1387 – Batalla de Castagnaro


La Batalla de Castagnaro se produjo el 11 de marzo de 1387 en Castagnaro (hoy Venecia, al norte de Italia) entre las fuerzas de Verona y Padua. Es una de las más famosas batallas de la edad de los condottieri italiana. La batalla enfrentaba al ejército de Verona liderado por Giovanni Ordelaffi y Ostasio da Polenta, ante la milicia paduana de John Hawkwood (Giovanni Acuto) y Francesco Novello Carraresi.

Castagnaro es la mejor victoria de Sir John Hawkwood. Siguiendo la estrategia fabiana, Hawkwood animó a atacar a los veroneses en campo a su elección, aunque dominando militarmente los territorios anexos.

Igualando sus fuerzas en la zona más lejana del canal y anclando su flanco derecho detrás de un montón de maderas. Hawkwood esperó a que el grueso veronés atacara a un señuelo situado con un estadarte falso, para que la caballería apareciera por la parte derecha con el estandarte real y cerrar la retirada.


 

Batalla de Castagnaro
Fecha 11 de marzo de 1387
Lugar Castagnaro, Verona, Venecia, Italia
Resultado Victoria padovana.
Beligerantes
Padua Verona
Comandantes
John Hawkwood
Francesco Novello Carraresi
Giovanni Ordelaffi
Ostasio da Polenta

Si amas a Venecia, amas a Tintoretto


ABC.es

  • Apenas hay palacio, museo o iglesia que no acoja obras del artista, que nació, trabajó y murió en esta ciudad tan hermosa como irreal, que inspiró a uno de los pintores más originales e innovadores de la Historia del Arte

    ABC Sala Superior de la Scuola Grande di San Rocco, la Capilla Sixtina de la pintura veneciana

    ABC | Sala Superior de la Scuola Grande di San Rocco, la Capilla Sixtina de la pintura veneciana

En un pequeño pero exquisito libro, Paul Morand retrata todas las caras de la ciudad más bella e irreal del mundo. Lo tituló «Venecias». Y es que no hay una sola Venecia, sino muchas. Está la Venecia inundada de millones de turistas que toman a diario la Plaza de San Marcos, montan en góndola, como si se tratase de la atracción de un parque temático más; compran una máscara como souvenir… y de vuelta al barco. Pero, una vez que parten todos los cruceros, la Serenísima es otra bien distinta. Aparece una Venecia ensimismada, misteriosa, con mil rincones por descubrir. La Venecia donde vivió, trabajó y murió Tintoretto (1519-1594), uno de los pintores más fascinantes de la Historia del Arte, que conformó, junto a Tiziano y Veronés, la santísima trinidad del Cinquecento italiano. Está tan ligado a esta ciudad que dicen que, si amas a Venecia, amas a Tintoretto y, si la odias, lo odias también a él. Descubrimos sus paisajes venecianos.

Comenzamos nuestro recorrido en el sancta sanctorum de Tintoretto, la Scuola Grande di San Rocco, considerada, no sin razón, la Capilla Sixtina de la pintura veneciana. Es la mejor conservada de las seis grandes escuelas de la ciudad –asociaciones de carácter religioso, creadas para asistir a pobres y enfermos–. Para hacerse con este proyecto, el artista compitió con maestros de la talla de Veronés, Salviati, Schiavone y Zuccaro. Y no jugó limpio. En lugar de presentar a concurso los bocetos de su propuesta, lo que mostró fue el óvalo central del techo de la Sala dell’Albergo, dedicado a la glorificación de San Roque, ya acabado, instalado en su lugar y que además donó. Genio y figura. Según Miguel Falomir, especialista en pintura italiana del Renacimiento y hoy número dos del Prado, Tintoretto «reventó el mercado, hundiendo los precios con un márketing agresivo y pintando gratis. Sólo cobraba las comisiones».

La mejor pintura del mundo

SCUOLA GRANDE DI SAN ROCCO «Crucifixión», de Tintoretto. Detalle

SCUOLA GRANDE DI SAN ROCCO
«Crucifixión», de Tintoretto. Detalle

La Scuola Grande di San Rocco acoge 67 obras del artista, pintadas entre 1564 y 1588. En la planta superior se halla la citada Sala dell’Albergo, presidida por una espectacular «Crucifixión» (mide más de 5 metros de alto por 12 de ancho), la mejor pintura del mundo, según El Greco, su gran discípulo, y Rubens. Tintoretto tardó poco más de dos años en decorar esta estancia. La impresionante Sala Superior está decorada con escenas de la vida de Cristo (paredes) y del Antiguo Testamento (techo). La Sala Baja es la de mayor dramatismo, con pinturas como «La masacre de los inocentes», considerada «el «Guernica» de la pintura veneciana», o la «Anunciación» más original de la Historia del Arte, en la que el arcángel penetra literalmente por la arquitectura. También hay pinturas del artista en la iglesia de San Rocco, anexa a la Escuela.

Entre 1548 y 1563 Tintoretto pintó varios lienzos de gran tamaño con escenas de la vida de San Marcos. Algunos, realizados con su hijo Domenico, se hallan en la Scuola Grande di San Marco, patrón de la ciudad. Se casaría con Faustina Episcopi, hija del Guardián Grande de esta Escuela. Otros cuelgan en la Galería de la Academia, la principal pinacoteca de la ciudad, a la que muchos acuden para tratar de desentrañar los misterios de «La tempestad», de Giorgione.

GALERÍA DE LA ACADEMIA «El traslado del cuerpo de San Marcos», de Tintoretto

GALERÍA DE LA ACADEMIA
«El traslado del cuerpo de San Marcos», de Tintoretto

En las salas de la Academia podemos ver dos de las obras maestras absolutas de Tintoretto. Una de ellas es «San Marcos liberando al esclavo», conocido como «El milagro del esclavo», de 1548. Su audacia, la transgresión de las convenciones clásicas y su carácter provocador supusieron el punto de no retorno de la pintura veneciana. Junto a él se exhibe «El traslado del cuerpo de San Marcos», un cuadro extraño, con una atmósfera fantasmal.

Aunque el arte clásico sigue siendo el principal reclamo de Venecia, en los últimos años está apostando fuerte por el arte contemporáneo, al calor de su famosa Bienal. François Pinault es el nuevo Dux de Venecia. Tiene repartida su colección entre dos lugares emblemáticos de la ciudad: el Palazzo Grassi y la Punta della Dogana.

 Dos apodos para un pintor

ABC «Autorretrato», de Tintoretto

ABC | «Autorretrato», de Tintoretto

Pero volvamos tras los pasos de Tintoretto. Aunque su verdadero apellido es Comin, ha pasado a la Historia con uno de sus dos apodos: Tintoretto (era hijo de un tintorero de paños de seda). El otro es Robusti (cuentan que era bajito, pero fuerte y con mucho carácter). Nos dirigimos al Palacio Ducal, una de las señas de identidad de Venecia, junto a la Basílica y la Plaza de San Marcos. El edificio sufrió un espectacular incendio en 1577: se perdieron importantes obras de Tiziano, Giorgione, Bellini… En la Sala del Consejo Mayor, sobre el trono del Dux, había un gran lienzo de Guariento. Para decorar la pared más emblemática de Venecia y pintar el mayor lienzo del mundo (7 por 22 metros) se convocó un nuevo concurso, del que Tintoretto salió de nuevo victorioso. Aunque lo ganaron Veronés y Bassano, la muerte del primero facilitó que Tintoretto pintase finalmente «El Paraíso». El Museo Thyssen atesora uno de los dos bocetos del lienzo. El otro está en el Louvre. Además, hay obras suyas en otras estancias del palacio.

ABC | Casa de Tintoretto

ABC | Casa de Tintoretto

Las iglesias de Venecia merecen por sí solas un viaje a esta ciudad imposible. Son muchas las que cuentan con obra del pintor pero, si hay una vinculada estrechamente a Tintoretto, ésa es, sin duda, la de la Madonna dell’Orto, en el popular barrio de Cannaregio, fuera de las rutas turísticas de los turoperadores. Es la iglesia parroquial de Tintoretto. Vivía muy cerca, en una casa situada en el número 3 de Fundamento dei Mori (no se puede visitar, aunque es reconocible por la placa que hay en la fachada). A ambos lados del altar, dos gigantescas telas, de 14,5 metros de alto: «El Juicio Final» (su particular respuesta al de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina) y «La fabricación del becerro de oro». Otras obras suyas en el templo son «La presentación de la Virgen en el templo», «La aparición de la Cruz a San Pedro»… En una austera capilla a la derecha del altar está enterrado Tintoretto, donde apenas hay una sencilla lápida, un busto del artista y flores.

Puro cine

Una de las más bellas iglesias de Venecia es San Giorgio Maggiore, obra cumbre de la arquitectura de Palladio. En la capilla de los muertos cuelga «La deposición del cuerpo de Cristo», el último cuadro que pintó Tintoretto. Hacemos un alto en San Trovaso. En una de las capillas hay una insólita «Última Cena». La composición es cien por cien cinematográfica: escorzos forzados, espléndidos claroscuros… Aunque Tintoretto hizo más de media docena de obras con la misma temática, Falomir advierte que las dos mejores son ésta y la de San Marcuola. Hasta allí nos dirigimos para ver una «Última Cena» completamente distinta a la anterior. En ésta –firmada y fechada en el banco que hay en el centro del óleo– sigue más el modelo leonardesco; es más tradicional y comedida. Fue su primer encargo público. En la iglesia se exhibe frente a un «Lavatorio», que es una copia. El original está en el Prado: es una de las obras que mantiene agriamente enfrentados al museo y Patrimonio Nacional.

ABC Casa de Tintoretto

ABC
Casa de Tintoretto

Hasta 2007, cuando el Prado organizó una gran retrospectiva de Tintoretto, sólo se había celebrado una en toda la Historia. Fue en 1937 en Ca’Pesaro, uno de los palacios que jalonan el Gran Canal, hoy convertido en museo de arte moderno. Pero, si aún se quedan con ganas de ver más Tintorettos, los hay en Ca’ d’oro (uno de los palacios más bellos de Venecia, que alberga la colección de arte del barón Giorgio Franchetti, en la que se halla el «Retrato de Nicolo Priuli», de Tintoretto), la Biblioteca Nazionale Marciana y en muchas más iglesias: San Cassiano, Santa Maria del Giglio, Santa María del Carmine, San Zaccaria, San Benedetto, San Marziale, San Silvestro, San Polo… Todos los canales de Venecia conducen a Tintoretto.

Hallado el mayor navío de la Armada Invencible en Ferrol aunque saqueado


El Mundo

  • Hay piezas de artillería pero no se encuentran restos cerámicos o de madera
  • Existen fracturas fruto de ‘golpes intencionados’ para ver el interior
  • El mercante fue alquilado a Venecia para el intento de tomar Inglaterra
  • Tenía 36 metros de eslora, 300 hombre de tripulación y 30 cañones
Trabajo de los buceadores en el pecio. | Argos

Trabajo de los buceadores en el pecio. | Argos

 

Olvidado en el tiempo, el mayor navío de la Armada Invencible no estaba tan lejos. Un equipo de investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela, con la colaboración de la Unidad de Buceo de la Armada y la empresa de arqueología Argos, han encontrado en Ferrol los restos ‘La Ragazzona’.

Los trabajos de búsqueda se extendieron entre el lunes día 4 y el pasado viernes y han permitido obtener “resultados satisfactorios”, según informaron los investigadores a través de un comunicado.

Los restos arqueológicos, que ocupan un área de unos 900 metros cuadrados, son principalmente “concreciones metálicas de diverso tipo”. De ellas, “una gran mayoría” podrían ser piezas de artillería “antiguas”, anteriores al siglo XVIII. Lo que no han localizado son restos cerámicos o de madera, con lo que interpretan que el pecio pudo haber sido expoliado.

Esta hipótesis, a su entender, se refuerza con la existencia de “fracturas” y “roturas” en otras piezas, que atribuyen al “golpeo intencionado” para “ver lo que contenía en su interior”.

Si bien a partir de ahora, los investigadores de la USC analizarán los datos recabados para una datación más exacta de los restos y su identificación positiva como pertenecientes a la capitana de la Escuadra Levantisca, ya se incluirán en la Carta arqueológica subacuática de Galicia. De este modo, será objetivo de “vigilancia y protección” por parte de la Armada.

La ‘Ragazzona’ era un mercante de la República Veneciana y que fue “contratado en régimen de alquiler” por España bajo el reinado de Felipe II para formar parte de la Armada Invencible y desarrollar las maniobras técnicas bajo el mando del capitán Martín de Bertendona, al frente de la Escuadra de Levante.

Tenía unos 36 metros de eslora por 12 de manga, portaba 30 cañones y contaba con una dotación de 300 personas, y ejerció como embarcación capitana de la Armada Invencible en su intento de derrotar a Inglaterra.

Un temporal le dio la puntilla

Fue designado como nave principal de la flota de Levante y combatió en la zona del Canal de la Mancha, en el intento del reinado de Felipe II de destronar a Isabel I de Inglaterra. Tras la derrota tuvo que rodear Inglaterra e Irlanda y consiguió finalmente llegar a la ría de Muros (A Coruña), de donde partió hacia el puerto coruñés para ser reparado.

El navío estaba gravemente dañado e incluso tuvo dificultades para llegar a la ría A Coruña, por lo que fondeó en su entrada “muy maltrecho”, sin arboladura y con anclas de emergencia.

La misma noche, debido al temporal de mar, se quebraron los anclajes y tras navegar a la deriva acabó encallando en la ría de Ferrol. Ante los intentos fallidos por liberar la nave, se le retiraron las principales piezas de artillería, y el barco se acabó hundiendo el 8 de diciembre de 1588.

Pese a estos datos, ofrecidos por el director del proyecto de búsqueda, David Fernández Abella, el hundimiento de la ‘Ragazzona’ está escasamente documentado. El hallazgo de unos primeros restos, que podrían corresponderse con el buque, fue realizado por un submarinista aficionado en torno al año 1990.

El puente de Calatrava no se inaugurará «oficialmente»


ABC

Pronunciar las fatídicas palabras «puente de Calatrava» en Venecia, supone abrir un intenso debate entre la población, porque esta obra del arquitecto español se ha situado entre las más polémicas. Así que para evitar disputas y contentar a todos, el Ayuntamiento optó por suspender la inauguración oficial prevista para el 18 de septiembre, a la que se esperaba la presencia de autoridades políticas como el presidente de la República, Giorgio Napolitano, y abrir el puente sin mucho bombo y platillo a lo largo del mes. El puente de Calatrava es el cuarto que cruza el Gran Canal -junto con los de Rialto, Academia y Scalzi- y es el primero que se construye desde hace 125 años.El Ayuntamiento quiso dar una cara moderna a la ciudad levantando un puente a la entrada de Venecia que conectara dos puntos emblemáticos, como son la estación de trenes de Santa Lucía y la plaza de Roma, cuyo enlace suponía una caminata absurda.

La batalla entre lo moderno y lo tradicional se mantuvo durante un decenio hasta que, al final, se dio inicio a la construcción que pasó a costar 20 millones de euros, en vez de los 4,7 presupuestados. «Venecia necesitaba una gran obra de arquitectura moderna -explicó la concejal de obras públicas, Mara Rumiz-. Nos hubiera gustado que la ciudad compartiera este momento con una fiesta, pero no va a ser así. Ahora lo importante es que contamos con un nuevo puente».

El presidente de la Mostra de cine, Paolo Baratta, calificó de «severa» a la ciudad y de «tener miedo a lo nuevo. Lo miran con aprehensión. Creo que Calatrava ha conseguido su objetivo, el puente es hermoso». No son de la misma opinión otras personalidades del mundo de la cultura y la política, como el crítico Vittorio Sgarbi, para el que el puente «es feo y daña la imagen histórica de Venecia». No entra en detalles sobre la belleza del proyecto Roberto Scano, cuyas críticas vertidas en su blog sobre los problemas de adaptación a los discapacitados levantaron gran polvareda, pues considera que hasta que «todo el mundo no pueda pasar por él, no se debería inaugurar».

A pesar de todo, ahí está el puente de Calatrava, aunque no por mucho tiempo se llamará así, puesto que se le está buscando un nombre. Entre las posibilidades, se barajan nombres como Puente de Santa Lucia, por la iglesia homónima situada al lado de la estación; o Puente de Santa Clara, por la iglesia de la otra orilla. Sin embargo, el más original por ahora es el propuesto por el alcalde, Máximo Cacciari, que opta por un Puente de la Zirada, que en dialecto veneciano quiere decir «girada», ya que se encuentra en una curva.

El puente de Calatrava de Venecia se inaugurará en septiembre


EFE – El Mundo

  • Los críticos con el proyecto destacan el elevado coste de la obra, 20 millones de euros
El puente diseñado por Santiago Calatrava es el cuarto que cruza el Gran Canal de Venecia

El puente diseñado por Santiago Calatrava es el cuarto que cruza el Gran Canal de Venecia

El puente sobre el Gran Canal de Venecia proyectado por el arquitecto español Santiago Calatrava está ya concluido y las autoridades municipales tienen previsto inaugurarlo el próximo 18 de septiembre, según indicaron fuentes del Consistorio veneciano. Aunque la confirmación oficial de la inauguración o llegará hasta primeros de septiembre, la fuente citada señaló que el día 18 es la fecha más probable.

Ese día, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, asistirá en la Ciudad de los Canales a un acto conmemorativo del 60º aniversario de la Constitución italiana y podría acudir también a la inauguración del puente, aunque su presencia tampoco ha sido confirmada oficialmente. Se espera, asimismo, que asista el propio Santiago Calatrava, informaron las fuentes municipales, que añadieron que ya han concluido las obras del puente, si bien falta aún implantar el mecanismo que permita cruzarlo en silla de ruedas.

Protestas de grupos políticos

La falta de esta instalación y el elevado coste de las obras -unos 20 millones de euros- han llevado al grupo municipal de Alianza Nacional (AN), integrado en el conservador Pueblo de la Libertad (PDL), a anunciar nuevas protestas. La construcción del puente de Calatrava -el cuarto sobre el Gran Canal de Venecia- ha estado rodeada de polémicas desde el inicio y está siendo investigada por la Fiscalía para aclarar los posibles peligros de un derrumbe de la obra.

Además, inspectores de la Autoridad de Vigilancia llegaron a Venecia en julio de 2006 para examinar los sobrecostes del proyecto y el retraso de las obras, es decir, los mismos motivos por lo que el fiscal del Tribunal de Cuentas italiano ha abierto otra investigación. Por otro lado, se prevé que desde la inauguración del puente un equipo de técnicos controlará las 24 horas del día y durante al menos cinco años los movimientos de la estructura. Antes de que acabe el año, también está prevista una nueva inauguración de la obra, una vez que se haya instalado el mecanismo que permita el paso de minusválidos físicos y se haya elegido un nombre para el puente.