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Las próximas Olimpiadas, a celebrarse en Río de Janeiro, podrían contar con un gigantesco generador de energía sustentable, un rascacielos que también sería una cascada, capaz de producir energía durante el día y la noche. El diseño corre a cargo de RAFAA Architecture & Design, un multipremiado estudio con base en Zúrich. La Solar City Tower, además de funcionar como un símbolo de los Juegos Olímpicos, se propone sentar las bases para un movimiento de conciencia ambiental.

Solar City Tower, Isla Cotunduba

La Solar City Tower, una cascada generadora de energía que se encuentra todavía en fase de proyección, tiene el objetivo de generar energía renovable para el uso de la Villa Olímpica y la ciudad de Río. Durante el día, la energía se produce en una planta solar. El excedente es usado para empujar agua de mar hacia un tanque de almacenamiento en el interior de la torre. Por la noche, el agua es utilizada para generar energía eléctrica para la ciudad. Si la ocasión lo amerita, el agua almacenada puede ser lanzada por los bordes del edificio, convirtiéndolo en una cascada gigantesca que, de acuerdo con RAFAA, sería “símbolo de las fuerzas de la naturaleza”. Y, para que el proyecto sea tan ecológico y sustentable como lo pintan, esto de que la torre se convierta en cascada tendría que suceder verdaderamente en ocasiones especiales. De lo contrario, la energía producida sería, digamos, desperdiciada, y la inversión no habría cumplico con el cometido que el estudio de diseño dice haberse planteado.

Solar City Tower, fuego olímpico

El acceso a la torre, que de convertirse en realidad representará un importante atractivo turístico, será a través de una explanada a 60 metros sobre el nivel del mar. Si en ella habrá restaurantes, bares o algo parecido, no lo sabemos, pero sería un desperdicio que no los hubiera. Por otra parte, el espacio podría servir para dar unos fiestones locos, sustentables, rodeados de agua. El lado que da hacia el mar contaría con una cafetería y una tienda que seguramente estará infestada de souvenirs olímpicos. Obviamente, hará falta un elevador para subir a los pisos superiores. En el más alto de ellos, habrá un mirador-observatorio para contemplar 360 viestas de la ciudad y del océano. Hasta un bungee quieren ponerle a la torre, vaya.

Cuando leemos la descripción del proyecto que ofrece RAFAA, encontramos un discurso que parece muy comprometido con el medio ambiente. El estudio habla de aprovechar los Juegos Olímpicos para lanzar un mensaje de alcances internacionales en torno al uso consciente de la energía. Y luego, cuando seguimos leyendo y encontramos lo del bungee y la tiendita de souvenirs, pensamos: lo de la conciencia ambiental es un pretexto para el negocio redondo, como suele suceder. Lo cual no niega que, de materializarse, la Solar City Tower sería imponente, emblemática y más o menos sustentable.

Solar City Tower, rascacielos generador de energía

Solar City Tower, planos

Solar City Tower, cascada-rascacielos

Solar City Tower, vista desde Copacabana

Fotos: Architizer

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El Mundo

  • El mapa de metro de Londres se rediseña con 361 leyendas del deporte
  • Theresa Zabel, Indurain, Estiarte y Nadal, los representates españoles
  • Usain Bolt será Victoria, Leo Messi Paddington, Roger Federer Old Street, Michael Johnson Earls Court, Arvidas Sabonis East Finchley…

Al llegar al aeropuerto de Heathrow procedente de cualquier país del mundo, este verano podrá quedar en Victoria Station o en Usain Bolt. Como prefiera. O si está en Londres podrá coger el metro entre las estaciones de Ian Thorpe y Michael Jordan y no entre Oxford Circus y Euston. Las estaciones del metro de Londres han adoptado los nombres de deportistas legendarios. Desde Bob Beamon, Mia Hamm o Carl Lewis a Roger Federer, Arvidas Sabonis o Michael Johnson. La representación española correrá a cargo de Theresa Zabel, Manel Estiarte, Miguel Indurain y Rafael Nadal. Todos estarán presentes este verano en Londres. [Vea el plano ampliado: leyendas del deporte | Metro de Londres]

Para ir a ver la gimnasia rítmica o el badminton no tendrá que bajarse en Wembley Park o en Wembley Central, mejor en Sally Gunnell o Edwin Moses. Si quiere ver el maratón o cualquier prueba ciclista por el centro de Londres tendrá que detenerse enUsain Bolt o en Rebecca Romero y no en Victoria o en Green Park. Y la parada de Stratford, donde se celebrarán la mayor parte de los Juegos tendrán los nombres de Muhammad Ali y Michael Phelps.

Cada línea de metro corresponderá a una disciplina deportiva o deportes como baloncesto o atletismo. También tendrán un nombre propio deportistas que sean reconocidos mundialmente aunque no se hayan colgado nunca una medalla de oro. El mapa de las leyendas olímpicas ha sido diseñado por Alex Trickett, que reconoció que no había encontrado mejor manera de seleccionar a 361 atletas.

“Amamos el deporte y amamos Londres, así que hemos escogido a los mejores deportistas que hemos visto y los hemos incluido en el mapa de metro. Había muchos debates pero estamos contentos con el resultado. Decenas de países representados y Alí y Phelps en la boca de metro de Stratford, la puerta a los Juegos. Estas cosas siempre dividen a la gente pero estamos dispuestos a defender cualquiera de nuestras decisiones”, señala el Trickett.

Theresa ZabelMiguel IndurainManel Estiarte y Rafa Nadalson los representates españoles en el mapa. La ex regatista tiene dos medallas de oro en Vela clase 470 en los Barcelona ’92 y en Atlanta ’96, el pentacampeón del Tour de Francia fue oro en la contrarreloj de Atlanta, el ex jugador de waterpolo participó en seis Juegos, con una plata (Barcelona ’92) y un oro (Atlanta ’96) y el número dos del tenis mundial consiguió ganar en los Juegos Olímpicos de Pekín. Zabel representará la estación de Manor House, Indurain la de Stanmore, Estiarte la de Northold y Nadal la de Angel. Cuatro nombres de excepción del panorama olímpico que llevan la bandera de España en este peculiar mapa del metro de Londres.

Usain Bolt estará en Victoria Station, Michael Jordan en Euston, Sebastian Coe en Ealing Broadway, Miguel Indurain en Stanmore, Edwin Moses en Wimbledon, Michael Johnson en Earls Court, Leo Messi en Paddington, Arvidas Sabonis en East Finchley, Theresa Zabel en Manor House, Rafa Nadal en Angel, Roger Federer en Old Street, Carl Lewis en Liverpool Street, Ian Thorpe en Oxford Circus, Manel Estiarte en Northold, Mia Hamm en Picadilly, LeBron James en Leicester Square… y así hasta 361 deportistas. A partir de ahora podrá elegir si quedarse con el nombre de su deportista preferido o la estación de metro tradicional.


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SÓLO EL ENERGIE COTTBUS SOBREVIVE COMO COLISTA EN LA BUNDESLIGA

La caída del Muro de Berlín la noche del 9 al 10 de noviembre de 1989 significó el principio del fin para los clubes de fútbol de la antigua República Democrática Alemana (RDA). Diecinueve años después, ningún equipo de la RDA ha logrado ganar un título de Liga y parece imposible que alguno lo vaya a conseguir alguna vez. El único conjunto de Alemania del Este que sobrevive en la Bundesliga es el Energie Cottbus, colista con seis puntos en doce jornadas disputadas.

Curiosamente, el Energie nunca fue uno de los grandes de la extinta DDR Oberliga. Hablamos de un equipo ascensor que se vio perjudicado por la reunificación alemana cuando vivía su mejor momento en la máxima competición de la RDA. Tuvieron que pasar nueve años para que el Energie Cottbus completase su viaje desde cuarta división hasta la Bundesliga actual, con una final de Copa perdida por el camino en 1997 ante el Sttutgart. El Cottbus, amadrinado por la canciller Angela Merkel, es una especie en extinción en la Bundesliga.

La DDR Oberliga se disputó desde 1949 hasta 1991. Tras la reunificación, sólo dos equipos (Hansa Rostock y Dinamo Dresden) se integraron en la competición de la RFA. El resto no pudo hacer frente a las exigencias económicas que exigían sus vecinos del Oeste. La fuga de talentos como Mathias Sammer, Ulf Kirsten, Andreas Thom o Thomas Doll resultó inevitable. El daño que sufrieron los equipos de la Liga comunista fue, en muchos casos, irreparable. Sólo algunos alemanes orientales como Michael Ballack, nacido en Gortliz y criado futbolisticamente en el Chemnitzer, han logrado triunfar a gran escala y en la selección nacional.

Hansa Rostock, último campeón de la RDA

El último campeón fue el Hansa Rostock, que logro el único título de su historia en 1991 y ahora pelea en Segunda División por no perder la categoría. Peor le fueron las cosas al Dinamo Dresden, uno de los clubes más populares y laureados de la RDA con ocho títulos de Liga y siete de Copa. Tras penar en la Bundesliga durante los años posteriores a la caída del Muro terminó descendiendo en 1995. La mala situación económica por la que atravesaba el club provocó su descenso administrativo a la Regionalliga. Los actos violentos protagonizados por sus seguidores es lo único noticiable en los últimos tiempos en el Dresden, sumido en la nueva Tercera División alemana.

El Dinamo de Berlín es otro de los antiguos campeones de la RDA que han desaparecido del mapa futbolístico alemán. El equipo de la Stasi (policía secreta de la RDA) fue el dominador absoluto de la DDR Oberliga durante diez años consecutivos, desde 1978 a 1988. Sin embargo, sus triunfos siempre estuvieron rodeados de polémica por las acusaciones de compra de partidos y de árbitros. Tras la reunificación, cambió su nombre por el de FC Berlin para intentar disumular su vergonzoso pasado pero, en 1999, recuperó su antigua denominación. Sin la protección de la Stasi, el Dinamo Berlín luce en la Oberliga Nord (quinta división) una estrella encima de su escudo que recuerda los diez títulos obtenidos bajo la sospecha de un gran fraude.

La Recopa del Magdeburgo

El honor de ser el único campeón europeo de Alemania Oriental le corresponde al Magdeburgo, vencedor de la Recopa de Europa en 1974 y que ahora milita en la Regionallia Nord. El equipo de Jurgen Sparwasser, autor del famoso gol que le dio la victoria a la RDA ante la RFA en el Mundial de Alemania de ese mismo año, hizo historia venciendo 2-0 al Milan en la final de Rotterdam. El Carl Zeiss Jena (actualmente en Tercera) y el Lokomotiv Leipzig (refundado desde la categoría más baja del fútbol alemán tras su desaparación) rozaron la gloria en las finales de de 1981 y 1987 ante Dinamo Tbilisi y Ajax de Amsterdam, respectivamente.En Copa de Europa y en UEFA las actuaciones de los equipos de la RDA no fueron tran brillantes.

Campeones con nombres de ciudades que ya no existen como Karl Marx Stadt, que tras la caída del Muro recuperó su nombre original de Chemnitz. Recuerdos de un pasado que para los clubes de la antigua RDA fue mejor con el Muro de Berlín en pie.


Clubes que participaron en la última DDR Oberliga (1990/91) - Se integraron en la Bundesliga 1. FC Hansa Rostock (actualmente en la Bundesliga 2) 2. SG Dynamo Dresden (Bundesliga 3) - Se integraron en la Bundesliga 2 3. Rot-Weiß Erfurt (Bundesliga 3) 4. Hallescher FC Chemie (Regionalliga Nord IV) 5. Chemnitzer FC (Regionalliga Nord IV) 6. FC Carl Zeiss Jena  (Bundesliga 3) 7. Lokomotiv Leipzig (NOFV Oberliga Sud V) 8. Stahl Brandenburg (Landesliga Brandenburg VI) - Se integraron en la Regionalliga: 9. Eisenhüttenstädter FC Stahl (Verbandsliga Brandenburg VI) 10. FC Magdeburg (Regionalliga Nord IV) 11. FC Berlin (NOFV Oberliga Sud V) 12. FC Sachsen Leipzig (Regionalliga Nord IV) 13. Energie Cottbus (Bundesliga) 14. Victoria 91 Frankfurt (Verbandsliga Brandenburg VI)

El verdadero intocable


El Mundo Deportivo

La estrella del fútbol americano Bill Gardner fue uno de los elegidos por Eliot Ness para enfrentarse a Al Capone

Las películas, aunque sean excelentes, suelen distorsionar la realidad. ‘Los intocables’, el ejercicio de estilo con el que el director Brian de Palma relató la lucha de Eliot Ness contra la mafia de Chicago conducida por Al Capone en 1930, durante la llamada Ley Seca, poco tiene que ver con la realidad. Los auténticos Intocables no eran cuatro, como en el celuloide, sino un grupo de 11 hombres llamados así por ser incorruptibles e insobornables, dirigidos por Ness, entre los que había militares, investigadores privados o un guardia del corredor de la muerte en Sing Sing.

El más viejo de todos ellos, rondando los 50 años, y el más imponente, con su 1,83 m. y 80 kg. de puro músculo, era una estrella del fútbol americano llamado Bill Gardner.

A Gardner se le considera uno de los deportistas más grandes de su época, a la altura del legendario Jim Thorpe. Como éste era de origen indio, hijo de un padre blanco y de una madre Chippewa. Nacido en 1884 en una reserva de Dakota del Norte, cursó estudios en la Carlisle Indian Industrial School de Pennsylvania, donde se forjó el equipo de fútbol americano que dominó América a principios del siglo XX, en una época donde todavía no existía una Liga profesional. Bill jugó en el equipo escolar desde 1904 hasta 1907 y de su mano Carlisle derrotó una tras otra a las grandes potencias de aquel tiempo, las universidades de Harvard, Yale, Princeton y Pennsylvania, las llamadas ‘big four’. También brilló en atletismo, basket y béisbol, pero fue el fútbol americano el que le convirtió en una leyenda. Desde 1908 hasta 1911 Bill Gardner ejerció de entrenador y reclutó a Jim Thorpe para la Carlisle Indian School tras verle en acción en Indiana. Un año más tarde, en los Juegos Olímpicos de Estocolmo, Thorpe se convertiría en el atleta más grande de todos los tiempos tras imponerse en decatlón y pentatlón.

Gardner era una fuera de la naturaleza. Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Harvard demostró, mediante una serie de tests físicos y mediciones biomédicas, que era una de las personas más fuertes de los Estados Unidos, superando a boxeadores profesionales como Jack Johnson, John Sullivan o Jim Jeffries.

Sirvió como soldado en la I Guerra Mundial, luchando en las trincheras de Francia, y tras el conflicto bélico se trasladó a Texas, se casó y fue padre de un hijo y dos hijas. A finales de los años 20 se enteró que Eliot Ness estaba reclutando un grupo de hombres para enfrentarse al crimen organizado de Chicago: exigía personas duras, buenos tiradores y que no estuvieran casados. Bill cumplía todos los requisitos salvo el último, así que se divorció y pasó a formar parte de los Intocables.

Participó en diversas ‘razzias’ contra el hampa e incluso recibió un disparo a quemarropa que dejó estupefacto a Ness, puesto que Gardner continuó peleando sin ni siquiera pestañear.

Cuando Capone fue encarcelado y la misión de los Intocables quedó completada, la vida de Bill Gardner se desmoronó. Sin rumbo en la vida, fue dando tumbos de un lugar a otro atrapado en una espiral de juego, mujeres y alcohol, una vez levantada la Ley Seca que él juró hacer cumplir. Falleció en 1965, con más de 80 años de edad, en el hospital de veteranos de Prescott. Aunque Brian de Palma lo obvió en su película, su papel en los Intocables sí tuvo tributo en la serie de televisión del mismo nombre protagonizada por Robert Stack desde 1959 hasta 1963. Su personaje en la ficción se llamaba Bill Youngfellow y era un agente de sangre Cherokee.


EFE – COE

Puedes encontrar más información sobre la historia olímpica en nuestra sección de la WEB

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La antorcha olímpica comenzó hoy su última etapa en el yacimiento arqueológico del Hombre de Pekín, un “homo erectus” que vivió hace 500.000 años y que es uno de los primeros restos de vida humana en China.

El actor cómico Feng Gong fue hoy el primer relevista, hacia las 7.08 hora local (23.08 GMT), rodeado de público con trajes tradicionales, banderas chinas y olímpicas que dio ánimos a Pekín en los Juegos Olímpicos que comienzan hoy.

La antorcha será llevada en esta última etapa por 140 relevistas, y la penúltima parada del fuego sagrado será un instituto de Pekín, desde donde partirá hacia el Estadio Olímpico para encender el pebetero y marcar el inicio de los Juegos.

En su recorrido de más de cuatro meses, la antorcha ha recorrido 140.000 kilómetros por los cinco continentes y por todas las divisiones administrativas de China, incluyendo su polémico paso por el Tíbet, donde subió el Everest, la montaña más alta de la Tierra.

El viaje de la antorcha no estuvo exento de incidentes, como las protestas que grupos derechos humanos y pro-Tíbet organizaron a su paso por Londres y París.

Muchos chinos creen en la superstición del número ocho, que se asocia con la buena suerte. De modo que, los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 comenzarán oficialmente hoy día 8 del 8 de 2008, a las 8 de la tarde, ocho minutos y ocho segundos, hora local.


ADN

  • La saltadora de altura Gretel Bergmann se convirtió en el emblema de la opresión judía en Alemania
  • Actualmente, con el nombre de Margaret Lambert, recibe homenajes y ha sido protagonista de un documental de la HBO
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Gretel Bergmann

Gretel Bergmann deseaba participar en los Juegos Olímpicos de Berlín, pero al contrario que Helene Mayer, no estaba motivada por la vertiente del éxito deportivo sino por el deseo de romper el estereotipo de los judíos que potenciaban los nazis: “gordos, con las piernas torcidas y miserables”.

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Helene Mayer

No obstante, el concurso de la señorita Bergmann estuvo jalonado con toda serie de obstáculos. Expulsada por ser judía, se había adaptado a la vida en Reino Unido hasta llegar a competir en campeonatos nacionales pero una carta le anunció la posibilidad de inscribirse con el II Reich. Las ‘habituales’ amenazas del gobierno nazi a su familia residente en Alemania empujaron a Bergmann a disputar una ronda de clasificación un mes antes del inicio de los Juegos Olímpicos.

Gretel saltó 1,60 metros -su mejor marca personal- y logró ser una de las tres clasificadas de Alemania para el evento. Poco después, Estados Unidos aceptó los gestos magnánimos de Adolf Hitler con los judíos y anunció que declinaba su boicot los Juegos. Inmediatamente, los 21 judíos preclasificados fueron “no elegidos” -salvo Helene Mayer-.

“Nunca más me permitieron poner un pie en el estadio, ni como espectadora” recuerda ahora Bergmann junto aquellos letreros denigrantes de “No se permite la entrada ni a judíos ni a perros”. Gretel abandonó el país de nuevo y se marchó a Estados Unidos junto al que posteriormente sería su marido, el corredor judío Bruno Lambert para pasarse a llamar Margaret Lambert.

De haber repetido en los Juegos su salto de la clasificación habría conseguidola medalla de plata, pero el III Reich hubo de conformarse con un bronce. Curiosamente, la cuarta clasificada en Múnich fue Dora Ratjen, quien se demostró 30 años después que en realidad era un hombre que los nazis habían infiltrado para garantizarse un mayor éxito.

Símbolo judío contra el III Reich

En Estados Unidos, Margaret sufría pesadillas imaginando su presencia en Berlín y saludando “¡Heilt Hitler!” como Helen Mayer, al tiempo que se trasnformaba en un símbolo de la opresión judía en Alemania. Escribió el libro autobiográfico “By leaps and bounds” (A pasos agigantados), la HBO filmó un documental sobre su vida en 2004 narrado por Natalie Portman y el Museo del Holocausto la incluye entre sus principales protagonistas en la exposición que estará abierta en Washignton hasta mediados de agosto.

En 1999 volvió por primera vez a Alemania, a Laupheim, su ciudad natal. “Cuando escuché que darían mi nombre al estadio para que los jóvenes se preguntaran ¿Quién fue Gretel Bergmann? y les contaran mi historia y la de aquellos tiempos creí que era importante recordar, por lo que acepté regresar al lugar al que juré que nunca estaría de nuevo” reconoció la antigua saltadora de altura.

Activa y despierta pese a su ancianidad, todavía ofrece conferencias y entrevistas, al tiempo que ha extendido la mano a la concordia tras décadas sin querer volver a su país de nacimiento. “No odiaré a todos los alemanes nunca más, ya lo hice mucho tiempo. Muchos están intentado corregir sus errores. Los jóvenes no son responsables de lo que hicieron sus mayores” explicó durante un homenaje durante los Juegos de Atlanta 1996. Hitler le privó de la posibilidad de una medalla por ser judía, pero ha podido contar su historia y la de las víctimas que no hubieran contado con su poderosa voz.


EFE – La Vanguardia

  • Washington – La llama de las polémicas Olimpiadas nazis de Berlín 1936, con las que Adolf Hitler quiso presentar una Alemania tolerante y pacífica, alumbra de nuevo en una exposición que abre hoy en el Museo en Memoria del Holocausto, en Washington.

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El atleta estadounidense Jesse Owens, ganador de cuatro medallas de oro en las Olimpiadas nazis de Berlín 1936, con las que Adolf Hitler quiso presentar una Alemania tolerante y pacífica /   Efe

Estrechos senderos, bajo una luz tenue, devuelven al visitante a una época de fuertes tensiones internacionales, que amenazaron con boicotear los preparativos, así como a unos Juegos Olímpicos ideados como arma de propaganda nazi.

A modo de bienvenida, la exposición, abierta hasta el 17 de agosto, muestra la primera antorcha utilizada en las Olimpiadas modernas, idea que fue resucitada por el gobierno nazi, tras un intento en los juegos de 1916 que resultó fallido por la I Guerra Mundial.

La comisaria de la exposición, Susan Bachrach, no duda en afirmar que “la organización de los Juegos Olímpicos ofreció una extraordinaria oportunidad al régimen de Hitler para proyectar la ilusión de una Alemania tolerante y de paz, bajo el disfraz de cooperación internacional que brindaban los juegos”.

De este modo, el Führer enmascaró entre los preparativos deportivos una fuerte campaña propagandística del régimen, combinada con un reclutamiento de jóvenes atletas germanos como fuente de abastecimiento del ejército ario.

Carteles coloridos aderezados con sutiles connotaciones racistas ilustraban el fuerte sentimiento olímpico-patriótico, que dejaba entrever la superioridad de la cultura alemana como la mejor heredera de la excelencia de la Grecia Clásica. Y a punto estuvo Hitler de perder sus ansiadas Olimpiadas con la prohibición de admitir a atletas judíos para competir en el seno del equipo alemán.

Un gran movimiento internacional de boicot se levantó contra el Führer, que finalmente se disolvió con las palabras apaciguadoras del entonces presidente del Comité Olímpico de EE.UU. (AOC, por sus siglas en inglés), Avery Brundage.

Ilustraciones satíricas del artista John Heartfield, escritos de protesta de diferentes equipos y hasta propaganda catalanista a favor de celebrar unas Olimpiadas alternativas en Barcelona conforman el panel de la exposición dedicado a esta controversia.

Entre dibujos, ilustraciones y trazos festivos, unas fotografías en blanco y negro devuelven a los asistentes a la crueldad del régimen fascista. Cientos de familias de raza gitana fueron “limpiadas de las calles de Berlín”, según órdenes de las autoridades del país, y recluidas en campos de internamiento de los suburbios de la ciudad, como el centro de Marzahn.

Ni prohibiciones ni internamientos consiguieron evitar que el ‘ego’ del Führer se derrumbara con la victoria de dieciocho atletas afroamericanos, que incluyen al campeón de cuatro medallas de oro en Berlín 1936, Jesse Owens. La cara victoriosa de las XI Olimpiadas se refleja con la exhibición de medallas e instantáneas de los vencedores, entre ellos doce judíos de los equipos de Estados Unidos, Bélgica, Hungría, Austria, Canadá y Polonia y la germana Helene Mayer, la única representante judía del equipo nazi.

A escasos metros de la salida, aparece una imagen nevada de un campo de concentración que hiela con sus explicaciones la respiración de los visitantes. Se trata de diecisiete retratos en primer plano de deportistas judíos y gitanos que participaron en los Juegos Olímpicos de 1936, y que también fueron víctimas del racismo de Hitler durante la II Guerra Mundial.

A la salida del ‘zulo’ que alberga la exposición, una gran oleada de luz natural convierte las titánicas paredes enladrilladas del museo en un espejismo de las masivas fábricas alemanas utilizadas como unidades de producción nazi. Un escenario apropiado para guardar las reflexiones de los visitantes, como antes hizo con las de los millones de judíos exterminados en el Holocausto.

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