El Viaje Inaugural y el Hundimiento del Titanic


El 10 de abril de 1912 el Titanic inició el que sería su primer y último viaje, comandado por el capitán E. J. Smith, un experimentado marino con una larga carrera a sus espaldas y que había navegado más de dos millones de millas para la White Star Line. Era su último viaje antes de jubilarse, así que tomó especiales precauciones para asegurarse de que todo se desarrollaba normalmente. Partieron de Southampton (Inglaterra) hacia Nueva York; hicieron breves paradas en Cherburgo (Francia) y en Queenstown (Irlanda), antes de abrirse paso hacia el océano, en un intento de batir el récord de tiempo empleado hasta la fecha en cruzar el Atlántico.A las 11:40 de la noche del 14 de abril, a una velocidad de 22,5 nudos, el Titanic chocó contra un iceberg por el costado de estribor, cuando se suponía que los icebergs no llegaban a latitudes tan bajas.

El gran choque alarmó a bastantes miembros de la tripulación, así como a algunos pasajeros que estaban en sus camarotes. Los pasajeros no se despertaron tanto por el ruido del impacto como por el sonido y la visión del agua helada que se precipitaba al interior del casco.Aunque tenía botes salvavidas para 1.178 personas, sólo los abordaron 705, principalmente mujeres y niños, aunque algunos hombres, tras haber saltado al agua desde las cubiertas, también subieron a los botes, que salvaron de este modo la vida. No obstante, muchas personas se quedaron a bordo del navío para no separarse de sus familiares.Media hora después del choque, el Titanic emitía su primera llamada de socorro, que la recibieron, al menos, cinco barcos. En menos de tres horas desde el choque, a las 2:20 del 15 de abril, el Titanic se hundía con 1522 personas a bordo, entre pasajeros y tripulación, a casi 25 kilómetros de la posición transmitida en el momento del choque.

Uno de los mitos sobre el Titanic habla de que la orquesta del barco estuvo tocando todo el tiempo. Parece ser que al principio, sobre las 00:15, se instalaron en la entrada del salón de primera clase, pero acabaron tocando en la cubierta de los botes salvavidas. Se supone que colaboraron a elevar los ánimos de los pasajeros en aquellos amargos momentos, con canciones animadas y populares.

Se recuerda aún cómo el vapor Californian, a una distancia de tan sólo unas millas, ignoró los cohetes de socorro y los mensajes del Titanic. Más tarde, al amanecer, el transatlántico Carpathia llegó, a todo vapor, al lugar de la tragedia para recoger a los supervivientes que quedaban. El Carpathia pudo salvar a mucha gente, pero muchos murieron esperando.

El segundo oficial del Titanic, Lightoller, rescatado también por el Carpathia, escribió las siguientes palabras al ver hundirse su barco en el oscuro y profundo Océano Atlántico: “Lentamente, casi majestuosamente, la inmensa popa se levantó, con las hélices y el timón fuera del agua, hasta que alcanzó una posición perfectamente vertical. Entonces se deslizo suavemente bajo el agua del frío Atlántico… Como una plegaria todo el mundo susurró: ‘Se ha ido’… Y se había ido. El insumergible Titanic se hundió en su viaje inaugural entre Gran Bretaña y los Estados Unidos.”

Se intentó culpar al director de la compañía White Star Line, J.Bruce Ismay (que también sobrevivió al hundimiento) de hacer navegar al Titanic en una ruta demasiado al Norte, a altas velocidades y sin las suficientes precauciones.

Descubren las chimeneas volcánicas submarinas más profundas del planeta


El Mundo

  • Fueron localizadas en la depresión de Cayman, en el Caribe
  • Utilizaron un vehículo submarino con control remoto para tomar las imágenes
  • ‘Era como pasear sobre la superficie de otro mundo’ afirma el piloto

Una expedición dirigida por científicos del Centro Nacional de Oceanografía en Southampton (Reino Unido) ha descubierto las chimeneas volcánicas submarinas más profundas del mundo, conocidas como ‘fumarolas negras’, de unos 5.000 metros de profundidad en la depresión de Cayman, en el Caribe, según ha hecho público la propia institución en un comunicado.

Los investigadores utilizaron un vehículo controlado por control remoto de inmersión profunda y descubrieron delgadas espirales de minerales de cobre y hierro en el manto marino, erupciones de agua lo suficientemente calientes para derretir el plomo y unos 800 metros más profundas que las observadas con anterioridad.

Las ventilaciones del océano profundo son fuentes submarinas de aguas extremadamente calientes que surgen del lecho del mar. Los investigadores estudian las colonias de criaturas que proliferan gracias a estas columnas cálidas submarinas ya que proporcionan información sobre la vida marina en el mundo, la posibilidad de vida en otros planetas e incluso sobre cómo comenzó la vida en la Tierra.

La falla volcánica más profunda

La depresión de Cayman es la falla volcánica submarina más profunda del mundo y recorre el lecho marino del Caribe. La presión a casi 5.000 metros en el fondo de la depresión equivale a 500 veces la presión atmosférica normal. Los investigadores compararán ahora la vida marina en el abismo de la depresión de Cayman con la conocida en otras fumarolas negras para comprender la cadena de vida en el océano profundo.

Los científicos también estudiarán la química del agua caliente que sale de las ventilaciones y la geología de los volcanes submarinos donde se encuentran estas fumarolas para conocer los procesos geológicos y geoquímicos fundamentales que dan forma al mundo.

Según señala Doug Connelly, científico principal de la expedición, “esperamos que nuestro descubrimiento produzca nuevas revelaciones sobre elementos importantes para la biogeoquímica en uno de los ambientes más extremos existentes en la naturaleza”.

Bramley Murton, piloto del vehículo submarino que ha paseado por primera vez alrededor de estas respiraderos volcánicos, dice que el entorno que descubrió “era como pasear sobre la superficie de otro mundo. Los tonos multicolores de las espirales de mineral y los azules fluorescentes de las alfombras microbianas que las cubrían no se parecían a nada de lo que hubiera visto antes”.