Hallan un valioso tesoro bajo Teotihuacán, la ciudad de los dioses


ABC.es

  • Miles de piezas han sido encontradas debajo de la cúspide del Templo de Quetzalcoatl, en el camino al inframundo

Efe El camino al inframundo ha comenzado a revelar sus secretos

 Bajo la ciudad prehispánica de Teotihuacán, en México, han encontrado un valioso tesoro: formado por milespiezas, entre piedras preciosas, reliquias y figuras de madera perfectamente conservadas que, ocultas en un túnel subterráneo, refuerzan ahora la teoría de que sería posible encontrar las tumbas perdidas de sus antiguos gobernantes, según han señalado este miércoles un grupo de arqueólogos.

Tras varios años de exploración del túnel, de más de 100 metros de extensión y al que nadie había entrado en 1.800 años, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mexicano han revelado que las paredes y el techo están salpicados de minerales con los que probablemente los teotihuacanos recreaban el inframundo.

El inédito hallazgo se ha producido a 103 metros de la entrada del túnel de la Pirámide de la Serpiente Emplumada y se compone de más de 50.000 piezas, algunas de ellas únicas, como figuras de piedra o de madera que fueron conservadas cientos de años a 18 metros de profundidad.

El lugar, donde se encontraron objetos que datan de unos 250 años d.C., habría servido tanto para investir a los gobernantes como para enterrarlos, una hipótesis que han defendido arqueólogos desde que en 2003 conocieron por primera vez de la existencia del túnel.

«Por la magnitud de las ofrendas, de los materiales que estamos encontrando, no puede ser otro lugar, este es el lugar donde deben estar sepultados», ha dicho en una rueda de prensa el arqueólogo responsable del proyecto, Sergio Gómez.

A dos metros del gran hallazgo

Hallan un valioso tesoro bajo Teotihuacán, la ciudad de los dioses

 Los restos de los gobernantes de la ciudad, fundada hace unos 2.500 años y donde se encuentran las famosas pirámides del Sol y de la Luna, aún no han sido hallados. Para los especialistas, habría condiciones de desvelar el misterio a finales de 2015. Los investigadores creen encontrarse a dos metros de donde estarían sepultados los restos de los gobernantes.

Gómez, quien ha trabajado desde el 2010 con dos robots fabricados especialmente para el proyecto, ha añadido que la búsqueda en la última parte del túnel se tendrá que hacer de manera manual por la gran cantidad de humedad en la zona.

«Ya estamos en las cámaras, hemos retirado sedimentos de 60 o 70 centímetros pero nos falta todavía profundizar uno o dos metros donde pensamos que está algo muy importante», ha apostillado.

Además de figuras, también se encontraron semillas que datan de la época, piedras preciosas que importaron del Golfo de México y algunas pelotas de hule del tradicional juego de pelota, aunque muchos de estos objetos posiblemente nunca se utilizaron y sólo sirvieron como ofrendas.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por Naciones Unidas, Teotihuacán alcanzó su apogeo entre los años 250 y 500 d.C., cuando tuvo una población cercana a los 150.000 habitantes y llegó a ser la sexta ciudad más grande del mundo después de Constantinopla y Alejandría.

La ciudad tiene actualmente unos dos kilómetros cuadrados, aunque especialistas creen que la urbe llegó a tener una extensión de 20 kilómetros.

Tepeji será sede de Congreso Internacional de Arqueología


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El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Consejo para la Cultura y las Artes (Conaculta), además del Centro de Estudios Mesoamericanos, llevarán a cabo, en Tepeji del Río, el 28 Congreso Internacional de la Región de Los Lagos del Valle de México y área de interacción al suroeste del estado de Hidalgo, del 27 al 31 de este mes, con la colaboración de los gobiernos estatal y municipal, e instituciones educativas.

El citado congreso nace en el Estado de México como una actividad académica, a cargo de la arqueóloga Asunción García Samper; del Museo Nacional de Antropología, y del Centro de Estudios Mesoamericanos (del cual es fundadora). El encuentro nació a manera de reuniones anuales realizadas en el Estado de México con el fin de presentar temáticas alusivas a trabajos arqueológicos, históricos, antropológicos y afines.

Por el carácter e importancia de esta actividad, se buscaba tener sedes en entidades vecinas al Estado de México. Gracias a las reuniones y pláticas sostenidas con los responsables del evento, se designó a Hidalgo, siendo el municipio de Tepeji del Río donde se llevarán a cabo las conferencias en las instalaciones del Centro Cultural de Tepeji, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo-campus Tepeji y la Universidad Tecnológica Tula-Tepeji.

El desarrollo del congreso será a través de conferencias magistrales, talleres, ponencias y mesas de trabajo, con la siguiente temática: interacción e influencia del medio geográfico natural y cultural, prácticas culturales, arqueología histórica.

Del mismo modo, sincretismo religioso, asentamientos prehispánicos I y II, enfoque teórico, expresiones artísticas, conflicto y sociedad y arqueología regional.

Los resultados de estos trabajos serán publicados en una memoria para dar a conocer el avance de las ciencias antropológicas y de las investigaciones y descubrimiento de Tepeji del Río, como el tesoro, La loma o la cava del ex convento de San Francisco de Asís.

Asimismo, a través del congreso se pretende hacer una contribución a la historia cultural de la región Tula-Tepeji, teniendo un panorama integral sobre los estudios y proyectos de investigación que se han realizado en el área..

El programa está conformado con la participación de distinguidos antropólogos, historiadores y arqueólogos provenientes de instituciones como la Zona Arqueológica de Teotihuacán, Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH, centro Estado de México, centro INAH Querétaro, centro INAH Guanajuato, centro INAH Zacatecas, ENAH, Museo Nacional de Antropología e Historia, ex convento de Acolman y Estados Unidos.

Igualmente ponentes del estado de Hidalgo, procedentes de Tepeji del Río, Tula de Allende y Pachuca; del Estado de México, provenientes de Acolman, Chimalhuacán, Jilotepec y Chiconautla.De la misma manera, investigadores de universidades como UAEH, UNAM, UAEM, Universidad de Zacatecas, IPN, Universidad de Xalapa, Universidad Estatal de Minnesota y Universidad de Austin, Texas.

La exposición Códices de México, Memorias y Saberes celebra los 50 años del Museo Nacional de Antropología y los 75 años del Instituto Nacional de Antropología e Historia


La exposición Códices de México, Memorias y Saberes celebra los 50 años del Museo Nacional de Antropología y los 75 años del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Por primera vez, en su historia, los códices resguardados en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia se muestran al público para compartir su belleza artística, la profundidad de su contenido y su relevancia universal.

Para los antiguos mexicanos el tiempo permeó todos los aspectos de su vida. Ordenó y dotó la continuidad el quehacer cotidiano y extraordinario de individuos y pueblos enteros.

La cosmovisión prehispánica dividía el tiempo en dos: el que permanecía en los entes sobrenaturales –dioses y fuerzas sobre humanas– y el de los hombres. Ambos coexistían: mientras los dioses creaban y dirigían a voluntad el destino delos hombres, estos realizaban rituales y sacrificios humanos con los que intentaban propiciar, conciliar, suplicar e incluso coaccionar a aquellos seres para obtener un beneficio.

La creencia de los hombres se reflejaban incluso en el cómputo y registro del tiempo por medio de distintos calendarios: en torno a ellos nombraban y dotaban de un destino a los recién nacidos, pronosticaban fenómenos meteorológicos y fijaban las fiestas en honor a las deidades. Los códices y ruedas calendáricas son un punto de convergencia entre dioses, naturaleza e humanos. Su estudio nos permite vislumbrar una de las aristas del complejo universo indígena de los pueblos de México.

En la antigüedad, la tierra fue un elemento fundamental en la definición de la naturaleza mesoamericana. Aún hoy el territorio es concebido como lugar de origen y retorno; es ahí donde se entierra el ombligo después de nacer y a donde siempre regresaremos al final de nuestros días.

En los códices prehispánicos se representaron espacios míticos y terrenales. En los primeros los dioses dotaron al hombre de los conceptos fundamentales de pensamiento; los segundos sirvieron para dejar constancia del escenario geográfico donde los gobernantes llevaron a cabo sus hazañas de guerra y conquista o alianzas matrimoniales.

Con la llegada de los españoles, los pueblos mesoamericanos se vieron en la necesidad de defender el espacio que les pertenecía ante el nuevo orden de gobierno. Por tal motivo elaboraron códices y lienzos en los que además de representar su territorio, añadieron datos históricos y genealógicos que ayudarían a comprobar la posesión de la tierra desde tiempo inmemorial. Ahora dichos documentos son fuente de identidad y pertenencia de los pueblos indígenas de México.

Los gobernantes prehispánicos considerados –según la creencia de ese tiempo- una extensión de los dioses en la Tierra, conjuntaron en su persona el poder económico, militar e ideológico en Mesoamérica.

Crearon una organización política bien estructurada y por medio de ella conducían al vulgo según sus intereses. Con el mismo fin, su relación con la divinidad tenía que ser renovada constantemente ante los ojos del pueblo, pues el prestigio y dominio que conquistaron dependían de ese vínculo. Para ello, los sueños utilizaron la sabiduría de médicos y sacerdotes, ya que eran conscientes de la supremacía que el Estado obtenía al monopolizar el conocimiento.

Lo anterior se hace evidente en los códices: en sus registros advertimos genealogías de nobleza dirigente proeza de conquistadores, sometimiento de pueblos enteros y la cantidad de tributos obtenidos después de una guerra. De igual manera en esos documentos es posible señalar mitos, ritos y relatos históricos.

Siglo XVI

Siglo XVII

Siglo XVIII

 

Siglo XIX

Francia recibe la exposición “Revelación de un tiempo sin fin”


INAH

*** La exposición llega al Museo de quai Branly, en la ciudad de París, donde será inaugura este 6 de octubre y permanecerá hasta febrero de 2015

*** La muestra ha sido admirada por 435 mil 470 personas en las ciudades de México y Sao Paulo

Recibe Francia la muestra Mayas

La magna exposición mexicana “Mayas. Revelación de un tiempo sin fin” fue inaugurada el día de hoy en Francia, en el Museo de quai Branly, donde permanecerá hasta febrero de 2015.

Precedida de un notable éxito de público, admirada por 435 mil 470 personas en las dos sedes donde se ha presentado de las ciudades de México y Sao Paulo, la exposición Mayas. Revelación de un tiempo sin fin llega al Museo de quai Branly, en París, Francia, donde será inaugurada este 6 de octubre y permanecerá hasta febrero de 2015.

La apertura de la muestra en el recinto parisino, compuesta por 385 piezas, ha generado gran expectativa entre el público, que tradicionalmente ha manifestado un amplio interés por las culturas mesoamericanas y, en particular, la maya.

Integran la colección urnas, incensarios, cerámica, estelas, dinteles y máscaras funerarias de jade, así como piezas inéditas, procedentes de hallazgos recientes, entre ellas dos entierros con sus ofrendas, encontrados en Balamkú y la isla de Jaina, en el estado de Campeche.

Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la exposición presenta un amplio recorrido de más de tres mil años de historia de los mayas, cuya propuesta museográfica le ha permitido itinerar por diversos espacios.

Asimismo, ofrece la oportunidad de ver piezas únicas reunidas por primera vez, resaltando sus cualidades estéticas y su significado histórico. Las obras representativas de toda el área maya reflejan la capacidad creadora, la sensibilidad estética y la perfección técnica lograda por los mayas.

Entre las piezas más relevantes está el Tablero del trono del Templo XXI de Palenque, del periodo Clásico Tardío (600-900 d.C.), que muestra a cinco personajes que realizan una ceremonia de autosacrificio. Al centro está el famoso gobernante K’inich Janahb Pakal, quien ofrece una espina de raya a su nieto, y otros personajes de la élite maya. También destaca un conjunto de bloques glíficos que relatan varios acontecimientos.

El hombre y la naturaleza es el primer núcleo temático, en el que se aborda la importancia que tuvieron la flora y la fauna en el mundo indígena prehispánico. Algunas plantas, fundamentalmente el maíz, estuvieron ligadas a la sustancia de la que fueron formados los seres humanos. Los animales eran considerados hermanos de los hombres, por lo que existen múltiples representaciones de vegetales y animales, y de seres humanos vinculados con ellos.

Comunidad humana y vida cotidiana es el segundo apartado en el que se muestran diversos aspectos de la sociedad maya, con énfasis en las ofrendas, la indumentaria, los ornamentos corporales y las costumbres alimenticias.

En el módulo El corazón de las ciudades se conjuntan elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de áreas ceremoniales de algunas de las grandes urbes mayas, mostrando la diversidad de estilos.

En la cuarta sección, El hombre frente al tiempo y los astros, se exhiben inscripciones de tipo astronómico y calendárico en piedra y estuco, con sus lecturas epigráficas. Asimismo, se integran vasijas y otros objetos con representaciones cosmológicas. Un ejemplo es el Monumento 175 de Toniná, de piedra arenisca, que data del periodo Clásico Tardío, el cual registra una ceremonia alusiva al fuego realizada por el Gobernante 8 en la tumba del Gobernante 1 en la fecha 3 Manik’ 0 Muwaan, equivalente al 31 de octubre de 799 d.C. También muestra la escena de un prisionero.

El siguiente rubro, Las élites gobernantes y su historiografía, presenta a los mayas escribiendo su propia historia, sobre todo la de los gobernantes, a través de inscripciones jeroglíficas que dejaron plasmadas en estelas y otras piezas, y que gracias a los avances en la epigrafía, la mayor parte de estos textos ya se pueden leer.

De este modo, se presentan obras que revelan el ascenso al trono, hazañas guerreras, matrimonios, así como a los personajes religiosos y políticos, que al lado del gobernante supremo, estaban a la cabeza de cada Estado maya.

En Las fuerzas sagradas se explican las ideas religiosas, la veneración a los estratos cósmicos (cielo, tierra, inframundo) y las fuerzas naturales (sol, lluvia, relámpago), y la sacralidad de la vida expresada en figurillas de deidades femeninas y de dioses representados en cerámica, esculturas, urnas, incensarios, etc.

El hombre frente a los dioses: los ritos, es el séptimo núcleo temático que aborda la vida ritual, los mitos cosmogónicos y el culto a las deidades. Entre las piezas representativas de estas prácticas está el Disco de Chinkultik (marcador de juego de pelota de piedra caliza) que data del periodo Clásico Temprano (250-600 d.C.), donde está representado el gobernante Chinkultik con un gran tocado de plumas y flores.

En el último apartado, Entrar en el camino: ritos funerarios, exhibe piezas como urnas, cerámica, joyas, además de máscaras funerarias elaboradas en mosaico de jade, acompañadas de adornos de jade, de concha Spondylus y de otros materiales.

Entre los objetos exhibidos, destacan la Máscara con orejeras de Calakmul, la Máscara funeraria de Dzibanché y la Máscara del cinturón ceremonial de Pakal. En los entierros de los gobernantes, su cara era cubierta con una máscara de jade, material precioso, símbolo de poder, inmortalidad y fertilidad, que buscaba sustituir el rostro perecedero del muerto con un retrato perdurable para conservar su espíritu.

Mayas. Revelación de un tiempo sin fin se conforma de piezas procedentes de 20 museos mexicanos, entre ellos el Museo Nacional de Antropología, el Museo Regional de Chiapas, el Museo de Sitio de Palenque “Alberto Ruz Lhuillier”, el Museo de Sitio de Comalcalco, el Museo Maya de Cancún, el Museo Regional de Antropología Palacio Cantón y el Museo Arqueológico de Campeche Fuerte de San Miguel.

Convención de Aguascalientes


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Tal día como hoy, hace 100 años tuvo lugar la Convención de Aguascalientes que fue una reunión que tuvo lugar durante el proceso de la Revolución mexicana, convocada el 1º de octubre de 1914 por Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército Constitucionalista, bajo la denominación de Gran Convención de Jefes militares con mando de fuerzas y gobernadores de los Estados, y cuyas sesiones iniciales tuvieron lugar en la Cámara de Diputados de la Ciudad de México, aunque con posterioridad fueron trasladadas a Aguascalientes, que pasó a dar nombre a la Convención, la cual se celebró desde el 10 de octubre hasta el 9 de noviembre de 1914. Los zapatistas no entraron desde el principio a la Convención sino desde el 26 de octubre, cuando protagonizaron el afamado Incidente de La Bandera, que casi le cuesta la vida a uno de sus delegados.

El general Victoriano Huerta,y Nicolas Julio ante el empuje del movimiento revolucionario, presentó la dimisión como presidente de la nación, en julio de 1914, y salió del país. Venustiano Carranza pretendía discutir con los demás jefes revolucionarios el programa político y los asuntos de gobierno y, como había prometido, presentó su renuncia a la jefatura del Ejército y se retiró de la reunión. Ante la inasistencia de los representantes de Emiliano Zapata, que no reconocían la autoridad de Carranza, y la negativa de Francisco Villa a presentarse en la ciudad de México, se acordó por los asistentes trasladar las sesiones a la ciudad de Aguascalientes, lo que fue aceptado.

Desde los inicios de la Convención, la asamblea estuvo dominada por los elementos villistas, que impusieron sus puntos de vista sobre los demás delegados. Se declaró Soberana, eligió al general Eulalio Gutiérrez Ortiz como Presidente de la República y nombró a Francisco Villa jefe del Ejército convencionista, que se enfrentó por las armas con los constitucionalistas de Venustiano Carranza.

Pancho Villa y Emiliano Zapata, ahora reconciliados, entraban en la Ciudad de México el 6 de diciembre, con un ejército de 60,000 hombres, mientras Carranza y sus seguidores se trasladaban a Veracruz.

Entre varios generales que asistieron fueron Eugenio Aguirre Benavides, Felipe Angeles, Fidel Avila, Rafael Buelna (“Granito de oro”), Juan Cabral, Calixto Contreras, Manuel Chao, Rosalio Hernández, Raúl Madero, Eduardo Hay, Francisco Mariel, Julian Medina, Pánfilo Natera, Álvaro Obregon, Orestes Pereyra y Martín Triana.

Encuentran 8 dientes humanos en una escultura de cristo


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Los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) hace unos meses, y con motivo de los estudios preparatorios para una posterior restauración, trasladó una serie de tallas religiosas a la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), con la intención de someterlas a varias pruebas, entre ellas exámenes con rayos X. Cuando llegó el turno de analizar las radiografías de una de estas tallas, conocida como ‘El Cristo de la paciencia’, los expertos quedaron asombrados por un curioso detalle: La escultura, que data de los siglos XVII o XVIII, incluía un total de ocho dientes humanos.

Fanny Unikel Santoncini, responsable del taller de restauración de escultura del ENCRyM, explicó que en algunos lugares de México fue práctica habitual emplear huesos de animales tallados para simular la dentadura de las esculturas, consiguiendo así un mayor realismo. Sin embargo, esta es la primera ocasión en la que se detecta el uso de dientes reales procedentes de una persona.
Según ha explicado la doctora Josefina Bautista (especialista en cráneos humanos del INAH), la persona que identificó los dientes como procedentes de una persona, las piezas dentales están en muy buen estado, y en la radiografía de la talla, incluso, se aprecian las raíces de los dientes.

El llamativo hallazgo ha generado interrogantes sobre la procedencia de los dientes, como por ejemplo, si la persona donadora, donó sus dientes en vida o una vez fallecida. Si se sabe, sin embargo, que en los siglos XVII y XVIII fue habitual que algunas personas donaran a la Iglesia partes de sus cuerpos a modo de ofrendas, por ejemplo cabello, que se utilizaba más tarde en la creación de pelucas para estatuas religiosas.

Gracias a la documentación histórica que se conserva sabemos, por ejemplo, que el obispo de Guadalajara (México), Manuel Fernández de Santa Cruz, dejó estipulado en su testamento que tras su muerte –que tuvo lugar en 1699– su corazón fuese donado al convento de las monjas de Santa Mónica de Puebla. Otro tanto sucedió con el corazón del virrey Baltasar de Zúñiga, quien también lo donó a un convento de religiosas.

‘El Cristo de la paciencia’, se custodia habitualmente en el interior de la iglesia de San Bartolo Cuautlalpan, en Zumpango (Estado de México), y tan sólo sale del templo con motivo de las procesiones de Semana Santa.

La Pirámide del Sol, en riesgo de hundimiento


El Mundo

  • MÉXICO Emblema arqueológico de México

    • La estructura de la parte sur del templo tiene un 20% menos de densidad
    • El cemento colocado hace 100 años en una restauración ha aumentado el riesgo
    • Estudian colocar un material más poroso en la cubierta para que el agua penetre

     

    La Pirámide del Sol, en Teotihuacán, emblema arqueológico de México está en riesgo de hundimiento, según han determinado científicos del Instituto de Física de la Universidad Autónoma de México.

    Después de analizar durante años la estructura interna del templo azteca, el equipo de arqueólogos y físicos de la UNAM han determinado que su lado sur es más frágil ya que tiene una mayor exposición al sol provocando que los materiales están más secos. Esto hace que el agua de lluvia no consiga penetrar en la estructura humedeciendo la tierra.

    Los investigadores temen que todas estas condiciones puedan terminar causando la caída, como poco, de parte de la edificación de 65 metros de altura.

    “No es que vaya a caerse mañana, pero lo más probable es que pasadas decenas de años, esa cara podría comenzar a hundirse, un poco por falta de sustento”, advierte el investigador Arturo Menchaca Rocha, del Instituto de Física de la UNAM.

    Según los primeros datos conocidos, la densidad de la estructura es alrededor de un 20% menor en la parte sur (zona seca), mientras que en el lado norte se mantiene húmeda.

    Creen que aparte de la situación de la pirámide — al estar situada en el norte las trayectorias del sol son siempre en el sur — lo que pudo haber aumentado el riesgo de derrumbe es el cemento y las piedras que se colocaron hace 100 años, durante los trabajos de restauración. “El cemento no deja paso a la lluvia y podría estar provocando desecación”, explica Menchaca.

    Estos investigadores apuntan que una de las soluciones para revertir la sequedad de la estructura consistiría en colocar un material más poroso en la cubierta para que el agua penetre mejor y humedezca la parte seca.

Descubren el friso más espectacular de la cultura maya en Guatemala


El Confidencial

Friso de la cultura maya (EFE)

Friso de la cultura maya (EFE)

Un friso de la cultura maya, considerado como el más espectacular hasta ahora visto, fue encontrado en el centro arqueológico precolombino de Holmul, al norte de Guatemala y fronterizo con México y Belice, reveló hoy uno de sus descubridores.

El arqueólogo guatemalteco Francisco Estrada-Belli, director de este centro, explicó en rueda de prensa que el friso, de ocho metros de largo por dos de ancho, fue hallado en una pirámide maya que data del año 600 después de Cristo, decorada con imágenes de dioses y gobernantes y una larga inscripción.

El  hallazgo se hizo durante la búsqueda de indicios relativos a una tumba encontrada en la parte superior de un edificio del centro arqueológico maya, la cual estaba vacía. Sin embargo, bajo la estructura se encontró una tumba con los restos de un individuo acompañado de 28 vasijas cerámicas y una máscara de madera, por lo que se cree que pudo haber sido un gobernante o miembro de la elite de Holmul, dijo.

Las investigaciones para determinar la identidad de este personaje y las circunstancias en las que vivió dieron origen al descubrimiento de este friso decorativo en el edificio asociado a la tumba, subrayó el arqueólogo.

Estrada-Belli reveló que la composición incluye tres personajes principales que visten ricos trajes de plumas de quetzal (el símbolo nacional) y de jade, sentados sobre cabezas de monstruos ‘witz’. El personaje central se identifica como Och Chan Yopaat por los signos jeroglíficos en su tocado y en el texto debajo de su imagen.

El experto añadió que desde la boca del monstruo central se desprenden dos serpientes emplumadas de las cuales emergen los ancestros y cerros laterales. Enfatizó que entre ellos están las figuras de dos dioses ancianos, que le otorgan al personaje central un objeto identificado por un signo jeroglífico que ellos creen que significa “primer tamal” (ofrenda de comida). En la parte posterior de los tres personajes está una banda de símbolos astrales conocida como “banda celestial”.

Estrada-Belli recordó que la primera investigación en Holmul data del periodo clásico y preclásico y se realizó en 1909. Su equipo la retomó en el 2000, pero ya no continuó por falta de recursos.

Sin embargo, con el apoyo de las fundaciones estadounidense Alphawood, Maya ArcheologyIniciativa, National Geographic Society y el aval académico de la Universidad de Boston, reinició los trabajos el año pasado.

“Este es un hallazgo extraordinario, es una obra de arte que también nos proporciona mucha información sobre la función y significado del edificio”, destacó.

Recuperan 50 vértebras de la primera cola articulada de dinosaurio en México


El Mundo

Vista general de la cola del dinosaurio. | Afp

Las 50 vértebras completas de la única cola articulada de dinosaurio descubierta en México han sido recuperadas en un yacimiento de Coahuila (norte del país) junto a otros huesos, tras 20 días de trabajo, ha informado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Los restos pertenecen a un hadrosaurio o pico de pato con cresta de hace 72 millones de años. Fueron encontrados en mayo de 2005 y se empezó a trabajar con ellos el pasado 2 de julio.

El INAH dijo que en los últimos días se logró recuperar 50 vértebras de la cola unidas entre sí, tal como estaban en su origen, así como huesos de las extremidades y de la cadera, entre otros.

El apéndice, de unos 5 metros y bajo el que se espera encontrar el resto del cuerpo, equivale a la mitad de un dinosaurio cuya longitud total se calcula en 12 metros, comentó Felisa Aguilar, de la INAH y directora de la excavación junto a René Hernández, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La paleontóloga explicó también que la importancia de este esqueleto reside en que es muy raro encontrar este tipo de ejemplares con la mayoría de sus huesos unidos.

La cola fue encontrada en el municipio de General Cepeda, a pocos kilómetros de dos de los yacimientos paleontológicos más importantes de Coahuila.

Será trasladada por partes a un espacio de la cabecera municipal de General Cepeda acondicionado como laboratorio para su limpieza e identificación de los restos, tras lo cual se volverá a armar.

Los Schindler mexicanos


El País

  • La actividad de cuatro diplomáticos fue crucial para salvar la vida a miles de republicanos españoles

Republicano español en uno de los barcos que llegaron a México. / ACERVO HISTÓRICO DIPLOMÁTICO

La generosidad sin precedentes del presidente Lázaro Cárdenas con los republicanos españoles no hubiera sido posible sin el talento y el esfuerzo de un grupo de intelectuales y diplomáticos mexicanos que, superando unas circunstancias políticas extraordinariamente difíciles, lograron que unos 20.000 refugiados encontraran la libertad y una nueva patria en este país. De figuras como Alfonso Reyes y Daniel Cosío Villegas, pero sobre todo de Luis I. Rodríguez, Gilberto Bosques, Isidro Fabela y Narciso Bassols bien puede decirse una vez más que nunca tan pocos salvaron a tantos.

Su actividad diplomática durante la posguerra española y la II Guerra Mundial tiene todos los ingredientes de una novela de aventuras. Luis I. Rodríguez, embajador mexicano en Francia entre julio y diciembre de 1940, cumplió con creces la orden de Cárdenas de lograr que el Gobierno de Vichy permitiera a México “acoger a todos los refugiados españoles de ambos sexos residentes en Francia”, la mayoría de ellos internados en campos de concentración.

A primera hora de la tarde del lunes 8 de julio de ese año, Rodríguez llegaba en su Buick al Hôtel du Parc donde sería recibido por el mariscal Pétain. Durante media hora los dos hombres, “él sentado en una butaca y yo al borde de su lecho”, como relató el diplomático en las notas de su diario, discutieron el caso de los exiliados españoles:

-“¿Por qué esa noble intención –me dijo- que tiende a favorecer a gente indeseable?”

-“Le suplico la interprete usted, señor mariscal, como un ferviente deseo de beneficiar y amparar a elementos que llevan nuestra sangre y nuestro espíritu”.

Al final, el mariscal accedió y un convenio firmado el 22 de agosto hizo posible la reanudación del embarque de exiliados a México. Las virtudes y entrega del diplomático mexicano superarían a lo largo de aquellos meses tremendas dificultades como la falta de transporte y recursos económicos, la división entre los republicanos españoles, las dudas sobre la conveniencia de la medida en el interior del propio Gobierno mexicano, la indignación de la derecha de este país ante la llegada de miles de “rojos” y la animadversión de la prensa francesa. Le Petit Journal de Marsella celebraría el acuerdo, en un artículo publicado el 3 de septiembre de 1940, con estas palabras: “Buen viaje, señores, háganse colgar en otra parte”. Y días más tarde en Le Journal, Max Massot firmaba un reportaje sobre los campos de concentración, que comenzaba así: “Los despojos del Ejército español van a salir de Francia (…) huéspedes indeseables, soldados inútiles.

La acción de Luis I. Rodríguez fue también crucial para sacar del territorio francés a Juan Negrín, dar protección jurídica a Luis Nicolau d’Olwer, exministro de Hacienda y exgobernador del Banco de España y enterrar con dignidad a Manuel Azaña.

Aquella mañana del martes 5 de noviembre de 1940, el prefecto de Montauban quiso impedir la presencia de españoles en el cortejo y enterrar al último presidente de la II Republica con la bandera de Franco. Rodríguez se enfrentó a él, negándose a semejante “blasfemia”, y al no poder hacerlo con la republicana, desafío al representante de las autoridades francesas con estas palabras: “Lo cubrirá con orgullo la bandera de México; para nosotros será un privilegio; para los republicanos, una esperanza, y para ustedes una dolorosa lección”.

En 1973, Luis I. Rodríguez, de quien Pablo Neruda escribió que tenía “algo de domador popular y algo de gran señor de la conciencia”, fue enterrado en México en un féretro cubierto con la bandera de la República española.

Otro gigante de la solidaridad internacional fue Gilberto Bosques, cónsul general de México en París en aquellos años, quien rescató a Max Aub del campo de concentración de Vernet y más tarde de otro del norte de África. Amigo de Negrín, a quien califica de “gran gourmet” en el libro Gilberto Bosques: el oficio del gran negociador, resumen de ocho entrevistas realizadas al diplomático por Graciela de Garay en los años ochenta, Bosques trasladó el consulado a Marsella tras la rendición de Francia. Allí se las ingenió para alquilar dos castillos que convirtió en residencias de asilo para los exiliados españoles. En el castillo de Reynarde se alojaron 850 refugiados de todas las profesiones y oficios. En el de Montgrand, 500 mujeres y niños. Bosques organizó la vida de los republicanos en esta especie de purgatorio antes de embarcarlos para México, vía Marsella o Casablanca, creando un servicio médico, una oficina jurídica, una escuela e incluso montando obras teatrales y competiciones deportivas.

La actividad de Bosques se complicaría tras la evacuación de refugiados judíos y la consiguiente ruptura de relaciones de México con el régimen de Vichy en noviembre de 1942. La legación fue asaltada por la Gestapo y las 43 personas que la integraban con el cónsul y su familia a la cabeza fueron detenidos y trasladados en febrero de 1943 a un hotel prisión de Bad Godesberg, en Alemania, donde permanecerían un año.

Una vez liberados, de regreso a México, Bosques sería nombrado embajador en Portugal tras el fin de la II Guerra Mundial. Allí continuaría la labor realizada en Francia. “Se me encargaría de auxiliar a los refugiados españoles que atravesaban la frontera de España y Portugal y eran capturados por la policía portuguesa para ser entregados a Franco. Regularmente su destino era el cadalso”.

Tras pasar por Suecia y Cuba, el diplomático se retiró de la vida pública en 1964 con la llegada a la presidencia mexicana de Gustavo Díaz Ordaz. “No quería verme en el caso de colaborar con ese señor”, se justificó.

Antes, Isidro Fabela y Narciso Bassols, se habían erigido, desde su posición de delegados de México en la Sociedad de Naciones, en defensores morales de la II República, denunciando en Ginebra la intervención de la Italia fascista y la Alemania nazi en la guerra civil española y la hipócrita neutralidad de las democracias. Con discursos y obras –Bassols sería embajador en Francia al comienzo de la crisis de los refugiados españoles en febrero de 1939- ambos articularían la iniciativa humanitaria de Cárdenas.

Fabela adoptaría dos huérfanos españoles y sería entre 1942 y 1945 gobernador del Estado de México donde formaría dentro del futuro PRI el influyente grupo de Atlacomulco, su pueblo natal y el mismo de Peña Nieto. Bassols rompería con Cárdenas tras acoger este a Trotsky y en 1944 sería nombrado embajador en la URSS. Pero eso ya son otras historias. Sus acciones, junto con las de Rodríguez y Bosques, no solo salvaron la vida a miles de españoles. Consagraron el derecho de asilo como una actitud internacional de México.