El último zar será exhumado para investigar la autenticidad de los restos


El Mundo

  • La Casa Imperial, que siempre ha puesto en duda la autenticidad de los restos y exige nuevas pruebas, aplaudió la decisión
Retrato de la familia del zar Nicolás II.

Retrato de la familia del zar Nicolás II.

Rusia exhumará los restos del último zar, Nicolás II, asesinado por los bolcheviques junto a toda su familia en 1918 y que fue enterrado con todos los honores en 1998 en San Petersburgo.

El Comité de Instrucción de Rusia (CIR), que cerró el caso en enero de 2011, decidió reabrir hoy la investigación para realizar nuevas pesquisas sobre la autenticidad de los restos, como exigen los descendientes y la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR).

“Para ello es necesario efectuar la exhumación de los restos del emperador Nicolás II y de la emperatriz, Alexandra Fiódorovna en la catedral de Pedro y Pablo en San Petersburgo”, informó el portavoz del Comité de Instrucción, Vladímir Markin, a medios locales.

Explicó que el CIR tomó esta decisión tras la creación de un grupo de trabajo interministerial para el entierro de los restos del heredero de Nicolás II, el zarévich Alexéi, y su hermana, la Gran Duquesa María, cuyos restos fueron encontrados en 2007.

Ese grupo de trabajo propuso investigar los restos de la hermana de la emperatriz (Elizaveta Fiódorovna), enterrada en Jerusalén y extraer muestras de sangre del abuelo del último zar, el emperador Alejandro II, lo que exige la exhumación de Nicolás II y su esposa.

Otras fuentes informaron a la agencia Interfax de que expertos genéticos ya tomaron hoy, en presencia del representantes del CIR y de la IOR, muestras del esqueleto de Nicolás II y de la ropa de su abuelo, asesinado en 1881 en un atentado con bomba.

La Casa Imperial rusa, que siempre ha puesto en duda la autenticidad de los restos encontrados y exige nuevas pruebas genéticas, aplaudió la decisión de las autoridades rusas.

“Si es necesario alguna exhumación, debe realizarse. Esto es un asunto demasiado importante”, dijo el representante de la Casa Imperial Rusa, Alexandr Zakatov, a esa agencia.

La jefa de la Casa Imperial Rusa, María Románova, residente en Madrid, calificó de “acertada” y “muy importante” la reapertura del caso, ya que “hay que responder a preguntas que preocupan a mucha gente”.

“El proceso de investigación debe ser transparente. Estamos a favor de que durante todas las fases estén presentes representantes de la Iglesia. Entonces habrá oportunidad de esclarecer la verdad: estos son restos de los zares mártires o pertenecen a otras personas”, agregó Zakátov.

Los restos atribuidos al zar, su esposa y tres de los hijos fueron exhumados en 1991 y sepultados en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo en 1998, en presencia del entonces presidente ruso, Borís Yeltsin, y representantes de casas reales.

Tras el cierre del caso, expertos rusos encontraron en 2007 en un bosque cerca de Yekaterimburgo (Urales) otros restos óseos que pruebas genéticas realizadas en EEUU confirmaron que pertenecían a Alexéi y a María, lo que obligó a reabrir la investigación.

En octubre de 2008 el Tribunal Supremo de Rusia rehabilitó a la familia imperial al dictaminar que el zar, su esposa Alejandra y sus cinco hijos -las grandes duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia y el heredero de la corona, el zarevich Alexéi- fueron víctimas de la represión política bolchevique.

El CIR dio por concluido el caso en 2011 al considerar que el Supremo había cerrado esa página de la historia del país al dictaminar que la familia imperial fue asesinada “por motivos de clase, sociales y religiosos”, ya que sus asesinos consideraban que “representaban un peligro para el estado soviético y el orden político” vigente en 1918.

Nicolás II, su esposa y sus cinco hijos fueron ejecutados el 17 de julio de 1918, en medio de la guerra civil que estalló en Rusia tras la Revolución de Octubre de 1917, en un sótano de la casa Ipátiev de Yekaterimburgo.

Arqueólogos rusos dicen haber descubierto los restos óseos de los hijos del zar Nicolás II


Viernes 24/08/07 16:21 EFE- El Mundo

UN DOCUMENTO SECRETO, CLAVE EN EL HALLAZGO

  • La clave para localizar el lugar fue la desclasificación de un documento secreto
  • Hallaron los restos gracias a la ayuda de un club de aficionados a la arqueología

1187882968_0MOSCÚ .- Arqueólogos rusos han anunciado el hallazgo de restos óseos que presuntamente pertenecen a dos de los hijos de Nicolás II, el último zar de Rusia, asesinado junto a toda su familia por los bolcheviques en 1918.

“En el curso de unos trabajos de búsqueda en julio y agosto se encontraron los restos de dos personas con signos de múltiples lesiones. Los arqueólogos suponen que se trata de los restos del Zarévich Alexéi y la gran princesa María”, aseguró el arqueólogo Serguéi Pogorélov a la agencia Interfax.

Nicolás II, su esposa y sus cinco hijos, entre ellos el príncipe heredero, Alexéi, fueron vilmente ejecutados el 17 de julio de 1918, en un sótano de la casa Ipatiev (Yekaterimburgo).

Según Pogorélov, subdirector de investigaciones arqueológicas de la región Sverdlovsk (Urales), la clave para la localización del lugar donde los bolcheviques enterraron a los hijos del zar fue la desclasificación de un documento hasta hace poco considerado “secreto” .

Se trata de una narración detallada de Yákov Yurovski, quien dirigió el fusilamiento de la familia imperial rusa por orden directa de la dirección bolchevique. Yurovski relata como tras varios intentos fallidos de enterrar los cadáveres de los miembros de la familia del zar, los integrantes del pelotón de fusilamiento decidieron rociar con ácido sulfúrico los cuerpos.

Esos cuerpos fueron sepultados bajo un puente de madera en una vieja carretera que conducía a la localidad Koptiakí -a las afueras de Yekaterimburgo-, mientras los cadáveres de Alexéi y María fueron trasladados a un bosque cercano y enterrados. Al enterrarlos por separado, los bolcheviques pretendían que, en caso de ser hallados, nadie vinculara esos restos con los de la familia imperial.

Los restos de Alexéi, heredero al trono imperial ruso, y de su hermana María fueron encontrados bajo tierra en un bosque cerca de Yekaterimburgo, capital de la región de los Urales, gracias a la colaboración de un club de aficionados a la arqueología . Además de trozos de hueso de diferentes tamaños, los arqueólogos encontraron dientes, balas de diferente calibre, puntas y trozos de cerámica, entre otros objetos.

Los restos del zar y ocho de sus familiares fueron hallados en 1979, y tras ser identificados, fueron enterrados en la fortaleza de San Pedro y San Pablo en San Petersburgo en 1998, pero los de Alexéi y María nunca fueron encontrados .

Los arqueólogos de los Urales son partidarios de que el análisis de los restos sea conducido abiertamente para el conocimiento público de la sociedad rusa. Además, añaden, entre los investigadores debe encontrarse un miembro de la Iglesia Ortodoxa, adalid de la rehabilitación de Nicolás II, al que canonizaron en 2000 como “mártir del Comunismo” .

La Justicia rusa se niega a rehabilitar al último zar y a su familia, al considerar que no hay base legal para considerarlos víctimas de una campaña de represión política bolchevique. Los bolcheviques consideraban a Nicolás II , que había sido coronado en 1894, un “enemigo de clase” y un “bandido sanguinario” .

Los partidarios de la rehabilitación mantienen que ésta permitiría al actual Estado ruso, como heredero de la URSS, evitar su parte de responsabilidad por el asesinato de Nicolás II.