Primer borrador del ‘árbol de la vida’ al completo


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  • Hasta ahora existían árboles parciales de las especies sobre la Tierra
  • El publicado ahora abarca los 3.500 millones de años de vida en el planeta

 

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La Universidad de Duke, de Estados Unidos, junto a otros 11 centros, acaba de presentar en PNAS un primer borrador del ‘árbol de la vida’ con 2,3 millones de especies de animales, plantas, hongos y microbios conocidos.

El resultado es un recurso digital on line gratuito, que se asemeja a una ‘wikipedia de los árboles evolutivos’ por la que se puede navegar y que también es descargable en esta dirección https://tree.opentreeoflife.org.

El árbol representa las relaciones entre los seres vivos desde que se separaron evolutivamente entre sí hasta el comienzo de la vida en la Tierra hace más de 3.500 millones de años.

Decenas de miles de árboles más pequeños se han publicado en los últimos años para ciertas ramas del árbol de la vida –algunos con más de 100.000 especies– pero esta es la primera vez que esos resultados se han combinado en un solo árbol que abarca toda la vida.

“Este es el primer intento real de conectar los puntos y juntarlo todo”, explica Karen Cranston, de la Universidad de Duke. “Piensen en ello como la versión 1.0“, añade.

Comprender cómo las especies están relacionadas entre sí ayuda a descubrir nuevos fármacos, aumentar los rendimientos agrícolas y ganaderos, y traza los orígenes y la propagación de enfermedades infecciosas como el VIH, el ébola y la gripe.

¿Una señal de vida en un meteorito marciano?


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  • El pequeño fragmento de 1.300 millones de años contiene una estructura similar al fósil de una célula terrestre que albergó agua en el pasado
¿Una señal de vida en un meteorito marciano?

Meteorito de Nakhla

¿Una señal de vida en un meteorito marciano?

Dos lados del meteorito

Una estructura muy similar a una célula que contuvo agua alguna vez hallada en un pequeño fragmento de meteorito marciano de 1.300 millones de años puede ser un nuevo indicio de que Marte albergó vida en el pasado. La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Manchester (Reino Unido) y la Universidad Técnica Nacional de Atenas, se publica en el último número de la revista Astrobiology.

Mientras investigaba el meteorito marciano, conocido como Nakhla y que cayó en Egitpo en 1911, Elias Chatzitheodoridis descubrió algo inusual incrustado profundamente dentro de la roca. En un intento de entender lo que era, consultó al profesor Ian Lyon, de la Universidad de Manchester.

«En muchos aspectos, (la estructura) se parecía a una célula biológica fósil de la Tierra, pero lo intrigante es que, sin ninguna duda, era de Marte. Nuestra investigación encontró que probablemente no era una célula, pero que alguna vez había contenido agua; agua que se había calentado, probablemente como resultado del impacto de un asteroide», explica Lyon.

Según publica la Universidad de Manchester en un comunicado, estos hallazgos son importantes porque se suman a la creciente evidencia de que bajo su superficie, Marte tiene todas las condiciones para que la vida se formara y se desarrollara. También se suma a las evidencias existentes que sugieren que grandes asteroides golpearon el Planeta rojo en el pasado y crearon fuentes hidrotermales de larga duración que pudieron alimentar la vida, incluso en épocas posteriores, si es que la vida llegó a surgir en ellos alguna vez.

En forma de bacterias

Como parte de la investigación, la extraña estructura fue fotografiada con un detalle sin precedentes, en alta resolución, que permitió ver las capas atómicas de los materiales dentro del meteorito.

«Hemos sido capaces de demostrar que el escenario para que surja la vida está ahí. No es demasiado frío, ni demasiado duro. La vida tal como la conocemos, en forma de bacterias, por ejemplo, pudo estar ahí, aunque no la hemos encontrado todavía. Se trata de unir las piezas del rompecabezas de la vida en Marte, que pudo haber existido y que podría existir todavía en alguna forma», dice Lyon.

Ahora, el equipo utiliza estas y otras novedosas técnicas para investigar nuevos materiales secundarios en el meteorito y la búsqueda de posiblesfirmas biológicas que proporcionen evidencia científica de vida pasada o presente.

El Sahara se formó por la contracción del antiguo mar de Thetys hace 7 millones de años


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  • La desecación de ese mar, precursor del Mediterráneo, debilitó la acción del monzón africano provocando la expansión de las condiciones de aridez del desierto

El Sahara se formó por la contracción del antiguo mar de Thetys hace 7 millones de años

El desierto del Sahara no siempre fue tal y como lo conocemos hoy. Hace millones de años fue una pradera verde salpicada de pantanos y lagos. Cómo y cuándo se convirtió este Sahara verde en el desierto cálido más grande del mundo, con 9,4 millones de kilómetros cuadrados, sigue siendo objeto de discusión en la comunidad científica. Aunque en los últimos años ha habido un amplio consenso en situar su aparición hace 2 o 3 millones de años, el reciente hallazgo de depósitos de dunas de arena con 7 millones de años de antigüedad sugiere que la formación del Sahara es bastante anterior a lo que se pensaba, aunque los científicos no habían encontrado un claro mecanismo de aridez para esa época.

Ahora, un estudio publicado en la revista «Nature», apunta a que laaridificación del Sahara puede haber ocurrido hace 7 millones de años y que ese proceso fue probablemente el resultado de la desecación y contracción del mar de Tethys -el antececesor de los modernos mares Mediterráneo, Negro y Caspio- durante el Mioceno final.

Los investigadores, liderados por Zhongshi Zhang, del Bjerknes Centre for Climate Research, en Bergen (Noruega), utilizaron simulaciones de modelos climáticos para demostrar que la desecación del mar de Tethys pudo haber debilitado sustancialmente el monzón africano de verano en el norte del continente, haciendo que las condiciones de aridez del desierto se extendieran por el norte de África, lo que llevó a la formación del desierto del Sahara aproximadamente hace 7 millones de años. Las simulaciones identificaron la etapa Tortoniense (hace 7-11 millones de años), dentro del Mioceno final, como el periodo crucial para la activación de ese mecanismo de aridez que fue «moldeando» el desierto.

Aparición de los primeros homínidos

Los autores también sugieren que la reducción del mar de Tethys hizo que el monzón africano fuera más sensible a los cambios en la orientación del eje de la Tierra con respecto al Sol, que posteriormente se convertiría en el principal motor de las fluctuaciones en la extensión del Sahara. Estos importantes cambios climáticos probablemente causaran también los cambios en la flora y fauna tanto de África como de Asia observados durante el mismo periodo, con posibles vínculos con la aparición de los primeros homínidos en el norte de África, apunta el estudio.

Un astrofísico de Harvard sugiere que pudo existir vida justo después del Big Bang


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  • Cree que durante un breve período de tiempo pudieron formarse planetas rocosos capaces de albergar agua líquida
Un astrofísico de Harvard sugiere que pudo existir vida justo después del Big Bang

Archivo | La vida pudo haberse formado en planetas rocosos solo 15 millones de años después del Big Bang

Abraham Loeb, astrofísico de la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachussetts (EE.UU.) sugiere en una investigación teórica publicada en arXiv que la vida podría haber existido justo después del Big Bang, la gran explosión que, según la teoría generalmente aceptada, dio origen al Universo. Los cálculos del científico apuntan a que el agua líquida, un requisito indispensable para la vida tal y como la conocemos, pudo haberse formado en planetas rocosos solo 15 millones de años después del estallido.

Hoy en día, la temperatura del fondo cósmico de microondas, el resplandor del Big Bang, es de solo 2,7º kelvin , pero en sus comienzos, apunta Loeb, podría haberse mantenido mucho más caliente, a unos 300ºkelvin. En ese momento, en los lugares del Universo donde la materia es excepcionalmente densa, podrían haberse formado estrellas masivas, de corta vida, que habrían enriquecido el ambiente con elementos más pesados necesarios para hacer planetas. Según el astrofísico, durante 2 millones o 3 millones de años todos los planetas rocosos habrían sido capaces de mantener agua líquida, independientemente de la distancia a la que se encontraran de su estrella. «Todo el Universo fue una vez una incubadora para la vida», afirma Loeb en la web de la revista Nature. Lo llama «la época habitable».

Según Loeb, en esa época la materia era tan densa que incluso si la energía del vacío hubiera sido un millón de veces más fuerte, no habría impedido la formación de estrellas y planetas rocosos, y el surgimiento de la vida.

Nature ha preguntado a varios científicos qué les parece la propuesta de su colega de Harvard, y las respuestas varían. Christopher Jarzynski, biofísico de la Universidad de Maryland, pone en duda que la vida hubiera podido existir en una forma uniforme en un Universo cálido. Alexander Vilenkin cosmólogo de la Universidad de Tufts en Medford, Massachusetts, asegura que unos pocos millones de años es un tiempo demasiado corto para producir vida inteligente. Sin embargo, Freeman Dyson, físico en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, Nueva Jersey, apunta que la vida podría ser más adaptable de lo que pensamos.

Descubren en la Antártida el núcleo de hielo más antiguo del mundo


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  • El núcleo de tres kilómetros de grosor tiene unos 1,5 millones de años, casi el doble de la edad de la muestra hallada anteriormente

Descubren en la Antártida el núcleo de hielo más antiguo del mundo

Un grupo de científicos de 22 países ha descubierto en el este de la Antártidael núcleo de hielo más antiguo del mundo y se cree que éste dará pistas sobre el futuro del cambio climático. El núcleo de hielo de tres kilómetros de grosor tiene unos 1,5 millones de años, casi el doble de la edad de la muestra hallada anteriormente.

“Un núcleo de hielo antiguo, de más de un millón de años, podría decirnos más sobre la respuesta climática a los niveles de CO2 y nos permitirá utilizar esta información para entender como cambiará en el futuro”, señaló Tas van Ommen, científico de la División Australiana Antártica.

El experto dijo que en las investigaciones que duraron unos cinco años y que fueron lideradas por Hubertus Fischer, un físico climático de la Universidad de Berna (Suiza), se utilizaron radares aéreos para reflejar la luz a través del hielo y poder así determinar su edad.

“Desconocemos o conocemos muy poco sobre el grosor del hielo en grandes zonas del oriente antártico”, explicó van Ommen, al agregar que en el proyecto en el que participaron también con científicos de EE.UU. y el Reino Unido se utilizaron aviones para elaborar el mapa del lecho que yace debajo del hielo en la Cuenca Aurora.

“Utilizamos información de núcleos de hielo existentes, calculado el calor que emana la tierra, el calor geotérmico y algunos miembros del equipo elaboraron modelos detallados sobre los flujos de hielo y calcularon su edad”, acotó.

Van Ommen subrayó que el núcleo de hielo puede contener información valiosa sobre el cambio climático y la emisión de gases contaminantes. Se prevé que el proyecto científico de perforación en la Antártida podría comenzar en unos tres años.