¿Cómo sería vivir bajo el mar en Washington, Londres o Buenos Aires?


ABC.es

  • Según una proyección de la organización científica Climate Central, las principales ciudades del mundo cambiarán mucho en 2100 si el calentamiento global sigue a este ritmo
 Captura del vídeo con Google Earth lanzado por Climate Central sobre un Washington inundado en 2100

Captura del vídeo con Google Earth lanzado por Climate Central sobre un Washington inundado en 2100

Ciudades e incluso capitales de decenas de países podrían verse amenazadas por la subida del nivel de los océanos, concentración de dióxido de carbono y una temperatura mundial récord. Las informaciones alarmistas sobre el cambio climático se multiplican, y más con la llegada de la Conferencia sobre el Cambio Climático que se celebrará en París a inicios de diciembre.

Según una proyección de la organización científica Climate Central, las principales ciudades del mundo cambiarán mucho en 2100 si el calentamiento global sigue a este ritmo. En su trabajo audiovisual, aparecen fotografías de Washington (Estados Unidos), Durban (Sudáfrica), Londres (Reino Unido), Melbourne (Australia), Río (Brasil), Hong Kong (China), Buenos Aires (Argentina) o Vancouver (Canadá) cubiertas de agua.

Con estas fotografías, Climate Central pretende concienciar tanto a políticos como a ciudadanos sobre los efectos del aumento de las temperaturas en todo el mundo.

El Instituto Metereológico británico ha aportado este lunes una prueba adicional el recalentamiento acelerado del planeta, anunciando el aumento de 1ºC para este 2015 con respecto a la era preindustrial (1850-1900).

El nivel del mar aumentó de forma catastrófica hace 120.000 años


El Mundo

  • La fusión de los polos provocó una subida de tres metros en cinco décadas
  • Los expertos creen que este fenómeno podría volver a producirse este siglo

Un estudio científico sobre las variaciones del nivel del mar durante el anterior periodo interglacial demuestra que la desaparición de los casquetes polares provocó una subida de tres metros del nivel del mar en sólo unas décadas.

La investigación que aparece hoy en la revista Nature, concluye que una subida súbita del nivel del mar «es una posibilidad real en los próximos 100 años», según el investigador principal Paul Blanchon, geofísico de la Universidad Nacional de México.

Una aumento de esta naturaleza amenazaría a muchas de las grandes ciudades situadas al nivel del mar, y anegaría numerosas islas coralinas de baja cota como las que hay en el Índico y el Pacífico.

«Los científicos tienen tendencia a pensar que el nivel de los mares subió progresivamente durante milenios en aquel periodo interglacial hace 120.000 años. Lo que ahora decimos es que aquello no fue así», afirma Blanchon a la agencia France Press.

«Estamos hablando de una elevación de tres metros del nivel del mar en sólo 50 años», añade el científico, que ha hallado las pruebas en los corales fósiles de la Península de Yucatán. Junto a un equipo de tres científicos alemanes del Instituto de Leibniz, han descubierto la catastrófica mortandad que causó la elevación del mar sobre grandes masas de arrecifes.

Estos seres vivos tuvieron que adaptarse a las nuevas condiciones muy rápidamente, y sobrevivir sobre los esqueletos de los que habían muerto, tres metros más cerca de la superficie. De todo ello ha quedado un registro fósil en esa zona del Caribe, cuya estabilidad geológica ha permitido su conservación y actual estudio.

Según Blanchon, sólo el deshielo de los casquetes polares puede explicar una elevación del nivel del mar tan acusada y tan rápida. Sus intenciones son estudiar el mismo fenómeno en la costa oeste de Australia, donde tampoco se han registrado inestabilidades geológicas en este tiempo.

La incertidumbre científica sobre las consecuencias del actual cambio climático, queda en parte despejada gracias a este estudio. Con la cada día mayor evidencia del deshielo en Groenlandia y en la Antártida, una subida catastrófica del nivel del mar sería un escenario posible.

Los arrecifes coralinos, que ya sufren otras amenazas debidas a la actividad humana, tendrían que enfrentarse nuevamente a otro ahogamiento.