¿A punto de descubrir la legendaria tumba de Nefertiti?


ABC.es

  • Se utilizará un radar no invasivo en la búsqueda de la misteriosa tumba de la faraona de belleza legendaria
REUTERS El busto de Nefertiti durante una exposición en el Altes Museum de Berlín

REUTERS | El busto de Nefertiti durante una exposición en el Altes Museum de Berlín

Es uno de los secretos mejor guardados por las arenas de Egipto. Nefertiti, la reina cuya legendaria belleza y enorme poder político hizo que se abrieran para ella las puertas de la Historia, tuvo sin embargo unfinal oscuro y misterioso. Su tumba, en efecto, jamás ha podido ser encontrada. Pero ahora las cosas podrían estar a punto de cambiar.

El todopoderoso Ministerio de Antigüedades egipcio, del que dependen los tesoros arqueológicos del país de los faraones, ha dado, en efecto, su «visto bueno preliminar» para utilizar un radar no invasivo en la búsqueda de la nunca hallada tumba de Nefertiti. Y es que el conocido egiptólogo Nicholas Reeves tiene la teoría de que la cripta de la hermosa y controvertida reina permanece oculta tras uno de los muros de la tumba de Tutankamon, en el Valle de los Reyes.

Según ha manifestado Mouchira Moussa, portavoz del Ministro de Antiguedades Mamdouh el Damaty, la autorización de seguridad para el uso del radar podría estar lista en el plazo de un mes. «No va a causar daño alguno al monumento», afirmó Moussa.

Hace poco que Nicholas Reeves publicó su teoría, pero nadie hasta ahora ha podido comprobarla y se basa, por lo tanto, en una serie de evidencias circunstanciales. Reeves cree que Tutankamon, que murió a la edad de 19 años, podría haber sido enterrado a toda prisa en una cámara exterior de lo que originariamente fue la tumba de Nefertiti, que a pesar de todos los esfuerzos aún no se ha localizado.

El arqueólogo británico Howard Carter descubrió la tumba del joven faraón en el Valle de los Reyes de Luxor en 1922. Estaba intacta y llena de tesoros de incalculable valor (entre ellos la conocida máscara de oro del faraón).

Cámaras ocultas

En su artículo, Reeves afirmaba que en las imágenes de alta resolución de la tumba de Tutankamon pueden apreciarse líneas bajo la superficie de yeso de las paredes pintadas, lo que indica que podría haber dos puertas ocultas y que hasta ahora han permanecido inexploradas. Una de esas puertas podría llevar hasta la tumba de Nefertiti. Reeves argumenta, además, que el diseño mismo de la tumba de Tutankamonsugiere que fue construida para una reina, y no para un rey.

El radar, de fabricación japonesa, será operado por un experto que viajará junto a la máquina en cuanto la autorización sea oficial. Con ese dispositivo, será posible echar un vistazo a lo que hay más allá de los muros tras los que Reeves sospecha que existen por lo menos dos cámaras ocultas. El egiptólogo, que se mantiene en contacto permanente con el Ministerio de Antiguedades egipcio, llegó a El Cairo el pasado sábado, e inspeccionará la tumba acompañado por el propio Ministro.

«Estamos muy excitados –afirma el portavoz del Ministerio–. Podría no ser la tumba de Nefertiti, aunque sí una que perteneció a uno de los nobles. Pero si se tratara realmente de Nefertiti, sería algo colosal».

Egipto, contra las casas de subastas


El Mundo

  • Sotheby’s y Gorny & Mosch están en el punto de mira del Ministerio de Antigüedades
  • La actividad de los cazatesoros ha aumentado debido a la inestabilidad política
Una de las piezas recuperadas desde Nueva York tras años de litigio.

Una de las piezas recuperadas desde Nueva York tras años de litigio. Ministerio de Antigüedades

El gobierno egipcio quiere detener el contrabando de su patrimonio y frustrar el trabajo de los cazatesoros, que llevan tres años pescando en el río revuelto de la inestabilidad política. Para lograrlo, ha lanzado en la última semana una ofensiva contra las todopoderosas casas de subastas de Estados Unidos y Europa, a las que amenaza con litigios legales si no pueden demostrar la procedencia legal de su galería.

La primera en acusar recibo es la casa de subastas estadounidense Sotheby’s. El Ministerio de Antigüedades, que vigila por internet los lotes en venta, ha pedido a la empresa que paralice la puja por 23 piezas del Antiguo Egipto. Entre ellas hay estatuillas, bustos, vasijas y fragmentos de inscripciones, y sospechan que fueron extraídas ilegalmente del país. La casa alemana Gorny & Mosch también está en el punto de mira de las autoridades.

En ambos casos, Antigüedades ha encargado al ministerio de Asuntos Exteriores y la Interpol la tarea de verificar si los objetos abandonaron el país ilegalmente. Piden a las dos casas que presenten los documentos que acreditan la propiedad de las piezas y sus certificados de exportación. “Si las casas de subastas no tienen documentos legales ni oficiales de las piezas egipcias, el ministerio adoptará los procedimiento legales pertinentes para iniciar la recuperación de las piezas”, advierten en un comunicado. Y no es la primera vez que ganan la partida: en noviembre Israel devolvió a Egipto 90 piezas que tenían como destino una casa de subastas de Jerusalén.

Algunas de las piezas recuperadas. Ministerio de Antigüedades

Hace una década, durante la época del mediático Zahi Hawass al frente de Antigüedades, Egipto emprendió una eficaz campaña de recuperación de objetos expoliados. “Recuperé 5.000 objetos”, declaró orgulloso Hawass en un reciente entrevista a EL MUNDO. A pesar de las estrecheces financieras y la brusca caída de los ingresos turísticos, sus sucesores han tratado de continuar la labor. “En el último año hemos recuperado unos cien objetos y estamos trabajando en la devolución de otros”, detalló hace unos meses a este diario el actual ministro de Antigüedades Mohamed Ibrahim.

Robos en museos

El vértigo de los últimos tres años, primero con la desbandada policial de 2011 y luego con la falta de protección del inabarcable patrimonio egipcio, ha animado el ardor de los cazatesoros. El Museo Egipcio de El Cairo sufrió el primer ataque el 28 de enero de 2011. Desaparecieron 54 piezas, de las que una veintena aún se hallan en paradero desconocido. El ministro de Antigüedades anunció a principios de mes la recuperación de una estatua de más de 2.500 años de antigüedad robada en El Cairo y localizada en Bélgica.

El último desastre sucedió a mediados de agosto con el salvaje ataque que sufrió el museo de Malaui, en el Medio Egipto y a 300 kilómetros al sur de la capital. Una turba asaltó el centro y destrozó unas salas que albergaban preciadas piezas del reinado de Ajenatón -el primer monoteísta y ‘fanático’ religioso de la Historia- junto a tesoros de conquistadores griegos y califas musulmanes. De las 1089 piezas expuestas en el museo, se han logrado recuperar 800 objetos. La más notable -la estatua de Anjesom, hija de Ajenatón y hermana de Tutankamón- fue encontrada en El Cairo por la policía a principios de diciembre.

En la última semana, además, las autoridades han logrado rescatar varias joyas que habían terminado en Estados Unidos y Francia. En el primer caso, se trata de una colección de piezas descubiertas en excavaciones clandestinas durante el vacío de poder que siguió a la revolución que destronó a Hosni Mubarak en febrero de 2011. Unos meses después, su contrabando fue paralizado en un control aduanero de Nueva York donde las piezas -varios sarcófagos de madera, una colección de barcos de madera y estatuillas de caliza- han permanecido desde entonces. “Ha sido muy difícil demostrar la propiedad de los objetos”, ha reconocido el ministro.

Pero si hay un litigio eterno, ése es el del busto de Nefertiti. La pieza está expuesta en el museo Neues de Berlín pero las autoridades egipcias la reclaman desde hace años. “Tenemos pruebas de que abandonó Egipto de manera ilegal y la lucha debe continuar. Que regrese a casa no es el deseo de Zahi Hawass sino el de todos los egipcios. Nunca cejaré en este empeño”, prometió Hawass a este diario. El actual ministro optó por la cautela: “El de Nefertiti es un asunto político que depende de una solución política. Claro que la situación interna no está ayudando pero no quiero hablar de eso en estos momentos”.