Tag Archive: Películas



La Vanguardia

  • La tienda, que ha sido escenario de películas como ‘Big’, es un imán para los turistas que visitan Nueva York, atraídos por sus enormes peluches

Screen-Shot-2014-11-18-at-3.53.05-PM_0

Nueva York. (EFE).- La legendaria juguetería FAO Schwarz de la Quinta Avenida de Nueva York, una de las más grandes y antiguas del mundo, cerrará sus puertas en julio a causa de los altos alquileres en esa exclusiva zona de Manhattan, se informó hoy.

La empresa, fundada en 1862, tiene desde los años 30 su principal establecimiento en la conocida arteria neoyorquina y ocupa desde 1986 su actual emplazamiento en las inmediaciones de Central Park.

La tienda, inmortalizada en varias películas, cerrará sus puertas el 15 de julio. Según el diario The New York Times, FAO Schwarz llevaba años negociando su alquiler con los propietarios del edificio y finalmente pactó dejar el local antes del final del contrato, en 2017.

La compañía, que fue adquirida en 2009 por Toys Us, trata ahora de encontrar un nuevo emplazamiento, aunque, de acuerdo con el periódico, es poco probable que la nueva tienda abra antes de otoño de 2016. Su actual ubicación es un imán para los turistas que visitan Nueva York, atraídos por los miles de peluches -algunos de más de tres metros de altura- y ha sido escenario de múltiples películas.

La más famosa de ellas es Big, en la que Tom Hanks, que encarna a un niño que de un día para otro se encuentra en el cuerpo de un adulto, protagoniza un baile sobre un piano gigante de la tienda, otra de sus grandes atracciones que sigue pudiendo visitarse.

Anuncios

Terra.es

Visionarios de la ciencia ficción comoJulio Verne o Gene Roddenberrysuelen recibir todo tipo de elogios por su capacidad para predecir el futuro a través de la ficción. Pero entonces, ¿por qué no reciben el mismo reconocimiento los creadores de películas como Trabajo basura o Este muerto está muy vivo? En muchos casos, a veces los menos esperados, el cine se convierte en una forma de arte profética, en la que incluso las tramas más ridículas e inverosímiles pueden devenir en historias reales meses o años después. Aquí va un espectacular TOP 7 organizado por la web Cracked:

 

Cadena Perpetua

7. Cadena perpetua. Todo el mundo conoce la historia. Andy Dufresne (Tim Robbins) es encarcelado por un crimen que no ha cometido. Un día, Andy se retira a su celda con un trozo de cuerda. Su amigo, interpretado por Morgan Freeman, teme por su vida. Pero al día siguiente, cuando los guardas abren la celda, Andy ha desaparecido por un túnel excavado detrás de un póster que cuelga de la pared.

La historia real: 15 de diciembre de 2007. Las celdas de Otis Blunt y Jose Espinosa, situadas en la cárcel de New Jersey, son descubiertas vacías por los guardas. En la pared, cuelgan sendos pósters de “mujeres en bikini”, que esconden sendos túneles, que comunican entre sí ambas celdas y una de ellas con el exterior. Los fugitivos se separan. Uno va a México, el otro a un sótano cercano. El segundo es atrapado un mes después de la fuga. El primero, un día después del segundo.

 

6. Trabajo Basura. Ron Livingstone, el protagonista de esta sátira sobre el mundo laboral, dirigida porMike Judge, decide rebelarse contra la compañía en la que trabaja. Su brillante idea: robar pequeñas fracciones de todas las transacciones de la empresa mediante un redondeo decimal. La idea es que las infracciones sean tan mínimas que la empresa no pueda percibir la infracción.

La historia realMichael Largent, un chaval de 22 años, que probablemente se durmió durante la segunda mitad de Trabajo basura, cuando la estafa se va al traste, decidió aplicar una interesante variante de la fórmula de la película: abrir 58,000 cuentas en las que ingresar micro-depósitos. En poco tiempo, Largent reunió más de 50,000 dólares, llamando la atención del FBI. Nada extraño teniendo en cuenta que los nombres de los titulares de muchas de las cuentas correspondían a personajes de dibujos animados. Sí señor.

5. Tres reyes. La película, protagonizada por Ice Cube, Mark Wahlberg y George Clooney, cuenta la historia de un grupo de soldados norteamericanos implicados en la Operación Tormenta del Desierto (la primera guerra de Irak) que se topan con un “mapa del tesoro” en Kuwait. Tras sopesar pros y contras, los soldados se lanzan en busca del tesoro.

La historia real: Días después de la toma de Bagdad, durante la segunda Guerra de Irak, la Tercera División de Infantería topó con una cubierta de cemento que escondía un botín de 320 millones de dólares. En un principio, los saldados alertaron a sus superiores del hallazgo y el dinero fue confiscado de forma oficial. Sin embargo, tras este sensato primer movimiento, el escuadrón se lanzó a la búsqueda frenética de más cobertizos secretos. Encontraron uno con 200 millones. Se llenaron los bolsillos de billetes de 100 dólares y escondieron el resto ¡tras una palmera cercana! No cabe decir que el botín fue descubierto y los militares enjuiciados.

 

4. El síndrome de China. Protagonizada por un dúo de altura (Michael Douglas y Jane Fonda) la película se convirtió en un símbolo de la lucha antinuclear. Tras comprobar los fallos de seguridad de una central nuclear, dos periodistas consiguen sacar a la luz pública los peligros relacionados con la actividad nuclear.

La historia real: El 28 de marzo de 1979, sólo 12 días después del estreno de la película, las alarmas empezaron a sonar en la planta nuclear de la Isla de la Tres Millas, en Pennsylvania. Los técnicos sucumbieron al pánico y el reactor empezó a sobrecalentarse. Pocas horas después, se detectaron altos niveles de radiación en los alrededores y la zona tuvo que ser evacuada. A la postre, nadie se vio afectado por la fuga, que algunos defienden que fue menor de lo expuesto por los medios. Lo innegable es que el escándalo, que aterrorizó a la población de todo EE.UU. sirvió de empuje para el aplastante éxito de taquilla de la película.

3. Este muerto está muy vivo. Filme emblemático de la teen movie ochentena, la película cuenta la historia de dos chicos que, tras descubrir el cadáver de su jefe, se pasean intentando convencer a todo el mundo de que aun está vivo. Un delirio tan esperpéntico como inolvidable.

La historia real: Enero de 2008. Los pensionistas David Daloia y James O’Hare son acusados de haber intentado cobrar el cheque de la seguridad social de su amigo, Virgilio Cintron, supuestamente fallecido, al que habrían llevado a cuestas hasta la oficina pública para intentar demostrar su condición de vivo. Un policía que declaro en contra de los acusados, reconoció haber detectado que Cintron no respondía a ningún estímulo y que presentaba indicios de rigor mortis. Finalmente, Daloia y O’Hare fueron puestos en libertad al no poder probarse el momento exacto de la muerte de Virgilio.

2. Heat. El clímax de esta película de Michael Mann, protagonizada por Robert De Niro y Al Pacino, estalla en uno de los tiroteos más impresionante jamás filmados. Tensa, seca, ruidosa, interminable… en esta legendaria secuencia, Mann sentó las bases del cine de acción contemporáneo.

La historia real: En febrero de 1997, Emil Matasareanu y Larry Eugene Phillips, Jr, dos de los ladrones de bancos más buscados de Norteamérica entraron en la sucursal del Bank of America de Hollywood dispuestos a llevarse una fortuna. Lo que no entraba en sus planes era que un policía los identificase a su entrada al banco, con lo cual todo un destacamento de policías los esperaba a la salida. Entonces se desató uno de los tiroteos más violentos de la historia de América, conocido como el North Hollywood Shootout. 17 personas resultaron heridas. Matasareanu y Phillips iban equipados con resistentes chalecos antibalas, lo que les permitió resistir durante interminables minutos. Después de recibir 11 balazos, Phillips se pegó un tiro en la cabeza. Matasareanu murió tras recibir 27 impactos de bala.

1. The Lone Gunmen. En 2001, los creadores de Expediente X decidieron lanzar un spin-off de la serie, protagonizado por los frikis de las teorías conspiratorias que servían de recurso cómico en la serie original. En el piloto, emitido en marzo de 2001, los escritores dieron con una idea tétrica: desenmascarar una conspiración gubernamental que proponía estrellas un avión de pasajeros en el World Trade Center. ¡Y todo esto seis meses antes del fatídico 11/S!

La historia real: Lamentablemente, no se hace necesario contra demasiado. Todo el mundo conoce a la perfección los más terribles detalles del mayor atentado terrorista de la historia. En todo caso, los sorprendente aquí es la proximidad entre la idea televisiva y el acontecimiento real, lo que llevó a los guionistas de The Lone Gunmen a reiterar hasta la saciedad que ellos nunca fueron conscientes de que lo que estaban escribiendo se estuviese gestando en la realidad.


Terra

La relación entre el cine y la tecnología es una de las más fructíferas de la historia del arte. De hecho, podría decirse que el cine es el arte tecnológico por antonomasia. Con esto en mente, no es de extrañar la fascinación que el séptimo arte ha demostrado por los adelantos de la ciencia. Podría decirse que el cine vive permanentemente con un ojo puesto en el futuro, especulando sobre las posibilidades ofrecidas por las nuevas tecnologías. Hay ocasiones en las que el cine (la ficción) se adelante a su tiempo; sin embargo, hay otras veces en las que el cine se equivoca. Esas profecías tecnológicas erróneas son lo que nos proponemos explorar en este post de la mano de la web ScreenJunkies.

He aquí las predicciones tecnológicas fallidas del cine.

Mentes maestras (1997). Como muchas otras, esta película tiene como protagonistas a un grupo de chavales que han convertido el “hackeo” informático en su pasatiempo predilecto. Y en este caso cabe decir que el fallo de la película no está tanto en el fondo (realmente, el poder de los hackerse han convertido en una realidad) como en la forma (su ingenua aproximación a la cuestión). En resumen, podría decirse que el filme trata toda la cuestión del pirateo informático como si se tratara de un juego de niños. Y no es tanto que los piratas sean personajes infantiloides; el verdadero problema está en la manera en que las empresas se defienden de los ataques. En varias escenas de “pirateo”, el hacker penetra en el sistema de una gran empresa y, al ser localizada su intrusión, el sistema de defensa de la corporación se limita a advertirle de que ha sido detectado. Nada de bloqueos o contraataques. Está claro que los creadores de la película no eran conscientes del verdadero peligro oculto tras el pirateo informático, que hoy en día se ha demostrado capaz de poner en jaque a multinacionales o naciones enteras.

El cortador de césped (1992). Hay periodos en los que una tecnología se vuelve omnipresente en la ficción fílmica. Uno de los casos más flagrantes fue el de la realidad virtual en el cine de los noventa. Por unos años, pareció que la realidad virtual iba a cambiar el mundo. Todos nos íbamos a quedar en casa enganchados a nuestros sistemas de fantasía sensorial-intelectual (ha pasado, pero por culpa de Internet, no de la realidad virtual). En El cortador de césped, el poder de la realidad virtual se llevaba hasta extremos esperpénticos. En el filme, un científico interpretado por Pierce Brosnan utilizaba la nueva tecnología para desarrollar el cerebro de personas con problemas de aprendizaje. Pero claro, la cosa se iba de madre cuando un sistema informático inoculaba el MAL en un inocente chaval interpretado por Jeff Fahey. Simplemente delirante.

Acoso (1994). A la hora de discutir acerca del uso innecesario de la realidad virtual en la ficción es imposible no referirse a la película Acoso, en la que el bueno de Michael Douglas es acusado erróneamente de acoso por parte de su nueva jefa, la temperamental y fogosa Demi Moore. En su camino por desvelar la verdad, Douglas lleva a cabo uno de los ejercicios más absurdos de búsqueda informática de la historia del cine. Enfundado en un casco de realidad virtual y subido a una cinta para andar, el tipo se adentra en el sistema informático de la empresa. Los creadores de la película no imaginaron que, en el futuro, las búsquedas informáticas se resolverían con el clic del ratón o el clac de una tecla.

Juegos de guerra (1983). En este caso, vale la pena ser comprensivos, dado que hablamos de una película de 1983, un tiempo en el que la idea de “estar on-line” sonaba a rito esotérico. Aun así, la película es un festival de inconsistencias. La idea central clama por su absurdidad: el Gobierno de los Estados Unidos decide poner la suerte de su programa nuclear en manos de un poderoso ordenador (eso ya es difícil de creer) y, por desgracia, la máquina confunde los inofensivos juegos informáticos de un nerd con una amenaza que merece el estallido de la Tercera Guerra Mundial. Finalmente, un informático muy listo descubre la manera de hacer entrar en razón a la máquina ¡haciéndola jugar al tres en raya! Sí señor.

Hackers (Piratas informáticos) (1995). Hemos visto ya algunos casos en los que la ficción no supo advertir los peligros potenciales que podían suponer los hacker. Aquí nos encontramos con el caso contrario: la presentación de los piratas como ser súper-poderosos, imbatibles y guapísimos (ahí está Angelina Jolie para demostrarlo). Los hackers de la película pueden hacer lo que les venga en gana; no hay límites ni barreras. Esta idea se confirma en una secuencia en la que, para pasar el rato, los piratas se divierten en un tejado de Nueva York mientras escriben lemas subversivos en las ventanas del skyline de Manhattan controlando las luces de las diferentes oficinas.

Operación Swordfish (2001). Lo de esta película es pura ingenuidad pre-11-de-septiembre. En equipo de maestros del pirateo se lo montan para sablearle al Gobierno de los Estados Unidos 9.5 billones de dólares y luego consiguen escapar simulando su propia (y explosiva) muerte. Sí, claro. Convencer a los servicios secretos americanos de tu propio fallecimiento es así de fácil, sobre todo cuando acabas de dejarles sin blanca. Y lo mejor de todo es que el ataque informático se realiza desde un club nocturno de ManhattanNueva York.

A %d blogueros les gusta esto: