Revolución en el ‘árbol genealógico’ de los dinosaurios


El Mundo

  • La nueva clasificación desafía muchas ideas sobre la relación entre las diferentes familias
  • Un mismo antecesor, originario del hemisferio norte, habría dado origen a todas las especies

Esqueleto real de un dinosaurio expuesto en Dinópolis. SERGIO ENRIQUEZ-NISTAL

El árbol genealógico de los dinosaurios se tambalea. Un nuevo estudio presenta una propuesta revolucionaria sobre su origen y evolución, que implicaría la reorganización completa de las actuales clasificaciones. Esta nueva teoría, desarrollada por investigadores de la Universidad de Cambridge y publicada en el último número de la revista Nature, cuestiona también aspectos fundamentales sobre la naturaleza de los primeros saurios.

Desde hace más de un siglo los dinosaurios se han clasificado en dos clados o grupos principales: los ornitisquios, caracterizados por una estructura pélvica similar a la de las aves, y los saurisquios, cuya pelvis se asemeja más a la de los reptiles. En el primer clado se incluyen los ornitópodos, como el Iguanodon, y los dinosaurios con coraza, como el triceratos o el estegosaurio. Los saurisquios, por su parte, agrupan a los grandes carnívoros terópodos, como el tiranosaurio, y a los saurópodos gigantes, como el diplodocus y el brontosaurio.

Sin embargo, la nueva clasificación propuesta por los investigadores de Cambridge establece una relación directa entre los ornitisquios y los terópodos, de manera que los dos quedan dentro de un nuevo clado, llamado Ornithoscelida. Por otro lado, en el grupo de los saurisquios permanecerían los grandes saurópodos, que los paleontólogos británicos agrupan con una de las especies más antiguas, los herrerasaurios.

La reconstrucción de las líneas evolutivas de cualquier orden biológico se realiza estableciendo relaciones de parentesco entre diferentes especies, en base a rasgos comunes compartidos por todos sus miembros. Los investigadores de Cambridge han seguido estos mismos principios para construir su clasificación. “Como los autores han usado métodos estándar, los resultados no pueden ser descartados sin más, como si fueran una mera opinión o especulación”, explica Kevin Padian, profesor de Biología en la Universidad de California, “sino que los análisis de rasgos que han realizado tendrán que ser examinados minuciosamente por otros investigadores”.

El antecesor común

Según sus autores, esta nueva clasificación implicaría también la redefinición y reorganización de diferentes subgrupos, además de obligar a realizar nuevas evaluaciones sobre el origen común de los dinosaurios y la evolución de sus rasgos. “El descubrimiento de nuevos especímenes nos ayudará a entender más y a llenar los vacíos en nuestro modelo”, señala Baron.

Baron sugiere que el origen de los dinosaurios se situaría en el hemisferio norte, en contra de lo que se creía hasta ahora, ya que la mayoría de sus miembros basales -es decir, las especies fundadoras- habrían habitado tierras septentrionales. La presencia de herrerasaurios y otros fósiles antiguos en Sudamérica y África ha hecho que muchos especialistas miren al sur como punto de partida, pero los investigadores británicos sostienen que estas especies podrían tener su origen en un antepasado común anterior que vivió en el norte, una teoría que apoyan en recientes descubrimientos de fósiles.

El equipo de Cambridge también afirma que estas especies basales eran omnívoras, ya que sus dientes tienen formas diversas, características tanto de herbívoros como de carnívoros. “Esta idea parece razonable, ya que muchos animales pequeños con dientes de varios tipos son omnívoros, pero esta condición no se cumple siempre, por lo que esta asunción podría no ser definitiva”, opina Paidan.

Recomponiendo las familias

Ya existían especulaciones sobre la posibilidad de que los ornitisquios pudieran haber evolucionado a partir de otro grupo preexistente. “Siempre han sido el grupo comodín”, explica Padian, “desde que aparecieron por primera vez, han sido los raros“. Este orden de dinosaurios tiene un extraño hueso adicional en la barbilla, sus incisivos son más pequeños, los dientes laterales son regulares y muy espaciados y los huesos de su cadera tienen una estructura particular.

A diferencia de la mayoría de saurios, los ornitisquios eran herbívoros, lo que en principio descartaba su parentesco con los terópodos. Sin embargo, la nueva clasificación se ha basado en el hallazgo de hasta 21 características anatómicas comunes entre ambos, que implicarían la existencia de un ancestro común.

En el otro orden, los herrerasaurios se convertirían en el pariente más cercano de los saurópodos, a pesar de que los primeros son carnívoros y los segundos herbívoros. El trabajo de Baron sugiere que terópodos y herrerasaurios desarrollaron la condición de carnívoros de forma independiente. “Será interesante ver cómo los paleontólogos acogen esta original y provocadora reevaluación de los orígenes y las relaciones entre los dinosaurios”, declara Padian.

Los tesoros de la ‘Pompeya británica’


El Mundo

  • Hallazgo a 100 kilómetros de Londres
Anillo de la edad de hierro tardía que probablemente fue parte de una cinta para cargar la espada al hombro. CAMBRIDGE ARCHEOLOGY UNIT

Anillo de la edad de hierro tardía que probablemente fue parte de una cinta para cargar la espada al hombro. CAMBRIDGE ARCHEOLOGY UNIT

Hasta Catalina de Aragón se ha removido en su tumba de la Catedral de Peterborough al conocer la noticia. En una cantera en las afueras de la ciudad británica, unos cien kilómetros al norte de Londres, han aparecido los restos increíblemente conservados de dos casas construidas hace 3.000 años, en plena Edad de Bronce. Las construcciones redondas, con paredes de zarzos y techo de paja, fueron al parecer levantadas sobre plataformas de madera sostenidas con pilotes a orillas del río Nene.

Un fuego repentino las destruyó parcialmente, pero se hundieron en el limo fluvial, que preservó su interior con el mismo celo que la capa de cenizas que se extendió sobre Pompeya. La Pompeya de Peterborough, como ya la han bautizado, es muy anterior pues a la llegada de los romanos a las islas británicas. Estamos hablando aún de la prehistoria, del Bronce tardío. La comparación con la ciudad a los pies del Vesuvio, sepultada por la erupción del volcán en el año 79 después de Cristo, se debe a la sensación de momento congelado en el tiempo que ha sorprendido a los arqueólogos.

«Más que arqueólogos, nos hemos sentido como antropólogos», confiesa Mark Knight, de la Universidad de Cambridge, director de la excavación. «Casi todo estaba en su sitio en el interior de las casas y nos hemos sentido como intrusos, entrando en una casa medio quemada para llevarnos lo que había dentro».

Y dentro había joyas, vestidos, vasijas, puntas de lanza y otras armas, y restos de vacas, ovejas, ciervos y perros salvajes, y hasta restos de comidas -del típico porridge de cereales a un estofado de ortigas- pegados al fondo de los cuencos. «Digamos que un fuego dramático, hace 3.000 años, sirvió para congelar un extraordinario momento en el tiempo», declaró a The Times Duncan Wilson, director ejecutivo de Historic England, que ha celebrado la Pompeya de Peterborough como uno de los descubrimientos arqueológicos de la década. «Nos estamos realmente asomando a cómo era la vida diaria en la Edad del Bronce».

A diferencia de Pompeya, en las casas de Peterborough (dos de momento, aunque podrían haber otras tres) no hay más restos humanos que un cráneo. Son de un tamaño considerable y se estima que entre 50 o 100 personas pudieron encontrar cobijo en su interior. Todo hace pensar que el fuego repentino pudo haber sido incluso provocado por sus ocupantes, antes de moverse a otro asentamiento. O que salieron huyendo ante una amenaza imprevista. «Estamos hablando de un mundo lleno de espadas y lanzas, no muy amigable que digamos», advierte el arqueólogo Mark Knight.

Hasta las casas se llegaba seguramente en canoas como las nueve aparecidas en otra excavación cercana a Must Farm, como se llama la cantera de los prodigios, donde está emergiendo desde hace cinco años la Edad del Bronce. Las construcciones redondas se levantaban sobre una plataforma de madera de fresno, sostenida por pilotes sobre el terreno pantanoso.

Al poco de arder, se hundieron sobre el agua y el barro, que preservó los restos hasta el descubrimiento de esta semana, al cabo de unos 3.000 años. «Lo habitual es encontrar un poco de cerámica e intentar reconstruir toda una civilización a partir de ahí», advierte Mark Knight. «Pero aquí hemos encontrado de todo. Vamos a ser capaces de saber cómo vestían, cómo cocinaban y hasta qué comían». Los restos de ganado en el interior permiten sugerir que llevaban una dieta carnívora, pese al hallazgo en una excavación cercana de lo que parecen ser trampas para pescar anguilas. Knight está convencido de que estamos ante un grupo de pobladores «ricos», en comparación con otros vestigios de la Edad del Bronce hallados en las islas británicas: «Si el baremo de la riqueza es la prosperidad material, digamos que los abalorios, los objetos de metal, los tejidos, las cerámicas y todas las otras herramientas halladas nos permiten sugerir que eran bastante prósperos».

Las excavaciones en Must Farm durarán en principio hasta el mes de mayo, cuando se podrá tener una visión más completa de la supuesta Pompeya de la Edad del Bronce. David Shariatmadari, en las páginas de The Guardian, previene contra la fácil tentación de los británicos de mirar hacia Italia a la luz de cualquier descubrimiento arqueológico: «Tenemos la Pompeya del norte en Binchester, la Pompeya de Escocia en Skara Brae, en las Islas Orcadas, y la Pompeya inglesa en Vindolanda, junto al Muro de Adriano».

«Si tuviéramos tantas Pompeyas, nadie se molestaría en ir a Italia», sentencia Shariatmadari, que insiste además en lo engañoso de la comparación: «No estamos hablando de ruinas romanas, sino de restos del la Edad de Bronce. Estamos de hecho ante un descubrimiento que puede arrojar mucha luz sobre cómo se vivía en estas islas antes del nacimiento de Cristo. Y en ese sentido, es cierto que estamos ante un hallazgo que puede revolucionar nuestra manera de entender la Edad del Bronce en nuestras tierras, de la misma manera que las excavaciones a la sombra del Vesuvio sirvieron para reconstruir la vida bajo el Imperio Romano».

Descubren 8 minigalaxias que podrían esconder el secreto de la materia oscura


ABC.es

  • Son vecinas de la Vía Láctea que podrían ayudar a entender cómo se aniquila la forma más misteriosa de la materia. Han sido detectadas con la cámara digital más potente del mundo 

    KIPAC/SLAC En rojo, posición de las nuevas minigalaxias respecto al disco de la Vía Láctea. En azul, otras descubiertas antes

    KIPAC/SLAC | En rojo, posición de las nuevas minigalaxias respecto al disco de la Vía Láctea. En azul, otras descubiertas antes

Las galaxias satélite son objetos celestes que orbitan las galaxias más grandes, como la Vía Láctea, y que contienen en su interior miles de estrellas, mientras que sus hermanas mayores pueden tener miles de millones de estos astros. Son las galaxias más pequeñas, y por ello más difíciles de observar, y además se cree que son claves para entender la materia oscura, esa extraña fuerza que tira de la materia y que parece favorecer que se agrupe en unas zonas y no en otras.

Ahora, un equipo de científicos del Fermilab y de la Universidad de Cambridge que han usado datos del «Dark Energy Survey», un estudio de cinco años que recogerá datos sobre la composición del Universo, han identificado 8 objetos que podrían ser galaxias satélite de la Vía Láctea.

«El enorme contenido de materia oscura de las galaxias satélite de la Vía Láctea hacen de este un resultado significativo para la astronomía y la física», ha declarado Alex Drlica-Wagner, investigadora del Fermilab y una de las líderes del «Dark Energy Survey». Ya que, haberlas descubierto no solo contribuirá a mejorar los mapas del Universo, sino que en su interior se podrá analizar la mínima expresión de la acumulación de materia oscura.

El motivo es que estas pequeñas galaxias tienen más masa acumulada en forma de materia oscura que de estrellas. Normalmente, se cree que esta porción de la materia se aniquila a sí misma y libera rayos gamma, un tipo de radiación muy energética. Pero en estos pequeños objetos, no hay fuentes de estos rayos, por lo que los laboratorios están muy interesados en investigar allí este proceso de aniquilación de la materia oscura.

El misterio de la materia oscura

Las minigalaxias recién descubiertas son un millón de veces menos masivas que la Vía Láctea, y la más cercana de ellas está a cien mil años luz de distancia. Los científicos ya habían descubierto una docena de estos objetos alrededor de nuestra galaxia, con los datos obtenidos en el «Sloan Digital Sky Survey», el precursor del estudio hecho más recientemente. Pero lo cierto es que en los últimos cinco años no había ocurrido ninguno de estos hallazgos.

El artífice de estos descubrimientos es la Cámara de Energía Oscura, la cámara digital más potente del mundo, con 570 megapixels y capaz de ver galaxias situadas a 8.000 millones de años luz de la Tierra. Actualmente, está colocada en el obervatorio de Cerro Tololo, en los Andes (Chile).

«La Cámara de Energía Oscura es el instrumento perfecto para descubrir pequeñas galaxias», ha explicado Keith Bechtol, del Instituto Kavil de Cosmología de la Universidad de Chicago, quien ha participado en los análisis del «Dark Energy Survey». «Tiene un campo de visión muy amplio para hacer mapas del cielo y una gran sensibilidad, permitiéndonos ver estrellas muy débiles. Estos resultados muestran cuán poderosa es la cámara y cuán significantes serán los datos que recogerá en los próximos años».

Los apuntes de Darwin, a un click


El Mundo

Primer árbol de la vida de Darwin.

Primer árbol de la vida de Darwin.AMNH

El Museo de Historia Natural de Nueva York (AMNH) celebra el Día Darwin con el lanzamiento del ‘Proyecto de los Manuscritos Darwin’. Lo mejor de la noticia es que éste es una iniciativa totalmente digital y abierta, accesible a través de darwin.amnh.org desde cualquier rincón del globo.

En una masiva base de datos creada en colaboración con la Universidad de Cambridge, Reino Unido, el AMNH ha fotografiado digitalmente la totalidad de los manuscritos científicos de Darwin en alta resolución y, lo que hace al proyecto delicioso, han transcrito los millares de apuntes y notas que Darwin cifró en una caligrafía que ha frustrado a generaciones de aficionados e historiadores por igual.

Los manuscritos retratan con fidelidad el trabajo de Darwin como científico y son una ventana a la concepción y maduración de una de las teorías más importantes de la historia de la humanidad. En sus páginas podemos ver a un Darwin que observa y explora el mundo natural con la aguda mirada del coleccionista y naturalista.

‘Los documentos están organizados según su relación con la creación de ‘El origen de las especies’, siguiendo un criterio temático y educacional‘ comenta David Kohn, director y editor del proyecto. La idea de esta web de sorprendente fácil navegación, es que tanto investigadores como curiosos puedan adentrarse en, por ejemplo, las innumerables revisiones que Darwin hizo de su libro. En ocasiones ‘revisiones que pueden ser bastante excéntricas’ comenta Kohn.

La colección se ha centrado en los manuscritos científicos de Darwin y es ‘necesariamente, un trabajo que continuará por 25 o 30 años más‘ dice Kohn. Por ahora cualquier aficionado puede sumergirse en la génesis de la evolución a través de los documentos que están ya disponibles y que seguirán subiendo a la red hasta este verano. En los próximos cinco años, los científicos compartirán con nosotros más de 40.000 documentos anotados por el padre de la evolución: sus lecturas, notas durante su viaje en el Beagle o su trabajo como geólogo.

Las ‘confesiones’ de Darwin, a golpe de clic


El Mundo

Detalle de uno de los manuscritos de Darwin digitalizados. | Cambridge University Library

Detalle de uno de los manuscritos de Darwin digitalizados. | Cambridge University Library

La famosa carta en la que el naturalista Charles Darwin le comenta al botánico Joseph Hooker en 1844 que cada día aumenta su convicción de que las especies “no son inmutables”, y después añade humorísticamente que la afirmación implica algo así como “confesar un asesinato”, será publicada por la Universidad de Cambridge en formato digital dentro del Darwin Digital Project que pondrá al alcance del público el archivo del científico.

El Darwin Digital Project será presentado en los próximos días como otro de los proyectos de la universidad inglesa de difundir los archivos y bibliotecas, heredados de algunos científicos o adquiridos por el centro académico, y colocarlos al acceso del público a la distancia de un click de ordenador. La publicación de los legajos documentales de Charles (1809-1882) sigue la tónica de lo hecho ya con el archivo de Sir Isaac Newton Project, que ha sido visitado por millones de usuarios globalmente y que incluye la documentación del matemático que formuló la ley de la gravedad.

En total se publicarán unas 9.000 cartas del autor de El Origen de las especies entre las cuales unas 1.400 constituyen la correspondencia entre él y el botánico Joseph Hooker (1817-1911), director del Royal Botanic Gardens, de Kew, suroeste de Londres, amigo y colaborador del naturalista, además de proveedor de plantas y especies vegetales. Los dos estudiosos de la época victoriana se cartearon durante casi 40 años, desde 1843 hasta la muerte de Darwin en 1882.

Joseph sucedió a su padre en el puesto de director del Royal Botanic Gardens. Charles Darwin mandó a Joseph Hooker el manuscrito de su obra magna para que lo leyese y le hiciese los comentarios pertinentes, y con el manuscrito le adjuntaba la misiva en la que comparaba la concluyente afirmación de que el hombre viene del mono a la confesión de un asesinato. El Origen de las especies fue publicado hace en 1859 tras agrias polémicas con la Iglesia y con algunos científicos de la época. Los Hooker, en cambio, atendían las razones del naturalista.

Las cartas no forman la única documentación del archivo digitalizado, sino que publicarán también los múltiples borradores que precedieron al manuscrito final del libro que escandalizó a la sociedad victoriana de la época porque minimizaba el papel de Dios en la creación del hombre así como los cuadernos y notas en los que Darwin analiza la teoría de la evolución y la formación de las especies por selección natural.

Más de 300 cartas inéditas

Junto con las cartas cruzadas con Hooker se incluye también la correspondencia con los científicos del momento, y también libretas sobre la expedición Beagle. ‘The voyage of the Beagle’ (El viaje del Beagle) es el primer libro publicado por Darwin, en 1839, que le dio fama como riguroso científico y naturalista.

El barco ‘Beagle’ partió de Plymouth, sur de Inglaterra, el 27 de diciembre de 1831 con la intención de que el biólogo se embarcaba en una expedición de dos años a parajes lejanos para estudiar la flora de otros lares. El viaje se prolongó cinco años durante los cuales Darwin escribió sus Journals & Remarks (Diarios y Observaciones) que resultaron ser pozos de información sobre bilogía, geología y antropología.

La directora del proyecto para digitalizar y poner al alcance del público el archivo de Charles Darwin es Alison Pearn, quien manifiesta que el contenido de muchas cartas es conocido, pero “hay más de 300 que son inéditas“. A su parecer, la publicación de los documentos dará a conocer también aspectos personales del biólogo como el dolor por la muerte de sus hijos o de su nuera de parto. Estas trazas privadas emergen también en la correspondencia con Joseph Hooker con quien comparte el dolor de perder hijos pequeños. Alison Pearn considera que Darwin “no pudo ser más franco con nadie más que con Hooker”.

El director del Royal Botanic Gardens vio morir a una hija de diez años y a un hijo bebé mientras que Darwin enterró a una hija de 6 años. El naturalista expresa un profundo dolor informando a su amigo de la muerte de su nuera Amy, otra de las personas que le apoyaba en sus investigaciones proveyéndole de plantas. “Nos vas a compadecer cuando sepas que Amy […] afectada de contracciones que duraron varias horas hasta que sucumbió, su vida se apagó esta mañana a las siete”, escribe el científico explayándose en torno a las virtudes de su nuera Amy, esposa de Francis. Del parto en el que murió ella, sobrevivió su hijo Bernard, quien creció con su padre y con sus abuelos paternos.

Los papeles de Isaac Newton, digitalizados en la red


El Mundo

Los documentos manuscritos realizados por el físico británico Isaac Newton (1642-1727), que se guardaban en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge, ya están disponibles en internet, tras el arduo trabajo de digitalización de esta institución, en la que trabajó el famoso científico.

Entre la selección de los escritos de Newton se encuentra su ‘Principia Mathemática’, una obra en la que sentó algunas de las bases de la ciencia moderna plasmadas en leyes como la de la gravedad universal, y donde también estableció los fundamentos de la mecánica clásica.

La digitalización de las obras de Newton forma parte de un proyecto que consiste en poner los fondos históricos de esta Biblioteca a disposición de todo el mundo, lo que incluye también los papeles del biólogo evolucionista Charles Darwin. “A lo largo de seis siglos, la Biblioteca de Cambridge ha crecido de unas pocas docenas de volúmenes a ser una de las más grandes del mundo, con libros, mapas, manuscritos y diarios que cubren todos los aspectos humanos concebibles”, afirma la bibliotecaria Anne Jarvis en un comunicado de la institución.

Lanzamiento global

Para este lanzamiento global, se han digitalizado más de 4.000 páginas del material más importante de Newton, pero la Universidad tiene previsto cargar en internet otros muchos miles de páginas, hasta que toda la colección del investigador esté disponible en cualquier rincón del planeta.

La digitalización, que requiere una sofisticada infraestructura tecnologica, ha sido posible gracias a la donación de 1,5 millones de libras (unos dos millones de euros) que el año pasado concedió a Cambridge la Fundación Polonsky, que ha iniciado su propio Proyecto de Digitalización Internacional con el objetivo de que ‘tesoros intelectuales’, como éste, sean accesibles.

Son muchas las curiosidades sobre Newton que los manuscritos sacan a la luz. Desde las primeras páginas, por ejemplo, ya se revela quealgunos colegas de su época no hubieran estado de acuerdo con esta difusión. Hay documentos en los que puede leerse: “No hecho para ser impreso”, un garabato escrito por Thomas Pellet, un compañero de Newton en la Royal Society que se hizo con los documentos después de su muerte y ejerció de censor para decidir cuáles debían pasar por imprenta y cuáles no.

Según Young Grant, responsable de Digitalización en la Biblioteca, son “los documentos más importantes de la historia de la ciencia”. “Además de su ‘Principia’ y sus cuadernos, también hemos incluido su libro de deshechos, un cuaderno muy grande que Newton heredó de su padrastro y está lleno de las notas y cálculos que hizo cuando le obligaron a dejar sus estudios en Cambridge durante la Gran Peste”, explica Grant.

La metodología de Newton

A golpe de ratón, cualquier internauta puede acceder, al complejo proceso de trabajo que desarrolló con tan sólo papel, pluma y un montón de horas dedicadas a infinidad de cálculos. En su ‘Principia’ se aprecia la metodología que siguió en el texto, las alteraciones y las modificaciones que hizo para la segunda edición de la obra. Antes, quien quisiera verlo, tenía que visitar Cambridge.

Cada documento se ha digitalizado en tan alta resolución que los investigadores pueden enfocar cada facsímil con una resolución asombrosa, pero también se pueden ver las transcripciones para entender cómo funcionaba su mente.

Desde que se puso en marcha el proyecto, en el verano de 2010, se digitalizan unas 200 páginas al día, aunque en algunas ocasiones el trabajo se ha visto interrumpido debido a que algunos manuscritos requerían trabajos de restauración.