Destinos con misterio incluido


El Pais

El mundo está lleno de misterios que nunca comprenderemos pero que son irresistibles. Desde los gigantes de piedra de Isla de Pascua al territorio del misterioso Yeti o a las líneas de Nazca, este es un viaje por algunos de los lugares más indescifrables del planeta, entre posibles extraterrestres y enigmáticas civilizaciones del pasado.

01 Las huellas del Yeti

HIMALAYA, NEPAL

Rolwaling, en la cordillera del Himalaya. / Corbis

A lo largo de la historia ha recibido muchos nombres pero en cualquier parte del mundo podemos encontrar historias sobre una criatura parecida a un gran simio humano. Concretamente la leyenda del Yeti procede del Himalaya y llegó a Occidente a principios del siglo XX. El máximo interés se despertó en la década de 1950, a medida que se conquistaban las montañas del Himalaya. Las fotografías de unas supuestas huellas tomadas por Eric Shipton en 1951 avivaron el interés, y Edmund Hillary y Tenzing Norgay también aseguraron haber encontrado unas huellas de gran tamaño en su ascensión al Everest en 1953.

La región de Rolwaling parece ser el corazón de las apariciones, seguida de cerca por la de Khumbu. Relatos de primera mano cuentan que el Yeti tiene la piel rojiza, cabeza cónica, un aullido agudo y un extraño olor a ajo, pero un letrero en el monasterio de Khumjung esboza los distintos tipos de yeti: el dre-ma y el tel-ma, parecidos al mono, son mensajeros de la calamidad, mientrás que el chu-ti anda a cuatro patas y caza cabras, ovejas y yaks. El peor de todos es el mi-te, devorador de hombres y con muy mal genio. El viajero está avisado.

02 Los guardianes gigantes del Pacífico

ISLA DE PASCUA, CHILE

Hilera de 15 moáis en Ahu Tongariki (isla de Pascua, Chile). / Corbis

Para ser un islote (o casi) situado en medio de un gran océano, la isla de Pascua ha causado una gran impresión en la psicología viajera. Las imágenes de sus moáis de piedra son famosas en todo el mundo, pero lo que aún no se sabe es cómo y por qué se alzan en su costa. Si la tarea de transportar estas cabezas de 85 toneladas (cada una) desde la cantera de Rano Raraku, en el interior de la isla, donde se tallaron, intimida incluso hoy, podemos imaginar lo que suponía en siglos anteriores. La pregunta es siempre la misma: ¿Cómo se las arreglaron los habitantes de una de las comunidades más aisladas del mundo para levantar semejantes moles de piedra? Sigue siendo un misterio.

Para ver una buena hilera de estatuas, iremos a Ahu Tongariki, con 15 moáis. Cuando el sol se asoma en el horizonte, las estatuas adquieren un profundo e impresionante resplandor dorado. Sin embargo, el “semillero” está en Rano Raraku, un volcán extinto que era la cantera de roca volcánica donde se tallaban los moáis. Se puede paser entre estatuas inacabadas en distintas fases de elaboración, en la ladera sur del volcán.

  • Lan Airlines vuela a la isla de Pascua desde Santiago (Chile) y Papeete (Tahití).

03 ¿Campesinos extraterrestes?

LOS CÍRCULOS DE AVEBURY, REINO UNIDO

“Crop circle” en Avebury (Wiltshire, Reino Unido). / Jean du Boisberranger

Los llamados “crop circles” o círculos en las cosechas son uno de los fenómenos más extraños del planeta. Hayan sido creados por lugareños, por fenómenos climáticos o por extraterrestres de mentes geométricas, estos círculos resultan intrigantes desde que comenzaron a aparecer a finales de la década de 1970. Estos “patrones” tienen su hogar espiritual en la población de Avebury (Wiltshire), que casualmente también es famosa por sus círculos de piedras de más de 5000 años de antigüedad, declarados Patrimonio de la Humanidad e igualmente misteriosos, que se atribuyen a los druidas. Por su enorme tamaño, se cree que era el lugar sagrado más importante de toda gran Bretaña o tal vez de todo el continente.

Para experimentar encuentros “extraterrestres” en medio de la cebada, varias empresas ofrecen circuitos. También se puede conocer a los “croppies” (cosechadores) en su taberna preferida, la Barge Inn, en la población de Honeystreet.

  • Avebury está 130 kilómetros al oeste de Londres; hay autobuses a Avebury desde las poblaciones cercanas de Salisbury, Swindon y Devizes. Honeystreet está 10 kilómetros al sur de Avebury.

04 La Atlántida japonesa

YONAGUNI-JIMA, JAPÓN

Ruinas submarinas en Yonaguni (Japón) / Yusuke Okada

La isla habitada más occidental de Japón entró en el mapa de los misterios a mediados de la década de 1980, cuando unos buceadores descubrieron una especie de ruinas submarinas, con rocas que mostraban superficies lisas, líneas y ángulos rectos. La conclusión fue que eran obra del ser humano: la Atlántida japonesa. Hoy, el debate continúa sobre si las rocas forman parte de una estructura humana antigua o se trata de una formación natural “tipo Lego”. Sea como fuere, Yonaguni se ha convertido en uno de los mejores destinos submarinistas de Japón.

  • Hay vuelos a Yonaguni-jima desde Naha, además de dos ferries por semana desde la isla de Ishigaki.

05 Misterios solo a vista de pájaro

LÍNEAS DE NAZCA, PERÚ

Petroglifo de un colibrí en Nazca (Perú). / Tom Till

Es la clase de yacimiento arqueológico que nadie podría inventar. Colibríes, monos, arañas y otras figuras gigantes, todo grabado hace 2000 años en el desierto peruano. Pero lo más misterioso es que no pueden verse desde el suelo. ¿Obra de extraterrestres? ¿Trazos de aeronautas prehistóricos? ¿Un inmenso mapa astronómico? Ninguna explicación sobre estos gigantescos petroglifos del sur de Perú coincide. Su misterio ha atraído a visitantes desde la década de 1940, cuando la arqueóloga alemana María Reiche comenzó a estudiarlas. Dedicó a ello la mitad de su vida, pero ni Reiche ni ningún arqueólogo posterior ha conseguido descifrar este conjunto de 800 geoglifos, formas, líneas rectas y dibujos en la llanura.

A nivel del suelo, la zona tiene el aspecto de un tramo anodino de tierra rojiza. Pero, cuando una avioneta alza el vuelo, las enormes figuras de una ballena, un cóndor y un pelícano se despliegan ante los ojos de los pasajeros. Hay varios museos en Nazca que intentan ofrecer alguna luz sobre el tema (Museo María Reiche, Planetario María Reiche y Museo Didáctico Antonini).

  • Las líneas están en el desierto, 20 kilómetro al norte de Nazca y hay que verlas desde el aire (aunque hay un mirador en la Carretera Panamericana Sur que ofrece una vista oblicua de algunas figuras). Los vuelos sobre las Líneas de Nazca despegan desde Nazca. Para llegar a Nazca hay muchos circuitos organizados, pero también hay autobuses a dicha población desde Lima y Arequipa.

06 Ceremonias y sacrificios entre monolitos

STONEHENGE, REINO UNIDO

Stonehenge, Gran Bretaña. / David Nunuk

Es sin duda uno de los yacimientos prehistóricos más relevantes. El venerable anillo de piedras monolíticas de Stonhenge lleva 5000 años atrayendo a peregrinos, poetas y filósofos. Se trata de un lugar místico y etéreo, un evocador eco del pasado olvidado de Gran Bretaña, recordatorio de una civilización perdida que recorrió las numerosas avenidas ceremoniales que surcaban la llanura de Salisbury. Aunque son innumerables las teorías sobre su función (desde centro de sacrificio a reloj celestial), la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta qué llevó a aquellas gentes a emplear tanto tiempo y esfuerzo en su construcción.

  • Stonehenge está a 17 km de la ciudad de Salisbury; el autobús número 3 lleva hasta él desde la estación de autobuses de Salisbury.

 07 El misterio del solsticio de invierno

NEWGRANGE, IRLANDA

Yacimiento prehistórico de Newgrange, Irlanda. / Michelle McMahon

Desde la superficie, Newgrange es solo un túmulo aplastado de unos 80 metros de diámetro y 13 metros de alto. Pero dentro alberga uno de los yacimientos prehistóricos más extraordinarios de Europa, de hacia el 3200 a.C. (unos seis siglos anterior a las pirámides egipcias) la mayor tumba de corredor de la Edad de Piedra en Irlanda. Está en el Condado de Meath, el llamado “Reino Medio”, al norte de Dublín. El propósito del túmulo de Newgrange sigue siendo desconocido. Hay quien apunta que podría ser un cementerio de reyes o un lugar para celebrar rituales, pero el alineamiento con el sol durante el solsticio de invierno sugiere una función de calendario. A las 8:20 en punto del solsticio de invierno (19-23 de diciembre), los rayos del sol naciente iluminan la hendidura que hay sobre la entrada, avanzan lentamente a través del largo pasillo e inundan de luz la cámara funeraria durante 17 minutos.

  • Con cada grupo que visita el montículo se simula un amanecer. Para visitar Newgrange durante el solsticio de invierno hay que participar en un sorteo que se celebra el 30 de septiembre. Más detalles en www.newgrange.com/solstice-lottery.htm.

08 La guarida de los extraterrestres

ROSWELL, NUEVO MÉXICO, EE UU

Extraterrestres en el Museo del OVNI de Roswell. / Robin Loznak

En 1947, en un rancho cercano a la población de Roswell, algo chocó contra la tierra. Nadie le habría dado mayor importancia si los militares no hubieran puesto tanto empeño en silenciar el hecho, lo que, para algunos, dejaba claro el asunto: los extraterrestres habían llegado.

Desde entonces, la curiosidad internacional y la ingenuidad local han transformado Roswell en una guarida de extraterrestres. Unas bulbosas cabezas blancas brillan sobre las farolas del centro, y en julio se celebra un festival UFO con un desfile de disfraces de extraterrestres, discursos de invitados y conciertos. También está el International UFO Museum y el Research Center, de visita obligada para crédulos y coleccionistas de lo kitsch.

  • Para saber más, puede visitarse el centro de visitantes donde además de recoger información, nos podemos sacar una foto con un extraterrestre.

09 Nessie, un monstruo muy familiar

LAGO NESS, ESCOCIA

Barco turístico en el Lago Ness. / Dung Vo Trung

En principio es solo un lago grande cerca de la cabecera de las Highlands escocesas, pero, en cuanto a historias y leyendas, podría tratarse de un océano. Como es bien sabido, se cuenta que el Loch Ness es el hogar de un “monstruo”, conocido cariñosamente como Nessie, una criatura con aspecto de dinosaurio que aparece estelarmente de tarde en tarde. Las historias de una criatura del lago llevaban siglos circulando, pero en 1934 la fotografía de un largo cuello y una cabeza renovó el interés por Nessie. Desde entonces ya no ha decaído, y el lago no deja de atraer a los visitantes de todo el mundo. Loch Ness se extiende entre Inverness y Fort Augustus y el circuito completo alrededor del lago abarca unos 112 kilómetros.

La ciudad de Inverness, situada al norte del lago, es la mejor base para visitar al monstruo. Drumnadrochit es la población cercana al lago, donde la locura por el monstruo invade todas sus calles en forma de tiendas de regalos repletas de peluches de Nessie, y dos centros de exposición sobre el tema.

  • Hay cruceros de una hora para buscar al monstruo, con sónar y cámaras subacuáticas, que zarpan de Drumnadrochit cada hora, todos los días de 9 a 18 horas. Para mantenerse informado de sus apariciones, www.nessie.co.uk.

10 De turismo con los alienígenas

ÁREA 51, NEVADA, EE UU

Imán para los extraterrestres y sus cazadores, se supone que esta base militar, parte de la Nellis Air Force Base, fue desde los cincuenta una zona de confinamiento para los ovnis capturados, incluidos los alienígenas de Roswell. Tan extendida estaba esta creencia que la carretera de acceso, la Highway 375 se conoce como la Extraterrestrial Highway. Sin embargo, a mediados de julio de 2013, la CIA, que siempre había negado su existencia, reconoció que la Área 51 no solo existe, sino que se creó en plena Guerra Fría para desarrollar aviones espía. Sin embargo, la desclasificación de los documentos secretos de la central de inteligencia no han hecho desistir a los amantes del misterio.
  • Terrícolas y extraterrestres pueden pernoctar en el Little A’Le’Inn, en el pequeño pueblo de Rachel, y adquirir muchos recuerdos alienígenas.

Estas experiencias y otras 990 están recogidas en el libro “1000 experiencias únicas” de Lonely Planet (GeoPlaneta). Más información en www.lonelyplanet.es.

El cambio climático provocará más turbulencias en los vuelos


El Mundo

Simulación de zonas con turbulencias.| Paul Williams

Simulación de zonas con turbulencias.| Paul Williams

Durante años el sector de la aviación civil ha sido señalado como uno de los mayores emisores a la atmósfera de CO2, el gas que más está contribuyendo al calentamiento global. Pero según asegura un estudio británico, en los próximos años también la aviación civil sufrirá directamente las consecuencias del cambio climático.

Y es que, según sostiene esta investigación publicada en ‘Nature Climate Change’, la primera que se centra en este aspecto, a medida que aumente la concentración de CO2 en la atmósfera, las turbulencias atmósfericas que sufren los aviones serán más frecuentes cuando sobrevuelen el Atlántico Norte. Además del riesgo de que aumente el número de heridos, incrementará los costes de combustible y los daños que se producen en los aviones durante estos episodios.

Según este estudio, las turbulencias serán más frecuentes y más intensas. Su intensidad podría aumentar entre un 10 y un 40%. Por lo que respecta al espacio aéreo en el que es probable que los pilotos encuentren turbulencias significativas, se incrementaría en entre un 40 y un 70%. Lo más probable, señalan los autores, es que la frecuencia con la que se producen turbulencias aumente un 100%, es decir, que se doble.

Si sigue la tendencia actual de emisiones contaminantes, la probabilidad de que haya turbulencias moderadas o fuertes aumentaría en un 10,8%, según los científicos. Este escenario podría convertirse en realidad en 2050.

El estudio, firmado por investigadores del Centro Nacional para las Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Reading (Reino Unido) ha sido presentado durante la Asamblea General que la Unión Europea de Geociencias (EGU, por sus siglas en inglés) celebra en Viena.

Corriente de chorro

Los científicos liderados por Paul D. Williams elaboraron un modelo matemático para simular los cambios que se producirán en las corrientes de chorro (‘jet stream’ en inglés) si se dobla la cantidad de CO2 presente en la atmósfera. Las corrientes de chorro son gigantescas masas de aire que se desplazan por la atmósfera. Se forman por las diferencias de temperatura entre los polos de la Tierra y el Ecuador y discurren a lo largo de miles de kilómetros.

Según explican los investigadores, las turbulencias en aire claro son especialmente difíciles de evitar porque los pilotos no las pueden detectar, ya que ni los satélites ni los radares que llevan a bordo los aviones pueden localizarlas. Estas turbulencias en aire claro están vinculadas a las corrientes de chorro que, según los científicos, se verán reforzadas por los cambios en el clima causados por el hombre.

Los investigadores mostraron cambios significativos en las turbulencias en aire claro (moderadas y severas) en la zona que atraviesan los vuelos transatlánticos a una altitud de crucero cuando se doblaba la concentración del dióxido de carbono.

Costes económicos de las turbulencias

Aparte del susto y de la molestia que las turbulencias representan para los viajeros, obligados a permanecer con el cinturón abrochado mientras se sobrevuela esas zonas, estos fenómenos causan cada año cientos de heridos e importantes pérdidas económicas a las aerolíneas.

Los científicos que firman este estudio sugieren que el aumento de las áreas con turbulencias debido al incremento de CO2 podría hacer que los vuelos fueran más largos, pues habrá que cambiar con más frecuencia las rutas para rodear y evitar la zona de turbulencias. Aumentará también, por tanto, el consumo de combustible y él, las emisiones contaminantes, estableciendo un círculo que se retroalimentaría.

Asimismo, en ocasiones las turbulencias causan daños estructurales en los aviones que deben ser reparados, con el consiguiente coste.

Según un estudio de la Flight Safety Foundation de 1998 alrededor de 10.000 personas resultan heridos cada año en todo el mundo (la mitad en EEUU) por la caída de equipaje de los compartimentos superiores debido a las turbulencias, desde pequeñas laceraciones o heridas a traumas craneoencefálicos cuyos síntomas pueden tardar en aparecer varios días. Al menos un pasajero ha muerto durante un vuelo por turbulencias: En 1997 una mujer que no llevaba cinturón murió debido a los golpes que recibió al atravesar una zona con fuertes turbulencias. Otros 74 pasajeros resultaron heridos en el mismo vuelo que cubría la ruta entre Tokio y Honolulu.

Según Paul Williams, autor principal del estudio publicado en ‘Nature Climate Change’, las turbulencias tienen en la actualidad un coste anual para las compañías aéreas de unos 150 millones de dólares (114 millones de euros). Según señala, si aumenta esta cifra probablemente serán los pasajeros los que sufran este incremento pagando más por sus billetes.

La clave de la longevidad está en los telómeros


ABC.es

Investigadores de la Universidad de East Anglia (Reino Unido) han encontrado que la edad biológica y la esperanza de vida se pueden predecir mediante la medición del ADN de un individuo. Los científicos estudiaron la longitud de los telómeros en una población silvestre de un ave de una pequeña isla del archipiélago de las Seychelles.

Publicada en Molecular Ecology, su investigación demuestra que los individuos difieren radicalmente según lo rápido que se acortan sus telómeros con la edad y que tener telómeros más cortos a cualquier edad se asocia con un mayor riesgo de muerte, por lo que la longitud de los telómeros es un buen indicador del futuro de la esperanza de vida. Este proyecto de investigación de 20 años es, según sus autores, el primero de su tipo en medir los telómeros – extremos de los cromosomas que velan por su estabilidad- a través de toda la vida de los individuos en una población silvestre.

Antecedentes

Éste no es el primer estudio que confirma el papel predictivo de longevidad de los telómeros. En enero de 2012, un equipo de Investigadores de la Universidad de Glasgow, en Reino Unido, determinó que la longitud del telómero puede ayudar a predecir la duración de la vida de un individuo, según un estudio hecho en cebras recogido que se publicó en The Proceedings of the National Academy of Sciences.

De hecho, puede que en los próximos años nuestro médico pida junto al análisis de colesterol la medida de nuestros telómeros debido a su papel clave en dos de los grandes retos de la ciencia médica: el cáncer y el envejecimiento. Cuanto mayor es la presencia de células con telómeros cortos en el organismo, mayor es el grado de envejecimiento y también de daño celular. Es, por tanto, un marcador de la edad biológica del organismo mejor que la que figura en el carné de identidad. El símil más utilizado para explicar cómo actúan los telómeros es la de los protectores de plástico que se colocan en el extremo del cordón de los zapatos para evitar que se deshilachen. Los telómeros, como los plásticos de los cordones, protegen el final de los cromosomas para evitar su deterioro cuando las células se dividen. Se estima que son tan importantes que algunos centros de investigación, como el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) llegó a un acuerdo con la empresa Life Length para explotar esta tecnología, desarrollada por el grupo de Telómeros y Telomerasa del CNIO.

Más cortos

El autor del trabajo que se publica en Molecular Ecology, David S. Richardson, explica que «con el tiempo estos telómeros se descomponen y se acortan. Queríamos entender lo que ocurre durante toda la vida, por lo que estas aves eran las más idóneas, ya que están naturalmente confinadas a una isla tropical aislada, sin ningún tipo de depredadores, por lo que podemos seguir a individuos durante toda su vida, hasta la vejez».

En el estudio, se analizaron muestras de sangre de las aves dos veces al año y se analizó la longitud del telómero. «Investigamos si, en cualquier edad, la longitud de sus telómeros podría predecir la muerte inminente y encontramos que los telómeros cortos y que se acortaban rápidamente fueron un buen indicador de que el pájaro iba a morir dentro de un año», señala el director del estudio. «También encontramos que los individuos con telómeros más largos tenían vidas más largas en general», añade.

Calidad de vida

En este sentido, explica que antes se pensaba que el acortamiento del telómero se producía a un ritmo constante en los individuos y que su longitud podría actuar como un reloj interno para medir la edad cronológica de los organismos en la naturaleza. «Sin embargo, mientras que los telómeros se acortan con la edad cronológica, la velocidad a la que esto ocurre es diferente entre individuos de la misma edad. Esto se debe a que los individuos experimentan diferentes cantidades de estrés biológico, debido a las dificultades y esfuerzos a los que se enfrentan en la vida. La longitud de los telómeros se puede utilizar como una medida de la cantidad de daño que un individuo ha acumulado a lo largo de su vida», concluye.

La investigación es importante porque mientras que estas ideas han sido investigados en el laboratorio, que nunca han sido probados en un entorno salvaje, según sus autores. Sin embargo, Richardson lamenta que «sería prácticamente imposible hacer un estudio en humanos», puesto que se necesitaría mucho tiempo para estudiar una vida humana y en los hombres también influyen otras cosas, como las enfermedades, que evitaría que fuera un estudio natural. Así, cosas como fumar, comer alimentos menos saludables y someter el cuerpo a exceso de estrés físico o mental provoca un acortamiento en los telómeros. Por ello, cuando se oye eso de «ha tenido una vida muy dura» es, según los autores de la investigación, porque ha acortado mucho los telómeros por el estilo de vida que ha llevado.

nota

La información médica ofrecida en esta web se ofrece solamente con carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario. Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

Una niña permite descubrir vestigios de los primeros moradores de Doñana


El Pais

  • La pequeña encontró piedras que permiten descubrir herramientas y utensilios neolíticos
Imágenes de herramientas y restos de cerámicas que constatan que Doñana fue un espacio habitado hace unos 5.500 años. / JULIÁN PÉREZ (EFE)

Imágenes de herramientas y restos de cerámicas que constatan que Doñana fue un espacio habitado hace unos 5.500 años. / JULIÁN PÉREZ (EFE)

Doñana contaba con pobladores en el periodo Neolítico. La existencia de estos primeros moradores conocidos del ahora espacio natural protegido ha sido posible gracias al hallazgo casual de unas piedras por parte de una niña. Los restos encontrados han resultado ser utensilios de unos 5.500 años: restos de cerámica con elementos decorativos, núcleos y trozos de herramientas de sílex, como un hacha pulimentada encontrada en buen estado de conservación a pesar de llevar milenios expuesta en el manto arenoso del parque.

“Doñana no tiene piedras y descubrirlas nos llevó a pensar que debieron ser transportadas por el hombre. Lo que hay en el espacio natural es un manto de arena que lo cubre todo”, explicó Juan José Negro, director de la Estación Biológica de Doñana. “La niña, una de las pocas que reside en el espacio, halló la piedra y se la mostró a su padre, este me la enseñó a mí y yo, a su vez, a un arqueólogo que precisó que se trataba de un núcleo de sílex. A partir de ahí, rastreamos en la zona y encontramos mucho más, pero ha sido puramente casual”, afirmó el director de EBD.

Los núcleos son una serie de cantos rodados de sílex que los antiguos pobladores golpeaban para obtener pequeñas láminas que usaban como cuchillas y una mano de mortero para molienda de grano. La investigación ha sido efectuada por la Estación Biológica de Doñana (EBD), el Consejo Superior de Investigación Científica (CSIC) y el Museo de Gibraltar, donde también se han analizado las piezas. La Estación Biológica de Doñana participa en el Gibraltar Cave Project, una iniciativa internacional que compara las similitudes del actual ecosistema de Doñana con el que se presentaba en Gibraltar en la época en las que los neandertales habitaron el Peñón.

El hallazgo revela que hace 5.500 años ya hubo actividad agrícola en el espacio protegido. “Se trata de un periodo interesante porque viene a confirmar que esos habitantes de Doñana ya podían tener algún animal doméstico y material para la caza y recolección”, sostiene Negro.Hasta la fecha las investigaciones arqueológicas se habían centrado en los restos romanos, sobre todo, en la localidad del Cerro de Trigo.

Los vestigios fueron hallados en la proximidad de la Vera de Doñana, espacio situado dentro de la Reserva Biológica que custodia el CSIC en el parque. Todas las piezas fueron encontradas en superficie, sin necesidad de realizar excavación alguna.

Los investigadores también barajan la posibilidad de que los materiales hallados procedan de poblaciones del entorno de la Bahía de Cádiz que se desplazaban a la zona para cazar, pescar y mariscar. “Hace miles de años, Doñana no se parecía nada a como la conocemos hoy. Las dunas litorales no se habían formado y la marisma no era tal. Era un lago. Los restos descubiertos quedarán custodiados en Doñana hasta que Cultura decida si los expone al público.

Los satélites ya detectan el aumento del nivel del mar


ABC.es

A escala global está subiendo 3 milímetros al año

Los satélites ya detectan el aumento del nivel del marEl nivel del mar está subiendo a razón de unos 3 milímetros al año de media. Este dato no procede de proyecciones ni de modelos climáticos, sino de las mediciones realizadas por los satélites. Los científicos han revisado 18 años (entre 1993 y 2010) de observaciones de satélite para elaborar un nuevo mapa que refleje la tendencia de expansión de nuestros mares. Y la conclusión es que globalmente el nivel de los océanos está aumentando, aunque con grandes diferencias regionales.

Así, los nuevos datos, recogidos por los altímetros de radar que viajan a bordo de varios satélites de observación de la Tierra, muestran subidas del nivel del mar a escala regional de más de 10 milímetros al año en lugares como el Mar de Filipinas, mientras que en otras regiones también se han detectado descensos del mismo orden de magnitud, como en el mar de Aral. En el caso de Filipinas, parte de esa señal refleja la gran fluctuación en los vientos y la temperatura de la superficie marina a través del Océano Pacífico, un fenómeno conocido como El Niño/La Niña-Oscilación del Sur.

De media el nivel del mar está subiendo a escala global casi 3 milímetros cada año. Esto significa que en los últimos 20 años el nivel del mar ha aumentado de media 6 centímetros. Las proyecciones del mejor escenario recogido en el cuarto informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) se referían a que para un cambio de temperatura en la última década de este siglo de entre 1,7 y 4,4 grados, el mar respondería con una subida de entre 21 y 48 centímetros.

Tendencias y variaciones

Estos datos se han hecho públicos en un simposio organizado por la Agencia Espacial Europea y que hasta el próximo día 29 tiene lugar en Venecia, precisamente una ciudad para la que la subida del nivel del mar tiene una especial importancia.

Paolo Cipollini, del Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido, explica que «muchas de las características en el mapa de tendencia indican cambios en el almacenamiento de calor y corresponden a variaciones a largo plazo en las corrientes del océano». Y esto se hace evidente si uno se fija, por ejemplo, en algunos de los movimientos de masas bien establecidas de agua, como la Corriente del Golfo a través del Atlántico Norte o la corriente de Kuroshio, que se extiende ahora desde Japón hacia el Pacífico.

Gracias a este nuevo conjunto de datos de alta resolución los científicos podrán comprender mejor las tendencias regionales y las variaciones interanuales en el comportamiento del nivel del mar. En la actualidad, se cree que los aportes más significativos proceden de la expansión de los océanos debido a que absorben más calor y al agua del deshielo de los glaciares y las capas de hielo en regresión.

El misterio de Stonehenge, resuelto


El Confidencial

El misterio de Stonehenge, resuelto

La construcción del monumento megalítico de Stonhenge ha sido siempre un misterio. (Wigulf/CC)

Como cada año, la pasada noche del 21 de junio, coincidiendo con el solsticio de verano, se reunieron en el monumento megalítico de Stonehenge unas 14.500 personas para observar el amanecer, hacer ritos paganos, disfrazarse de druida y, ya de paso, armar una buena fiesta, a juzgar por los 33 arrestos por robos, consumo de drogas o alcohol y el centenar de incautaciones de marihuana.

El monumento, que se construyó en la Edad de Bronce, entre el año 3.100 a.C y el año 2.500 a.C, ha sido siempre un misterio, y ha dado pie a numerosas interpretaciones sobre su uso y creación, a cada cual más peregrina: de su construcción alienígena a su uso prominente como altar para hacer sacrificios humanos. Pero todas estas teorías, en su mayoría de corte esotérico y anticientífico, podrían llegar a su fin.

La verdad sobre Stonehenge, tal como explica un reciente estudio llevado a cabo por cinco universidades británicas, podría ser más prosaica: el monumento, según estos investigadores, se construyó como un signo de paz entre los pueblos del este y el oeste de Gran Bretaña tras un largo periodo de conflicto.

Según el estudio, las enormes piedras del monumento, que provienen de diferentes lugares tan lejanos como el sur de Inglaterra y el oeste de Gales, podrían haber sido escogidas adrede para representar a los antepasados de algunas de las primeras comunidades agrícolas de Gran Bretaña. Esto explicaría, además, la ubicación de Sotonehenge, que se encuentra en un punto central de la isla.

¿Un monumento de unificación nacional?

Aunque los conceptos de nación y Estado no existían de ninguna manera en la Edad del Bronce, según explica el profesor Mike Parker Pearson de la Universidad de Sheffield, Stonehenge podría ser fruto del surgimiento de cierta unidad entre los pueblos británicos: “Cuando se construyó Stonehenge estaba surgiendo una cultura común compartida por toda la isla. El mismo tipo de casas, cerámicas y herramientas se estaban usando de Orkney [la isla más al norte de Escocia] a la costa sur. Esto era algo muy distinto al regionalismo de los siglos anteriores. Stonehenge fue una empresa de gran envergadura, que debió requerir el trabajo de miles de personas para mover las piedras, darles forma y levantarlas. El trabajo tuvo que requerir el esfuerzo de todo el mundo, por lo que podría haber sido un acto de unificación”.

La asociación astronómica de Stonehenge tendría pues otro significado. Los investigadores sugieren que el lugar en el que se levantó reunía ya una serie de características especiales, y podría tener, antes de la construcción del monumento, una significación especial para los antiguos pobladores de la isla. De hecho, al margen de la estructura, según se explica en el estudio, el lugar donde está emplazado Stonehenge tiene una serie de formaciones naturales que forman un eje entre la dirección del amanecer en verano y el atardecer en invierno. El profesor Parker cree que el monumento se construyó en ese preciso lugar, “probablemente porque los pobladores de la isla pensaban que era el centro del mundo”.

Una construcción genuinamente británica

La singularidad de Stonehenge es lo que ha alimentado siempre las peregrinas teorías sobre su origen extraterrestre o su influencia egipcia. Pero, según el profesor Parker, no hay nada de singular en el monumento, más allá de su hermosura y su inmenso tamaño: “Podemos encontrar todas las influencias arquitectónicas de Stonehenge en monumentos y edificios anteriores esparcidos por toda Gran Bretaña, con origen en Gales y Escocia. De hecho, los británicos del neolítico estuvieron aislados del resto de Europa durante siglos. Puede que todos los británicos se unificaran, pero no hubo ningún interés por interactuar con la gente que estaba más allá del Canal de la Mancha. Stonehenge parece haber sido el último suspiro de esa cultura de la Edad de Piedra, que se mantuvo al margen de las nuevas tecnologías, como el metal y la rueda, que se estaban usando ya en el continente”.

Los Beatles en EE UU, las imágenes nunca vistas


El Pais

  • Una exposición muestra fotografías inéditas del grupo de Liverpool durante sus dos primeras giras en Estados Unidos

17 de febrero de 1964. Los Beatles abandonaron Reino Unido y pisaron por primera vez Estados Unidos -en el aeropuerto internacional de John F. Kennedy (Nueva York)- y aunque llegaban tras un éxito rotundo de ventas con I want to hold your hand, aún sentían cierta incertidumbre sobre el recibimiento que tendrían al aterrizar. El grupo de Liverpool, encabezado por John Lennon y Paul McCartney, que acaba de cumplir 70 años, pisaban el nuevo mundo y esperaban que su éxito a este lado del océano atlántico fuera igual o superior al que habían obtenido en el viejo continente.

Una nueva exposición denominada Unseenbeatles y con 30 fotografías muestra momentos inéditos que vivieron los Beatles desde aquel día de febrero. Abarca sus dos primeras giras en EE UU y puede disfrutarse desde el 15 de junio, y durante el verano, en la galería Morrison Hotel, situada en el barrio del Soho de Nueva York. Las reproducciones de las fotos pueden ser adquiridas en el lugar de la muestra (cuestan entre 200 y unos 550 euros) o en su sitio web.

“Estamos encantados de convertirnos en el único lugar del mundo donde están expuestas y a la venta estas imágenes, algunas de las más raras y desconocidas de Los Beatles. Cualquier fan del arte, la música y de este grupo debe ver esta exposición. Es como mirar atrás en el tiempo, a la época en el que eran la banda más famosa de la tierra”, ha declarado vía correo electrónico Kira, portavoz de la galería.

El dueño de la misma, Peter Blachley, ha añadido en varios medios estadounidenses el sentido último de la muestra: “Lo que tiene de especial es que consta de fotos que fueron tomadas cuando todavía los Beatles se encontraban en plena formación, justo cuando pasaron de ser una banda de gira y empezaban a ser un grupo de estudio, y, sobre todo, es una oportunidad para los visitantes de reunirse con los Beatles en todo el recorrido hasta llegar a los álbumes Rubber Soul y Revolver”. Un periodo que muestra un momento de transición importante de la banda, según ha puntualizado Blachley.

Las instantáneas fueron tomadas por los famosos fotógrafos Gunther Curt, profesional elegido por el grupo de Liverpool para acompañarles en su gira norteamericana de 1964, también conocido por sus retratos de personalidades como Marilyn Monroe o Elvis Presley, y que falleció el 12 de septiembre de 1961 a los 68 años de un ataque al corazón, y Robert Whitaker, fotógrafo inglés que acompañó al grupo entre los años 1964 y 1966 y que murió el año pasado, el 20 de septiembre, a los 72 años. Curt ya hizo una exposición en 1989 con motivo del 25 aniversario de la banda, pero no incluyó las imágenes presentadas en esta nueva exposición.

El hijo de Gunter ha asegurado que la gran amistad que unía a su padre con el grupo de Liverpool le permitió acceder a muchos momentos íntimos de la banda durante su gira. “El estaba allí en cada viaje, en cada habitación de hotel. Sacó su salario ese mes de jugar al póker y vencer a los Beatles. Él era Beat de Los Beatles”, ha dicho Gunter alexaminer.com.

Una de las fotos de la exposición muestra al grupo durante su intervención en el programa de Ed Sullivan. Esta fue su primera actuación televisiva en EE UU, el programa fue seguido por unos 74 millones de espectadores. Las imágenes recorren, además, la llegada del grupo a suelo estadounidense, distintos conciertos y momentos especiales que hasta la semana pasada pertenecían a la memoria de unos pocos. Ahora podrán ser disfrutadas por muchos, que incluso podrán contar con una copia en su casa.

Los restos fósiles más antiguos de nuestra especie en Europa tienen unos 45.000 años


El Pais

  • Nuevas dataciones realizadas en piezas dentales halladas en Italia y en el Reino Unido aportan pistas sobre la coexistencia de los humanos modernos y los neandertales
Maxilar con tres dientes descubierto en una cueva en Devon (Reino Unido) en 1927 y ahora identificado como el resto de la especie humana moderna más antiguo de la Europa noroccidental. / CHRIS COLLINS (NATURAL HISTORY MUSEUM, LONDON) / TORQUAY MUSEUM

Maxilar con tres dientes descubierto en una cueva en Devon (Reino Unido) en 1927 y ahora identificado como el resto de la especie humana moderna más antiguo de la Europa noroccidental. / CHRIS COLLINS (NATURAL HISTORY MUSEUM, LONDON) / TORQUAY MUSEUM

Unas cuantas piezas dentales procedentes de dos yacimientos, uno en el sur de Italia y otro en el Reino Unido, descubiertas hace años pero datadas de nuevo ahora con técnicas avanzadas, se han convertido en los restos de la especie humana moderna más antiguos que se conocen. Los de Italia tienen entre 45.000 y 43.000 años. Además, estos dientes se clasificaban hasta ahora como neandertales y, como están asociados a restos de una cultura de piezas de adorno personal, se venía adjudicando ciertas características cognitivas de aquella especie desaparecida cuando ahora se ha visto que en realidad son fósiles de la humanidad moderna, nuestros antepasados directos. “Los resultados aportan pruebas fósiles de un período más largo [de lo que se creía] de coexistencia en Europa entre neandertales y humanos modernos”, escriben Stefano Benazzi (Universidad de Viena) y sus colaboradores en su artículo publicado en la revista Nature. Otro equipo, liderado por Tom Higham (Universidad de Oxford), presenta los análisis de las piezas dentales británicas, ligeramente más modernas.

El período en la prehistoria europea en que los neandertales fueron sustituidos por los Homo sapiens sapiens es uno de los más controvertidos y misteriosos que abordan los paleoantropólogos, puesto que en el plazo de unos pocos miles de años los primeros fueron sustituidos en el territorio (hasta extinguirse hace casi 30.000 años) por los segundos. Y no se ha identificado una causa determinante de esta sustitución y desaparición de una de las especies. En este escenario, los descubrimientos presentados ahora acerca de los restos más antiguos de la especie moderna no aclaran definitivamente las incógnitas, pero determinan quién es quién -y cuándo- en yacimientos clave, y ayudan a ir comprendiendo aquellos oscuros procesos.

Hasta ahora se consideraba documentada la presencia de la humanidad moderna en Europa hace entre 44.000 y 42.000 años, pero exclusivamente por vestigios como objetos hechos por nuestros antepasados y no por los neandertales. Sin embargo, los restos fósiles más antiguos tendrían entre 41.000 y 39.000 años. Por ello, Benazzi y su grupo afirman que, al determinar ahora una edad de entre 45.000 a 43.000 años para las piezas del sur de Italia, estas se convierten en “los restos humanos anatómicos modernos más antiguos que se conocen en Europa”, confirmando una rápida dispersión de la especie en el continente antes de la desaparición de los neandertales.

Se trata de dos dientes infantiles, de leche, que fueron descubiertos, en 1964, en el yacimiento de Grotta del Cavallo, en el Sur de Italia, y que se clasificaron entonces como neandertales. Las dos piezas estaban en niveles arqueológicos de lo que se conoce como la cultura Uluciense, caracterizada por ornamentos personales, herramientas de hueso y pigmentos típicamente asociados con el comportamiento humano moderno, explica la Universidad de Oxford en un comunicado. La atribución neandertal de los fósiles, por tanto, ha estado en el centro de la argumentación que sostenía que la cultura Uluciense les correspondía.

Benazzi y sus colegas han utilizado técnicas de escáner avanzadas para analizar los dos dientes de nuevo y concluyen que son de Homo sapiens sapiens. Además, han hecho nuevas dataciones del yacimiento y establecen su antigüedad de entre 45.000 y 43.000 años.

La coexistencia ahora documentada entre neandertales y humanos modernos durante varios miles de años más de lo que se pensaba “tiene importantes implicaciones en el entendimiento del desarrollo del comportamiento humano completamente moderno. Si la colonización del continente europeo fue en una o varias oleadas de expansión, así como las rutas que se siguieron, está aún por determinarse”, señala el investigador del CSIC Michael Coquerelle, que trabaja en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, uno de los miembros del equipo de Benazzi .

También el fósil británico se conoce desde hace tiempo. Es un fragmento de mandíbula superior con tres dientes, descubierta, en 1927, cerca de Torquay, en el Reino Unido, y asociada a herramientas de corte típicas de la cultura del hombre moderno, no neandertal. Esa mandíbula estaba identificada ya como perteneciente a la especie actual, pero las dataciones realizadas por radiocarbono en 1989 indicaban una antigüedad de unos 35.000 años. Ahora Higham y sus colegas explican que han aplicado una técnica más refinada y que la mandíbula, que efectivamente es de humano moderno, tiene entre 44.200 y 41.500 años. “Es, por lo tanto, el fósil anatómico conocido más antiguo del Noroeste de Europa”, escriben los investigadores. Además, señalan que esta pieza “demuestra lo rápida y amplia que fue la dispersión de los primeros humanos modernos por Europa hace más de 40.000 años”. Es descubrimiento significa que “los primitivos humanos modernos debieron coexistir con los neandertales en esta parte del mundo [noroeste de Europa], cosa que algo que muchos investigadores han dudado”.

Los hallazgos de estos dos equipos son significativos más allá de adelantar en el registro fósil la presencia documentada de la especie humana moderna. Numerosos yacimientos atestiguan el cambio desde la cultura típica neandertal (Muesteriense) tardía a la tecnología de la especie moderna (Auriñaciense), caracterizada por determinadas herramientas, ornamentos y artefactos de hueso, explican los científicos liderados por Higham. Sin embargo, continúan, son escasos los fósiles de hombre moderno asociados son los restos auriñacienses primitivos , por lo que adquiere especial relevancia la mandíbula ahora datada en más de 40.000 años.

Descubren las chimeneas volcánicas submarinas más profundas del planeta


El Mundo

  • Fueron localizadas en la depresión de Cayman, en el Caribe
  • Utilizaron un vehículo submarino con control remoto para tomar las imágenes
  • ‘Era como pasear sobre la superficie de otro mundo’ afirma el piloto

Una expedición dirigida por científicos del Centro Nacional de Oceanografía en Southampton (Reino Unido) ha descubierto las chimeneas volcánicas submarinas más profundas del mundo, conocidas como ‘fumarolas negras’, de unos 5.000 metros de profundidad en la depresión de Cayman, en el Caribe, según ha hecho público la propia institución en un comunicado.

Los investigadores utilizaron un vehículo controlado por control remoto de inmersión profunda y descubrieron delgadas espirales de minerales de cobre y hierro en el manto marino, erupciones de agua lo suficientemente calientes para derretir el plomo y unos 800 metros más profundas que las observadas con anterioridad.

Las ventilaciones del océano profundo son fuentes submarinas de aguas extremadamente calientes que surgen del lecho del mar. Los investigadores estudian las colonias de criaturas que proliferan gracias a estas columnas cálidas submarinas ya que proporcionan información sobre la vida marina en el mundo, la posibilidad de vida en otros planetas e incluso sobre cómo comenzó la vida en la Tierra.

La falla volcánica más profunda

La depresión de Cayman es la falla volcánica submarina más profunda del mundo y recorre el lecho marino del Caribe. La presión a casi 5.000 metros en el fondo de la depresión equivale a 500 veces la presión atmosférica normal. Los investigadores compararán ahora la vida marina en el abismo de la depresión de Cayman con la conocida en otras fumarolas negras para comprender la cadena de vida en el océano profundo.

Los científicos también estudiarán la química del agua caliente que sale de las ventilaciones y la geología de los volcanes submarinos donde se encuentran estas fumarolas para conocer los procesos geológicos y geoquímicos fundamentales que dan forma al mundo.

Según señala Doug Connelly, científico principal de la expedición, “esperamos que nuestro descubrimiento produzca nuevas revelaciones sobre elementos importantes para la biogeoquímica en uno de los ambientes más extremos existentes en la naturaleza”.

Bramley Murton, piloto del vehículo submarino que ha paseado por primera vez alrededor de estas respiraderos volcánicos, dice que el entorno que descubrió “era como pasear sobre la superficie de otro mundo. Los tonos multicolores de las espirales de mineral y los azules fluorescentes de las alfombras microbianas que las cubrían no se parecían a nada de lo que hubiera visto antes”.

Descubren dos nuevas especies de dinosaurio en el desierto del Sáhara


CET – El Mundo

  • VIVIERON HACE 100 MILLONES DE AÑOS
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Dos paleontógos examinan el hueso de saurópodo hhalado en el Sáhara. (Foto:AP)

Un equipo de científicos ha descubierto dos posibles especies nuevas de dinosaurio durante una expedición al desierto del Sahara. Según ha informado la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) en un comunicado, el hallazgo constituye uno de los hallazgos “más apasionantes que ha dado la paleontología en África en los últimos 50 años”.

Se trata de un hasta ahora desconocido saurópodo, un dinosaurio vegetariano de enormes proporciones, y de una nueva especie de pterosaurio, el primer reptil que desarrolló la habilidad de volar, que se considera que vivieron hace casi 100 millones de años.

Los fósiles de ambas especies prehistóricas fueron encontrados por un equipo conjunto de investigadores de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), el University College de Dublin y la Universidad Hassan II de Casablanca (Marruecos).

El hallazgo se produjo en el sureste de Marruecos, cerca de la frontera con Argelia, y los investigadores subrayaron que es “extremadamente raro” descubrir restos de estas características.

Los fósiles encontrados corresponden a un gran fragmento del pico del pterosaurio y a un hueso de un metro de longitud del saurópodo, que indica que perteneció a un animal de 20 metros de longitud.

El trabajo en el desierto del Sahara estuvo dirigido por el profesor Nizar Ibrahim, del University College de Dublin, quien destacó que “encontrar dos especímenes en una expedición es sorprendente, sobre todo teniendo en cuenta que pueden representar especies completamente nuevas”.

David Martill, paleobiólogo de la Universidad de Portsmouth, destacó que “los animales vegetarianos son poco comunes en esa región, por lo que encontrar uno de este tamaño es muy emocionante”.

“Se trata de un gran descubrimiento”, añadió Martill, quien subrayó que el hallazgo es la culminación de una búsqueda que comenzó en 1984, cuando una tormenta de arena le impidió poder excavar en el lugar donde ahora se han encontrado los restos.

El profesor Ibrahim será a partir de ahora el encargado de analizar en detalle los fósiles y determinar de manera fehaciente lo que ahora mismo es una certeza casi absoluta.

“Tras nuestro primer examen sobre el terreno, estamos casi seguros de que tenemos dos nuevas especies en nuestras manos“, dijo Ibrahim, quien estudiará los restos durante los próximos seis meses y elaborará una tesis con los resultados de la investigación.

Los paleontólogos estuvieron un mes en el desierto y recorrieron en un todoterreno más de 8.000 kilómetros, atravesando las montañas del Atlas y luchando contra tormentas de arena e inundaciones, en lo que describen como una aventura “al estilo Indiana Jones”.

Tras descubrir el hueso del saurópodo tuvieron que ir al pueblo más cercano para conseguir yeso con el que protegerlo de las fuertes lluvias que caían, lo que implicó cruzar varios ríos inundados de noche con el agua entrando por las puertas del todoterreno.

Las lluvias también les tuvieron aislados durante 4 días en la cordillera del Atlas por la crecida del río Ziz y tuvieron que bajar el hueso del saurópodo de una montaña, encima de una carretilla de madera, tras retirar miles de piedras del camino.

“Hubo un momento en el que nos cuestionamos si podríamos salir del desierto con el hueso, pero habíamos trabajado tan duro para encontrarlo que nos resistimos a dejarlo atrás. Nos costó cinco días desenterrarlo y bajarlo de la montaña”, relató Ibrahim.

Pero los problemas no terminaron ahí, añadió el profesor, porque el peso del hueso hundía constantemente las ruedas del todoterreno en las dunas, lo que convirtió el regreso en un via crucis.

Todo por la ciencia y por tener nuevas evidencias, afirmó el profesor Ibrahim, de que “hace millones de años el Sahara era un vergel tropical, en el que vivían dinosaurios gigantes, un lugar totalmente distinto al desierto de polvo que podemos ver hoy”.

Tras su estudio en Dublin, los huesos viajarán a Marruecos para ser expuestos en un museo de ciencias naturales por determinar.