Hallan una antigua ciudad griega desconocida


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  • Un equipo internacional descubre restos de torres, paredes y puertas de una población que floreció entre el s.IV y el siglo III antes de Cristo
 Paredes de la fortaleza, torres y puertas de la ciudad, visibles desde el aire. - SIA / Efak / YPPOA

Paredes de la fortaleza, torres y puertas de la ciudad, visibles desde el aire. – SIA / Efak / YPPOA

Investigadores de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) y de la Universidad de Bournemouth (Reino Unido) han descubierto los restos de una ciudad antigua en el centro de Grecia hasta ahora desconocida. Sus exploraciones en el pueblo de Vlochos, al norte de Atenas, podrían proporcionar respuestas a algunos de los misterios que aún rodean a la antigua civilización griega. Los restos arqueológicos se encuentran dispersos en la colina Strongilovoúni y sus alrededores, en esta zona de grandes llanuras de Tesalia y se pueden fechar a varios períodos históricos, según señala la Universidad de Gotemburgo en un comunicado.

Algunas de las ruinas ahora investigadas ya eran conocidas con anterioridad, pero se creía que eran restos de un pequeño poblado, irrelevante, según afirma Robin Rönnlund, arqueólogo de la Universidad de Gotemburgo y líder del trabajo de campo. Recientes exploraciones han revelado que el sitio fue mucho más grande y significativo de lo que se pensaba.

 «El hecho de que no se haya explorado antes la colina es un misterio», dice este investigador, que descubrió el lugar junto a otro colega al estar relacionado con otro proyecto y ambos se dieron cuenta de su potencial.
 En colaboración con el Instituto Sueco en Atenas y el Servicio de Antigüedades de Karditsa, se puso en marcha el Proyecto Arqueológico Vlochos (VLAP) con el objetivo de explorar los restos. Durante dos semanas en septiembre de 2016 el equipo de investigación del proyecto completó la primera exploración de campo.

Rönnlund asegura que la colina esconde muchos secretos. En la cumbre y las laderas se han encontrado restos de torres, paredes y puertas de una ciudad que se extendía por unas 40 hectáreas. Sin embargo, casi nada de la planta inferior es visible.

En lugar de excavar el sitio, los investigadores han utilizado otros métodos como el radar de penetración terrestre que permitirá el estudio del lugar sin alterar su estado actual. Los resultados de los primeros trabajos han sido un éxito, según señalan los investigadores. «Hemos encontrado una plaza de la ciudad y una red de calles que indican que estamos ante toda un gran ciudad», detalla Rönnlund.

También se ha encontrado cerámica antigua y monedas que pueden ayudar a la fecha la ciudad. «Nuestros hallazgos más antiguos son de alrededor de 500 a.C., pero la ciudad parece haber florecido principalmente desde el s.IV hasta el siglo III antes de Cristo antes de ser abandonada por alguna razón, tal vez por la conquista romana de la zona», explica el investigador sueco.

Rönnlund cree que el proyecto sueco-griega puede proporcionar pistas importantes en cuanto a lo que sucedió durante este período violento de la historia griega. «Se sabe muy poco acerca de las antiguas ciudades de la región, y muchos investigadores han creído previamente que el oeste de Tesalia era algo así como un remanso en la antigüedad. Por lo tanto, nuestro proyecto llena un vacío importante en el conocimiento de la zona y muestra que aún queda mucho por descubrir en suelo griego», subraya.

Aparece el eslabón perdido entre aletas y dedos


EFE – ADN

Un pez primigenio estaba dotado de unas aletas radiales que son el antecedente evolutivo de las extremidades de los animales vertebrados terrestres, según un estudio

Las aletas radiales de un pez primigenio llamado Panderichthys son el antecedente evolutivo de los dedos de manos y pies de los animales vertebrados terrestres, según un estudio publicado este domingo por la revista científica británica Nature.

Un equipo investigador de la Universidad de Uppsala (Suecia) liderado por Catherine Boisvert ha llegado a esta conclusión después de analizar fósiles de este pez.

De hecho, la hipótesis de que el Panderichthys fue uno de los eslabones de la línea evolutiva de los dedos se manejó durante un tiempo, pero se descartó porque no se encontraron las divisiones en las aletas radiales en los fósiles analizados.

Sin embargo, tras un nuevo examen de los restos, se ha constatado que las aletas radiales tienen unas divisiones con una forma parecida a la de los dedos.

Así, este pez primigenio está relacionado con los vertebrados terrestres, puesto que la evolución de los dedos partió de sus aletas en algún momento.

El Panderichthys era un pez dotado de cuatro patas que combinaba la capacidad de nadar y caminar dentro del agua. Llegaba a medir más de un metro de longitud y vivió hace más de 350 millones de años en Europa del este.