Los pompeyanos tenían dientes perfectos porque su alimentación era sana


ABC.es

  • Importantes revelaciones de los TAC realizados a una treintena de calcos con los huesos de víctimas de la erupción del Vesubio en el 79 d. C. Si quieres ver las fotos más espectaculares de la investigación, pincha aquí

 

efe Momento en el que se introduce una de las momias en el TAC

efe | Momento en el que se introduce una de las momias en el TAC

Hace dos mil años no había dentífricos, pero los pompeyanos tenían unos dientes perfectos, gracias a una alimentación sana, con pocos azúcares. Solo tenían un defecto: algunas zonas se encontraban particularmente consumidas, por el uso impropio de romper o cortar objetos con la fuerza de las mandíbulas. Los huesos eran débiles a causa del exceso de flúor en las aguas de los manantiales de los que bebían. Estas son las primeras revelaciones de los análisis mediante TAC (tomografía axial computerizada) realizadas a una treintena de calcos de las víctimas de la erupción de Pompeya en el 79 d.C.

En rueda de prensa se han hecho públicas las sorprendentes imágenes tridimensionales de los restos esqueléticos conservados en el interior de los moldes de yeso, los calcos. En el proyecto de investigación trabajan arqueólogos, antropólogos, radiólogos, dentistas e ingenieros expertos en los escáner-láser. Por primera vez se ha utilizado la TAC en el proyecto para conocer con más fiabilidad la edad, patologías médicas, hábitos alimentarios, ocupación, condición socio-económica y estilo de vida de los pompeyanos.

Forman parte del proyecto también investigadores españoles, entre ellos el arqueólogo y antropólogo Llorenç Alapont, del Colegio de Doctores y Licenciados de Valencia, quien ha explicado a ABC el cambio y progreso fundamental que se da en la investigación al contar con la TAC: «Las informaciones que hemos obtenido mediante técnicas radiológicas clásicas, es decir, no tridimensionales sino en dos dimensiones, han sido muy valiosas, pero había cosas que se nos escapaban, porque no teníamos las técnicas suficientes para averiguar todo lo que había dentro de los huesos. Hasta ahora podíamos conocer un 25 por 100 de la información que nos daban los huesos de las personas conservadas en los calcos, ahora con las nuevas técnicas podemos llegar a un 90 por 100 de conocimiento». El antropólogo Llorenç nos precisa que se conocerá incluso cómo murieron los habitantes de Pompeya: “Sabremos de una forma mucho más fiable si los pompeyanos murieron por el golpe de calor, por asfixia al respirar las cenizas volcánicas, por las fracturas traumáticas de las piedras que caían o por estar atrapados en las casas”.

Estudios de los calcos en 3D

Los calcos de las víctimas de la erupción del Vesubio se han revelado fundamentales para conocer detalles muy importantes de la vida de los antiguos romanos. Fue solo desde 1858, gracias al método genial introducido por el arqueólogo Giuseppe Fiorelli, que podemos apreciar la impronta que dejó la erupción en los pompeyanos, al obtener moldes de yeso de los muertos. Los cuerpos, al descomponerse a lo largo de los siglos, habían dejado espacios vacíos bajo la lava. Fiorelli los rellenó con yeso líquido introducido a través de los agujeros abiertos en la corteza creada sobre Pompeya tras la erupción. En esa cámara vacía, donde la materia orgánica había desaparecido, Fiorelli obtenía moldes de extraordinaria precisión que reflejaban los últimos momentos de la vida de esas personas. Hasta ahora, gracias a esos calcos podíamos saber de qué males sufrían, de qué manera se curaban y cómo se vivía en una ciudad en la época romana como Pompeya.

Ahora después de utilizar la tecnología 3D sobre aquellos cuerpos sepultados durante siglos por la lava, llega la ciencia médica para desvelar otros secretos. La maquinaria utilizada es una moderna TAC de 16 cortes capaz de hacer un examen de todo el cuerpo en 100 segundos. El antropólogo Llorenç, que coordina el proyecto de investigación de la necrópolis de Porta Nola desde el 2011, y desde entonces estudia los calcos de esa necrópolis, explica a ABC la importancia de investigar con la nueva técnica: «El TAC es un instrumento importantísimo, muy valioso, porque nos da unas imágenes que nos permiten interpretar y ver de una forma muy clara los restos que están dentro de los calcos. Podremos conocer mediante la ciencia antropológica, la edad, el sexo, clase social, enfermedades, traumatismos, incluso teniendo en cuenta el desgaste de los dientes sabremos el tipo de dieta».

Fundamental el estudio de los dientes

Los esqueletos de las víctimas serán objeto de investigaciones específicas sobre los dientes. Desde la antigüedad, los exámenes de los dientes han sido fundamentales en la identificación individual. Así, en la historia de la medicina legal son numerosos los casos de reconocimiento efectuados por medio de la dentadura. Se ha recordado, por ejemplo, el caso de Hitler: las prótesis videntes aparecidas en la radiografía efectuada sobre su cráneo permitieron la identificación con certeza del cuerpo carbonizado. Los elementos dentales constituyen la parte más resistente del organismo humano. Sus características anatómicas, patológicas y terapéuticas son peculiares en cada individuo y, por tanto, un óptimo instrumento de identificación. Por tanto, pueden ofrecer informaciones sobre los hábitos de vida y ocupación.

El antropólogo Llorenç nos precisa que hasta ahora, con las investigaciones realizadas, no se tenían meras hipótesis, sino que contaban con un 25 por 100 de certezas; ahora esa información gracias a la TAC se amplia al 90 por 100, y se sabrá mucho más sobre el estilo de vida de los pompeyanos. Se tendrán muchos más detalles, más fiables. Gracias a los calcos se conocerán más datos sobre el consumo. Por ejemplo: se sabe que en la dieta de los pompeyanos, junto a los más económicos cereales, frutas, nueces, aceitunas, lentejas, pescado local y huevos, se han encontrado también otros productos más caros, como carne y pescado salado procedente de España. Igualmente han aparecido huellas de alimentos muy exóticos, como erizos y mariscos -que en esa época eran importados del extranjero-, flamencos y restos de jirafa.

En definitiva, ahora sabemos que los pompeyanos se alimentaban muy bien y que, aun sin utilizar dentífrico, tenían dientes que hoy les hubieran permitido hasta hacer publicidad televisiva.

La fascinante vida después de la muerte de las momias de Perú


ABC.es

  • Desde el interior de los palacios de piedra y en las cimas de las montañas sagradas, los muertos Inca continúan ejerciendo poder sobre los vivos

 

Charles Rennie/Robert Harding World Imagery/Corbis Restos Incas momificados en la cumbre de la montaña de Nazca.

Charles Rennie/Robert Harding World Imagery/Corbis | Restos Incas momificados en la cumbre de la montaña de Nazca

En 1533 los primeros españoles que llegaron a Cuzco, capital del extenso Imperio Inca, descubrieron templos cubiertos con planchas de oro, altares y fuentes, además de una arquitectura comparable a la de Europa. Pero la mayor sorpresa llegó cuando dos soldados entraron en un palacio construido por un emperador muerto y encontraron que él y su difunta esposa parecían estar aún con vida. En el santuario interior del palacio se encontraron con una anciana que llevaba una máscara de oro y que parecía estar quitando las moscas a la familia imperial. Pero en realidad, la pareja ya no respiraba, y aunque permanecían sentados en posición vertical, estaban perfectamente momificados. Ellos y sus asistentes, ya que la familia interpretaba sus deseos y los muertos continuaban «disfrutando de su riqueza».

En los Andes, la momificación era una forma de preservar el poder. Según Smithsonian.com, Los españoles descubrieron que la columna vertebral occidental de América del Sur era el mayor laboratorio natural de la Tierra para hacer momias. Las arenas de la costa que se extiende desde Perú hasta el norte de Chile, las crea de forma natural. Luego, hace 7.000 años, los habitantes de las montañas andinas aprendieron a momificar a sus muertos, 2.000 años antes de que los antiguos egipcios. Los arqueólogos piensan ahora que la momificación artificial transformaba a los seres queridos en los representantes de la comunidad. Eran embajadores ante el mundo natural que aseguraban la fertilidad de sus descendientes y sus recursos. También puede haber sido una forma de entender y ritualizar la experiencia cotidiana, de encontrarse con los muertos, exponiendo la muerte y sus consecuencias con el paso del tiempo en las arenas del desierto, en los picos fríos y secos y en todo altiplano.

El momento de expansión inca se inició en el año 1200, fue entonces cuando los pueblos de las tierras altas andinas estaban colocando sus ancestros en cuevas como forma de enterramiento. El Imperio Inca fue capaz de propagarse tan rápidamente como lo hizo en parte debido a su fluidez con este idioma de los muertos, compartido por las poblaciones de los andes. Los incas fueron reconocidos como hijos del sol y antepasados de toda la humanidad, por lo que debían entregar a sus hijos al imperio para ser sacrificados en lo alto de las montañas.

La creencia de que el emperador Inca seguía estando socialmente vivon y tenía derecho a retener su propiedad, también alentó la propagación del imperio a través de los Andes. Señala Smithsonian.com, que cuando un emperador Inca moría era momificado a través de las extracción de órganos y el embalsamamiento. El hijo podía asumir el rol imperial pero no quedarse con las propiedades que la momia necesitaba para su sustento. Esta fue la razón por la que cada emperador Inca fue cada vez más lejos para amasar fortuna y gloria.

Engaño a los dioses del Antiguo Egipto


El Mundo

  • Un estudio de la Universidad de Manchester revela que alrededor de un tercio de las momias de animales que se ofrecían como ofrendas están vacías
  • Se llegaron a embalsamar 16.000 perros al año
 La momia de un gato vista a través de una radiografía. BBC/ University of Manchester

La momia de un gato vista a través de una radiografía. BBC/ University of Manchester

En el antiguo Egipto los humanos muertos se embalsamaban para llegar intactos a la otra vida; los animales, en cambio, eran momificados para ser ofrecidos a los Dioses. Se han localizado e identificado una treintena de catacumbas, clasificadas según las especies, en los valles colindantes al río Nilo llenas a rebosar de momias de animales. En total, se calculan 70 millones de ellos: perros, gatos, cocodrilos, ibis, peces, serpientes, pájaros o monos.

Un equipo de radiólogos y egiptólogos de la Universidad de Manchester ha escaneado más de 800 momias zoológicas repartidas en diferentes museos del mundo (en su mayoría en Egipto) llegando a la conclusión de que un tercio de los animales embalsamados se ha conservado en buenas condiciones, otro tercio contiene en su interior alguna parte de la especie y otro tercio contiene material totalmente ajeno al animal. Así lo ha revelado el programa de la BBC Horizon emitido la noche del lunes por la segunda cadena de la televisión citada.

Los primeros animales momificados datan del año 800 a. C. A pesar de que en el Antiguo Egipto se llegaron a embalsamar 16.000 perros al año, “algunas momias no contienen restos animales, básicamente están repletas de tierra, arena, barro, pedazos de madera, juncos y materiales que debían amontonarse en los talleres de los embalsamadores” afirma la egiptóloga Lidija McKnight. “También contienen cáscaras de huevo y plumas que son artículos asociados a ciertos animales, pero que no son parte interna de ellos”.

Para entrar en el interior de las momias sin desatar el tejido que las envuelve, los científicos han utilizado sistemas de rayos X y un escáner de hospital con los que han analizado con meticulosidad y ahínco el contenido de los fardos de vendajes sin necesidad de deshacerlos. El proyecto ha sido el mayor escaneo nunca hecho a este tipo de animales disecados.

También se han descubierto varias promesas que hicieron antiguos ciudadanos egipcios a los Dioses con la intención de ofrecer un animal disecado si un enfermo de la familia recuperaba la salud. El ritual de ofrecer animales, a los que se les consideraba con poderes sobrenaturales como el volar, generó una auténtica industria de embalsamar en la que la demanda por momias era mayor que la oferta con lo cual los embalsamadores empezaron a adulterar sus trabajos disecados. John Fletcher, de la Universidad de York (norte de Inglaterra), ha estudiado los ingredientes utilizados para momificar especies y concluye que las resinas con las que cubrían la piel -y los órganos vitales extraídos para ser colocados de nuevo en el interior del cuerpo- de los animales momificados mataban la bacteria y los protegían de los insectos.

“Los antiguos egipcios eran devotos a Dioses en forma de animales, de ahí que poseer una momia zoológica era una forma de conectar con Dios”, explica el profesor Campbell Price en el programa de televisión en el que muestran cómo en la universidad de Swansea (Gales) han recreado en tres dimensiones, de un material flexible tipo plástico, un cráneo de gato a partir de un análisis escaneado en tres dimensiones de un felino del antiguo Egipto.

Otra de las sorpresas que ha producido la investigación llevada a cabo en los últimos años ha sido identificar una momia que yacía junto al cuerpo embalsamado de la hija de un faraón. El bulto con el que fue enterrado la joven ha resultado ser un chimpancé que, a tenor de los expertos, pudo ser su animal de compañía y su juguete preferido.

Momias egipcias: el secreto de la vida eterna


ABC.es

  • El CaixaForum acerca a la capital aragonesa, a través de una exposición, las creencias sobre la vida después de la muerte en el antiguo Egipto
Momias egipcias: el secreto de la vida eterna

ABC | Una de las piezas de la exposición

Un recorrido por la vida y la muerte en el antiguo Egipto a partir de los tesoros del Rijksmuseum van Oudheden de Leiden, el Museo Nacional de Antigüedades de los Países Bajos, conocido en todo el mundo por sus colecciones de egiptología. Esta es la propuesta de la nueva exposición que se ha inaugurado en el CaixaForum de Zaragoza.

«Momias egipcias. El secreto de la vida eterna» incluye más de 260 piezas de distintos periodos, procedentes de diversas cámaras sepulcrales. Los visitantes encontrarán momias humanas y animales, así como sarcófagos, joyas, amuletos, máscaras, esculturas, puertas, estelas funerarias y objetos personales.

Destacan los sarcófagos de Amenhotep y, especialmente, el conjunto de Anjhor, que se muestra entero con la momia y los sarcófagos, y que permite conocer parte de la vida de este hombre que vivió en Egipto hace más 2.000 años.

Además, a lo largo de la exposición se explica el trabajo desarrollado por arqueólogos y científicos en las últimas décadas, cómo han obtenido información a partir del análisis de los restos arqueológicos y de la interpretación de los jeroglíficos, y cómo el uso de las nuevas tecnologías ha permitido ampliar los conocimientos sobre estafascinante civilización y descubrir aspectos inéditos sobre sus costumbres, sus condiciones de vida y los rituales relacionados con el más allá.

Esta muestra invita a los visitantes a un viaje al mundo de los rituales funerarios del antiguo Egipto, donde las momias se convierten en testimonios primordiales del pasado para revelar parte de sus secretos. Podrá visitarse hasta el 15 de febrero en el CaixaForum de Zaragoza.

Escáneres de última generación para momias del Antiguo Egipto


El Pais

  • El Museo Británico expone el resultado de las exploraciones practicadas con nuevas tecnologías a ocho de los ejemplares más valiosos de su colección

´“¿Dónde están las momias?”, es la pregunta recurrente que el personal del Museo Británico debe atender cada uno de los días del año, porque la fascinación del público ante esos cuerpos embalsamados en el Antiguo Egipto no tiene parangón con ninguna de las otras y extraordinarias joyas atesoradas en su sede londinense. Descubrir que bajo los vendajes y sarcófagos yacen, por ejemplo, los restos de una niña cantante que fuera estrella de su tiempo es uno de los nuevos incentivos que la institución presenta desde esta semana, gracias a las herramientas tecnológicas de última generación que han permitido recuperar biografías con varios milenios a sus espaldas.

Desde la veneración hacia esa chiquilla que integraba uno de los coros del templo de Tebas, hasta el atroz dolor de muelas que sufría un egipcio de clase privilegiada, pasando por el tatuaje cristiano de una sudanesa de la ribera del Nilo, las identidades de esos personajes que se esconden tras las piezas de egiptología del Museo Británico acaban de ser desveladas por los avances de la tomografía computarizada. En otras palabras, al igual que los escáneres médicos radiografían nuestras dolencias y el interior de nuestros cuerpos, ocho de las 120 momias que conforman una de las grandes colecciones del mundo han sido examinadas hasta el mínimo detalle en hospitales de la red pública sanitaria británica, en una suerte de “excavación electrónica” de la historia.

Han sido examinadas en hospitales de la red pública sanitaria británica

Las holgadas dimensiones del sarcófago que protege los restos de una mujer embalsamada en el año 800 antes de Cristo hizo creer hasta hoy a los expertos que se trataba de una adulta. Tjayasetimu tenía en realidad unos siete años, tal como muestran las imágenes de su estructura ósea, de la piel, de algunos órganos internos preservados e incluso de una larga mata de pelo, y que han sido obtenidas con un sofisticado software ideado por los ingenieros de la Fórmula 1. La riqueza de los jeroglíficos y ornamentación de su sarcófago indican la importancia de esa niña que cantó ante los faraones en el templo de Amon (antigua Tebas) y a quien, una vez muerta, se reservó el mismo complejo proceso de momificación que a los miembros de la realeza o familias nobles.

Una mujer observa una de las momias escaneadas. / WILL OLIVER

El resultado de estas investigaciones se exhibirá hasta el 30 de noviembre en imágenes tridimensionales que acompañan a las momias —protegidas en urnas de cristal— en la muestra Vidas antiguas, nuevos descubrimientos. La exposición consigue desvelar algunos de los secretos de ocho personajes que vivieron en Egipto y Sudán entre el año 3.500 antes de Cristo y el 700 sin necesidad de desenvolver los vendajes de esos cuerpos embalsamados y extremadamente frágiles, que por ello permanecen intactos desde que la colección empezara a recalar en el museo a mediados del siglo XVIII. Las primeras indagaciones con rayos X datan de la década de los sesenta, pero sólo la tecnología de los escáneres, que empezó a desarrollarse 30 años más tarde, han permitido una visualización tan precisa del interior de los sarcófagos.

Preservar el cuerpo, embalsamarlo para que sobreviviera a la muerte, era parte esencial de la práctica funeraria del antiguo Egipto. En ese proceso por el que se extraía el cerebro a través de las fosas nasales también se producían errores, como revela el instrumento médico en forma de espátula que un médico olvidó entre las vendas con las que recubrió los restos después de aplicarles resina. De ese hombre momificado en una necrópolis de Tebas, miembro de las clases opulentas, sabemos ahora que padeció tremendos dolores en vida, como revelan los abscesos dentales identificados por el escáner y que probablemente acabaron resultando en una infección mortal.

La labor ha permitido identificar a una niña cantante que fue una estrella

En ese ritual con el que aquellos egipcios respondían a la muerte cobraban especial importancia los objetos y amuletos que se colocaban bajo los vendajes, a los que se atribuía poderes mágicos para proteger a los difuntos y ayudarles a alcanzar la inmortalidad. Piezas exquisitas como las escaneadas en el sarcófago de Tamut, otra cantante del templo de Tebas que tendría entre 30 y 50 años cuando murió a causa de un problema de calcificación de las arterias.

La naturaleza también puede intervenir en el proceso de momificación sin que intervenga la mano del hombre. La arena caliente del desierto ha conseguido preservar hasta nuestros días el cuerpo de un adulto que vivió hace casi 4.000 años en un Egipto todavía no unificado bajo un solo rey. Sin otra protección que la urna que lo exhibe a la entrada de la muestra se distingue perfectamente su estructura ósea, restos de los músculos, de la piel y de algunos órganos internos como el cerebro y los intestinos. Enterrada de forma sencilla en un hoyo cubierto con losas de piedra, también los restos de una mujer cubiertos con vendajes, pero sin inscripciones u objetos que sugieran su identidad fueron preservados por el clima árido del norte de Sudán. Pero el tatuaje del arcángel Miguel que presenta en lo que fue el muslo interno ha permitido imaginar su vida en una comunidad cristiana medieval en torno al año 700.

La reproducción de las imágenes en 3D y en algunos casos interactivas del interior de esa tumba y, sobre todo, del de los sarcófagos que siguen siendo la principal atracción del museo británico desde tiempos victorianos, conforma el relato de otro tiempo, lejano y fascinante. De quiénes fueron sus protagonistas, cómo vivieron y también cómo murieron.

Ramses III murió tras un golpe de Estado en el que le rajaron la garganta


La Vanguardia

  • Según un estudio, el destino del faraón, durante años un misterio para los egiptólogos, quedaría de este modo revelado
Ramses III LV

Ramses III LV

Madrid (Europa Press).- Miembros del harén del segundo faraón de la dinastía 20, Ramsés III, que se cree que reinó desde 1186 hasta 1155 antes de Cristo, le rajaron la garganta como parte de un golpe de Estado, según una nueva investigación publicada en British Medical Journal.

El hallazgo de papiros de documentos del juicio a los conspiradores ha revelado esta teoría de la trama. La conspiración fue encabezada por Tiye, una de sus dos mujeres conocidas, y su hijo, el príncipe Pentawere, quien heredaría el trono, pero no está claro si el complot se realizó con éxito o no.

El destino de Ramsés III ha sido durante mucho tiempo objeto de debate entre los egiptólogos. Ahora, un equipo de investigadores, dirigido por el doctor Albert Zink, del Instituto de Momias y el Hombre de Hielo de la Academia Europea de Bolzano, en Italia, llevó a cabo detallados análisis antropológicos y forenses sobre las momias de Ramsés III y un hombre E esconocido, que se sospecha que era hijo del rey.

Las tomografías computarizadas de Ramsés III revelaron una herida ancha y profunda en la garganta de la momia, probablemente causada por una cuchilla afilada y que podría haberle causado la muerte inmediata, argumenta los autores. Además, los científicos encontraron en el interior de la herida un amuleto de ojo de Horus, probablemente introducido por los embalsamadores egipcios antiguos durante el proceso de momificación para promover la curación, agregan los investigadores.

El cuello fue cubierto por un collar de capas gruesas de lino. El análisis del hombre E desconocido reveló una edad de 18-20 años, mientras que un tórax hinchado y comprimido con pliegues cutáneos alrededor del cuello de la momia sugiere acciones violentas que condujeron a su muerte, como la estrangulación. Además, el cuerpo no fue momificado de la forma habitual y se cubrió con un “ritualmente impuro” de piel de cabra que los autores dicen que podría interpretarse como evidencia de un castigo en forma de un procedimiento de enterramiento no real.

Los autores creen que el hombre desconocido E “es un buen candidato para ser Pentawere, pero” subrayan que la causa de la muerte “tiene que seguir siendo un tema de especulación.” Por último, el análisis de ADN reveló que las momias comparten el mismo linaje parental, “lo que sugiere que eran padre e hijo”, dicen los egiptólogos, concluyendo que Ramsés III “fue asesinado durante la conspiración de su harén cortándole la garganta”.

Una ‘guardería’ de momias


El Mundo

  • Se trata de la mayor exposición itinerante de momias
  • Se exhiben 140 seres humanos de distintos periodos y animales egipcios
  • Destaca un niño de Perú de 6.420 años de antigüedad en muy buen estado
  • La muestra explica los métodos usados para examinar las momias sin dañarlas

momias-del-mundoLa ciudad de Los Angeles está acostumbrada a los estrenos. El 1 de julio acogerá la ‘premiére’ de una nueva exposición, aunque en esta ocasión algunas de sus estrellas tienen miles de años de antigüedad.

‘Momias del mundo’ (‘Mummies of the world’) reúne una colección de más de 140 momias de seres humanos y animales, así como objetos procedentes de Sudamérica, Europa, Asia, Oceanía y Egipto. Se trata de una exposición itinerante que durante los próximos años viajará a varios países.

Entre los ‘tesoros’ de la muestra destaca una momia de un niño peruano de 6.420 años de antigüedad en un sorprendente buen estado de conservación. ‘El niño Detmold’ es una de las más momias más antiguas que se conservan y pertenece al museo Landes de Detmold, en Alemania. Según las pruebas de carbono a las que ha sido sometida, el pequeño vivió hacia el 4504-4457 antes de Cristo. Un reciente escáner ha ofrecido otros datos, como la edad que tenía cuando murió, la causa de la muerte y su estado de salud.

Sofisticadas técnicas forenses

Por primera vez se exhiben juntos los cuerpos de una familia entera (los Orlovits) ya que los tres fueron momificados en el siglo XVIII. Michael y Veronica Orlovits y su hijo Johannes se conservaron en buen estado gracias a la combinación de frío, aire seco y el aceite de las tablas de pino con las que se construyeron sus ataúdes. Los análisis de ADN han ofrecido información sobre la causa de su muerte. El Museo de Historia Nacional Húngaro, en Budapest, ha cedido las momias para esta muestra.

La momia de un noble alemán del siglo XVII (se cree que mirió durante la Guerra de los 30 años [1618-1648] en Sommersdorf, Alemania) fue encontrada en la cripta de un castillo con las botas puestas.

También forman parte de la muestra varias momias de animales egipcios que han sido hallados junto a sus dueños. Los gatos egipcios que se exhiben datan de la Dinastía Ptolemaica, y reflejan el ritual que se seguía para embalsamarles utilizando sales y resinas. Las momias han sido cedidas por varios museos alemanes.

Las nuevas tecnologías y las modernas herramientas utilizadas por los forenses han permitido estudiar las momias y añadir valiosa información sobre la fecha en la que murieron, su estado de salud y las causas por las que fallecieron. En la muestra se explican los métodos utilizados para examinar los cuerpos sin dañar las momias.

Los responsables de la muestra subrayan que los hallazgos de numerosos ejemplares en lugares tan distantes como los desiertos de Sudamérica o varios países europeos demuestran que la momificación era una técnica utilizada en gran parte del mundo.

120 años de momias a la española


El Pais

Una exposición en el Museo Egipcio de El Cairo celebra la aportación de las misiones hispanas – Con ella, Molina considera “saldada la deuda” con los arqueólogos

Se les veía tímidos y algo incómodos en sus ropas formales, y ninguno llevaba látigo ni sombrero Fedora, pero concentraban en sus manos y corazones más empeño y aventura que Indiana Jones. El puñado de hombres y mujeres discretos que ayer se congregó en el Museo Egipcio de El Cairo para celebrar los 120 años de las excavaciones españolas en Egipto y presentar la exposición que con ese motivo se ha organizado en el centro, eran los egiptólogos de campo, los profesionales que con tesón y esfuerzo, arrancando sus secretos a la arena, sus misterios a la eternidad, han hecho avanzar decisivamente ese sector de la ciencia en España. Ahí estaban Mari Carmen Pérez Die, de Heracleópolis; Josep Padró, de Oxirrinco; José Manuel Galán, de Dra Abu el Naga -que en una iniciativa que le honra se trajo a su capataz, el inconmensurable rais Alí, para homenajear a todos los trabajadores egipcios-; Josep Cervelló, de Kom El-Khamasin; Luis Gonzálvez, de Meydum y Sharuna; Myriam Seco, que excava el templo funerario de Tutmosis III… Incluso se dejó caer Eduard Porta, el hombre vivo que más ha intimado con Nefertari.

Daban ganas de gritar, como hizo aquel dragón francés durante la expedición de Bonaparte a los científicos en medio de un ataque mameluco: “¡Los asnos y los sabios en medio!”. Han traído con ellos, los sabios, cosas maravillosas pero sobre todo su arrojo, su ilusión y su ejemplo.

“Hoy se salda, no sé si del todo pero bastante, la deuda que tenemos los españoles con vosotros y con los que han trabajado durante estos 120 años aquí, a menudo en condiciones difíciles y con pocos medios”, sintetizó el ministro de Cultura, César Antonio Molina, que inauguró oficialmente la exposición junto al todopoderoso secretario de antigüedades egipcio Zahi Hawass (al que Molina entregó ante el actor Omar Sharif la Orden de las Artes y las Letras de España por su aportación a la cultura española). Algún ojo se humedeció, pero seguramente era el áspero viento del desierto capaz de desgastar, es sabido, las cornisas de los templos y hasta el curtido rostro de la esfinge. Molina, con un aire enigmático (son días complicados si uno es ministro), se comprometió a apoyar “en serio” a la arqueología y a los arqueólogos y subrayó su intención de impulsar los institutos de Arqueología en el extranjero, “que nunca han funcionado”.

Fue ayer el gran día de la egiptología española, su definitiva puesta de largo, la confirmación internacional de su importancia. “Es nuestra gran fiesta, en la casa madre de la egiptología”, destacó Pérez Die, decana del grupo, que este año ha cumplido sus bodas de plata con Herishef -el dios principal de Heracleópolis-. “Los españoles llegamos tarde a la egiptología, pero nos hemos esforzado; cumplimos y no pasamos inadvertidos”. La exhibición, organizada por Cultura y el museo, con la colaboración de otras instituciones como la fundación Aga Khan, la embajada española y el Cervantes, ocupa la sala 44 del museo, habitual para exposiciones temporales, y también, excepcionalmente, la contigua 45, un gran espacio de paso que garantiza una enorme afluencia de visitantes. Disponer de tanto espacio en el sanctasanctórum de la egiptología mundial, donde cada centímetro está abarrotado de obras maestras, es un privilegio raro, único.

La exposición cuenta ya con el reclamo de una pieza sensacional fuera: la colosal estatua de Khamerernebty, hija de Keops, que alude a las excavaciones pioneras del conde Vicente de Galarza, en Giza, en 1907. La exhibición propiamente dicha, sobria y efectiva, muy bien presentada, compuesta por 137 piezas y que puede visitarse hasta el 6 de junio (se está estudiando que pueda viajar a España), arranca con la puerta de la tumba de Sennedjem, excavada en 1886 por el verdadero primer egiptólogo español, Eduard Toda. Esa preciosa puerta simboliza, explicó Pérez Die, comisaria de la exposición, “nuestra propia entrada en la egiptología”.

Después pueden verse objetos únicos excavados por Toda: la caja de canopos (para las vísceras), el sarcófago y la tapa antropomorfa de la momia de Sennedjem, el justificado. El propio Sennedjem participa en la fiesta, pues su momia permanece en el interior del ataúd. A Toda, hombre cachondo, al que le gustaba disfrazarse él mismo de momia le hubiera encantado ver su trabajo destacado tan prolijamente. Su capacidad de evocación no ha sido superada por sus sucesores; hay que ver cómo describía los restos humanos esparcidos por la arena, los cráneos “cuya órbita conserva el apagado ojo del difunto”, las mandíbulas “que guardan aún la lengua”, todo ello “pasto de las hienas y festín de los chacales”. ¡Eso sí que era crear afición! Unas fotos recuerdan el papel decisivo para la egiptología española de la colaboración de España en el salvamento de los templos de Nubia en los años sesenta.

Ya en la sala 44 se encuentra uno de los primeros objetos de Oxirrinco, entre ellos una contundente tapa de sarcófago saíta de piedra y una vitrina con el asombroso contenido de un nicho ceremonial del templo de Osiris que se excava en el lugar. Las excavaciones de Heracleópolis se llevan la parte del león de la exposición y todo el mundo está de acuerdo en que es lo justo: fantásticas estelas de falsa puerta, los canopos de la sacerdotisa Tanetamun, un collar de lapislázuli, cornalina y oro, el contundente dintel de Osorkon. Galán ha elegido para representar las tumbas de Dra Abu el Naga que excava objetos sobre todo de madera: maravillosa la galería de rostros de tapas de ataúdes, en diferentes colores, negro, amarillo, rojo. El resto de los trabajos españoles -a excepción del de Cervelló, del que se exhiben varios bloques con inscripciones- están representados sólo por información en un gran panel. Sin embargo, ayer casi nadie se quejaba por un quítame allá ese adobe. Olvidados o aparcados los celos y las rencillas, abrazados en un ejemplar acto de camaradería, nuestros egiptólogos vivían la fiesta de lo más felices. Valor y al toro (Apis). ¡Podemos!, por Isis, ¡podemos!

De Sennedjem a Djehuty

Algunos de los hitos de la egiptología española:

1886. El cónsul Eduard Toda i Güell excava la tumba de Sennedjem en Deir el Medina (necrópolis tebana Luxor). Halla la momia del propietario y 18 más de la familia.

1907. El conde Vicente de Galarza halla una tumba de la Dinastía XVIII en el área de Giza, cerca de la esfinge.

1961-1964. Excavaciones

en Nubia, en el contexto

de la acción internacional de salvamento de los yacimientos amenazados por la presa de Asuán. De premio, nos regalan el templo de Debod.

1966-1979 y 1984-2009. Investigación y excavación de Heracleópolis Magna (Ehnasya El Medina), sede de los faraones de las dinastías IX y X.

1992-2009. Excavación de Oxirrinco (El-Bahnasa). Desde 2001 se desentierra un misterioso y peligroso templo subterráneo de Osiris que no cesa de deparar sorpresas.

2002-2009. Excavación de las tumbas de Djehuty y Hery en Dra Abu el Naga (necrópolis tebana, Luxor). Hallados objetos excepcionales como la Tabla del Maestro. En la última campaña se descubre la cámara funeraria de Djehuty, con jeroglíficos y pinturas, y varias piezas de oro de su ajuar.

Los misteriosos retoños momificados de Tutankamón


EFE – El Pais

Egipto investigará dos fetos embalsamados, hallados en la tumba del faraón

actualidad080806far.jpgEgipto ha lanzado una investigación para aclarar el origen de dos fetos momificados encontrados en la tumba de Tutankamón en 1922 y que se cree que corresponden a dos hijos del faraón que nacieron muertos, informaron hoy fuentes oficiales. El Consejo Supremo de Antigüedades (CSA) de Egipto anunció hoy en un comunicado el inicio de una investigación científica en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de El Cairo.

Los restos, que se conservan en las instalaciones universitarias, serán sometidos a un escáner de tomografía computerizada, también conocido como CT, y se tomarán muestras de ADN. La tecnología CT permite “desenvolver” de forma virtual a las momias gracias a la toma de alrededor de 1.500 fotografías transversales del cadáver, con las que posteriormente se forma una imagen tridimensional del cuerpo.

El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, Zahi Hawas, cuyas declaraciones recoge la nota, explicó que el propósito del estudio es conocer el linaje de la familia de Tutankamón. Además, las investigaciones servirán para identificar a la madre de los fetos. Incluso, añadió Hawas, este estudio podría permitir la identificación de la momia de la reina Nefertiti, esposa del faraón Akenatón

Según algunos expertos, Akenatón podría ser el padre de Tutankamón, cuya ascendencia aún no ha podido ser clarificada. Los expertos tienen la intención de comparar las muestras obtenidas de los fetos con los de otras momias para intentar aclarar ciertos lazos que todavía no se han concretado. La tumba de Tutankamón fue descubierta el 26 de julio de 1922 por el arqueólogo inglés Howard Carter, durante las excavaciones que realizaba en Luxor.

Una investigación descubre que los incas ‘engordaban’ a los niños antes de sacrificarlos


Martes 02/10/07 23:32 CET – El Mundo

A PARTIR DEL ANÁLISIS DE LOS CABELLOS DE LAS MOMIAS

MADRID .- Un equipo internacional e interdisciplinar formado por 13 investigadores han analizado los restos de cuatro momias halladas en las cumbres de las grandes montañas de los Andes. La espeluznante conclusión a la que han llegado es que los niños antes de ser sacrificados eran ‘engordados’. Los resultados de la investigación han sido publicados en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS).

El propósito de la investigación era descubrir el origen, estatus y modo de vida de los niños y jóvenes sacrificados ritualmente . Para ello se analizaron cuatro momias analizadas halladas en dos yacimientos arqueológicos descubiertos en la década de 1990 en la cordillera de los Andes, y situados a una gran altura. En concreto, se trata de una niña de 15 años encontrada en el volcán ‘Sara Sara’ (Perú) de 5.500 metros de altura, y de tres niños de 15, 7 y 6 años encontrados en el volcán Llullaillaco (Argentina) de 6.700 metros. Estos yacimientos, con otros de los Andes, también incaicos, son los que se encuentran a mayor altura en el planeta .

Las momias tenían consigo saquitos con su propio pelo que habría sido cortado seis meses antes del sacrificio. El análisis y comparación de los cabellos ha revelado que, desde su designación como ‘objetos para el sacrificio’, su dieta se vio muy enriquecida, incorporando productos como la carne, ausentes en la alimentación de los campesinos. Así pues, los niños fueron ‘engordados’ antes de ser asesinados.

Los datos históricos y arqueológicos revelan que los niños llegaron a estas cimas desde lugares lejanos del imperio . Es posible que primero fueran a la capital, Cuzco, y posteriormente les trasladaran a las montañas, donde eran sacrificados. Según indican los investigadores, los españoles observaron que los nobles enviaban a sus propios hijos al sacrificio; pero las comunidades locales también hacían su contribución a este tributo de sangre.

Los investigadores no saben exactamente cómo murieron todos los niños, pero al menos uno falleció por un golpe en la cabeza. Según Timothy Taylor, investigador de la Universidad de Bradford, en declaraciones a Reuters, “nos parece que fueron conducidos a la sepultura en la cumbre, en la culminación de un rito de un año, fueron drogados y luego abandonados para sucumbir por la exposición a las condiciones extremas”.