La vida social del antiguo Egipto, en un papiro


ABC.es

  • Una invitación a una cena y una carta de un joven a su madre, documentos redescubiertos en la biblioteca de la UBC
UBC LIBRARY Papiro redescubierto

UBC LIBRARY | Papiro redescubierto

Un recordatorio de invitación a una cena y una conmovedora carta de un joven a su madre ofrecen una rara visión de la vida cotidiana en el antiguo Egipto, gracias a un redescubrimiento reciente en la biblioteca de la Universidad de la Columbia Británica (UBC- University of British Columbia). Se cree que los dos pequeños fragmentos de papiro, que caben en la palma de una mano, son los primeros de su tipo en el oeste del Canadá. Ambos fueron excavados en Egipto, y se llevaron a la UBC en la década de 1930 a través de la Universidad de Michigan.

«Revelan detalles íntimos de la vida en el Egipto romano», afirmó Toph Marshall, profesor del departamento de los estudios clásicos de la UBC. «Estos documentos son una ventana a un mundo perdido, dejando al descubierto las actividades diarias de la gente común». La invitación, similar a una tarjeta de visita de la Inglaterra victoriana, convoca a los huéspedes «para comer en el sofá del señor Sarapis». Mientras tanto, en la carta el joven le desea salud a su madre y pide que le visite pronto.

El material de los restos es la planta del papiro, una caña utilizada para producir el equivalente antiguo del papel. Están escritos en griego, y datan del periodo de dominanción romana en Egipto hace unos 1.800 años. Las piezas estaban almacenadas en la Biblioteca de la UBC, colección de Libros Raros y Colecciones Especiales (RBSC), desde la década de 1930. Sin embargo, fueron mal catalogados y permanecieron desapercibidos junto a otras colecciones, donaciones y proyectos que tenían prioridad. Todo cambió en 2014, cuando el Chelsea Gardner -una estudiante de doctorado en la UBC- se acercó a la sección con el fin de obtener algunas tablillas de arcilla babilónicas para un proyecto de digitalización titulado «De la piedra a la pantalla».

Marshall y sus colegas ya han escrito un documento sobre los papiros y lo han presentado para su publicación. Marshall también tiene la esperanza de usar los artículos como herramienta de enseñanza para los talleres y sesiones de clase en papirología y paleografía. Además, la Biblioteca ha digitalizado los papiros. Si bien estos son los únicos ejemplos de su tipo en la RBSC, puede haber nuevas incorporaciones. «Nos encantaría desarrollar una colección de Egiptología material similar a nuestra colección de manuscritos medievales», dijo Katherine Kalsbeek, jefe de la RBSC.

Científicos encuentran el evangelio en papiro más antiguo dentro de una momia egipcia


web

  • Los científicos creen que su origen se remonta al primer siglo de nuestra era.
  • Lo que supone una gran novedad pues, hasta ahora, las copias más antiguas de los evangelios databan del siglo segundo después de Cristo.
  • Este evangelio es uno de los cientos de documentos hallados que analiza el equipo de Evans, compuesto por más de tres decenas de expertos.

Un grupo de científicos encontró la copia más antigua que se conoce hasta ahora de un evangelio en un papiro que fue reutilizado para crear la máscara de una momia egipcia, según explicó Craig Evans, doctor en Estudios Bíblicos y uno de los responsables del descubrimiento. Se trata de un fragmento del evangelio de San Marcos, encontrado hace tres años y que, ahora, un grupo de expertos de la Universidad evangelista de Acadia (Canadá) sitúa como el primer manuscrito del Nuevo Testamento de la Biblia del que se tiene conocimiento. Los científicos creen que su origen se remonta al primer siglo de nuestra era, entre el año 80 y el 90 D.C., lo que supone una gran novedad pues, hasta ahora, las copias más antiguas de los evangelios databan del siglo segundo después de Cristo.

Los expertos creen que alguien escribió un fragmento del evangelio en el papiro y que, luego, otras personas reciclaron este material, muy caro en la época, para elaborar la máscara funeraria.

Este tipo de “máscaras de papel maché” solían utilizarlas las clases humildes y no tenían nada que ver con las máscaras de oro y joyas que cubrían los rostros de los grandes faraones, detalló Evans. Se cree que San Marcos escribió su evangelio en Roma, a donde había acompañado a San Pedro, pero, ¿cómo viajó la copia desde Roma a Egipto? El experto afirma que el camino no es tan largo.

“En el Imperio Romano el correo se movía casi a la misma velocidad con la que lo hace ahora. Una carta escrita en Roma podía ser leída en Egipto en unas semanas. Marcos escribió su evangelio al final de la década de los 60 después de Cristo, así que era posible encontrar una copia en Egipto en la década de los 80”, argumenta. Para conseguir saber la fecha de los papiros, los científicos se valieron de una técnica que permite deshacer el pegamento que une los papiros de las máscaras sin dañar la tinta, de forma que los textos se pueden seguir leyendo con la misma claridad. Este evangelio es uno de los cientos de documentos que analiza el equipo de Evans, compuesto por más de tres decenas de expertos. “Estamos recuperando antiguos documentos del primero, del segundo y del tercer siglo después de Cristo.

No solo documentos bíblicos, sino también textos griegos clásicos o cartas personales”, explicó Evans, que detalló que algunos de los documentos que analizan son del poeta griego, Homero, autor de grandes obras clásicas como La Odisea. En el caso del fragmento del evangelio de San Marcos, las pistas las dieron el resto de papiros que formaba la máscara, su diseño y decoración, así como el estilo de la escritura y la datación del material mediante el isótopo carbono-14. A finales de año, los científicos darán a conocer en una revista especializada sus descubrimientos y solo entonces el público sabrá cuáles son las líneas del evangelio de San Marcos que se escondía entre los papiros de una máscara egipcia.

El papiro del ‘Evangelio de la esposa de Jesús’ podría ser verdadero


La Vanguardia

  • Los científicos creen que la tinta y la composición muestran que no se trata de una falsificación moderna
El papiro del 'Evangelio de la esposa de Jesús' podría ser verdadero

Fragmento del papiro ‘Evangelio de la esposa de Jesús’ Harvard

Barcelona (Redacción). – El papiro conocido como Evangelio de la esposa de Jesús podría ser verdadero. Los científicos que lo han analizado creen que la tinta y la composición muestran que no se trata de una falsificación moderna.

Según explica The New York Times, el fragmento que se conserva, y que fue descubierto por Harvard en 2012, podría tener una procedencia “muy probablemente” antigua, pese al escepticismo del hallazgo. Sorprendía, sobre todo, la frase que se puede leer en él: “Jesús les dijo: Mi esposa …”.

El fragmento de papiro ahora ha sido analizado por profesores de ingeniería, química y biología de la Universidad de Columbia, de la Universidad de Harvard y del Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Los resultados de las pruebas no demuestran que Jesús tuviera una esposa, o discípulos mujeres, sólo que es más probable que sea el fragmento de un manuscrito antiguo que una falsificación.

James T. Yardley, experto en ingeniería, afirma que el carbono negro es “perfectamente compatible” con otros manuscritos que datan del 400 aC al 800 dC.

Del papiro del siglo III a la Biblia del ‘Apollo 14’


El Mundo

  • El Vaticano acoge una insólita muestra de los tesoros relacionados con las escrituras de una fundación de EE UU

El Papiro Bodmer XIV-XV, el texto más antiguo que recoge el Nuevo Testamento.

 

La joya indudable es el Papiro Bodmer XIV-XV, el texto más antiguo del Nuevo Testamento, escrito a comienzos del siglo III, pero es posible que a algunos de los que se acerquen a la exposición Verbum Domini II –abierta hasta el 22 de junio en el Brazo de Carlo Magno, las galerías situadas bajo la columnata de la plaza de San Pedro—les pueda llamar más la atención la Biblia Lunar, un chip de cuatro centímetros cuadrados que el astronauta Edgar Mitchell llevó en 1971 a la Luna durante la misión Apollo 14. El viaje de la Biblia de un extremo a otro del tiempo y el espacio –de los confines del pasado a los del universo—marca el sentido de una exposición promovida por la Green Collection, una fundación protestante de Estados Unidos, y patrocinada por el Vaticano a través de la Biblioteca Apostólica y del Pontificio Instituto Bíblico.

Su rector desde 2008, el jesuita español José María Abrego de Lacy, fue el primero en recibir, hace ya cuatro años, la propuesta de la fundación Green para organizar en el Vaticano una exposición que explicara el viaje de la Biblia por el mundo. “Ya hicimos una exposición hace dos años”, explica el padre Abrego, “que contaba la forma en que la Biblia se ha ido conservando a través de todos los accidentes, el fuego, las inundaciones e incluso las guerras. La fundación Green fue creada por el presidente de Hobby Lobby, una compañía estadounidense dedicada a la compraventa de artesanía, y desde hace años se dedica a coleccionar textos bíblicos y todo tipo de objetos relacionados con la Biblia. Ya cuentan con 40.000 piezas, algunas de un valor incalculable. Ellos son protestantes, pero buscan siempre el entendimiento con todos. Ahora están haciendo una exposición en Israel y ya hicieron otra en Cuba a la que tuve la oportunidad de asistir. No sé cómo se las arreglaron, pero organizaron, nada menos que en La Habana, una exposición sobre la Biblia promovida por una fundación de Estados Unidos. El caso es que se hizo y tuvo una gran acogida. A mí me maravillan estas cosas”.

La Biblia Lunar de la misión ‘Apollo 14’.

De los 200 manuscritos antiguos y documentos bíblicos que se muestran en la exposición –que toma su nombre de la exhortación apostólica Verbum Domini de Benedicto XVI–, el padre Abrego elige uno sin dudarlo: “Hay una serie de piezas que son de enorme valor. Unas pertenecen a la fundación Green y otras han sido aportadas por la Biblioteca Vaticana, que, por ejemplo, ha prestado para la exposición una auténtica joya, el Papiro Bodmer XIV-XV, que es el texto más antiguo que tenemos del Nuevo Testamento. Es de comienzos del siglo III e incluye el final del Evangelio de Lucas y el principio del Evangelio de Juan. Eso nos permite saber que ya en el doscientos y algo estaban los evangelios escritos y en orden. No hace mucho, ese papiro [el más antiguo de los 22 descubiertos en Egipto en 1952 y comprados por el bibliófilo suizo Martin Bodmer] iba a ser subastado por sus propietarios para superar ciertas dificultades económicas, pero Frank Hanna, un hombre de negocios de Atlanta (EE UU), logró comprarlo –no sabemos por cuánto– y se lo regaló en 2007 a Benedicto XVI. Ese papiro es sin ninguna duda la joya de la corona de esta exposición”.

Pero hay más. “Otra pieza que también es muy impresionante”, continua el padre Abrego, “es el Códice Vaticano, el más antiguo que existe en el mundo de la Biblia completa, del siglo IV. Todo el códice –se llama así a los libros anteriores a la invención de la imprenta—está suelto y se exponen dos páginas del original y un facsímil del códice completo. Pero a mí también me impresiona mucho un palimpsesto [manuscrito antiguo que conserva las huellas de una escritura anterior] que contiene una carta de Calixto en siriaco, pero escrita sobre un trozo de la Biblia en arameo, que ahora con los medios actuales se puede leer perfectamente. Antes era muy común. Tenían un papiro viejo con algo que no interesaba o no se entendía, se borraba y se escribía encima”. El rector del Instituto Bíblico Pontificio se refiere al Codex Climaci Rescriptus. La capa superior del texto contiene algunas obras teológicas del monje del siglo VI Juan Climaco que fueron copiadas en siriaco en el siglo IX. Sin embargo, el texto subyacente está compuesto de porciones de ocho manuscritos diferentes, dos en griego y los otros seis en arameo palestino cristiano.

Pero además se puede contemplar uno de los 13 rollos originales de la Torá –Biblia Hebrea— de la sinagoga china de Kaifeng, abandonada en 1810 tras la muerte del último rabino chino de aquella comunidad judía. O un facsímil de la Piedra de Rosetta, descubierta en 1799, producido por el Museo Británico. O la Biblia indígena del clérigo inglés John Elliot, la primera impresa en América entre 1660 y 1663. O, barriendo para casa, la primera edición completa de la Biblia en imprimirse en hebreo, arameo, griego y latín. Se trata de una Biblia multilingüe producida por eruditos en la Universidad Complutense entre 1514 y 1517 y que fue de enorme valor para los primeros traductores bíblicos.