Mitos y leyendas del Museo Nacional de Antropología


El Mundo

  • Celebra hoy una jornada de puertas abiertas por su 140 aniversario
  • Su origen está rodeado de leyendas y misterios. Hoy funciona como un museo de etnografía de las culturas del mundo
  • Álbum de imágenes de la visita al Museo
Sala principal de Museo Nacional de Antropología.

Sala principal de Museo Nacional de Antropología.

El 29 de abril de 1875 se inauguró en Atocha el Museo Anatómico, conocido popularmente como Museo Antropológico. Hoy, el Museo Nacional de Antropología celebra su 140 aniversario con una jornada gratuita de puertas abiertas de 9.30 a 20.00 horas cuyo plato fuerte será una visita guiada dedicada a su singular fundador: el médico segoviano Pedro González Velasco.

[Álbum de imágenes de la visita al Museo]

«El doctor Velasco fue un personaje excepcional por lo que fue capaz de crear y de reunir. No era un teórico ni un científico, sino un gran coleccionista capaz de crear un museo para servicio, como decía él, de España y de toda la Humanidad, algo que no se le llegó a agradecer lo debido», explica Luis Ángel Sánchez Gómez, profesor titular del departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, investigador de la historia del museo y responsable de la visita. Como Sánchez contará a partir de las 18.00 horas, la fundación de este centro museográfico y de investigación se debió a la iniciativa personal de este coleccionista, cuya figura se encuentra envuelta de un halo de misterio vistas las leyendas que circulan a su alrededor. La primera, protagonizada por una de las piezas más llamativas del museo: el gigante extremeño.

Se trata de Agustín Luengo Capilla, el español más alto de la historia con 2,35 metros que, según cuentan, vendió su cadáver al doctor mientras vivía por 2,5 pesetas al día. «No es que sea mentira, es que es pura invención», responde Sánchez con una sonrisa mientras explica que lo único cierto es que el gigante visitó Madrid, donde llegó a conocer al rey Alfonso XII, buscando un remedio a sus dolores, causados por la acromegalia que padecía. «Dos meses más tarde muere, el 31 de diciembre de 1875. No sabemos más de él. Velasco dice que la madre le entrega el cuerpo en bien de la ciencia. El doctor le hace la autopsia esa noche, debió de ser apoteósica esa Nochevieja, y hace lo típico del momento: hace un vaciado, prepara el esqueleto – ambas piezas pueden verse en el museo- y le quita la piel y la prepara montando un maniquí, que viste con el traje que llevaba y que estuvo expuesto un tiempo».

Otro personaje célebre del museo es la hija del doctor, Conchita, que también formó parte de su colección. «Muere en 1864 y Velasco embalsama el cadáver y lo entierra en la Sacramental de San Isidro. Cuando inaugura el museo en el año 75 tiene una idea un tanto peregrina: pide autorización a la Iglesia y a las autoridades sanitarias que le permiten exhumar el cadáver, traerlo al museo y abren el ataúd. Le quita la vestimenta, la deja secar para que se momifique y al cabo de un par de meses la vuelve a vestir, le pone peluca y acaba trayéndola a su casa y la coloca en una urna de cristal», cuenta el profesor, que niega categóricamente los relatos que afirman que el cadáver de la niña se sentara a la mesa o paseara en coche de caballos.

Más allá de mitos y anécdotas, este gabinete de curiosidades, integrado por objetos pertenecientes a los tres reinos de la naturaleza -mineral, vegetal y animal-, muestras de antropología física y teratología (o seres monstruosos), así como antigüedades y objetos etnográficos, colocó a Madrid en la vanguardia europea tanto por el valor de la colección como por el del edificio, construido con los ahorros del doctor por el Marqués de Cubas.

Poco tiempo pudo Velasco disfrutar de su obra pues falleció apenas siete años después de la apertura. El Estado compró entonces el museo y la colección, que se repartió entre la Facultad de Ciencias y la de Medicina, pero nadie asumió que el museo tuviera que seguir vivo.

Tras años cerrado entre 1910 y 1940 se trasformó en Museo Etnográfico y Antropológico, llenándose de maniquís que pretendían definir las etnias y tipos raciales, según cuenta Sánchez.

Tras décadas sin recibir mucha atención, en 2004 el ya Museo Nacional de Antropología -un museo de etnografía de las culturas del mundo con colecciones sobre todo de Filipinas, África y América, con piezas del siglo XIX y otras más cercanas- inicia la renovación de su exposición permanente con un nuevo objetivo: «transmitir los valores de respeto y convivencia con todas las culturas», afirma el director de la institución, Fernando Sáez Lara.

La cueva de Altamira que está a cien metros de la Puerta de Alcalá


ABC.es

  • Los jardines del Museo Arqueológico Nacional esconden en su subsuelo una réplica de la capilla sixtina del paleolítico
La cueva de Altamira que está a cien metros de la Puerta de Alcalá

EFE | Réplica de la pinturas rupestres de la Cueva de Altamira, en el Museo Arqueológico Nacional

Madrid esconde en su subsuelo pinturas rupestres. Bisontes estampados en una particular cueva que muy pocos madrileños conocen. Están en los jardines del Museo Arqueológico Nacional y es una de las tres reproduciones que existen en el mundo sobre la Cueva de Altamira –las otras dos están en el Museo de la Técnica de Munich y en el parque temático de Ise-Shima, en Japón–.

La historia de esta réplica se remonta a los años 60, cuando era director del museo Joaquín María de Navascués y de Juan. A él se se atribuye buena parte de la modernización del museo y la construcción en el jardín de una reproducción del techo de la sala de polícromos de la Cueva de Altamira, similar a la ya existente en el Deutsches Museum de Munich (1962), que realizaron técnicos alemanes en los años cincuenta.

La réplica, a la que se accede por una escalera del jardín que da a la calle Serrano, se realizó en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y fue financiada directamente por el Estado.

El pariente más antiguo del panda gigante chino vivió en la Península


El Mundo

  • Paleontólogos españoles describen un nuevo género de úrsido, ‘Kretzoiarctos’
  • Encontraron una mandíbula y un diente carnicero de 11,6 millones de años
  • El hallazgo se produjo en el vertedero de Can Mata, en Barcelona
  • En Zaragoza se hallaron anteriormente fósiles de estos osos

Restos fósiles de ‘Kretzoiarctos’ hallados en Barcelona y Zaragoza. | Juan Abella/ MNCN.

El pariente más antiguo del oso panda gigante chino (‘Ailuropoda melanoleuca’) vivió en la Península Ibérica. Los paleontólogos hallaron una mandíbula y una pieza dental de hace 11,6 millones de años durante las obras de excavación de un vertedero en Barcelona. Su tamaño, no obstante, debió ser bastante más pequeño que el de los pandas gigantes que en la actualidad viven en China. El origen del linaje de este popular animal sigue siendo objeto de debate entre paleontólogos y biólogos.

A partir del descubrimiento de estos fósiles, un equipo de investigadores españoles, liderados por Juan Abella, han descrito un nuevo género de úrsido, ‘Kretzoiarctos’. Sus características se publican esta semana en ‘PLOS ONE’ en un artículo firmado por investigadores ligados al Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), al Institut Català de Paleontologia (ICP) y a la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Las obras que desde hace más de diez años se llevan a cabo en el Abocador de Can Mata (Hostalets de Pierola, Barcelona) están sacando a luz numerosos fósiles. Hace un año, el investigador Juan Abella tuvo la ocasión de examinar algunas de estas piezas durante una visita a Barcelona, según cuenta a ELMUNDO.es en conversación telefónica. “Estaba a punto de publicar un artículo en la revista ‘Estudios Geológicos’ sobre una nueva especie de úrsido primitivo, ‘Agriarctos beatrix’, de la que se habían encontrado fósiles en el yacimiento de Nombrevilla 2 (en Daroca, Zaragoza)”, recuerda.

Parientes europeos del panda

Estos fósiles formaban parte desde hace años de la colección del MNCN. El problema es que sólo contaban con algunas piezas dentales superiores y no dentición inferior, lo que dificultaba la comparación de este animal con otros fósiles del Mioceno superior hallados en Hatvan (Hungría). Las piezas disponibles eran insuficientes para describir un nuevo género, aunque sí se pudo determinar una nueva especie, ‘Agriarctos Beatrix’.

Toparse con los fósiles de Can Mata, una mandíbula y un fragmento de una carnicera superior, les permitió ampliar la investigación, realizar un estudio filogenético y describir un nuevo género de úrsido. Y es que al comparar los fósiles catalanes con los restos de Hungría concluyeron que las diferencias eran suficientemente significativas como para describir un nuevo género extinto de panda gigante. ‘Kretzoiarctos’ se convierte, por tanto, en el pariente más antiguo del actual panda gigante.

Hasta hace poco, los fósiles del Mioceno superior chino (hace entre 7 y 8 millones de años) eran los más antiguos del grupo ‘Ailuropodinae’, que incluye a los pandas actuales y a las formas extintas de los pandas gigantes. En los últimos años se habían desenterrado en Europa restos fósiles de este grupo más antiguos pero los registros eran escasos.

Parecido al oso malayo

Abella calcula que este animal que vivía en la Península podría haber pesado unos 60 kilogramos y su aspecto debía recordar al del actual oso malayo (‘Helarctos malayanus’). No obstante, aclara que disponer sólo de piezas dentales imposibilita hacer una recreación realista del aspecto de ‘Agriarctos Beatrix’. “La reconstrucción que se hizo a partir de los fósiles hallados en Zaragoza está basada en suposiciones, pues las fórmulas que se usan para calcular la masa corporal no dan resultados reales con los dientes. Para hacerla bien, convendría tener los huesos largos del animal, como el húmero y el fémur, que estiman bein la masa corporal”.

El nuevo género de úrsido ha sido bautizado como ‘Kretzoiarctos’ en homenaje al paleontólogo griego Miklós Kretzoi, que durante años lideró las excavaciones en los yacimientos de Rudabánya (Hungría).

El panda gigante, una especie amenazada

Casi todas las especies de osos son omnívoros ya que, a pesar de su potente dentadura, no sólo comen carne sino también frutas, raíces o insectos. El panda gigante, sin embargo, es completamente herbívoro.

El panda gigante, nativo de algunos partes de China, es el único miembro de los ‘Ailuropodinae’ que no se ha extinguido, aunque es una especie amenazada. Según datos de la organización conservacionista WWF, que tiene a oso como emblema, en la actualidad quedan unos 1.600 ejemplares en libertad.

Suelen medir alrededor de un metro y medio, y los adultos pesan hasta 150 kilogramos. Este oso de pelaje blanco y negro vive en bosques templados de hoja ancha y mixtos al sudoeste de China, donde encuentra en abundancia el bambú del que se alimenta. Un panda gigante consume nada menos que entre 12 y 38 kilogramos de esta planta. Y es que, a pesar de que tiene un sistema digestivo similar al de un carnívoro, su organismo se ha adaptado a la dieta vegetariana. Sin embargo, la destrucción de su hábitat y la caza furtiva son las principales amenazas del panda gigante, un animal tranquilo y de aspecto bonachón.

100 años haciendo ciencia: La Cátedra de Hidrología Médica de la Universidad Española (1912-2012). Facultad de Medicina. Universidad Complutense de Madrid


Universidad Complutense

Primer Catedrático y documento de creación de la Cátedra

Presentación

E X P O S I C I Ó N
Universidad Complutense de Madrid
Facultad de Medicina
Avda. de la Complutense, s/n
Pabellón Central Planta 2ª
Inauguración, 17 de abril de 2012
Horario: De lunes a viernes, de 10 a 14 y de 16 a 20 horas
Clausura: 21 de junio

Documento de creación de la Cátedra
Archivo de la Facultad de Medicina. UCM

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