1879 – Batalla de Isandhlwana


La batalla de Isandhlwana tuvo lugar el 22 de enero de 1879 en el contexto de la guerra anglo-zulú. El contingente británico estaba dirigido por el Barón de Chelmsford y el zulú por Ntshingwayo Khoza.

Representación de la batalla en Illustrated London News

Historia

El 11 de diciembre de 1878 los británicos habían presentado un ultimátum a Cetshwayo, el rey zulú, demandándole que disolviera su imperio, cuando prácticamente ya se habían decidido a atacarlo. El ejército británico de 16.800 hombres estaba compuesto de regimientos de caballería, infantería y del Cuerpo de Voluntarios de Natal, compuesto por africanos y bóeres. Las columnas de suministro estaban compuestas por 612 carromatos y 113 carros ligeros tirados por 7.626 animales de tiro lo que causaba mucho retraso. Chelmsford trasladó sus tropas desde Pietermaritzburg, donde estaba instalado, hasta el campamento de Helpmekaar, cerca de Greytown.

El 9 de enero llegaron a Rorke’s Drift, y en la mañana del 11 de enero, sin aguardar la respuesta al ultimátum, comenzaron a cruzar el río Buffalo, entrando en Zululandia. Los británicos acamparon en Isandlwana, un lugar en campo abierto, que no fortificaron, confiando en su armamento y organización superior, y aunque organizaron patrullas de reconocimiento que se encontraron con algunos zulúes, no fueron capaces de descubrir la magnitud de las tropas zulúes de las inmediaciones, que consistía en 35 impis (regimientos).

Chelmsford dividió su ejército y se dedicó a buscar los zulúes. Dejó el 1º batallón del 24º Regimiento de infantería al cuidado del campamento bajo el mando de Henry Pulleine, un administrador sin experiencia bélica.

Mientras Chelmsford estaba en campo abierto buscando el ejército zulú y hostigado por pequeñas partidas zulúes que lo alejaron del campamento, el ejército zulú, compuesto por unos 22.400 hombres, atacó el campamento británico. En su táctica de los cuernos (un número reforzado de impas en el centro, con dos cuernos izquierdo y derecho con los soldados más jóvenes que creaban una gran bolsa cerrando la retirada del ejército) los 1.300 soldados británicos y 800 nativos fueron totalmente superados, pese a su clara ventaja tecnológica con los fúsiles y mosquetones (al igual que revólveres) frente a los ikwla (lanzas, llamadas así por el sonido que hacían al ser extraídas de los cuerpos de los enemigos) y los escudos de piel de vaca. Los zulúes no hicieron prisioneros y mataron a casi todos, tan sólo 55 militares británicos y 300 nativos consiguieron huir, atravesando el río Buffalo. Algunos de ellos se unirían al contingente de Rorke´s Drift librando a la noche siguiente el hecho que más Cruces Victoria ha otorgado. Después de la batalla, los zulúes, siguiendo su tradición, abrieron los cuerpos de los muertos para liberar los espíritus, teniendo especial vehemencia con los jóvenes tambores del ejército británico, creyendo que estaban poseídos. Sólo un militar británico de los que perecieron fue perdonado por los zulúes al haber luchado este hasta la muerte, terminando la munición de su fusil y revolver encima de un carro y arremetiendo contra la masa zulu sable en mano.

Isandlwana fue la primera derrota de los británicos en África, una de las peores derrotas del ejército británico, los zulúes perdieron 1000 hombres y otros 2000 resultaron heridos y los ingleses sufrieron más de 1.300 muertos mas 200 heridos 500 prisioneros y 300 huidos.

La batalla fue llevada al cine, en la película Amanecer zulú.

Batalla de Isandlwana
Guerra anglo-zulú
Fecha 22 de enero de 1879
Lugar Isandlwana, Sudáfrica
Coordenadas 28°21′32″S 30°39′09″E (mapa)
Resultado Victoria Zulu
Beligerantes
 Imperio británico Reino Zulú
Comandantes
Anthony Durnford †
Henry Pulleine †
Ntshingwayo kaMahole Khoza
Mavumengwana kaMdlela
Dabulamanzi kaMpande
Fuerzas en combate
Columna No.2:
Británicos: 14
Nativos + colonos: 511
Columna No.3:
Británicos: 734
Nativos + colonos: 578
Además de las tropas mencionadas arriba, un número indeterminado de civiles estuvieron involucrados.
Alrededor de 20 000
10 000 a 15 000 convocados
4000 a 5000 a Rorke’s Drift
Bajas
Más de 1300 muertos:
52 oficiales
727 soldados británicos
otros 471 que incluían:
133 tropas coloniales europeas
343 voluntarios de Natal
2 cañones capturados
1000 muertos
2000 heridos
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El Reino de los Suevos: Conquista de Hispania y Formación


La primera mención a los suevos estaba relacionada con Ariovisto en torno al 72 a.C. Alrededor del año 171 los suevos se desplazaron hacia el suroeste. En el 248 se encontraban establecidos en las llanura panónica. Un vez allí el empuje de los hunos les obligó a desplazarse río arriba por al orilla izquierda del Danubio. En el 401 el núcleo principal de los suevos se encontraba en la región de Recia, llegando a orillas del Rin en el 405. Al año siguiente cruzaron el río en compañía de varias confederaciones germánicas, entre las que se encontraban los alanos y los vándalos. Durante dos años se desplazaron a lo largo de toda la Galia saqueando todo a su paso. Finalmente en compañía de los vándalos y alanos, en el 409, penetraron en la Península tras atravesar el Pirineo Occidental. Mientras otros grupos de tribus suevas permanecieron el Europa Central, muchas veces mezclados con los alamanes. Las fuentes citaban a grupos de suevos presentes en Suabia, región a la que dieron nombre, Venecia, Flandes, Inglaterra y Galia, entre otros lugares. Algunos grupos de suevos acompañaron a Alboino durante su conquista de Italia en el 568.

La conquista de hispania y la creación del reino de los suevos

En su avance por Hispania hacia la provincia de la Gallaecia se unieron a ellos numerosos esclavos y grupos de desposeídos, entre los que se encontraban miembros de las bagaudas, partidas de bandidos que realizaban sus correrías por el noroeste de la Península Ibérica. Durante dos años arrasaron el norte de la Península Ibérica. En el 411 pusieron fin a sus correrías cuando firmaron un pacto con el Imperio Romano, según el cual se les permitió a los suevos, vándalos y alanos asentarse en la provincia de la Gallaecia. Los suevos se asentaron en el noroeste de la Península Ibérica, en la casi totalidad del territorio de la provincia romana de la Gallaecia. Al norte se situaron los vándalos, que se establecieron en el extremo más nororiental de Hispania. Por el sur los límites de las posesiones de los suevos eran bastante imprecisos, situándose en el norte de la actual Portugal y parte de las provincias de Salamanca, León y Zamora.

En sus momentos de mayor esplendor extendieron sus dominios más al sur, aunque tan solo por cortos períodos de tiempo. El rey de los suevos, Hermenerico firmó un acuerdo o foedus con el emperador romano Honorio, según el cual recibían la clasificación de federados, teniendo a su vez la obligación de repartirse las tierras con la población hispanorromana y se comprometieron a defender el Imperio. El reparto de tierras siguió el modelo aplicado con los visigodos. A los suevos les correspondio una tercera parte de las tierras de los latifundios en régimen de colonato, de los montes, de los prados y de las propiedades del Imperio.

El esplendor del reino suevo

La particularidad del relieve gallego permitió al reino de los suevos sobrevivir durante mas de siglo y medio desde el 411 hasta su desaparición en el 585. Sufrieron numerosos ataques de los romanos, de los visigodos y de los hispanorromanos. Se establecieron en densas poblaciones de tipo militar situadas predominantemente en la costa, principlamente en torno a la región de Lugo. Hermerico estableció su capital en al ciudad de Bracara (la actual Braga). Este soberano que gobernó a los suevos entre el 409 y el 441 tuvo que enfrentarse en numerosas batallas a los hispanorromanos, los cuales trataban de defenderse de los continuos ataques de rapiña que sufrían. La partida de los vándalos asdingos hacia África permitió a los suevos controlar en el 420 todo el noroeste de la Península Ibérica. Para evitar posibles sublevaciones Hermerico ordenó el desmantelamiento de las murallas de la ciudad hispanorromana de Conimbra (Coimbra). Ante la gravedad de la situación los hispanorromanos solicitaron la ayuda en numerosas ocasiones de Aecio para hacer frente a los suevos, pero éste nunca respondió a sus llamadas.

Los habitantes de la Gallaecia cansados de la actuación de los suevos enviaron en el 431 a Roma al obispo Idacio, logrando con sus gestiones que el conde Censorio restableciera la paz entre ambos bandos. Los suevos firmaron en 433, 437 y 438, tratados de paz con los hispanorromanos tras diferentes sublevaciones. En el 438 conquistaron Mérida y Sevilla. Ese mismo año Hermerico, quien todavía no había fallecido, fue sucedido por su hijo Requila. Algunos historiadores han mantenido que se trató de una asociación al trono, otros han afirmado que fue una abdicación a causa de la frágil salud del soberano. A la muerte de Hermerico en el 441 quedó como único soberano Requila, durante cuyo reinado el reino suevo alcanzó su mayor importancia, ampliando las posesiones de la corona sueva hasta tierras de la provincia de la Cartaginense.

Con Requiario, hijo de Requila y que sucedió a su padre en el 448, continuó el esplendor militar de los suevos. Realzando numerosas expediciones militares contra la Tarraconense, logrando saquear Zaragoza y capturar Lleida. Estas campañas se encuadraban dentro de las campañas destinadas a poner fin a los movimientos de los bagaudas. Como agradecimiento a los servicios prestados al Imperio Requiario recibió la mano de la hija del rey visigodo Teodoredo. Al ser el nuevo soberano de religión católica provocó que se convirtieran la mayor parte de los suevos. Las relaciones del soberano suevo con el Imperio se estrecharon todavía más en el 453 cuando recibió la visita de los embajadores imperiales Mansueto y Fronton. Pero Requiario en contra de los deseos de Roma continuó con sus incursiones sobre la Tarraconense. Los éxitos militares de los suevos preocupó seriamente a Roma, que trató de frenar su avance con la ayuda de los visigodos.

La decadencia del reino suevo

El soberano visigodo Teodorico II con la ayuda de grupos de burgundios se introdujo en Hispania en el 456, enfrentándose y derrotando a los suevos a orillas del Órbigo, en las cercanías de Astorga. Los visigodos persiguieron a los fugitivos y saquearon Braga, donde capturaron al rey a quien ejecutaron. A la muerte de Requiario sucedió una época de anarquía que supuso el inicio de la decadencia del reino suevo. Entre el 457 y 460 reinó Maldras, quien fue proclamado por una parte del pueblo. Surgieron numerosos pretendientes al trono que se negaban a aceptar la legitimidad del nuevo soberano. Se inició una guerra civil que se prolongó por el espacio de tres años, y en el que jugaron un papel bastante activo los visigodos. De estos enfrentamientos resultó vencedor en el 460 Remismundo, quien fue reconocido como soberano de los suevos por los visigodos. Remismundo se enfrentó posteriormente al aspirante al trono Frumario. Esta situación le obligó a buscar la ayuda de los visigodos, con los que firmó un acuerdo de paz en el 464. En el 465 se hizo con el control del reino, aunque todavía siguieron activos algunos núcleos rebeldes, como el de los aunonenses.

Ese mismo año Teodorico II envió al reino suevo al obispo gálata Ayax, quien consiguió la conversión de los suevos al arrianismo. Se inició auspiciada por Remismundo una feroz persecución contra los católicos y los paganos de su reino. Entre el 469 y el 558 hay una laguna histórica debido a la escasez de fuentes. En el 558 se encontraba reinando sobre los suevos Teodomiro, quien se convirtió al catolicismo junto a su pueblo, debido principalmente a la acción apostólica de San Martín de Tours, sacerdote procedente de Pomania, a quien se le atribuía la curación milagrosa de uno de los hijos del soberano. La conversión de Teodomiro molestó a los visigodos, cuyo monarca Leovigildo atacó a los suevos. El rey suevo fue nombrado obispo metropolitano de Braga por los catolicos. En esta época también se produjo la predicación entre los suevos de San Martín de Dumio.

El sucesor de Teodomiro en el 570, su hijo Miro, gobernaba sobre un reino que se extendía por toda Galicia y la Lusitania situada al norte del Tajo. El rey convocó los concilios primero y segundo de Braga. Miro se enfrentó también con Leovigildo, por lo que apoyó las aspiraciones al trono visigodo del hijo del rey, Hermenegildo. Miro fue sucedido en el 583 por su hijo Eborico, quien fue depuesto un año mas tarde por Andeca, que para afianzar su poder se casó con la viuda de MIro, Sisegunda. Andeca fue derrotado por Leovigildo en Oporto y Braga, siendo obligado a retirarse a un monasterio. El reino suevo fue incorporado a las posesiones visigodas como una provincia más. En los dos años siguientes hubo una serie de rebeliones que fueron fácilmente sofocadas. Los restos de la población sueva acabó mezclándose con los visigodos y los hispanorromanos.

Ucrania. Límites. 1750-1800


Mapa de las fronteras entre Moscú y el estado Otomano

Representa los territorios que bordean por el N. y NO, el Mar Negro (Moldavia, el Yedisán, el Kersoneso y la península de Crimea) y por el N. y NE, el Mar de Azov hasta el Caspio, con las fronteras entre los imperios Ruso, Otomano y reino de Polonia

El título y la información incluida en el mapa están escritas en turco
La Historia en los mapas manuscritos de la Biblioteca Nacional, 1984, p. 266, nº 336

Márgenes graduados. – Relieve por normales. -Hidrografía. – Vegetación
Título del mapa escrito en turco

Fecha del mapa tomada de la obra anteriormente citada

Manuscrito sobre papel a plumilla en tinta negra y roja, lavado a la acuarela en ocre para el agua y en roja y verde para los límites

El plano incluido en el mapa figura dentro de un marco barroco muy decorativo
Inserta en el ángulo superior derecho: Un pequeño plano de la plaza fuerte de Kaminiec. – Escala indeterminada. – Orientado con rosa con lis con el N. al NE. de la hoja. – Relieve por normales

Inserta en el ángulo superior derecho: Un pequeño plano de la plaza fuerte de Kaminiec. – Escala indeterminada. – Orientado con rosa con lis con el N. al NE. de la hoja. – Relieve por normales

 

Tratado de Adams-Onís


El Tratado de Adams-Onís o Tratado de Transcontinentalidad de 1819-1821 (antiguamente titulado Tratado de amistad, arreglo de diferencias y límites entre su Majestad Católica el Rey de España y los Estados Unidos de América y algunas veces denominado Florida Purchase Treaty o Tratado de La Florida de 1819-1821) fue el resultado de la negociación entre España y Estados Unidos para fijar la frontera entre la nación norteamericana y el entonces virreinato de la Nueva España.

Mapa que muestra el resultado del Tratado de Adams-Onís.

Luis de Onís acudió como representante del rey Fernando VII de España y por los estadounidenses el secretario de estado John Quincy Adams. La negociación se inició en 1819 y aunque se firmó en ese mismo año no fue ratificado hasta el 22 de febrero de 1821 por ambas partes.

La frontera se fijó más allá del río Sabina y Arkansas hasta el paralelo 42°, como consecuencia inmediata España perdió sus posesiones más allá de esa latitud como lo fue el territorio de Oregón, también perdió definitivamente las Floridas, la Luisiana y la posibilidad de navegar el río Misisipi. La Corona Española quedó como única soberana de Texas, territorio que los Estados Unidos reclamaba como parte de la Luisiana y, por lo tanto, comprada a los franceses en 1803 según los estadounidenses.

El tratado fue beneficioso para las dos partes. En el caso de España, recibía la soberanía de Texas a cambio de una soberanía, que de facto no tenía, en Florida. Además, los territorios del Oregón eran muy remotos y sin ningún valor comercial. Estados Unidos ganó su transcontinentalidad, Florida y el territorio sin fronteras definidas del Oregón, el cual sería un tema de discusión entre Gran Bretaña (en el territorio de Canadá) y los Estados Unidos.

El tratado fue ratificado en 1832 por México y Estados Unidos. Así la frontera quedaría fijada de esta manera hasta que en 1848 cuando tras la guerra de Intervención Norteamericana México perdería definitivamente estos estados por los tratados derivados de esta invasión. Por resultado la frontera mexicano-estadounidense quedaría fijada por el curso del Río Bravo, también llamado Río Grande del Norte.

Tratado de Adams-Onís
Tipo de tratado Tratado de fronteras
Redacción 1819
Firmado 1821
Firmantes España

Estados Unidos de América

Partes España y Estados Unidos

Tratado de Barcelona – 1493


El tratado de Barcelona, también conocido en la historiografía francesa como tratado de Narbona, fue un acuerdo firmado en 1493 por Carlos VIII de Francia y los Reyes Católicos de España (Fernando e Isabel), en el que estos se comprometían a no intervenir en la primera guerra italiana (1494 – 1498) que Francia pensaba llevar a cabo. El acuerdo quedó roto dos años después debido a las desavenencias entre ambas partes firmantes.

El tratado

El acuerdo fue firmado por los Reyes Católicos y por el enviado de Carlos VIII, el 19 de enero de 1493.

Los términos del tratado incluían:

  • Francia restituía a España el Rosellón y la Cerdaña, entregados mediante el tratado de Bayona de 1462 por Juan II de Aragón a Luis XI de Francia en garantía del apoyo militar y económico que el rey francés prestó al aragonés en la guerra civil catalana. Además, Francia pagaría a España una indemnización económica.
  • España se comprometía a no intervenir en la campaña militar que Francia pensaba llevar a cabo en la península italiana contra los otomanos.
  • Los reyes de España se comprometían a no establecer alianzas matrimoniales con Inglaterra ni Borgoña sin el consentimiento del rey francés, y a no prestar ayuda a los enemigos (reales o potenciales) de Carlos VIII, exceptuando el Papa.

Consecuencias

Con la neutralidad de España asegurada por medio de este acuerdo, y con la firma de los tratados de Étaples y Senlis, en los que Francia sellaba acuerdos de paz respectivamente con el reino de Inglaterra y el Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos VIII quedaba en disposición de iniciar su campaña militar en la península italiana, dando inicio a la primera guerra italiana.

Ruptura

El 28 de enero de 1495 los embajadores de Fernando el Católico, Juan de Albión y Antonio de Fonseca se entrevistaron en Roma con Carlos VIII, a quien expusieron las quejas que el rey español tenía de su conducta: la ocupación por la fuerza de las posesiones del papa Alejandro VI y los planes franceses de conquistar el reino de Nápoles, que según el punto de vista del rey Fernando era un asunto que debía someterse al arbitraje papal. Carlos VIII se negó a ello, y el acuerdo entre ambas partes quedó roto.

Ese mismo año España entraría en la guerra de Italia acudiendo en ayuda de Fernando II de Nápoles contra Francia.

Pendón de los Reyes Católicos

Bandera de Francia

 

Breve descripción del Imperio Romano


LOS ORÍGENES DE ROMA. GRECIA EN ROMA

Roma, un minúsculo asentamiento en el siglo VIII a.C., fue expandiéndose progresivamente y acabó imponiéndose al mosaico de pueblos, lenguas y culturas que constituía la península Itálica.

Las dos mayores civilizaciones que coexistían en ella, la etrusca entre los ríos Arno y Tiber y la griega en la mitad sur de Italia (Magna Grecia), acabaron fundiéndose en el complejo fenómeno que conocemos como romanización.

En el periodo de la monarquía (hasta el 509 a.C.), y paulatinamente bajo la República, la influencia griega fue penetrando en Roma, que fue absorbiendo tradiciones foráneas que incidían, se sobreponían y se fundían con la autóctonas.

Roma bebió de las fuentes de la cultura griega y supo crear su propio lenguaje, sin perder de vista su objetivo principal: incorporar a su propia cultura todo aquello digno de ser mantenido y dedicarse al gobierno de su imperio.

LOS SIMBOLOS DEL IMPERIO. LOS EMPERADORES

Para regir semejante Imperio se necesitaba un potente aparato de Estado, con estructuras de gobierno estables y un sólido programa político.

Augusto, el primer emperador, reinó con el nombre de Imperator Caesar Divi filius Augustus . Con el tiempo, Imperator y Caesar estaban destinados a ser sinónimos del cargo y Caesar ha dado lugar a títulos de dirigentes absolutos como káiser; zar o shah. Su estructura política perduró a lo largo del Alto imperio a pesar del mal gobierno de algunos emperadores como Calígula y Nerón y al enfrentamiento con el Senado que practicó Domiciano.

En el 235 d.C. con el asesinato de Alejandro Severo finalizan las cuatro grandes dinastías y da inicio el Bajo Imperio o Antigüedad tardía.

Muchas veces se ha hecho referencia a las invasiones bárbaras para explicar el fin del imperio. Craso error: estas “invasiones” no son una causa sino una consecuencia, una muestra más del debilitamiento del poder imperial.

RELIGION

Con el culto al emperador, eficaz instrumento de propaganda, entronca la política con la religión, pilar básico del aparato estatal. Naturalmente, Roma tenía sus dioses, fruto de los numerosos cruces culturales. Bien es verdad que hay una tabla de equiparación entre los doce dioses olímpicos griegos y los romanos y que la tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva) es una transposición de Zeus, Hera y Atenea.

Con el devenir del tiempo se sumaron, integraron y asimilaron todos aquellos dioses propios de las zonas por las que Roma iba extendiendo su Imperio, en un proceso sincrético de encomiable amplitud de miras y tolerancia.

En el terreno privado, el culto doméstico de los Lares, dioses protectores de la casa, y de los Manes, dioses de la tumba, fueron referentes constantes para los romanos.

SOCIEDAD

Para conseguir poner todo este universo en movimiento no bastaba sólo un aparato de Estado con su cúpula de poder; tenía que asentarse sobre una amplia base social. La estrategia de los romanos consiguió ver e ir más allá de la conquista, ya que sentía la necesidad de organizar, dar nuevas estructuras e integrar a las diversas poblaciones de los territorios anexionados. De esta manera, una vía que ensayó con ahínco fue la de aproximarse y atraer a su causa a las élites urbanas.

Los ciudadanos romanos eran habitantes de pleno derecho y llevaban una prenda distintiva, la toga; las dos clases sociales superiores las constituían los senadores y los caballeros. Por debajo estaban los magistrados municipales. Después venían los hombres libres, los extranjeros, los libertos (que podían llegar a ser hombres de gran fortuna e influencia, sobre todos si eran libertos del propio emperador), y los esclavos.

ECONOMIA

Augusto tenía muy clara la meta de crear un nuevo orden y extender la pax romana ; para ello tenía que reestructurar las bases económicas, empezando por establecer un nuevo sistema monetario en el que la moneda reina era el áureo (aureus).

Una preocupación básica era asegurar el abastecimiento de Roma y la correcta intendencia del ejército. Se recurrió para ello a la praefectura annonae y los productos básicos eran el trigo y el aceite. El trigo provenía mayoritariamente de Egipto y el aceite de la Bética. También el vino tenía su papel protagonista.

La península Ibérica era rica en todo tipo de metales: oro, plata, plomo,. y mítica su riqueza desde la más remota Antigüedad.

Para dar salida a todos estos tipos de productos era evidentemente necesario contar con un buen sistema de distribución y una eficaz red de comunicaciones, tanto terrestres como marítimas y fluviales.

ARQUITECTURA, PAISAJE Y URBANISMO

La Roma republicana continuaba siendo una ciudad modesta con algunas zonas monumentales como el Capitolio.

Realmente las primeras construcciones en las que Roma volcó su ingenio y capacidad técnica fueron las utilitarias, al servicio de las grandes infraestructuras. Cabe destacar la importancia del hacedor de puentes, el pontifex . Los emperadores ejercerían el cargo de pontifex maximus , calificativo que continúa ostentando el papa hoy en día.

Augusto recibió una Roma de barro y devolvió una Roma de mármol. Se potenciaron las infraestructuras y no sólo Roma, sino todos los territorios del Imperio, vieron surgir nuevas ciudades y las antiguas fueron ennoblecidas y monumentalizadas.

A veces los edificios podían viajar desmontados y prácticamente acabados. No es, pues, nuestra civilización la inventora de la arquitectura prefabricada. como no lo es tampoco del hormigón ( opus caementicium ), el auténtico secreto de la resistencia, solidez, economía del tiempo y dinero y nuevas posibilidades constructivas.

JUEGOS, FIESTAS Y ESPECTÁCULOS

Bien conocida es la consigna panen et circenses como medio de tener contenta y apaciguada a la plebe romana.

El mayor de los circos fue el Máximo de Roma, con capacidad para 150000 espectadores. Después del pavoroso incendio del año 64 a.C., Nerón lo reconstruyó para albergar 250000 personas.

Los juegos escénicos tenían lugar en los teatros, ligados siempre a unas raíces religiosas. Eran edificios polivalentes en los que podía haber grandes asambleas de orientación política, y también escenarios idóneos para la exaltación del poder imperial.

En el anfiteatro, un doble teatro, ocurrían los espectáculos más sangrientos. Pero los ludi que gozaron de la mayor popularidad fueron los gladiadores .

Los juegos circenses podían durar varios días, con un coste altísimo y una amplia publicidad a base de carteles pintados sobre las paredes de espacios públicos.

LA CASA Y LA VIDA COTIDIA

Cuando hablamos de una casa romana nos imaginamos la casa urbana, unifamiliar (domus), con atrio y peristilo, del tipo de las excavadas en Pompeya, pero hemos de tener en cuenta que se trata de un modelo de casa muy confortable a la que no todos tenían acceso. Las residencias urbanas para el común de los mortales eran mucho más sencillas, como los pisos de alquiler en bloques de varias plantas (insulae).

Los romanos de la época imperial amaban el lujo y no tardaron en caer en un esnobismo que tiene sus puntos en común con nuestro mundo occidental. Tanto las domus como las villae de un cierto nivel tenían sus propias instalaciones de termas, suelos de mosaico, pinturas murales, piezas de mobiliario, en especial mesas con soportes que podían ser figurados, relojes de sol y objetos diversos.

EL MUNDO FUNERARIO

La visión del mundo del más allá para los romanos no era demasiado atractiva ni halagüeña: un oscuro y neblinoso infierno acogía las sombras de los que una vez habían sido. Se imaginaba la entrada a este mundo infraterreno a través del lago Averno, sinónimo por ello de infierno, situado en la Campania, en un territorio volcánico. Sus aguas oscuras y las emanaciones sulfurosas contribuían al enrarecimiento del ambiente y a crear un trasfondo de leyendas y misterios.

El recuerdo de los difuntos era un elemento básico y fundamental. La idea era perpetuar la propia imagen y que, mediante el recuerdo de las generaciones futuras, el difunto continuara vivo de alguna manera. El castigo o la relegación al olvido eran temidos porque significaban cortar el hilo de la continuidad en el mundo de los vivos. Y ello al más alto nivel.

EJÉRCITO

El ejército deriva del de la época republicana gracias a las reformas de Mario, fundador del ejército profesional y permanente y a las de Julio César a raiz de la guerra de las Galias.

La legión, su estructura básica, contaba con entre cinco y seis mil hombres, divididos en diez cohortes; cada cohorte comprendía tres manípulos y cada uno de ellos dos centurias, que por lo general se conocían por el nombre del centurión que las mandaba.

La marina tenia dos flotas con base en Miseno y en Ravena.

La creación de las tropas auxiliares de infantería (auxilia) fue un enorme acierto ya que se abrió una vía para la promoción personal de los indígenas, y el ejercito se convirtió en eficaz instrumento para lograr la integración.

Sin duda el soldado romano fue el mejor pertrechado de toda la Antigüedad, tanto en lo que se refiere a armas ofensivas como defensivas.

HISPANIA

La primera gran experiencia extraitálica emprendida por Roma se desarrolló en la península Ibérica, hasta el punto de que casi podríamos afirmar que Roma aprendió a serlo en Hispania.

En sus inicios no fue una conquista premeditada, tan sólo se pretendía cortar las retaguardia del ejército cartaginés de Aníbal que, rompiendo el tratado. Había tomado Sagunto y cruzado el Ebro, dirigiéndose hacia Italia.

Augusto dividió el territorio en tres grandes provincias Hispania Citerior, Hispania Baetica e Hispania Lusitania. Asimismo se abrió un amplio proceso de urbanización, de creación de infraestructuras, de adecuación de las vías de comunicación y de intensificación de las explotaciones de los recursos naturales.

En el año 98 d.C. accede al gobierno del Imperio el primer emperador nacido en una provincia: Trajano, originario de Itálica, destinado a ser considerado el optimus princeps y con el que el Imperio alcanzaría su máxima extensión.

Fuente Q, Documento Q o Evangelio Q


La Fuente Q (también conocida como Documento Q, Evangelio Q, Evangelio de los dichos Q o simplemente Q, derivado de en alemán: Quelle, ‘fuente’) es una colección hipotética de dichos de Jesús, aceptada como una de las dos fuentes escritas detrás del Evangelio de Mateo y del Evangelio de Lucas. Q se define como el material «común» que puede encontrarse en Mateo y Lucas y que no puede hallarse en su otra fuente escrita, el Evangelio de Marcos. Este texto antiguo se supone basado en la tradición oral de la Iglesia primitiva y contiene las logia o «dichos» de Jesús.

Junto con la de la prioridad de Marcos, la hipótesis Q fue formulada en 1900, y es uno de los fundamentos de la escuela moderna del Evangelio. B. H. Streeter formuló la visión de Q más ampliamente aceptada: que fue un documento escrito (no una tradición oral) redactada en griego, que prácticamente todo su contenido aparece en Mateo, en Lucas o en ambos, y que Lucas preserva con mayor frecuencia el orden original del texto que Mateo. En la hipótesis de dos fuentes, tanto Mateo como Lucas habrían utilizado Marcos y Q como fuentes. Algunos estudiosos han postulado que Q es en realidad una pluralidad de fuentes, algunas escritas y otras orales. Otros han intentado determinar las fases en las que Q fue compuesto.

La existencia de Q ha sido desafiada en ocasiones. Uno de los escépticos más notables de Q es Mark Goodacre, un profesor de Nuevo Testamento de la Universidad de Duke. La omisión de lo que debería haber sido un documento altamento preciado por los archivos primitivos de la Iglesia, así como de las menciones de los padres de la primera Iglesia, podría verse fundamental y simplemente como un gran acertijo del moderno Estudio Bíblico. Sin embargo, otros académicos explican este punto señalando que copiar Q no hubiera sido necesario, al estar insertado en otros textos, principalmente dos evangelios no canónicos que lograron gran preeminencia. El consejo editorial del Proyecto Internacional Q afirma: «Durante el siglo II, cuando el proceso canonizador estaba teniendo lugar, los escribas no hicieron nuevas copias de Q, dado que el proceso canonizador conllevó la elección de lo que debía y lo que no debía ser utilizado en los servicios eclesiásticos. De ahí que prefirieran hacer copias de los Evangelios de Mateo y Lucas, donde los dichos de Jesús a partir de Q estaban reescritos para evitar malentendidos, y para encajar en su propia situación y comprensión de lo que Jesús quería decir realmente». A pesar de estos desafíos, la hipótesis de las dos fuentes mantiene un amplio apoyo.

Redacción

En el estudio de la literatura bíblica, algunos académicos creen que un redactor único redactó un proto Evangelio en griego. Podría haber estado en circulación en forma escrita hacia el momento de la composición de los Evangelios Sinópticos (esto es, entre los años 65 y 95 d. C.). El nombre Q fue acuñado por el teólogo y estudioso bíblico alemán Johannes Weiss.

Evangelios Sinópticos y la naturaleza de Q

La relación entre los tres evangelios sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas) va más allá de la mera similitud de puntos de vista. Los evangelios a menudo relatan las mismas historias, usualmente en el mismo orden, en ocasiones utilizando las mismas palabras. Los académicos han señalado que las similitudes entre Marcos, Mateo y Lucas son demasiado importantes para explicarse por mera coincidencia.

Si la teoría de las dos fuentes es correcta, entonces Q probablemente sería un documento escrito. Si Q fuera simplemente una tradición oral compartida, no podría explicar las similitudes e identidades casi palabra por palabra entre Mateo y Lucas cuando reflejan el material de Q. Similarmente, es posible deducir que Q fue escrito en griego. Si los evangelios de Mateo y Lucas hacían referencia a un documento que hubiera sido escrito en otra lengua (por ejemplo, en arameo, es altamente improbable que dos traducciones independientes hubieran contenido exactamente las mismas construcciones de palabras.

El documento Q debió haberse redactado con anterioridad a los Evangelios tanto de Mateo como de Lucas. Algunos académicos incluso sugieren que Q podría haber antecedido a Marcos. Una fecha para el documento Q final suele considerarse las décadas de los años 40 y 50 del primer siglo, y algunos incluso consideran que la capa llamada sapiencial (1Q, conteniendo seis discursos de sabiduría) habría sido escrita tan pronto como los años 30.

Si Q existió, se perdió. Algunos estudiosos creen que puede ser parcialmente reconstruido examinando elementos en común entre Mateo y Lucas (pero ausentes de Marcos). Este Q reconstruido es significativo en cuanto que generalmente no describe los eventos de la vida de Jesús: Q no menciona el nacimiento de Jesús, la selección de 12 discípulos, la crucifixión o la resurrección. En vez de eso, aparece como una colección de dichos y citas de Jesús.

Descubrimientos que han reforzado la hipótesis de Q

Dos descubrimientos arqueológicos se han relacionado con la hipótesis de la Fuente Q:

  • En la localidad egipcia de Oxirrinco, se dio inicio a una serie de excavaciones en 1896 que han sido continuadas por diferentes equipos de investigadores hasta la actualidad. Entre los papiros allí encontrados está un fragmento del evangelio de Tomás.
  • En el pueblo de Nag Hammadi, también en Egipto, se descubrió en 1945 una colección de textos gnósticos, entre ellos la única copia completa conocida del evangelio de Tomás, así como el evangelio de Felipe.

Los evangelios de Tomás y de Felipe corroboran algo que ya se sabía por escritos de otros autores de la antigüedad: que entre las primeras comunidades de cristianos era común encontrar colecciones de los dichos del Maestro. Estos son evangelios coloquiales, que no hablan de la crucifixión ni de la resurrección, sino que buscan transmitir las enseñanzas que indicaban a sus seguidores la forma de vida que debían llevar.

En el evangelio de Tomás se han identificado 37 dichos como coincidentes con Q, es decir, coincidentes con los versículos de Mateo y Lucas que no están en Marcos. Esto ha reforzado la hipótesis de Q. Los estudiosos afirmarían que Q es un evangelio coloquial del mismo tipo que Tomás y Felipe, pero anterior a todo evangelio del que se tenga noticia.

Contenido significativo de Q

Algunos de los fragmentos más relevantes del Nuevo Testamento se cree que se originan en Q:

  • Las Bienaventuranzas
  • Amor al enemigo
  • Regla de oro
  • La mota y la viga
  • La prueba de la buena persona
  • Parábola de los dos constructores
  • Parábola de la oveja descarriada
  • Parábola de la boda
  • Parábola de los talentos
  • Parábola de la levadura
  • Parábola del ciego conduciendo al ciego
  • La oración del Señor
  • Los pájaros del cielo

Travesías de André Citröen


En los años 20, el fundador de la firma francesa, organizó tres expediciones alrededor del mundo para promocionar la imagen de marca. Fue todo un éxito, convirtiendo a Citröen en una marca fiable y robusta.

Principios de 1920. André Citroën, ingeniero francés y fundador de la firma de automóviles Citröen, se propuso organizar una campaña de publicitaria para relanzar sus vehículos en todo el mundo. Para ello, Citröen planeó que su firma fuera la primera en realizar la llamada travesía del Sahara, un trayecto de 4.000 kilómetros entre Toougart, al sur de Argel, hasta Tombuctu, en Mali, para la que contrató los servicios de George Marie Haardt.

Para poder llevar a cabo el recorrido, Haard utilizó vehículos todoterrenos Citröen Kegresse B2 10hp, perfectamente adaptados. Las ruedas delanteras fueron sustituidas por las “orugas” de los tanques de le época, pero fabricadas en caucho, en lugar de metálicas, mientras que las ruedas delanteras eran meramente directrices.

El vehículo estaba alimentado con un motor de cuatro cilindros en línea de 1628 cc, con válvula laterales y una potencia de 30 CV. Los frenos delanteros eran de tambor y los traseros mecánicos, los cuales detenían el vehículo con suficiencia a pesar de sus 2000 kilos de peso.

La velocidad máxima estaba fijada en los 40 km/h y en primera, con la reductora conectada a 2000 rpm, solo se alcanzaba 1.5 km/h. En apenas 15 días la expedición finalizó el viaje con un rotundo éxito. El 1 de febrero de 1921 iniciaron el camino de vuelta con similares resultados.

André Citröen había conseguido su objetivo; la expedición logró colocar a Citröen en la primera plana informativa de la época. Tal fue el éxito, que el magnate de la firma francesa no tardó en organizar una segunda expedición, mucho más ambiciosa.

El 28 de octubre de 1924, los aventureros iniciaron la llamada travesía de África, 20.000 kilómetros de distancia entre Colom-Bechar y Madagascar, a bordo de otro Citröen B2 10 HP. La expedición no consiguió alcanzar la meta. Tras llegar el legendario Forte Lama, se vieron obligados a regresar a casa, vencidos por las condiciones climatológicas extremas y las plagas de enjambres de abejas.

El fracaso no consiguió frustrar la ambición de André Citroën que pronto ordenó un último viaje. El crucero amarillo, o lo que es lo mismo, cubrir los 11.000 kilómetros que separan las ciudades de Beirut y Pekín, incluida la cordillera del Himalaya, a 4.000 metros de altitud.

Los aventureros debían literalmente atravesar la montaña, por lo que la expedición contaba con dinamita para realizar voladuras, además de materiales y utensilios para fabricar puentes. Las condiciones eran tan adversas que, en más de una ocasión, los participantes se vieron obligados a desmontar los vehículos para salvar determinados obstáculos a lomos de burros.

Los 40 hombres que formaban la expedición se dividieron en dos grupos, el Pamir y China. Uno partió de Beirut y otro de Tsin-Tsin, donde llegaron montados en el Transiberiano. El Grupo Pamir estaba integrado por seis autocadenas Citroen P17 y una P14, además de siete remolques. El Grupo China disponía de siete Citroen B6 y a priori tenía marcado el recorrido más sencillo, pero las tensiones diplomáticas que surgieron entre Francia y China dificultaron la travesía.

Finalmente, los miembros del grupo, fueron secuestrados por un grupo rebelde musulmán. La llegada de George Marie Haardt, consiguió liberarlos. Casi un año después de iniciar la expedición, los aventureros llegaron a Pekín. Como si de casualidades del destino se tratara, a los pocos días, Haardt falleció.

André Citröen había conseguido su objetivo. Para entonces sus coches gozaban de una buena y merecida fama de vehículos fiables y robustos, capaces de hacer frente a cualquier tipo de superficie. Muchas expediciones querían contar con un automóvil Citröen entre su flota, por ejemplo, la llamada travesía blanca, organizada por Amiral Bird a través del continente antártico. Citröen cedió varios de sus automóviles, aunque la expedición nunca tuvo la fama de sus predecesoras.

Vía: CochesMíticos, LaHistoriaConMapas, Coches.com

Gibraltar. Fortificaciones. Ca. 1745


Compartimos con vosotros otro extraordinario documento de la Biblioteca Nacional donde podemos ver el plan de fortificaciones de Gibraltar.

Relieve por normales y sombreado. – Caminos. – Clave numérica indicando los lugares más significativos representados en el plano

Este mapa se publicó en : The History of Englend by Mr. Rapin de Thoyas. Continued by … N. Tindal. Vol. 4. Pt. 1. p. 664 (The British Museum Catalogue of Printed Maps, Charts and Plans, T. 2 col. 401)

Amasia – El Supercontinente que Unirá América y Asia


La fuerte atracción hacia el polo norte provocará dentro de millones de años la fusión de América y Asia dando lugar a Amasia, el nombre con el que científicos estadounidenses han bautizado al que creen que será el próximo supercontinente de la Tierra. Según sus cálculos, esta gran masa de tierra llegará a formarse dentro de entre 50 y 200 millones de años, de acuerdo con una investigación publicada en la revista británica ‘Nature’.

Así, ambos continentes se unirán por el polo norte, mediante una cordillera montañosa que permitirá cruzar de Alaska a Siberia y viceversa, de acuerdo con expertos de la Facultad de Geología y Geofísica de la Universidad de Yale (EEUU).

América permanecerá situada sobre el anillo de fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica, pero su orografía cambiará radicalmente porque la atracción hacia el Polo fusionará América del Sur con el Norte.

Este desplazamiento provocará a su vez la desaparición del océano Ártico y del mar Caribe, según explicó Ross Mitchell, geólogo de Yale y uno de los autores del artículo.

  Han pasado alrededor de 1.800 millones de años desde que se formó el primer supercontinente, Nuna, al que siguieron Rodinia y Pangea, última gran masa de tierra con centro en el África actual y que con el tiempo y la acción de las placas tectónicas conformó los continentes actuales.

El estudio del magnetismo de las rocas de entonces ha servido en el presente al equipo de Mitchell para determinar la distancia que existió entre uno y otro y estimar dónde se situaría Amasia, cuyo centro localizan en algún punto del actual océano Ártico, a noventa grados de distancia del centro del supercontinente anterior, Pangea.

Esta teoría, a la que han denominado ortoversión, desafía los dos modelos tradicionales defendidos hasta el momento para predecir la evolución de las masas terrestres, según detalló Mitchell.

De estas dos últimas hipótesis, una sugiere que la próxima gran masa continental se formará sobre la región en la que existió el supercontinente anterior (introversión), y la otra, todo lo contrario, defiende que será en un punto opuesto a donde se encontraba su predecesora (extroversión).

De esta forma, los partidarios de la introversión localizan el centro del próximo supercontinente en África, mientras que los defensores del modelo de extroversión lo sitúan en el océano Pacífico, en algún punto entre las islas de Hawaii, Fiji y Samoa.

Según estos modelos, la unión se produciría a través del océano Atlántico o del Pacífico respectivamente, mientras que el modelo de Mitchell se decanta por una unión a través del Ártico.

Fuente: El Mundo