana Stroeve, científica del NSIDC que estuvo en Svalbard el mes pasado.

El hielo marino del Ártico se encuentra ahora en las primeras etapas de congelación del invierno y se espera que continúe expandiéndose hasta alcanzar su máximo alrededor de marzo del próximo año.

Hemisferio sur
En cuanto al hemisferio sur, la extensión de hielo marino que rodea la Antártida disminuyó muy rápidamente a principios de noviembre y estableció un mínimo récord de este mes debido a las temperaturas moderadamente cálidas y a un cambio rápido en los vientos circumpolares.

La extensión media del hielo antártico en noviembre fue de 14,54 millones de kilómetros cuadrados, lo que significa 1,81 millones de km2 menos que la media entre 1981 y 2010. Se trata de más del doble del mínimo histórico anterior de noviembre, establecido en 1986, y 5,7 desviaciones estándar por debajo del promedio de ese periodo de 30 años de referencia.

La extensión media del hielo antártico en noviembre fue de 14,54 millones de km2; 1,81 millones menos que la media entre 1981 y 2010
Las temperaturas del aire en el Antártico fueron de dos a cuatro grados más altas de lo normal y un patrón de vientos fuertes del oeste contribuyeron a crear una capa de hielo marino más dispersa en esa zona del planeta. Un cambio rápido a una estructura de viento más variada, con tres áreas principales de vientos del norte, comprimió rápidamente el hielo marino alrededor de Tierra de Wilkes, Tierra de la Reina Maud y la Península Antártica. Además, al este del mar de Weddell y a lo largo de las costas de los mares de Admunsen y de Ross se abrieron varias polinias muy grandes (espacios abiertos de agua rodeados de hielo marino).

«El Ártico ha sido normalmente donde más interés encontramos, pero este mes la Antártida ha cambiado el guión y es el hielo meridional el que nos sorprende», señaló Walt Meier, científico de la NASA e investigador afiliado al NSIDC.