Google ofrece imágenes panorámicas de cinco puntos históricos de la Antártida


El Periodico

  • En septiembre del 2010 lanzó las primeras imágenes de la Antártida en Street View
Vista del Polo Sur Ceremonial. / GOOGLE

Vista del Polo Sur Ceremonial. / GOOGLE

El popular servicio Google Street View, con el que podemos realizar visitas virtuales en las calles de la mayoría de grandes ciudades del mundo, ofrece a partir de hoy cinco vistas de lugares emblemáticos de la Antártida, como publica en su blog.

Se trata del telescopio del Polo Sur, la colonia de pingüinos Adelaida en el cabo Royds, el Polo Sur Ceremonial (característico por reunir las banderas de los países firmantes del tratado antártico) y las cabañas de los heroicos exploradores británicos Ernest Shackleton Robert Falcon Scottconstruidas entre 1908 y 1911.

En septiembre de 2010, la multinacional americana lanzó el primer banco de imágenes de la Antártida que mostraba las zonas habitables donde se pueden observar colonias de pingüinos.

La tecnología utilizada brinda una vista de 360 grados en horizontal y 290 grados en vertical de cada lugar. Dentro de las cabañas se han tomado las imágenes con una cámara con lente ojo de pez y un trípode.

PARA SENTIRSE EXPLORADOR DE LA ANTÁRTIDA

La cabaña de Scott se conserva exactamente como se encontraba en 1912. Es una casa museo que contiene más de 8.000 objetos de su aventura: entre ropa, botellas y otros utensilios de supervivencia. Google explica que el objetivo es que especialmente los escolares puedan hacerse una idea de las condiciones de vida de esos hombres que vivían allí durante meses.

De forma similar, en el refugio de Shackleton se pueden encontrar medicinas, velas y trineos utilitzados en las míticas exploraciones de principios del siglo XX. A este explorador se le atribuye el famoso anuncio que se publicó en un periódico londinense en 1913 donde solicitaba “hombres para viaje arriesgado, poco sueldo, frío extremo, largos meses de oscuridad total, peligro constante, regreso a salvo dudoso, honor y reconocimiento en caso de éxito”.

Un cráter con agua helada en el polo sur de la Luna


El Mundo

El agua helada detectada en el cráter Shackleton. | NASA

El agua helada detectada en el cráter Shackleton. | NASA

La nave Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA ha hallado un cráter situado en el polo sur de la Luna que está compuesto por hielo en un 22%. Según los expertos de la agencia espacial, este hallazgo, para el que se ha utilizado luz láser, ayudará a comprender la formación del cráter, así como a estudiar otras zonas inexploradas del satélite.

En esta investigación, publicada en ‘Nature’, el altímetro de LRO examinó el suelo del cráter, llamado Shackleton, y comprobó que la superficie del cráter era más brillante que la de otros cercanos, lo cual indica la presencia de pequeñas cantidades de hielo.

El coautor del trabajo, Gregory Neuman, ha indicado que “las mediciones de brillo han estado desconcertando a los investigadores desde que hace dos veranos”. En este sentido, ha explicado que en estas mediciones “la distribución del brillo no era exactamente lo que se había esperado” teniendo en cuenta las temperaturas frías existentes dentro de sus cráteres polares.

“La nave asignada usó un láser para iluminar el interior del cráter y medir su energía luminosa o reflectancia natural”, ha indicado Neuman, quien ha apuntado que la luz láser mide a una profundidad comparable a la longitud de onda, o alrededor de una micra. En este ‘exámen’ al cráter, los científicos detectaron que la parte más profunda era relativamente brillante, pero sus paredes lo eran aún más.

Relieve del terreno

Una teoría ofrecida por el equipo para explicar la formación y composición de Shackleton es que una sacudida sísmica provocada por impactos de meteoritos o por las mareas gravitacionales de la Tierra, podrían haber forjado las paredes del cráter. Sin embargo, los expertos señalan que “puede haber múltiples explicaciones para el brillo”.

Por otra parte, en este trabajo el equipo también usó el instrumento para trazar el relieve del terreno del cráter. Así, en esta investigación no sólo se ha encontrado evidencias de hielo en la Luna, sino que también se comprobó la “buena conservación” del cráter lunar que, según ha indicado el investigador, “se ha mantenido relativamente a salvo desde su formación hace más de 3.000 millones de años”.

El interior del cráter está salpicado de varios cráteres pequeños, que pueden haberse formado como parte de la colisión que creó Shackleton. El cráter, nombrado así en honor al explorador antártico Ernest Shackleton, tiene dos kilómetros de profundidad y más de 19 kilómetros de ancho. Al igual que varios cráteres en el polo sur de la Luna, la pequeña inclinación del eje de rotación lunar provoca que el interior del cráter esté permanentemente en la oscuridad y, por lo tanto, extremadamente frío.