Los cráteres gemelos de Marte


El Mundo

Imagen de los cráteres gemelos 'Arima', en Marte. | ESA

Imagen de los cráteres gemelos ‘Arima’, en Marte. | ESA

Desde una vista cenital, el aspecto de los cráteres gemelos ‘Arima’, en la región marciana de ‘Thaumasia Planum’, recuerda a unos ojos sorprendidos. Las imágenes obtenidas por la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) permiten conocer cómo se crearon estos círculos de 50 km de diámetro escarbados en la superficie de Marte, muy comunes en el planeta rojo y en diversas lunas del Sistema Solar.

Los cráteres se forman tras el impacto de un meteorito. Cuando alcanza la superficie, tanto ésta como el objeto que la alcanza se comprimen a densidades muy altas. Las regiones donde impacta se despresurizan y explotan violentamente. Sin embargo, el origen de los hoyos que aparecen en el centro del cráter, que en el caso de los ‘gemelos’ Arima son de diferente tamaño, no está totalmente claro.

Una de las teorías afirma que cuando el meteorito impacta, el hielo existente en la superficie se derrite y es absorbido por las grietas de la superficie. Los científicos contemplan otra hipótesis, por la cual el hielo de la superficie se calienta rápidamente y se evapora en una explosión. Así, el impacto ‘escarba’ en la tierra y crea ese hoyo o marca con los restos del impacto.

La diferencia de tamaño de los hoyos en los cráteres gemelos Arima, que se observa en las fotografías, acapara la mayor atención de los científicos. La teoría de esta disparidad puede estar en la diferente cantidad de hielo de cada una de las zonas, y en la velocidad en que se evaporó.

El estudio de esta región acerca más a los investigadores al conocimiento de la superficie de Marte, y confirma la teoría de que tiempo atrás hubo grandes cantidades de agua y hielo en el planeta rojo.

A la espera del cometa más espectacular de la historia


ABC.es

  • Dentro de unos meses la roca ISON podría verse incluso a la luz del día y convertirse en una sensación mundial

A la espera del cometa más espectacular de la historia

John chumack \ El cometa ISON, todavía un débil punto en el cielo

Astrónomos y observadores de todo el mundo permanecen atentos a la órbita del cometa ISON, descubierto en septiembre del pasado año por científicos rusos, y que va en camino de convertirse en uno de los más espectaculares de la historia. El próximo noviembre, cuando la roca se aproxime al Sol, algunas predicciones apuntan que podría ser superar en brillo a la Luna y ser visto a la luz del día. Si esto es así, no hay duda de que ISON se convertirá en una sensación mundial. Sin embargo, como ocurre con muchas personas, uno no puede fiarse de los cometas que acaba de conocer. Pueden ser impredecibles y defraudarnos con una trayectoria inesperada. Si el cometa acaba desintegrado en su acercamiento al Sol, se acabó el espectáculo.

ISON (C/2012 S1) fue descubierto el 21 de septiembre por los astrónomos rusos Vitali Nevski y Novichonok Artyom a través de imágenes tomadas con un telescopio reflector de 40 centímetros. Otros observadores del cielo no tardaron en ponerlo en su punto de mira y el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional en Cambridge (Massachusetts, EE.UU.) confirmó el hallazgo.

Los investigadores rusos calcularon una órbita casi parabólica que dirige al cometa hacia el Sol. Esta órbita también sugiere que es un recién llegado de la nube de Oort, el cinturón de objetos helados rodea el Sistema Solar. En la actualidad, ISON se encuentra todavía lejos, cerca de la órbita de Júpiter, en la constelación de Géminis, moviéndose entre las cabezas de los gemelos Castor y Pollux, según explica John Chumack a Spaceweather.com desde un observatorio privado en Yellow Springs, en Ohio. «Todavía es muy débil, cerca de una magnitud 16, pero no se deje engañar. Podría convertirse en uno de los mejores cometas en muchos años», admite.

Visible de día

Efectivamente, el 28 de noviembre el cometa se acercará a solo 1,2 millones de kilómetros de la superficie del Sol, a aproximadamente 425.000 kilómetros por hora. Entonces pueden ocurrir dos cosas: que el cometa acabe desintegrado como muchos otros, lo cual supondrá una enorme desilusión, o que sobreviva y nos proporcione uno de los espectáculos celestes más increíbles que jamás hayamos contemplado. En ese caso, de la bola de hielo y rocas brotará una magnífica cola que la convertiría en uno de los cometas más espectaculares jamás vistos.

Las previsiones dicen que podría ser tan brillante como Marte y los más optimistas apuntan que podría superar varias veces a la Luna. Eso significa que incluso aparecería en el cielo junto al Sol durante el día. Algo impresionante. Las observaciones serían mejores desde el hemisferio norte. Por las fechas en las que puede aparecer, es inevitable acordarse de la estrella de Belén. Pero todavía es pronto para asegurarlo. Durante el verano, los astrónomos ya estarán seguros de si ISON es un visitante tan prometedor como parece.