México invierte 49,2 millones de dólares en Arqueología en 2014


web

El Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ha destinado un total de 671 millones de pesos (unos 49,2 millones de dólares) a proyectos arqueológicos en el país este año 2014.

Se mantiene la inversión respecto al año anterior e incluso se incrementa ligeramente, en un momento en que el INAH cumple 75 años, según detalla el Ejecutivo mexicano en un comunicado.

Actualmente el Instituto tiene en marcha 377 proyectos de arqueología que incluyen tareas de registro, análisis, conservación y difusión de cientos de zonas paleontológicas. Todo para preservar y acercar a la población el vasto patrimonio cultural de México, que posee 46.295 zonas arqueológicas y 107.658 monumentos históricos.

Para el INAH, el año 2014 también ha sido clave para las ciencias aplicadas al patrimonio cultural porque se han concretado dos laboratorios nacionales enfocados a su estudio y conservación.

Este impulso arqueológico es la culminación de 75 años de trabajo del Instituto, según dijo su secretario técnico, César Moheno.

“Aprehender la raíz de la vida y alcanzar el sustrato histórico de los hombres y mujeres de nuestra nación, son algunas de las razones que desde hace 75 años guían nuestra labor en el INAH como profesionales que hacemos revivir el pasado” ha explicado en el IV Congreso Latinoamericano de Arqueometría celebrado en la última semana del pasado mes de octubre.

“Gracias al intenso trabajo de alta calidad de los investigadores del INAH, el pasado crece cada día“, ha señalado Moheno.

En 2013 el presupuesto estatal destinado a arqueología fue de 670,337 millones de pesos (49,1 millones de dólares), lo que supuso un incremento de más de dos millones de pesos respecto a 2012 según publica ‘CNN’. Este año el presupuesto ha crecido ligeramente hasta los 671 millones de pesos (unos 49,2 millones de dólares).

Los cenotes de Yucatán guardan ‘genes’ de toda latinoamérica


web

  • Según un especialista, los recientes hallazgos en cuerpos de agua de la entidad revelan secretos del pasado antropológico del Nuevo Mundo.

Los más recientes hallazgos en cenotes de Yucatán dan nueva luz para reconstruir la historia del hombre en América, dice un especialista. La imagen es de contexto y corresponde al cenote Ik kil, en Chichén Itzá. (Archivo/Ángel Mazariego/SIPSE)

Los más recientes hallazgos en cenotes de Yucatán dan nueva luz para reconstruir la historia del hombre en América, dice un especialista. La imagen es de contexto y corresponde al cenote Ik kil, en Chichén Itzá. (Archivo/Ángel Mazariego/SIPSE)

MÉRIDA, Yuc.- El especialista José Antonio Ruiz Silva señaló que hallazgos recientes en los sistemas de cenotes de la península de Yucatán confirman que esos sitios resguardan “valiosa información” sobre el pasado biológico y antropológico del continente americano.

El funcionario de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), quien se desempeña como jefe del Departamento de Manejo de Sistemas Kársticos, dijo que año con año en el Encuentro Internacional de Espeleobuceo que se desarrolla en esta entidad se dan a conocer nuevos hallazgos en los cenotes peninsulares.

Recordó que en la X edición que se realizó en Yucatán en octubre pasado sobresalieron dos descubrimientos, uno denominado “la mujer de Naia” que se realizó en territorio quintanarroense y otro que fue bautizado como “la espuma de chocolate” en esta entidad.

En el caso de la “mujer de Naia” -explicó- se trata de un descubrimiento reciente en las inmediaciones del municipio de Tulum, Quintana Roo, en un cenote conocido como “La Virgen”, mismo que tiene una profundidad que en un principio se calculaba en más de ocho metros.

Entre los exploradores se encontraban Alejandro Álvarez, ingeniero oriundo del Distrito Federal, y Alberto Nava de Venezuela, quienes han participado ya en varios encuentros internacionales de espeleobuceo, puntualizó Ruiz Silva.

En ese sitio, los especialistas y su equipo avanzaron hasta llegar a una distancia de unos mil 300 metros y encontraron un abismo que da la sensación de flotar a una gran altura, al cual “algunos bautizaron como el hoyo negro”.

“Las lámparas que llevó el equipo son muy potentes pero no lograron iluminar el fondo, por lo que se calcula que ese punto podría tener una profundidad superior a 60 metros, una de las más grandes que se han encontrado en la zona de cenotes de la Península de Yucatán”, detalló.

Además de formar nuevos espeleobuzos, hay que frenar el deterioro de los cenotes, afirma un funcionario de medio ambiente 

“No hubo rebote de luz, por lo que creemos que ese punto del cenote puede marcar un hito en la arqueología subacuática por lo menos en el continente americano”, anotó.

En la exploración se encontraron algunos restos humanos, que se presume pertenecieron a una mujer, de ahí que el descubrimiento fuera bautizado como “la mujer de Naia”.

Sin embargo, también se encontraron restos de “gonfoterios”, que es un ancestro de los elefantes, como el mamut o el mastodonte, que desapareció del continente hace miles de años, añadió.

“Por esa razón creemos que es uno de los hallazgos más importantes de los últimos años”, precisó.

Asimismo, refirió que otro hallazgo se registró en un cenote ubicado en la región de San Manuel, en Yucatán, con el descubrimiento de una pieza que parece una “chocolatera”, en un estado de conservación “asombroso”.

“Esa chocolatera se entregó a expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pues se trata de un hallazgo muy importante para conocer más de la relación que tenían los antiguos mayas con los cenotes, además de las capacidades que tenían para trasladar productos y mercancías a grandes distancias”, apuntó.

Junto con la chocolatera, que es considerada una auténtica “rareza”, se encontraron otras piezas arqueológicas que también podrían aportar nuevos datos sobre los antiguos pobladores de estas tierras, agregó.

El experto abundó que esos y otros hallazgos confirman que los cenotes peninsulares guardan “información valiosa”.

Por esa razón, planteó, además de formar más y nuevos especialistas en espeleobuceo y arqueología subacuática, es necesario reforzar las políticas para frenar el deterioro y contaminación de la red de cenotes que hay en la región.

Hallan un valioso tesoro bajo Teotihuacán, la ciudad de los dioses


ABC.es

  • Miles de piezas han sido encontradas debajo de la cúspide del Templo de Quetzalcoatl, en el camino al inframundo

Efe El camino al inframundo ha comenzado a revelar sus secretos

 Bajo la ciudad prehispánica de Teotihuacán, en México, han encontrado un valioso tesoro: formado por milespiezas, entre piedras preciosas, reliquias y figuras de madera perfectamente conservadas que, ocultas en un túnel subterráneo, refuerzan ahora la teoría de que sería posible encontrar las tumbas perdidas de sus antiguos gobernantes, según han señalado este miércoles un grupo de arqueólogos.

Tras varios años de exploración del túnel, de más de 100 metros de extensión y al que nadie había entrado en 1.800 años, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mexicano han revelado que las paredes y el techo están salpicados de minerales con los que probablemente los teotihuacanos recreaban el inframundo.

El inédito hallazgo se ha producido a 103 metros de la entrada del túnel de la Pirámide de la Serpiente Emplumada y se compone de más de 50.000 piezas, algunas de ellas únicas, como figuras de piedra o de madera que fueron conservadas cientos de años a 18 metros de profundidad.

El lugar, donde se encontraron objetos que datan de unos 250 años d.C., habría servido tanto para investir a los gobernantes como para enterrarlos, una hipótesis que han defendido arqueólogos desde que en 2003 conocieron por primera vez de la existencia del túnel.

«Por la magnitud de las ofrendas, de los materiales que estamos encontrando, no puede ser otro lugar, este es el lugar donde deben estar sepultados», ha dicho en una rueda de prensa el arqueólogo responsable del proyecto, Sergio Gómez.

A dos metros del gran hallazgo

Hallan un valioso tesoro bajo Teotihuacán, la ciudad de los dioses

 Los restos de los gobernantes de la ciudad, fundada hace unos 2.500 años y donde se encuentran las famosas pirámides del Sol y de la Luna, aún no han sido hallados. Para los especialistas, habría condiciones de desvelar el misterio a finales de 2015. Los investigadores creen encontrarse a dos metros de donde estarían sepultados los restos de los gobernantes.

Gómez, quien ha trabajado desde el 2010 con dos robots fabricados especialmente para el proyecto, ha añadido que la búsqueda en la última parte del túnel se tendrá que hacer de manera manual por la gran cantidad de humedad en la zona.

«Ya estamos en las cámaras, hemos retirado sedimentos de 60 o 70 centímetros pero nos falta todavía profundizar uno o dos metros donde pensamos que está algo muy importante», ha apostillado.

Además de figuras, también se encontraron semillas que datan de la época, piedras preciosas que importaron del Golfo de México y algunas pelotas de hule del tradicional juego de pelota, aunque muchos de estos objetos posiblemente nunca se utilizaron y sólo sirvieron como ofrendas.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por Naciones Unidas, Teotihuacán alcanzó su apogeo entre los años 250 y 500 d.C., cuando tuvo una población cercana a los 150.000 habitantes y llegó a ser la sexta ciudad más grande del mundo después de Constantinopla y Alejandría.

La ciudad tiene actualmente unos dos kilómetros cuadrados, aunque especialistas creen que la urbe llegó a tener una extensión de 20 kilómetros.

Tepeji será sede de Congreso Internacional de Arqueología


web

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Consejo para la Cultura y las Artes (Conaculta), además del Centro de Estudios Mesoamericanos, llevarán a cabo, en Tepeji del Río, el 28 Congreso Internacional de la Región de Los Lagos del Valle de México y área de interacción al suroeste del estado de Hidalgo, del 27 al 31 de este mes, con la colaboración de los gobiernos estatal y municipal, e instituciones educativas.

El citado congreso nace en el Estado de México como una actividad académica, a cargo de la arqueóloga Asunción García Samper; del Museo Nacional de Antropología, y del Centro de Estudios Mesoamericanos (del cual es fundadora). El encuentro nació a manera de reuniones anuales realizadas en el Estado de México con el fin de presentar temáticas alusivas a trabajos arqueológicos, históricos, antropológicos y afines.

Por el carácter e importancia de esta actividad, se buscaba tener sedes en entidades vecinas al Estado de México. Gracias a las reuniones y pláticas sostenidas con los responsables del evento, se designó a Hidalgo, siendo el municipio de Tepeji del Río donde se llevarán a cabo las conferencias en las instalaciones del Centro Cultural de Tepeji, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo-campus Tepeji y la Universidad Tecnológica Tula-Tepeji.

El desarrollo del congreso será a través de conferencias magistrales, talleres, ponencias y mesas de trabajo, con la siguiente temática: interacción e influencia del medio geográfico natural y cultural, prácticas culturales, arqueología histórica.

Del mismo modo, sincretismo religioso, asentamientos prehispánicos I y II, enfoque teórico, expresiones artísticas, conflicto y sociedad y arqueología regional.

Los resultados de estos trabajos serán publicados en una memoria para dar a conocer el avance de las ciencias antropológicas y de las investigaciones y descubrimiento de Tepeji del Río, como el tesoro, La loma o la cava del ex convento de San Francisco de Asís.

Asimismo, a través del congreso se pretende hacer una contribución a la historia cultural de la región Tula-Tepeji, teniendo un panorama integral sobre los estudios y proyectos de investigación que se han realizado en el área..

El programa está conformado con la participación de distinguidos antropólogos, historiadores y arqueólogos provenientes de instituciones como la Zona Arqueológica de Teotihuacán, Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH, centro Estado de México, centro INAH Querétaro, centro INAH Guanajuato, centro INAH Zacatecas, ENAH, Museo Nacional de Antropología e Historia, ex convento de Acolman y Estados Unidos.

Igualmente ponentes del estado de Hidalgo, procedentes de Tepeji del Río, Tula de Allende y Pachuca; del Estado de México, provenientes de Acolman, Chimalhuacán, Jilotepec y Chiconautla.De la misma manera, investigadores de universidades como UAEH, UNAM, UAEM, Universidad de Zacatecas, IPN, Universidad de Xalapa, Universidad Estatal de Minnesota y Universidad de Austin, Texas.

La exposición Códices de México, Memorias y Saberes celebra los 50 años del Museo Nacional de Antropología y los 75 años del Instituto Nacional de Antropología e Historia


La exposición Códices de México, Memorias y Saberes celebra los 50 años del Museo Nacional de Antropología y los 75 años del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Por primera vez, en su historia, los códices resguardados en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia se muestran al público para compartir su belleza artística, la profundidad de su contenido y su relevancia universal.

Para los antiguos mexicanos el tiempo permeó todos los aspectos de su vida. Ordenó y dotó la continuidad el quehacer cotidiano y extraordinario de individuos y pueblos enteros.

La cosmovisión prehispánica dividía el tiempo en dos: el que permanecía en los entes sobrenaturales –dioses y fuerzas sobre humanas– y el de los hombres. Ambos coexistían: mientras los dioses creaban y dirigían a voluntad el destino delos hombres, estos realizaban rituales y sacrificios humanos con los que intentaban propiciar, conciliar, suplicar e incluso coaccionar a aquellos seres para obtener un beneficio.

La creencia de los hombres se reflejaban incluso en el cómputo y registro del tiempo por medio de distintos calendarios: en torno a ellos nombraban y dotaban de un destino a los recién nacidos, pronosticaban fenómenos meteorológicos y fijaban las fiestas en honor a las deidades. Los códices y ruedas calendáricas son un punto de convergencia entre dioses, naturaleza e humanos. Su estudio nos permite vislumbrar una de las aristas del complejo universo indígena de los pueblos de México.

En la antigüedad, la tierra fue un elemento fundamental en la definición de la naturaleza mesoamericana. Aún hoy el territorio es concebido como lugar de origen y retorno; es ahí donde se entierra el ombligo después de nacer y a donde siempre regresaremos al final de nuestros días.

En los códices prehispánicos se representaron espacios míticos y terrenales. En los primeros los dioses dotaron al hombre de los conceptos fundamentales de pensamiento; los segundos sirvieron para dejar constancia del escenario geográfico donde los gobernantes llevaron a cabo sus hazañas de guerra y conquista o alianzas matrimoniales.

Con la llegada de los españoles, los pueblos mesoamericanos se vieron en la necesidad de defender el espacio que les pertenecía ante el nuevo orden de gobierno. Por tal motivo elaboraron códices y lienzos en los que además de representar su territorio, añadieron datos históricos y genealógicos que ayudarían a comprobar la posesión de la tierra desde tiempo inmemorial. Ahora dichos documentos son fuente de identidad y pertenencia de los pueblos indígenas de México.

Los gobernantes prehispánicos considerados –según la creencia de ese tiempo- una extensión de los dioses en la Tierra, conjuntaron en su persona el poder económico, militar e ideológico en Mesoamérica.

Crearon una organización política bien estructurada y por medio de ella conducían al vulgo según sus intereses. Con el mismo fin, su relación con la divinidad tenía que ser renovada constantemente ante los ojos del pueblo, pues el prestigio y dominio que conquistaron dependían de ese vínculo. Para ello, los sueños utilizaron la sabiduría de médicos y sacerdotes, ya que eran conscientes de la supremacía que el Estado obtenía al monopolizar el conocimiento.

Lo anterior se hace evidente en los códices: en sus registros advertimos genealogías de nobleza dirigente proeza de conquistadores, sometimiento de pueblos enteros y la cantidad de tributos obtenidos después de una guerra. De igual manera en esos documentos es posible señalar mitos, ritos y relatos históricos.

Siglo XVI

Siglo XVII

Siglo XVIII

 

Siglo XIX

Francia recibe la exposición “Revelación de un tiempo sin fin”


INAH

*** La exposición llega al Museo de quai Branly, en la ciudad de París, donde será inaugura este 6 de octubre y permanecerá hasta febrero de 2015

*** La muestra ha sido admirada por 435 mil 470 personas en las ciudades de México y Sao Paulo

Recibe Francia la muestra Mayas

La magna exposición mexicana “Mayas. Revelación de un tiempo sin fin” fue inaugurada el día de hoy en Francia, en el Museo de quai Branly, donde permanecerá hasta febrero de 2015.

Precedida de un notable éxito de público, admirada por 435 mil 470 personas en las dos sedes donde se ha presentado de las ciudades de México y Sao Paulo, la exposición Mayas. Revelación de un tiempo sin fin llega al Museo de quai Branly, en París, Francia, donde será inaugurada este 6 de octubre y permanecerá hasta febrero de 2015.

La apertura de la muestra en el recinto parisino, compuesta por 385 piezas, ha generado gran expectativa entre el público, que tradicionalmente ha manifestado un amplio interés por las culturas mesoamericanas y, en particular, la maya.

Integran la colección urnas, incensarios, cerámica, estelas, dinteles y máscaras funerarias de jade, así como piezas inéditas, procedentes de hallazgos recientes, entre ellas dos entierros con sus ofrendas, encontrados en Balamkú y la isla de Jaina, en el estado de Campeche.

Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la exposición presenta un amplio recorrido de más de tres mil años de historia de los mayas, cuya propuesta museográfica le ha permitido itinerar por diversos espacios.

Asimismo, ofrece la oportunidad de ver piezas únicas reunidas por primera vez, resaltando sus cualidades estéticas y su significado histórico. Las obras representativas de toda el área maya reflejan la capacidad creadora, la sensibilidad estética y la perfección técnica lograda por los mayas.

Entre las piezas más relevantes está el Tablero del trono del Templo XXI de Palenque, del periodo Clásico Tardío (600-900 d.C.), que muestra a cinco personajes que realizan una ceremonia de autosacrificio. Al centro está el famoso gobernante K’inich Janahb Pakal, quien ofrece una espina de raya a su nieto, y otros personajes de la élite maya. También destaca un conjunto de bloques glíficos que relatan varios acontecimientos.

El hombre y la naturaleza es el primer núcleo temático, en el que se aborda la importancia que tuvieron la flora y la fauna en el mundo indígena prehispánico. Algunas plantas, fundamentalmente el maíz, estuvieron ligadas a la sustancia de la que fueron formados los seres humanos. Los animales eran considerados hermanos de los hombres, por lo que existen múltiples representaciones de vegetales y animales, y de seres humanos vinculados con ellos.

Comunidad humana y vida cotidiana es el segundo apartado en el que se muestran diversos aspectos de la sociedad maya, con énfasis en las ofrendas, la indumentaria, los ornamentos corporales y las costumbres alimenticias.

En el módulo El corazón de las ciudades se conjuntan elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de áreas ceremoniales de algunas de las grandes urbes mayas, mostrando la diversidad de estilos.

En la cuarta sección, El hombre frente al tiempo y los astros, se exhiben inscripciones de tipo astronómico y calendárico en piedra y estuco, con sus lecturas epigráficas. Asimismo, se integran vasijas y otros objetos con representaciones cosmológicas. Un ejemplo es el Monumento 175 de Toniná, de piedra arenisca, que data del periodo Clásico Tardío, el cual registra una ceremonia alusiva al fuego realizada por el Gobernante 8 en la tumba del Gobernante 1 en la fecha 3 Manik’ 0 Muwaan, equivalente al 31 de octubre de 799 d.C. También muestra la escena de un prisionero.

El siguiente rubro, Las élites gobernantes y su historiografía, presenta a los mayas escribiendo su propia historia, sobre todo la de los gobernantes, a través de inscripciones jeroglíficas que dejaron plasmadas en estelas y otras piezas, y que gracias a los avances en la epigrafía, la mayor parte de estos textos ya se pueden leer.

De este modo, se presentan obras que revelan el ascenso al trono, hazañas guerreras, matrimonios, así como a los personajes religiosos y políticos, que al lado del gobernante supremo, estaban a la cabeza de cada Estado maya.

En Las fuerzas sagradas se explican las ideas religiosas, la veneración a los estratos cósmicos (cielo, tierra, inframundo) y las fuerzas naturales (sol, lluvia, relámpago), y la sacralidad de la vida expresada en figurillas de deidades femeninas y de dioses representados en cerámica, esculturas, urnas, incensarios, etc.

El hombre frente a los dioses: los ritos, es el séptimo núcleo temático que aborda la vida ritual, los mitos cosmogónicos y el culto a las deidades. Entre las piezas representativas de estas prácticas está el Disco de Chinkultik (marcador de juego de pelota de piedra caliza) que data del periodo Clásico Temprano (250-600 d.C.), donde está representado el gobernante Chinkultik con un gran tocado de plumas y flores.

En el último apartado, Entrar en el camino: ritos funerarios, exhibe piezas como urnas, cerámica, joyas, además de máscaras funerarias elaboradas en mosaico de jade, acompañadas de adornos de jade, de concha Spondylus y de otros materiales.

Entre los objetos exhibidos, destacan la Máscara con orejeras de Calakmul, la Máscara funeraria de Dzibanché y la Máscara del cinturón ceremonial de Pakal. En los entierros de los gobernantes, su cara era cubierta con una máscara de jade, material precioso, símbolo de poder, inmortalidad y fertilidad, que buscaba sustituir el rostro perecedero del muerto con un retrato perdurable para conservar su espíritu.

Mayas. Revelación de un tiempo sin fin se conforma de piezas procedentes de 20 museos mexicanos, entre ellos el Museo Nacional de Antropología, el Museo Regional de Chiapas, el Museo de Sitio de Palenque “Alberto Ruz Lhuillier”, el Museo de Sitio de Comalcalco, el Museo Maya de Cancún, el Museo Regional de Antropología Palacio Cantón y el Museo Arqueológico de Campeche Fuerte de San Miguel.

Encuentran 8 dientes humanos en una escultura de cristo


web

Los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) hace unos meses, y con motivo de los estudios preparatorios para una posterior restauración, trasladó una serie de tallas religiosas a la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), con la intención de someterlas a varias pruebas, entre ellas exámenes con rayos X. Cuando llegó el turno de analizar las radiografías de una de estas tallas, conocida como ‘El Cristo de la paciencia’, los expertos quedaron asombrados por un curioso detalle: La escultura, que data de los siglos XVII o XVIII, incluía un total de ocho dientes humanos.

Fanny Unikel Santoncini, responsable del taller de restauración de escultura del ENCRyM, explicó que en algunos lugares de México fue práctica habitual emplear huesos de animales tallados para simular la dentadura de las esculturas, consiguiendo así un mayor realismo. Sin embargo, esta es la primera ocasión en la que se detecta el uso de dientes reales procedentes de una persona.
Según ha explicado la doctora Josefina Bautista (especialista en cráneos humanos del INAH), la persona que identificó los dientes como procedentes de una persona, las piezas dentales están en muy buen estado, y en la radiografía de la talla, incluso, se aprecian las raíces de los dientes.

El llamativo hallazgo ha generado interrogantes sobre la procedencia de los dientes, como por ejemplo, si la persona donadora, donó sus dientes en vida o una vez fallecida. Si se sabe, sin embargo, que en los siglos XVII y XVIII fue habitual que algunas personas donaran a la Iglesia partes de sus cuerpos a modo de ofrendas, por ejemplo cabello, que se utilizaba más tarde en la creación de pelucas para estatuas religiosas.

Gracias a la documentación histórica que se conserva sabemos, por ejemplo, que el obispo de Guadalajara (México), Manuel Fernández de Santa Cruz, dejó estipulado en su testamento que tras su muerte –que tuvo lugar en 1699– su corazón fuese donado al convento de las monjas de Santa Mónica de Puebla. Otro tanto sucedió con el corazón del virrey Baltasar de Zúñiga, quien también lo donó a un convento de religiosas.

‘El Cristo de la paciencia’, se custodia habitualmente en el interior de la iglesia de San Bartolo Cuautlalpan, en Zumpango (Estado de México), y tan sólo sale del templo con motivo de las procesiones de Semana Santa.