México restaura el pañuelo mortuorio del conquistador español Hernán Cortés


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  • De lino y seda, fue utilizado en las honras fúnebres de Cortés y guardó sus restos óseos más de un siglo hasta que en 1947 fueron entregados al Museo de Historia Natural
México restaura el pañuelo mortuorio del conquistador español Hernán Cortés

Instituto Nacional de antropoloia de méxico Pañuelo funerario del conquistador español Hernán Cortés

El pañuelo funerario del conquistador español Hernán Cortés fue restaurado totalmente por especialistas mexicanos, informó ayer el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH).

La restauración de este lienzo de lino blanco y encaje de seda negra del siglo XVIII forma parte del proyecto de conservación por los 70 años del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, reveló el Instituto.

Este Museo recibió en 1947 el pañuelo que más de un siglo guardó los restos óseos de Cortés, fallecido en Castilleja de la Cuesta, España, el 2 de diciembre de 1547 y cuyos restos fueron llevados a México en 1566.

Los restos del conquistador de México cambiaron a través del tiempo varias veces de lugar hasta su última morada en la iglesia de Jesús Nazareno, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

El Instituto explicó que este pañuelo de lino y seda fue utilizado en las honras fúnebres de Cortés y guardó sus restos óseos más de un siglo hasta que en 1947 fueron entregados al Museo de Historia Natural.

Un primer dictamen al lienzo de 72 x 73 centímetros detectó un deterioro mayor en su parte central por haber estado en contacto con los huesos y se determinó someterlo a una limpieza especial y el encaje negro fue restaurado aparte.

El pañuelo tiene en los cuatro extremos «figuras fitomorfas bordadas, que forman una cruz lobulada al centro que alude a la religión cristiana y al uso para el que fue creado», explicó el INAH.

El trabajo estuvo a cargo de las restauradoras Verónica Kuhliger y Laura García. También participaron estudiantes de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente y los laboratorios de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía.

México invierte 49,2 millones de dólares en Arqueología en 2014


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El Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ha destinado un total de 671 millones de pesos (unos 49,2 millones de dólares) a proyectos arqueológicos en el país este año 2014.

Se mantiene la inversión respecto al año anterior e incluso se incrementa ligeramente, en un momento en que el INAH cumple 75 años, según detalla el Ejecutivo mexicano en un comunicado.

Actualmente el Instituto tiene en marcha 377 proyectos de arqueología que incluyen tareas de registro, análisis, conservación y difusión de cientos de zonas paleontológicas. Todo para preservar y acercar a la población el vasto patrimonio cultural de México, que posee 46.295 zonas arqueológicas y 107.658 monumentos históricos.

Para el INAH, el año 2014 también ha sido clave para las ciencias aplicadas al patrimonio cultural porque se han concretado dos laboratorios nacionales enfocados a su estudio y conservación.

Este impulso arqueológico es la culminación de 75 años de trabajo del Instituto, según dijo su secretario técnico, César Moheno.

“Aprehender la raíz de la vida y alcanzar el sustrato histórico de los hombres y mujeres de nuestra nación, son algunas de las razones que desde hace 75 años guían nuestra labor en el INAH como profesionales que hacemos revivir el pasado” ha explicado en el IV Congreso Latinoamericano de Arqueometría celebrado en la última semana del pasado mes de octubre.

“Gracias al intenso trabajo de alta calidad de los investigadores del INAH, el pasado crece cada día“, ha señalado Moheno.

En 2013 el presupuesto estatal destinado a arqueología fue de 670,337 millones de pesos (49,1 millones de dólares), lo que supuso un incremento de más de dos millones de pesos respecto a 2012 según publica ‘CNN’. Este año el presupuesto ha crecido ligeramente hasta los 671 millones de pesos (unos 49,2 millones de dólares).

Hallan un valioso tesoro bajo Teotihuacán, la ciudad de los dioses


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  • Miles de piezas han sido encontradas debajo de la cúspide del Templo de Quetzalcoatl, en el camino al inframundo

Efe El camino al inframundo ha comenzado a revelar sus secretos

 Bajo la ciudad prehispánica de Teotihuacán, en México, han encontrado un valioso tesoro: formado por milespiezas, entre piedras preciosas, reliquias y figuras de madera perfectamente conservadas que, ocultas en un túnel subterráneo, refuerzan ahora la teoría de que sería posible encontrar las tumbas perdidas de sus antiguos gobernantes, según han señalado este miércoles un grupo de arqueólogos.

Tras varios años de exploración del túnel, de más de 100 metros de extensión y al que nadie había entrado en 1.800 años, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mexicano han revelado que las paredes y el techo están salpicados de minerales con los que probablemente los teotihuacanos recreaban el inframundo.

El inédito hallazgo se ha producido a 103 metros de la entrada del túnel de la Pirámide de la Serpiente Emplumada y se compone de más de 50.000 piezas, algunas de ellas únicas, como figuras de piedra o de madera que fueron conservadas cientos de años a 18 metros de profundidad.

El lugar, donde se encontraron objetos que datan de unos 250 años d.C., habría servido tanto para investir a los gobernantes como para enterrarlos, una hipótesis que han defendido arqueólogos desde que en 2003 conocieron por primera vez de la existencia del túnel.

«Por la magnitud de las ofrendas, de los materiales que estamos encontrando, no puede ser otro lugar, este es el lugar donde deben estar sepultados», ha dicho en una rueda de prensa el arqueólogo responsable del proyecto, Sergio Gómez.

A dos metros del gran hallazgo

Hallan un valioso tesoro bajo Teotihuacán, la ciudad de los dioses

 Los restos de los gobernantes de la ciudad, fundada hace unos 2.500 años y donde se encuentran las famosas pirámides del Sol y de la Luna, aún no han sido hallados. Para los especialistas, habría condiciones de desvelar el misterio a finales de 2015. Los investigadores creen encontrarse a dos metros de donde estarían sepultados los restos de los gobernantes.

Gómez, quien ha trabajado desde el 2010 con dos robots fabricados especialmente para el proyecto, ha añadido que la búsqueda en la última parte del túnel se tendrá que hacer de manera manual por la gran cantidad de humedad en la zona.

«Ya estamos en las cámaras, hemos retirado sedimentos de 60 o 70 centímetros pero nos falta todavía profundizar uno o dos metros donde pensamos que está algo muy importante», ha apostillado.

Además de figuras, también se encontraron semillas que datan de la época, piedras preciosas que importaron del Golfo de México y algunas pelotas de hule del tradicional juego de pelota, aunque muchos de estos objetos posiblemente nunca se utilizaron y sólo sirvieron como ofrendas.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por Naciones Unidas, Teotihuacán alcanzó su apogeo entre los años 250 y 500 d.C., cuando tuvo una población cercana a los 150.000 habitantes y llegó a ser la sexta ciudad más grande del mundo después de Constantinopla y Alejandría.

La ciudad tiene actualmente unos dos kilómetros cuadrados, aunque especialistas creen que la urbe llegó a tener una extensión de 20 kilómetros.

Tepeji será sede de Congreso Internacional de Arqueología


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El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Consejo para la Cultura y las Artes (Conaculta), además del Centro de Estudios Mesoamericanos, llevarán a cabo, en Tepeji del Río, el 28 Congreso Internacional de la Región de Los Lagos del Valle de México y área de interacción al suroeste del estado de Hidalgo, del 27 al 31 de este mes, con la colaboración de los gobiernos estatal y municipal, e instituciones educativas.

El citado congreso nace en el Estado de México como una actividad académica, a cargo de la arqueóloga Asunción García Samper; del Museo Nacional de Antropología, y del Centro de Estudios Mesoamericanos (del cual es fundadora). El encuentro nació a manera de reuniones anuales realizadas en el Estado de México con el fin de presentar temáticas alusivas a trabajos arqueológicos, históricos, antropológicos y afines.

Por el carácter e importancia de esta actividad, se buscaba tener sedes en entidades vecinas al Estado de México. Gracias a las reuniones y pláticas sostenidas con los responsables del evento, se designó a Hidalgo, siendo el municipio de Tepeji del Río donde se llevarán a cabo las conferencias en las instalaciones del Centro Cultural de Tepeji, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo-campus Tepeji y la Universidad Tecnológica Tula-Tepeji.

El desarrollo del congreso será a través de conferencias magistrales, talleres, ponencias y mesas de trabajo, con la siguiente temática: interacción e influencia del medio geográfico natural y cultural, prácticas culturales, arqueología histórica.

Del mismo modo, sincretismo religioso, asentamientos prehispánicos I y II, enfoque teórico, expresiones artísticas, conflicto y sociedad y arqueología regional.

Los resultados de estos trabajos serán publicados en una memoria para dar a conocer el avance de las ciencias antropológicas y de las investigaciones y descubrimiento de Tepeji del Río, como el tesoro, La loma o la cava del ex convento de San Francisco de Asís.

Asimismo, a través del congreso se pretende hacer una contribución a la historia cultural de la región Tula-Tepeji, teniendo un panorama integral sobre los estudios y proyectos de investigación que se han realizado en el área..

El programa está conformado con la participación de distinguidos antropólogos, historiadores y arqueólogos provenientes de instituciones como la Zona Arqueológica de Teotihuacán, Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH, centro Estado de México, centro INAH Querétaro, centro INAH Guanajuato, centro INAH Zacatecas, ENAH, Museo Nacional de Antropología e Historia, ex convento de Acolman y Estados Unidos.

Igualmente ponentes del estado de Hidalgo, procedentes de Tepeji del Río, Tula de Allende y Pachuca; del Estado de México, provenientes de Acolman, Chimalhuacán, Jilotepec y Chiconautla.De la misma manera, investigadores de universidades como UAEH, UNAM, UAEM, Universidad de Zacatecas, IPN, Universidad de Xalapa, Universidad Estatal de Minnesota y Universidad de Austin, Texas.

La exposición Códices de México, Memorias y Saberes celebra los 50 años del Museo Nacional de Antropología y los 75 años del Instituto Nacional de Antropología e Historia


La exposición Códices de México, Memorias y Saberes celebra los 50 años del Museo Nacional de Antropología y los 75 años del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Por primera vez, en su historia, los códices resguardados en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia se muestran al público para compartir su belleza artística, la profundidad de su contenido y su relevancia universal.

Para los antiguos mexicanos el tiempo permeó todos los aspectos de su vida. Ordenó y dotó la continuidad el quehacer cotidiano y extraordinario de individuos y pueblos enteros.

La cosmovisión prehispánica dividía el tiempo en dos: el que permanecía en los entes sobrenaturales –dioses y fuerzas sobre humanas– y el de los hombres. Ambos coexistían: mientras los dioses creaban y dirigían a voluntad el destino delos hombres, estos realizaban rituales y sacrificios humanos con los que intentaban propiciar, conciliar, suplicar e incluso coaccionar a aquellos seres para obtener un beneficio.

La creencia de los hombres se reflejaban incluso en el cómputo y registro del tiempo por medio de distintos calendarios: en torno a ellos nombraban y dotaban de un destino a los recién nacidos, pronosticaban fenómenos meteorológicos y fijaban las fiestas en honor a las deidades. Los códices y ruedas calendáricas son un punto de convergencia entre dioses, naturaleza e humanos. Su estudio nos permite vislumbrar una de las aristas del complejo universo indígena de los pueblos de México.

En la antigüedad, la tierra fue un elemento fundamental en la definición de la naturaleza mesoamericana. Aún hoy el territorio es concebido como lugar de origen y retorno; es ahí donde se entierra el ombligo después de nacer y a donde siempre regresaremos al final de nuestros días.

En los códices prehispánicos se representaron espacios míticos y terrenales. En los primeros los dioses dotaron al hombre de los conceptos fundamentales de pensamiento; los segundos sirvieron para dejar constancia del escenario geográfico donde los gobernantes llevaron a cabo sus hazañas de guerra y conquista o alianzas matrimoniales.

Con la llegada de los españoles, los pueblos mesoamericanos se vieron en la necesidad de defender el espacio que les pertenecía ante el nuevo orden de gobierno. Por tal motivo elaboraron códices y lienzos en los que además de representar su territorio, añadieron datos históricos y genealógicos que ayudarían a comprobar la posesión de la tierra desde tiempo inmemorial. Ahora dichos documentos son fuente de identidad y pertenencia de los pueblos indígenas de México.

Los gobernantes prehispánicos considerados –según la creencia de ese tiempo- una extensión de los dioses en la Tierra, conjuntaron en su persona el poder económico, militar e ideológico en Mesoamérica.

Crearon una organización política bien estructurada y por medio de ella conducían al vulgo según sus intereses. Con el mismo fin, su relación con la divinidad tenía que ser renovada constantemente ante los ojos del pueblo, pues el prestigio y dominio que conquistaron dependían de ese vínculo. Para ello, los sueños utilizaron la sabiduría de médicos y sacerdotes, ya que eran conscientes de la supremacía que el Estado obtenía al monopolizar el conocimiento.

Lo anterior se hace evidente en los códices: en sus registros advertimos genealogías de nobleza dirigente proeza de conquistadores, sometimiento de pueblos enteros y la cantidad de tributos obtenidos después de una guerra. De igual manera en esos documentos es posible señalar mitos, ritos y relatos históricos.

Siglo XVI

Siglo XVII

Siglo XVIII

 

Siglo XIX

Francia recibe la exposición “Revelación de un tiempo sin fin”


INAH

*** La exposición llega al Museo de quai Branly, en la ciudad de París, donde será inaugura este 6 de octubre y permanecerá hasta febrero de 2015

*** La muestra ha sido admirada por 435 mil 470 personas en las ciudades de México y Sao Paulo

Recibe Francia la muestra Mayas

La magna exposición mexicana “Mayas. Revelación de un tiempo sin fin” fue inaugurada el día de hoy en Francia, en el Museo de quai Branly, donde permanecerá hasta febrero de 2015.

Precedida de un notable éxito de público, admirada por 435 mil 470 personas en las dos sedes donde se ha presentado de las ciudades de México y Sao Paulo, la exposición Mayas. Revelación de un tiempo sin fin llega al Museo de quai Branly, en París, Francia, donde será inaugurada este 6 de octubre y permanecerá hasta febrero de 2015.

La apertura de la muestra en el recinto parisino, compuesta por 385 piezas, ha generado gran expectativa entre el público, que tradicionalmente ha manifestado un amplio interés por las culturas mesoamericanas y, en particular, la maya.

Integran la colección urnas, incensarios, cerámica, estelas, dinteles y máscaras funerarias de jade, así como piezas inéditas, procedentes de hallazgos recientes, entre ellas dos entierros con sus ofrendas, encontrados en Balamkú y la isla de Jaina, en el estado de Campeche.

Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la exposición presenta un amplio recorrido de más de tres mil años de historia de los mayas, cuya propuesta museográfica le ha permitido itinerar por diversos espacios.

Asimismo, ofrece la oportunidad de ver piezas únicas reunidas por primera vez, resaltando sus cualidades estéticas y su significado histórico. Las obras representativas de toda el área maya reflejan la capacidad creadora, la sensibilidad estética y la perfección técnica lograda por los mayas.

Entre las piezas más relevantes está el Tablero del trono del Templo XXI de Palenque, del periodo Clásico Tardío (600-900 d.C.), que muestra a cinco personajes que realizan una ceremonia de autosacrificio. Al centro está el famoso gobernante K’inich Janahb Pakal, quien ofrece una espina de raya a su nieto, y otros personajes de la élite maya. También destaca un conjunto de bloques glíficos que relatan varios acontecimientos.

El hombre y la naturaleza es el primer núcleo temático, en el que se aborda la importancia que tuvieron la flora y la fauna en el mundo indígena prehispánico. Algunas plantas, fundamentalmente el maíz, estuvieron ligadas a la sustancia de la que fueron formados los seres humanos. Los animales eran considerados hermanos de los hombres, por lo que existen múltiples representaciones de vegetales y animales, y de seres humanos vinculados con ellos.

Comunidad humana y vida cotidiana es el segundo apartado en el que se muestran diversos aspectos de la sociedad maya, con énfasis en las ofrendas, la indumentaria, los ornamentos corporales y las costumbres alimenticias.

En el módulo El corazón de las ciudades se conjuntan elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de áreas ceremoniales de algunas de las grandes urbes mayas, mostrando la diversidad de estilos.

En la cuarta sección, El hombre frente al tiempo y los astros, se exhiben inscripciones de tipo astronómico y calendárico en piedra y estuco, con sus lecturas epigráficas. Asimismo, se integran vasijas y otros objetos con representaciones cosmológicas. Un ejemplo es el Monumento 175 de Toniná, de piedra arenisca, que data del periodo Clásico Tardío, el cual registra una ceremonia alusiva al fuego realizada por el Gobernante 8 en la tumba del Gobernante 1 en la fecha 3 Manik’ 0 Muwaan, equivalente al 31 de octubre de 799 d.C. También muestra la escena de un prisionero.

El siguiente rubro, Las élites gobernantes y su historiografía, presenta a los mayas escribiendo su propia historia, sobre todo la de los gobernantes, a través de inscripciones jeroglíficas que dejaron plasmadas en estelas y otras piezas, y que gracias a los avances en la epigrafía, la mayor parte de estos textos ya se pueden leer.

De este modo, se presentan obras que revelan el ascenso al trono, hazañas guerreras, matrimonios, así como a los personajes religiosos y políticos, que al lado del gobernante supremo, estaban a la cabeza de cada Estado maya.

En Las fuerzas sagradas se explican las ideas religiosas, la veneración a los estratos cósmicos (cielo, tierra, inframundo) y las fuerzas naturales (sol, lluvia, relámpago), y la sacralidad de la vida expresada en figurillas de deidades femeninas y de dioses representados en cerámica, esculturas, urnas, incensarios, etc.

El hombre frente a los dioses: los ritos, es el séptimo núcleo temático que aborda la vida ritual, los mitos cosmogónicos y el culto a las deidades. Entre las piezas representativas de estas prácticas está el Disco de Chinkultik (marcador de juego de pelota de piedra caliza) que data del periodo Clásico Temprano (250-600 d.C.), donde está representado el gobernante Chinkultik con un gran tocado de plumas y flores.

En el último apartado, Entrar en el camino: ritos funerarios, exhibe piezas como urnas, cerámica, joyas, además de máscaras funerarias elaboradas en mosaico de jade, acompañadas de adornos de jade, de concha Spondylus y de otros materiales.

Entre los objetos exhibidos, destacan la Máscara con orejeras de Calakmul, la Máscara funeraria de Dzibanché y la Máscara del cinturón ceremonial de Pakal. En los entierros de los gobernantes, su cara era cubierta con una máscara de jade, material precioso, símbolo de poder, inmortalidad y fertilidad, que buscaba sustituir el rostro perecedero del muerto con un retrato perdurable para conservar su espíritu.

Mayas. Revelación de un tiempo sin fin se conforma de piezas procedentes de 20 museos mexicanos, entre ellos el Museo Nacional de Antropología, el Museo Regional de Chiapas, el Museo de Sitio de Palenque “Alberto Ruz Lhuillier”, el Museo de Sitio de Comalcalco, el Museo Maya de Cancún, el Museo Regional de Antropología Palacio Cantón y el Museo Arqueológico de Campeche Fuerte de San Miguel.

Recuperan 50 vértebras de la primera cola articulada de dinosaurio en México


El Mundo

Vista general de la cola del dinosaurio. | Afp

Las 50 vértebras completas de la única cola articulada de dinosaurio descubierta en México han sido recuperadas en un yacimiento de Coahuila (norte del país) junto a otros huesos, tras 20 días de trabajo, ha informado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Los restos pertenecen a un hadrosaurio o pico de pato con cresta de hace 72 millones de años. Fueron encontrados en mayo de 2005 y se empezó a trabajar con ellos el pasado 2 de julio.

El INAH dijo que en los últimos días se logró recuperar 50 vértebras de la cola unidas entre sí, tal como estaban en su origen, así como huesos de las extremidades y de la cadera, entre otros.

El apéndice, de unos 5 metros y bajo el que se espera encontrar el resto del cuerpo, equivale a la mitad de un dinosaurio cuya longitud total se calcula en 12 metros, comentó Felisa Aguilar, de la INAH y directora de la excavación junto a René Hernández, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La paleontóloga explicó también que la importancia de este esqueleto reside en que es muy raro encontrar este tipo de ejemplares con la mayoría de sus huesos unidos.

La cola fue encontrada en el municipio de General Cepeda, a pocos kilómetros de dos de los yacimientos paleontológicos más importantes de Coahuila.

Será trasladada por partes a un espacio de la cabecera municipal de General Cepeda acondicionado como laboratorio para su limpieza e identificación de los restos, tras lo cual se volverá a armar.

Encuentran entierros mayas de hace 1.200 años


El Mundo

  • El hallazgo se produjo mientras excavaban para ampliar una carretera

Arqueólogos mexicanos han encontrado una decena de entierros mayas con más de 1.200 años de antigüedad en el sitio arqueológico de Xtojil, a unos 20 kilómetros de Chichén Itzá en la península de Yucatán.

La mayoría de los esqueletos fueron hallados dentro de tumbas líticas denominadas cistas (cavidad rectangular protegida y cubierta por lajas de piedra), en las cuales se encontraron unas 30 piezas de cerámica, dos de las cuales tienen jeroglíficos, precisó en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La institución explicó que este hallazgo se produjo durante las excavaciones para la ampliación de una carretera en la zona.

Los entierros fueron colocados entre los años 600 y 800 d.C. antes de que Chichén Itzá se convirtiera en un gran centro ceremonial y centro rector en el norte de la península.

El INAH indicó que estos vestigios y otros más hallados en la región han permitido determinar a los expertos que hace más de 1.200 años existía una densidad de población importante dispersa en asentamientos en torno a los cenotes, aunque más tarde y por diversas razones se desarrolló Chichén Itzá como el centro más importante del área.

De las diez tumbas, siete se encuentran en un basamento de 1’80 metros de largo por 60 centímetros de ancho en promedio, dos de las osamentas se encontraron en posición sedente y uno más en el interior de una vasija, lo que corresponde a un entierro secundario.

El arqueólogo José Osorio León ha indicado que en la estructura donde fueron hallados los diez entierros había sido parcialmente afectada cuando se construyó la carretera hace unos 60 años, aunque se conservaron algunos de sus muros. El experto ha explicado que estas tumbas no corresponden al concepto occidental de cementerio, ya que los cuerpos fueron enterrados en el mismo espacio de las viviendas.

INAH premia proyecto digital del ex convento de Actopan


Milenio

  • El trabajo hidalguense resultó premiado dentro de la Categoría Público General y cuya autoría corresponde a la dupla integrada por Daniel Fragoso Osorio y Angélica Montserrat Sánchez Asato.

Foto: Arturo González
Templo de San Nicolás Tolentino de Actopan.

Pachuca de Soto • El proyecto de diseño digital del Templo de San Nicolás Tolentino de Actopan, Hidalgo, resultó ganador del Cuarto Concurso Nacional “Pon a México en el Mapa”, creado para difundir a nivel mundial el patrimonio cultural de México a través de Internet.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el trabajo hidalguense resultó premiado dentro de la Categoría Público General y cuya autoría corresponde a la dupla integrada por Daniel Fragoso Osorio y Angélica Montserrat Sánchez Asato.

Junto al ex convento de Actopan, en el rubro de Monumentos Históricos, también resultó ganador el modelo del Palacio de Minería del DF en la categoría estudiantil, realizado por alumnos del Tecnológico de Monterrey. Además, resultaron ganadores los modelos tridimensionales de seis zonas arqueológicas, entre ellas Monte Albán, en Oaxaca y Cacaxtla-Xochitécatl, en Tlaxcala.

Durante la premiación, celebrada el martes en el Museo Nacional de Antropología, Alfonso de María y Campos, director general del INAH, se congratuló por la participación de estudiantes y público en general, “que se involucraron con su patrimonio, al hacer suyo uno de los monumentos históricos o zonas arqueológicas del país y recrearlo en un modelo 3D, para a su vez buscar difundirlo por Internet al resto del mundo”.

“Acercar a las personas a su patrimonio cultural, dijo, a través de herramientas como la plataforma Google Earth, complementa el gusto y conocimiento de la gente por los monumentos históricos a los que acude con frecuencia; solo este año se han registrado 18.5 millones de visitantes a las zonas arqueológicas, que forman parte de los 107 millones captados en todo el sexenio —2 millones más que la administración pasada—, lo que quiere decir que 70% de la población los visita y conoce”.

Miguel Ángel Alva, director de Marketing de Google México y América Latina, recordó los diversos proyectos de trabajo conjunto con el INAH, realizados paralelamente a este concurso, “como la iniciativa de difusión de lenguas en peligro de extinción; la incorporación de las zonas arqueológicas a la plataforma de recorridos virtuales en 360°, Street View; y la captura y exhibición de imágenes del patrimonio cultural de México a través del programa Art Project”.

Asimismo, reiteró la disposición de Google para seguir trabajando con el INAH, “para que en conjunto continuemos construyendo esa ventana de México hacia el mundo”.

El Concurso Nacional “Pon a México en el Mapa”, tiene la finalidad de difundir a nivel mundial el patrimonio cultural de México, a través de la incorporación de diseños tridimensionales sobre edificaciones históricas y prehispánicas del país en el georreferenciador en Internet Google Earth; la iniciativa deriva del convenio signado entre el INAH y Google México, en 2009.

De ese convenio también se desprende un atlas interactivo que tiene georreferenciada la oferta cultural del Instituto: 189 zonas arqueológicas, 123 museos, 31 sitios declarados Patrimonio Mundial y 34 paseos en Street View, producto multimedia por el cual hace unos días, el INAH fue reconocido con un galardón otorgado por InformationWeek México, empresa dedicada al desarrollo y análisis tecnológico, que cada año premia la innovación tecnológica de 40 instituciones del sector público, que permita la simplicidad, agilización y optimización de los procesos de búsqueda de información del gobierno.

En esta cuarta edición del certamen nacional, 12 proyectos de modelos digitales —de 57 entregados—, hechos por estudiantes y público en general, fueron premiados al destacar por su atractivo visual, apego a la realidad y funcionalidad para colocarse en la plataforma de Google Earth.

Los diseños ganadores fueron seleccionados por un jurado calificador integrado por especialistas del INAH y de Google México, que evaluaron la calidad de los recursos técnicos, precisión de escala, relación con la actividad turística del país, atractivo estético y apego del diseño virtual con los inmuebles originales. A principios del próximo año, los 12 modelos premiados estarán incluidos en la plataforma Google Earth.

INAH investiga fortaleza prehispánica en Morelos


Noticieros Televisa

  • Arqueólogos estudian los restos de una muralla de más de mil años de antigüedad, que pudo formar parte del sistema defensivo de Xochicalco
  • INFORMACIÓN E IMAGEN CORTESÍA DEL INAH
 El muro circunda basamento piramidal, plataformas y un juego de pelota.

El muro circunda basamento piramidal, plataformas y un juego de pelota.

TEMIXCO, México, ago 26, 2011.- En el Cerro El Jumil, en el municipio de Temixco, Morelos, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) estudian los vestigios de una muralla de piedra caliza, que supone la existencia de una fortaleza xochicalca que data del periodo Epiclásico (650-900 d.C.), y en cuyo interior hay alrededor de 50 plataformas, un basamento piramidal principal y una cancha de juego de pelota.

Se trata de un muro de más de 500 metros de largo y entre 5 y 15 metros de altura, que se localiza a casi dos kilómetros de la Zona Arqueológica de Xochicalco, cuyos avances de estudio fueron dados a conocer por los arqueólogos Mauricio Gálvez, Roberto Israel Fuentes y Omar García, en el VI Coloquio de Arqueología que concluyó este viernes en el Museo del Templo Mayor.

En el foro -organizado por la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA) del INAH- que tuvo como tema Guerras y fortalezas. La guerra en el México antiguo, ambos arqueólogos expusieron los trabajos arqueológicos y de consolidación en el Cerro El Jumil, efectuados en 2010, así como los relativos a este 2011 que se realizan desde junio y finalizarán en la primera semana de septiembre próximo.

Como parte de estas labores, se estableció la poligonal de 15 hectáreas en la cima de esa elevación para resguardar los vestigios arquitectónicos que se hallan en su interior, a fin de mantener esta área como reserva arqueológica para su posterior estudio. Asimismo, se llevó a cabo la consolidación de varias partes de dicha muralla prehispánica que estaban expuestas.

Dicha obra defensiva se integra por dos muros, uno de carga -hecho con piedra caliza amorfa- que soportaba la presión interior y exterior del cerro y su declive, y otro que recubre al anterior.

Los arqueólogos Gálvez y Fuentes consideran que dicho cerro -de  mil 470 metros de altura- posiblemente fue utilizado en tiempos prehispánicos como fortaleza del sistema defensivo de los xochicalcas, por la similitud entre la construcción y el patrón de asentamiento que hay entre el Cerro El Jumil y la Zona Arqueológica de Xochicalco.

Los restos de esta fortificación se ubican a casi 2 km de distancia, con dirección al este de Xochicalco, el ejemplo más representativo de una ciudad mesoamericana fortificada. Por su magnificencia y desarrollo cultural, se considera que esta antigua urbe fue el centro más importante del Altiplano Mexicano durante el periodo Epiclásico (650-900 d.C.).

“Una fortaleza o fortificación prehispánica se caracteriza por estar asentada en los cerros, para lo cual se adecuaba la topografía natural de éstos. El objetivo que tenía era dificultar el acceso a los enemigos y facilitar la defensa desde arriba, eran lugares restringidos por lo que debían estar totalmente amurallados, además de ser espacios autosuficientes, con áreas de cultivo y talleres de trabajo, para que subsistieran aquellos que se encerraran en el fuerte”, explicó el arqueólogo Mauricio Gálvez.

Comentó que toda fortificación servía para proteger a la población local o a una guarnición, tanto de guerras como de invasiones de pueblos prehispánicos vecinos. “Varios de estos elementos, como la distribución arquitectónica de los vestigios, se han encontrado en el Cerro El Jumil, por ello consideramos que pudiera tratarse de una fortaleza; es a partir del patrón de asentamiento que se maneja esta hipótesis inicial, aunque son necesarias más investigaciones para poder asegurarlo”.

La época de desarrollo del Cerro El Jumil se calcula para el periodo Epiclásico, lapso en el que también hubo una época de conflicto, que derivó en el reordenamiento de los grupos de poder tras la caída de Teotihuacan, y el fortalecimiento de Xochicalco, de cuerdo con lo planteado por el especialista estadunidense Kenneth G. Hirth, en su obra Urbanismo antiguo en Xochicalco: La evolución y organización de una sociedad prehispánica, y quien en 1978 hizo el primer recorrido de superficie de esta montaña.

“El Cerro El Jumil -añadió Gálvez- quedó registrado por el INAH en 1987, y en 2010 se identificaron ahí, a través de planos topográficos, alrededor de 50 plataformas, cada una de ellas con diversas estructuras; además de un basamento piramidal principal que está en la cima del cerro, y el cual creemos tuvo funciones religiosas.

“Además se ha detectado una cancha de juego de pelota, de 52 metros de largo y de poco más de cuatro metros de ancho, así como la muralla que circunda todos los vestigios antes mencionados”, detalló el especialista Mauricio Gálvez, de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA) del INAH.

En 2010 la Dirección de Registro Arqueológico determinó la poligonal de 15 hectáreas alrededor del Cerro El Jumil, y la DSA hizo el levantamiento topográfico del área durante esa primera temporada de labores.

“En la segunda temporada, que aún se lleva a cabo y terminará el 3 de septiembre, se continuó con el levantamiento topográfico, se hicieron trabajos de consolidación en partes de la muralla que estaban expuestas, y se realizaron pozos de sondeo y calas de aproximación para precisar ubicaciones de elementos arquitectónicos y afinar la cronología del sitio.

“Además se logró determinar las dimensiones del juego de pelota, y se hicieron excavaciones en ‘El Jumilito’, un afloramiento rocoso que forma parte de la pendiente del cerro”, comentó Gálvez.

Cabe mencionar que no toda la muralla se ha conservado hasta nuestros días, pues según explicó el arqueólogo Roberto Israel Fuentes, la pendiente pronunciada del cerro ha provocado que 50% de ésta se haya derrumbado, pero a partir de los alineamientos de piedra que aún quedan, se pudo determinar su extensión.