El hallazgo de metano en meteoritos marcianos apunta a la posible existencia de vida


ABC.es

  • Un equipo internacional de científicos sugiere que el metano encontrado podría ser utilizado como una fuente de alimento por formas rudimentarias de vida por debajo de la superficie de Marte

    abc | Imagen de un meteorito marciano

    abc | Imagen de un meteorito marciano

Un equipo internacional de investigadores ha descubierto rastros de metano en varios meteoritos marcianos, lo que podría ser una posible pista en la búsqueda de vida en el planeta rojo. Estos científicos examinaron muestras de seis meteoritos de roca volcánica recuperados en la Tierrapero que se originaron en Marte. Los meteoritos contienen gases en la misma proporción y con la misma composición isotópica de la atmósfera marciana.

Todos estos restos también contenían metano, que se midió por aplastamiento de las rocas y haciendo pasar el gas que sale a través de un espectrómetro de masas. El equipo también examinó dos meteoritos no marcianos, que contenían cantidades menores de metano.

El descubrimiento apunta ala posibilidad de que el metano podría ser utilizado como una fuente de alimento por formas rudimentarias de vida debajo de la superficie de Marte. En la Tierra, los microbios hacen esto en una variedad de entornos.

El co-autor de la investigación, Sean McMahon, asociado postdoctoral en el Departamento de Geología y Geofísica de la Universidad de Yale ha afirmado que «otros investigadores estarán dispuestos a replicar estos hallazgos utilizando herramientas de medición alternativas». A su juicio, los resultados obtenidos «probablemente serán utilizados por los astrobiólogos en modelos y experimentos encaminados a comprender, si la vida podría sobrevivir por debajo de la superficie de Marte en la actualidad».

Por su parte, el profesor de la Universidad de Aberdeen y director de la investigación John Parnell «una de las novedades más interesantes en la exploración de Marte ha sido la sugerencia de metano en la atmósfera de Marte». En esta línea, Sean MacMahon, ha añadido que las «misiones recientes de la NASA y la Agencia Espacial Europea, respectivamente, están viendo, sin embargo, que no está claro de dónde proviene el metano, e incluso de si realmente está allí. Sin embargo, nuestra investigación proporciona un fuerte indicio de que las rocas en Marte contienen una gran reserva de metano».

Y matiza que «incluso si el metano marciano no alimenta directamente a los microbios, puede señalar la presencia de un ambiente cálido húmedo, químicamente reactivo donde la vida podría prosperar».

¿Qué es la zona de habitabilidad de una estrella?


ABC.es

  • Una de las condiciones para que un planeta tenga alguna posibilidad de albergar vida es que se encuentre dentro de ella
¿Qué es la zona de habitabilidad de una estrella?

nasa Ilustración del planeta extrasolar Kepler-186f, en la zona de habitabilidad de su estrella

Una de las condiciones para que un planeta tenga alguna posibilidad de albergar vida, al menos tal y como la conocemos aquí en la Tierra, es que se encuentre en lo que se llama la «zona de habitabilidad» de su estrella. Es decir, a la distancia necesaria, ni demasiado cerca ni demasiado lejos, para que en su superficie pueda existir agua líquida. Por eso, a esa zona se la denomina también de «Ricitos de Oro», ya que, como las gachas que se comía la niña protagonista del cuento infantil, los mundos deben estar en su justa temperatura, ni demasiado fríos para una glaciación perpetua ni demasiado cálidos para un efecto invernadero infernal.

Además de la distancia, la zona de habitabilidad también depende de la masa y la edad de la estrella, ya que con el tiempo cambia su tipo espectral y su luminosidad. En una estrella de tipo M, las más numerosas en nuestra galaxia, de baja masa y luminosidad, la zona habitable se encontrará muy cerca de la estrella. Pero ese factor también podría influir en la existencia de vida, como la excentricidad de la órbita o la inclinación del eje de rotación… Mil factores influyen.

Los criterios para designar esta franja espacial fueron estipulados hace dos décadas por James Kasting, investigador de la Penn State University (EE.UU.) y uno de los líderes mundiales en esta área. Pero recientemente científicos de la misma institución han situado esa zona habitable algo más lejos del astro, lo que implica que muchos planetas que hasta ahora se creían bien situados en realidad no lo están, y que otros que estaban fuera se encuentran dentro de ella. El cambio puede tener consecuencias a la hora de plantearse la búsqueda de vida fuera de la Tierra.

Un equipo de la Universidad de Aberdeen en Escocia (Reino Unido) también cree que esas fronteras tradicionales deberían ampliarse, ya que, a su juicio, mundos rocosos y fríos que antes se consideraban inertes pueden ser capaces de soportar vida por debajo de su superficie.

Mundos habitables

En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad de Texas ha elaborado un Indice de Complejidad Biológica (BCI), diseñado especialmente para hacer una estimación de la probabilidad de que la vida orgánica compleja surja en otros mundos. Según los cálculos, solo en la Vía Láctea podría haber más de cien millones de planetas con vida compleja, algo absolutamente impresionante.

De momento, de los más de 1.800 planetas confirmados descubiertos fuera del Sistema Solar, apenas 21 muestran alguna similitud con la Tierra. De ellos, una decena se consideran «potencialmente habitables». La mayoría son mayores que nuestra bola azul. Entre estos prometedores nuevos mundos, la supertierra Gliese 667Cc, a 22 años luz de nosotros, o Kepler 283c, con un año de 93 días.