El misterio de los bloques con la palabra Tjipetir que salen del fondo del mar


La Vanguardia

  • Una mujer descubre el origen de las intrigrantes piezas de caucho halladas durante años en las playas de distintos países europeos
El misterio de los bloques con la palabra Tjipetir que salen del fondo del mar

Bloque de caucho con la palabra Tjipetir hallado en una playa facebook.com/TjipetirMystery

Unos misteriosos bloques de caucho con la palabra Tjipetir que el mar lleva años expulsando hasta la costa europea han intrigado a decenas de personas, que los han hallado mientras paseaban por la playa. Los bloques han ido apareciendo en rincones perdidos de la costa españolas, francesa, británica, holandesa, danesa, noruega y escocesa, según relata la BBC.

Tras encontrar una de estas piezas en Newquay (Reino Unido), Tracey Williams sintió el impulso de averiguar el origen de la pieza y resolver el enigma que escondía la palabra Tjipetir. La investigación le llevó a indagar historias de naufragios, de tragedias de la Primera Guerrra Mundial e incluso del hundimiento del Titanic. También creó un página de Facebook en la que relató los avances de su investigación, las hipótesis que exploraba y en la que reunió imágenes de otras personas que también se habían cruzado con el misterio de Tjipetir.

Finalmente, Tracey Williams ha dado con una respuesta que, según relata la web, cuenta con el aval de las autoridades británicas: Tjipetir era una plantación de caucho que operó en Java Occidental, en Indonesia, a finales del siglo XIX y principios del XX. Su caucho (en realidad de un material muy similar llamado gutapercha) se usaba en todo tipo de objetos, desde pelotas de golf hasta el aislamiento de los cables de telégrafo que cruzan los océanos.

Tras mucho investigar, Williams descubrió que una embarcación japonesa, el Miyazaki Maru, que en 1917 viajaba de Yokohama a Londres con caucho de Tjipetir entre su carga, se hundió en el mar frente al canal de la Mancha tras el ataque de un submarino alemán.

El oceanógrafo Curtis Ebbesmeyer, especializado en objetos flotantes, señala a la BBC que los bloques de caucho probablemente han ido y seguirán emergiendo a la superficie poco a poco. Una vez en la superficie, pueden dar la vuelta al mundo en 25 años gracias a la corrientes marinas. “Todavía están en buen estado después de todos estos años, algo inusual -señala el experto-. Probablemente la gente siga encontrando estas piezas flotantes durante los próximos cien años”.