Category: Ecología/Medioambiente



El Mundo

Vista aérea de Barnes Ice Cap en mayo de 2015 NASA

Vista aérea de Barnes Ice Cap en mayo de 2015 NASA

El deshielo de los glaciares de Canadá y sus masas heladas se ha convertido en uno de los principales responsables de los cambios en el nivel del mar debido a la rapidez con la que se están derritiendo. Así lo asegura un estudio basado en los datos recogidos entre 1991 y 2015, el primero que analiza la evolución de las masas de hielo en ese país durante un periodo tan amplio. La investigación se ha publicado en Environmental Research Letters.

Según asegura el equipo de la Universidad de California en Irvine (EEUU), que firma esta investigación, la pérdida de hielo en los glaciares y masas heladas de las Islas de la Reina Isabel (Queen Elizabeth) ha aumentado de forma dramática entre 2005 y 2015: nada menos que en un 1.000%. La pérdida media de hielo, detallan, es de 30.000 millones de toneladas por año.

Los científicos apuntan directamente al aumento de temperaturas experimentado en esa región en los últimos 10 años como causante del acelerado deshielo: “Durante la última década, a medida que la temperatura de la atmósfera subía, la superficie derretida se ha incrementado de forma dramática“, afirma Romain Millan, autor principal del estudio.

Los científicos prevén, además, que el deshielo irá en aumento en las próximas décadas. Una tendencia muy preocupante teniendo en cuenta que Canadá alberga el 25% de todo el hielo ártico, sólo superado por Groenlandia.

Aire caliente

El estudio fue realizado con datos recabados por satélites y modelos climáticos regionales para determinar cuánto hielo ganan y pierden cada año, e intentar entender las causas. Debido a que una gran cantidad de glaciares terminan en zonas de costa, pensaban que la principal causa del deshielo acelerado eran las corrientes de agua cálida que bañan a estas montañas de hielo.

Sin embargo, descubrieron que hasta 2005 la pérdida de hielo fue debida a dos factores, que contribuyeron al deshielo de una forma similar: el 52% fue debido a las masas de agua que chocan con los frentes costeros de los glaciares y hacen que se desprendan icebergs, mientras que el 48% del deshielo de los glaciares fue causado por el aumento de la temperatura del aire.

Durante el periodo 2005-2015, las temperaturas atmosféricas no han parado de crecer. Esa subida continua de las temperaturas, dicen los autores de este estudio, ha hecho que la pérdida de hielo por esta causa haya ascendido al 90%.

Los datos de este estudio se suman a los de otros investigadores, que están monitorizando el estado de glaciares en todo el mundo. El pasado octubre, una investigación, también de la Universidad de California en Irvine, revelaba que tres glaciares de la Antártida occidental habían perdido hielo a un ritmo sin precedentes entre 2002 y 2009. De hecho, los científicos creen que sólo el deshielo en la Antártida puede duplicar el aumento del nivel del mar.

2016 ha sido, globalmente, el año más cálido desde que hay registros de temperaturas, superando a 2015, que ostentaba ese récord.


ABC.es

  • La diferencia de altura entre marea baja y marea alta en Saint-Malo (Francia) es excepcional
Saint-Malo, en la Bretaña francesa

Saint-Malo, en la Bretaña francesa

Las mareas son cambios periódicos del nivel del mar producidos principalmente por la fuerza de atracción gravitatoria que ejercen el Sol y la Luna sobre la Tierra. Es un fenómeno meteorológico que, en sus situaciones más extremas, puede convertirse también en un atractivo turístico.

La situación geográfica de la bahía de Saint-Malo, en la región francesa de Bretaña, es el teatro de las mayores mareas de Europa. Durante la época de las grandes mareas, cuando el Atlántico entra en el embudo que es el canal de la Mancha, las olas llegan muy rápido y muy fuerte. La diferencia de altura entre marea baja y marea alta es excepcional en esta esquina atlántica llegando a los 13 metros.

El espectáculo más impresionante se contempla a lo largo del dique du Sillon y en Rochebone, sobre todo si sopla un viento fuerte de noroeste, ya que el impacto de las olas es extraordinario recubriendo muchas plazas de la ciudad corsaria.

Con marea baja, el mar desvela sus tesoros tanto en la arena como en las rocas. Cangrejos, gambas, almejas… las familias y los aficionados al marisqueo disponen de una horas para llenar sus cubos antes de que suba de nuevo la marea.

Chateaubriand, que nació en esta costa en 1768, escribió: «Durante las horas de reflujo, el puerto queda seco y, en las orillas este y norte del mar, se descubre una playa de la más hermosa arena. Es posible dar la vuelta entonces a mi nido paterno. Al lado y a lo lejos, hay diseminados peñascos, fuertes, islotes deshabitados: el Fort-Royal, la Conchée, Cézembre y el Grand-Bé, donde estará mi tumba», escribió.

Precisamente, a la roca donde reposa el vizconde de Chateaubriand sólo se puede llegar en las horas de bajamar.

Además de Saint-Malo, existen otros lugares para disfrutar de este fenómeno de la naturaleza. Las grandes mareas permiten acceder a zonas del litoral que no suelen ser accesibles a pie como la bahía de Saint-Brieuc y su reserva natural, Roscoff y el amplio campo de algas que cosechan manualmente para la cosmética, la agricultura o la alimentación.

A lo largo de la costa bretona, múltiples islas salpican el mar y muchas solo se pueden alcanzar gracias a rutas sumergidas que se desvelan únicamente con marea baja. La isla Callot en la bahía de Morlaix, la isla Berder en el Golfo del Morbihan o la isla de la Comtesse en Saint-Quay-Portrieux, forman parte de estas pequeñas islas que se pueden visitar cuando se retira el mar.


ABC.es

  • Las temperaturas inusualmente altas, los vientos persistentes del sur y un océano más cálido de lo normal se citan entre las causas
Los científicos están más preocupados por cómo se ha comportando la región antártica en noviembre - J. Beitler/National Snow and Ice Data Center

Los científicos están más preocupados por cómo se ha comportando la región antártica en noviembre – J. Beitler/National Snow and Ice Data Center

La extensión del hielo marino del Ártico y el que rodea la Antártida registró récords mínimos históricos en noviembre desde que en 1979 comenzaran los registros por satélite, según los últimos datos del Centro Nacional de Datos de Nieve y de Hielo (NSIDC, en sus siglas en inglés), que pertenece al Instituto Cooperativo para la Investigación en Ciencias Ambientales (Cires) de la Universidad de Colorado en Boulder (Estados Unidos).

La superficie helada del Ártico promedió en noviembre 9,08 millones de kilómetros cuadrados (km2), lo que supone 1,95 millones de km2 por debajo de la media de ese mes entre 1981 y 2010.

La disminución fue de unos 50.000 km2 y se produjo principalmente en el mar de Barents, una zona del océano Ártico al norte de Noruega, Finlandia y el oeste de Rusia.

La extensión del mes pasado fue de 3,2 desviaciones estándar por debajo del promedio, que supera la de 2012, cuando la superficie del verano alcanzó entonces un récord mínimo.

La superficie helada del Ártico promedió en noviembre 9,08 millones de km2, casi dos millones por debajo de la media de ese mes entre 1981-2010

Los científicos del NSIDC indicaron que esta reducción no tiene precedentes en el registro satelital de noviembre y que las temperaturas inusualmente altas, los vientos persistentes del sur y un océano más cálido de lo normal provocaron ese mínimo histórico.«Parece un triple contratiempo», recalcó Mark Serreze, director del Centro Nacional de Datos de Nieve y de Hielo.

Desde el noreste de Groenlandia hacia los archipiélagos de Svalbard (Noruega) y Tierra del Norte (noreste de Rusia), las temperaturas del aire a 925 hectopascales de presión (unos 720 metros sobre el nivel del mar) fueron de hasta 10ºC sobre el promedio de noviembre entre 1981 y 2010.

Las temperaturas de la superficie oceánica en los mares de Barents y Kara se mantuvieron inusualmente altas: hasta 4ºC por encima del promedio alrededor del archipiélago de Nueva Zembla (Rusia) y Svalbard. Ello reflejó un patrón de vientos del sur que ayudó a empujar el hielo hacia el norte y reducir la extensión helada.

«Normalmente, el hielo marino comienza a formarse en los fiordos a principios de noviembre, pero este año no se encontró hielo», apuntó Juliana Stroeve, científica del NSIDC que estuvo en Svalbard el mes pasado.

El hielo marino del Ártico se encuentra ahora en las primeras etapas de congelación del invierno y se espera que continúe expandiéndose hasta alcanzar su máximo alrededor de marzo del próximo año.

Hemisferio sur
En cuanto al hemisferio sur, la extensión de hielo marino que rodea la Antártida disminuyó muy rápidamente a principios de noviembre y estableció un mínimo récord de este mes debido a las temperaturas moderadamente cálidas y a un cambio rápido en los vientos circumpolares.

La extensión media del hielo antártico en noviembre fue de 14,54 millones de kilómetros cuadrados, lo que significa 1,81 millones de km2 menos que la media entre 1981 y 2010. Se trata de más del doble del mínimo histórico anterior de noviembre, establecido en 1986, y 5,7 desviaciones estándar por debajo del promedio de ese periodo de 30 años de referencia.

La extensión media del hielo antártico en noviembre fue de 14,54 millones de km2; 1,81 millones menos que la media entre 1981 y 2010
Las temperaturas del aire en el Antártico fueron de dos a cuatro grados más altas de lo normal y un patrón de vientos fuertes del oeste contribuyeron a crear una capa de hielo marino más dispersa en esa zona del planeta. Un cambio rápido a una estructura de viento más variada, con tres áreas principales de vientos del norte, comprimió rápidamente el hielo marino alrededor de Tierra de Wilkes, Tierra de la Reina Maud y la Península Antártica. Además, al este del mar de Weddell y a lo largo de las costas de los mares de Admunsen y de Ross se abrieron varias polinias muy grandes (espacios abiertos de agua rodeados de hielo marino).

«El Ártico ha sido normalmente donde más interés encontramos, pero este mes la Antártida ha cambiado el guión y es el hielo meridional el que nos sorprende», señaló Walt Meier, científico de la NASA e investigador afiliado al NSIDC.


web

  • Las aguas crecerán más de un metro en las próximas décadas si el mundo sigue dependiendo de los combustibles fósile
  • Desde 1993 la tasa ha aumentado a hasta 30 centímetros (un pie) por siglo.

 

photoclima

Los niveles del mar están subiendo mucho más rápidamente que en los últimos 2,800 años y la tendencia se acelera debido al calentamiento global causado por los seres humanos, según nuevos estudios.

Un equipo internacional de científicos excavó en dos docenas de sitios en distintas partes del mundo para registrar las alzas y bajas de los mares a lo largo de siglos y milenios. Hasta la década de 1880 y la industrialización mundial, las alzas más pronunciadas fueron de 3 a 4 centímetros (1 a 1.5 pulgadas) por siglo. Durante ese tiempo, el nivel de los mares no oscilaba mucho más que 5 centímetros (3 pulgadas) en comparación con el promedio de 2,000 años.

Pero en el siglo XX el nivel de los mares subió 14 centímetros (5.5 pulgadas). Desde 1993 la tasa ha aumentado a hasta 30 centímetros (un pie) por siglo. Y dos estudios publicados el lunes en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias, dicen que para el 2100, los océanos subirán entre 28 y 131 centímetros (11 a 52 pulgadas), dependiendo de cuántos gases de efecto invernadero emitan las industrias.

“No hay duda de que el siglo XX es el más acelerado”, comentó Bob Kopp, profesor de ciencias terrestres y planetarias en Rutgers, autor central del estudio que revisó el nivel de los mares en los tres últimos milenios. “Se debe al aumento de las temperaturas en el siglo XX impulsado por el uso de combustibles fósiles”.

Para determinar el nivel de los mares en el pasado y las tasas de alzas o bajas, los científicos se abocaron a una “historia detectivesca geológica”, afirmó el coautor del estudio Ben Horton, experto en ciencias marinas en Rutgers. Recorrieron varios sitios en el mundo en busca de marismas y otros sitios costeros, y revisaron distintas características para calcular el nivel de los mares en épocas diferentes. Utilizaron organismos unicelulares sensibles a la salinidad, manglares, corales, sedimentos y otros factores, dijo Horton. Además comprobaron sus cifras por medio de marcadores conocidos como el aumento del plomo con el comienzo de la era industrial, e isótopos solo posibles en la era atómica.

Cuando Kopp y sus colegas trazaron los cambios en el nivel de los mares a lo largo de los siglos —se remontaron 3,000 años, aunque no están tan seguros en los 200 primeros— comprobaron que el nivel de los mares estuvo en baja hasta la era industrial.

El aumento en el nivel de los mares en el siglo XX se debe principalmente a la acción de los seres humanos, dijeron los autores del estudio. Otro estudio todavía no publicado de Kopp y colaboradores halló que, desde 1950, unos dos tercios de las inundaciones costeras en 27 sitios en Estados Unidos tienen el sello del calentamiento global causado por el hombre.

Y si el nivel de los mares sigue subiendo, como se proyecta, otros 28 centímetros (18 pulgadas) de aumento causará grandes problemas y gastos, dijo el coautor del estudio Stefan Rahmstorf, del instituto de Postdam para la Investigación sobre el Impacto Climático en Alemania.


El Mundo

  • Más de tres kilómetros de paisaje devastado
El San Bingo desde el aire. EJÉRCITO NACIONAL

El San Bingo desde el aire. EJÉRCITO NACIONAL

Bastaron tres semanas para que olvidaran la operación militar que destruyó cinco retroexcavadoras. El miércoles pasado conté dieciocho en el mismo sitio. A medida que propietarios y operarios van sintiéndose seguros, las sacan de sus escondites entre la maleza de los alrededores y las conducen al cauce seco del agonizante San Bingo. Abren nuevos cráteres con una rapidez aterradora. Cada 24 horas agigantan el desastre ambiental.

“Gracias a Dios se salvaron unas máquinas. Nos tocó defenderlas porque es lo que nos está ayudando”, indica un agricultor de la región, convertido en minero, que no quiere dar su nombre. Sentado en lo alto de un montículo de arena, aguarda paciente, junto a cuatro miembros de su familia, el momento propicio para buscar oro con sus bateas. Las bull-dozer sacan arena a gran escala para “lavarla” y extraer con mercurio el metal precioso, y les permite trabajar en las orillas de los socavones. “Sembrábamos maíz aquí cerca, pero es perder el tiempo y peor con el Niño que acabó las cosechas. El oro se ha convertido en la cuchara de la zona. Aquí la gente anda de cabestro; lo que dé, todo el mundo se mete”.

Repudia la intervención de las autoridades, cree que el gobierno no comprende el alcance de su pobreza en medio de la sequía que asola Colombia, ni las posibilidades que ofrece la minería de oro a los desamparados. “Nos atacan a cambio de nada, nos mandan helicópteros pero ni una sola alternativa”, se queja.

En una buena jornada, asegura, cada uno de los suyos puede sacar un gramo de oro que le compran a 80.000 pesos (unos 22 euros). Si dan con un golpe de suerte, el número de ceros aumenta. En ninguna de las actividades rurales que conoce soñaría con cantidades similares.

Para realizar su tarea sin interferencias, cuentan no solo con la protección del “Frente Manuel Vázquez Castaño” de la guerrilla del ELN (Ejército De Liberación Nacional), responsable de imponer las normas y el orden en la mina, sino con la indiferencia gubernamental y la complicidad de algunos policías, dirigentes locales y funcionarios de entidades de control.

En septiembre del año pasado, en Mercaderes, el municipio del sur del departamento del Cauca donde se encuentra esa parte del río, advirtieron al Ministro de Defensa y otras instancias estatales de la catástrofe ambiental que se gestaba. Solo a mediados de enero del 2016 aterrizaron el CTI (cuerpo de investigación de la Fiscalía), la policía y el Ejército en el San Bingo para combatir la minería que lo está matando, pero fue tarde e insuficiente.

Incineraron las cinco retroexcavadoras mencionadas y no pudieron culminar su misión porque hombres y mujeres se les echaron encima para impedir que hicieran lo mismo con otra treintena.

Además de la fotografía aérea que mandó la primera señal de alarma sobre la brutal explotación minera del San Bingo, basta observar en el terreno las consecuencias de lo sucedido para comprender la magnitud de desastre. Desde el momento en que la camioneta entra al cauce de lo que fue un río caudaloso y hasta el poblado de chabolas de los mineros, son más de tres kilómetros de un paisaje devastado. Enormes hoyos de unos veinte metros de profundidad por doquier, montañas de arena y piedras, ni un solo pájaro a la vista, sequedad y aguas mortecinas que descienden de la cordillera siguiendo surcos inciertos pues cada día los modifican las retroexcavadoras. No solo asfixian su caudal, también lo contaminan. En el último año de actividad emplearon unas 100 toneladas de mercurio.

“El San Bingo era un río encañonado, con mucha agua. En octubre del 2014 se produjo una avalancha que mató a cuatro personas y tumbó puentes. Eso benefició a los mineros porque bajó el oro”, explica un lugareño.

Guerrilla

Para llegar al río, se puede tomar una senda estrecha que sale de Mercaderes, situado sobre una meseta entre dos cordilleras andinas, un accidente geográfico de extraordinaria belleza. Son unos 45 minutos de trayecto.

Distintos testimonios de mineros, transportadores y comerciantes indican que en los meses de más intensa actividad llegaron a operar hasta setenta retroexcavadoras y la cantidad de buscadores de oro oscilaba entre los dos mil quinientos y los tres mil. En cada agujero que excavaba una bull-dozer, se apelotonaban decenas de barequeros. “Para todos había, la mina no excluye a nadie, aquí encuentra gente del Huila, Atlántico, Buenaventura, Chocó, Antioquia, Marmato”, afirma una muchacha del Valle del Cauca que se dedicó a buscar oro al quedarse desempleada.

“Uno se pregunta, ¿por dónde es que meten las máquinas si son tantas y no se pueden esconder cuando circulan por la carretera?”, comenta irónico el dueño de una tienda de cuatro palos y techumbre de plástico. La respuesta me la dieron con posterioridad fuentes oficiales y habitantes de la zona, bajo condición de anonimato: alguna que otra pasa por Mercaderes, si bien el nuevo comandante de la estación incautó una este año; un puñado las metieron por Florencia y la mayor parte entró por Bolívar, municipio con mejores accesos al río, fortín del ELN y de tradición cocalera.

No solo arrasaron con una fuente hídrica vital. También, cuentan los lugareños, hubo muertos que nadie ha osado denunciar ante la Fiscalía y la policía. “Hay quince, unos picados, y a otro se lo estaban comiendo los gallinazos”, señala un hombre. Un comerciante indica, a media voz y sin ofrecer más detalles, que la guerrilla mató a una mujer de otro departamento que solo pretendía trabajar y la enterraron en una loma. “Es que hay mucho oro, demasiado. En un entable (un equipo) pueden sacar una arroba de oro por semana, que son 25 libras. A 80.000 pesos el gramo, calcule. Mucha plata”, exclama.

En el momento de mayor apogeo, que algunos sitúan en el segundo semestre del 2015, el poblado polvoriento, atestado de chabolas, donde se asentó la mayoría de mineros llegados de distintos puntos del país, organizaban peleas de gallos con apuestas millonarias y conciertos de cantantes populares reconocidos.

“Se vendían 300 canastas de cerveza al día, whisky fino, prostitutas las que quiera”, rememora un minero. “Por el operativo de enero muchos se han ido, ahora la mina está muy caliente, es peligroso venir”.

Pese a la tensión y zozobra que se respira, aún siguen apareciendo compradores de oro y se hacen transacciones puesto que son pocas las personas que se aventuran a vender sus pepitas fuera. “En los mejores tiempos, el ELN recibía tres mil millones (unos 850.000 euros) mensuales en vacunas (impuesto revolucionario)”, me había dicho un oficial de policía, el mismo dato que repiten los que están familiarizados con el negocio.

Le pregunté a un comandante del ELN en la mina, al que apodan “El Mono”, veterano en la región. Al igual que su escolta, algunos con la cara tapada, vestía de civil e iba armado de fusil. “Es una mentira difundida por los medios de comunicación y el Ejército. Estamos aquí para acabar con la minería que daña la Naturaleza”, dijo.

Sin embargo, no solo custodian la explotación desde su inicio y dieron luz verde para la entrada de maquinaria, sino que el día anterior, al advertir mi presencia, me quitaron la tarjeta de la cámara para no registrar los estragos que continúan causando las retroexcavadoras (las fotos son del celular) y me obligaron a salir.

Si bien los nativos de la región confían en que los aguaceros del próximo invierno, una vez desaparezca El Niño, devolverá la vida al San Bingo, expertos de la CAR del Cauca (máxima autoridad ambiental regional) consideran que no será posible. El perjuicio causado en unos cinco años de minería, en especial en los dos últimos, sin apenas tregua, requerirá grandes inversiones y muchos años para reponerlo. Y pone en riesgo a los caseríos de sus orillas puesto que perdió su lecho y sus fronteras y en las primeras lluvias fuertes puede arrasarlas.

“Se solicitaron recursos al Ministerio de Minas para recuperar zonas afectadas pero respondieron que no hay”, cuenta una fuente de la CAR del Cauca. “Cuando en el 2015 llegó una denuncia por el San Bingo, enviamos en octubre delegados y antes de llegar al río los agredieron, los amenazaron y les dañaron la camioneta. Nos recomendaron no incursionar porque, además, hay fuerte presencia de un grupo armado (ELN)”.

En la CAR reconocen las limitaciones institucionales para hacer frente a una problemática que crece a ojos vista y que supera su ámbito de actuación, máxime en un departamento donde son muy fuertes FARC, ELN y Bacrim (bandas criminales).

“Esperamos ayuda nacional ahora que es una catástrofe ambiental que puede adquirir proporciones bíblicas“, advierte una funcionaria de la alcaldía de Mercaderes, que pide no dar su nombre. “Esta región tiene paisajes únicos y no pueden dejar acabarlos”.


El Pais

  • En los siglos VI y VII, la temperatura bajó hasta 4º, afectando a civilizaciones en Europa y Asia
El mural recoge el asedio de Constantinopla en 626 por persas y ávaros, expulsados de las estepas por el hambre y los turcos. Su derrota supuso el fin del imperio persa. Wikimedia Commons

El mural recoge el asedio de Constantinopla en 626 por persas y ávaros, expulsados de las estepas por el hambre y los turcos. Su derrota supuso el fin del imperio persa. Wikimedia Commons

La plaga de Justiniano, la invasión de Europa por varios pueblos de las estepas, la caída del segundo imperio persa, la entrada de los turcos en Anatolia, la unión de los tres reinos de China, el inicio de la expansión árabe… Todos son eventos que tuvieron lugar entre el año 540 y el 660 de la Era Común. Ahora, un estudio de los árboles muestra que durante ese siglo y poco se produjo una edad de hielo donde la temperatura bajó hasta 4º en verano y aquel frío pudo ser el marco de tanta historia.

En los últimos 2.000 años se han producido varias anomalías climáticas. Por el lado del frío, la más significativa es la denominada Pequeña Edad de Hielo (PEH), que se inició en el siglo XV y acabó a mediados del XIX. Antes, el clima fue especialmente cálido desde la época del Imperio Romano hasta la llegada del Renacimiento. Sin embargo, en esos 1.500 años de clima benigno, hubo un hiato que, aunque más corto en extensión que la PEH,  experimentó temperaturas aún más bajas. Los que lo han descubierto lo han llamado LALIA, siglas en inglés de Pequeña Edad de Hielo de la Antigüedad Tardía.

“Fue el enfriamiento más drástico en el hemisferio norte en los últimos dos milenios”, dice en una nota el investigador del Instituto Federal Suizo de Investigación, Ulf Büntgen, coautor de una investigación sobre la temperatura en estos 20 siglos. Büntgen es dendroclimatólogo y usa los patrones de crecimiento de los anillos de los árboles para inferir la temperatura. En 2011 ya publicó en la revista Science una investigación del clima del pasado basada en lo que pudo leer en los árboles de los Alpes austríacos. Ahora completa aquel trabajo con la información que le ha arrancado a 660 alerces siberianos (Larix sibirica), el árbol más abundante en el macizo de Altái, en Asia central.

La estimación de la temperatura se apoya en el estudio de los anillos de árboles de los Alpes y el macizo Altái

Entre ambas fuentes de datos hay unos 7.600 kilómetros pero también una sincronía que enseguida llamó la atención de Büntgen y sus colegas. Los L. sibirica solo crecen en verano y en su ritmo de crecimiento, los dendroclimatólogos pueden estimar la temperatura estival. Para validar sus estimaciones del pasado, los científicos han usado la evolución de los anillos en el presente, cuando ya había buenos registros de la temperatura.

Con los datos de Altái y los anteriores de los Alpes, los científicos han podido determinar la evolución de las temperaturas del verano en estos 2.000 años dentro de un proyecto aún mayor, que hace unos días mostró cómo las últimas décadas han sido las más calurosas desde tiempos de los romanos.

El actual trabajo, publicado en la revista Nature Geoscience, se detiene más en el frío que en el calor. En los árboles de Altái, los climatólogos encontraron que los veranos más fríos fueron los de 172 y 1821, con temperaturas 4,6º inferiores a la media del final del siglo XX. Ambas fechas coinciden con erupciones volcánicas de gran intensidad.

Pero lo que enseguida llama la atención del gráfico elaborado por los autores del estudio es el pronunciado y sostenido descenso de las temperaturas a partir de 536. Así, la década entre 540 y 550 fue la más fría en Altái y la segunda más fría en los Alpes. Además, desde esa fecha y hasta alrededor de 1660, se dieron 13 de las 20 décadas más frías de todo el periodo estudiado.

Gráfico con la evolución de la temperatura durante LALIA en los Alpes (azul) y Altái. Abajo, correlación de eventos históricos. Past Global Changes International Project Office

Gráfico con la evolución de la temperatura durante LALIA en los Alpes (azul) y Altái. Abajo, correlación de eventos históricos. Past Global Changes International Project Office

El origen de LALIA no está escrito en los árboles, pero sí en el hielo. Un estudio publicado en Nature el año pasado determinó las erupciones volcánicas de los últimos 2.500 millones de años las erupciones volcánicas midiendo la ceniza volcánica atrapada en cilindros de hielo extraídos en los dos polos. Una de las más intensas se produjo en 536. Le siguió otra cuatro años mas tarde, en lo que hoy es El Salvador. Y aún hubo una tercera, cuya ubicación se desconoce, en 447. Las dos primeras crearon, según los registros en el hielo, verdaderos inviernos volcánicos, con una capacidad de reflejar la radiación solar aún mayor que la de la erupción del Tambora en 1815.

La sucesión de erupciones volcánicas, según los autores, se vio reforzada con las corrientes oceánicas, la expansión del hielo y la coincidencia en el siglo VI de un mínimo solar. La consecuencia fue el descenso sostenido de las temperaturas. De hecho, esas décadas registraron un gran retroceso de las tierras dedicadas a la agricultura y el pastoreo.

La erupción sucesiva de tres volcanes provocó la pequeña edad de hielo

En la segunda parte del estudio, Büntgen se rodea de historiadores lingüistas y naturalistas para relacionar LALIA con la historia de los humanos. Es muy sugerente comprobar como al poco de la primera erupción, estalla una de las mayores epidemias de peste, la plaga de Justiniano en lo que entonces era el Imperio Romano de Oriente. En Asia central, donde los pastos dependen de ligeras variaciones de temperatura, se sucedieron grandes movimientos de poblaciones turcas y rouran que desestabilizaron toda Eurasia. Al este, acabaron con la dinastía Wei e, indirectamente, ayudaron a la unificación de China. En el oeste, llegaron hasta Constantinopla, empujando a los pueblos que se encontraban cada vez más al oeste.

Durante LALIA también entró en declive el imperio persa de los sasánidas. En la península arábiga, las temperaturas más suaves pudieron aumentar el régimen de lluvias y, con ellas, la disponibilidad de pastos para alimentar los camellos sobre los que se expandieron los árabes a partir de la Hégira de Mahoma.

“Con tantas variables, debemos ser cautos con la causa ambiental y el efecto político, pero fascina ver cuánto se alinea el cambio climático con las grandes convulsiones que se sucedieron a lo largo de diferentes regiones”, comenta Büntgen. También deja claro que la historia no se puede escribir sin tener en cuenta fenómenos climáticos como LALIA.

 


El Mundo

Imágens del minisatélite Proba-V atestiguan la evaporación del lago Poopó. PROBA-V/ESA

Imágens del minisatélite Proba-V atestiguan la evaporación del lago Poopó. PROBA-V/ESA

La misión del minisatélite Proba-V, de la Agencia Espacial Europea (ESA) es recoger datos sobre el crecimiento de la vegetación en la Tierra cada dos días así como cartografiar los cambios en la cubierta terrestre. Gracias a esta tarea, que lleva haciendo desde mayo de 2013, ha podido monitorizar la desaparición del segundo lago más extenso de Bolivia, el Poopó.

Las tres imágenes se tomaron el 27 de abril de 2014, el 20 de julio de 2015 y el 22 de enero de 2016, respectivamente y atestiguan la evaporación de este lago salado, que ocupaba una depresión de la cordillera del Altiplano y cubría una superficie de 3.000 kilómetros cuadrados.

Es la naturaleza superficial del lago la que provocaba que fuese muy sensible a las fluctuaciones del clima, pues su profundidad media era de tan solo tres metros. Aunque ya ha sufrido varias evaporaciones anteriormente (la última se declaró en 1994) existe el riesgo de que en esta ocasión tarde muchos años en volver a rellenarse, en caso de que lo haga. La evaporación actual se declaró en diciembre de 2015.

Las causas de la evaporación son diversas. Entre ellas, están las extracciones de las fuentes de agua de lago para minería y agricultura, la sequía provocada por El Niño y el cambio climático.

El lago Poopó está reconocido como humedal conservado bajo la Convención Internacional Ramsar, pero la evaporación que ha sufrido ha provocado que el ecosistema del lago sea altamente vulnerable. Además, los pescadores locales se han quedado sin sustento y modo de vida.

En la imagen tomada por Proba-V más reciente, la de 2016, muestra unas regiones azuladas en la parte sur del lago que se corresponden a salinas secas.


El Mundo

  • Alcanzó una extensión de más de 10 millones de kilómetros cuadrados, lo que lo convierte en el cuarto más extenso desde que existen datos por satélite, según el Instituto Antártico Chileno (Inach).

 

Científicos miden la extensión del agujero de la capa de ozono durante su expedición antártica.EFE

Científicos miden la extensión del agujero de la capa de ozono durante su expedición antártica.EFE

Investigadores de la Universidad de Santiago (Usach) de Chile han informado de que en los primeros días de diciembre el agujero en la capa de ozono en la Antártida alcanzó una extensión de más de 10 millones de kilómetros cuadrados. Ello significa más del doble del promedio para estas mismas fechas, según uncomunicado del Instituto Antártico Chileno (Inach).

Liderados por los doctores Raúl Cordero y Alessandro Damiani, los expertos calcularon el agujero en la capa de ozono, utilizando los valores registrados por satélites durante las ultimas tres décadas, y se concluyó que el de este año fue el cuarto más extenso desde que existen datos especializados, alcanzando en octubre los 28 millones de kilómetros cuadrados.

Estos datos se obtuvieran durante una campaña celebrada entre noviembre y diciembre de este año, al Glaciar Unión, en el marco de una expedición Científica Antártica, que organizó el Inach.

En la campaña, que se inició este 15 de noviembre, para llegar al corazón de la Antártida, participaron cuatro investigadores de la Universidad de Santiago, y se enviaron “alrededor de 600 kilos de equipamiento de la mejor tecnología radiométrica posible”, según precisó la nota del organismo.

La Estación Científica Polar Conjunta Glaciar Unión, está situada en la latitud 79 Sur, a unos 1000 kilómetros del polo sur.

Actividad industrial

“La depleción o agotamiento en la capa de ozono es primariamente provocada por la presencia en la estratosfera polar de sustancias ‘destructoras de ozono’,generadas por actividades industriales en latitudes medias”, aseveró el experto de la Usach que participó en la expedición, Raúl Cordero.

De igual forma, el experto agregó que “el agotamiento o destrucción de la capa de ozono se manifiesta más claramente en latitudes altas (particularmente en la Antártida)”.

Es en esta zona, durante la primavera austral y debido a condiciones meteorológicas particulares de la Antártida, se produce una destrucción masiva de ozono estratosférico, que se conoce comúnmente como el agujero de ozono, indica la Inach.

De igual forma los expertos concluyeron que la destrucción masiva de ozono estratosférico que anualmente ocurre sobre la zona antártica entre septiembre y diciembre es favorecida por la coincidencia durante la primavera de muy bajas temperaturas de la estratósfera antártica y del vórtice polar antártico que tiende a evitar que el ozono de otras latitudes cierre el agujero.

“Cuando las temperaturas suben al final de la primavera, cesa la destrucción masiva de ozono, mientras que el debilitamiento del vórtice polar permite que ozono de otras latitudes cierre el agujero”, dijo Cordero.

“Una mejor comprensión de la interrelación entre cambio climático y agujero de ozono es necesaria. Ese es el objetivo ultimo de nuestro trabajo”, sentenció el científico.

El 4 de febrero del 2006, el presidente chileno, Ricardo Lagos, promulgó la ley de Protección a la Capa de Ozono, con la cual Chile se comprometió a cumplir el ordenamiento internacional sobre la materia.

La iniciativa legal obliga a Chile a reducir progresivamente el consumo de cloro-fluoro-carbono (CFC), bromuro de metilo y alones, usados en los procesos de refrigeración, aerosoles y en la agroindustria, y que son los principales causantes del agujero.

En la oportunidad, Lagos recalcó la necesidad de que los países desarrollados asuman el daño atmosférico, como causantes del debilitamiento de la capa de ozono y del efecto invernadero.


ABC.es

  • Según una proyección de la organización científica Climate Central, las principales ciudades del mundo cambiarán mucho en 2100 si el calentamiento global sigue a este ritmo
 Captura del vídeo con Google Earth lanzado por Climate Central sobre un Washington inundado en 2100

Captura del vídeo con Google Earth lanzado por Climate Central sobre un Washington inundado en 2100

Ciudades e incluso capitales de decenas de países podrían verse amenazadas por la subida del nivel de los océanos, concentración de dióxido de carbono y una temperatura mundial récord. Las informaciones alarmistas sobre el cambio climático se multiplican, y más con la llegada de la Conferencia sobre el Cambio Climático que se celebrará en París a inicios de diciembre.

Según una proyección de la organización científica Climate Central, las principales ciudades del mundo cambiarán mucho en 2100 si el calentamiento global sigue a este ritmo. En su trabajo audiovisual, aparecen fotografías de Washington (Estados Unidos), Durban (Sudáfrica), Londres (Reino Unido), Melbourne (Australia), Río (Brasil), Hong Kong (China), Buenos Aires (Argentina) o Vancouver (Canadá) cubiertas de agua.

Con estas fotografías, Climate Central pretende concienciar tanto a políticos como a ciudadanos sobre los efectos del aumento de las temperaturas en todo el mundo.

El Instituto Metereológico británico ha aportado este lunes una prueba adicional el recalentamiento acelerado del planeta, anunciando el aumento de 1ºC para este 2015 con respecto a la era preindustrial (1850-1900).


web

La comparación permite ver el grado de deforestación en al zona conocida como La Pampa. Foto: MAAP.

La comparación permite ver el grado de deforestación en al zona conocida como La Pampa. Foto: MAAP.

Estas imágenes satelitales muestran parte de uno de los bosques más biodiversos del mundo, afectado por una deforestación que avanza a razón de dos campos de fútbol y medio por día.

La causa es la minería ilegal de oro que se practica en la zona desde inicios de este siglo.

El área afectada se conoce como La Pampa y se ubica en la región amazónica de Madre de Dios, en el sureste del Perú, a seis kilómetros de la Reserva Nacional de Tambopata y cerca de la carretera Interoceánica, que une Perú con Brasil.

Las imágenes fueron tomadas por el satélite WorldView-2 y difundidas por el Monitoring of the Andean Amazon Project (MAAP).

Las capturas muestran que entre agosto de 2014 y julio de 2015 se deforestaron 725 hectáreas de La Pampa, que equivalen a 1.000 campos de fútbol.

Este ritmo de deforestación se sostiene desde el año 2000, en el que se contaban 10.000 hectáreas deforestadas, según el MAAP.

Para 2012, el área deforestada había aumentado a 50.000, a causa de la minería ilegal.

La más biodiversa

Humberto Cordero, coordinador de la Oficina Técnica del Ministerio del Ambiente en Madre de Dios, estima que hay entre 25.000 y 30.000 personas vinculadas a la minería ilegal en esta zona, entre operadores mineros, comerciantes y transportistas.

“Su actividad es totalmente ilegal. Nos preocupa que tarde o temprano lleguen a la Reserva Nacional de Tambopata”, dice Pedro Gamboa, jefe del Servicio Nacional de Áreas Protegidas del Perú (Sernanp).

Según esta oficina, Tambopata presenta uno de los mayores índices de biodiversidad del mundo.

Alberga más de 632 especies de aves, 1.200 de mariposas, 103 de anfibios, 180 de peces, 169 de mamíferos, 103 de reptiles y 1.255 especies de plantas.

Pero solo hay 32 guardaparques para proteger las 240 mil hectáreas de la reserva y evitar que la minería ilegal ingrese hasta aquí.

Pedro Gamboa espera contratar a seis más este año.

Larga recuperación

Carlos Aramburú, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), explica que la deforestación causa la desaparición de animales que son fuentes de proteínas para las poblaciones cercanas, como el sajino (una especie de cerdo), el ronsoco (un tipo de roedor), la sachavaca y el mono.

Agrega que la deforestación empobrece los suelos, ya que su fertilidad depende de la cobertura vegetal.

“Los ecosistemas en la Amazonía son muy frágiles. La actividad humana debe ser como el toque de una pluma. Pero en La Pampa ha habido contaminación de suelo, agua y aire. Recuperar eso va a ser casi imposible, o va a tomar muchos años”, dice Aramburú.

¿Cómo se combate la minería ilegal?

Pedro Gamboa, jefe de las Áreas Protegidas, explica que el Estado intenta controlar la venta de combustible y mercurio, insumos necesarios para extraer oro, pero los mineros ilegales encuentran la forma de conseguirlos por contrabando.

Antonio Fernández, comisionado para la Formalización Minera, detalla que su oficina organiza interdicciones, es decir, operaciones para destruir las máquinas usadas en la minería ilegal, que han permitido desarmar más de 160 campamentos de mineros ilegales.

Sin embargo, Humberto Cordero, del Ministerio del Ambiente, asegura que estas operaciones son aisladas y que deberían programarse de manera sostenida. “Se necesita una verdadera estrategia. Estamos coordinando interdicciones más contundentes”, dice.

De manera paralela a estas operaciones, Julio Guzmán, procurador del Ministerio del Ambiente, ya ha denunciado a más de 1.000 personas por minería ilegal y contaminación ambiental. El 40% de estas personas son de Madre de Dios y Puno, una región vecina a la Amazonía.

Guzmán cree que se puede derrotar a la minería ilegal, con estas y otras estrategias, pero que se necesitan por lo menos cinco años para lograrlo.

A %d blogueros les gusta esto: