La NASA encuentra 461 candidatos a planetas fuera del Sistema Solar


El Pais

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Ilustración de los candidatos a planeta de la NASA. / NASA

La misión Kepler de la NASA ha anunciado hoy el descubrimiento de 461 candidatos a planetas nuevos. Según la agencia espacial estadounidense, cuatro de ellos tendrían una dimensión algo inferior a dos veces el tamaño de la Tierra y podrían orbitar en la “zona habitable” de sus planetas, aquella donde el agua líquida podría existir en la superficie de un planeta.

Estos datos se han obtenido a través del satélite Kepler desde mayo de 2009 hasta marzo de 2011, según ha informado la NASA. Los resultados muestran un aumento constante en el número de candidatos a planetas de pequeño tamaño y en el número de estrellas con más de un planeta que orbita a su alrededor.

Los expertos tienen opiniones dispares sobre el descubrimiento. El exdirector de programas de la NASA en España, Luis Ruiz de Gopegui, resta importancia al hallazgo. Según la opinión de este experto, desde hace 30 años los científicos están buscando planetas con el objetivo, asegura, de alzarse con el premio Nobel. “Cada 15 días aparece uno nuevo. Se ha convertido en una moda”, afirma Ruiz de Gopegui. “Si hay vida, no vamos a ir hasta allí ni vamos a mandar ningún mensaje”, se lamenta.

Sin embargo, para Valeriano Claros se trata de un importante avance. El antiguo responsable de la estación de seguimiento de satélites de Villafranca de Castillo, en Madrid, cree que la novedad de este nuevo hallazgo está en el sistema utilizado, que permite estudiar la composición del posible planeta: por un lado, una suerte de fotómetro que mide la luminosidad del disco solar y, por otro, un espectógrafo que detecta una absorción de la radiación de la estrella. O más concretamente, si en ese planeta hay o no atmósfera, como sucede en Marte.

A principios de 2012, 33 candidatos habían sido confirmados

El director de la misión Kepler, Christopher Burke, señala que el telescopio de la NASA ha incrementado un 20% sus hallazgos, que suman ya un total de 2.740 planetas potenciales y 2.036 estrellas desde el inicio de la misión. Burke apunta además que los cuerpos con el mismo tamaño de la Tierra son los más numerosos entre estos hallazgos, así como las supertierras —más del doble de su tamaño—.

También se ha constatado que el 43% de los candidatos a planetas de Kepler tienen vecinos. Para identificarlos, el telescopio espacial mide el cambio en el brillo de más de 150.000 estrellas cuando los supuestos planetas pasan por delante. Se conoce como la técnica del tránsito, explica la NASA, aunque para determinar que existe un planeta orbitando la estrella se necesitan, por lo menos, tres tránsitos verificados.

De momento, la agencia espacial seguirá realizando observaciones para verificar que, efectivamente, se trata de nuevos planetas. A principios de 2012, 33 candidatos habían sido confirmados. Hoy hay 105.

Descubiertos los primeros planetas extrasolares del tamaño de la Tierra


La Vanguardia

La investigación supone un hito hacia la búsqueda de vida extraterrestre

Descubiertos los primeros planetas extrasolares del tamaño de la Tierra

La NASA anunció ayer el descubrimiento de los dos primeros planetas extrasolares tan pequeños como la Tierra. El hallazgo, llevado a cabo gracias a las observaciones del telescopio espacial Kepler, supone un hito en una larga línea de investigación que tiene como objetivo la búsqueda de vida extraterrestre.

Los dos nuevos planetas orbitan alrededor de la estrella Kepler 20, que se encuentra a 945 años luz de la Tierra y que es “muy similar al Sol”, ha informado por correo electrónico François Fressin, primer autor de la investigación, del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian (EE.UU.). Sin embargo, los planetas están demasiado cerca de su estrella para estar habitados.

Según los resultados presentados ayer en rueda de prensa y en la edición electrónica de la revista Nature, el planeta Kepler-20e, el más pequeño de los dos, tiene un diámetro un 13% menor que la Tierra y una temperatura superficial estimada en 767 grados centígrados. Su compañero Kepler-20f, tiene un diámetro un 3% mayor que la Tierra y una temperatura superficial de 432 grados. Los dos quedan, por lo tanto, fuera de la zona habitable de Kepler 20, es decir, a una distancia de la estrella en que podría haber agua en estado líquido para sustentar alguna forma de vida.

Desde el descubrimiento de los primeros planetas extrasolares en 1995, que eran gigantes gaseosos muy cercanos a sus estrellas, “los dos grandes retos han sido detectar planetas más pequeños y más fríos para llegar a encontrar astros parecidos a la Tierra”, explicó ayer Ignasi Ribas, que lidera esta línea de investigación en el Institut de Ciències de l’Espai. Con telescopios terrestres se han observado ya en los últimos años unos primeros planetas lo bastante fríos para albergar agua líquida. La NASA lanzó el telescopio Kepler en el 2009 para afrontar el segundo reto, el de encontrar planetas pequeños como la Tierra. Los resultados presentados ayer “confirman que ya tenemos la capacidad técnica para detectarlos, vamos en la buena dirección”, destaca Ribas.

El próximo hito será encontrar planetas que sean pequeños y fríos al mismo tiempo, algo que los astrónomos esperan que Kepler pueda hacer en los próximos años. El telescopio espacial necesita que un planeta pase por lo menos tres veces por delante de su estrella para detectarlo. Así, para encontrar un planeta situado tan lejos de su estrella como la Tierra del Sol, necesitará por lo menos de dos a tres años de observaciones. “Veremos cosas cada vez más parecidas a la Tierra”, afirmó ayer Nick Gautier, científico del proyecto Kepler en la NASA, en la rueda de prensa transmitida por internet. Pero “tendremos que esperar un poco más”.

Retrato de una Vía Láctea con miles de millones de planetas


El Pais

  • Los planetas extrasolares destacan en la reunión anual de la Sociedad Americana de Astronomía
Ilustración que muestra la abundancia de sistemas planetarios en la Vía Láctea. / NASA, ESA, M. KORNMESSER-ESO

Ilustración que muestra la abundancia de sistemas planetarios en la Vía Láctea. / NASA, ESA, M. KORNMESSER-ESO

La existencia de un planeta como la Tierra ha pasado, en pocos años, de considerarse tal vez una rareza del universo a ser lo normal. Las últimas investigaciones sobre población de planetas extrasolares indican que la mayoría de los 100.000 millones de estrellas de nuestra galaxia, la Vía Láctea, tienen a su alrededor planetas similares a la Tierra, Mercurio, Venus y Marte, mientras que los parecidos a Júpiter y Saturno serían más escasos. Los planetas extrasolares -más de 700 se conocen ya desde que se descubrió el primero, hace 16 años- fueron uno de los platos fuertes de la 219 reunión de la Sociedad Americana de Astronomía (AAS), una cita anual clásica de los estudiosos del cielo. Más de 2.700 científicos acudieron este año a la conferencia celebrada en Austin (Texas, EE UU). El mayor cúmulo de galaxias observado hasta ahora en el cielo a gran distancia, diversas observaciones de la materia oscura, avances en la aceleración del universo y nuevos mapas celestes.

La búsqueda y estudio de planetas en torno a estrellas diferentes del Sol está en plena ebullición, con telescopios y técnicas de observación cada vez más avanzadas. La última estimación de población de estos cuerpos en la Vía Láctea, publicada en la revista Nature, se basa en los resultados de una nueva técnica, denominada de microlente gravitacional, y en extrapolaciones estadísticas de los resultados obtenidos. Según las conclusiones de Arnaud Cassan y su equipo, podría haber unos 1.500 planetas como mínimo en un radio de 50 años luz de distancia de la Tierra, y en toda la Vía Láctea habría unos 10.000 millones de estrellas con planetas a su alrededor en la denominada zona habitable, es decir, a una distancia en la que que podría haber agua en estado líquido.

Los científicos del telescopio Kepler, que ya lleva una abultada cosecha de planetas extrasolares, presentaron en la reunión de Austin los tres más pequeños hasta ahora. Están en órbita de la estrella KOI-961, situada a 140 años luz de aquí y tienen unas masas de 0,78%, 0,73% y 0,57% de la terrestre, respectivamente.

Otro equipo anunció dos nuevos sistemas de planetas en órbita de dos estrellas en lugar de una, y los expertos se plantean que este tipo de formación doble puede ser relativamente corriente. Los astrónomos creen que podría haber planetas como la Tierra en esas condiciones. También llamó la atención en la conferencia la posible detección de un planeta extrasolar con anillos, como Saturno.

Entre los estudios del universo a grandes distancias destacó en la reunión de la AAAS el mayor cúmulo de galaxias descubierto en el universo lejano. Está a más de 7.000 millones de años luz de la Tierra y “es más masivo, está más caliente y emite más rayos X que cualquier grupo galáctico conocido a esa distancia o más lejos”, comentó Felip Menanteau. De la mano del veterano telescopioHubble ha llegado la detección de un grupo primitivo de galaxias en una fase inicial de formación, a una distancia extrema de 13.100 millones de años luz, es decir, correspondiente al universo muy joven, ya que ahora el cosmos tiene unos 13.700 millones de años.

También en el ámbito galáctico se presentó el estudio de dos grupos de galaxias que están en proceso de colisión y fusión, a una distancia de aquí de unos 5.000 millones de años luz. El fenómeno ha permitido determinar a unos investigadores que de la materia que contiene solo el 2% son estrellas y el 12%, gas supercaliente, mientras que aproximadamente el 86% se trata de materia oscura, es decir, la misteriosa sustancia que no emite ni absorbe radiación electromagnética y que no se sabe qué es, pero cuya presencia se manifiesta gravitatoriamente.

De la mano de Adam Riess, Premio Nobel de Física 2011, y sus colegas llega un descubrimiento directamente relacionado con el tema por el que ha recibido el galardón: la aceleración de la expansión del universo, que podría deberse a la llamada energía oscura. El hallazgo, también gracias al Hubble, es una supernova de tipo Ia a la enorme distancia de 9.000 millones de años luz. Este tipo específico de supernovas fue -y es- esencial en el descubrimiento de la aceleración, dado que los astrónomos las utilizan como faros para medir distancias en el cosmos y la expansión. Esta supernova, denominada SN Primo, es la más lejana hasta ahora que se ha podido confirmar con análisis de su luz. Otros científicos han presentado sus últimos trabajos sobre las características de estas supernovas tipo Ia y las estrellas progenitoras cuya explosión las genera.

Los datos del programa de rastreo del cielo SDSS (Sloan Digital Sky Survey), que ha cartografiado ya más de una cuarta parte del cielo en tres dimensiones, ha permitido a unos científicos estadounidenses calcular la distribución de materia en el cosmos desde que hace unos 6.000 millones de años hasta ahora. Es el mayor mapa de materia oscura realizado hasta ahora, según explicaron. “La forma en que las galaxias se agrupan en grandes extensiones del cielo nos indica cómo tanto la materia oscura como la ordinaria se distribuye a lo largo del tiempo y el espacio”, señaló en Austin Shirley Ho. “La distribución nos proporciona varas de medir para calcular cómo se ha expandido el universo y una base para saber qué hay en él: cuánta energía oscura, cuánta materia oscura, incluso cuántos neutrinos, y lo que resta es la materia ordinaria con la que estamos familiarizados”.

Más de mil planetas extrasolares


El Mundo

  • El astrónomo Rafael Bachiller nos descubre en esta serie los fenómenos más espectaculares del Cosmos. Temas de palpitante investigación, aventuras astronómicas y novedades científicas sobre el Universo analizadas en profundidad.

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Como resultado de los primeros cuatro meses de observaciones del telescopio espacial Kepler, la NASA ha anunciado la detección de 1.235 nuevos candidatos a planetas extrasolares. Se estima que, mediante observaciones adicionales desde Tierra, al menos el 90 % de tales candidatos serán confirmados como auténticos planetas. De entre este millar, hay 68 que tienen un tamaño similar a la Tierra, y 54 que se encuentran en las zonas habitables en torno a sus respectivas estrellas. Hay 5 planetas que pertenecen simultáneamente a ambos grupos. Estos 5 candidatos podrían ser auténticas ‘Tierras’ extrasolares.

Kepler localizando planetas

El telescopio Kepler fue lanzado por la NASA desde Cabo Cañaveral el 7 de marzo de 2009 con el objetivo específico de localizar planetas similares a nuestra Tierra. Equipado con un modesto espejo de apenas un metro de diámetro, pero con 42 cámaras digitales de unos dos megapíxeles, el telescopio observa de manera continuada una región (de unos cien grados cuadrados) en las constelaciones del Cisne y la Lira. Las observaciones consisten en la detección de las pequeñísimas variaciones de brillo que se producen en las estrellas cuando sus planetas pasan ante ellas y crean mini-eclipses (lo que en Astronomía se denomina tránsitos). La cantidad de información recogida continuamente por estos 84 megapíxeles es tan enorme que el equipo científico del Kepler decidió seleccionar los datos recogidos en el entorno de tan sólo las 156.000 estrellas más interesantes del campo de visión. De esta manera, la información que ha de ser tratada y enviada a la Tierra queda reducida a un 5 % del total.

Uno de los resultados más llamativos del Kepler, que fue relatado por Rosa Tristán en ELMUNDO.es, fue la detección de Kepler-11, un sistema de al menos seis planetas en torno a una estrella muy similar al Sol.

La NASA también hizo público hace unos días los resultados estadísticos, de sumo interés, de las observaciones que se realizaron entre el 12 de mayo y el 17 de setiembre de 2009, esto es, durante los cuatro primeros meses de operación del telescopio. Uno de los informes más completos sobre estos resultados, por William Borucki (NASA/Ames) y colaboradores, puede ser consultado aquí.

1.235 candidatos

De los nuevos 1.235 candidatos a planeta anunciados por la NASA, hay 68 que tienen un tamaño similar al de la Tierra, y en torno a la mitad de estos tienen un diámetro igual o más pequeño que el de nuestro planeta.

54 de los nuevos candidatos tienen sus órbitas en lo que se denomina la “zona de habitabilidad” de sus estrellas, esto es, la región del espacio en la que el agua puede encontrarse en estado líquido sobre la superficie del planeta. 49 de éstos tienen un diámetro superior al doble del terrestre, y algunos de ellos superan en tamaño a Júpiter. Pero hay 5 planetas situados en estas zonas habitables que tienen un tamaño similar al de la Tierra.

En este total de 1.235 candidatos, hay muchos planetas que forman parte de sistemas múltiples. Hay 115 sistemas con al menos dos planetas, 45 sistemas son por lo menos triples, 8 cuádruples, uno quíntuple y otro séxtuple (el ya mencionado Kepler-11). Cuando tenemos en cuenta que la técnica de detección del Kepler, mediante tránsitos, sólo permite detectar aquellos planetas que se encuentran en la línea de mirada desde el telescopio a sus estrellas, concluimos que la proporción de sistemas múltiples debe ser altísima.

Recordemos que los datos a que nos referimos fueron obtenidos en tan sólo unos cuatro meses de observación, esto es, en una décima parte de la duración total prevista para la misión (unos tres años y medio). Es de esperar, por tanto, que Kepler descubra muchísimos más candidatos.

Además del límite del telescopio detectando solamente los planetas bien alineados con sus estrellas, hay que destacar que las observaciones están restringidas a una superficie que representa tan sólo las 2,5 milésimas partes de la bóveda celeste. Cuando consideramos todos estos parámetros, es fácil deducir que el número de planetas extrasolares detectables en nuestro entorno galáctico podría ampliamente superar el millón.

Observaciones complementarias

Naturalmente muchos de los resultados preliminares obtenidos a partir de los datos de Kepler tendrán que ser verificados mediante observaciones desde Tierra. La región que está siendo observada por Kepler, entre el Cisne y la Lira, es visible de noche en los observatorios terrestres desde la primavera hasta bien entrado el otoño. Dentro de unas semanas comenzarán, por tanto, las observaciones exhaustivas que podrán confirmar la naturaleza planetaria de muchos de los candidatos.

Sin embargo, los candidatos más interesantes, esos 5 planetas de tamaño similar a la Tierra situados en zonas habitables, necesitarán largos periodos de observación. En efecto, la confirmación y estudio de sus características requiere la observación de al menos tres o cuatro tránsitos. Al tener periodos orbitales similares al de la Tierra (en torno a los 365 días), las observaciones tendrán que extenderse durante varios años.

Claramente, los mayores descubrimientos de Kepler están aún por llegar. Sin duda, estos fascinantes datos nos ayudarán a ponderar, desde una nueva perspectiva, nuestro lugar en el Cosmos.

También interesante

  • Otro de los descubrimientos interesantes del telescopio Kepler es el planeta denominado Kepler-10b, uno de los más pequeños de los detectados hasta ahora por el método de los tránsitos y, posiblemente, uno de los más parecidos a la Tierra identificados hasta la fecha. Su existencia fue confirmada con uno de los telescopios Keck (en Hawai) mediante la técnica de la velocidad radial. El diámetro de Kepler-10b es 1,4 veces el de la Tierra y su periodo orbital es menor de un día terrestre. El diámetro de su órbita es unas veinte veces menor que el de la órbita de Mercurio, por lo que su temperatura superficial debe superar los 1500 grados.
  • Kepler no orbita alrededor de la Tierra, sino que acompaña a esta en su órbita en torno al Sol. De esta forma, la Tierra nunca oculta el campo observado por el telescopio. Esta órbita también evita las perturbaciones gravitatorias típicas de las órbitas terrestres y ofrece una plataforma de observación de gran estabilidad. La masa total de la nave espacial supera la tonelada.
  • Posiblemente las siguientes misiones espaciales encaminadas al estudio de planetas extrasolares tendrán por objetivo principal la detección y la medida de las atmósferas de los planetas de tipo terrestre para determinar si son compatibles con la presencia de vida.

Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronómico Nacional(Instituto Geográfico Nacional).


Descubiertos 32 nuevos planetas extrasolares


El Pais

Los mundos conocidos alrededor de estrellas diferentes del Sol son ya más de 400

El suizo Michel Mayor, el astrónomo que descubrió, en 1995, el primer planeta en órbita de una estrella que no sea el Sol, ha anunciado en Madrid que su equipo ha descubierto otros 32, utilizando un detector avanzado que está instalado en un telescopio del observatorio de La Silla (Chile). Mayor ha hecho el anuncio en la conferencia Herederos de Galileo: las fronteras de la Astronomía, celebrada en la Fundación Ramón Areces, a la vez que su equipo lo hacía en el congreso Hacia otras tierras: perspectivas y limitaciones de la era del Telescopio Extremadamente grande (ELT), que se celebra en Oporto (Portugal). “En total ya se han encontrado más de 400 planetas extrasolares”, ha destacado Mayor, “pero yo diría que lo más significativo es la gran diversidad de cuerpos que vamos encontrando, tan distintos de nuestro Sistema Solar”.

La fotografía digital y los avances en computación son los verdaderos artífices de la defenestración de Plutón como planeta, reconoció ayer Michael Brown en el mismo congreso. El descubrimiento por Brown del objeto Eris, mayor que Plutón, en 2005, fue la causa de que éste dejara de formar parte de la nómina de planetas en 2006. “Cuando fue descubierto Plutón, en 1930, no se conocía su tamaño y se le catalogó como planeta sin más, porque no se disponía de las técnicas actuales para buscar objetos parecidos más allá de Neptuno”, recordó. “Hemos tenido que esperar 75 años a que la fotografía digital lo permitiese, pero son objetos muy interesantes porque cada uno de ellos contiene una pequeña parte, distinta, de la historia del Sistema Solar”.

Respecto a los exoplanetas, el equipo de Mayor tiene asignadas 100 noches al año de observación con ese telescopio de espejo principal de 3,6 metros de diámetro, del Observatorio Europeo Austral (ESO), desde hace cinco años, y ya han encontrado 80 exoplanetas en 30 sistemas planetarios distintos, “incluidos 25 con masa no superior a 20 Tierras -el menor es sólo dos Tierras”, ha explicado el astrónomo suizo. “Nuestra técnica ha mejorado mucho y sigue mejorando, de modo que creo que nos acercamos hacia la detección de algún cuerpo similar a nuestro planeta”. Este grupo de científicos utiliza una técnica indirecta para encontrar planetas extrasolares observando, con gran detalle, las perturbaciones gravitatorias que la presencia de cuerpos en órbita generan en el movimiento del astro central. ¿Para cuando una buena foto de uno de estos cuerpos? “Hacen falta nuevos grandes telescopios en órbita o los enormes observatorios terrestres que se están diseñando”, dice Mayor. “Pero podemos soñar…. si alguien observase nuestra Tierra desde lejos, como tiene continentes, vería variaciones en el color de la superficie a medida que el planeta gira. Tal vez algún día se pueda ver algo así en un planeta extrasolar, pero no sé cuándo”.

Mayor ha destacado que sus investigaciones se centran ahora en la búsqueda de planetas situados a una distancia tal de su astro que pudieran ser habitables. “Necesitamos conocer planetas con condiciones de habitabilidad para estudiar con mas detalle las posibilidades de la vida en el universo”, ha explicado. También están buscando cuerpos en torno a estrellas pequeñas y, por tanto, poco luminosas, así como exoplanetas de distinta composición. “Queremos comprender mejor el proceso de formación de nuestro sistema solar y de otros sistemas plantarios”.

Brown, por su parte, ha explicado que dada la órbita excéntrica y muy grande de Eris, que tarda en recorrer 580 años, sólo se habría podido detectar desde la Tierra, por su relativa cercanía, hace 290 años. Entonces, si hubiera habido telescopios lo suficientemente avanzados para poder observarlo, habría brillado más que Plutón, que no fue descubierto hasta 1930, cuando Eris estaba mucho más alejado.

En la conferencia de Oporto, Nuno Santos ha precisado que de los 28 planetas descubiertos con masa inferior a 20 tierras, 24 se han encontrado con el detector de La Silla, denominado Buscador de Alta Precisión de Planeta por Velocidad Radial (HARPS, en sus siglas en inglés). Esos cuerpos se llaman supertierras o neptunos. “La mayoría de estos planetas de poca masa está en sistemas multiplanetarios, con hasta cinco cuerpos cada uno”, ha explicado Santos. Los científicos están discutiendo en la ciudad portuguesa la nueva generación de instrumentos astronómicos y telescopios que se están diseñando ahora y que serán construidos por diferentes equipos de todo el mundo para descubrir otras Tierras. Prestan especial atención al futuro ELT, un telescopio terrestre gigante de 42 metros de diámetro.