La tumba de Batista, el dictador cubano que derrocó Fidel Castro y sus «barbudos»


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  • El discreto panteón familiar, en el que también está enterrado el hijo de 19 años del general, se sitúa junto a la entrada principal del Cementerio de San Isidro
abc | Fulgencio Batista y Fidel Castro

abc | Fulgencio Batista y Fidel Castro

El 1 de enero de 1959, el dictador Fulgencio Batista huía de Cuba con mas de cien millones de dolares en las alforjas. «El Hombre», como así le denominaban, escapaba en barco de la revolución encabezada por Fidel Castro, el «Che» y sus «barbudos». Este mulato de orígenes humildes –entre sus antecesores hay españoles, cubanos, negros y chinos– que gobernó con mano férrea la isla caribeña encontró refugio en la capital, donde fue enterrado en agosto de 1973 en el cementerio de San Isidro, en un panteón familiar, junto a su hijo.

Primero se exilió en la República Dominacana, donde no fue recibido con buenos ojos. Por eso, decidió mandar a su familia a Portugal, donde Salazar le ofreció protección, para poco después seguirles él. Se instaló en la tranquila y paradisíaca isla de Madeira y más tarde en Estoril. Aunque donde encontró su verdadero refugio fue en España, al abrigo de Franco. Se compró una vivienda en Madrid y otra en Marbella, donde solía veranear, y donde la muerte le sorprendió.

archivo de abc Fragmento de la crónica de ABC que da cuenta de la muerte del dictador en Marbella

archivo de abc | Fragmento de la crónica de ABC que da cuenta de la muerte del dictador en Marbella

En su casa de la capital siguió manteniendo reuniones con las fuerzas anticastristas y norteamericanas. Precisamente, fue en Madrid donde pudo ver la intentona anticastrista de Bahía Cochinos. También fue aquí donde vivió de cerca la tensión de la Crisis de los Misiles en territorio cubano, que enfrentó a Estados Unidos y a la Unión Soviética, y que estuvo a punto de llevar al mundo a una Tercera Guerra Mundial.

Una crónica de ABC, del 6 de agosto de 1973, da cuenta del infarto de miocardio que causó su muerte mientras disfrutaba de sus tradicionales vacaciones en Marbella: «En una villa de Guadalmina, donde pasaba sus vacaciones, ha fallecido el ex presidente de Cuba, Fulgencio Batista. El cadáver del general será trasladado hoy a Madrid en un avión especial para ser inhumado esta tarde, a las 5, en la Sacramental de San Isidro». Deseaba ser enterrado donde ya se encontraba su hijo Carlos Manuel, un estudiante de derecho de diecinueve años, que en 1969 había fallecido por causa de una complicada enfermedad.

Su mandato, apoyado por Estados Unidos, se caracterizó por la corrupción a gran escala y la represión política, que no impidió el despegue de los movimientos comunistas cubanos, que ya en 1953, habían intentado derrocarlo del poder, sin éxito. La Cuba de Batista, conocida como «Las Vegas caribeña», ha quedado retratada por Francis Ford Coppola en el «El Padrino II» con sus prostíbulos, casinos y su estrecha relación con la mafia.