Acueducto de Segovia


El acueducto es el monumento más característico de la ciudad y la más impresionante obra de ingeniería de la época romana. Se desconoce la fecha exacta de su construcción, aunque es muy probable que corresponda a la segunda mitad del siglo I d.c. o principios del siguiente, en la época de Vespasiano y Trajano. Supuso la creación de una obra ciclópea urbana que se integra en su marco natural adaptándose rítmicamente al terreno, y que confiere al paisaje urbano una grandiosidad y monumentalidad indescriptible.

El acueducto trae el agua desde Riofrío hasta la ciudad de Segovia a lo largo de un recorrido de 17 km. Tiene una longitud de unos 958 m y una altura máxima de 28,50 m, a los que hay que añadir cerca de 3 m de cimientos en el tramo principal. En su estructura se distinguen cuatro tramos a partir del desarenador o decantador de las aguas:

  • La primera alineación está formada por 6 arcos de medio punto de tosca factura y una altura creciente de 2,40 m, en la parte superior. Sobre una cornisa que se apoya en las claves de los arcos, aparece el ático de mampostería que contiene el canal conductor del agua, que se mantiene en toda la obra con una sección en forma de U de 180 x 150 cm.
  • La segunda alineación está formada por 25 arcadas que, en gran parte, han sido reconstruidas probablemente en época de los Reyes Católicos.
  • La tercera, tiene un total de 44 arcadas, de ellas están reformadas las dieciséis primeras.
  • El cuarto tramo corresponde a la zona principal del Acueducto y está formado, también, por 44 arcadas superpuestas en dos pisos, salvo las dos de los extremos. En el piso superior los arcos tienen una luz de 5,10 m, algo mayor que en los arcos inferiores, y los pilares son de menor altura y grosor. Se remata con el ático por donde discurre el canal, adaptándose el piso inferior a los desniveles del terreno. En el piso inferior, los arcos tienen una luz que oscila alrededor de los 4,50 m y los pilares aumentan su grosor de manera escalonada, de abajo a arriba: en la coronación tiene una sección de 1,80 x 2,50 m, mientras que en la base llegan a alcanzar 2,40 x 3 m. Para su construcción se utilizó piedra berroqueña, granito de grano gordo y color cárdeno, para los sillares, muchos de ellos tallados ex profeso para el lugar que ocupan. Los sillares están labrados de forma tosca, unidos sin ningún tipo de argamasa y colocados a hueso. Desde el punto de vista estético, los romanos crearon una estética particular a partir de la combinación del muro con el hueco.

Esta asociación crea una imagen, fundamento de la estética utilizada en puentes y otras construcciones del imperio, en la que se equilibran el arco y el dintel, lo dinámico con lo estático, la idea de macizo y vano, de claro y oscuro que tan fructífera será para el futuro.

El magnífico monumento se ha mantenido en buen estado de conservación, sin grandes transformaciones, debido, en cierto modo, a la sobrecogedora y misteriosa grandeza de estructura que impone respeto y al hecho de que, aún en el siglo XX, continúa ejerciendo su función original.

La primera gran obra de reconstrucción debió realizarse en tiempos de los Reyes Católicos. El prior del monasterio de los Jerónimos del Parral, don Pedro de Mesa, fue el encargado de administrar las obras de reconstrucción entre los años 1484 al 1489, cuando se reedificaron 36 arcos, respetando al máximo la obra original, aunque algunos arcos tienen una leve tendencia a la forma apuntada y una labra menos tosca que la de los sillares romanos. En 1520 se reponen en los nichos del pilar central las estatuas de Nuestra Señora del Carmen y de San Sebastián por Antonio de la Jardina, ensayador de la Casa de la Moneda, y a su costa. En la actualidad, el estado de deterioro de la piedra por la contaminación atmosférica ha sido tan alarmante que el Estado, con la ayuda de otros organismos nacionales e internacionales, ha tenido que protegerlo mediante un minucioso proceso de restauración.

Fuente: Wiki, Espasa

La montaña misteriosa que esconde a una mujer muerta en su cumbre


ABC.es

  • Alimento de diversas leyendas respecto a su formación, se ubica como límite natural entre las provincias de Madrid y Segovia
Cumbre de la Mujer Muerta, límite natural entre Segovia y Madrid

Cumbre de la Mujer Muerta, límite natural entre Segovia y Madrid

Aunque la mejor ubicación para hallar a la mujer muerta es desde la ladera de Segovia, donde se ubica exactamente, Madrid reconoce como parte de su relieve al lugar sobre el que se centra la búsqueda; y se habla de relieve porque no es otra cosa que la cumbre de una montaña. Además, lo considera como propio porque no sólo actúa como límite natural entre las comunidades de Madrid y Castilla y León, sino porque las fantasiosas leyendas sobre su formación han calado en su gente tanto o más que en las de la provincia vecina.

La Mujer Muerta es una alineación rocosa de unos 11 kilómetros que se situa en la zona central de la Sierra de Guadarrama. Sus picos superan en muchos casos los 2.100 metros de altura, con La Pinareja, (2.197 metros), el Montón de Trigo (2.161), la Peña del Oso (2196) y el Pico de Pasapán (2.005 m) como principales cumbres. La disposición de estas es la que ha generado las historias en torno a su morfología, pues en su relieve puede avistarse el perfil de una mujer tumbada boca arriba, con los brazos sobre el pecho. De hecho, cualquier madrileño que haya frecuentado la zona conoce estas crónicas, aunque desde Peñalara, por ejemplo, no se observe la forma.

Leyendas de amor

Fundamentalmente hay tres leyendas sobre cómo se generó el macizo, relativas en todo caso a temas mitológicos y mezclados con el amor. Una narra cómo Hércules, fundador de Segovia, perfiló a la mujer por deseo expreso de un caballero fiel que lo acompañó cuando levantaba la ciudad. Este se enamoró de una joven, que lo correspondió con el mismo sentimiento. Su padre, sin embargo, no aceptó el romance y prefirió matarla antes que verla en los brazos de aquel hombre. Abatido, suplicó al semidiós que esculpiera la forma feménina en honor de su amada.

El pasado de Segovia se revela a partir de nuevos hallazgos en su Muralla


web 

04-1kama(524).jpg

  La concejala Claudia de Santos y la jefa del Servicio de Cultura (dch.) posan con Ricardo de Cáceres, Luciano Municio (izqd) y Clara Martín (centro) junto a los restos celtíberos. / Kamarero

Las últimas actuaciones municipales en la Muralla han sacado a la luz restos de una antigua fortificación celtíbera que, junto a otros elementos localizados en la misma zona, suponen “uno de los hallazgos arqueológicos más importantes que se han producido en los últimos años en la ciudad”, según el arqueólogo territorial, Luciano Municio.
Este técnico acompañó ayer a la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Ruth Llorente, a la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, y al equipo de arqueólogos que ha trabajado en el estudio y excavación de un tramo—entre la Puerta de Santiago y las escaleras de la Cueva de la Zorra— durante la presentación pública de descubrimientos que revelan nuevos datos sobre el pasado de Segovia, desde el siglo II antes de Cristo a la época contemporánea.
“A primera vista, cinco o seis metros de piedras gordas manchadas de verde no parece algo muy espectacular”, admitía el arqueólogo territorial, pero insistía en que, aunque se conocía el pasado celtíbero de Segovia, y se sabe que los castros de estas poblaciones prerromanas estaban fortificados, hasta ahora no se había dado con restos en la ciudad, debido, entre otros motivos, a que no se había excavado en esta zona del paño norte de la Muralla — “un vacío dentro de la arqueología de Segovia”, señaló— y a que el casco antiguo es “una zona muy complicada para la excavación arqueológica por sus propias características”.

Otros descubrimientos

Así mismo, Municio destacó que también se habían descubierto el corte del foso celtibérico, primera barrera defensiva; un acceso tallado en la roca, “que con toda probabilidad se correspondería con una entrada al castro” y, por encima, una construcción romana altoimperial, primera que se localiza también en esta zona. Para este técnico de la Junta, no menos importante es la propia Puerta de Santiago, “donde con bastante probabilidad tenemos una edificación de corte árabe que puede ser el resto más claro de esa fortificación en teoría árabe que tuvo que tener Segovia entre el siglo VIII y principios del siglo XI”.
Así mismo, en el mismo lugar se conservan restos de una cantera con un sistema de extracción de bloques exactamente igual que el de la cantera romana de la Playa de los Capellanes de Salou, en la provincia de Tarragona.

Clara Martín ha dirigido los trabajos arqueológicos, dentro del proyecto de consolidación de la Muralla, entre los cubos 59 y 61, y al frente de un equipo que completaban otros dos arqueólogos, Ricardo de Cáceres y José Miguel Labrador. En total, el Ayuntamiento ha invertido 15.000 euros, en dos fases. Martín explicó que se han vaciado niveles de más de cinco metros de altura, retirando toda la estratigrafía que había sobre los restos celtíberos hoy visitables. La arqueóloga explicó que el análisis de los restos recuperados “ha demostrado que tenemos una secuencia que abarca principalmente desde el siglo II antes de Cristo hasta los siglos XVII, XVII y época contemporánea”.

Población continuada

En este sentido, lo que ha llamado la atención de este equipo de especialistas es “el hallazgo de materiales de cronología visigoda, dado que en esta zona de la ciudad todavía no se habían recuperado restos de este tipo, lo que viene a confirmar que Segovia estuvo poblada durante los siglos V, VI y VII, que era una de las incógnitas que ha quedado resuelta”.
Por otra parte, han recuperado la fosa de cimentación de la Muralla, sin documentar hasta el momento en todo el recorrido por la ciudad. “Se pensaba que iba apoyada directamente sobre el nivel de roca pero en este punto debieron darse cuenta de que los rellenos de tierra eran muy importantes y no les compensaba deshacer todo el desmonte; directamente hacen una fosa y asientan la muralla”, explicó Martín, quien comentó que en este punto, además, termina la defensa natural y, por lo tanto, era de acceso más fácil, motivo por el que es comprensible esa cimentación para dificultar la subida al castro o poblado.

XXI Conciertos de las Velas – Pedraza


XXI Conciertos de las Velas

Avances de los XXI Conciertos de las Velas de Pedraza de la Sierra, Segovia.

SÁBADO 7 DE JULIO DE 2012
Plaza Mayor
22:00h.
“200 años (1812-2012)”
Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia

Director: Víctor Pablo Pérez

Programa: Brahms, Bizet, Beethoven, Tchaikovsky (Obertura 1812), etc.

SÁBADO 14 DE JULIO DE 2012
Plaza Mayor
22:00h.
“Por los 5 sentidos”
DIE WIENER
Ensemble de los Solistas de la Filarmónica de Viena

Director y solista: Peter Seyffert

Programa: Mozart, Haydn, Shubert, Strauss, etc.

AVANCE CONTRA XXI CONCIERTOS DE LAS VELAS 2012

AVANCE XXI CONCIERTOS DE LAS VELAS 2012

Toda la información en La Fundación Villa de Pedraza, organizadora del evento.
Venta de entradas a partir del 15 de mayo de 2012, por teléfono en el número 921 50 99 60 y a través de El Corte Inglés.

Fundación Villa de Pedraza tiene también dos sitios en Facebook:
Página de la Fundación
Página de los Conciertos de las Velas

Nacimiento del Acueducto de Segovia


El Mundo

Visita al punto donde los romanos iniciaron la canalización de Segovia

acueducto

Datos prácticos
Situación. El inicio de la ruta está en Valsaín, Segovia.
Cómo llegar. Desde Madrid, por la A-6 hasta Villalba. Continuar por M-601 al Puerto de Navacerrada y CL-601 hasta Valsaín.
Distancia. 75 kilómetros desde Madrid.
Recorrido. Ruta circular, con salida y llegada en el mismo punto.
Accesos. En el kilómetro 124 de la CL-601 dirigirse al centro de Valsaín. Desde este punto iniciar la excursión por la calle que sube al cementerio.
Información. Asociación para el Desarrollo Rural de Segovia Sur. Tel: 921 449 059 y http://www.segoviasur.com.

A 15 kilómetros de distancia del objetivo final de esta ruta se alza uno de los más singulares monumentos de la edad antigua de nuestro país. Inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad, es mundialmente conocido y símbolo de la ciudad crecida en torno suyo: Segovia.

Todo el mundo lo sabe, hablamos del Acueducto de Segovia. Dos mil años de historia hecha piedra erigida sobre 162 estilizados arcos de rotundos sillares de granito, ensamblados sin un gramo de argamasa. Pero aparte de esa piedra, el acueducto ha tomado de la Sierra de Guadarrama el agua que hasta hace bien poco transportaba al corazón de la urbe. Lo hace en un lugar que es bastante menos conocido.

Está a poca distancia de otra sobresaliente obra de los antiguos romanos: la Vía Antonina, más conocida como calzada romana de la Fuenfría, por transitar por este valle de la sierra madrileña. Es el paraje de río Frío, punto remoto y escondido del arroyo de la Acebeda, que demuestra la de cálculos que debieron hacer y lo bien que se conocían la sierra aquellos ingenieros, para encontrar el mejor lugar donde tomar las aguas y que llegasen a Segovia en la menor distancia y con la mayor fuerza posibles.

Una de las más entretenidas marchas que llevan al azud del acueducto, arranca en la plaza de Valsaín. Desde su centro se toma el camino del cementerio, a los pies del Cerro Matabueyes, carretera por la que también puede subirse en coche hasta una barrera situada más arriba. La carretera transita por las cercanías del campo de fútbol y alcanza un cruce. Tomar el camino central que pasa ante la puerta del camposanto y prosigue durante un kilómetro, hasta alcanzar una barrera.

Recubre esta parte de la ladera un robledal adehesado. Entre los huecos del arbolado se vislumbra el amplio valle abierto por el Eresma a los pies de los montes y bosques de Valsaín. Abajo, en una esquina de las amplios prados de la orilla izquierda del río, las ruinas del palacio de Valsaín es lo más reconocible del paisaje. Al fondo y coronando ese frontón de 1.300 metros que es esta parte de la Sierra de Guadarrama, algún raquitico nevero todavía resiste en los alrededores del Pico Peñalara y la cresta de Claveles.

Un último repecho desemboca en la Cruz de la Gallega, cuyo nombre refiere a los segadores gallegos que bajaban a Castilla a trabajar cruzando la sierra por estos andurriales y que ofrece espectaculares vistas de la llanada segoviana, capitalizada por la ciudad de Segovia en la que se distingue la torre de la robusta catedral.

La pista se bifurca en dos. Debe tomarse la opción de la derecha, que enseguida acomete una última pendiente, ahora por terreno despejado. Alcanzado el punto más alto, la pista cambia de escenario. Ahora lo que llama la atención es un desconocido escorzo de La Pinareja y El Oso, cuyo cordal es conocido por estos pagos como la Mujer Muerta.

Descargadero colosal

Sigue un prolongado descenso. La primera parte cruza importantes prados. Es aquí donde se acumulan las más grandes pilas de troncos que uno pueda imaginarse. Con más de diez metros en algunos casos, se prolongan durante un centenar de metros. Situados a ambos lados de la pista, los montones de troncos son las paredes de un laberinto irreal. Hay árboles cortados en muy diferentes fechas. Tan distintas como sus tamaños.

Aunque en todo caso se trata de árboles crecidos, a simple vista se descubren algunos gigantes tristemente talados, cuya edad supera los tres siglos. Nada más fácil para comprobarlo que contar los anillos del tronco. Estas montañas de troncos proceden de los cercanos montes de Valsaín y su desmesura certifica la crisis galopante que padece hoy día el sector maderero. En esta parte se sitúa un cartel, así como alguna caracerística señal amarilla, que recuerdan que por aquí discurre el Camino de Santiago madrileño.

No tarda mucho la pista en perderse en un frondoso pinar. Siempre en descenso, tampoco se demora demasiado en alcanzar el cruce con el río de la Acebeda. En este punto abandonar la pista forestal y tomar el senderillo que desciende paralelo a las aguas por su orilla derecha, esto es, sin cruzarlas.

Se inicia aquí la parte más hermosa de la ruta. Siempre en las cercanías de las aguas atraviesa praderas secretas y transita bajo una bóveda de árboles colosales. Así se alcanza un mojón de piedra, que señala la propiedad real de estos montes. Enseguida y tras un breve repecho que salva un cortado, se llega a la altura de una singular escultura de metal oxidado situada en la orilla de enfrente.

El arroyo da una curva antes de un pequeño salto de agua. Justo en el recodo se inicia la canalización, donde se sitúan varias balsas decantadoras. Las aguas tomadas en este azud desaparecen por una conducción subterránea sobre la que continúa el sendero. Cada cierta distancia aparece un singular mojón metálico que reproduce la silueta del Acueducto. Son las indicaciones de la Senda del Acueducto, que empieza en el cercano embalse de Revenga y que desandaremos en parte.

El camino inicia un descenso para bordear el Cerrro de Cabez Grande. Poco antes de alcanzar la cola del embalse de Puente Alta o de Revenga, se alcanza la Cañada Real Soriana, punto donde se abandona la citada Senda del Acueducto, que marcha hacia la presa, para tomar la vía pecuaria a mano derecha. Sigue un tramo que coincide con el GR-88, sendero de gran recorrido que recorre todo el pie de sierra segoviano. Algo después cañada y sendero se separan.

Continuar por la vía pecuaria, hasta que se alcanzan las ruinas del rancho de Santillana, el más importante esquiladero de esta parte de Castilla, utilizado por los rebaños merineros en sus viajes trashumantes. Abandonar aquí la Cañada Real Soriana y tomar un camino que rumbo suroeste emboca el vallejo situado justo al sur del cerro de Matabueyes. En un corto tramo cuesta arriba se alcanza la Cruz de la Gallega, regresando a Valsaín por la misma carretera por la que iniciamos la excursión.

Ficha
Horario: Entre 5.00 y 6.00 horas.
Longitud: 16 kilómetros.
Desnivel: 365 metros positivos (Valsaín, 1.200 metros, Cruz de la Gallega, 1.375 metros, Azud del Acueducto, 1.210 metros, rancho de Santillana 1.185 metros).
Dificultad: Ruta sin dificultades, que transita por pistas y sendas bien señalizadas.
Material: Bastones, protección solar y ropa de abrigo.
Recomendaciones: Iniciar la marcha temprano.

 

Un viaje por la memoria y por las trincheras de la guerra


El Mundo

  • El Centro de Educación Ambiental ‘recorre’ los escenarios de la contienda
  • En su puesta a punto han colaborado más de 500 voluntarios

La Sierra de Guadarrama y los Montes de Valsaín tuvieron en su día cientos de kilómetros de trincheras y parapetos que removieron centenares de metros cúbicos de piedra y tierra, dejaron zonas, hoy arboladas, como páramos, y libraron la Guerra Civil como pudieron. Unos y otros. Sublevados del Bando Nacional o rojos defensores de la segunda República.

Esos restos de construcciones de la Guerra, realizados entre 1936 y 1939, que tanto abundan, no siempre se muestran comprensibles para el público.

El Ceneam acaba de señalizar y organizar un interesante paseo alrededor del Centro de Educación Ambiental bajo el nombre ‘Paisajes de Guerra’.

La limpieza, retirada de maleza y en algunos casos una leve restauración de restos permiten interpretar trincheras, refugios, observatorios, puestos de tirador, casamatas, fortines y parapetos levantados en su día en lugares privilegiados desde el punto de vista paisajístico.

La iniciativa ha sido fruto de un trabajo iniciado, primero de forma esporádica en 2003, y luego metódicamente desde 2006. Han colaborado más de quinientos voluntarios, procedentes del programa de voluntariado de Parques Nacionales, del propio programa Educativo del Ceneam y del proyecto penitenciario de reinserción ‘Oxigeno’.

El resultado es un paseo sugerente por la memoria, que obliga al paseante a ponerse en la piel de quienes sufrieron hambre, miedo, frío, hastío, angustia y condiciones infrahumanas en esos espacios de soledad.

Navalcarnero


elhistoriador.es

Empezamos una nueva sección para conocer el Origen de pueblo de Madrid, Navalcarnero y Boadilla del Monte son los primeros de los que vamos a conocer su origen e historia.

Origen del nombre

fondo-Navalcarnero-548x205El origen del nombre de Navalcarnero responde a un acto premeditado, tomado en razón de un interés muy concreto, pues la ciudad de Segovia pretendía enmascarar la fundación de la nueva población y con ello no alarmar a los señoríos colindantes.

El término donde fue fundado Navalcarnero, el 10 de octubre de 1499 por la ciudad de Segovia, era conocido como la “Perdiguera”. Sin embargo a la nueva población no se le pondría este nombre, sino el de “Navalcarnero”, nombre de un término existente a unos 7 Km. de distancia en dirección a Brunete, por donde ahora se asienta la población de Sevilla la Nueva, que entonces no había sido fundada. A partir de ese momento, los lugareños denominarían Navalcarnero el Viejo al término que ostentaba ya ese nombre y Navalcarnero o Navalcarnero el nuevo a la nueva población fundada por Segovia.

El hecho de que Segovia eligiese un topónimo diferente al del término donde se hallaba la nueva población, pretendía suscitar confusión y menos recelos entre los señoríos cercanos, ya que fueron muchas las dificultades que tuvo la nueva puebla para sobrevivir a los continuos impedimentos que pusieron a su desarrollo los señoríos vecinos.

Etimología:

  • Nava: Tierra sin árboles y llana, a veces pantanosa, situada generalmente entre montañas.
  • Carnero: Macho de la oveja castrado, llamado así por servir solo para carne. (Diccionario etimológico. Madrid 1961).

La Fundación Al sur de uno de estos sexmos, el de Casarrubios, la ciudad de Segovia fundaría el 10 de octubre de 1499 el lugar de Navalcarnero, con seis vecinos (aprox. 24 personas) llegados de Perales de Milla. De cinco de ellos, que formaron aquel día su primer concejo, conocemos sus nombres: Juan de Toledo y Francisco Martín, alcaldes; Juan García, alguacil; Miguel Sánchez y Juan Mateos.

El nacimiento se produjo en un contexto histórico difícil. Con ésta y otras fundaciones como la de Tiracentenos (1477) o Sevilla la Nueva (1544), Segovia trataba de asegurar y defender las tierras de su propiedad, amenazadas por el expansionismo de los señoríos cercanos. En nuestro caso, don Gonzalo Chacón y los marqueses de Moya se opusieron con firmeza a esta fundación, haciendo uso de la violencia en varias ocasiones.

 ——>>>>>>> puedes seguir leyendo este artículo aquí <<<<<<<<——–