Jerusalén (Israel). Planos de población. 1860


Impresionante plano de Jerusalén en el año 1860

Orientado con flecha con el N. al E. de la hoja. – Relieve por normales. – Representados los caminos indicando la dirección

En el ángulo inferior derecho firma del autor

Manuscrito sobre papel a tinta negra y roja

Inserta, debajo del título, dedicatoria: “L’offrirti questo povero; ma studiato lavoro, o amico Giovanni, ti do una prova di quanto ti stimo, e aprrezzo conservami sempre la tua cara Amicizid

En el ángulo superior izquierdo y dentro de un recuadro nota de carácter geográfico y en el inferior izquierdo, sobre las escalas, figuran las coordenadas de la ciudad

En el ángulo superior izquierdo y dentro de un recuadro nota de carácter geográfico y en el inferior izquierdo, sobre las escalas, figuran las coordenadas de la ciudad

jerusalem

Una nueva tumba para Jesús


ABC.es

  • Operación de urgencia para evitar el derrumbe del Santo Sepulcro
grafico-2-santo-sepulcro-kHc--620x349@abc

El lugar donde fue enterrado Jesús, dentro de la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén (Israel) – ABC

Andamios y más andamios se acumulan en la plaza del Santo Sepulcro de Jerusalén. A primera hora de la mañana y a última hora de la tarde, cuando ya no hay peregrinos, los operarios aprovechan para ir introduciéndolos en el templo y colocarlos en torno al Edículo, una pequeña cámara en la que, según los Evangelios, se produjo el enterramiento y la posterior resurrección de Cristo. Esta tumba es uno de los lugares de jurisdicción compartida para griegos y armenios ortodoxos y católicos, las tres comunidades que controlan de forman milimétrica uno de los templos más sagrados para el Cristianismo, y ha sido necesario el acuerdo entre las tres para empezar las primeras obras de restauración de los últimos 200 años. Atrás quedan siglos de rencillas, desconfianza y peleas públicas como la que protagonizaron griegos y armenios en 2008 y que llevaron a los titulares de la prensa mundial al Santo Sepulcro por los puñetazos, patadas e insultos entre monjes.

El actual Edículo, situado a escasos metros del lugar de la crucifixión, fue levantado en 1810 por los griegos –el anterior, de madera, fue obra de los franciscanos en el siglo XVI, pero quedó destruido en un incendio- y un equipo de nueve expertos llegados de Grecia será el encargado de llevar a cabo la obra. Profesionales con experiencia en la restauración de monumentos como la Acrópolis o de diferentes iglesias bizantinas en la costa Mediterránea que trabajan bajo la supervisión de Antonia Moropoulou, arquitecta de la Universidad Nacional Técnica de Atenas. «Nadie envidia esta responsabilidad y este desafío porque es un gran desafío trabajar aquí, en este ambiente que se respira en un monumento visitado por miles de personas cada día», según declaraciones recogidas por la agencia estadounidense AP, que tuvo acceso exclusivo a la primera noche de trabajo en el lugar santo. La arquitecta adelanta que “la tumba necesita una atención urgente después de años de exposición a factores medioambientales como el agua, la humedad y el humo de las velas. Las losas de mármol y piedra han sufridos deformidades”. Un trabajo minucioso que habrá que realizar piedra a piedra para no alterar el aspecto de la cámara.

Las obras se alargarán durante al menos diez meses, en los que el Edículo no se cerrará al público, y el presupuesto ronda los 3 millones de euros, según reveló Theophilos III, patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén. Las tres comunidades aportarán la misma cantidad y contarán además con una donación personal del rey Abdulá de Jordania, que con este gesto recuerda que hasta la guerra de 1967 fueron los jordanos los que controlaban el este y la ciudad vieja de la ciudad santa, donde se encuentra la basílica. La prioridad es el Edículo, pero las tres partes esperan poder abordar después la remodelación del suelo del templo, que también presenta graves desperfectos. En este caso el acuerdo será más complicado y hay que remontarse a 1960 cuando se logró un acurdo para la reparación del tejado.

Riesgo de derrumbe

Los problemas de estabilidad del actual Edículo se remontan a la etapa del Mandato británico. A finales de los cuarenta las autoridades de Londres decidieron acorazarlo con una una armadura de acero, pero era un remedio temporal que ha durado hasta que los responsables de la Autoridad de Antigüedades de Israel han alertado del serio riesgo de derrumbe. «Tuvimos que reunirnos de urgencia y tomar una decisión, nos vimos forzados a hacerlo debido al aviso de los israelíes y no fue complicado llegar a un acuerdo porque nos beneficia a las tres partes», señala el padre Samuel Aghoyan, que desde hace 16 años es el superior de la Iglesia Armenia Ortodoxa en el Santo Sepulcro. A sus 75 años vive entregado a la custodia del lugar santo y piensa que «las relaciones entre griegos y armenios ortodoxos y católicos son como las que tienen los hermanos dentro de un familia, sufrimos altibajos, pero seguimos siendo siempre de la familia cristiana». Una opinión que con el paso de los minutos decide matizar y confiesa que «nos podemos sentar en una mesa y llegar a un acuerdo puntual como este, pero en el fondo fondo, no nos fiamos los unos de los otros, sobre todo entre griegos y armenios».

Esta desconfianza hace que las reglas de funcionamiento y convivencia del Santo Sepulcro estén por escrito y hayan consolidado el actual status quo por el que cada comunidad es responsable de espacios y tareas concretas. Normas que van desde que el privilegio de dos familias musulmanas a custodiar las llaves de la puerta de la basílica, hasta detalles como la limpieza de los baños o de la plaza de acceso, competencia de los griegos. En los lugares comunes cada columna y cada cirio tienen su dueño.

Los peregrinos que viajen a Tierra Santa encontrarán a partir de ahora andamios en el Santo Sepulcro, pero también en la Basílica de la Natividad de Belén, donde un equipo de expertos italianos trabaja en unas obras de restauración para las que también fue necesario el acuerdo entre estas tres comunidades. En el caso de Belén, se trata de una restauración integral que comenzó hace dos años y que ha costado 16,5 millones de euros, de los que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha logrado recaudar hasta el momento 9,2 y trabaja de forma intensa para encontrar donantes que cubran la parte que falta para terminar de restaurar este templo declarado Patrimonio de Humanidad por la Unesco en 2012.

Hallan en Israel un pecio con importantes tesoros


ABC.es

  • Arqueólogos submarinos han encontrado miles de monedas de 1.600 años de antigüedad y bellas estatuas de bronce
El director de la Unidad de Arqueología Marina de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI), Jacob Sharvit, muestra algunos de los objetos hallados - EFE

El director de la Unidad de Arqueología Marina de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI), Jacob Sharvit, muestra algunos de los objetos hallados – EFE

Cesarea es un tesoro inagotable y los submarinistas que cada día se sumergen en sus aguas se han convertido en los mejores buscadores de reliquias. Ran Feinstein y Ofer Ra’anan buceaban en esta zona hace un mes cuando encontraron varios objetos y dieron el aviso a la Autoridad de Antigüedades de Israel que puso inmediatamente una misión especial en marcha y, tras varias semanas de trabajo, anunció el hallazgo del «mayor conjunto de objetos descubiertos en el fondo marino en las últimas tres décadas». En el pecio encontrado por los submarinistas junto al puerto antiguo había miles de monedas de 1.600 años de antigüedad, estatuas de bronce, anclas de hierro y restos de anclas de madera, una lámpara con la imagen grabada del dios sol, una estatuilla de la diosa luna, fragmentos de grandes jarras que eran empleadas para llevar agua potable para la tripulación del barco y la gran sorpresa, dos sacos llenos de miles de monedas que se encontraban en el interior de una vasija.

Fundada por el Rey Herodes en el siglo I a.C., Cesarea recibió el nombre del protector romano del Rey, el Emperador César Augusto. Era una ciudad amurallada y contaba con el puerto más grande de la costa este del Mediterráneo. A medio camino entre Tel Aviv y Haifa se ha convertido en los últimos años en un Parque Natural de visita obligada en un viaje a Israel y están a la vista los restos de la grandeza de este puerto que mantuvo su importancia hasta la época de las Cruzadas.

De acuerdo con Jacob Sharvit, director de la Unidad de Arqueología Marina de la Autoridad de Antigüedades, y Dror Planer, vicedirector del departamento, «la localización y distribución de los hallazgos antiguos en el fondo marino apuntan a que un gran mercante transportaba un cargamento de metal programado para su reciclado, que aparentemente fue sorprendido por una tormenta a la entrada del puerto y se hundió hasta estamparse con el malecón rocoso», según las declaraciones recogidas por la prensa israelí. Las estatuas de bronce se conservan «como si las hubieran hecho ayer, no hace 1.600 años», destacaron los expertos.

Este nuevo descubrimiento se produce solo un año después de que otro grupo de aficionados al submarinismo diera en el mismo lugar con la mayor reserva de monedas de oro encontradas en Israel, cerca de dos mil piezas del período Fatimí, acuñadas en el norte de África y con una antigüedad de unos mil años y de diferentes valores. Jacob Shorvit declaró entonces que «estos buzos son ciudadanos modelo. Ellos descubrieron el oro y tienen un corazón de oro, porque les encanta el país y su historia». Y los buzos siguen desde entonces buscando tesoros en Cesarea.

Meses más tarde se produjo un nuevo hallazgo, pero esta vez en las proximidades de una antigua iglesia de Cesarea de los siglos VI y VII, el período bizantino. Un equipo de arqueólogos descubrió una talla de un cordero hecha de mármol. Los investigadores Peter Gendelman y Mohamed Hater, directores de la excavación, informaron tras el anuncio del hallazgo que entre los antiguos cristianos «Jesús no era representado como una persona», sino que se recurrían a símbolos y uno de ellos era el cordero.

El enigmático mensaje con 2.000 años que podría autodestruirse antes de ser descifrado


ABC.es

  • Varios arqueólogos han hallado una pintada en un antiguo baño de Israel que podría acabar desapareciendo por su contacto con los elementos
Israel Antiquities Authority Se cree que las pintadas podrían haber sido por un bromista de la época

Israel Antiquities Authority
Se cree que las pintadas podrían haber sido por un bromista de la época

Desde varios buques, hasta diferentes especies de palmeras. Estos son los símbolos que, hace aproximadamente dos meses, fueron descubiertos en una cueva subterránea de Israel. En principio, podría parecer que no son más que ilustraciones realizadas por judíos de hace 2.000 años. Sin embargo, forman parte de un extraño mensaje que los científicos luchan a contrarreloj por descifrar. Y es que, tal y como ha informado la versión digital de «Live Science», al ser expuesta a los elementos, la pintura ha empezado a deshacerse por causas naturales.

El mensaje está formado por una serie de símbolos y letras dibujadas y talladas en la ladera de un «mikve», un antiguo baño ritual judío cuya finalidad era purificar el cuerpo y alma de aquel que se introdujera en él. El hallazgo fue realizado hace aproximadamente dos meses en Armona (Jerusalén) por miembros de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA). Estos realizaban una inspección rutinaria de una antigua construcción de la zona cuando se percataron de que incluía una instalación subterránea con una sala de baño.

Un curioso mensaje

Los símbolos que adornan las paredes de yeso del baño incluyen, entre otras cosas, barcos, palmeras, varios tipos de plantas y, posiblemente, una menorah (una lámpara de aceite de siete brazos típica de esta religión). Según los expertos, una parte de estas marcas habrían sido realizadas con la mano mediante hollín y barro, mientras que el resto fueron talladas en la pared. Además de los susodichos dibujos, también han podido encontrarse varias palabras escritas en arameo que, según el grupo, están fechados entre el siglo 538 a.C. y el 70 d.C. (el denominado período del Segundo Templo).

«Esta concentración de inscripciones y símbolos de la época del Segundo Templo en un mismo lugar, y en un estado de conservación tal, es rara, única e intrigante», han explicado Greenwald Royee y Alexander Wiegmann, los directores de la excavación y pertenecientes a la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA), en un comunicado.

De momento, los investigadores trabajan a marchas forzadas para descifrar las inscripciones. Y es que, aunque están familiarizados con la mayoría de lo símbolos (destacando la vegetación y los navíos, que son muy habituales en los baños de construcciones similares), no sucede lo mismo con la menorá, la cual les ha dejado desconcertados. ¿La razón? Es la primera vez que la ven en un lugar como este, pues los antiguos judíos evitaban dibujarla por ser un objeto sagrado. De hecho, los investigadores han señalado qu la presencia de este símbolo podría cambiar radicalmente la esencia del mensaje.

La Autoridad de Antigüedades de Israel aún no ha adelantado una primera traducción, pero ya han afirmado que las palabras halladas están escritas en arameo y que podrían ser desde las marcas de un antiguo bromista, hasta una persona profundamente religiosa. Con todo, están teniendo que trabajar con rapidez, pues, desde que los símbolos han sido expuestos a los elementos (la luz, el aire y el agua) están desapareciendo poco a poco. Por ello, la rapidez es clave para poder preservarlos.

Descubierto un campamento romano de 2.000 años cerca de Jerusalén


ABC.es

  • El campamento, donde permanecieron 5.000 hombres, es el primero de carácter permanente encontrado en la zona
 JvRP Restos de calle romana de Legio, cerca de la villa de Megido, en Israel

JvRP | Restos de calle romana de Legio, cerca de la villa de Megido, en Israel

Entre los siglos 2 y 3, más de 5.000 soldados pertenecientes a la Legio VI Ferrata, que sirvió a Julio César en la Guerra de las Galias y en las guerras civiles romanas, instalaron su base en un campamento a 90 kilómetros de Jerusalén, el único de la zona destinado a ser permanente. Campamento, de nombre Legio, que no sería noticia de no ser por su reciente descubrimiento.

Según informa The Times of Israel, la excavación del castro, como se conoce a una fortificación militar, ha sido conducido por el Instituto Arqueológico W.F. Albright con la ayuda del Israel Antiquities Authority. «Hablamos de un gran campamento, imperial, de unos 300 metros por 500», concreta Yotam Tepper, codirector de la excavación.

Legio sirvió como refugio y asentamiento a los soldados, situándose muy cercana a la ciudad de Megido. Vivió las revueltas judías, en especial la rebelión de Bar Kojba, en la que los judíos se enfrentaron a los romanos, llegando a aniquilar varios destacamentos.

«Es la primera vez que tenemos la oportunidad de poder entender cómo los militares romanos se organizaban, sobre todo en asentamientos en el Imperio de Oriente”, sentenció Matthew J. Adams, codirector de la excavación y mandatario del Instituto Arqueológico.

El Conflicto Israel / Palestina Ilustrado de una manera diferente


web

Un avance de la película animada Seder-Masochism, de la productora y caricaturista Nina Pailey. También conocida por la película animada Sita Canta su Tristeza.

El avance relata la historia de la Tierra Santa a través del tiempo, y cómo ha sido conquistada por varios imperios, tanto por motivos de expansión imperiales como por motivos religiosos.

 

¿Quién mato a quién?

Siguiendo con material que la misma autora comparte les presento a cada uno de los personajes que aparecen en la animación para que puedan entender mejor el corto.
1
HOMBRE PRIMITIVO. Éste hombre de las cavernas representa a los primeros habitantes nómadas de la región de Canaán.
2
CANAANITA. La animadora lo ilustra de acuerdo al arte antiguo sumerio.
3
EGIPCIOS. La tierra de Canaán fue sometida durante un tiempo por los faraones.
4
ASIRIOS. Y después del gobierno egipcio los asirios entraron en su dominio.
5
ISRAELITAS. De acuerdo con relatos bíblicos los “Hijos de Israel” conquistaron la “Tierra Prometida”.
6
BABILONIOS. Los babilonios conquistaron a los israelitas llevándose a los habitantes hebreos al exilio destruyendo su templo.
7
MACEDONIOS / GRIEGOS. Alejandro Magno conquista a los babilonios. 8
GRIEGOS / MACEDONIOS. Después de las conquistas de Alejandro Magno su ejército se divide los territorios ganados luchando entre sí.
9
PTOLOMEOS. Los descendientes de los griegos gobiernan Egipto vestidos como faraones.
10
SELÚCIDAS. Otros descendientes greco-macedonios conquistan y gobiernan el legado de Alejandro Magno.
11
SACERDOTES HEBREOS. Después de regresar del destierro de Babilonia los sacerdotes hebreos reconstruyen el templo y gobiernan a su pueblo.
12
MACABEOS. Dirigidos por Judas “el Macabeo” éste grupo de israelitas derrotan a los selúcidas,
salvan el Templo e instituyen el Jánuca / Jánuka.
13
ROMANOS. Absorben a Israel y poco tiempo después destruyen el segundo Templo.
14
BIZANTINOS. Cuando se divide el Imperio Romano los bizantinos asumen el control del territorio hebreo.
15
CALIFA ÁRABE. Algunos árabes intentan  conquistar el territorio de Israel.
.16
CRUZADOS. En Jerusalén establecen “Estados Cristianos” buscando salvaguardar lugares claves de la vida de Jesús.
17
ÁRABES. Durante un tiempo lograron vivir cómodamente en Palestina.
18
OTOMANOS.  El Imperio Otomano tomó el control de Jerusalén y la periferia.
19
ÁRABES. Lograron establecer colonias e imponer en gran parte de su población el Islam.
20
BRITÁNICOS. Tomaron control de la Palestina  ocupada por los árabes.
21
PALESTINOS. Los británicos permitieron que los habitantes siguieran su vida normalmente.
22
JUDÍOS / SIONISMO. Después de regresar de la barbarie Nazi los judíos buscaban
desesperados un lugar dónde llamar “casa”, sentirse seguros.
23
HAMAS / PALESTINOS Los habitantes de Medio Oriente formaron resistencia armada en contra de
los judíos que querían establecerse.
24
ESTADO DE ISRAEL. Con el respaldo de occidente se logra establecer formalmente -aunque no reconocido por Palestina- el Estado de Israel.
25
TERRORISMO. Una forma de resistencia islámica y protesta es el inicio de ataques terroristas dentro del territorio ocupado por israelitas.
26
EL ÁNGEL DE LA MUERTE. Es una forma de reflexión de la autora refiriéndose a las muertes que ha y sigue trayendo consigo la puga por un pedazo de tierra.

*Aclaración: Nina Paley resalta el hecho de que lo que pretende es dar un acercamiento a la historia del conflicto árabe – israelí y no ser una fuente histórica crítica del hecho.

 

Hallado en Israel un monumento más antiguo que las pirámides de Egipto


La Vanguardia

  • Está situado a unos 13 kilómetros al noroeste del Mar de Galilea y tiene una longitud de unos 150 metros y un volumen de 14.000 metros cúbicos
Hallado en Israel un monumento más antiguo que las pirámides de Egipto

Imagen del monumento hallado en Israel google earth

Barcelona. (Redacción).- Un equipo de arqueólogos han hallado en Israel un monumento de piedra, en forma de media luna, cuya construcción se remontaría a hace más de 5.000 años, lo que significa que sería más antiguo que las pirámides de Egipto o la estructura de Stonehenge.

La construcción está situada a unos 13 kilómetros al noroeste del Mar de Galilea. Cuenta con unas dimensiones considerables, con una longitud de unos 150 metros y un volumen de 14.000 metros cúbicos. Los restos de cerámica encontrados en las excavaciones cercanas están fechadas entre los años e 3050 y 2650 a.C..

En un primer momento, los investigadors pensaron que el monumento hallado formaba parte de la muralla de una ciudad, pero trabajos recientes, efectuados por Ido Wachtel -investigador de la Universidad Hebrea de Jerusalén- señalan que no ha existido ninguna ciudad en sus inmediaciones y que la estructura es un monumento permanente, según recoge la revista Live Science.

Se cree que el monumento servía para ofrecer culto al dios de la antigua Mesopotamia Sin, debido a su forma de media luna.

‘Sapiens’: el mono que se convirtió en dios


El Mundo

  • Se publica en España ‘De animales a dioses’, una obra monumental del historiador israelí Yuval Noah Harari traducido a 20 idiomas
ILUSTRACIÓN: CARLOS RODRÍGUEZ CASADO

ILUSTRACIÓN: CARLOS RODRÍGUEZ CASADO

“Nunca convenceremos a un mono para que nos dé un plátano con la promesa de que después de morir tendrá un número ilimitado de bananas a su disposición en el cielo de los monos». Para Yuval Noah Harari (Haifa, Israel, 1976), la diferencia crucial entre el primate humano y todos los demás animales de la Tierra es que los sapiens no sólo son capaces de imaginarse cosas que nunca han visto, tocado ni oído, sino además de convencer a muchas otras personas de que sus fantasías (por muy descabelladas que sean) son verdad.

Cualquier chimpancé puede avisar a sus compañeros de manada sobre un peligro con un alarido específico que significa: «¡cuidado, un león!». Sin embargo, gracias a lo que este historiador israelí denomina «la revolución cognitiva», sólo los sapiens adquirieron la capacidad para inventar y proclamar la existencia de algo tan falso como extraordinariamente poderoso: «el león es el espíritu guardián de nuestra tribu». Para Harari, esta insólita capacidad para inventar ficciones y, sobre todo, para transformarlas en mitos compartidos por miles e incluso millones de personas, es la clave fundamental para explicar por qué «un simio insignificante» se convirtió en «el amo del planeta».

En De animales a dioses (Debate/Edicions 62), la monumental, provocadora y brillante Historia de la Humanidad que acaba de llegar a las librerías españolas tras vender más de 300.000 ejemplares en Israel y traducirse a más de 20 idiomas, Harari disecciona el gran «arma secreta» de nuestra especie: su insuperable capacidad para el autoengaño colectivo. «Un gran número de extraños puede cooperar con éxito si creen en mitos comunes», explica a EL MUNDO el profesor de Historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén, formado en Oxford. «Y ésta es la razón por la que los sapiens dominan el mundo mientras las hormigas comen nuestras sobras y los chimpancés están encerrados en zoos y laboratorios».

Hoy, a principios del siglo XXI, Harari está convencido de que nuestro poder es tan inmenso que incluso estamos adquiriendo las capacidades que tradicionalmente se han atribuido a las deidades de las religiones: «Cuando digo en el título que somos animales convertidos en dioses, lo digo en un sentido muy literal. En el siglo XXI, gracias a los avances de la ciencia y la tecnología, estamos a punto de apropiarnos de poderes que siempre se han considerado divinos, como la creación de vida, la eterna juventud, la transformación de nuestra propia naturaleza genética e, incluso, la capacidad de leer la mente mediante cerebros conectados por ordenadores». Pero la gran pregunta con la que se ha atrevido este historiador israelí en su libro es: ¿cómo hemos logrado todo esto en menos de 100.000 años, un minúsculo suspiro, si tenemos en cuenta los 3.800 millones de años que han transcurrido desde la aparición de los primeros seres vivos de nuestro planeta?

Cooperación a gran escala

Para Harari, la respuesta está clara: a diferencia de las manadas relativamente pequeñas de simios o de los clanes de neandertales, nuestra especie ha sido la primera capaz de forjar inmensas redes de cooperación a gran escala: tribus, iglesias, ciudades, imperios, naciones, organismos supranacionales, multinacionales globales… Pero nada de esto hubiera sido posible si los sapiens, como todas las demás especies, sólo pudieran transmitir información sobre cosas que realmente existen, como el peligro de los depredadores o los árboles donde crecen frutos.

La verdadera clave de nuestra supremacía, según el exhaustivo relato que ofrece Harari en De animales a dioses, es que únicamente nuestra especie es capaz de inventar (y sobre todo de compartir a escala masiva), relatos imaginarios sobre entidades que sólo existen en nuestra fértil mente creativa, desde «el pueblo elegido de Dios» o el «espíritu del pueblo» hasta «la nación libre y soberana» de los estados modernos.

«Los mitos son el motor más poderoso de la Historia de la Humanidad, porque han permitido y siguen permitiendo la cooperación de miles y hasta millones de personas. Si examinas cualquier caso de cooperación a gran escala, comprobarás que siempre está basado en algún tipo de relato imaginario. Las personas no tienen ningún instinto para cooperar con extraños y, por tanto, la colaboración en grandes grupos de individuos que no se conocen personalmente entre ellos siempre se basa en ficciones. Cuando un mito colectivo tiene éxito, su poder es inmenso porque permite a millones de extraños cooperar y trabajar juntos hacia objetivos comunes», explica Harari.

Hasta tal punto esto es cierto, según el historiador israelí, que desde su «revolución cognitiva», los sapiens, de hecho, viven en una «realidad dual»: por un lado, la realidad objetiva de los leones y los árboles, sobre la que también se comunican muchos otros animales; y por otro, la realidad imaginada de dioses y espíritus tribales, ficciones que sólo entienden los imaginativos sapiens, la especie más cuentista, y por eso mismo -según Harari- la más poderosa.

El ‘pegamento mítico’ de la Humanidad

El historiador israelí Yuval Noah Harari. ANTONIO HEREDIA

Hoy, conceptos como «el pueblo elegido de Dios» o «el espíritu de la patria» pueden sonar arcaicos, y quizás muchos piensen que la tesis de Harari sólo sirve para explicar las sociedades humanas del pasado, o las más retrógradas del mundo actual. Sin embargo, el historiador israelí considera que hoy, la importancia de los mitos colectivos para mantener la cooperación humana a gran escala sigue siendo igual de importante, aunque ahora las ficciones dominantes, al menos en los países occidentales, sean no sólo las de las viejas naciones, sino los ideales del «progreso», «la libertad», las «leyes del mercado» o los «derechos humanos», conceptos que para Harari son «igual de ficticios que los antiguos dioses» y «no existen en la naturaleza, sino tan sólo en nuestra propia imaginación».

«Si intentáramos agrupar a miles de chimpancés en la plaza de Tiananmen, Wall Street, el Vaticano o la ONU, el resultado sería el pandemonio, pero hoy los sapiens se reúnen regularmente a millares en todos estos lugares», escribe Harari en su libro. «La verdadera diferencia entre nosotros y los chimpancés, tanto en el pasado como hoy mismo, es el pegamento mítico que une a un gran número de individuos, familias y grupos. Este pegamento nos ha convertido en dueños de la creación».

El historiador israelí no niega la importancia de otras habilidades humanas que también fueron determinantes a la hora de explicar nuestro éxito evolutivo, como la capacidad para fabricar y usar utensilios, que posteriormente nos llevaron a las otras grandes revoluciones en la Historia de la Humanidad: la agrícola, la industrial y la científica. Pero Harari insiste que todas estas grandes transformaciones jamás hubieran sido posibles sin que primero miles y después millones de extraños colaboraran juntos y estuvieran dispuestos a sacrificarlo todo, incluyendo sus vidas, por la colectividad. «Einstein era mucho menos diestro con sus manos que un antiguo cazador-recolector. Sin embargo, nuestra capacidad de cooperar con un gran número de extraños ha mejorado de manera espectacular», explica el historiador.

El ‘lado oscuro’ de las ficciones colectivas

Pero aunque Harari tenga razón y resulte innegable que el «pegamento social» de los mitos ha sido un factor crucial en el éxito evolutivo de la especie humana, también es evidente que en muchos momentos de la Historia y, por supuesto, hoy mismo, las mitologías del sapiens también han provocado la muerte de millones de personas. No hay más que fijarse en el conflicto sangriento que se sigue sufriendo ahora mismo en la tierra del propio Harari entre israelíes y palestinos. Cuando se le pregunta sobre este paradójico lado oscuro de las ficciones colectivas, tan poderosas y a la vez tan potencialmente destructivas, el historiador responde: «Si consigues una red de colaboración a gran escala, necesitas que todos sus miembros se crean la misma historia. Pero con frecuencia no consigues que toda la gente se crea el mismo relato, y se generan dos o más grupos, cada uno de los cuales se cree un relato diferente, y con frecuencia antagónico. De hecho, la mayoría de las guerras en la Historia se generan por culpa de conflictos generados por relatos antagónicos, y no se deben a una lucha por recursos».

Según Harari, en el conflicto entre israelíes y palestinos «no hay escasez de comida entre el río Jordán y el Mediterráneo». El problema es que hay dos comunidades que rigen sus vidas con «mitologías incompatibles», y de momento «nadie ha sido capaz de reconciliar estas historias antagónicas con un nuevo relato integrador». Pero en todo caso, a pesar del innegable potencial destructivo que pueden desatar las ficciones colectivas, Harari insiste en que siguen siendo indispensables para mantener la cooperación a gran escala en las inmensas sociedades de sapiens.

Sin embargo, ¿no sería mucho mejor para el futuro de la Humanidad la expansión de relatos colectivos menos ficticios que los del pasado y más realistas, que dejaran de invocar a dioses y a otras entidades cuya existencia es indemostrable? Ante esta pregunta, Harari insiste que «algún tipo de religión sigue siendo necesaria para el mantenimiento de la cooperación social a gran escala», aunque su concepto de «religión» incluye no sólo a los «dioses» tradi- cionales, sino también a otras ficciones mucho más modernas: «Las religiones afirman que las normas y las leyes hay que obedecerlas no porque han sido inventadas por humanos, sino porque viene impuestas ‘desde arriba’. Y cuando afirman esto, el significado de ‘arriba’ puede referirse a los dioses, o a las leyes de la naturaleza. Algunas religiones, como el cristianismo o el islam, basan la obediencia de las normas y las leyes en una creencia en dioses. Pero otras religiones, como el marxismo, el capitalismo o el liberalismo se basan en supuestas ‘leyes naturales’ que sólo existen en nuestra imaginación».

Primates poderosos pero insatisfechos

De hecho, para Harari, otro de los dioses de la modernidad ha sido y sigue siendo «la nación soberana», pero cuando se le pregunta sobre lo que está pasando ahora mismo en Escocia y Cataluña, le resta importancia: «Los sentimientos nacionalistas siguen siendo poderosos, pero muchísimo menos que hace 100 años. Si piensas en la Europa de la I Guerra Mundial, los franceses, los alemanes o los ingleses estaban dispuestos a sacrificar millones de vidas por su patria. Pero hoy el nacionalismo en Europa es infinitamente más débil, ha surgido con fuerza un relato sobre la identidad europea, y apenas nadie está dispuesto a sacrificar la vida de sus soldados en una guerra como hace un siglo. Sinceramente, dudo mucho que si Escocia o Cataluña se declaran su independencia, el Ejército británico o español envíe tropas. Ni los británicos ni los españoles estarían dispuestos a sacrificar miles de vidas por estos conflictos».

Harari tiene claro, en todo caso, que los grandes problemas que la Humanidad tiene ahora sobre la mesa son globales, y que ningún estado nacional puede afrontarlos por sí solo. «Hoy, los desafíos a los que no enfrentamos son planetarios: la crisis económica, el cambio climático, y los riesgos de nuevas tecnologías como la manipulación genética, la creación de vida artificial o el desarrollo de algoritmos que van a hacer nuestro trabajo mejor que nosotros». Por eso, sin duda lo que nuestra especie necesita son libros tan valientes como el de Harari, que se ha atrevido a abarcar la Historia de toda la Humanidad y ofrece un relato mucho más honesto sobre quiénes somos y de dónde venimos, que las viejas ficciones tribales o nacionalistas.

De animales a dioses concluye con una inquietante reflexión: «A pesar de las cosas asombrosas que los humanos son capaces de hacer, seguimos sin estar seguros de nuestros objetivos y parecemos estar tan descontentos como siempre… Somos más poderosos de lo que nunca fuimos, pero tenemos muy poca idea de qué hacer con todo ese poder». Ojalá el éxito mundial de este libro ayude a los sapiens a orientarse un poco mejor en el laberinto del siglo XXI, para afrontar con mayor éxito los desafíos del futuro.

Hallan en Israel un fogón de 300.000 años, el más antiguo de la humanidad


ABC.es

  • Los humanos prehistóricos lo utilizaban de forma regular para cocinar sus alimentos y reunirse alrededor del fuego
Hallan en Israel un fogón de 300.000 años, el más antiguo de la humanidad

Weizmann Institute of Science
El yacimiento israelí donde se ha encontrado el hogar de 300.000 años

Los seres humanos descubrieron el fuego hace un millón de años. Sin embargo, cuándo empezaron a controlarlo y utilizarlo para sus necesidades diarias es todavía un misterio. Un equipo de investigadores israelíes ha descubierto en la cueva Qesem, un yacimiento arqueológico cerca de Rosh Ha’ayin, la evidencia más antigua del uso continuado de un fogón, un hogar, de unos 300.000 años. El descubrimiento demuestra que las sociedades humanas prehistóricas ya tenían una estructura social avanzada y capacidad intelectual.

Las excavaciones en la cueva de Qesem comenzaron en el año 2000. El equipo de la Universidad de Tel Aviv y el Instituto Weizmann recogieron muestras in situ para su posterior análisis detallado en el laboratorio. De esta forma, identificaron un grueso depósito de ceniza de madera en el centro de la cueva. Utilizando métodos de espectroscopia infrarroja, fueron capaces de determinar que, mezclados con las cenizas, había trozos de huesos, y el suelo se había calentado a temperaturas muy altas. Esta es una prueba concluyente de que la zona había sido el escenario de una gran chimenea.

Además, el equipo extrajo un trozo de sedimento del fogón y lo endureció en el laboratorio. Luego lo cortó en rebanadas muy delgadas, tanto que podían ser colocadas bajo un microscopio para observar la composición exacta de los materiales en el depósito y revelar cómo se formaron. Con este método, fueron capaces de distinguir un gran número de microcapas de ceniza, evidencia de el hogar que fue utilizado repetidamente en el tiempo.

Huesos de animales

En la zona, los arqueólogos encontraron una gran cantidad de herramientas de piedra que fueron utilizadas para el corte de la carne. Por el contrario, las herramientas de sílex encontradas a pocos metros de distancia tenían una forma diferente, estaban diseñadas para otras actividades. También había un gran número de huesos de animales quemados, como si hubieran sido cocinados.

Esta organización de diferentes actividades domésticas en diferentes partes de la cueva supone una organización del espacio y, por lo tanto, un orden de tipo social, típico de los humanos modernos. Esto sugiere que la cueva era una especie de campamento base al que los humanos prehistóricos volvían una y otra vez . «Estos resultados nos ayudan a fijar un punto de inflexión importante en el desarrollo de la cultura humana, aquel en el que el hombre comenzó a utilizar con regularidad el fuego, tanto para cocinar la carne como un punto para las reuniones sociales», explican los investigadores. «También nos dice algo acerca de los impresionantes niveles de desarrollo social y cognitivo de los seres humanos que vivieron hace unos 300.000 años».

Estos hallazgos fueron publicados en el Journal of Archaeological Science .

Herodes reina en la polémica


El Pais

  • Una exposición arqueológica de Israel causa controversia al incluir material de territorios ocupados

Maqueta del complejo donde se enterró al rey Herodes. / daniela brik (efe)

Es uno de los monarcas más polémicos de la historia antigua. Un rey de Judea que gobernó en los albores de la nueva era con excesos y abusos; que mató a una de sus mujeres y a tres hijos, y que según el Evangelio de Mateo ordenó la masacre de los niños de Belén. Herodes, llamado el Grande, renovó y reconstruyó el templo en Jerusalén, del que solo queda el muro occidental, el lugar más sagrado del judaísmo. Fue enterrado en un mausoleo de 25 metros de altura, cuya parte central se exhibe ahora en la mayor exposición arqueológica de la historia de Israel. El hecho de que esos materiales procedan de territorio ocupado por Israel ha provocado la protesta de las autoridades palestinas. Ni 21 siglos después de su muerte escapa Herodes de la controversia.

Durante su mandato, el rey, obsesionado por la arquitectura, construyó 15 palacios. Ahora, 250 objetos extraídos en gran parte de varios de ellos, y reconstruidos minuciosamente, se exhiben en el Museo de Israel, en Jerusalén, dentro de la muestra Herodes el Grande: El viaje final del rey. El principal atractivo es el mausoleo, hallado en el complejo de Herodión, cerca de Belén. Después de cuatro décadas de búsqueda, un equipo de arqueólogos, liderados por el profesor Ehud Netzer, encontró la tumba en 2007, justo a los pies de un palacio.

La exposición fue idea del propio Netzer, que falleció por una caída sufrida en el mismo Herodión en 2010.

Las piedras de la parte del mausoleo que se exhiben pesan en total 30 toneladas. La construcción tenía tres alturas, con una base y un capitel corintio sobre el techo. “Herodes mandó cubrir todo lo que había alrededor con piedras, para que el mausoleo se viera desde Jerusalén”, explica Silvia Rosenberg, comisaria de la muestra y que, como arqueóloga, participó en muchas de las excavaciones de las que proceden los objetos. “En la exposición hemos reconstruido la sala del trono en Jericó y parte del mausoleo”, cuenta. “Entre ambos puntos, se describen sus proyectos más ambiciosos”.

La muestra ha provocado protestas airadas de la Autoridad Palestina. “El uso de objetos artísticos palestinos de los territorios ocupados sin permiso del Estado de Palestina es una violación del derecho internacional”, asegura Hamdan Taha, que coordina el Sector de Antigüedades y Herencia Cultural del Ministerio de Turismo palestino. “En lo que respecta a las excavaciones, mientras no haya un acuerdo final de paz entre Palestina e Israel, Israel es una potencia ocupadora y por lo tanto atada al derecho internacional, que solo permite excavaciones de rescate y salvamento”.

Lo cierto es que el palacio de Herodión se encuentra en un área de Cisjordania que, según el acuerdo de Oslo firmado en 1993, se halla bajo control de Israel. Allí los arqueólogos israelíes pueden excavar y pueden restaurar y trabajar sobre los objetos que encuentren. Cuando la exposición acabe, el 15 de octubre, los objetos mostrados en Jerusalén se devolverán a los lugares en que fueron encontrados. “El museo ha invertido mucho dinero en su recuperación y restauración. Volverán mejor de lo que estaban”, añade la comisaria Rosenberg.

“Hemos actuado de acuerdo con los acuerdos de Oslo, como custodios de los objetos arqueológicos de Cisjordania, invirtiendo en su restauración, exhibiéndolos y, posteriormente, devolviéndolos a su emplazamiento original”, añade James Snyder, director del Museo de Israel. “Los representantes palestinos pueden plantear sus reservas respecto a los términos del acuerdo de Oslo, pero es este el que nos permite preservar ese material en su emplazamiento a largo plazo”.

El mausoleo de Herodes dominó el paisaje en Herodión más de siete décadas. Fue destruido en la primera guerra judeo-romana, en la que corrió la misma suerte el templo de Jerusalén. El gran legado del rey cliente de Roma quedó entonces reducido a escombros, para volver a renacer ahora, en un museo, más de 2.000 años después.