Canibalismo galáctico


El Mundo

  • Han observado que este proceso no sólo ocurre en nuestra ‘galaxia vecina’
  • Los resultados podrían arrojar más luz sobre la evolución de las galaxias

Un equipo de astrónomos ha detectado señales que indican que las ‘galaxias enanas’ están siendo devoradas por las galaxias espirales más grandes.

Se sabe que las galaxias espirales crecen por la ingestión de sus pequeños vecinos, las galaxias enanas. Ahora un equipo internacional ha observado los signos característicos de este proceso que ocurre en las galaxias lejanas, más allá de nuestro ‘vecindario cósmico’.

Los investigadores afirman que los resultados podrían arrojar más luz sobre la evolución de las galaxias, según el estudio publicado en el Astronomical Journal.

Durante el proceso en el que las galaxias enanas son ‘engullidas’ por las espirales, se producen largos filamentos de estrellas.

Un banquete cósmico

Los astrónomos han estado observando este ‘canibalismo galáctico’ durante más de una década en nuestra ‘barrio cósmico’ próximo, conocido como el ‘Grupo Local’ de las galaxias.

Sin embargo, el Grupo Local, con sus tres galaxias espirales, es una muestra demasiado pequeña para determinar la frecuencia con la que este proceso podría verse en el resto del Universo.

David Martínez-Delgado, del Instituto Max Planck de Astronomía en Alemania y sus colegas realizaron un estudio de las galaxias espirales a distancias de hasta 50 millones de años luz de la Tierra.

Descubrieron que las galaxias espirales ‘se alimentan’ de las más pequeñas. Según los investigadores, es la primera vez que se ha observado este proceso en las galaxias más allá del Grupo Local.

Sorprendentemente, los resultados fueron obtenidos con los telescopios de astrónomos aficionados. Para sus observaciones, los investigadores usaron telescopios con aperturas de entre 10cm y 50cm, equipados con cámaras CCD disponibles en el mercado. Los telescopios robóticos (lo que significa que pueden ser controlados por control remoto) están ubicados en dos observatorios privados en EE.UU. y en Australia.

La galaxia del Escultor


El Pais

  • Los expertos de la Sociedad de Astronomía nos hablan esta semana de un objeto celeste que está a 12 millones de años luz
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La galaxia del Escultor, una de las espirales más brillantes que se pueden observar y también de las más polvorientas. /NASA

Los expertos de la Sociedad Española de Astronomía nos hablan esta semana de la galaxia del Escultor (conocida también como NGC 253), una de las galaxias espirales más brillantes que se pueden observar y también una de las más polvorientas. Se encuentra en la constelación del Escultor y está situada a una distancia de 12 millones de años luz de la Tierra. Su magnitud es de 7.1.

La galaxia del Escultor es ampliamente conocida como una gran formadora de estrellas debido a la interacción de las enormes nubes de polvo y gases que la componen. Forma parte del grupo de galaxias del Escultor, el más cercano a nuestro Grupo Local de galaxias (al que pertenece la Vía Láctea).

La galaxia del Molinete


El Pais

Los expertos de la Sociedad de Astronomía nos hablan esta semana de un objeto celeste que se puede ver con casi cualquier telescopio de aficionado

Cada semana los expertos de la Sociedad Española de Astronomía nos enseñan un objeto celeste. En esta ocasión el turno es para M101 (conocido también como la galaxia del Molinete o bien NGC 5457) es una galaxia espiral. Visualmente parece una galaxia simétrica, pero realmente es asimétrica, se encuentra en la constelación de la Osa Mayor y tiene una magnitud (brillo) de 7.9.

Se puede observar con casi todos los telescopios de aficionado y en general se puede ver su núcleo. Al ser una galaxia asimétrica, el núcleo no se encuentra en su centro. En M101 se han llegado a descubrir hasta tres supernovas (SN 1909A, SN 1951H y SN 1970G). La galaxia del Molinete está a unos 25 millones de años luz de la Tierra.

La verdadera ‘guerra de las galaxias’


Europa Press – El Mundo

Imagen captada por el ‘Hubble’

actualidad090304hub.jpgUna espectacular imagen recién captada por el telescopio espacial Hubble muestra una galaxia que podría desaparecer en la constelación de ‘Piscis Austrinus’, también conocida como ‘Southern Fish’ (Pez del Sur), a 100 millones de años luz, tras fusionarse con otras dos cercanas.

Según ha informado la Agencia Espacial Europea (ESA), en la imagen se distinguen tres galaxias que están encerradas en un “juego de tira y afloja” gravitacional, que podría provocar la fusión de una de ellas, de forma que se crearía una sola “gran entidad”.

Así, la nueva fotografía del telescopio, creado por la ESA y la NASA, permitió también a los astrónomos visualizar el movimiento de gases de galaxia a galaxia, que revela la compleja interacción existente entre ellas.

Concretamente, las tres galaxias forman parte del llamado ‘Grupo Compacto de Hickson’, bautizado así por el astrónomo Paul Hickson, quien fue el primero en catalogarlas en la década de 1980. Dos de ellas -la denominada ‘NGC 7173’ y la ‘NGC 7176’- tienen apariencia de galaxias elípticas normales, sin demasiado gas ni polvo.

En cambio, la tercera del grupo (‘NGC 7174’) es una galaxia de espiral “destruida”, que “apenas se aferra” a su existencia independiente y corre el riesgo de acabar despedazada por sus vecinas cercanas.

La fuerte marea de interacción entre estas galaxias ya ha alejado a un gran número de sus estrellas que ahora, según ESA, están esparcidas y forman un componente luminoso entre el grupo de galaxias.

Por todo ello, los astrónomos creen que, a largo plazo, las estrellas en la galaxia ‘NGC 7174’ serán redistribuidas en una enorme ‘isla universo’, que podría tener de 10 a 100 veces el tamaño de la Vía Láctea.

 

Vía Láctea… y dulce: descubren en nuestra galaxia un azúcar necesario para la vida


Europa Press – ADN

El glycolaldehyde puede llegar a formar ribosa, un componente clave del ácido ribonucleico

Científicos franceses del observatorio Plateau de Bure (SPL) han descubierto la existencia de moléculas de glycolaldehyde, un tipo de azúcar necesario para la vida, en una parte “relavitamente habitable” de la Vía Láctea, según informaciones de la BBC recogidas por Europa Press.

Los expertos afirman que se trata de un hallazgo relevante por su relación con el origen de la vida en la galaxia; ya que el azúcar hallado puede llegar a formar ribosa, un componente monosacárido clave del ácido ribonucleico.

“La importancia de este descubrimiento está en que la glycolaldehyde se ha detectado en una región en la que se baraja que puedan formarse nuevas estrellas y planetas en los que es plausible el desarrollo de vida”, apuntó el investigador del Instituto de Radioastronomía de Florencia (Italia) Claudio Codella.

El estudio, publicado en la revista especializada Astrophysical Journal Letters, demuestra así la existencia de moléculas orgánicas, de varios miles de años, a 26.000 años luz de la Tierra. Según los datos obtenidos, la ‘G31.41+031’ es una una ‘hot molecular core’; es decir, una zona de ocupación estelar “densa”, con gran cantidad de jóvenes estrellas, situada a 26.000 años luz de la Tierra.

“Creo que descubriremos más moléculas similares en un futuro cercano”, pronosticó el investigador del ‘Institute for Millimetre Radio Astronomy’ Roberto Neri, quien añadió que “la búsqueda de moléculas prebióticas en las regiones donde se crean nuevas estrellas está aún en una fase inicial; aunque ahora se ha abierto una gran puerta para seguir investigando”.

La NASA quiere ver los límites del Sistema Solar


ADN

La nave ‘IBEX’ “pintará un cuadro impresionista” de la frontera espacial, gracias a los golpes a gran velocidad de los átomos que irradia la zona

La NASA lanzará el próximo 19 de octubre una nueva nave espacial para observar durante dos años la frontera entre el Sistema Solar y el espacio interestelar.

Las imágenes que enviará el IBEX (siglas para Interstellar Boundary Explorer o Explorador de la Frontera Interestelar) permitirán entender mejor la interacción del Sol con la galaxia, mediante el estudio de la región que resguarda a la Tierra de la mayor parte de los rayos cósmicos. La sonda revelará cómo reacciona el escudo de rayos del Sistema Solar ante los cambios del viento solar.

Desde la órbita de la Tierra, el IBEX espera construir un mapa formando “un cuadro impresionista”, según la NASA, pintando gracias a los golpes a gran velocidad de los átomos que irradian de dicha zona.

El hallazgo

En diciembre de 2004, la nave Voyager 1 descubrió algo inédito en el Sistema Solar: un choque invisible entre los vientos solares y el espacio interestelar. Esta frontera, llamada choque de terminación, marca el principio de la frontera de nuestro sistema solar, una zona turbulenta de gases y campos magnéticos.

La misión de la nave “permitirá las primeras observaciones globales pasada la zona del choque de terminación, región crítica porque protege al Sistema Solar de rayos cósmicos mortíferos”, afirma David McComas, principal investigador del proyecto IBEX en el Instituto de Investigación del Suroeste en San Antonio (EE UU).

“Las primeras imágenes del IBEX serán el primer paso para la exploración de las fronteras galácticas”, concluye McComas.