La luna que salió de Marte


ABC.es

  • Rusia quiere obtener en 2020 la primera muestra de Fobos, el mayor satélite del Planeta rojo, para desvelar sus misteriosos orígenes
La luna que salió de Marte

NASA | La luna marciana Fobos contiene numerosos escombros eyectados por el Planeta rojo

Fobos es la mayor luna de Marte, un mundo rocoso y amorfo cuya superficie contiene toneladas de polvo, tierra y rocas que en el pasado pudieron pertenecer al Planeta rojo. Aunque su formación todavía es un misterio, los científicos sospechan que quizás el satélite pudo originarse, y «engordar», a partir de restos de escombros de Marte eyectados al espacio por el impacto de grandes asteroides u otros cuerpos desde hace millones de años. Esto es lo que una misión rusa, prevista para 2020, pretende descubrir. Científicos rusos quieren enviar a Fobos una nave que recoja una muestra del terreno. Según explican, sería como «catar» dos cuerpos celestes por el precio de uno.

La futura misión rusa será el segundo intento de la agencia espacial para recoger una muestra del suelo de Fobos. El primer intento se realizó en 2011, pero un fallo en el motor derribó la nave antes de que pudiera salir de la órbita terrestre. Ahora, la revista Planetary and Space Science, ha publicado una investigación científica sobre Fobos que surgió a partir de la preparación de la misión original, que, de no haber tenido problemas, todavía estaría en el camino.

Pedazos marcianos

Los científicos habían asumido durante mucho tiempo que probablemente Fobos contendría fragmentos de Marte pero los planificadores de la misión rusa querían saber hasta qué punto y dónde podrían encontrarse estos «pedazos marcianos». Para responder a estas preguntas, el equipo de James Head, profesor de ciencias geológicas en la Universidad de Brown, elaboraron un modelo inspirado en nuestra propia Luna para estimar la cantidad del regolito (roca suelta y polvo) en la superficie de Fobos que podría provenir de los proyectiles. Luego utilizaron datos gravitacionales y orbitales para determinar qué proporción de ese material llegó de Marte.

«Cuando un objeto impacta en Marte, solo una cierta proporción de material expulsado tendrá suficiente velocidad para alcanzar la altitud de Fobos, y la trayectoria orbital de Fobos intercepta solo una cierta proporción de los mismos», explica Ken Ramsley, científico que participó en el estudio. «De esta forma podemos averiguar qué proporción de material en la superficie de Fobos es marciana».

De acuerdo con estos cálculos, el regolito en Fobos debe contener material de Marte en un rango de alrededor de 250 partes por millón. Los bits marcianos deben de estar distribuidos de manera bastante uniforme por toda la superficie, sobre todo en las capas superiores del regolito, según los resultados de investigadores.

«Solo recientemente -en los últimos 100 millones de años- Fobos ha orbitado tan cerca de Marte», dice Ramsley. «En un pasado lejano, orbitaba mucho más arriba. Por ese motivo, vamos a ver de 10 a 100 veces más concentración (de materiales marcianos) en el regolito superior que a más profundidad».

Corazón helado

Pero Fobos sigue siendo un misterio. Los científicos aún no están seguros de dónde vino. Puede ser un pedazo de Marte que fue eyectado por un impacto en la historia temprana del planeta, o tratarse de un asteroide atrapado en su órbita. También existen dudas sobre si su interior podría contener cantidades significativas de agua. «Fobos tiene muy baja densidad. ¿Se debe a que tiene hielo en su interior o a que está completamente fragmentado, como un montón de escombros sueltos ? No lo sabemos», reconoce Head.

Si todo va bien, la próxima misión rusa ayudará a resolver algunos de estos misterios sobre Fobos y aprender algo más acerca de Marte en el proceso.

Un espectacular paseo sobre la superficie de Marte


ABC.es

  • Un fantástico vídeo de la sonda Mars Express muestra un mapa topográfico casi completo del Planeta rojo

Pulse para ver el video

Desde el volcán más alto al cañón más profundo, de los cráteres de impacto a los antiguos lechos de ríos y corrientes de lava, este vídeo realizado con datos de la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) recorre los impresionantes paisajes de Marte vistos desde el aire.

La Mars Express fue lanzada el 2 de junio de 2003 y llegó al Planeta rojo seis meses y medio después. Desde entonces, ha orbitado ese mundo casi 12.500 veces, proporcionando a los científicos imágenes y datos recogidos por un conjunto de instrumentos científicos sin precedentes.

Los datos se han utilizado para crear un modelo topográfico digital de la superficie casi global del planeta, proporcionando una visualización única que permite a los investigadores adquirir una nueva y sorprendente información sobre la evolución del Planeta Rojo, según informan desde la ESA.

Las imágenes de esta película fueron tomadas por la Cámara Estéreo de Alta Resolución y el vídeo fue publicado por el Centro Aeroespacial Alemán DLR , como parte de los diez años de celebraciones de la Mars Express en junio de 2013. La ESA lo ha escogido como imagen de la semana.

Hallan pruebas del «origen marciano» de la vida en la Tierra


ABC.es

  • Todos podríamos ser los descendientes de una primera forma de vida llegada de Marte en meteoritos, según una nueva investigación

Hallan pruebas del «origen marciano» de la vida en la Tierra

NASA | La Tierra y Marte

En febrero de 2009, y bajo el título de ¿Somos todos marcianos?, ABC publicaba un artículo sobre esta inquietante posibilidad. Entonces, H. Jay Melosh, profesor de Ciencias Planetarias de la Universidad de Arizona y una de las máximas autoridades mundiales en el estudio de impactos de meteoritos contra la Tierra, defendía la hipótesis de que la vida podría haberse originado antes en Marte que en nuestro propio mundo, para viajar después hasta aquí a bordo de meteoritos. Sin embargo, y aunque la idea es más que plausible, Melosh no disponía entonces de datos suficientes para afirmar que, efectivamente, la vida que conocemos no procede de la Tierra. Ahora, investigadores norteamericanos del Instituto Westheiner de Ciencia y Tecnología creen haber resuelto la cuestión.

La vida terrestre, según ha explicado este miércoles Steven Benner, uno de los padres de la Biología sintética y experto en el estudio de vida temprana, surgió en Marte y desde allí se trasladó a nuestro planeta, donde encontró las condiciones necesarias para prosperar. El “viaje” hasta aquí se llevó a cabo gracias a meteoritos caídos en Marte y algunos de cuyos escombros, lanzados de nuevo al espacio por la violencia de las colisiones, llegaron después a la Tierra con su preciosa carga biológica en una suerte de “carambola cósmica”. Benner ha expuesto sus conclusiones en Florencia, donde estos días se celebra la conferencia anual Goldscmidt, que reúne a 3.000 de los más prestigiosos geoquímicos del mundo.

La idea de la “migración” de la vida de Marte hasta nuestro planeta se basa en un buen número de hechos bien establecidos. Primero, cuando el Sistema Solar era aún joven, los climas de Marte y de la Tierra eran mucho más parecidos entre sí de lo que son hoy, de forma que la vida que surgiera en cualquiera de los dos mundos podría haber sobrevivido fácilmente en el otro. Segundo, se estima que han llegado ya hasta la Tierra cerca de mil millones de toneladas de rocas procedentes de Marte, arrojadas al espacio tras el impacto de meteoritos sobre la superficie marciana. Y tercero, se ha demostrado que algunos microbios son capaces de sobrevivir a estos tremendos impactos y, lo que es más, pueden mantenerse “en suspenso” durante los cientos, o miles de años de duración de su travesía espacial.

Por lo tanto, la idea de que la vida surgiera en uno de los dos planetas para ser después “transportada” hasta el otro, resulta más que plausible. Por último, la dinámica orbital de Marte y de la Tierra hacen que sea cien veces más fácil para una roca viajar de Marte a la Tierra que al revés. Por lo que si la vida efectivamente surgió primero allí, algunos microbios habrían podido perfectamente “trasplantarla” hasta la Tierra, de modo que todos seríamos sus descendientes.

La nueva prueba que permite a Benner afirmar que la vida terrestre surgió en Marte está en una forma mineral y altamente oxidada del molibdeno, un elemento crucial para el origen de la vida pero que, hace más de 3.000 millones de años, solo estaba disponible en Marte, y no en la Tierra. “Además –asegura Benner –estudios recientes muestran que esas condiciones favorables para la vida aún pueden estar presentes en el Planeta Rojo.

“Solo cuando el molibdeno sufre una alta oxidación es capaz de influir en la formación de la vida temprana”, asegura el investigador. “Y esta forma oxidada de molibdeno no podría haber estado disponible en la Tierra en el momento en que la vida comenzó, porque hace tres mil millones de años la superficie de la Tierra tenía muy poco oxígeno. Todo lo contrario que en Marte. Se trata de otra evidencia que hace que sea más probable que la vida llegase a la Tierra a caballo de un meteorito marciano en lugar de que empezara aquí, en este planeta”.

La paradoja del alquitrán

La investigación de Benner afronta directamente dos de las cuatro paradojas que hacen difícil para los científicos comprender en qué modo podría haberse originado la vida en la Tierra. La primera de ellas es la que el propio Benner ha bautizado como la “paradoja del alquitrán”. Todos los seres vivos están hechos de materia orgánica, pero si se añade energía (ya sea luz o calor) a esas moleculas orgánicas y se las deja después crecer a su aire, nunca terminan creando vida. En su lugar, se convierten en algo muy parecido al alquitrán.

“Ciertos elementos, como el boro o el molibdeno, parecen ser capaces de controlar la tendencia de la materia orgánica a convertirse en alquitrán, por lo que creemos que ambos resultan fundamentales para que la vida pueda dar sus primeros pasos. El reciente análisis de un meteorito marciano muestra claramente que hay boro en Marte. Y creemos que también hay allí una forma extremadamente oxidada de molibdeno”.

Según la segunda paradoja, la vida lo habría tenido muy difícil para surgir en la Tierra porque en ella había demasiada agua. De hecho, es incluso probable que el agua llegara a cubrir, en algunos momentos, la entera superficie de nuestro planeta. Y aunque el agua resulta fundamental para que la vida prospere y se desarrolle, no es adecuada para su origen. De hecho, el agua no permite que se concentre el boro en las cantidades necesarias para que la vida surja. Y, peor aún, resulta altamente corrosiva para el ARN, las moléculas geneticas más antiguas. Y si es cierto que en aquellos lejanos tiempos también había agua en Marte, también lo es que allí, en el Planeta Rojo, el agua cubría zonas mucho más pequeñas que en la Tierra primitiva.

“Las pruebas –afirma Benner- parecen indicar que todos nosotros somos marcianos, que la vida comenzó en Marte y llegó hasta la Tierra en una roca. Fue una suerte, después de todo, que acabáramos aquí, ya que sin duda la Tierra es el mejor de los dos mundos a la hora de sostener la vida. Si nuestros hipotéticos antepasados marcianos se hubieran quedado en Marte, seguramente no habría habido ninguna historia que contar”.

Viaje virtual al ‘Gran Cañón’ del Planeta Rojo


El Mundo

ESPACIO | Imágenes de la sonda Mars Express

esa.int

La sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha captado imágenes del cañón más grande del Sistema Solar, conocido como Valles Marineris, que está en la superficie de Marte y tiene 4.000 kilómetros de longitud, 200 kilómetros de ancho y 10 kilómetros de profundidad.

La ESA ha realizado un vídeo con las imágenes de la sonda, en las que se pueden observar las llanuras que separan los valles, los acantilados o las marchas en la superficie consecuencia de los movimientos de tierra.

En algunas partes del valle, Mars Express ha detectado minerales que contienen agua, lo que sugiere que, en algún momento de la historia del planeta, un río atravesó esos valles.

El cañón también está conectado con la región volcánica de Tharsis, que alberga gran volcán Olympus Mons en el planeta. Durante los periodos de intensa actividad volcánica toda la región sentía presión desde el interior hacia la superficie, lo que ha provocado un enorme estrés en la corteza.

Viaje virtual a Marte


El Mundo

ESPACIO | El planeta rojo, visto con una nitidez sin precedentes

Un viaje virtual al planeta rojo. Así puede definirse la espectacular imagen, de nada más y nada menos que mil millones de píxeles, que acaba de presentar la NASA, tras combinar casi 900 fotografías captadas por el robot Curiosity.

Esta impresionante ‘postal’ cósmica de 360 grados permite dar un giro completo y realizar un ‘zoom’ para inspeccionar cada piedra que rodea al vehículo de la agencia espacial estadounidense.

El Curiosity captó las imángenes en el lugar donde recogió sus primeras muestras de polvo marciano, bautizado como ‘Rocknest’ (nido de piedras), y permite también ver el llamado Monte Sharp en el horizonte.

“Da la sensación de estar allí y realmente muestra el poderío de las cámaras del Curiosity”, ha declarado el técnico responsable de este proyecto, Bob Deen, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), en Pasadena (California). “Puedes ver todo el contexto y también acercarte a ver cada pequeño detalle”.

El equipo de Deen ensambló el mosaico de imágenes utilizando tres cámaras diferentes del Curiosity (denominadas Mast Camera, Mastcam y Navigation). Las fotografías se tomaron entre el 5 de octubre y el 16 de noviembre de 2012.

En estos momentos el robot de la NASA está investigando la geología del planeta rojo en el Crater Gale, una zona donde ya ha comprobado que en el pasado existieron las condiciones necesarias para la vida en Marte.

El primer meteorito procedente de la corteza del planeta rojo


El Mundo

Meteorito NWA 7034 encontrado en Marruecos en 2011. | Carl Agee

Meteorito NWA 7034 encontrado en Marruecos en 2011. | Carl Agee

En toda la historia de la Astronomía se han encontrado en la Tierra 113 meteoritos provenientes de Marte. Y, desde que se encontró el primero a principios del siglo XIX, todos ellos han sido estudiados en profundidad por la ciencia. Pero nadie ha logrado demostrar de qué parte del planeta rojo proviene ni uno solo de ellos. De hecho, los últimos datos tomados por los rovers que surcan la superficie marciana, como el recién enviado ‘Curiosity’, y por los orbitadores sugieren una discordancia entre los análisis geoquímicos de los bólidos encontrados en la Tierra y los de la superficie de Marte.

Han tenido que pasar casi 200 años para que se presente el primer meteorito marciano cuya procedencia confirmada es la corteza del planeta rojo, la capa geológica más externa. El hallazgo, que acaba de ser publicado en la revista ‘Science’, corresponde a una roca basáltica de 320 gramos encontrada en Marruecos en 2011. Pero no es un meteorito más. Se trata del primero ligado con la corteza del planeta rojo, el más rico desde el punto de vista geoquímico y que compone en sí mismo una nueva clase de estas rocas cósmicas.

“Este nuevo tipo de meteorito marciano -denominado de forma técnica NWA 7034, por haber sido encontrado en el noreste de África- se asemeja de forma muy precisa a la composición de las rocas de la superficie analizados por el rover Spirit de la NASA”, explica a ELMUNDO.es Carl Agee, investigador del Instituto de Meteorítica de la Universidad de Nuevo México (EEUU) y autor principal del trabajo. “Otros meteoritos marcianos, en cambio, encajan muy pobremente con los que los rovers y orbitadores están viendo sobre la superficie marciana”, asegura el experto.

Meteorito rico en agua extraterrestre

Además, hasta la fecha, se trata del único bólido marciano datado en más de 2.000 millones de años, lo que corresponde con el inicio de la época geológica más reciente de Marte, la denominada era Amazónica que llega hasta la actualidad.

El contenido de agua que encontraron los investigadores en el meteorito deja la cantidad que alberga el resto de bólidos marcianos en niveles casi ridículos. “La química es consistente con un origen superficial y con la interacción con la atmósfera marciana”, dice Agee. La abundancia de agua, de unas 6.000 partes por millón, indica, según los autores, que el meteorito estuvo en contacto con la superficie marciana hace unos 2.100 millones de años.

“Quizá lo más apasionante es que el alto contenido de agua puede significar que hubo una interacción de las rocas con el agua de la superficie marciana o de fluidos de cometas que impactaron con el planeta rojo en aquella época”, asegura Andrew Steele, científico del Laboratorio de Geofísica de la Institución Carnegie de EEUU y autor del estudio geoquímico del nuevo meteorito.

El NWA 7034, encontrado por el rastreador y comerciante de meteoritos Jay Piatek en Aziz Habibi (Marruecos), no tiene nada que ver con ninguno de sus predecesores. “La textura del meteorito NWA 7034 no se parece en nada a ninguno de los anteriores. Está formado de fragmentos de basalto cementados, un tipo de roca que se forma tras en enfriamiento rápido de la lava volcánica”, asegura Steele.

Por ese motivo, y basándose en los estudios realizados por los vehículos enviados a la superficie de Marte y por los orbitadores que estudian el planeta rojo desde el exterior, los investigadores creen que este tipo de rocas basálticas encajan a la perfección con un origen de las capas más superficiales del planeta rojo, ya sea de la corteza o de la capa más externa del manto interno.

La NASA enviará otro robot a Marte en 2020


EL Mundo- EFE

  • La Agencia reafirma su ‘compromiso’ con la exploración ‘audaz’ del planeta rojo

1354669914_extras_ladillos_1_0Estados Unidos enviará un nuevo robot a Marte en el año 2020 tras los primeros éxitos cosechados por el rover Curiosity, que hace cuatro meses comenzó su andadura para explorar el planeta rojo, informó la Agencia Espacial estadounidense (NASA).

“Este anuncio reafirma el compromiso de la agencia para un programa de exploración audaz que cumpla con los objetivos de nuestra exploración científica y humana de nuestro país”, aseguró la NASA en un comunicado.

“Con esta próxima misión, estamos asegurando que EEUU siga siendo líder mundial en la exploración del planeta rojo, mientras se da otro paso significativo hacia el envío de seres humanos allí en la década de 2030″, dijo el administrador de la NASA Charles Bolden.

La nueva misión incluye la participación del Curiosity y el Opportunity, dos naves espaciales de la NASA, así como del Stipendi, una nave espacial europea actualmente en la órbita de Marte.

Según Bolden, “la Admnistración de Barack Obama está comprometida” con el objetivo de mandar humanos a la órbita de Marte en la década de 2030 y esta misión constituirá un paso más para alcanzarlo.

El futuro robot se diseñará en función de los resultados obtenidos por el Curiosity, que aterrizó en Marte de manera exitosa el pasado verano, lo que permitirá reducir costes en la misión y minimizar riesgos.

“El desafío de reestructurar el Programa de Exploración de Marte ha pasado de los siete minutos de terror por el aterrizaje del Curiosity al comienzo de siete años de innovación”, dijo el jefe del equipo científico del proyecto de la NASA, John Grunsfeld.

La misión se inscribe en el plan de presupuesto de cinco años que el presidente estadounidense planteó para el ejercicio fiscal 2013, y está supeditada a dotaciones futuras.

‘Curiosity’ no ha encontrado aún compuestos orgánicos en Marte


El Mundo

  • ESPACIO | Halla agua, azufre y cloro en el suelo marciano
Mosaico de los distintos tipos de suelo en los que ha estado 'Curiosity'.| NASA

Mosaico de los distintos tipos de suelo en los que ha estado ‘Curiosity’.| NASA

Se desveló el misterio. El ‘rover’ Curiosity tiene listos los análisis de suelo marciano más completos realizados hasta ahora gracias a sus sofisticados instrumentos, que según los responsables de la misión, funcionan perfectamente. El análisis de las muestras ha revelado una química compleja: agua, azufre y cloro, entre otros ingredientes, están presentes en la superficie del Planeta Rojo. Pero no ha hallado todavía compuestos orgánicos, es decir, sustancias que contengan carbono y que son los ingredientes para que pueda haber vida.

Así lo anunciaron los responsables de esta ambiciosa misión robótica durante el Congreso de otoño de la American Geophysical Union (AGU) que este lunes se ha inaugurado en San Francisco. El mayor encuentro en esta materia se inauguró en medio de una enorme expectación que dio paso a una cierta decepción tras concluir la presentación de los científicos de la NASA.

A la presentación inaugural, que se prolongó durante unos 30 minutos, acudieron los investigadores Michael Meyer, John Grotzinger, Paul Mahaffy, Ralf Gellert y Ken Edgett, que destacaron la buena marcha de la expedición del ‘rover’, que aterrizó en el Planeta Rojo el pasado mes de agosto.

Expectación sobre el hallazgo

“De momento, no hemos detectado de manera definitiva [compuestos] orgánicos en Marte, pero seguiremos buscando en los diferentes entornos del cráter Gale”, señaló, Paul Mahaffy, investigador principal del instrumento SAM (Sample Analysis at Mars), en el Centro Espacial Goddard de la NASA.

La aclaración era importante teniendo en cuenta que los rumores y las especulaciones en torno a los últimos hallazgos de ‘Curiosity’ no han cesado desde que John Grotzinger, uno de los responsables científicos de la misión, declarara durante una entrevista en la emisora de radio NPR que estaban a punto de anunciar un descubrimiento que cambiaría los libros de historia. ¿Había encontrado el vehículo robótico de la NASA rastros de vida microbiana o quizás moléculas orgánicas?

Sus palabras suscitaron tanta expectación en la comunidad científica y en las redes sociales que la pasada semana la NASA se vio obligada a emitir un comunicado afirmando que “los rumores y las especulaciones sobre grandes hallazgos en esta tempra fase de la misión eran incorrectos”. La agencia espacial estadounidense desmintió que ‘Curiosity’ hubiera encontrado compuestos orgánicos en Marte: “En este momento de la misión, los instrumentos del ‘rover’ no han detectado ninguna prueba definitiva de compuestos orgánicos marcianos”, aseguraba.

Palabras malinterpretadas

Según explicaron los científicos durante el congreso de San Francisco, la detección de sustancias durante esta primera base está siendo utilizada para probar la capacidad del laboratorio y de los instrumentos para analizar diferentes tipos de rocas y suelo marciano. “La búsqueda de componentes orgánicos en otros entornos sigue adelante”, señaló Paul Mahaffy, científico principal del instrumento SAM.

Por su parte, John Grotzinger, uno de los científicos líderes de ‘Mars Science Laboratory’, hizo alusión a su intervención en la emisora de radio que despertó la polémica. Sus palabras, sugirió, fueron malinterpretadas.

Asimismo, aclaró que en la misión de ‘Curiosity’ no va a haber un único momento, sino que será la suma de todos los descubrimientos que se vayan haciendo la que supondrá el resultado de la misión.

Un complejo sistema de instrumentos

En el comunicado de la semana pasada, la NASA aprovechó para destacar lo bien que está yendo la misión, un aspecto en el que han insistido los científicos durante la presentación: “Curiosity está sobrepasando todas las expectativas con todos sus instrumentos y sistemas de medida funcionando correctamente. Algo espectacular, para un sistema tan complejo y que está siendo controlado a gran distancia por un equipo que está en la Tierra”.

‘Curiosity’ apenas lleva cuatro meses explorando el Planeta Rojo, por lo que aún le queda mucho camino por recorrer y descubrimientos por hacer. Está previsto que su misión dure dos años, aunque teniendo en cuenta lo bien que han ido y cómo se han prolongado las misines de sus antecesores, los ‘rover’ gemelos ‘Opportunity’ y ‘Spirit’, no se descarta que su trabajo en el Planeta Rojo se prolongue.

El vehículo robótico, que pesa casi una tonelada y está dotado de una serie de sofisticados instrumentos que le están permitiendo estudiar Marte como nunca se había hecho hasta ahora, aterrizó el pasado mes de agosto.

A finales de septiembre, la NASA anunció el primer gran descubrimiento de ‘Curiosity’: encontró rocas que, según los científicos, pudieron ser modelados por por un río.

Las arañas gigantes de Marte


ABC.es

  • Captadas por una veterana sonda de la NASA, forman un paisaje diferente a cualquier lugar en la Tierra

NASA / Las arañas de Marte

La Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), la sonda de la NASA que llegó al Planeta rojo hace seis años, ha captado con su cámara de alta resolución HiRISE un paisaje diferente a cualquier lugar de la Tierra. Se trata de unos gigantescos canales con forma radial existentes en el polo sur marciano que parecen hacer honor al famoso grupo de David Bowie a principios de los 70. Se les llama arañas de Marte o, más formalmente «araneiform terrain», y aparecen en filas y en muchos tamaños.

Los científicos creen que las arañas se formaron por la erosión en la primavera marciana. Durante el invierno, una cubierta estacional compuesta de hielo seco cubre la región polar. Al llegar la primavera, el gas que sale de debajo del hielo erosiona los canales en la superficie. A medida que el gas se escapa a la atmósfera deposita el material que transporta, formando las manchas oscuras que vemos en la imagen. El resultado final es un paisaje único e inquietante que parece habitado por unas gigantescas arañas extraterrestres.

El Curiosity realiza su primer paseo en Marte


El Mundo

  • El robot se desplazó aproximadamente 4,5 metros desde el lugar donde se posó
  • Se espera que al término de su misión haya recorrido más de 20 kilómetros
  • La NASA prevé usar el sistema de toma de muestras en las próximas semanas
  • La superficie de Marte ya cuenta con el surco de “huellas” de las ruedas del explorador Curiosity, después de que completase con éxito su primer recorrido por el Planeta Rojo.

“La misión está funcionando extremadamente bien. Aquí tenéis a un director de la misión sonriente”, explicó Peter Theisenger, director de la misión en una conferencia de prensa en el Laboratorio de Propulsión, en Pasadena (California).

Theisenger precisó que Curiosity se desplazó aproximadamente 4,5 metros esta madrugada desde el lugar donde se había posado y realizó varios giros de entre 90 y 180 grados sobre la superficie de Marte, en los que no reportó ningún problema de funcionamiento. En total, el explorador necesitó cerca de 16 minutos, y le permitió enviar, además, nuevas fotografías en blanco y negro, entre ellas las que documenta las “huellas” de rueda sobre Marte, a casi casi 250 millones de kilómetros de la Tierra.

También el jefe de movilidad del Curiosity, Matt Heverly, se mostró exultante. “Tenemos un sistema de movilidad funcionando plenamente con un montón de fascinantes experimentos de exploración por delante”, dijo Heverly durante el encuentro con los periodistas.

‘Bradbury Landing’

Por otro lado, el jefe científico del Programa de Exploración de Marte, Michael Meyer, anunció que en homenaje al escritor de ciencia ficción Ray Bradbury recientemente fallecido se ha decidido bautizar el lugar donde tocó la superficie de Marte como “Bradbury Landing“.

“En su honor declaramos que el lugar donde Curiosity aterrizó sea conocido a partir de ahora como Bradbury Landing”, explicó Meyer al recordar al autor del libro “Crónicas Marcianas”, que hoy habría cumplido 92 años.

Recogida de muestras

Los científicos de la NASA prevén utilizar el sistema de toma de muestras en las próximas semanas, ubicado sobre el brazo de 2,1 metros de largo que incluye una cámara, un taladro, un espectrómetro y está diseñado para realizar el tamizado de muestras de polvo de roca y tierra con un recogedor especial. Durante los próximos días, el rover permanecerá en Bradbury Landing realizando diferentes revisiones de instrumentos y estudiando los alrededores, antes de dirigirse hacia su primera parada prevista localizada a 400 metros hacia el este-sureste, un lugar denominado Glenelg y donde confluyen tres formaciones geológicas.

Se espera que al término de su misión haya recorrido más de 20 kilómetros y registre imágenes sobre el cráter Gale desde la ladera de una montaña de 5 kilómetros de altitud.

Asimismo, la NASA informó que a través de la Cámara Química, que utiliza láser y espectrómetros, se ha podido examinar la composición las rocas donde se encuentra el explorador. De acuerdo a los primeros reportes, las rocas sugieren una composición de basalto.

El Curiosity, que aterrizó en la superficie de Marte en la madrugada del pasado 6 de agosto, ha enviado cientos de fotografías en blanco y negro y en color que han proporcionado la vista más nítida de Marte conocida hasta ahora.

El rover, del tamaño de un carrito de golf y con una tonelada de peso, llegó con una misión de dos años en la que recorrerá parte del planeta para analizar su composición y determinar si se dan, o alguna vez se dieron, las condiciones para albergar vida. Theisenger, no obstante, quiso aportar algo de cautela y recordó que “de momento, llevan 16 días de una misión de dos años”.

Tenemos un largo camino antes de que esta misión alcance todo su potencial, pero el hecho de que no hayamos tenido graves problemas en las primeras etapas es fantástico”, concluyó.