La era de los últimos neandertales


El Mundo

Tom Higham y una colaboradora escogiendo muestras de neandertales para…

La incógnita de cuándo y cómo desaparecieron los neandertales ha obsesionado a los paleoantropólogos desde hace muchas décadas. Distintos modelos han tratado de esclarecer este asunto mediante diferentes vías, pero sólo los avances tecnológicos están permitiendo aportar pruebas convincentes que permitan datar y averiguar por qué estos robustos humanos fueron desplazados por el hombre moderno hasta su desaparición.

Desde luego la genómica de muestras antiguas ha permitido a los científicos bucear en el patrimonio genético de algunos de los parientes extintos más cercanos del ser humano. Hasta tal punto, que ahora sabemos que compartimos hasta un 4% de nuestro genoma con los neandertales. O, dicho de otra forma, que ambas especies convivieron e hibridaron en algún momento de la historia evolutiva. Pero también la Arqueología y las nuevas y más finas técnicas de datación están abriendo nuevos caminos. Una investigación publicada hoy en la revista ‘Nature’ y liderada por científicos de la Universidad de Oxford ha combinado diferentes técnicas de limpieza de contaminantes de los fósiles y las muestras líticas con nuevas formas de datación con radiocarbono para dar con el momento del fin de la era de los neandertales.

Los científicos recogieron materiales procedentes de 40 yacimientos arqueológicos, desde Rusia hasta España, para datarlos y poder concluir que la desaparición de los neandertales de Europa se produjo hace alrededor de 40.000 años.

Yacimiento español de Arabic Romani.

Yacimiento español de Arabic Romani. THOMAS HIGHAM

“Más que un modelo de reemplazo rápido de los europeos autóctonos neandertales por los humanos anatómicamente modernos, nuestros resultados muestran un escenario mucho más complicado. Uno caracterizado por un mosaico cultural y biológico que duró varios miles de años”, escribe el investigador del Laboratorio de Arqueología e Historia del Arte de la Universidad de Oxford (Reino Unido) Tom Higham, autor principal del trabajo.

Los autores concluyen que los neandertales y sus industrias arqueológicas asociadas desaparecieron de Europa entre hace 41.000 y 39.000 años, dejando el continente libre para la expansión del ‘Homo sapiens’. Pero no ocurrió de golpe en todas las regiones de Europa, sino que fue un proceso paulatino que pudo durar milenios. “Nuestros datos indican que la desaparición de los neandertales ocurrió en diferentes momentos según la región geográfica”, detallan los investigadores.

De acuerdo con la investigación, hace 45.000 años Europa era esencialmente neandertal, con pequeños puntos de presencia de humanos modernos, representados por los autores de las herramientas líticas del Uluzziense en algunas regiones de Italia. Pero los autores ponen en duda que los neandertales aguantasen en la península Ibérica, en concreto en Gibraltar, hasta hace menos de 30.000 años, como han sugerido investigaciones previas.

“Al contrario de lo que indicaban los modelos previos, los autores no han encontrado pruebas convincentes de que los neandertales sobrevivieran en la península Ibérica después de hace 40.000 años”, comenta en un artículo que acompaña la investigación William Davies, investigador del Centro para la Arqueología de los Orígenes Humanos de la Universidad de Southampton (Reino Unido).

Además, el equipo liderado por Higham estimó el periodo de tiempo que convivieron ambas especies basándose en la distribución espacial de los últimos neandertales y en el comienzo de las primeras industrias líticas atribuidas a los humanos modernos, las del Uluzziense halladas junto a un diente de leche humano en la Cueva de Cavallo (Italia). Los resultados de los investigadores indican que convivieron entre 2.600 y 5.400 años. Este dato resulta esencial para ahondar en el “conocimiento de los elementos culturales, tecnológicos y biológicos involucrados en el desplazamiento de los neandertales por los humanos modernos”.

Un elefante en la cueva de los rinocerontes


El Pais

El planisferio animal catalán tiene una nueva estrella: una cría de elefante de unos 100.000 años de antigüedad. Todavía no tiene nombre. Es un pequeñopaquidermo de seis o siete años de edad que ha sido hallado en Castelldefels (Baix Llobregat). Se encuentra a 10 metros bajo tierra, en una cueva del macizo del Garraf, un espacio calcáreo donde no es raro observar recovecos en las rocas. ¿Cómo se sabe la edad del elefantito? Responde el arqueólogo Joan Daura, miembro del grupo de investigación del Cuaternario de la Universidad de Barcelona (UB): “Creemos que tiene esa edad porque no tiene todos los huesos cohesionados, debía de tener menos de siete años porque la pelvis no está del todo cohesionada”, certifica.

Los arqueólogos subrayan que es muy poco común hallar un animal totalmente articulado en un yacimiento. Pero este ya es territorio abonado. Llevan desde 2003 trillando la cueva, a raíz de que en 2002 unos grandes aguaceros descubrieran este agujero en la roca, donde durante este tiempo ya se han encontrado 2.000 restos óseos. Y lo que más destacaba hasta el momento eran los restos de tres rinocerontes. Por eso se le denomina la cueva del Rinoceronte, el lugar donde antaño los mapas señalaban como Ca n’Aimeric. Muy gráfico.

Es más importante cazar un elefante que tres rinocerontes. Eso parece. Y Daura insiste en que “no es nada habitual” hallar un esqueleto articulado. De momento, en la cueva del Rinoceronte se han documentado las dos extremidades posteriores completas (fémur, tibia, huesos del tarso y falanges), así como la pelvis y la columna vertebral en conexión anatómica. Se adivina la cabeza y se intuye un colmillo y una extremidad superior. Ya casi está. No se conoce el sexo aún. Los trabajos, que seguirán hasta la semana que viene, solo han permitido excavar parte de la superficie en la que se encuentra este elefante.

Pero ¿cómo llegó el animal a ese punto? Daura dice que existe la posibilidad, según se ha podido estudiar recientemente, de que el elefante entrara en la cueva buscando lamer el agua de las paredes, rica en sales minerales, y quedara atrapado. Otra opción es que cayera dentro y se lastimara. Todavía no se han podido limpiar los huesos y eliminar la tierra, por lo que no se conoce el motivo de la muerte.

En esta zona se habían localizado partes aisladas de esqueletos, como las defensas, en las rieras y el río Llobregat, especialmente de mamut lanudo, cronológicamente más moderno (de hace unos 70.000 años). El hallazgo de este elefante, más antiguo que el mamut lanudo, evidencia que en la costa central catalana con anterioridad a la llegada del mamut, propio de climas fríos, vivían elefantes, no mamuts, no hay que confundir. Además, en este importante yacimiento se encuentran diversas herramientas de neandertales.

El descubrimiento de este elefante y de restos de otras especies, como la tortuga mediterránea (Testudo hermanni), localizados también en la cueva del Rinoceronte, pone de manifiesto que en la costa central catalana hace 100.000 años el clima era cálido. Más tarde, con la última glaciación, los mamuts viajaron hasta el lugar, lo que puede considerarse un simpático precedente del turismo.

La ‘ciudad romana’ de Alicante se destapa


El Pais

  • La Diputación amplia el área expositiva del yacimiento arqueológico de Lucentum
  • El visitante podrá conocer nuevos datos sobre cómo era la vida de los romanos en Alicante

La Diputación de Alicante ha ampliado en 50 metros el área de exposición del yacimiento de Lucentum, que acoge un asentamiento romano emplazado en el Tossal de Manises, en las inmediaciones de la playa de L’Albufereta de la capital alicantina. Con esta iniciativa, el visitante podrá conocer sobre el terreno nuevos datos sobre cómo vivían los antiguos romanos en Alicante.

La ampliación del itinerario habilitado en el yacimiento permitirá al público pasear por la prolongación de la calle Popilio y por un tramo de vía del foro de la ciudad antigua. La actuaciones realizadas permitirán contemplar, mediante la experiencia espacial y la información contenida en los paneles explicativos, la importancia del asentamiento romano. En una de las secciones se explica de manera detallada el hallazgo de varias piezas de gran  relevancia, como la mano que empuña una espada y  restos de una estatua de bronces. En la otra sección, se informa sobre el foro romano con una reconstrucción del espacio porticado con el templo principal al fondo.

La presidenta de la Diputación, Luisa Pastor, del PP, ha manifestado que “con esta ampliación conseguimos poner en valor el importante legado arqueológico que atesora este enclave”. “Conocer el pasado y nuestros orígenes  nos permite afrontar mejor el futuro y este yacimiento muestra nuestra historia y nos descubre cómo vivían los romanos en la ciudad”, ha añadido.

El Tossal de Manises conserva íntegra toda su superficie urbana (cera de 25.000 metros cuadrados) con una muralla cuyo perímetro mide más de 600 metros. El yacimiento está  declarado monumento histórico-artístico desde 1961. El enclave es uno de los más importantes de la Comunidad Valenciana por sus programas de investigación, conservación y restauración.