Los humanos ocuparon las selvas tropicales hace 20.000 años


ABC.es

  • El análisis de dientes fosilizados hallados en Sri Lanka adelanta en más de 12.000 años la entrada del hombre en ese ecosistema
Patrick Roberts El equipo de investigadores en las selvas de Sri Lanka

Patrick Roberts
El equipo de investigadores en las selvas de Sri Lanka

Los humanos empezaron a ocupar las selvas tropicales hace unos 20.000 años. Hasta ahora se creía que los primeros humanos modernos se adaptaron a vivir en la selva durante largos periodos de tiempo hace unos 8.000 años, en el Holoceno temprano. Para datar con precisión la presencia del hombre en esos bosques tropicales hasta ese momento vírgenes, los investigadores han analizado fósiles de dientes pertenecientes a 26 individuos que habitaron Sri Lanka, según cuenta la revista «Science».

Los investigadores de la Universidad de Oxford, en colaboración con un equipo de Sri Lanka y la Universidad de Bradford, analizaron los isótopos de carbono y oxígeno en las muestras de dientes -todos ellos excavados en tres sitios arqueológicos en Sri Lanka-, de las cuales las más antiguas se remontan a 20.000 años y las más recientes a 3.000 años atrás. Y encontraron que casi todos los dientes analizados sugieren una dieta en gran parte procedente de la selva tropical.

El análisis de los dientes mostró que todos los individuos tenían una dieta procedente de entornos ligeramente abiertos, o sea, selva tropical intermedia, mientras que sólo dos de ellos mostraron claramente la huella reconocible de una dieta basada en los pastizales abiertos. Precisamente estos dos dientes son los más recientes, datados hace unos 3.000 años, al inicio de la Edad de Hierro, cuando la agricultura empezó a desarrollarse en la región.

Adaptación a ambientes extremos

Patrick Roberts, del Laboratorio de Investigación de Arqueología e Historia del Arte de la Universidad de Oxford, y autor principal del estudio, explica que «este es el primer estudio que prueba hasta qué punto los humanos primitivos dependían de la selva para su dieta. Los resultados son significativos en tanto que revelan que los primeros humanos en Sri Lanka eran capaces de vivir casi en su totalidad de la comida que se encuentra en la selva sin la necesidad de moverse a otros lugares. Y demuestran también que nuestros primeros antepasados humanos fueron claramente capaces de adaptarse con éxito a diferentes ambientes extremos».

Asimismo, la investigación arqueológica sitúa mucho antes de lo que se creía el momento en que las selvas tropicales dejaron de ser lugares prístinos y vírgenes. En este sentido, el estudio apunta también a que hay indicios de la posibilidad de que los humanos ocuparan incluso antes estos bosques húmedos, hace alrededor de unos 45.000 años, pero en este caso se trataría de incursiones por periodos limitados de tiempo o para alguna actividad en concreto.


Julia Lee-Thorp, de la Universidad de Oxford y coautora del estudio, explica que «la metodología isotópica aplicada en nuestro estudio ya se ha utilizado con éxito para estudiar cómo los primates, incluidos los grandes simios africanos, se adaptan a su entorno forestal. Sin embargo, esta es la primera vez que los científicos han investigado antiguos fósiles humanos en un contexto de selva tropical para ver cómo sobrevivieron nuestros primeros ancestros en un hábitat así». Ahora, falta saber si ocurrió igual en otras zonas del planeta. «Nuestra investigación proporciona un calendario claro que muestra el profundo nivel de interacción que los primeros humanos tenían con la selva tropical en el sur de Asia. Necesitamos más investigación para ver si este patrón también fue seguido en otros ambientes similares en el sudeste de Asia, Melanesia, Australasia y África», matiza Mike Petraglia, profesor en la Universidad de Oxford.

La era de los últimos neandertales


El Mundo

Tom Higham y una colaboradora escogiendo muestras de neandertales para…

La incógnita de cuándo y cómo desaparecieron los neandertales ha obsesionado a los paleoantropólogos desde hace muchas décadas. Distintos modelos han tratado de esclarecer este asunto mediante diferentes vías, pero sólo los avances tecnológicos están permitiendo aportar pruebas convincentes que permitan datar y averiguar por qué estos robustos humanos fueron desplazados por el hombre moderno hasta su desaparición.

Desde luego la genómica de muestras antiguas ha permitido a los científicos bucear en el patrimonio genético de algunos de los parientes extintos más cercanos del ser humano. Hasta tal punto, que ahora sabemos que compartimos hasta un 4% de nuestro genoma con los neandertales. O, dicho de otra forma, que ambas especies convivieron e hibridaron en algún momento de la historia evolutiva. Pero también la Arqueología y las nuevas y más finas técnicas de datación están abriendo nuevos caminos. Una investigación publicada hoy en la revista ‘Nature’ y liderada por científicos de la Universidad de Oxford ha combinado diferentes técnicas de limpieza de contaminantes de los fósiles y las muestras líticas con nuevas formas de datación con radiocarbono para dar con el momento del fin de la era de los neandertales.

Los científicos recogieron materiales procedentes de 40 yacimientos arqueológicos, desde Rusia hasta España, para datarlos y poder concluir que la desaparición de los neandertales de Europa se produjo hace alrededor de 40.000 años.

Yacimiento español de Arabic Romani.

Yacimiento español de Arabic Romani. THOMAS HIGHAM

“Más que un modelo de reemplazo rápido de los europeos autóctonos neandertales por los humanos anatómicamente modernos, nuestros resultados muestran un escenario mucho más complicado. Uno caracterizado por un mosaico cultural y biológico que duró varios miles de años”, escribe el investigador del Laboratorio de Arqueología e Historia del Arte de la Universidad de Oxford (Reino Unido) Tom Higham, autor principal del trabajo.

Los autores concluyen que los neandertales y sus industrias arqueológicas asociadas desaparecieron de Europa entre hace 41.000 y 39.000 años, dejando el continente libre para la expansión del ‘Homo sapiens’. Pero no ocurrió de golpe en todas las regiones de Europa, sino que fue un proceso paulatino que pudo durar milenios. “Nuestros datos indican que la desaparición de los neandertales ocurrió en diferentes momentos según la región geográfica”, detallan los investigadores.

De acuerdo con la investigación, hace 45.000 años Europa era esencialmente neandertal, con pequeños puntos de presencia de humanos modernos, representados por los autores de las herramientas líticas del Uluzziense en algunas regiones de Italia. Pero los autores ponen en duda que los neandertales aguantasen en la península Ibérica, en concreto en Gibraltar, hasta hace menos de 30.000 años, como han sugerido investigaciones previas.

“Al contrario de lo que indicaban los modelos previos, los autores no han encontrado pruebas convincentes de que los neandertales sobrevivieran en la península Ibérica después de hace 40.000 años”, comenta en un artículo que acompaña la investigación William Davies, investigador del Centro para la Arqueología de los Orígenes Humanos de la Universidad de Southampton (Reino Unido).

Además, el equipo liderado por Higham estimó el periodo de tiempo que convivieron ambas especies basándose en la distribución espacial de los últimos neandertales y en el comienzo de las primeras industrias líticas atribuidas a los humanos modernos, las del Uluzziense halladas junto a un diente de leche humano en la Cueva de Cavallo (Italia). Los resultados de los investigadores indican que convivieron entre 2.600 y 5.400 años. Este dato resulta esencial para ahondar en el “conocimiento de los elementos culturales, tecnológicos y biológicos involucrados en el desplazamiento de los neandertales por los humanos modernos”.

El sistema de escritura más antiguo por descifrar, a un paso de desvelar sus secretos


La Vanguardia

  • Los científicos se muestran optimistas ante los avances logrados con un dispositivo que capta imágenes en alta resolución
El sistema de escritura más antiguo por descifrar, a un paso de desvelar sus secretos

Escritura proto-elemita BBC

El sistema de escritura más antiguo por descifrar, que hasta ahora ha desafiado los intentos de descubrir sus secretos de 5.000 años de antigüedad, podría estar a punto de ser decodificado por profesores de la Universidad de Oxford, informa la BBC.

Este proyecto de investigación internacional ya está echando luz sobre una sociedad perdida de la edad de bronce en Oriente Medio en la que los esclavos vivían de raciones cercanas al nivel de inanición.

El motivo de este avance en la investigación es un dispositivo que
proporciona las imágenes más detalladas y de calidad más alta jamás tomadas de estos símbolos elusivos cortados en tablas de arcilla.

Este dispositivo está ayudando a la decodificación de un sistema de escritura llamado proto-elamita, que se utilizó entre alrededor del 3200 aC y el 2900 aC en una región situada en el suroeste de Irán.

Descubren un ‘mundo perdido’ alrededor de los conductos termales de la Antártida


El Mundo

1325620202_0.jpg

Una serie de especies desconocidas para la ciencia han sido descubiertas en el fondo marino cerca de la Antártida, en el ambiente cálido y oscuro que rodea las chimeneas hidrotermales. Los descubrimientos, realizados por equipos de investigadores dirigidos por la Universidad de Oxford, la Universidad de Southampton y el Servicio Antártico Británico, incluyen nuevas especies de cangrejo yeti, estrella de mar, percebes, anémona de mar y pulpo. El equipo ha publicado sus hallazgos en la revista ‘PLoS Biology’.

Por primera vez, los investigadores han utilizado un vehículo de operación remota (ROV, por sus siglas en inglés) para explorar el East Scotia Ridge, en las profundidades del océano Austral, donde los respiraderos hidrotermales (con puntos que alcanzan hasta los 382 grados Celsius) crean un ambiente único que carece de luz solar, pero es rico en ciertas sustancias químicas. El agua alcanza esas altas temperaturas por encima del punto de ebullición debido a que con las altas presiones submarinas tiene un comportamiento distinto al de superficie.

“Las fuentes hidrotermales son el hogar de animales que no se encuentran en ninguna otra parte del planeta, los cuales obtienen su energía no del Sol, sino de sustancias químicas como el sulfuro de hidrógeno”, explica el profesor Alex Rogers, del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, quien dirigió la investigación.

Los aspectos más destacados de las inmersiones del ROV incluyen imágenes que muestran enormes colonias de una nueva especie de cangrejo yeti, agrupadas alrededor de las chimeneas de ventilación; en otras partes, el ROV captó imágenes de una nueva especie predadora de estrella de mar -que con sus siete brazos se arrastra por los campos de percebes; y también un pulpo pálido no identificado, a casi 2.400 metros de profundidad.

“Lo que no encontramos es casi tan sorprendente como lo que encontramos –afirma el profesor Rogers–, muchos animales como gusanos, mejillones, cangrejos y camarones, que se encuentran en los respiraderos hidrotermales de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico, no estaban allí”.

Un océano distinto a otros

El equipo cree que las diferencias entre los grupos de animales que se encuentran alrededor de los conductos termales de la Antártida y los que se encuentran alrededor de las chimeneas en otros lugares sugieren que el Océano Antártico puede actuar como una barrera para algunos de estos animales. Las especies únicas encontradas también indican que los ecosistemas de ventilación pueden ser mucho más diversos, y susinteracciones más complejas, de lo que se pensaba.

En abril de 2011, el profesor Rogers participó en un panel internacional de científicos marinos, que se reunieron en el Somerville College, en Oxford, para compartir las últimas investigaciones sobre los océanos. Un informe preliminar del panel advirtió que los océanos están en riesgo de entrar en una fase de extinción de especies marinas, sin precedentes en la historia de la humanidad.

“Estos resultados son una prueba más de la valiosa diversidad que se encuentra en los océanos del mundo”, afirma el profesor Rogers, “dondequiera que miremos, ya sea en los arrecifes de coral de aguas tropicales iluminadas por el sol o los conductos de la Antártida envueltos en oscuridad eterna, nos encontramos con ecosistemas únicos que debemos entender y proteger”.