Alcatraz


Es una isla del estado de California, situada en la bahía de San Francisco, cerca de la ciudad de San Francisco (Estados Unidos). Se eleva 40 m por encima de la superficie del mar y tiene unos 535 m de longitud. El español Juan Manuel de Ayala exploró la isla en 1755; la llamó isla de los alcatraces, debido a la abundancia de estas aves en la misma. El Departamento de Justicia de Estados Unidos utilizó la isla como prisión militar entre 1868 y 1933, año en que se convirtió en prisión federal para reclusos peligrosos. La prisión fue cerrada en 1963. En 1969 un grupo de siux ocupó la isla para intentar que fueran reconocidas sus reivindicaciones sobre la isla. En 1971 fueron expulsados de Alcatraz.

El cierre de la prisión tuvo lugar sobre todo por las condiciones inhumanas que recibían los presos. Celdas diminutas, castigos en cámaras especiales sin luz, y un trato pésimo por parte de las autoridades. La idea central fue hacer una cárcel de máxima seguridad para los hombres más peligrosos del país, con lo que el trato hacia esas personas no se supo controlar, provocando estos excesos o abusos de poder que concluirían con el cierre definitivo.

Doce veces al día se hacía el recuento de los presos y la disciplina era rigurosa. Cualquier infracción al reglamento podía ser castigada con una estadía en el “agujero”, en el que el preso era encerrado desnudo, en la más completa oscuridad. Los reclusos no podían ducharse con agua fría y se los obligaba a ducharse con agua muy caliente. La razón de esta peculiar medida era que no pudieran acostumbrarse al frío e intentar huir nadando. Además, los guardia cárceles habían hecho correr el rumor de que las aguas estaban infestadas de tiburones, aunque no existen noticias de ataques en la región.


Presos famosos

Alphonse “Scarface” Capone (Al Capone) , (1899-1947), gángster estadounidense de origen italiano de la época de la prohibición de la venta de alcohol, también llamado ‘Caracortada’ (Scarface) por una cicatriz que tenía en su mejilla. Nació, con el nombre de Alfonso Capone, en Nápoles (Italia) y creció en Brooklyn (Nueva York). Dejó pronto la escuela y pasó cerca de diez años con las bandas de Brooklyn. En la década de 1920 se hizo cargo de la organización que tenía en Chicago el gángster Johnny Torrio, dedicada al tráfico de bebidas alcohólicas, al juego ilegal y a la prostitución. Eliminó a sus competidores en una serie de guerras mafiosas que culminaron con la matanza del día de San Valentín de 1929, en la que sus hombres asesinaron a siete miembros de la banda de ‘Bugs’ Moran, con lo que se hizo con el control del hampa en la ciudad de Chicago. Tras ser acusado de evasión de impuestos en 1931 y condenado a 11 años de cárcel, fue puesto en libertad condicional en 1939. Pasó el resto de su vida, enfermo, en su mansión de Miami Beach (Florida). leer mas


  • Robert Franklin Stroud (Birdman of Alcatraz) , no tenemos muchos datos de este preso, aunque hay una pelicula como referencia (El pajaro de Alcatraz) interpretada magistralmente por Burt Lancaster
  • Henri Young, enterrado en vida en los oscuros calabozos de la prisión más famosa y temida del mundo. Su crimen: el robo de 5 dólares de una oficina de correos. Su castigo… peor que la muerte. Confinado a las celdas de seguridad ….

  • George “Machine Gun” Kelly , “la ametralladora” (del 18 de julio de 1895 al 18 de julio de 1954) era gángster americano mas notorio durante la era de la prohibición (años 20 ).

  • Morton Sobell, era un ingeniero americano que trabajó para General Electric con contrato de los militares y del gobierno. Nacido en New York City, Sobell era el tercer demandado junto con Ethel y Julio Rosenberg, en su ensayo 1951 del espionaje. Él y su familia habían huido anteriormente a México en junio de 1950, pero habían sido repatriados fuertemente por una cuadrilla armada dos meses más adelante. Lo condenaron culpable junto con los Rosenbergs, y fueron condenado a 30 años. Le enviaron directamente a Alcatraz. Un protector le informó de la ejecución de sus amigos, los Rosenbergs. Lo ejecutaron en 1969.
  • Roy Gardner , (del 5 de enero de 1884 al 10 de enero de 1940) era un maestro del escape, durante su carrera, robó sobre un cuarto de millón de dólares en efectivo. Había una recompensa $5.000 por su captura. Fué el interno más peligroso de la historia de la prisión de Atlanta, y los periódicos a través de la costa del oeste lo dobló como el “bandido sonriente”, “el bandido del tren del correo”, y el “rey de los artistas del escape”. Él era uno de los delincuentes más notorios de la oficina federal de prisiones, uno de los internos más notorios en Alcatraz, y uno de los criminales más despiadados de toda la historia.

Los misterios de Alcatraz, al descubierto

La temida ex prisión de la bahía de San Francisco, morada de Al Capone en los años 30 e inmortalizada en el séptimo arte con películas como ‘Fuga de Alcatraz’, con Clint Eastwood, o ‘La Roca’, celebra este 2009 su 75 cumpleaños con una exposición que recorre su intensa historia.

«Lo primero que hay que hacer al llegar es cerrar bien la boca y caminar siempre pegado a la pared». Es la advertencia número uno que recibían los presos nada más poner un pie en Broadway, como llamaban sarcásticamente al pasillo principal de la prisión de Alcatraz , esa temida e inexpugnable Roca ubicada en medio de la bahía de San Francisco. Times Square se encontraba a tan sólo unos pasos, en el cruce del fondo. Al aviso le acompañaba una muda, un libro de instrucciones sobre cómo sobrevivir allí dentro y un paquete de cigarrillos Winds que se repartía cada lunes, miércoles y viernes.

La munición básica se distribuyó religiosamente durante las tres décadas que la cárcel se mantuvo abierta, de 1934 a 1963. Por eso, este año se cumple el 75 aniversario de su apertura como centro penitenciario de máxima seguridad , ya que antes fue ciudadela defensiva e incluso prisión, pero militar, nada que ver con la que el cine se encargó de mitificar con películas como La Roca , comandada por Sean Connery, o Fuga de Alcatraz , con Clint Eastwood a la cabeza de la huida protagonizada, en la realidad, por Frank Morris y los hermanos Anglin, de los que nunca se supo si sobrevivieron a las frías aguas de la bahía, atestada de tiburones para más inri.

La ocupación de los indios sioux

Con motivo del cumpleaños, los carteles de éstos y otros filmes lideran la exposición sobre la historia de Alcatraz montada en sus instalaciones. En ella también se pasa revista al descubrimiento de la isla, ahora Parque Nacional, por el español Juan Manuel de Ayala, que fue quien le puso el nombre por la cantidad de pájaros con los que se topó al avistar la bahía en 1775. Mucho más tarde, en 1969, 90 indios exigían la venta de la isla por ropajes y abalarios valorados en 24 dólares , precio que habían pagado los conquistadores a los suyos por un terreno parecido hacía 300 años. La reivindicación terminó con una niña muerta por accidente y la expulsión de los sioux tras 19 meses.

Al Capone, el recluso más famoso de los 1.576 que pasaron por Alcatraz, es otro de las protagonistas de la exhibición, que incluye una portada suya en la revista Time (en el número 12 para más datos) y las típicas imágenes (bien sonrientes) del gánster en su ficha policial. El mafioso ingresó en 1934 por evadir impuestos y recibió el mismo trato que el resto , que incluía trabajos domésticos (incluso ganchillo), partidas de bridge de vez en cuando, paseos por el ventoso patio con vistas a la ciudad y una celda de 1,5 metros de ancho y 2,5 de largo en la que no se permitía decoración alguna.

Se ocupaban de la custodia 90 vigilantes en turnos de ocho horas, aunque con el tiempo (y la falta de presupuesto) la plantilla de corbatas rojas , como los llamaban los reos, se fue reduciendo. No estaban solos: sus familiares vivían en edificios adyacentes, incluida la Casa del Alcaide , una impresionante mansión colonial de 17 habitaciones y vistas al Golden Gate. La necesidad hizo que en la isla hubiera un pequeño supermercado, una oficina de correos, un centro lúdico con bolera y otro de estudios, aunque la mayoría de los niños (hubo hasta 80) iba en barco cada día al cole en San Francisco.

Ostras rellenas para Navidad

Aun así, para las familias, Alcatraz nunca fue la Isla del Diablo , sino una morada apacible en la que «ni se cerraban con seguros las puertas». Y es que, aunque la leyenda diga lo contrario, las condiciones eran mucho mejores que en otras cárceles . Suficiente tenían los reos con el martirio psicológico que suponía estar al lado de uno de los puertos más animados de Estados Unidos y, sin embargo, tan lejos. Sus privilegios se notaban, por ejemplo, en que nunca hubo overbooking (de las 390 plazas raro fue se ocuparan más de 260) y en los menús, que no sólo debían ser aceptables sino tener buena presencia.

De hecho, en la cocina todavía sigue intacta la propuesta culinaria de la Navidad de 1954, con pavo asado, pastel de calabaza y hasta ostras rellenas . O el desayuno de los últimos presos el 21 de marzo de 1963: huevos escalfados, cereales, café, tostadas, fruta… Para entonces, Robert Kennedy se encargó de dar carpetazo a la prisión más inquietante (y cinematográfica) de todos los tiempos. La falta de presupuesto tenía la culpa .

| Más información : En www.nps.gov/alcatraz No es posible llegar por cuenta propia a Alcatraz, sino que hay que tomar un transbordador en el muelle 33 de San Francisco. Viaje más entrada: 26 dólares.

Las verdades sobre la leyenda urbana de que Walt Disney era andaluz


ABC.es

  • Una revista española afirmó en la década de los años 40 que el dibujante era hijo de una joven lavandera que emigró desde Mojácar a Chicago. Fuera cierto o falso, el estadounidense mostró interés en conocer la historia y envió a tres hombres en busca de su certificado de nacimiento a Almería
Las verdades sobre la leyenda urbana de que Walt Disney era andaluz

Disney en 1937 presentando a los siete enanitos en el tráiler original de Blancanieves

 

Sobre Walter Elias Disney se han rociado estrambóticas leyendas urbanas con el objetivo de derribar el mito del americano ejemplar. Que no sabía dibujar, que realmente no creó a Mickey Mouse, que era antisemita, que era un delator al servicio del FBI, y hasta que fue congelado poco antes de su muerte… Pero, como ocurre con la historia de las últimas palabras escritas por el animador estadounidense o la de que nació en Mojácar (Almería), algunas tienen una importante base real.

Oficialmente, Walt Disney nació el 5 de diciembre de 1901 en Chicago, Illinois. Su padre, Elias Disney, un granjero de antepasados irlandeses, estaba casado con la maestra de escuela Flora Call, natural de Ohio pero de antepasados alemanes. Según la biografía aprobada por el animador, director, guionista y productor americano, la familia se trasladó en 1906 a una granja en las cercanías de Marceline, Misuri, a causa de la creciente criminalidad en Chicago. De esta época datan los primeros escarceos de Disney con el dibujo y su gran afición por los trenes.

Sin embargo, Elias Disney cayó repentinamente enfermo de fiebre tifoidea y, a pesar de contar con la ayuda de sus hijos mayores, se vio imposibilitado para continuar trabajando en la granja. La vendió, y la familia vivió en una casa alquilada hasta 1910, año en que se mudaron a Kansas City. Tras ejercer como conductor de una ambulancia durante la Primera Guerra Mundial en Francia, Walt despegó su carrera como dibujante en Kansas. Allí emuló la historia americana más clásica: el hombre que levanta un imperio desde cero.

Isabel Zamora, la lavandera de Mojácar

Hasta aquí llegan los primeros años de la biografía oficial del fundador de la factoría Disney, que el propio FBI calificó de confusa en sus informes. Y sobre aquellas dudas emergió la leyenda de Isabel Zamora, una joven lavandera que emigró desde Mojácar con su hijo, llamado José Guirao Zamora, a Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades. El hijo bastardo, posiblemente del médico Ginés Carrillo, era la causa de que la almeriense decidiese huir de una población rural que marginaba a las madres solteras. Zamora partió desde el puerto de Cartagena, rumbo a Chicago, donde entregó el pequeño al matrimonio formado por Elías y Flora Disney.

Según el libro que Cristopher Jones -hijo de uno de los antiguos agentes de prensa de Disney- dedicó al asunto, un directorio de la ciudad de Chicago fechado en 1900 confirma que un hombre llamado Juan Zamora, a todas luces un hermano de Isabel, vivió en la misma calle que Elias y Flora Disney.

Cierta o no, la leyenda atrajo el interés del propio dibujante. Según el testimonio de los lugareños, el americano envió al pueblo andaluz en el año 1940 -cuando la revista española «Primer Plano» desveló por primera vez la historia- a tres hombres vestidos con traje gris que se decían representantes de Walt Disney Studios. Buscaron en el padrón municipal el certificado de nacimiento de José Guirao Zamora, pero no encontraron su ficha, que pudo ser víctima de un incendio en la Guerra Civil junto con otros archivos de la localidad. No obstante, según la versión de Cristopher Jones, los visitantes sí hallaron el documento y arrancaron las hojas para trasladarlas a EE.UU. Cabe mencionar que tampoco la partida de nacimiento de Walt Disney en Chicago se ha podido nunca localizar -solo una fe bautismal fechada años después de que naciera-, pese a que se conservan las de los otros hermanos.

Eduardo Soler dirigió en el año 2010 el documental «Disney a través del espejo», donde trató de arrojar luz sobre cuánto había de cierto en la leyenda. Uno de los ejes del documental es la fructífera relación del dibujante con John Edgar Hoover, el más famoso y controvertido Director del FBI. Como pago por su papel en la caza de brujas contra miembros de Holywood sospechosos de ser comunistas, la rumorología sostiene que Hoover ayudó al cineasta a esconder sus complicados orígenes. Ciertamente, documentos desclasificados demuestran que Disney actuó secretamente como agente del FBI desde los primeros años de la década de 1940 y que en 1954 fue ascendido al rango de «contacto de agente especial» (special agent contact) por orden directa de Hoover.

¿Disney confesó a Dalí su secreto?

Otra punto más confirmaría el extraño interés de Walt Disney por Almería a partir de los años 40. Un rumor muy extendido -se dice que por el alcalde de Mojácar- afirma que Disney confesó que se sentía andaluz a Salvador Dalí, al que conoció en 1945 durante el rodaje de «Recuerda» de Hitchcock. A principios de 1946 comenzaron a trabajar juntos para la realización de un corto animado, «Destino», que tras ocho meses de trabajo se abandonó. No en vano, el tiempo que pasaron juntos habría dado lugar a esta delicada confidencia. Una noticia que, de hacerse pública, habría resquebrajado la inmaculada imagen pública del patriota por excelencia.

Asimismo, el fotógrafo Tito del Amo, cuyo testimonio es sumamente importante en el documental de Eduardo Soler, conoció a Disney con 10 años cuando ambos eran vecinos en Los Ángeles y paradójicamente acabó viviendo en Mojácar. Tras cubrir como fotógrafo el accidente nuclear de Palomares, el empresario estadounidense se instaló en Almería sin tener ni la más remota idea de los orígenes almerienses del padre de los dibujos animado. Cuando Tito del Amo tuvo noticia de la leyenda, su primera reacción fue abrazar la versión más extendida (se trató de una campaña de propaganda orquestada por el régimen y del alcalde del municipio). Sin embargo, los más de 30 años de su vida que ha indagado en el asunto le han demostrado que no hay nada claro en la biografía de Disney: «Pensé que podría probar que no era cierto, pero no lo logré. Ahora dudo de la historia de Chicago y de la de Mojácar».

Con todo, se supone que la única forma de comprobar si Walter Elias Disney era realmente José Guirao Zamora, a falta de pruebas documentales, es a través de un análisis de ADN al hijo del médico Ginés Carrillo, el que supuestamente dejó embarazada a Isabel Zamora. Muchos lugareños, sin embargo, cuestionan que el médico fuera quien mantuvo relaciones con Isabel Zamora, cuya pista se perdió para siempre en Chicago.

El hombre, a la conquista del cielo


ABC.es

  • CaixaForum Madrid acoge una espectacular exposición sobre la historia de los rascacielos, a través de 200 obras

caixa-forum3--644x362Tocar el cielo ha sido siempre una de las aspiraciones y anhelos del ser humano. La voluntad del hombre ha sido construir cada vez más y más alto. Una exposición en CaixaForum Madrid (permanecerá abierta desde mañana hasta el 5 de enero de 2013) aborda la historia de los rascacielos, desde el mito de la Torre de Babel -un reto fallido del hombre, símbolo de la desmesura y el poder- hasta la torre Burj Khalifa de Dubai, de momento el edificio más alto del mundo, que ha pulverizado todos los récords: 163 plantas y 828 metros de altura.

En un espectacular montaje, los comisarios de la exposición, Robert Dulau y Pascal Mory, repasan la historia de los principales edificio en altura, gracias a maquetas (ocho se han creado específicamente para la muestra), pero también a través de fotografías, pinturas, dibujos, grabados, proyecciones, entrevistas filmadas… Durante el recorrido vemos cómo ese deseo de tocar el cielo a veces ha estado asociado a construcciones religiosas: catedrales, minaretes… Entre las piezas expuestas, una maqueta de la Sagrada Familia de Gaudí.

Están presentes en la exposición algunos de los iconos del siglo XX, como la Torre Eiffel de París, construida para la Exposición Universal de París de 1889. Comenzó a erigirse en 1887. Fueron necesarias 18.038 piezas para sustentar un peso de 7.300 toneladas. Sorprendentemente, las obras solo duraron 26 meses y en ella trabajaron solo 250 obreros. En la exposición vemos la pugna entre Europa y Estados Unidos en esta carrera por la verticalidad y después entre dos ciudades norteamericanas: Chicago y Nueva York.

Iconos de la Gran Manzana

Esta última ganó la partida, con iconos como el Empire State Building (se exhibe la maqueta original), el Chrysler (uno de los rascacielos más bellos jamás construidos) o el increíble Flatiron, que desafía las leyes de la gravedad. Maravillosa, la maqueta original de Mies van der Rohe de otro rascacielos neoyorquino, el Edificio Seagram. Resulta emocionante la presencia, en fotografías, de las Torres Gemelas, que en su día fueron el techo de la Gran Manzana.

No faltan en la exposición edificios europeos, como la Torre Pirelli de Milán, obra de Gio Ponti; o algunos rascacielos españoles, como las Torres Blancas de madrid, la torre Agbar de Barcelona… Pero, en menos de cuarenta años, Estados Unidos ha perdido su hegemonía en esta carrera hacia el cielo, a favor de países de Extremo Oriente y los Emiratos Árabes, que han emprendido una carrera frenética por ver quién tiene el edificio más alto del mundo. A las Torres Petronas de Kuala Lumpur le ganó la partida la torre Burj Khalifa de Dubai. Su construcción ha sido posible gracias al mecenazgo del emir de Abu Dhabi. Pero también vemos espectaculares edificios en Shanghai o Hong Kong, diseñados por los mejores arquitectos del mundo.

El tiranosauro rex pesado con alta tecnología


EL Pais

El famoso dinosaurio alcanzaba hasta un 30% más de masa de lo que se pensaba y crecía más rápido

Si el Tyrannosaurus rex era ya un masivo y pavoroso dinosaurio, resulta que las reconstrucciones y estimaciones de esos animales realizadas hasta ahora se habían quedado cortas. Unos investigadores han aplicado tecnologías avanzadas para, a partir de cinco esqueletos de T. rex, calcular qué masa tendrían en vida y han llegado a la conclusión de que eran bastante más masivos de lo que se pensaba. Además, crecían más rápido. “Sabíamos que Sue [gran esqueleto de dinosaurio del Museo Field de Historia Natural, en Chicago] era grande, pero un incremento de peso del 30% no nos lo esperábamos”, comenta Peter Makovicky, uno de los científicos que han hecho las reconstrucciones por ordenador, tridimensionales y con alta resolución, el cuerpo de estos bípedos carnívoros de enorme cabeza.

Al T. rex Sue se le estimaban unas nueve toneladas de peso máximo. Pero con los nuevos modelos tridimensionales que han aplicado estos científicos, “nueve toneladas es el mínimo que nosotros estimamos para un cuerpo muy escuálido”, dice Makovicky, encargado de los dinosaurios del museo Field. Sue es el esqueleto de dinosaurio mayor que se conoce y el más completo.

Estos científicos, dirigidos por John R.Hutchinson (Royal Veterinary College) explican en la revistaPlosOne cómo han hecho sus nuevas estimaciones de la masa corporal de los T.Rex aplicando tecnologías de escáner y modelización por ordenador a los cinco esqueletos montados como serían en realidad. Para convertir estos esqueletos en plantillas, han utilizado una técnica de laser tridimensional y sobre el modelo obtenido han hecho las estimaciones de la musculatura y los tejidos blandos del animal, basándose en paralelismos con especies actuales, como pájaros y cocodrilos, como guía. Después se recubre el T.rex computerizadfo con una piel digital, informa el museo Field en un comunicado. Además, los investigadores han modelizado por separado las extremidades, el cuello, la cabeza y la cosa de los animales con diferentes niveles de musculatura.

Las estimaciones que se habían hecho hasta ahora de la masa de estos enormes dinosaurios se basaban en modelos a escala de los esqueletos o en extrapolaciones a partir de animales vivos notablemente diferentes de los T.rex, explica Makovicky.

Los investigadores han generado diferentes posibles modelos de cada T.rex basándose en sus esqueletos. Estos modelos abarcan un rango amplio de posible masa corporal: desde animales gravemente desnutridos hasta la obesidad. “La ventaja de neustro método es que los modelos se pueden ajustar para encajar la variación inherente a la naturaleza, de manera que no tenemos que elegir un resultado arbitrario sino que trabajamos con un rango de resultados más realista”, explica otro de los expertos de la investigación, Karl T. Bates, de la Universidad Liverpool.

Los nuevos estudios del cuerpo de los dinosaurios también proporcionan nuevas pistas sobre su biología, en concreto sobre su crecimiento. “Nuestra estimación es que los T.rex crecían unos 1.790 kilos por año durante su adolescencia, lo que significa más del doble de lo que se calculaba antes”, dice Hutchinson. Y este rápido crecimiento hasta alcanzar un tamaño enorme tenía su contrapartida en la agilidad y velocidad de desplazamiento del animal. Los investigadores llegan a la conclusión de que la locomoción de estos bípedos gigantes se ralentizaba a medida que iban creciendo y su torso se iba alargando y haciendo más pesado, mientras que sus patas se iban quedando más cortas y ligeras, de modo que cambiaba su centro de equilibrio. Los científicos concluyen que un T.rex grande alcanzaría una velocidad máxima de entre 17 y 40 kilómetros por hora, lo que está en el rango de las estimaciones que ya se habían hecho.

Los científicos liderados por Hutchinson explica que para hacer su trabajo has recurrido a medios poco habituales, como cuatro equipos de rayos X y la colaboración de expertos como la unidad forense de la Policía de Chicago, que aporto un escáner laser para trabajar con Sue.

El Al Capone de Nueva York


La Razón

  • John Gotti, el último Don
  • Durante la lucha por el poder de la Mafia tras la muerte de Carlo Gambino, se adelantó a todos 

actualidad080813go.jpgJohn Gotti, «John El Elegante», nacido en 1940, en Brooklyn, fue el último gran jefe de la Mafia estadounidense. Murió el 10 de junio de 2002 en la cárcel de Springfield (Missouri), donde cumplía cadena perpetua por catorce delitos entre los que destacan asesinato, extorsión y evasión fiscal. Tenía 61 años y padecía cáncer de garganta. Llevaba diez años encarcelado. Era conocido por sus cortes de pelo, sus trajes caros, los enormes cochazos en los que se desplazaba y su afición a los diamantes. Dicen que Gotti fue a Nueva York lo que Al Capone a Chicago.
Destacó por su violencia y dirigía la familia de los Gambino, una de las cinco que se repartían la gran ciudad junto a los Genovese, los Bonanno, los Colombo y los Lucchese. Nacido en una familia de trece hermanos, hijos de John y Fanni, comenzó como integrante de bandas juveniles en el Bronx, por lo que frecuentaba las comisarías hasta que entró a formar parte de la Mafia bajo la protección de Carlo Gambino.
Acusado de vulgar
Forjado en los duros callejones de lo más bajo de la ciudad no tuvo empacho en saquear los materiales de construcción del aeropuerto JFK, asumir una condena por robo y participar en la desaparición de un irlandés al que el clan consideraba asesino de un sobrino de Don Carlo. Eso le llevó a prisión por dos años, pero le hizo escalar rápidamente puestos en la organización.
La muerte de Carlo Gambino fue su gran oportunidad. Durante la lucha por el poder, Gotti se adelantó a todos. Los refinados capos de otras familias le acusan de vulgaridad: para ellos es la insufrible escalada de un matón. Sin embargo, Gotti actuaba sin complejos. Sabía que su gran obstáculo era la existencia de Big Paul Castellano, lugarteniente que además impedía el desarrollo de la familia con su «anticuada oposición» a la venta de droga.
El 16 de diciembre de 1985, a Big Paul, en los alrededores de uno de sus restaurantes preferidos, el Sparks Steak House, en la calle 46 de Manhattan, le esperaban dos hombres armados que le frieron a tiros. Según recogen los diarios, Gotti observaba la escena envuelto en un rico abrigo de cashemire que le protegía tanto del intenso frío como de la copiosa nieve. Al ver caer el cuerpo se acercó despaciosamente para asumir la sucesión, autorizando el tráfico de cocaína.
«El Príncipe», de Maquiavelo
Los que le tachaban de patán no tenían razón. El viejo capo, Don Carlo, le había enseñado que jamás debía permitir que los escrúpulos le estropearan aquel negocio y también una dimensión aristocrática para la que era imprescindible leer «El Príncipe» de Maquiavelo. Gotti aprendió la lección con tanto empeño que era capaz de recitar los capítulos de memoria.