La fotografía que Hitler no querría que vieras


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  • La instantánea, cuya autenticidad aún no se ha corroborado, muestra al «Führer» ataviado con un kimono
DAILY EXPRESS Hitler, ataviado con un kimono en el que se aprecia una esvástica

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Hitler, ataviado con un kimono en el que se aprecia una esvástica

 Existen cientos de fotografías de Adolf Hitler. Y es que, si el germano destacó por algo fue por ir de acá para allá con su fotógrafo personal Heinrich Hoffman pisándole los talones para dejar constancia de todo cuanto hacía. No obstante, en el año en que el mundo celebra el 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, se ha dado a conocer una curiosa y desconocida instantánea del «Führer» en la que apareceataviado con un kimono japonés con dos esvásticas grabadas.

La imagen ha sido desvelada en exclusiva por el diario anglosajón «Daily Exress», desde donde se ha señalado que están trabajando para corroborar que el personaje que aparece en ella es el propio Adolf Hitler. Sea como fuere, lo cierto es que el protagonista es igual que él, pues cuenta con sus facciones, su clásico flequillo y, cómo no, si bigote «de cepillo» recortado. Como no podía ser de otra forma, la imagen ha tomado las redes sociales debido al curioso aspecto que muestra el líder germano (usualmente ataviado con uniforme militar o traje y corbata).

A día de hoy, se desconoce cuándo fue tomada esta instantánea, aunque los expertos consultados por el diario creen que podría fecharse en la década de los 30. Más concretamente en 1936, año en que (antes de comenzar la Segunda Guerra Mundial) la Alemania nazi y elImperio japonés firmaron un pacto para aislar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y su ferviente comunismo. La rúbrica se produjo el 25 de noviembre, el tratado fue conocido como «Antikomintern» y a él se unirían posteriormente países como Italia.

Esta imagen se suma, además, a otra que fue dada a conocer a mediados de abril y que muestra a Adolf Hitler apoyado sobre un árbol y vestido con bermudas de cuero y calcetines largos. La fotografía causó tanto impacto en el líder, que este prohibió que se publicase y dijo de ella que rebajaba su dignidad. Con todo, el retrato formaba parte de una serie de instantáneas tomadas por Heinrich Hoffman para mostrar al líder como una persona cercana.

De confirmarse su autenticidad, este curioso recuerdo se sumará a los ya cientos existentes y relacionados con el Tercer Reich. Un número tan extenso debido a que Hitler hizo producir una gran cantidad de artículos (des pistolas, hasta cuchillos) con el emblema nazi para lograr que su imperio fuera «visualmente poderoso».