Clasificación y Evolución de los Homínidos


La clasificación de los seres humanos como uno más de los animales que pueblan la Tierra se establece siguiendo las mismas pautas que para éstos: el hombre pertenece al tipo cordados, clase mamíferos, orden primates, suborden catirrinos, infraorden antropomorfos, familia homínidos, en la cual se incluyen el género Homo y la especie sapiens. Los más de dos mil restos fósiles humanos hallados hasta el momento han hecho que las denominaciones aludan, unas veces, al origen geográfico del yacimiento (hombre de Neandertal, por la localidad alemana de este nombre) y otras, a la posición que ocupa dentro del árbol genealógico de la especie humana.

Los primeros homínidos aparecieron a finales de la era terciaria, hace aproximadamente unos quince millones de años. Como miembro del orden de los primates, el ser humano comparte hasta un 99 % de macromoléculas con los otros individuos del mismo orden; por tanto, debe de existir un antepasado común entre nuestra especie y los Australopithecus, el género más parecido al Homo. Los australopitecos, o monos meridionales, han sido localizados en África meridional y oriental, y su cronología abarcaría de los 6,5 millones de años de los Preaustralopithecus a un millón de años cuando se extinguieron. A lo largo de este largo período pueden subclasificarse en varios grupos y subgrupos, que se diferencian por sus características morfológicas.

El ADN del hombre de Atapuerca revela que era un antepasado lejano de los neandertales


El Mundo

Han pasado más de 400.000 años desde que quizá uno de los primeros actos funerarios de la historia dejase para el estudio uno de los mejores yacimientos de homínidos primitivos del mundo. En la Sima de los Huesos de Atapuerca (Burgos) descansan los restos de 28 ancestros humanos, pero desde hace algún tiempo los paleontólogos saben que esta acumulación de cuerpos de 430.000 años no sólo se compone de huesos fósiles. Las condiciones de temperatura constante durante todo ese tiempo de entre 6 y 13 grados han permitido que se pueda leer en la actualidad parte de su patrimonio genético conservado en los dientes y huesos de estos homínidos a los que hasta ahora nadie sabía muy bien cómo encajar en el árbol de la evolución humana. Pero su ADN puede contener la llave para aclarar su pasado.

Juan Luis Arsuaga y sus colegas, excavando en la Sima de los Huesos. JAVIER TRUEBA/MSF

Juan Luis Arsuaga y sus colegas, excavando en la Sima de los Huesos. JAVIER TRUEBA/MSF

Hace algunos meses, un grupo de investigadores alemanes y españoles descifraronparte de la información genética contenida en las células de estos individuos. Mientras los homínidos de la Sima de los Huesos muestran similitudes morfológicas con los neandertales, este genoma mitocondrial indicaba que esta secuencia genética estaba relacionada de forma más cercana con los denisovanos -un grupo extinto de parientes de los neandertales- que con los propios neandertales.

Pero el enigma del hombre de Atapuerca seguía sin resolver. El ADN mitocondrial cuenta sólo una parte de la historia, ya que sólo se hereda de la madre.

Sin embargo, ahora, aquel mismo equipo científico compuesto por investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y del yacimiento de Atapuerca ha logrado descifrar la información genética contenida en el núcleo celular de estos homínidos, a pesar de su degradado estado de conservación. Y los nuevos datos han dado la vuelta a la tortilla. Su ADN nuclear revela que el hombre de Atapuerca era, de hecho, un neandertal primitivo.

Sólo el alarde técnico de obtener ADN nuclear de 430.000 años de antigüedad es suficiente para justificar su publicación en la prestigiosa revista científica Nature. Según explican los expertos en ADN antiguo, es mucho más complicado obtener este tipo de secuencias que las de ADN mitocondrial. Hasta la fecha, la secuencia de este tipo más antigua que se había obtenido no pasaba de los 50.000 años, de forma que el ADN del hombre de Atapuerca es cerca de 10 veces más antiguo.

Se trata de un éxito científico rotundo, pero el trabajo está aún lejos de llegar a hablar de genoma, como en el caso del neandertal. El genoma humano completo son 3.200 millones de nucleótidos. Y los investigadores, liderados por el director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, Svante Pääbo, han logrado, con muchísima dificultad, descifrar dos millones de nucleótidos. O lo que es lo mismo, algo menos de un 0,1% del genoma completo.

Esta investigación es más una prueba de concepto para gritar al mundo que es posible obtener ADN nuclear de esa antigüedad, que un trabajo de genómica del que poder obtener conclusiones sobre la información genética contenida en esas secuencias.

“Que hayamos podido obtener esta pequeña parte del genoma nuclear de los homínidos de la Sima de los Huesos no es sólo el resultado de nuestros contínuos esfuerzos por obtener técnicas de secuenciación y de aislamiento de las muestras con mayor sensibilidad“, explica Matthias Meyer, investigador del Max Planck y primer firmante de este trabajo, al igual que de el que obtuvo la secuencia del ADN mitocondrial de Atapuerca. “Esta investigación hubiera sido mucho más difícil sin el cuidado especial que se ha tenido durante la excavación”, asegura en una nota del Max Planck.

Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los investigadores en este tipo de trabajos es precisamente a la contaminación a la que ellos mismos -u otros seres humanos que hayan podido entrar en contacto con el yacimiento- pueden someter a las muestras. “Hemos sacado algunas de las muestras con instrumentos limpios y los hemos conservado en arcilla para minimizar las alteraciones del material que se pudieran haber dado tras la excavación”, explica Juan Luis Arsuaga, investigador de la Universidad Complutense, codirector del Yacimiento de Atapuerca y coautor del trabajo.

Las muestras obtenidas a partir de dos de los 28 individuos encontrados en la Sima de los Huesos han permitido no sólo obtener por primera vez ADN nuclear tan antiguo, sino aclarar que estos homínidos estaban en la rama evolutiva de los neandertales, y no de los denisovanos, como se pensaba tras el análisis de su ADN mitocondrial. Además, revela que la separación de ambas especies humanas en el árbol de la evolución ya se había producido hace 430.000 años.

Pero, ¿por qué ADN mitocondrial y nuclear cuentan historias evolutivas diferentes? El ADN mitocondrial contiene información genética que no se encuentra en el núcleo celular y que, debido a que está en un orgánulo de la célula, lo heredamos sólo de nuestras madres, ya que los óvulos ponen el 100% de la estructura celular del zigoto que formará un nuevo individuo tras la fecundación.

La explicación que han dado los autores de este nuevo trabajo es que las poblaciones humanas eurasiáticas tenían un sustrato base de ADN mitocondrial denisovano que se fue modificando a lo largo del Pleistoceno Tardío (desde hace 125.000 años) debido a la entrada de poblaciones provenientes de África. Sin mebargo, hay otras posibles explicaciones que no se han tenido en cuenta en el trabajo.

“Puede haber otros relatos posibles, como, por ejemplo, que el sustrato de ADN mitocondrial fuese neandertal y que la entrada fuese de los denisovanos”, opina Carles Lalueza-Fox, investigador del Instituto de Biología Evolutiva (IBE) de Barcelona. “En todo caso, lo que sin duda revela es una nueva evidencia de hibridación entre grupos como las que ya hemos visto en trabajos anteriores. Y teniendo en cuenta que apenas tenemos media docena de genoma antiguos, esto quiere decir que la hibridación era un fenómeno recurrente”, Lalueza.

Los restos de los denisovanos sólo se han encontrado en las montañas Altai, al sur de Siberia. Sin embargo, las secuencias genéticas de un ancestro denisovano se han encontrado en las poblaciones humanas actuales de Oceanía y Asia y en los indios americanos, lo que indica que, aunque el registros fósil no haya dejado demasiadas pruebas de su existencia, estos homínidos debieron tener una presencia importante.

Apenas se está empezando a abrir la puerta de la secuenciación de genomas antiguos, pero ya se vislumbra la importancia que tiene -y más que tendrá- para los estudios evolutivos. Y más teniendo en cuenta que las muestras que se han utilizado para este trabajo -dientes y un fémur- no son las que a priori podrían ofrecer las mejores posibilidades de éxito para obtener ADN nuclear. “Se sabe por muestras de lugares cálidos muy degradados que cuando en dientes ya no hay ADN recuperable, todavía es posible obtener algo de material genético de la región petrosa del hueso temporal, cerca del oído interno. Lo que ocurre es que es muy agresivo sacar de allí el ADN”, asegura Carles Lalueza-Fox. Quizá quede para un futuro cercano un nuevo trabajo capaz de adentrarse con mayor contundencia en la información genética que esconde desde hace más de 400.000 años la Sima de los Huesos.

Esta joya la fabricó un neandertal hace 130.000 años


La Razon

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Detalle de una de las joyas encontradas en el yacimiento de Krapina Plos ONE

Los neandertales pudieron haber manipulado garras de águila de cola blanca para hacer joyería hace 130.000 años, antes de la aparición de los humanos modernos en Europa, según concluye un estudio que se revela en un artículo publicado en la edición de este miércoles de la revista ‘Plos One’ por el doctor David Frayer, de la Universidad de Kansas, en Estados Unidos, y colegas de Croacia, y que recoge la agencia Europa Press.

Los investigadores identificaron ocho garras de águila de cola blanca en su mayoría completas en el yacimiento neandertal de Krapina, en la actual Croacia, que data de hace aproximadamente 130.000 años. Estos huesos de águila de cola blanca, descubiertos hace más de cien años, son de un solo periodo de tiempo en Krapina.

Cuatro de esas garras presentan varias marcas de corte suavizando el borde y ocho muestran caras pulidas. Tres de las garras más grandes poseen pequeñas muescas al menos en el mismo lugar a lo largo de la superficie plantar, según han visto los investigadores. Los autores sugieren que estas características pueden ser parte de la construcción de joyas, como el ensamblaje de las garras para un collar o una pulsera.

Algunos expertos han argumentado que los neandertales carecían de capacidad simbólica o que copiaron este comportamiento de los humanos modernos, pero la presencia de la garras indica que los neandertales de Krapina pudieron haber adquirido las garras de águila para algún tipo de propósito simbólico. También demuestran que los neandertales de Krapina pueden haber fabricado joyería 80.000 años antes de la aparición de los humanos modernos en Europa.

«Es realmente un descubrimiento impresionante. Es una de esas cosas que aparecen de la nada. Es tan inesperado y tan sorprendente porque no hay nada igual hasta tiempos muy recientes en cuanto a este tipo de joyas», celebra David Frayer.

Europa Press

Un nuevo método de análisis confirma los distintos orígenes de Neandertales y Sapiens


EFE – ADN

Utilizando procesamiento tridimensional de imágenes, científicos argentinos han conseguido aumentar el detalle de la comparación de rasgos morfológicos de los fósiles humanos

Un grupo de científicos argentinos ha desarrollado una metodología de análisis de fósiles que ofrece nuevos datos para sostener la teoría de que el Neardental y el Homo Sapiens no proceden del mismo ancestro.

En la comunidad científica existe un amplio debate sobre la pertenencia de ambos homínidos a un mismo grupo descendiente del Homo heidelbergensis, una teoría que viene a rebatir el estudio realizado por el Centro Nacional Patagónico, en Puerto Madryn (suroeste de Argentina).

El director del estudio, Rolando Gómez-José, reconoció hoy a Efe que se trata de una aportación científica que viene a “meter más ruido”, creará controversia y “sin duda tendrá oposición”, ya que “son temas muy sensibles, con gente muy apasionada”, indicó.

Mediante el procesamiento por ordenador de imágenes en tres dimensiones de cráneos de humanos de distintas familias, el equipo argentino ha logrado analizar la morfología de los restos con mayor precisión que con los métodos utilizados hasta ahora.

Análisis en detalle

Gómez-José dijo que esta metodología, la “morfometría geométrica”, permite tratar las variaciones de cada grupo en conjunto, a diferencia de los estudios hechos hasta ahora, que analizan por separado distintas características como la nariz, la posición de la mandíbula o los globos oculares.

En este sentido, explicó que las imágenes digitales “permiten ver diferencias morfológicas más sutiles, que no se aprecian en los análisis tradicionales”, que apoyan las teorías que consideran al Homo heidelbergensis un ancestro sólo del Neardental y no del hombre actual, de manera que estos formarían grupos separados. Según el estudio, el Homo sapiens forma una “familia” con especies anteriores como el Homo ergaster y el Homo erectus.

El científico destacó que la investigación pretende acabar con la “denominación simplista” que se usa para clasificar a los homínidos según sus diferencias morfológicas, como la distinción entre “cráneos grandes y cráneos pequeños” o “narices altas y narices bajas”.

Estudio exhaustivo

El estudio del Centro Nacional Patagónico, que será publicado mañana en la revista científica “Nature”, ha sido realizado en los últimos tres años con réplicas de gran calidad de cráneos reales.

Los veinte ejemplares escogidos pertenecían a gorilas y chimpancés, Australopithecus afarensis y africanus, Paranthropus boisei, robustus y aethiopicus, Homo habilis, Homo erectus, Homo ergaster, Homo heidelbergensis y Homo neardanthalensis. A pesar de que espera controversias, Gómez-José confía en que la nueva técnica contribuya en unos años a cambiar “por completo” la terminología utilizada en esta rama científica.

Los neandertales eran pelirrojos y de piel clara


Jueves 25/10/07 22:55 CET- El Mundo

RECUPERADO EL GEN DEL COLOR

  • El hallazgo ha sido realizado por investigadores españoles 

actualidad-071025.jpgMADRID .- Los neandertales eran pelirrojos y de piel clara, como algunos humanos modernos que hoy habitan el hemisferio norte del planeta, según una investigación.

Este es el primer rasgo físico que se conoce de estos humanos, desaparecidos hace unos 25.000 años , que no se puede adivinar por los fósiles de sus huesos. Y se debe a una mutación genética en el gen MC1R, descubierta por el investigador español Carles Lalueza-Fox, de la Universidad de Barcelona.

Lalueza-Fox, que también participó en el hallazgo del gen FOXP2, que compartían con nosotros, explica que esta variación del MC1R no la tiene el ‘Homo sapiens’ moderno, que ha llegado al mismo resultado por otro camino genético , pero fruto de la misma evolución tras su llegada al hemisferio norte.

El hallazgo, publicado hoy en la revista ‘Science’ fue posible por la recuperación de este receptor 1 de la melanocortina de un fósil de hace 43.000 años procedente de la cueva de El Sidrón (Asturias) y otro de hace 50.000 años procedente de la cueva de Monte Lessini (Italia). “Hay dos pigmentos y el gen MC1R regula ambos interaccionando con una proteína. Si funciona de forma correcta, se sintetiza el castaño y si hay mutación, se sintetiza el rojizo”, explica el investigador catalán.

Experimento con la piel

El siguiente paso fue comprobar que efectos podía tener esta mutación en el pelo y la piel de los neandertales, puesto que no existe igual en los humanos modernos. Para ello, en el Instituto Max Planck de Alemania, cultivaron células de la piel y las injertaron el gen mutado. “Enseguida se comprobó que comenzaba a sintetizarse la feomelanina, que es la proteína de los pelirrojos”, comenta Lalueza-Fox.

Este fenómeno, explica, “cuadra totalmente con la lógica evolutiva”. “Nuestros antepasados venían de África y conservaban el gen que les protegía de la radiación solar. Al salir hacia Europa, donde el sol no es tan intenso, ese control genético se relaja y, por selección natural, triunfó esta mutación”, añade.

Curiosamente, fue algo que ocurrió, por primera vez, con los neandertales, hace medio millón de años. Posteriormente, los ‘Homo sapiens’ modernos, hace unos 40.000 años , volvieron a obtener el mismo aclaramiento de la piel y del pelo con otra mutación que daba el mismo resultado.

El investigador cree que localizó el MC1R por suerte. «Lo iba buscando, pero realmente no sabía lo que me iba a encontrar. No hay que olvidar que hay un millón de mutaciones genéticas entre nosotros y los neandertales, de los 3.000 millones de nucleótidos que tenemos. Este es la primera que se encuentra», explica.

A partir de ahora, pues, las imágenes de aquellos humanos del Paleolítico deberán representarlos con ojos claros y pecas , parecidos a los nórdicos europeos. «Desde luego, no se podrían morenos al tomar el Sol, como ocurre hoy con los pelirrojos», concluye el paleobiólogo.

Los neandertales podían hablar como los humanos modernos hace 400.000 años


Sabado 20/10/07 09:34 CET – El Mundo

  • HALLAZGO TRAS EL ANÁLISIS GENÉTICO DE DOS FÓSILES
  • Sugieren que la mutación existía en su antepasado común con los humanos modernos
Carles Lalueza trabajando con los fósiles de neandertal (FOTO: C. Lalueza)

Carles Lalueza trabajando con los fósiles de neandertal (FOTO: C. Lalueza)

MADRID .- Un equipo de científicos, entre ellos varios españoles, ha revelado que los neandertales europeos tenían unas mutaciones en un gen, el FOXP2, relacionado con el habla que se creía único de nuestra especie.

Hasta ahora había división de opiniones entre los científicos sobre si esta especie, que habitó en Europa hace entre 400.000 y 35.000 años , era capaz de comunicarse con un lenguaje articulado o si ésta era una característica específica del ser humano moderno, que le reemplazó en el continente.

De hecho, los cambios en dos aminoácidos en el gen FOXP2 , que son los que facilitan el habla, no se habían encontrado en ningún otro ser vivo del planeta, lo que nos convertía en una especie única.

Sin embargo, estas tesis tienen que cambiar a raíz de este hallazgo. Así lo cree Antonio Rosas, paleobiólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), uno de los autores de este trabajo: “Lo más posible es que esas mismas mutaciones las tuviera un antepasado común a neandertales y humanos modernos. Ello supone, al menos, 400.000 años de antigüedad y desmiente las estimaciones de los genetistas , que concluyeron que esta mutación tenía 200.000 años”, argumenta.

Para este estudio paleogenético, los científicos han utilizado dos pequeños trozos de fémur de dos varones neandertales, de hace 43.000 años, hallados en la cueva asturiana de El Sidrón , unas excavaciones dirigidas por Javier Fortea desde el año 2.000.

Los fósiles fueron recogidos con cuidados especiales para evitar la contaminación con ADN humano o ambiental que pudiera afectar a los resultados, el peor enemigo en este tipo de estudios.

Parte se envió al Instituto Max Planck, en concreto a Svante Pääbo; otra parte al experto español Carles Lalueza, de la Universidad de Barcelona; y una tercera a la Universidad de Lyon. “Buscábamos este gen específico porque sabíamos de su importancia para la comunicación y en los tres centros obtuvimos las mismas mutaciones “, explica Lalueza.

En concreto, el gen FOXP2 es un interruptor genético que regula la expresión de otros genes implicados en áreas cerebrales. Las dos modificaciones específicas halladas en ‘Homo sapiens’ y neandertales podrían haber posibilitado los movimientos orofaciales necesarios para articular un lenguaje, a la vez que desarrollaba áreas cerebrales específicas.

La importancia de este gen, que es sólo uno de los relacionados con el lenguaje, se descubrió hace cinco años tras la investigación sobre una familia británica que tenía alterada su capacidad de hablar desde hacia tres generaciones. Los científicos encontraron que tenía el FOXP2 inactivado.

Un equipo científico encuentra en Asturias el maxilar de Neandertal más completo de España


Domingo 07/10/07 10:46 EFE – ADN

El maxilar, unido a otros restos óseos hallados en el yacimiento asturiano de la cueva del Sidrón, permite reconstruir casi al completo la cara de los habitantes de hace 43.000 años

actualidad-071007.jpgLos investigadores del yacimiento de la cueva del Sidrón, en el municipio asturiano de Piloña, han cerrado este año la campaña de excavaciones con el hallazgo del maxilar de Neandertal más completo de la Península Ibérica y uno de los pocos localizados en Europa.

Los integrantes del equipo de investigación, los arqueólogos Javier Fortea (director) y Marco de la Rasilla y el geólogo Enrique Martínez, presentaron ayer los resultados de la campaña de 2007 con el director general de Patrimonio Cultural del Principado, Adolfo Rodríguez Asensio y el sedimentólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Sergio Sánchez del Moral.

Unido a otros restos óseos hallados en Sidrón, el maxilar permite reconstruir casi al completo -con la excepción de los pómulos- el rostro de la población que habitó en la zona hace unos 43.000 años.

Nueve individuos

Las excavaciones han sacado a la luz fragmentos de huesos de nueve individuos y el hallazgo del maxilar refuerza la consideración de que esta cueva, situada a 45 kilómetros de Oviedo, es el yacimiento del periodo Neandertal más completo de España.

En la rueda de prensa, los expertos mostraron la pieza hallada, que conserva toda la dentadura superior -excepto tres incisivos que fueron localizados en los sedimentos contiguos- el paladar, la parte inferior de la fosa nasal y los senos maxilares, “enormemente desarrollados”, según Fortea.

El estado de los dientes permite a los expertos suponer que pertenecía a un adulto joven, ya que tiene desarrolladas las muelas del juicio pero la dentición no está muy gastada.

Aunque aún no se ha estudiado la pieza en profundidad, las evidencias apuntan a que el maxilar pertenece a uno de los nueve individuos localizados, y es posible que complete alguna de las mandíbulas desenterradas, con lo que se podría reconstruir toda la parte inferior de la cabeza del Neandertal.

Más de una década de hallazgos

“Los antropólogos sacarán gran partido a esta pieza”, aventuró Fortea, que explicó que cerca del maxilar se localizó un hueso pequeño, “probablemente” el etmoides, que es “crucial” en la arquitectura del cráneo”, y que la bóveda palatina unida a un hioides desenterrado en una campaña anterior será “realmente importante” para investigar la fonación.

Las excavaciones de este año en el interior de la cueva, realizadas fundamentalmente en la galería del osario -de un kilómetro de longitud- permitieron desenterrar un total de 55 fragmentos óseos, cinco de ellos no humanos.

Estos hallazgos se suman a los 1.400 restos óseos localizados en las sucesivas excavaciones de la cueva del Sidrón desde que un grupo de espeleólogos encontró los primeros restos -dos mandíbulas- en 1994, fundamentales para el proyecto de reconstrucción del genoma de los neandertales que se inició en Alemania.

Entre las piezas localizadas hay otros fragmentos importantes para el estudio de la población asentada en la zona, como un sacro, un húmero de adulto y la epífisis de un fémur de adolescente. De los fósiles animales encontrados, destaca la mandíbula de un gran herbívoro, posiblemente un bisonte, y restos de otro pequeño.

En cuanto a la industria lítica (el tipo de técnica usada por sus habitantes para tallar las piedras que se usaban como herramienta), los arqueólogos han encontrado tres piezas típicas de la especie, dos puntas Levallois y una de Tayac, junto a una docena de lascas de retoque, realizadas en un sílex “de muy mala calidad” como el localizado en las inmediaciones de la cueva.

Los neandertales viajaron hasta Siberia


Lunes 01/10/07 22:52 CET – El Mundo

BR1--644x362MADRID .- Los neandertales llegaron mucho más lejos de lo que se pensaba. Restos de ADN que se han extraído de unos fósiles hallados hace décadas han demostrado que esta especie humana, desaparecida hace unos 30.000 años, llegó hasta las estribaciones de Siberia, 2.000 kilómetros más lejos de lo que se pensaba hasta ahora.

Investigadores del Instituto Max Planck de Alemania, dirigidos por Steve Pääbo, han revelado que las secuencias de ADN mitocondrial de los neandertales encontrados en las montañas de Altai, en el extremo oriental de Siberia (Kazajstán), son prácticamente idénticas a las de los que habitaron en el centro de Europa.

Dada esta similitud, el equipo de Pääbo concluye que esta especie de homínidos, que apareció en este continente hace unos 400.000 años y posteriormente se extendió hacia Asia, no mantuvo sus poblaciones separadas durante mucho tiempo .

De hecho, sugieren, en el trabajo que publican en a revista ‘Nature’, que los neandertales no se extendieron hacia Rusia antes de un periodo excepcionalmente cálido que tuvo lugar hace 125.000 años. Fue por entonces cuando el Mar Caspio redujo su tamaño debido al cambio climático. Los expertos incluso especulan con que esta especie humana pudiera haber llegado hasta Mongolia y China , pero es algo que aún no se ha probado.

Para realizar el análisis genético los científicos alemanes extrajeron el ADN mitocondrial cuatro huesos poscraneales hallados en el yacimiento kazajo de Okladnikov. Hasta ahora se pensaba que estos restos pertenecían a humanos modernos y también se habían relacionado con el ‘Homo erectus’.

Estos fósiles, datados hace entre 37.000 y 43.000 años, se compararon con los de neandertales hallados en Uzbequistán en los años 30 del siglo pasado y que eran los localizados más al Este del continente hasta ahora.

Hallan dos muelas de un neandertal que usaba palillos para su higiene bucal


Jueves 13/09/07 19:35 Europa Press- El Mundo

  • PRIMEROS FÓSILES ENCONTRADOS EN MADRID EN 25 AÑOS

1189538193_0MADRID .- Los investigadores del yacimiento de Pinilla del Valle han presentado en el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares los fósiles humanos de un individuo neandertal que habitó el valle de Lozoya hace 63.400 años . Se trata de la segunda y la tercera muela, perfectamente conservadas, de un hombre de entre 30 y 35 años de edad.

El director del conocido yacimiento de Atapuerca, Juan Luis Asuarga, catedrático de Paleontología y miembro del equipo de investigadores de Pinilla, ha detallado que, “como dato curioso”, los dientes hallados tienen “surcos formados por el paso de un objeto punzante, lo que confirma el uso de palillos para la limpieza bucal”.

El consejero de Cultura y Turismo, Santiago Fisas, ha asistido a la presentación del balance de resultados de la sexta campaña de excavaciones llevada a cabo en los yacimientos arqueológicos de Pinilla del Valle.

Fisas ha estado acompañado por los tres directores de las excavaciones, en catedrático de Paleontología, Juan Luis Arsuaga, el director del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid, Enrique Baquedano, y el catedrático de Geología, Alfredo Pérez González.

En el conocido como yacimiento del Abrigo de Navalmaíllo, también se han excavado dos hogares pertenecientes a los neandertales (Homo neanderthalensis), que hace 55.000 años ocuparon el abrigo en un momento en el que las cornisas del techo ya se habían desprendido y, por tanto, se establecieron bloques caídos.

Más fósiles humanos

Estos hogares se conservan ‘in situ’ tal y como lo dejaron los homínidos . Además, Enrique Baquedano ha explicado que uno de los hogares enrojeció la superficie del bloque de caliza, haciendo muy fácilmente comprensible el modelo de ocupación neandertal.

Los investigadores han asegurado que en los próximos años esperan descubrir nuevos restos fósiles humanos , aparte de los animales, más habituales en la zona. La recuperación de un cráneo de hiena y piezas típicas de la industria lítica son otros de los principales logros de la presenta temporada de excavaciones.

Otro ‘triunfo’ de esta campaña ha sido, según el geólogo Alfredo Pérez González, la finalización del sondeo estratigráfico iniciado en la campaña anterior para conocer el potencial del yacimiento.