Los Reyes Magos eran andaluces, según el papa Benedicto


El Periodico

  • En su libro ‘La infancia de Jesús’ asegura que SSMM provenían de Tartessos, una región que los historiadores sitúan entre Huelva, Cádiz y Sevilla
CAMPAMENT DELS REIS MAGS. GIRONA.05/01/10.FOTO:DAVID BORRAT/CLICK ART FOTO

CAMPAMENT DELS REIS MAGS. GIRONA.05/01/10.FOTO:DAVID BORRAT/CLICK ART FOTO

El nuevo libro del papa Benedicto XVI, ‘La infancia de Jesús’, sigue dando qué hablar. Si hace poco nos enteramos, según su texto, que el portal de Belén no tenía ni buey ni mula, en las mismas páginas también da a entender que los Reyes Magos de Oriente eran más bien de occidente, o al menos del occidente conocido entonces, concretamente de Andalucía, exactamente de Tarsis o Tartessos, una región que los historiadores sitúan entre Huelva, Cádiz y Sevilla.

Según Benedicto XVI, la Iglesia ha interpretado los pasajes del nacimiento de Cristo utilizando salmos y textos anteriores, donde se nombra a Tarsis en repetidas ocasiones.

“Que le paguen tributo los reyes de Tarsis y de las costas remotas; que los reyes de Sabá y de Seba le traigan presentes. Que ante él se inclinen todos los reyes”, se puede leer en el salmo 72,10 del ‘Libro de los Salmos’.

Huelva, Cádiz y Sevilla

Los historiadores ubican la mencionada Tarsis en algún punto de Andalucía, probablemente en la provincia de Huelva, aunque no se descarta que abarcara zonas de Cádiz y Sevilla.

“Así como la tradición de la Iglesia ha leído con toda naturalidad el relato de la Navidad sobre el trasfondo de Isaías 1,3, y de este modo llegaron al pesebre el buey y el asno, así también ha leído la historia de los Magos a la luz del Salmo 72,10 e Isaías 60. Y, de esta manera, los hombres sabios de Oriente se han convertido en reyes, y con ellos han entrado en el pesebre los camellos y los dromedarios”, escribe Ratzinger. “La promesa contenida en estos textos extiende la proveniencia de estos hombres hasta el extremo Occidente (Tarsis, Tartessos en España), pero la tradición ha desarrollado ulteriormente este anuncio de la universalidad de los reinos de aquellos soberanos, interpretándolos como reyes de los tres continentes entonces conocidos: África, Asia y Europa”.

El Papa remite a los textos de Mateo e Isaías para fundamentar su argumentación, pues son los que hablan de los reyes y naves llegadas desde Tarsis.

Los primeros obreros del metal


El Pais

Hallado en Alosno un poblado especializado en el cobre de hace 5.000 años

En Cabezo Juré, un yacimiento arqueológico de Alosno (Huelva) del 3000 antes de Cristo, había toda una industria dedicada a trabajar el cobre. El grupo Midas III Milenio Antes de Nuestra Era (ANE) del área de Prehistoria del Departamento de Historia I de la Universidad de Huelva, que investiga el yacimiento desde 1991, puede certificar, con las últimas dataciones de carbono 14, que hace 5.000 años se dio en ese lugar “la primera actividad de producción especializada industrial de cobre en la península Ibérica”, señaló el viernes Francisco Nocete, catedrático de Prehistoria de la Onubense y responsable del grupo de investigación.

Los últimos trabajos en Cabezo Juré y su cronología fueron publicados, entre otros, en la revista Journal of Archaeological Science, una de las más prestigiosas a nivel científico.

“Cabezo Juré es uno de los asentamientos metalúrgicos más antiguos de la península Ibérica y, junto con el de Valencina de la Concepción, en Sevilla, presenta uno de los contextos de producción metalúrgica de toda la prehistoria europea”, explicó Moisés Rodríguez Bayona, doctor en Prehistoria y Arqueología y miembro del grupo de investigación. Su trabajo sobre la tecnología de producción en los objetos de metal, publicado en los British Archaelogical Reports de Oxford, es uno de los estudios que conforman la columna vertebral del proyecto.

Cabezo Juré rompe el debate científico sostenido hasta ahora en torno a la actividad metalúrgica en la península Ibérica. “Esta investigación rompe con la tradicional interpretación que aseguraba que en la península la actividad metalúrgica o no existía o la importaron otros pueblos o era poco significativa en esas fechas”, señaló Rodríguez Bayona. “Dos mil años antes de que los fenicios estuvieran aquí, en Cabezo Juré ya se explotaban los recursos mineros y se desarrollaba una intensa actividad metalúrgica”, subrayó el investigador.

¿Por qué en Cabezo Juré? Los responsables del proyecto defienden dos argumentos: “En la faja pirítica de Huelva se halla la principal fuente de recursos de cobre de Europa Occidental”, explica Francisco Nocete y, añade, que “en el sur de la península Ibérica existía desde el cuarto milenio antes de Cristo una sociedad jerarquizada con una organización política con capacidad para producir excedentes económicos y movilizar recursos, además de tener capacidad de consumo”. “Todo ello converge en Cabezo Juré”, destaca el catedrático.

Francisco Nocete está convencido de que se hallan, no obstante, en el umbral de una investigación mucho más profunda. “La presencia de metales pesados en la línea de costa nos muestra una intensidad en la actividad en ese periodo que nos lleva a pensar que Cabezo Juré es la punta del iceberg de un sistema mucho más amplio”, remarcó Nocete. El grupo Midas, de hecho, desarrolla actualmente un proyecto de investigación en Portugal, donde están registrando contextos arqueológicos (minas y poblados) que, a priori, pueden estar vinculados también con la historia de la primera metalurgia peninsular.

Los investigadores llaman la atención sobre el grado de “sofisticación para esa época” de los primeros fabricantes de cobre. “Ya conocían los hornos, manejaban temperaturas de hasta 1.200 grados, poseían instrumentos específicos como toberas o crisoles: Elementos que nos llevan a pensar que tenían un control absoluto de la producción y de cómo explotar los recursos minerales”.

Hallan una ciudad romana sumergida bajo las aguas de Isla Cristina


El Mundo

  • Encuentran ánforas, mármoles y fragmentos de grandes columnas
  • Los restos han sido localizados en un área de cinco hectáreas
  • Están situados a ocho metros bajo el agua de la ría del Carreras
  • El asentamiento se extiende desde la época romana a la Edad Moderna
  • Alertan de que el yacimiento está en peligro de destrucción o de expolio
  • Uno de los yacimientos arqueológicos subacuáticos más importantes de Andalucía

Un equipo de investigadores de la Universidad de Huelva (UHU) y de la empresa Ánfora Arqueología ha descubierto un importante asentamiento romano sumergido en la ría del Carreras, que separa los municipios onubenses de Isla Cristina y Ayamonte, durante una intervención cautelar llevada a cabo ante las labores de dragado realizadas a lo largo de este año en el acceso marítimo del puerto de Isla Cristina.

El yacimiento subacuático reposa a ocho metros de profundidad y, según las primeras estimaciones, podría tratarse de los restos de una ciudad romana del siglo I después de Cristo que quedó sepultada por una serie de ‘tsunamis’ o a causa de los cambios experimentados en la línea de costa. Isla Cristina, como tal, nació tras el terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755.

Los vestigios hallados en un área de cinco hectáreas de extensión, como ánforas, cerámicas, mármoles, fragmentos de grandes columnas y hasta restos humanos, no dejan lugar a dudas de que éste es uno de los yacimientos subacuáticos más relevantes de toda Andalucía.

Así lo destaca Diego González, de Ánfora Arqueología, quien asegura que este hallazgo “constituye el estrato arqueológico de un asentamiento poblacional que, al menos, discurre de época romana hasta la Edad Moderna, siglos XV y XVI”.

Para el catedrático por la UHU y jefe de equipo de la intervención arqueológica, Claudio Lozano, hay restos constructivos que demuestran la envergadura del yacimiento encontrado bajo las aguas de la ría del Carreras, como así ya ha podido comprobar ‘in situ’ los expertos del Centro Andaluz de Arqueología Subacuática. Especialmente la necrópolis, los restos de piezas de mármol “y seis segmentos de columnas de un diámetro de 70 centímetros y de un porte que indican la presencia de una construcción relevante”.

“Estamos ante la parte sumergida del poblado romano de la Punta del Moral, pero en estos momentos desconocemos su extensión y ante qué estamos pues es necesaria una intervención profunda e interdisciplinar para desentrañar y extraer toda la información que acumula este yacimiento”, señala Diego González.

En este sentido, Claudio Lozano lo tiene claro y tienen que ser las autoridades competentes, principalmente la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, quienes intervengan “para delimitar correctamente el yacimiento y sus horizontes culturales, evaluar en profundidad los elementos constructivos hallados y establecer una correlación entre lo encontrado bajo agua y lo que hay en tierra”.

En peligro de destrucción o de expolio

A juicio de ambos investigadores, la actuación para salvaguardar y analizar este yacimiento debe realizarse de forma “urgente”, una vez que ya se logró proteger la zona de las labores de dragado y la Junta ya dispone desde el pasado mes de mayo de un informe señalando la relevancia de los restos localizados bajo las aguas de Isla Cristina.

La urgencia para acometer estos trabajos no es baladí. Tanto desde la Universidad de Huelva como desde la empresa Ánfora se alerta del riesgo real de que el yacimiento pueda perderse. “El yacimiento está en peligro de destrucción porque las tareas de dragado han dañado su entorno y se ha alterado la dinámica de la ría, lo que acelera su desaparición, perdiéndose así la información que contiene”, advierte el catedrático de la Onubense.

Pero también existe una segunda amenaza, tal y como avisa Diego González: “La cercanía a la costa y su escasa profundidad, apenas ocho metros bajo el agua, hace que el yacimiento se pueda expoliar fácilmente, ya que no es necesario ninguna infraestructura para acceder a él”.

De esta forma, la intervención se hace imprescindible y apremiante, sobre todo teniendo en cuenta que hasta la fecha toda la información que existe aún permanece sumergida y la que se destruya o se expolie se perderá para siempre.

Encuentran en una playa los restos de unas ballenas de 3,6 millones de años


Jueves 13/09/07 19:40 EFE- El Mundo

LOS HALLARON, POR CASUALIDAD, UN PERIODISTA Y SU HIJO

MADRID .- En la playa de ‘Nuevo Portil’, Cartaya, Huelva, han sido localizados más de 80 restos óseos fósiles pertenecientes a, por lo menos, cuatro ballenas. Los animales vivieron durante el Plioceno inferior, entre 3,6 y 5,3 millones de años.

El descubrimiento ha sido presentado por el paleontólogo de la Junta de Andalucía Fernando Muñiz, quien precisó que se trata de más de 80 restos que se encuentran en muy distinto grado de conservación . Hay 36 vértebras, tres fragmentos de neurocráneo, dos fragmentos del rostro, nueve fragmentos de mandíbulas, 14 fragmentos de costillas, una costilla completa, una escápula, tres húmeros y 11 fragmentos por determinar.

Los tipos de ballenas a los que pertenecerían serían la ballena azul , que llega a medir 30 metros con 190 toneladas de peso, y el rorcual común , con 26 metros de longitud. Los restos más pequeños podrían formar parte del esqueleto de ballenas enanas, aunque no se descarta que pudieran pertenecer a un neonato o ballenato.

Fernando Muñiz explicó que la acumulación de estos restos óseos fósiles se debió a la configuración de la costa hace unos cuatro millones de años, y a la acción de las corrientes.

Los restos fueron hallados este verano por el periodista Miguel Ángel Oliver y su hijo Álvaro, quienes estaban “buscando cangrejos”, según dijeron. El periodista donó los restos al Ayuntamiento de la localidad onubense de Cartaya.