El Ministerio de Defensa ruso ha desclasificado decenas de informes secretos sobre las unidades que ayudaron a su país a vencer a Hitler


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 Memorial Normandie-Niemen Dos de los pilotos que viajaron hasta la U.R.S.S. para servir a las órdenes de Stalin

Memorial Normandie-Niemen
Dos de los pilotos que viajaron hasta la U.R.S.S. para servir a las órdenes de Stalin

Es innegable que los franceses no lograron resistir la invasión de la «Wehrmacht» (las fuerzas armadas germanas) poco más de un mes y que solicitaron el armisticio a Adolf Hitler tras apenas 46 días de combates. Sin embargo, también es verídico que –durante la Segunda Guerra Mundial- fueron muchos los galos que se alistaron en los grupos de resistencia que se ubicaban dentro y fuera de la región (las «Forces françaises libres» y la «Résistance intérieure française» que dirían por allí) para combatir al nazismo y expulsar a los invasores de su país.

Además de tropas terrestres, entre aquellos que se decidieron a declinar el colaboracionismo del régimen de Vichy (instaurado por Petain una vez que se sacó la bandera «blanc» y se rindió el país) se hallaban también varias unidades de pilotos de combate. Y, a su vez, entre las mismas se encontraba la unidad «Normandie», un grupo de aviadores que decidieron viajar hasta la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y ponerse allí a las órdenes de Iósif Stalin para enfrentarse a sangre y ametralladora a la «Luftwaffe» (la fuerza aérea del ejército germano).

La «Normandie», desclasificada

Aunque la historia de los valientes de la unidad «Normandie» es conocida desde hace varios años, se ha vuelto a poner de moda gracias a una serie de documentos secretos que ha desclasificado hace pocas jornadas el Ministerio de Defensa de Rusia para celebrar el 70 aniversario de la «Gran Victoria» (la jornada en la que se conmemora la victoria soviética contra los nazis). Concretamente, el gobierno de este país ha publicado multitud de informes sobre la participación de las unidades extrajeras en el Ejército Rojo como combatientes.

Entre los grupos nombrados en los documentos destacan cientos de soldados checoslovacos, rumanos, yugoslavos, húngaros, polacos (con aproximadamente 80.000 voluntarios) y, como no podía ser de otra forma, los franceses. Entre estos últimos se hallan los hombres del regimiento «Normandie», los cuales lucharon desde 1943 hasta 1945 a las órdenes del dictador soviético desde territorio ruso. Su participación fue destacada, pues realizaron más de 5.000 vuelos de combate y destruyeron nada menos que 278 aeroplanos enemigos. Muchos de aquellos hombres, incluso, fueron galardonados con el título de Héroe de la U.R.S.S.

Los documentos son un total de 250 y han sido publicados en una de las páginas oficiales del gobierno ruso. Entre ellos hay órdenes entre oficiales del Ejército Rojo, acuerdos de gobierno entre varias regiones, telegramas o descripciones de combates. Con todo, esta no es la primera vez que los rusos desclasifican una ingente cantidad de documentos oficiales sobre la contienda, pues ya lo hicieron hace algunos años revelando decenas de instantáneas sobre la situación entre la U.R.S.S. y la Alemania nazi antes de la contienda.

Voluntarios al servicio de Stalin

La «Normandie» fue una de las unidades a las que el general De Gaulle (líder de la resistencia francesa exterior desde Gran Bretaña) instó a combatir contra los alemanes –y mano a mano con los aliados- después de que estos tomaran el país en junio de 1940. «Las Fuerzas de la Francia Libre continuaron su lucha contra los alemanes en Egipto, Siria, Líbano, Chad, Libia, las islas del Pacífico por tierra, mar y aire», explican en la página web oficial del museo francés dedicado a la unidad.

Sin embargo, no se pensó en que este grupo de aviadores podría viajar a la U.R.S.S. hasta que Hitler rompió el pacto de no agresión que mantenía con Stalin en junio de 1941 e inició la «Operación Barbarroja» (el asedio del territorio ruso). Así pues, hubo que esperar hasta febrero de 1942 para que el Ejército Rojo aprobase la idea de acoger pilotos galos en sus fronteras. La «Normandie», como así se llamó, fue el tercer grupo de caza de las fuerzas francesas ubicadas en Gran Bretaña y se sumó a los de «Alsace» e «Ile de France».

Así pues, tras extensas negociaciones con la U.R.S.S. la «Normandie» (14 pilotos de combate y 1 de enlace, además de seis decenas en personal de apoyo) se desplazó a 250 kilómetros de Moscú el 2 de diciembre de 1942. «Allí tuvieron que adaptarse a las malas condiciones climáticas. La vida fue muy dura para ellos, que soportaron temperaturas de hasta 30 grados bajo cero sin haberlas sufrido antes. También pasaron escasez de alimentos y adaptarse a volar en condiciones climáticas adversas y de nieve casi constante», se explica desde el memorial francés.

Campañas y glorias

Tras ser aceptados oficialmente por los soviéticos, la «Normandie» participó en su primera campaña a partir del 22 de marzo de 1943. Durante aquellos primeros combates, los pilotos impresionaron, según los documentos oficiales, a la aviación de la U.R.S.S. en las múltiples misiones que llevaron a cabo (entre ellas, la escolta de bombarderos Pe-2 o el simple ataque de posiciones tomadas por la «Luftwaffe»). Y es que, según, parece siempre estaban en vanguardia. No obstante, y a pesar de que sus victorias se fueron acumulando, también lo hicieron sus bajas sufridas, por lo que el 10 de mayo de 1943 tuvieron que ser enviados varios aviadores de refuerzo para suplir a los caídos.

En aquella primera campaña, los pilotos de la «Normandie» lucharon en el frente de Moscú logrando sus cinco primeras victorias y ganando en el mismo número de ocasiones la «Orden de la Guerra Patria». En este período participaron también en la batalla de Smolensk (una ofensiva masiva soviética contra las líneas germanas ubicadas al oeste de la U.R.S.S.) en 116 misiones. A finales de ese mismo año, esta unidad contó con un número de pilotos que difícilmente se igualaría posteriormente (un total de 61).

En esta campaña se destacó, entre otros tantos, el piloto Yves Mahé quien, en 1943, mantuvo un combate aéreo contra tres cazas nazis y, de forma sorprendente, logró escapar tras intercambiar varios disparos contra uno de ellos. Curiosamente, este aviador fue derribado, capturado por los alemanes y condenado a muerte por un tribunal germano (destino que logró eludir tras escaparse). Finalmente, regresó a su país de origen.

Tras un breve descanso, en mayo de 1944 comenzó la segunda campaña de estos aviadores galos, en quienes ya confiaban absolutamente los hombres de Stalin. De hecho, fue por entonces cuando se les dotó con el caza «Yak-3», uno de los mejores aviones soviéticos de la época. El 28 de noviembre de ese mismo año, el mismísimo líder supremo de la U.R.S.S. otorgó a la unidad el sobrenombre de «Niemen» para conmemorar su gran actuación en el cruce de dicho rio por las tropas del Ejército Rojo. Acababa de nacer una leyenda, la «Normandie-Niemen». Sus últimas misiones las realizaron en 1945, año en que los soviéticos iniciaron la reconquista del territorio perdido ante Hitler.

Los pilotos de la «Normandie-Nimen» regresaron a casa con 5.240 misiones realizadas, 273 victorias confirmadas, 36 probables y una ingente cantidad de condecoraciones en su zurrón. A su vez, tuvieron el honor de ser los primeros militares galos en entrar en Alemania.


La «Normandie-Niemen», una unidad de récord

El tesoro de la ‘Mercedes’ llena de oro un Arqueológico en precario


El Confidencial

Tesoro de la fragata 'Mercedes' (AC/E)

Las metáforas y la actualidad son malas compañeras: hoy se inaugura en el novísimo Museo Arqueológico Nacional la exposición temporal dedicada a la fragata Mercedes, cuyo tesoro desembarca –con una gran montaña de más de 500.000 monedas de plata y oro al estilo tío gilito rescatada de las manos del Odyssey– en una institución que necesita una inyección económica con urgencia, para garantizar los servicios a la comunidad.

A casi cien días de la apertura de la reforma, en la que el Estado invirtió más de 60 millones de euros, el nuevo y lujoso trasatlántico de la arqueología española hace aguas porque mantiene los mimbres de su viejo cascarón: pocos recursos y una administración dependiente de Hacienda. La biblioteca todavía no ha abierto al público, porque no hay suficiente personal para atenderla. En cuanto a la calidad de fondos se trata de la segunda más importante del país, después de la del Instituto Alemán.

La biblioteca permanece todavía cerrada al público, casi 100 días después de su inauguración, por falta de personal

Más de dos meses después de la inauguración de la sede tampoco funcionan los apoyos educativos. Al subir el telón se puso mucho énfasis en la innovadora plataforma de divulgación y el propio director lo definió como un “museo del siglo XXI”. Del siglo XXI español, donde las estrecheces económicas mandan, porque la banda ancha contratada es tan pequeña, explican fuentes de la institución, que se colapsa cuando varias personas consultan una misma pieza. La guía multimedia ofrece por 2 euros explicaciones del recorrido, a través de imágenes y vídeos. Las multimedia son herramientas que utilizan museos, como el MOMA o el Louvre, pero están en países que viven en otro siglo.

Sin embargo, la situación más inestable de todas es la que se encuentra el equipo de vigilantes, con una plantilla muy reducida, sin refuerzos y al borde de la huelga. De hecho, este periódico ha podido saber que el conato de parón fue detenido por los sindicatos la semana pasada ante la perspectiva de reunión con el subdirector general de Museos Estatales, Enrique Varela, que finalmente mandó a un subordinado. Al no corregirse ninguna de las deficiencias que los trabajadores han detectado en este tiempo, la sombra de la huelga vuelve a extenderse sobre un museo que ha tenido una acogida muy superior a la prevista.

La situación más inestable de todas es la que se encuentra el equipo de vigilantes, con una plantilla muy reducida, sin refuerzos y al borde de la huelga

Ese ha sido uno de los mayores problemas y el MAN muere de éxito. En los cuatro primeros días entraban casi 5.500 personas por jornada. Los 21 días de gratuidad con los que se celebró la vuelta de uno de los baluartes culturales de este país se cerraron con algo más de 100.000 visitantes. Los únicos que no celebran la victoria es el personal (dos turnos de 35 personas cada uno) que se encarga de la vigilancia de las salas (40). Cinco de ellos atienden las taquillas y guardarropa. Así que a cada uno le corresponde preservar la seguridad de dos o tres salas del recorrido.

Fines de semana, en el aire

Una de las peticiones de CC.OO. es, precisamente, el refuerzo de personal de atención al público los fines de semana y vacaciones “con el fin de que los trabajadores puedan disfrutar de los días de descanso legalmente establecidos”. Aseguran que están trabajando por encima de sus posibilidades. Es justo el fin de semana cuando más visitas llegan, pero cuando menos recursos hay.

Por ejemplo, sólo cuenta con una persona de limpieza el sábado y el domingo. “Suficiente ajetreo tiene con estar atenta de cambiar el papel higiénico de los servicios”, explica una de las fuentes del museo, que subraya que esta persona debe limpiar 600 vitrinas ella sola. “Es imposible mantener limpio todo el museo”, cuentan. Seguimos en el siglo XXI español.

En la categoría surrealismo español está el caso de los walkie-talkies inexistentes. Los trabajadores no pueden comunicarse entre ellos y si quieren hacerlo deben llamarse al teléfono móvil. En el guardarropa sólo hay un trabajador encargado por turno, con lo que los días que libran o están de baja… no hay guardarropa. Otra de las exigencias es el arreglo de las puertas de cristal de acceso a la exposición “para así evitar tener que poner un vigilante en dicho puesto y restarlo de la vigilancia de las salas”.

Una exposición por sorpresa

La Administración prometió contratar más gente para reforzar el fin de semana, pero la promesa no se ha cumplido. No es de extrañar su malestar ahora, que con la inauguración de la exposición del tesoro de la Mercedes (con el apoyo de AC/E, el Ministerio de Defensa y el Museo Naval) se contraten a seis personas nuevas para atender la muestra temporal durante los seis meses que estará abierta. “¿Por qué no se contratan para reforzar?”, preguntan.

El personal del Museo Arqueológico Nacional también se queja de la manera en la que esta exposición ha sido programada. El pasado viernes por la tarde se informó que el martes siguiente sería inaugurada. De hecho, el propio director del museo, Andrés Carretero aseguraba a este periódico, en la primera entrevista que concedió tras la inauguración, que a pesar de que el plan inicial para la muestra era abril, él prefería esperar al nuevo arranque de temporada, en otoño. “Yo no empezaría con la campaña de temporales hasta dentro de ocho meses. Esa es mi visión personal, pero hay otras personas que deciden”. Y han decidido, pero sin planificación. Muy siglo XXI… español.

Joyas ocultas en bibliotecas desconocidas


El Pais

  • El Ministerio de Defensa ultima la digitalización de sus libros más valiosos para que sean accesibles en la Red
Con una exposición y la publicación de Libros y bibliotecas. Tesoros del Ministerio de Defensa, este departamento da a conocer extraordinarios libros como el Albumasar, de 1489, un incunable que trata de astronomía y en el que destacan los tipos góticos.

Con una exposición y la publicación de Libros y bibliotecas. Tesoros del Ministerio de Defensa, este departamento da a conocer extraordinarios libros como el Albumasar, de 1489, un incunable que trata de astronomía y en el que destacan los tipos góticos.

Manuscritos, incunables, láminas, grabados, mapas y ejemplares únicos con cientos de años a cuestas. Joyas ocultas que ahora muestran, por fin, su historia y belleza. Son las maravillas albergadas en 59 bibliotecas del Ministerio de Defensa, desconocidas, aunque ahora algo menos gracias a una reciente exposición y a un lujoso volumen publicado por este departamento. Un “fabuloso patrimonio bibliográfico” compuesto, según datos de 2009, por 1.805.633 ejemplares, de los que 220.372 son anteriores a 1901. El ministerio ha acometido la digitalización de los principales fondos y prevé abrir a final de año una web para que se puedan consultar y admirar libros como el Astronomicum caesareum, de Petrus Apianus, impreso en 1540 y que contiene unos espectaculares grabados a color y esferas móviles que representan la posición de los astros. Es un manual de la astronomía de Ptolomeo (siglo I) que incluye la descripción de cometas. “Una obra maestra de la imprenta europea del siglo XVI”, según Defensa.

La selección recogida en el volumen Libros y bibliotecas. Tesoros del Ministerio de Defensa no solo exhibe, como podría pensarse, libros de guerra -hay tratados sobre fortificaciones, artillería o caballería-, sino que también muestra obras que tratan de botánica, matemáticas, veterinaria, astronomía… y es que “los militares siempre han estado al tanto de los avances científicos punteros”, dice la subdirectora general de Publicaciones del Ministerio de Defensa, Margarita García Moreno.

El valor histórico y artístico de cientos de los ejemplares que atesoran las bibliotecas de Defensa es incalculable. Lo que sí se sabe es el precio que fijó en su día la Biblioteca Nacional por aquello de los seguros y de posibles desapariciones. En esa clasificación destaca el manuscrito Cerramientos y trazas de montea, obra de Ginés Martínez de Aranda, de finales del siglo XVI, valorada en 350.000 euros. Es un tratado de cantería que no llegó nunca a la imprenta; le sigue el Antonelli(250.000 euros), un manuscrito de artillería que está en el Museo del Ejército. El libro, de 1560, fue la propuesta de fortificaciones que este ingeniero italiano presentó a Felipe II para proteger la Península de eventuales invasiones. Unos 200.000 euros vale The mariners mirrour, del cartógrafo holandés Lucas Janzoon Waghenaer, de 1588. Son cartas náuticas de las costas atlánticas europeas. Otra maravilla es la Relación topográfica de las plazas y puestos fortificados del Reyno de Galicia, un manuscrito ilustrado con más de 40 planos, la mayoría dibujados a mano, que compilaba todas las ciudades y fuertes de esa región e informaba del estado de los caminos (100.000 euros).

Nacidas con la Ilustración

Las bibliotecas más antiguas de lo que hoy es la red de centros de Defensa nacieron con la Ilustración. En la actualidad son de acceso gratuito y público, “aunque hay algunas que por estar en cuarteles precisan de una justificación para entrar, por motivos de seguridad”, explica García Moreno. ¿Cuáles son las más interesantes? Por su contenido, García Moreno destaca la Central Militar (Madrid); la del Real Observatorio de San Fernando (Cádiz) y la de la Academia Militar de Segovia. Por sus antiquísimos tratados, la del Museo Naval (Madrid), la de Ferrol y la de la Escuela de Guerra del Ejército de Tierra, también en la capital.

El Ejército de Tierra posee 21 bibliotecas, entre ellas la Central Militar, un templo que cuenta con 200.000 volúmenes, de los que 40.000 pertenecen a antes de 1901. Tierra cuenta con libros que habrían extasiado a fray Guillermo de Baskerville, el monje investigador de crímenes que creó Umberto Eco en El nombre de la rosa. Cómo no admirar el Hipiatria o tratado sobre la medicina de los caballos que guarda la biblioteca de la Academia de Artillería (Segovia), impreso en 1531 en París. También sobresale elTratado de la artillería en las guerras de Flandes, de Diego Ufano, que se imprimió en Bruselas en 1612. Es una primera edición de este célebre tratado que plantea con dibujos cuestiones como recuperar con buzos piezas de artillería hundidas en el mar.

Por su parte, la Armada tiene 22 bibliotecas, el origen de algunas se remonta a comienzos del XVIII. Entre ellas, la biblioteca Central de Marina (Madrid) cuenta con 90.000 volúmenes y reúne 4.800 obras anteriores a 1801. Son muchas las joyas de la Armada, pero la más antigua es el Alchabitius, un incunable salido de una imprenta veneciana en 1482 y que recoge la obra del astrólogo árabe del siglo X conocido con ese nombre. Otro árabe, Albumasar, da nombre al incunable de 1489 que se conserva en muy buen estado en la biblioteca del Real Observatorio.

Menos bibliotecas, nueve, pertenecen al Ejército del Aire. Sin embargo, también posee obras dignas de mención como la del famoso ingeniero francés Gustave Eiffel sobre La resistencia del aire y la aviación, de 1911; y sobre todo la versión en inglés de Alas del mañana: la historia del autogiro, que escribió el inventor de este avión primitivo, Juan de la Cierva, y que se puede encontrar en la biblioteca central del Cuartel General del Ejército del Aire (Madrid). También hay libros que aunque en rústica y con imágenes de mala calidad son un tesoro. Es el caso de Alas rojas sobre España (1956), de Miguel Sanchís, el primero sobre la aviación republicana publicado en la España franquista.

Finalmente, entre los libros curiosos del órgano central de Defensa -diez bibliotecas- sobresale el Atlas de anatomía de la especie bovina (1921), en francés, con láminas de distintas partes del cuerpo de estos animales pintadas a mano por el artista belga Edmond Tschaggeny. En definitiva, una colección de obras que estará disponible en la Red en breve. Hasta ese momento se encuentran, como escribió Borges en un poema sobre los libros, en los altos anaqueles / cercanos y lejanos a un tiempo / secretos y visibles como los astros.