Tag Archive: Deshielo



El Mundo

Vista aérea de Barnes Ice Cap en mayo de 2015 NASA

Vista aérea de Barnes Ice Cap en mayo de 2015 NASA

El deshielo de los glaciares de Canadá y sus masas heladas se ha convertido en uno de los principales responsables de los cambios en el nivel del mar debido a la rapidez con la que se están derritiendo. Así lo asegura un estudio basado en los datos recogidos entre 1991 y 2015, el primero que analiza la evolución de las masas de hielo en ese país durante un periodo tan amplio. La investigación se ha publicado en Environmental Research Letters.

Según asegura el equipo de la Universidad de California en Irvine (EEUU), que firma esta investigación, la pérdida de hielo en los glaciares y masas heladas de las Islas de la Reina Isabel (Queen Elizabeth) ha aumentado de forma dramática entre 2005 y 2015: nada menos que en un 1.000%. La pérdida media de hielo, detallan, es de 30.000 millones de toneladas por año.

Los científicos apuntan directamente al aumento de temperaturas experimentado en esa región en los últimos 10 años como causante del acelerado deshielo: “Durante la última década, a medida que la temperatura de la atmósfera subía, la superficie derretida se ha incrementado de forma dramática“, afirma Romain Millan, autor principal del estudio.

Los científicos prevén, además, que el deshielo irá en aumento en las próximas décadas. Una tendencia muy preocupante teniendo en cuenta que Canadá alberga el 25% de todo el hielo ártico, sólo superado por Groenlandia.

Aire caliente

El estudio fue realizado con datos recabados por satélites y modelos climáticos regionales para determinar cuánto hielo ganan y pierden cada año, e intentar entender las causas. Debido a que una gran cantidad de glaciares terminan en zonas de costa, pensaban que la principal causa del deshielo acelerado eran las corrientes de agua cálida que bañan a estas montañas de hielo.

Sin embargo, descubrieron que hasta 2005 la pérdida de hielo fue debida a dos factores, que contribuyeron al deshielo de una forma similar: el 52% fue debido a las masas de agua que chocan con los frentes costeros de los glaciares y hacen que se desprendan icebergs, mientras que el 48% del deshielo de los glaciares fue causado por el aumento de la temperatura del aire.

Durante el periodo 2005-2015, las temperaturas atmosféricas no han parado de crecer. Esa subida continua de las temperaturas, dicen los autores de este estudio, ha hecho que la pérdida de hielo por esta causa haya ascendido al 90%.

Los datos de este estudio se suman a los de otros investigadores, que están monitorizando el estado de glaciares en todo el mundo. El pasado octubre, una investigación, también de la Universidad de California en Irvine, revelaba que tres glaciares de la Antártida occidental habían perdido hielo a un ritmo sin precedentes entre 2002 y 2009. De hecho, los científicos creen que sólo el deshielo en la Antártida puede duplicar el aumento del nivel del mar.

2016 ha sido, globalmente, el año más cálido desde que hay registros de temperaturas, superando a 2015, que ostentaba ese récord.


El Mundo

  • La asociación conservacionista ha recreado los efectos que tendría en ciudades españolas como Marbella, San Sebastián o Benidorm

A finales de siglo, las playas de Benidorm, de Marbella y de San Sebastián quedarán sumergidas bajo torrentes de agua, al igual que la mayor parte de las infraestructuras que se encuentren en las zonas costeras. El aumento de las temperaturas y el deshielo de los casquetes polares serán los principales causantes. Incluso los viñedos se verán gravemente afectados por las escasas precipitaciones y el posible cambio en las propiedades de la tierra que afectarían a la calidad de la uva.

Estas son algunas de las conclusiones a las que ha llegado la organización conservacionista Greenpeace, que ha decidido recrear con impactantes fotografías las posibles consecuencias que tendrá el cambio climático sobre el Ártico y, en consecuencia, en el resto del planeta. Unos efectos que se producirían en el año 2100 «si no se establecen acciones políticas que favorezcan la protección sobre la zona», afirman desde la organización.

Según los datos calculados por Polar Science Center, en los últimos 30 años se han perdido alrededor de tres cuartas partes del volumen del hielo en el Ártico. Y si para finales de siglo el hielo de Groenlandia se derrite, el nivel del mar subirá hasta siete metros y «acabará por devorar cientos de metros del litoral mediterráneo» afirma Pilar Marcos responsable de la campaña del Ártico.

«El Ártico es un asunto también de España», cuenta la responsable de la campaña de Cambio Climático, Tatiana Nuño, durante una rueda de prensa que ha tenido lugar en la mañana del martes. «El cambio climático está causado por el hombre y está afectando a los océanos debido al aumento de los gases de efecto invernadero», explica. «Sus impactos se están notando en todas las partes del Planeta».

Efectos sobre España

A pesar de la distancia que separa a España del Ártico, un cambio sobre el ecosistema de esta región polar encargada de refrigerar el planeta afectaría directamente sobre la Península Ibérica.

A medida que el deshielo aumente sobre el Ártico, los rayos solares dejarán de ser reflejados por las capas de hielo y, en su lugar, los océanos absorberán el calor. Además, tras las heladas capas existen gases de efecto invernadero (principalmente metano) cuya liberación por derretimiento agravaría el cambio climático.

Así una de las zonas que más sufrirá el impacto del cambio climático será el sur de Europa, donde el V informe generado por el IPCC (Panel Intergubernamental de Naciones Unidas para el Cambio Climático) prevé un aumento de las temperaturas, mayores olas de calor, una mayor dificultad para acceder al agua dulce, un aumento en el número y duración de los incendios y posiblemente el asentamiento de nuevos insectos que propaguen enfermedades.

Mónica San Martín Molina, bombera forestal de la Comunidad de Madrid, es testigo de cómo los incendios han ido cambiando a lo largo de los años «cada vez son más virulentos, más devastadores y en 10 minutos se ha convertido un pequeño fuego en un incendio descomunal». «Donde yo vivo, los montes están totalmente devastados, es como el Sáhara, no encuentras ni una sombra», cuenta. «Tan solo quedan esqueletos de árboles centenarios y piedras».

El Ártico, un santuario

La organización Greenpeace pide que el Ártico, cuyo contexto geopolítico se encuentra bajo el poder del «Consejo del Ártico» -formado por Canadá, Rusia, Noruega, Dinamarca, Islandia, Estados Unidos, Suecia y Finlandia-, se convierta en un ‘santuario’ para preservar su estado y evitar el tráfico marítimo, la pesca industrial y las explotaciones petrolíferas sobre el terreno.

Además, denuncia que Rusia haya comenzado con las primeras extracciones de hidrocarburos provenientes de la plataforma Prirazlomnaya. Así las primeras toneladas obtenidas en alta mar (70.000) están llegando a Europa «de manera ilegal», cuenta Pilar Marcos.

También, reclaman al Gobierno español que «se posicione» sobre lo que quiere hacer en el Ártico puesto que «tiene mayor capacidad de influir para incrementar la transparencia e igualdad en los temas relacionados con la región ártica al ser un país observador desde el 2006», concluye la organización.


El Mundo

Imagen aérea desde el vuelo hacia Qaanaaq (Groenlandia). | A. Mahoney

La fusión de las capas de hielo polar es el mayor contribuyente al aumento del nivel del mar a escala global. La amenaza que esto supone para muchas poblaciones costeras y países enteros situados en archipiélagos del océano Pacífico ha convertido esta consecuencia del cambio climático en uno de los principales objetos de estudio de las ciencias climáticas. Una de las últimas formas de estudiar la cantidad de hielo que pierde cada año el casquete de hielo que cubre Groenladia ha sido analizando, mediante datos tomados por satélite, cómo afecta el derretimiento de hielo a la gravedad terrestre.

En la última década se han realizado un buen número de investigaciones en esa línea y, aunque los resultados varían dentro de unos límites razonables, ninguno de ellos ha logrado establecer un patrón geográfico de las zonas que más hielo pierden cada año. Un estudio publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS) acaba de publicar la primera estimación de la masa de hielo que pierde cada año Groenlandia con un patrón geográfico que indica cómo las zonas de mayor derretimiento van cambiendo de un año a otro.

Imagen tomada por la web cam del Polo Norte en julio de 2010. | NOAA

Imagen tomada por la web cam del Polo Norte en julio de 2010. | NOAA

Entre abril de 2002 y agosto de 2011, Groenlandia perdió casi 200.000 millones de toneladas de masa cada año a causa del calentamiento inducido por fusión capa de hielo polar, según la investigación. Para averiguarlo, los científicos del Departamento de Geociencias de la Universidad de Princeton (EEUU) Christopher Harig y Frederik Simons usaron datos del experimento climático espacial (GRACE), en el que dos satélites vuelan en formación para obtener mediciones de la gravedad de la Tierra.

“Aunque la masa total de hielo perdido cada año tiende a ser lineal, las costas sureste y noroeste concentran áreas activas cambiantes de temporada a temporada donde la pérdida de hielo es mayor“, explican Harig y Simons en el artículo. “En cambio, la masa de hielo de la zona central de Groenlandia ha crecido de forma continuada durante la última década”.

Mapa del efecto Albedo, | NSIDC

Pero el estudio no se basa en observaciones al uso, como sucede en la gran mayoría de los trabajos realizados con datos de satélite. Los autores utilizaron esos datos del experimento GRACE para realizar funciones matemáticas sensibles a Groenlandia, lo que les permitió estimar la pérdida de la masa de hielo del país en el espacio y el tiempo.

Durante 2003 y 2004, según los autores, la pérdida de masa se concentró a lo largo de toda la costa oriental de Groenlandia. Sin embargo, durante los siguientes dos años, la pérdida de masa disminuyó en el noreste, pero aumentó en el sureste. Después, desde 2007 a 2010, la pérdida de masa comenzó a aumentar a lo largo de la costa noroeste.

La masa en el centro de Groenlandia, sin embargo, aumentó constantemente durante la década. Según el artículo, los resultados confirman los datos previamente documentados sobre las grandes zonas de derretimiento del hielo de Groenlandia: las costas sureste y noroeste.

Dado que los autores extrajeron la información sobre la pérdida de hielo únicamente de mediciones de la gravedad, en el futuro el método podría desempeñar un papel importante en el estudio de los datos de gravedad de la Tierra, de la Luna y de los sistemas planetarios, según concluyen los autores.


El Mundo

  • La NASA muestra que el nivel de hielo ha marcado su mínimo histórico
  • El anterior récord se registró en 2007, un verano mucho más caluroso
  • El deshielo aumentará previsiblemente durante las próximas semanas
  • Los científicos también detectaron una reducción en el espesor de la capa

    La zona blanca marca la extensión del hielo el 26 de agosto. La línea delimita la extensión de la capa de hielo media entre 1979-2010. | NASA

Aunque todavía no ha terminado el verano, el deshielo del Océano Ártico registrado este año ha alcanzado el nivel más alto desde 1979, cuando empezaron a realizarse las mediciones. La extensión de hielo marino en 2012 es ya incluso menor que la de septiembre de 2007, cuando se registró el mínimo histórico.

Teniendo en cuenta la reducción de la extensión de hielo en las últimas semanas, los científicos ya esperaban este resultado, que ha sido confirmado por las imágenes de satélite captadas el 26 de agosto por un satélite de EEUU e interpretadas por la NASA y el Centro de Datos Nacional de Hielo y Nieve (NSIDC, en sus siglas en inglés), situado en Boulder.

Según revelan estas imágenes, el pasado 26 de agosto el hielo cubría 4,10 millones de kilómetros cuadrados, 70.000 kilómetros menos que la superficie registrada en septiembre de 2007 (que fue de 4,17 millones de km2).

El deshielo aún no ha acabado

Los investigadores de la agencia espacial estadounidense consideran estos datos particularmente preocupantes, sobre todo teniendo en cuenta que todavía faltan varias semanas para que termine el verano (normalmente el hielo deja de derretirse a mediados o finales de septiembre). Es decir, la capa de hielo previsiblemente se reducirá aún más. De hecho, el anterior récord se produjo el 18 de septiembre de 2007.

La capa de hielo que cubre el Océano Ártico crece durante el invierno y se deshiela parcialmente durante los veranos, en un proceso natural que actúa como regulador del clima mundial. Sin embargo, durante las tres últimas décadas los satélites que monitorizan el avance y el retroceso del hielo durante todo el año han observado una reducción de un 13% en la extensión de hielo durante los veranos.

Y no sólo disminuye la extensión. El espesor de la capa de hielo también se está reduciendo. Un fenómeno peligroso, ya que el hecho de que disminuya el grosor del hielo que no se derrite en verano ha contribuido, según los científicos, a que la extensión de la superficie helada este verano haya alcanzado el nivel más bajo de la historia. Y es que, según destacan, 2012 no ha sido particularmente caluroso en el Ártico, a diferencia del verano de 2007, cuando se registró el anterior récord.

“2007 fue un año mucho más cálido”, ha recordado Joey Comiso, investigador del Centro epacial Goddard en Greenbelt, en una nota de prensa difundida por la agencia espacial estadounidense. Comiso advierte de las consecuencias que la reducción del espesor de la capa tendrá en el deshielo que se produce en verano.

El análisis comparativo de los datos muestra que, incluyendo este año, los seis registros más bajos han ocurrido en los últimos seis años (de 2007 a 2012).

Una vez que se completen los registros con los datos del mes de septiembre, los científicos de la NASA publicarán un informe completo sobre la temporada en el Ártico, que estará listo a principios de octubre.

La ruta ártica

Para los investigadores lo ocurrido en los últimos años muestra que el resultado de este año no es sólo un nuevo récord. Si contextualizamos la información recabada en los últimos años, se trata de un indicador de que el comportamiento de la capa de hielo del Ártico está cambiando.

Lo sabe bien el presidente ruso. Vladimir Putin ha visto rápidamente los beneficios comerciales ligados al deshielo, que está permitiendo por primera vez navegar por esta zona hasta ahora virgen. El pasado mes de julio promulgó una ley para regular por primera vez la navegación por la ruta marítima ártica, un trayecto que planea utilizar para transportar mercancías y que reduciría considerablemente el tiempo que se tarda ahora en ir desde Rusia a Asia cruzando por el canal de Suez. Para ello, planea construir infraestructuras y puertos en la costa ártica e invertir en potentes buques rompehielos.

Los conservacionistas también han mostrado su preocupación por las consecuencias que la retirada del hielo puede provocar en la migración de algunas especies animales por el impacto de estos cambios en la cadena alimentaria.


El Mundo

[foto de la noticia]Durante varios días de este mes, la cobertura de hielo en la superficie de Groenlandia ha sufrido un proceso de fusión en un área mayor que en cualquier momento anterior a lo largo de más de 30 años de observaciones satelitales, según ha informado la NASA.

Casi toda la cubierta de hielo de Groenlandia, desde las zonas más finas en las costas hasta los dos kilómetros de profundidad en el interior ha experimentado algún grado de fusión en su superficie a mediados de estes mes debido a las altas temperaturas, de acuerdo con las mediciones de tres satélites independientes analizadas por científicos de la NASA y unviersidaes.

En promedio, durante el verano, cerca de la mitad de la superficie de la capa de hielo de Groenlandia se derrite de forma natural. En las zonas altas, la mayor parte de esa agua de deshielo rápidamente vuelve a congelarse en el mismo lugar. Cerca de la costa, algo del agua de fusión es retenida por la capa de hielo y el resto se pierde en el océano.

Pero este año el grado de fusión del hielo en la superficie ha aumentado notablemente. De acuerdo con los datos de satélite, se estima que el 97% de la superficie de la capa de hielo se ha descongelado en algún momento a mediados de julio.

Los investigadores aún no han determinado si este evento extenso de fusiónafectará el volumen global de pérdida de hielo este verano y contribuirá a la elevación del nivel del mar.

“La capa de hielo de Groenlandia es una extensa zona con una historia variada de cambio. Este evento, junto con otros fenómenos naturales, aunque poco frecuentes, como el caso de la fractura de un enorme iceberg la semana pasada en el glaciar Petermann, son parte de una historia compleja”, dijo Tom Wagner , director del programa de criosfera de la NASA en Washington. “Las observaciones por satélite están ayudando a entender cómo eventos como estos pueden relacionarse unos con otros, así como con el sistema climático más amplio.”

Son Nghiem, del Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California, realizó un primer análisis de datos de radar del satélite Oceansat-2 de la Indian Space Research Organisation (ISRO) la semana pasada, cuando se dio cuenta de que la mayor parte de la superficie de Groenlandia parecía que había sido sometida a una fusión del hielo el 12 de julio. Nghiem dijo: “Esto fue tan extraordinario que en un primer momento me cuestioné el resultado”.

Nghiem consultó con Dorothy Hall, en el Centro Goddard de Vuelo Espacial en Greenbelt, Maryland, que estudia la temperatura de la superficie de Groenlandia con el Espectrómetro de Imágenes MODIS a bordo de los satélites Terra y Aqua de la NASA. Confirmó que MODIS mostró temperaturas inusualmente altas y que el deshielo era extenso sobre la superficie de la capa de hielo.

Thomas Mote, un climatólogo de la Universidad de Georgia, Athens, Georgia, y Marco Tedesco, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York también confirmaron la fusión vista por Oceansat-2 y MODIS a través de imágenes de sensores de microondas en un satélite meteorológico de la Fuerza Aérea de EEUU.

El deshielo se extendió rápidamente. Mapas derivados de los tres satélites mostraron que el 8 de julio alrededor del 40% de la superficie de la capa de hielo se había derretido. El 12 de julio, el 97% se había derretido.

Cúpula de calor

Este evento de fusión extrema sde ha devido a una cresta inusualmente fuerte de aire caliente, o cúpula de calor, sobre Groenlandia. Este evento ha sido parte de una serie que ha dominado el clima de Groenlandia desde fines de mayo. “Cada cresta sucesiva ha sido más fuerte que el anterior”, dijo Mota. Esta cúpula última de calor comenzó a moverse sobre Groenlandia el 8 de julio, y luego se estacionó sobre la capa de hielo unos tres días más tarde. Hacia el 16 de julio había comenzado a disiparse.

Incluso el área alrededor de una estación en el centro de Groenlandia, que a 2.000 metros sobre el nivel del mar está cerca del punto más alto de la capa de hielo, mostró signos de fusión. Dicha fusión pronunciada en la en la capa de hielo de la zona no se había producido desde 1889, de acuerdo con los núcleos de hielo analizados.

“Los núcleos de hielo muestran que los eventos de fusión de este tipo ocurren aproximadamente una vez cada 150 años en promedio. Con el último acontecimiento en el año 1889, este evento llega justo a tiempo”, dice Lora Koenig, un glaciólogo del centro Goddard y miembro del equipo de análisis de los datos obtenidos por satélite. “Pero si seguimos observando los acontecimientos de este tipo de fusión en los próximos años, será preocupante“.


La Razon

El deshielo del Ártico podría provocar la emisión de gas metano, una amenaza que preocupa a los científicos y que un ingeniero británico propone evitar mediante torres refrigeradoras que hagan bajar la temperatura de la región.

Varios estudios científicos han intentado medir el impacto que tendría sobre la atmósfera la liberación de metano, un gas más contaminante y duradero que el dióxido de carbono, que actualmente está atrapado en el fondo del mar y cuyas burbujas se pueden observar sobre el hielo que se está derritiendo.

En una reunión con diputados en el Parlamento británico hace unos días, un equipo de expertos -entre los que figuraba el ingeniero emérito de la Universidad de Edimburgo Stephen Salter- calificó esta amenaza de “emergencia planetaria”.

Para evitarlo, Salter propuso la construcción de un centenar de torres refrigeradoras que emitirían agua marina a la atmósfera, como si de un spray se tratasen, con las que espera hacer bajar la temperatura, según explicó hoy a Efe el científico.

Anteriormente, Salter ya había apostado por refrescar la atmósfera mediante un sistema parecido, construido sobre barcos, que en cambio ahora descarta porque “la situación es tan seria que estas embarcaciones podrían requerir demasiado tiempo”. Los lugares más apropiados para su construcción serían las islas Feroe (en el Atlántico Norte, entre Escocia, Noruega e Islandia) u algún otro archipiélago en el estrecho de Bering, entre Siberia y Alaska.
En verano, estas torres de diez metros y alimentadas con energía renovable, pulverizarían agua salada hacia las corrientes de aire, que “desplazarían el residuo de sal hacia el interior de las nubes en unas pocas horas”, detalló el experto.
El proceso se basa en la idea de refrescar el ambiente mediante el “blanqueo de las nubes”, es decir, emitir gotitas de agua salada que hagan que sean más blancas y que reflejen mejor los rayos del Sol, un efecto parecido al que causa la erupción de un volcán. En 2011, las regiones del Ártico registraron las temperaturas más altas de los últimos cincuenta años, entre 3 y 4 grados por encima de la media anual, según datos del Instituto de Investigaciones del Ártico y la Antártida.
Sin embargo, lo que de verdad preocupa a los científicos es la reducción de la masa total de los hielos, que en la actualidad es del 55 % en comparación con el promedio registrado en los años 80 y 90 del siglo pasado.

El uso de la ingeniería para mantener la temperatura de la Tierra bajo control es un tema controvertido entre la comunidad científica, ya que algunos expertos defienden que podría agravar el problema.

Los críticos con la propuesta de Salter argumentan que un cálculo erróneo del tamaño de las gotas de agua emitidas provocaría el efecto contrario al que se quiere conseguir, es decir, subiría más aún la temperatura. Sin embargo, Salter confía en que la investigación de distintos modelos climáticos ayude a identificar mejor los riesgos. “Ninguno de los riesgos potenciales de las torres es tan malo como la liberación de metano. Lo que estamos intentando es devolver las temperaturas y la cubierta de hielo a los niveles en los que solían estar, mediante materiales que ya están ahí en grandes cantidades pero en tamaños diferentes”, defendió este ingeniero.
Además, “si algo inesperado sucediese, seríamos capaces de detener el proceso y revertir la situación en unos pocos días”, subrayó Salter, quien ha estimado que las torres supondrían un coste aproximado de 200.000 libras (240.000 euros) y que estarían listas año y medio después de obtener esta presupuesto.


El Pais

La extensión helada media en septiembre ha sido de 4,61 millones de kilómetros cuadrados

El deshielo del Ártico en 2011 se ha quedado muy cerca del récord histórico de 2007, según los datos de la NASA tomados desde satélites. La extensión helada media en el mar septentrional en el mes de septiembre ha sido de 4,61 millones de kilómetros cuadrados (con un mínimo de 4,33 millones el 9 de septiembre). Esto significa que la cobertura de agua helada este año ha sido 2,43 millones de kilómetros cuadrados inferior a la media de 1979 a 2000.

Septiembre es el mes de referencia anual para medir la extensión helada y el alcance del deshielo ya que, a partir de ahora, hacia el invierno, aumenta de nuevo la superficie de hielo. Desde 1979, la extensión helada del Ártico ha disminuido un 12% por década, según informa la NASA en un comunicado.

El deshielo casi de récord se registra este año tras unas temperaturas este verano más altas que la media, pero sin las condiciones anómalas que en 2007 provocaron el récord. “El hielo marino no sólo está reduciéndose, sino que lo hace a mayor ritmo”, comenta Joey comiso, científico de la NASA. “El hielo más viejo, más grueso, se reduce más rápido que el resto, aumentando la vulnerabilidad de la cubierta helada”, añade.

Según los modelos de proyección climática que manejan los científicos, el Ártico perderá prácticamente todo el hielo en verano hacia finales de este siglo, pero los datos de los últimos años indican que el ritmo de deshielo es mayor de lo previsto, por lo que puede producirse antes esa pérdida total estacional de la capa helada.


El Mundo

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Imagen del glaciar de la Isla de Pinos | Universidad de Leeds

El glaciar de la Isla de Pinos, uno de los mayores de la Antártida, se está derritiendo a un ritmo cuatro veces mayor que hace 10 años, según un estudio publicado en la revista ‘Geophysical Research Letters’. Esta masa de agua helada, que cuenta con una extensión de 5.400 kilómetros cuadrados, es suficientemente grande para influir en el clima mundial.

“El glaciar contiene suficiente hielo para duplicar las predicciones más conservadoras de subida del nivel del mar de la ONU”, indicó Andrew Shepherd, profesor de la Universidad de Leeds y coautor del estudio. “Su influencia en el calentamiento global es un asunto de gran preocupación”.

Los investigadores apuntan al calentamiento de los océanos alrededor del glaciar como causa del deshielo, que además está ocurriendo en zonas más interiores que hace una década. Con el ritmo actual, los científicos estiman que el glaciar habrá desaparecido en 100 años, en vez de los 600 que se preveía en anteriores informes.

Según la investigación realizada a partir del análisis de imágenes de satélite, la capa de hielo del glaciar se está reduciendo a un ritmo de 16 metros por año, frente a los cuatro metros que perdía de acuerdo con los estudios realizados en 1999. Desde 1994, se considera que ha perdido hasta 90 metros de su grosor.

Situado en el área de más difícil acceso de la Antártida, a unos 1.000 kilómetros desde la base más cercana, la aceleración del debilitamiento de este glaciar representa “la mayor amenaza para el equilibrio de la criosfera (zonas de la tierra donde el agua se encuentra en estado sólido)”, afirmó el profesor Sheperd.


EFE – ADN

La fusión de esta gran masa de hielo hace 7.600 años hizo que el nivel del mar aumentara hasta 1,3 centímetros por año

actualidad080901.jpgDespués de recabar datos sobre los procesos de deshielo más recientes en el Polo Norte, hace 9.000 y 7.600 años, los científicos temen que el crecimiento del nivel del mar como consecuencia del cambio climático sea mayor del estimado.

En un artículo publicado en la revista británica Nature Geoscience, investigadores de la Universidad de Wisconsin (EEUU) explican las causas y consecuencias de la rápida fusión de las enormes capas de hielo de Laurentide, una región helada situada en el actual Canadá y el norte de Estados Unidos.

La causa de este rápido deshielo, que se produjo en dos periodos al principio del Holoceno -actual época del cuaternario, que empezó hace más de 11.700 años-, fue el incremento de las temperaturas de verano y de la radiación solar.

Proceso más rápido de lo esperado

La fusión de esta gran masa de hielo en dos periodos separados por 1.400 años, hizo que el nivel del mar aumentara 0,7 y 1,3 centímetros por año en uno y otro proceso.

El equipo investigador liderado por Anders Carlson llegó a estas conclusiones tras hacer una reconstrucción de estos deshielos a partir de evidencias marinas y terrestres.

La radiación solar que llegaba a la superficie terrestre era dos veces más intensa en aquella época que la que, según los científicos, causará el efecto invernadero en el año 2100.

Sin embargo, advierten de que el aumento de la temperatura que se produjo entonces es similar a la registrada en Groenlandia en las últimas décadas. Por ello, consideran que el aumento del nivel del mar podría ser mucho mayor de lo pronosticado hasta ahora.


Miercoles 03/10/07 23:15 Cadena Ser

El Ártico alcanzó temperaturas récord de hasta 22º el pasado verano  

actualidad-071003_3.jpgSólo quedan 4,13 millones de kilómetros cuadrados de hielo permanente en el Ártico. Este es el nuevo mínimo histórico de la superfie del Polo Norte y se registró el pasado 16 de septiembre, según el último informe del Centro de la Nieve y el Hielo de Estados Unidos. Los científicos han constatado durante el pasado verano la temperatura más alta en esta región, 22 grados, y a este ritmo, podría desaparecer en el 2020, es decir, en apenas doce años.

Según los cálculos de los científicos, este verano se ha fundido tanto cantidad de hielo en el Ártico como en los últimos 15 años juntos. Y lo más preocupante: si se mantiene este ritmo tan alto, el Polo Norte puede desaparecer por completo en el año 2020, es decir, 20 años antes del cálculo realizado el año pasado, como ha adelantado a la Cadena SER Carlos Duarte, investigador del CSIC y jefe científico de la primera expedición española al Ártico.

“El año pasado se revisaron [las previsiones de deshielo total del Ártico] al año 2040, y si extrapoláramos la tendencia que estamos viendo en el 2007, posiblemente el Ártico pudiera quedar desprovisto de hielo en 2020”, según este experto, uno de los más prestigiosos en el mundo. Además, Duarte advierte que el deshielo hace que cada año sea más probable una mayor reducción y que se alcancen mínimos históricos.

Duarte, que acaba de regresar de una expedición científica en la zona, presenta una estampa del Ártico poco idílica. “Tiene una extensión de hielo que no se había visto en los últimos cientos de miles de años por su escasez. Es un Ártico que en vez de blanco, es cada vez más azul, que permite usos de extracción de riquezas pesqueras y recursos de gas y petróleo”.

Temperaturas récord de 22 grados

Y es que algunas zonas del Ártico registraron este verano temperaturas sin precedentes de 20º, 15 grados por encima de la temperatura media de 5º. Este aumento de la temperatura fue acompañado en septiembre de un dramático descenso de la capa de hielo, la más importante que se recuerda. Así lo revela un informe de un grupo de científicos de la Universidad de Queen de Ontario, cuyos termómetros registraron esos 22 grados durante una expedición en julio.

Los científicos están alarmados por el brusco cambio de la temperatura en el Ártico, que está registrando temperaturas de 15º, ya de por sí llamativas cuando no deberían de superar los 5 grados de media. El grupo de expertos canadiense no fue el único en constatar el verano extraordinariamente caluroso en la zona. Científicos alemanes del instituto Alfred Wegener, quienes observaron que algunas zonas que debido a la evolución del cambio deberían estar cubiertas por una capa de dos metros de hielo, aunque media aproximadamente la mitad, según afirman estos científicos en una información recogida en el diario The Independent .

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