«Bienvenidos a Palacio»: Patrimonio abre las puertas de 13 casas nobles de Madrid


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Los años 60 y 70 del siglo pasado acabaron con buena parte del esplendor palaciego que iluminó paseos madrileños, como el de la Castellana. La piqueta, fiel aliada de la especulación urbanística, se llevó por delante una veintena de palacios que hoy harían las delicias de los amantes de la arquitectura. Sin embargo, la capital aún conserva buenos ejemplos de las adineradas residencias de banqueros y aristócratas, nobles y nuevos ricos que los siglos pasados transformaron parte de la ciudad en una postal idílica. Para conocer su historia y la importancia de los que aún quedan en pie, la Dirección General de Patrimonio Cultural presentó ayer la tercera edición de «Bienvenidos a Palacio». Una cita que abrirá progresivamente las puertas de 13 palacios únicos desde el 27 de febrero hasta el mes de julio.

Tras sus muros se celebraron las mejores fiestas de la época y en sus estancias durmieron buena parte de los protagonistas de los siglos pasados. En febrero y marzo abrirán sus puertas al público el palacio de Santoña, la que fuera residencia de José Canalejas y actual Cámara de Comercio de Madrid, en la calle de las Huertas. También el palacio Bauer, hoy sede de la Escuela Superior de Canto, adquirido en el siglo XIX por el banquero húngaro y otrora epicentro de las fiestas musicales más exclusivas. El de Buenavista, Cuartel General del Ejército, también estará abierto hasta abril. El soberbio edificio estuvo ligado a la Casa Real hasta 1816, año en el que paso a formar parte de los bienes del Ejército. Allí llegó a vivir Isabel de Farnesio, madre de Carlos III. Por él han pasado, entre otros, los generales Prim y Espartero, Miguel Primo de Rivera y Manuel Azaña.

En abril, será el turno del palacio de Zurbano, cuyas dependencias albergan el Ministerio de Fomento. Este edificio es uno de los ejemplos de los «hotelitos» que la aristocracia madrileña levantó en Chamberí a finales del siglo XIX. Allí nació la Reina Fabiola en 1928, fallecida en diciembre de 2014, que salió de esta casa en 1960 para casarse con el Rey Balduino de Bélgica.

 

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) también recibirá en abril a quienes deseen visitar el mejor ejemplo de modernismo en Madrid: el palacio de Longoria. El de la Infanta Isabel de Borbón, Cuartel General del Mando Aéreo General, será la tercera de las residencias que estarán abiertas ese mes. Tras la proclamación de Alfonso XIII en 1902, la reina madre y las infantas abandonaron el Palacio Real, instalando su residencia en este exclusivo edificio de Argüelles.

En el mes de mayo, la iniciativa llegará al Palacio de Fernán Núñez, perteneciente a la Fundación de Ferrocarriles Españoles. Es uno de los mejores conservados de la capital y aún conserva su fantástico salón de baile, escenario de muchas de las fiestas nobles de la época del Romanticismo.

El palacio de la Duquesa de Parcent, sede del Ministerio de Justicia, será otro de los edificios abiertos en mayo. Según los expertos, constituye uno de los ejemplos de palacete urbano con jardín trasero característico del siglo XVIII.

Solo 3.500 afortunados

En junio, el palacio de Amboage que ocupa la Embajada de Italia será el protagonista. Sus estancias fueron ayer las encargadas de presentar la tercera edición de esta idea. El acto contó con la directora general de Patrimonio Cultural, Paloma Sobrini, que explicó que la iniciativa ha sido un «éxito rotundo» en años anteriores. Esta vez, sólo 3.500 personas podrán disfrutar de ella.

Los palacios de Godoy y de Fontalba también abrirán sus puertas en junio. El primero es Bien de Interés Cultural desde 1962 y acoge el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. El segundo permanecerá abierto en julio y es la casa de la Fiscalía General del Estado.

El Palacio del Marqués de Salamanca –obra de Narciso Pascual y Colomer, arquitecto del Congreso de los Diputados– y el Palacio Marqués de Villafranca, rescatado tras ser un restaurante, cerrarán la edición en julio. Son las sedes de la Fundación BBVA y de la Real Academia de Ingeniería, respectivamente.

 

La Casa de las Siete Chimeneas, la leyenda del palacio maldito de Madrid


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  • Una mujer que se pasea por sus tejados y la muerte de la amante de Felipe II en su noche de bodas alimentan una historia de fantasmas
La Casa de las Siete Chimeneas, la leyenda del palacio maldito de Madrid

La conocida como Casa de las Siete Chimeneas se encuentra en la Plaza del Rey, a pocos pasos de la fuente de la Cibeles. Este edificio fue el nido de amor del capitán Zapata y de su esposa Elena. Pero la felicidad de su maridaje duraría poco, ya que Zapata falleció en la guerra de Flandes. Poco después, la mujer apareció muerta en su dormitorio. Jamás se aclararon las causas de su fallecimiento. Tampoco ayuda que el cadáver desapareciera sin dejar rastro. Desde entonces, se dice que el fantasma de una mujer camina entre las siete chimeneas que coronan el tejado del palacete. Pero no es la única fantasmagórica historia.

Pasados los años, éste sería también el hogar de un anciano rico y su mujer, ambos unidos a raíz de un matrimonio de conveniencia. La relación se truncó cuando la misma noche de bodas la joven se suicidó. A partir de entonces, se rumorea que por las noches su espíritu, despechado, se asoma por los balcones de la casa, tintineando unas monedas. Parece ser que regalo del rey Felipe II de quien fue amante.

Arqueólogos descubren un palacio maya con 2.000 años de antigüedad


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  • Es la evidencia arquitectónica encontrada más antigua de la cultura maya
 EFE Un palacio maya descubierto en el sureño estado mexicano de Chiapas

EFE | Un palacio maya descubierto en el sureño estado mexicano de Chiapas

Un grupo de especialistas mexicanos ha descubierto un palacio maya con unos 2.000 años de antigüedad en el yacimiento arqueológico Plan de Ayutla, en el estado de Chiapas, informaron hoy fuentes oficiales.

“El descubrimiento constituye la primera evidencia arquitectónica de una ocupación tan temprana entre las antiguas urbes mayas de la cuenca del Alto Usumacinta”, en el municipio de Ocosingo, indicó en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La institución precisó que en esa zona arqueológica de la Selva Lacandona encontraron evidencias del palacio maya de principios de nuestra era, además de un enterramiento de entre los 900 y 1000 años, los cuales se prevé que sean abiertos al público el año próximo.

El director del proyecto, Luis Alberto Martos, explicó que este nuevo descubrimiento se localizó en un patio hundido ubicado en la Acrópolis norte del yacimiento arqueológico, el cual representa la primera evidencia de una ocupación temprana entre el año 50 a.C. y el 50 d.C. entre las antiguas urbes mayas en el Alto Usumacinta.

Martos agregó que hasta ahora las evidencias más antiguas eran del año 250 d.C., aunque existían restos cerámicos de al menos un siglo antes.

Precisó que el palacio descubierto está conformado “por cuartos con muros de casi un metro de ancho, cuyas esquinas están redondeadas, un rasgo temprano de la arquitectura maya”.

Añadió que en una época posterior, los mayas desmontaron la construcción y rellenaron la plaza para elevar el nivel de los demás edificios, por lo que “los restos del palacio temprano se preservaron al quedar debajo”.

Las construcciones posteriores se edificaron entre los años 250 y 800 d.C. y corresponden a los períodos del Clásico temprano y tardío, cuando este sitio jugó un papel político fundamental.

Según una hipótesis, esta ciudad fue el centro político del que partió el linaje fundador de Bonampak, y estuvo subordinado en distintas etapas a Toniná, importante urbe con la que guarda rasgos similares en algunos elementos arquitectónicos, como la cancha de Juego de Pelota y las grecas que decoran los edificios, indicó el especialista.

Agregó que las investigaciones permitirán profundizar en la interacción e integración política en esta región, “una zona donde varios señoríos estuvieron en pugna y libraron batallas y formaron alianzas”.

El arqueólogo explicó también que el trabajo en ese yacimiento han permitido conocer la larga secuencia de ocupación de principios de la era actual hasta el año 1000 d.C, que supone un periodo de “diez siglos reflejados en la arquitectura del lugar”.

Detalló que este sitio tiene unas estructuras muy complejas. “Tiene tres acrópolis y tres plazas principales, disposición que cumple con la cosmovisión maya de cielo, tierra e inframundo”, apuntó.

Martos refirió que la última fase de construcción corresponde a los años 800-850 d.C., “cuando grupos de origen chontal, que utilizaban una cerámica de pasta fina, reocuparon algunos edificios y levantaron otros”.

De acuerdo con el plan de restauración de este yacimiento, se prevé que este año se terminen algunos edificios de la Acrópolis norte y algunas en el área oeste; y para el próximo se trabajará en “la consolidación de otra acrópolis donde residía la elite”, explicó.