Tratado de París (1783)


El Tratado de París se firmó el 3 de septiembre de 1783 entre Reino de Gran Bretaña y Estados Unidos y puso fin a la guerra de Independencia de los Estados Unidos. El cansancio de los participantes y la evidencia de que la distribución de fuerzas, con el predominio inglés en el mar, hacía imposible un desenlace militar, condujo al cese de las hostilidades.

El tratado fue firmado por David Hartley, miembro del Parlamento del Reino Unido que representaba al rey Jorge III, John Adams, Benjamin Franklin y John Jay, representantes de los Estados Unidos. El tratado fue ratificado por el Congreso de la Confederación el 14 de enero de 1784, y por los británicos el 9 de abril de 1784.

Firma del tratado. La delegación británica rehusó posar y por ello la pintura quedó incompleta.

Acuerdos

De forma resumida, mediante este tratado:

  • Se reconocía la independencia de las Trece Colonias como los Estados Unidos de América (artículo 1) y otorgó a la nueva nación todo el territorio al norte de Florida, al sur del Canadá y al este del río Misisipi. El paralelo 31º se fijaba como frontera sur entre el Misisipi y el río Apalachicola. Gran Bretaña renunció, asimismo al valle del río Ohio y dio a Estados Unidos plenos derechos sobre la explotación pesquera de Terranova (artículos 2 y 3).
  • El reconocimiento de las deudas contratadas legítimas debían pagarse a los acreedores de ambas partes (artículo 4).
  • Los Estados Unidos prevendrían futuras confiscaciones de las propiedades de los «Leales» —colonos británicos que permanecieron leales a la corona británica durante la revolución americana— (artículo 6).
  • Los prisioneros de guerra de ambos bandos debían ser liberados (artículo 7).
  • Gran Bretaña y los Estados Unidos tendrían libre acceso al río Misisipi (artículo 8).

Los británicos firmaron también el mismo día acuerdos por separado con España, Francia y los Países Bajos, que ya habían sido negociados con anterioridad:

  • España mantenía los territorios recuperados de Menorca y Florida Oriental y Occidental. Por otro lado recuperaba las costas de Nicaragua, Honduras (Costa de los Mosquitos) y Campeche. Se reconocía la soberanía española sobre la colonia de Providencia y la inglesa sobre Bahamas. Sin embargo, Gran Bretaña conservaba la estratégica posición de Gibraltar —Londres se mostró inflexible, ya que el control del Mediterráneo era impracticable sin la fortaleza del Peñón—.
  • Francia recibía San Pedro y Miquelón, Santa Lucía y Tobago. Además, se le otorgaba el derecho de pesca en Terranova. También recuperaba algunos enclaves en las Antillas, además de las plazas del río Senegal en África.
  • Los Países Bajos recibían Sumatra, estando obligados a entregar Negapatnam (en la India) a Gran Bretaña y a reconocer a los ingleses el derecho de navegar libremente por el océano Índico.
  • Gran Bretaña reconocía la independencia de los Estados Unidos y le cedía los territorios situados entre los Apalaches y el Misisipi. Las regiones de Canadá siguieron siendo un dominio de la Corona, a pesar de los intentos estadounidenses por exportar su revolución a esos territorios.

Consecuencias

En general los logros alcanzados pueden juzgarse como favorables para España y en menor medida para Francia a pesar del elevado coste bélico y las pérdidas ocasionadas por la casi paralización del comercio con América un pesado lastre que gravitaría sobre la posterior situación económica francesa.

Por otra parte, el triunfo de los rebeldes norteamericanos sobre Inglaterra no iba a dejar de influir en un futuro próximo sobre las colonias españolas. Esta influencia vino por distintos caminos: la emulación de lo realizado por comunidades en similares circunstancias, la solidaridad de los antiguos colonos con los que aún lo eran, la ayuda de otras potencias interesadas en la desaparición del imperio colonial hispano, etc. Pero estos aspectos se manifestaron de un modo claro durante las Guerras napoleónicas.

Guerra más Corta de la Historia


La que tradicionalmente se considera como la guerra más corta de la historia ocurrió el 27 de agosto de 1 896, enfrentando a Gran Bretaña y a su por entonces sultanato dependiste de Zanzíbar (territorio insular africano hoy integrado en Tanzania). La guerra fue declarada a las 9.02 de la mañana y finalizó 38 minutos después, a las 9.40. La flota británica, al mando del contralmirante Harry Holdsworth Rawson (1843-1910), presentó un ultimátum a Said Jalid, que acababa de derrocar al sultán impuesto por los británicos, para que se rindiera y abandonara el palacio.

El único barco de guerra de Zanzíbar, el mercante transformado Glasgow, al acercase a la flota británica, fue hundido con dos certeros cañonazos. Inmediatamente, esos mismos cañones dirigieron sus bocas hacia el palacio del sultán, quien, a la vista del cariz que tomaban los acontecimientos, se rindió incondicionalmente. No obstante, los cañones dispararon y destruyeron el palacio. Acabada la efímera guerra, los británicos exigieron que el nuevo gobierno de Zanzíbar pagara las municiones utilizadas en la refriega, en concepto de reparaciones de guerra. Por su parte, Rawson fue condecorado con la Estrella Brillante de Zanzíbar, de primera clase, por el nuevo sultán Hamud ibn Muhammad.

Hallado en Londres el manuscrito más antiguo de Gran Bretaña


El Pais

  • Un grupo de arqueólogos localiza casi 700 piezas romanas durante una excavación para levantar un edificio en la City
Un investigador revisa una de las tablillsa de madera encontradas. MOLA

Un investigador revisa una de las tablillsa de madera encontradas. MOLA

Un grupo de arqueólogos británicos ha desenterrado en Londres una tablilla de madera en la que se encuentra grabado el documento manuscrito más antiguo encontrado en la isla de Gran Bretaña. El Museo Arqueológico de Londres (MOLA, por sus siglas en inglés) ha recalcado que se trata de un registro de deudas datado el 8 de enero del año 57 después de Cristo. “Es un hallazgo enormemente significativo, que ha superado las expectativas”, ha la directora de la excavación, Sophie Jackson.

“Es la primera generación de londinenses la que nos está hablando”, ha añadido la arqueóloga, que ha explicado cómo se han localizado cerca de 700 objetos durante esta excavación, iniciada para levantar un nuevo edificio en la City de Londres, el centro financiero de la capital británica. Según los datos facilitados por el MOLA, se han descubierto 410 tablillas romanas, 87 de las cuales ya se han descifrado.

Entre estas piezas, fabricadas en madera y que estuvieron cubiertas de cera para poder escribir sobre ellas, se ha detectado también la primera referencia conocida de Londres, fechada 50 años antes de que el historiador romano Tacitus citara a la ciudad en uno de sus escritos. Según el Museo Arqueológico, las tablillas se han conservado durante casi de 2.000 años gracias a que quedaron atrapadas entre el barro húmedo del Walbrook, uno de los ríos que cruzaba la City de Londres en aquella época. Y, por tanto, no han estado en contacto con el oxígeno durante este tiempo.

La cera que un día recubrió las tablillas ha desaparecido, por lo que solo quedan algunas marcas en la madera, por lo que los especialistas deben descifrar las antiguas palabras a partir de unos pocos trazos. Junto con esos documentos, los expertos han encontrado todo tipo de objetos romanos. Entre otros, cerámicas y monedas, que facilitan la datación de los escritos en los que no aparecen fechas.

Roger Tomlin, un latinista de la Universidad de Oxford que ha descifrado algunas de las tablillas, ha detallado que los documentos hacen referencia a entregas de cerveza, sentencias judiciales, órdenes militares y contienen hasta prácticas de caligrafía. “Londres era entonces la frontera en el oeste salvaje del Imperio Romano. La gente llegaba justo detrás del ejército romano y trataban de explotar la nueva provincia”, relató el experto universitario.

“Me siento muy afortunado por haber sido el primero en leer de nuevo esas tablas, después de más de diecinueve siglos, y haber imaginado cómo eran las personas que fundaron la ciudad de Londres”, concluyó Tomlin.

Rituales y magia en el solsticio de invierno


ABC.es

  • Esta fecha, que ha tenido lugar hoy a las 5.48 de la mañana, ha sido celebrada tradicionalmente en multitud de culturas no conectadas entre sí para celebrar el acortamiento de las noches y pedir la llegada de las cosechas y la primavera

 

 El megalito del Stonehenge, en Gran Bretaña, fue un escenario para celebrar el solsticio de invierno - Taro Taylor

El megalito del Stonehenge, en Gran Bretaña, fue un escenario para celebrar el solsticio de invierno – Taro Taylor

El solsticio de invierno, que suele ocurrir alrededor del 21 de diciembre (ha tenido lugar hoy a las 5.48 de la mañana), es un evento clave que marca un cambio en los ciclos naturales y astronómicos: coincide con la noche más larga en el hemisferio Norte y el día más largo en el hemisferio Sur. Además, marca el momento a partir del cual las noches comienzan a acortarse día a día, hasta llegar a la primavera y luego al verano. De hecho, se puede decir que determina el momento a partir del cual la larga oscuridad del invierno es derrotada por la luz, de modo que llega el turno para que la naturaleza despierte y las cosechas puedan crecer.

Hace miles de años esta fecha era un momento de celebración para los paganos: se celebraba en el Stonehenge y en las profundidades de los bosques germanos en forma de rituales y festivales. En Guatemala se sigue celebrando hoy en día a través del ritual de la «Danza de los voladores», en los que varias personas giran y danzan en torno a una estaca. Se cree que los romanos celebraban las festividades en honor a Saturno, Saturnalia, en este momento, y que en Escandinavia se celebraba el festival de Juul. Para los cristianos, esta fecha evolucionó probablemente hasta la celebración del nacimiento de Jesús, el 25 de Diciembre.

Mucho tiempo después, se cree que los romanos celebraban las festividades en honor a Saturno, Saturnalia, en este momento. Mientras que en Escandinavia se celebraba el festival de Juul ¿Dónde se originan todas estas celebraciones?

Para muchas culturas antiguas, que tenían que luchar contra largos y duros inviernos, el solsticio de invierno era un momento clave en el que la luz y la vida derrotaban a la oscuridad y a la muerte asociadas al invierno. Era el momento a partir del cual se podía conseguir más comida en los ríos y en los campos, y había que celebrarlo, cuando no venerar al Sol a través de sacrificios u otro tipo de rituales.

El círculo de Goseck

Formado por una serie de anillos concéntricos excavados en el suelo, (el mayor mide 75 metros), y situado en Sajonia-Anhalt, Alemania, tiene alrededor de 7.000 años, se cree que esta estructura fue un escenario de rituales religiosos y sacrificios. Cuando fue descubierto, los excavadores descubrieron que había dos puertas en el círculo exterior que estaban alineadas con el solsticio de invierno, lo que sugiere que esta construcción era en realidad un tributo a esta fecha.

Stonehenge, Gran Bretaña

Uno de los megalitos más conocidos del mundo, con 4.000 o 5.000 años de antigüedad, fue un importante escenario de rituales y observaciones astronómicas durante cientos de años.

En este lugar, cuando el sol se pone en el solsticio de invierno, los rayos se alinéan con el altar central y la piedra de los sacrificios. Hoy en día, visitantes de todo el mundo lo visitan para recordar los orígenes del monumento, quizás asociados al solsticio de invierno.

Newgrange, Irlanda

Al noreste de Irlanda, hay un túmulo construido hace 5.000 años cubierta por la hierba y repleta de túneles y canales. Solo durante el día del solsticio de invierno, el Sol entra en todas las salas principales, lo que, según algunos expertos, indica que la estructura se construyó para conmemorar esta fecha.

Además, en Maeshowe, Escocia, hay un túmulo similar al de Newgrange que se ilumina durante esta fecha.

Tulum, México

En la costa oriental de México, en la península de Yucatán, Tulum es una antigua ciudad amurallada que perteneció a los mayas. hasta que su población cayó con la llegada de los españoles. Uno de los edificios, tiene un orificio en la parte superior que produce un efecto de llamarada cuando el sol del solsticio de invierno y de verano se alinéan con él.

En algunos lugares de Perú, esta fecha ya estaba imprimida en la construcción de las pirámides para marcar el punto donde se encontraba el Sol en el solsticio de invierno.

 

Stonehenge fue usado como cementerio desde sus orígenes


El Mundo

  • Grandes misterios rodean a la construcción más enigmática de Amesbury
Stonehenge, aerial view

Stonehenge, aerial view

Stonehenge fue usado como cementerio desde sus orígenes, unos 3.000 años antes de Cristo, antes de que se levantaran los megalitos y se trazaran las cuatro circunferencias concéntricas que han llegado hasta nuestros días.

El equipo capitaneado por el arqueólogo Mike Parker Pearson ha arrojado nueva luz sobre los misterios que aún rodean a la construcción más enigmática de la Edad de Piedra en Amesbury (Gran Bretaña), considerada por algunas teorías como un templo religioso, como un calendario solar o como un observatorio astronómico.

El documental ‘Los secretos de los esqueletos de Stonehenge’, que mañana emite el Canal 4 británico, intenta viajar a los orígenes del monumento de la mano de un grupo integrado por científicos de seis universidades británicas que ha reconstruido virtualmente el primer cementerio circular, antes del traslado de las 2.000 toneladas de piedra.

El equipo de Pearson ha analizado 50.000 restos cremados pertenecientes a 63 personas, tanto hombres como mujeres y niños (e incluso un recién nacido). Hasta la fecha se creía que la mayoría de los cuerpos enterrados eran masculinos, lo que alimentó la teoría de que fueran líderes religiosos o políticos.

Pearson ha ratificado en cualquier caso esa teoría y sostiene que probablemente fueron enterrados con sus familias. El hallazgo de cuencos, cabezas de maza y otros objetos rituales confirman su pertenencia a una ‘elite’ de ‘sacerdotes’. Se estima que durante 200 años, Stonehengue fue ni más ni menos que un cementerio circular, marcado con pequeñas piedras de granito alrededor de un foso de más de 100 metros de diámetro.

Los restos cremadados aparecieron en 63 fosas individuales en los así llamados ‘agujeros de Aubrey’, en la parte exterior del monumento. El arqueólogo Mike Pitts estima incluso que podría haber “cientos de cuerpos enterrados en la zona que rodea el monumento, lo que confirmaría el innegable carácter funerario del monumento, más allá de todas las otras teorías con las que se ha especulado hasta la fecha”.

Stonehenge está pasando por cierto por el mayor lavado de cara de su reciente historia, con la inversión de 33 millones de euros y la construcción de un nuevo centro para visitantes de bajo impacto que pretende precisamente disminuir la presión humana sobre el frágil monumento. El plan incluye el cierre al tráfico de la carretera A344 que permitía hasta ahora que los coches circularan a menos de medio kilómetro de los megalitos.

Zarpazo a la investigación arqueológica


El Pais

Restos de una misión jesuita junto al lago Tana (Etiopía) / UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

La apisonadora de Hacienda no repara ni siquiera en los restos. Aunque los restos expliquen claves del origen de la humanidad de hace 1,5 millones de años, de la pesca en Pompeya antes de su petrificación en lava en el año 79, o de la civilización maya en Guatemala. El Ministerio de Hacienda ha denegado las subvenciones que la Secretaría de Estado de Cultura había concedido a 30 grupos de universidades españolas con proyectos de arqueología internacional con el argumento de que pertenecen a comunidades autónomas que incumplen sus objetivos de contención de déficit público.

El resultado es que Hacienda propina un bofetón a las comunidades, pero resuena con fuerza en la cara de los arqueólogos en primer lugar. Y, de rebote, en eso tan difuso y tan vital que se conoce como la marca España. “Dice muy poco de la seriedad de un país y repercute muy negativamente en el prestigio de nuestra ciencia, que con mucho esfuerzo había conseguido equipararse con la de países de nuestro entorno”, lamenta Joan Sanmartí, que lidera un equipo de la Universidad de Barcelona dedicado a la investigación arqueológica en el yacimiento de Althiburos, en Túnez.

En los últimos años, la arqueología española había disputado algunos apetitosos espacios a las grandes potencias (Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos o Francia). Su buen hacer explica que yacimientos golosos, como los de la garganta de Olduvai (Tanzania), donde la humanidad ha dejado un acta notarial de su evolución en sucesivos sedimentos, esté en manos de investigadores españoles. Pero el prestigio puede ser lento cuando se invierte en él y efímero cuando se gasta.

“Que se nos haya privado de la subvención (10.000 euros) conlleva que la campaña se lleve a cabo bajo mínimos y pone en peligro la continuidad del proyecto”, lamenta Rafael Hidalgo, que dirige el equipo de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) que excava en Villa Adriana (Italia), Patrimonio de la Humanidad. Uno de los hitos del patrimonio romano y que, pese a acoger exploraciones desde el siglo XVI, nunca hasta ahora se había abierto al trabajo de los equipos españoles.

En la convocatoria de 2012, Cultura, tras evaluar las 64 solicitudes, había aprobado subvenciones a 45 proyectos, impulsados por universidades, instituciones sin ánimo de lucro y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que se repartían un total de 730.000 euros y que fueron informados de la concesión provisional.

Pero desde el pasado 27 de abril la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera concede la potestad a Hacienda de bloquear subvenciones dirigidas a comunidades que no hacen sus deberes presupuestarios. Solo 10 proyectos presentados desde instancias estatales (CSIC y Universidad Nacional de Educación a Distancia, UNED) y cinco de organismos sin ánimo de lucro recibieron la bendición de Hacienda, que tumbó los 30 que promueven las universidades, (y que suman un total 494.500 euros).

Un portavoz de Hacienda explicó esta semana a EL PAÍS que se valora caso por caso antes de informar negativamente sobre el pago de una subvención destinada a una comunidad autónoma: “Se hace con criterios de racionalidad, no hay un rasero único”, añadió.

No respondió, sin embargo, a la pregunta de cuál fue el criterio utilizado para denegar estas 30 ayudas públicas en arqueología. “Esto no implica que se puedan aprobar este año [2013], pero el dinero del año pasado es ya prácticamente imposible”, aclaró. Lo cierto es que han perdido un dinero con el que contaban y que podrían no haber perdido. Es más, la Secretaría de Estado de Cultura trata de revertir lo que parece irreversible. “El ministerio comprende y comparte la preocupación de las universidades”, señaló ayer una portavoz del departamento de Cultura. Y añadió: “Estamos trabajando conjuntamente con el Ministerio de Hacienda en las vías posibles para solucionar esta situación”.

La realidad es que la pérdida de fondos estatales para continuar excavaciones en el exterior amenaza la pervivencia de algunos proyectos de gran relevancia, como el que dirige en Líbano la catedrática de Prehistoria de la Universidad Pompeu i Fabra, María Eugenia Aubet. Desde 1997 trabaja en la necrópolis fenicia de Tiro-Al Bass, donde han descubierto 400 sepulturas de los siglos IX-VII a. C. “Por primera vez en 2013 habíamos conseguido permiso del Ministerio libanés de Cultura para excavar en la ciudad misma de Tiro, con fuertes presiones por parte de franceses y alemanes para hacerse con esa excavación. Tanto la Embajada española en Beirut como el Ministerio de Cultura libanés apostaron al final por nosotros. De momento no sé cómo afrontar la realidad y pedir disculpas a las autoridades libanesas”, explica.

Este diario contactó mediante correo electrónico con los responsables de los 30 grupos afectados. Respondieron 24 con similar tono de estupor —jamás les habían anulado una subvención concedida— y pesar por la incertidumbre futura. “Hay compromisos adquiridos que no podremos realizar y, por tanto, pasamos a ser una universidad poco seria y fiable con respecto a los proyectos que planteamos con otros grupos de investigación. Es posible que tanto la UCL como el Museo de Addis decida que no interesa nuestra colaboración”, se queja Rafael Mora, de la Universidad Autónoma de Barcelona, que dirige un proyecto sobre las sociedades recolectoras en el valle del Rift, en Etiopía. Cultura les había concedido inicialmente 15.000 euros. “Ninguno de los trabajos previstos se podrá llevar a cabo”, añade.

La Gran Bretaña ‘perdida’ y vista desde el cielo


El Mundo

  • FOTOGRAFÍA | 10.000 imágenes tomadas entre 1919 y 1953
  • El archivo Britain from above permite realizar un fascinante viaje en el tiempo
El estadio de Wembley, durante la final de la F A Cup en 1935. | © English Heritage

El autogiro de Juan de la Cierva sobrevuela el primer estadio de Wembley, en 1935, cuando el Sheffield se impone sobre el West Bronwich Albion por 4-2 en la final de la Copa FA. El ingenio aéreo vuela por gentileza de Scotland Yard, en uno de los pimeros experimentos de ·observación aérea para el control de masas·…

La foto legendaria, con las gradas del viejo Wembley echando fuego, figura entre las 15.000 imágenes de la Gran Bretaña ‘perdida’ y vista desde el cielo. Britain from above, que así se llama el proyecto, permite desde este lunes el libre acceso ‘on line’ al inmenso archivo de la Aerofilm Collection, una de las compañías pioneras en el arte de la fotografía aérea.

El fascinante viaje en el tiempo arranca en 1919, con las primeras imágenes aéreas de la cúpula de la catedral de St. Paul surgiendo entre el ‘smog’ londinense. Las instantáneas aéreas inéditas nos permiten acercanos mejor que nunca al Londres entre guerras, antes de los estragos de los bombardeos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial que la dejaron casi irreconocible.

La catedral de St. Paul y la City de Londres, en abril de 1921. | © English HeritageLa botadura del Queen Mary en 1936, las inundaciones del río Támesis en 1947 o la coronación de Isabel II hace 60 años son otras de las instantáneas históricas, tomadas en su día por pilotos de guerra volando a muy baja altura. Otras imágenes de gran valor histórico y artístico sin duda las de los viejos muelles de Brighton, o las de la legendaria Torre de Blackpool y los Jardines de Invierno, fechada en julio de 1920. De la misma época datan las fotos de la pista central donde se disputó el primer torneo de Wimbledon.

El fondo original de un millón de negativos pertenecía a la compañía Aerofilms Collection, creada en 1919 por dos veteranos de la Primera Guerra Mundial y pioneros de la fotografía aérea, Fancis Lewis Wills y Calude Grahame-White. Las imágenes fueron adquiridas por el estado británico en el 2007 para evitar su deterioro.

Más de 10.000 fotos han sido ya digitalizadas y puestas ‘on line’, aunquela idea es llegar a las 95.000 en cuatro años. Algunas de las imágenes de la Gran Bretaña ‘perdida’ son difícilmente reconocibles, de ahí el interés en crear un archivo interactivo que permita a los británicos aportar información sobre lo que podía verse hace casi un siglo desde el cielo.

Un espía danés quiso matar al nazi Heinrich Himmler con un arco y flechas


EFE – ADN

Tommy Sneum, que trabajaba para Gran Bretaña, eligió esa arma porque temía que el sonido de una bala permitiera descubrir de dónde llegaba el ataque

Conoce más sobre los “colaboradores” de Hitler

actualidad080908him.jpgUn espía danés al servicio de Gran Bretaña concibió la idea de matar a Heinrich Himmler, jefe de las SS hitlerianas, con un arco y unas flechas, según un nuevo libro.

Mezcla de James Bond y Robin Hood, el espía, Tommy Sneum, quiso eliminar de ese modo al jerarca nazi desde un piso perteneciente a una artista de cine danesa a la que había seducido.

Eso es lo que cuenta Mark Ryan, autor de “The Hornt’s Sting” (La picadura del avispón) una biografía de Sneum, a quien el autor entrevistó largamente antes de su muerte, el año pasado, a la edad de 89 años.

Sneum explicó a su biógrafo que eligió esa arma primitiva porque no quería que el sonido de una bala permitiese a la policía seguir la trayectoria del proyectil hasta el piso de la actriz Oda Pasborg, de la que estaba verdaderamente enamorado.

Himmler debía visitar Copenhague en febrero del 1941, camino de Berlín, tras visitar a unos reclutas de las SS en Noruega.

Indignado por la capitulación de Dinamarca

Sneum era un aviador danés de 23 años que, indignado por la capitulación de su país ante las tropas de Hitler, había decidido convertirse en espía a favor de Gran Bretaña.

El espía compró un arco de acero que podía desmontarse y transportarse fácilmente y tenía además un carcaj de flechas en cada una de las cuales había anotado la fecha del 9 de abril de 1940, cuando los nazis invadieron Dinamarca.

Sneum no pudo cumplir su propósito porque en el último momento Himmler no apareció. Tras aterrizar en Copenhague se sintió indispuesto y decidió regresar a Berlín.