14 descubrimientos científicos que no llevan el nombre de sus descubridores


ABC.es

  • Según el profesor Stephen Stigler, ningún avance científico recibe el nombre de la persona que lo lleva a cabo por primera vez
14 descubrimientos científicos que no llevan el nombre de sus descubridores

abc | El Bosón de Higgs

Un gran número de leyes físicas y constantes matemáticas han pasado a la Historia ligadas al nombre del científico que siempre hemos creído que las enunció por primera vez. Sin embargo, en demasiadas ocasiones esta suposición resulta ser falsa. De hecho, en 1980 el profesor de Estadística de la Universidad de Chicago Stephen Stigler enunció una ley que afirma que ningún descubrimiento científico recibe el nombre de su primer descubridor, sino de quien verdaderamente lo populariza.

Como no hay nada mejor que un ejemplo para poner a prueba esta teoría, una infografía elaborada por Gorka Areta para el blog «Cooking ideas» nos muestra un buen número de descubrimientos científicos en los que unos cardaron la lana, pero fueron otros los que se llevaron la fama:

1.-La constante de Avogadro

El trabajo de Amadeo Avogadro sentó las bases de la idea de que el volumen de un gas es proporcional al número de átomos y moléculas que lo componen, con independencia de qué compuesto se trate. Sin embargo, esta constante que tantos quebraderos de cabeza ha provocado a los estudiantes de Física fue originalmente definida por Jean B. Perrin, más de medio siglo después de la muerte de Avogadro.

2.-El Bosón de Higgs

La comprobación de la existencia de esta minúscula partícula ha supuesto para Peter Higgs el Premio Nobel de Física 2013. Sin embargo, antes que él, François Englert —que comparte el galardón con Higgs— y Robert Brout ya habían teorizado acerca de su posible existencia.

3.-La sucesión de Fibonacci

Esta serie de números en la que cada uno es la suma de los dos que lo preceden, descrita por el matemático italiano Leonardo de Pisa «Fibonacci» en 1202 y que la novela «El Código da Vinci» popularizó hace unos años, aparecía ya enunciada en varios tratados de matemáticas hindúes del siglo II antes de Cristo.

4.-América

A pesar de que el nombre del cartógrafo Americo Vespucio sirviera para bautizar al Nuevo Continente, prácticamente todo el mundo es consciente de que su auténtico descubridor fue Cristóbal Colón.

5.-El cometa Halley

La mayoría de las personas cree que este cometa que se acerca a la Tierra cada aproximadamente 76 años fue descubierto por el astrónomo Edmond Halley, lo cierto es que simplemente se limitó a calcular su órbita con exactitud, ya que este objeto había sido avistado por astrónomos chinos al menos desde el año 240 a.C.

6.-La Primera y Segunda Ley de Newton

A pesar de que tres de las más famosas leyes físicas reciben el nombre del científico británico, tan solo la tercera podría serle atribuida justamente. Las dos primeras habían sido propuestas con anterioridad y de forma independiente por Galileo, Hooke y Huigens.

7.-El teorema de Pitágoras

Durante cerca de 2.500 años, el nombre de Pitágoras ha estado ligado al famoso teorema que señala que la suma de los cuadrados de los catetos de un triángulo rectángulo es igual al cuadrado de su hipotenusa. Sin embargo, esta regla era ya conocida por los matemáticos babilonios siglos antes del nacimiento de Pitágoras, quien, junto a sus seguiores, se limitó a demostrarla formalmente.

Otros

La enfermedad de Alzheimer, la Temperatura de Curie, la Distribución gaussiana, los números arábigos, la Ley de Bode, el número de Euler y la propia Ley de Stigler, que originalmente fue enunciada por Robert K. Merton, son otros de los ejemplos que enumera «Cooking ideas» donde se cumple esta teoría.

La exitosa historia de los ‘roedores’ prehistóricos


El Mundo

  • Hallan en china la especie de multituberculado más antigua hasta ahora
  • ‘Rugosodon eurasiaticus’, ya extinta, medía 17 centímetros y pesaba 80 gramos
  • Su aspecto debía ser parecido al de una rata o una ardilla contemporánea
  • Los multituberculados se consideran los mamíferos más éxitosos
El mamífero 'Rugosodon eurasiaticus' tenía hábitos nocturnos.| April Isch/Universidad de Chicago

El mamífero ‘Rugosodon eurasiaticus’ tenía hábitos nocturnos.| April Isch/Universidad de Chicago

Adaptarse o morir. No siempre sobreviven los más fuertes, sino los que mejor logran adaptarse a su ecosistema. Y los multituberculados constituyen uno de los mejores ejemplos de éxito evolutivo. Se trata de unas pequeñas criaturas ya extintas, parecidas a los roedores actuales y principalmente herbívoras, cuyo representante más antiguo ha sido desenterrado recientemente en China, en concreto en la Formación Tiaojishan de la provincia de Liaoning.

‘Rugosodon eurasiaticus’, como ha sido bautizada esta nueva especie, vivió hace 160 millones de años en el territorio que hoy es China.

Pese a sus 17 centímetros de longitud y sus entre 65 y 80 gramos de peso, la naturaleza le dotó de una serie de características anatómicas que le permitían desplazarse con agilidad por distintos terrenos y tener una dieta omnívora. Dos aspectos clave para ayudar a explicar cómo estos pequeños mamíferos se extendieron por el planeta y sobrevivieron durante más de 100 millones de años.

Los paleontólogos creen que este pequeño animal tenía hábitos nocturnos y comparan su aspecto con el de una rata o una ardilla listada contemporánea.

100 millones de años en la Tierra

Según explican los autores de esta investigación en la revista ‘Science’, el hallazgo del esqueleto prácticamente completo de ‘Rugosodon eurasiaticus’ demostraría que los multituberculados son los mamíferos más exitosos que han poblado la Tierra, pues la habitaron durante más de 100 millones de años. El hallazgo de este animal muestra que la distribución de algunos multituberculados llegó a Asia durante el Jurásico tardío.

El análisis de su anatomía ha revelado que ya desde una etapa muy temprana, hace 160 millones de años, estas criaturas presentaban una estructura anatómica muy evolucionada y muy bien adaptada. Unas articulaciones privilegiadas en sus patas que permitían movimientos de rotación y una dentadura que les posibilitaba tener una dieta omnívora contribuyeron a su rápida expansión.

Apogeo durante el Cretácico

El registro de fósiles de los multituberculados, de los que se conocen alrededor de 200 especies, muestra que estos animalillos tuvieron su momento de máximo apogeo durante el Cretácico y debieron extinguirse durante el Oligoceno. Al igual que los roedores actuales, se movían por una amplia variedad de espacios: en madrigueras, por la superficie terrestre y en los árboles.

Para este equipo científico, integrado por investigadores chinos y estadounidenses de la Academia de Ciencias Geológicas de Beijing y de la Universidad de Chicago, uno de los aspectos más sorprendentes es que ya en una época tan temprana, hace 160 millones de años, ‘Rugosodon eurasiaticus’ presentara rasgos tan evolucionados. Así estaba dotado de unas articulaciones en sus patas que le permitía rotar las patas, una característica propia de las especies que trepan por los árboles, aunque creen que se trataba de un animal terrestre.

Asimismo, el análisis de la dentadura del fósil, que fue encontrado en los sedimentos de un lago, muestra que se podía alimentar tanto de plantas como de otros animales, aunque piensan que estos últimos eran la base de su dieta. A lo largo de los años, creen que la dieta se fue diversificando y que los multituberculados terminaron siendo principalmente herbívoros.

Los investigadores sostienen que ‘Rugosodon eurasiaticus’, inició el camino evolutivo que dio origen posteriormente a los mamíferos herbívoros y a otras especies que vivían en árboles.