Fuente Q, Documento Q o Evangelio Q


La Fuente Q (también conocida como Documento Q, Evangelio Q, Evangelio de los dichos Q o simplemente Q, derivado de en alemán: Quelle, ‘fuente’) es una colección hipotética de dichos de Jesús, aceptada como una de las dos fuentes escritas detrás del Evangelio de Mateo y del Evangelio de Lucas. Q se define como el material «común» que puede encontrarse en Mateo y Lucas y que no puede hallarse en su otra fuente escrita, el Evangelio de Marcos. Este texto antiguo se supone basado en la tradición oral de la Iglesia primitiva y contiene las logia o «dichos» de Jesús.

Junto con la de la prioridad de Marcos, la hipótesis Q fue formulada en 1900, y es uno de los fundamentos de la escuela moderna del Evangelio. B. H. Streeter formuló la visión de Q más ampliamente aceptada: que fue un documento escrito (no una tradición oral) redactada en griego, que prácticamente todo su contenido aparece en Mateo, en Lucas o en ambos, y que Lucas preserva con mayor frecuencia el orden original del texto que Mateo. En la hipótesis de dos fuentes, tanto Mateo como Lucas habrían utilizado Marcos y Q como fuentes. Algunos estudiosos han postulado que Q es en realidad una pluralidad de fuentes, algunas escritas y otras orales. Otros han intentado determinar las fases en las que Q fue compuesto.

La existencia de Q ha sido desafiada en ocasiones. Uno de los escépticos más notables de Q es Mark Goodacre, un profesor de Nuevo Testamento de la Universidad de Duke. La omisión de lo que debería haber sido un documento altamento preciado por los archivos primitivos de la Iglesia, así como de las menciones de los padres de la primera Iglesia, podría verse fundamental y simplemente como un gran acertijo del moderno Estudio Bíblico. Sin embargo, otros académicos explican este punto señalando que copiar Q no hubiera sido necesario, al estar insertado en otros textos, principalmente dos evangelios no canónicos que lograron gran preeminencia. El consejo editorial del Proyecto Internacional Q afirma: «Durante el siglo II, cuando el proceso canonizador estaba teniendo lugar, los escribas no hicieron nuevas copias de Q, dado que el proceso canonizador conllevó la elección de lo que debía y lo que no debía ser utilizado en los servicios eclesiásticos. De ahí que prefirieran hacer copias de los Evangelios de Mateo y Lucas, donde los dichos de Jesús a partir de Q estaban reescritos para evitar malentendidos, y para encajar en su propia situación y comprensión de lo que Jesús quería decir realmente». A pesar de estos desafíos, la hipótesis de las dos fuentes mantiene un amplio apoyo.

Redacción

En el estudio de la literatura bíblica, algunos académicos creen que un redactor único redactó un proto Evangelio en griego. Podría haber estado en circulación en forma escrita hacia el momento de la composición de los Evangelios Sinópticos (esto es, entre los años 65 y 95 d. C.). El nombre Q fue acuñado por el teólogo y estudioso bíblico alemán Johannes Weiss.

Evangelios Sinópticos y la naturaleza de Q

La relación entre los tres evangelios sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas) va más allá de la mera similitud de puntos de vista. Los evangelios a menudo relatan las mismas historias, usualmente en el mismo orden, en ocasiones utilizando las mismas palabras. Los académicos han señalado que las similitudes entre Marcos, Mateo y Lucas son demasiado importantes para explicarse por mera coincidencia.

Si la teoría de las dos fuentes es correcta, entonces Q probablemente sería un documento escrito. Si Q fuera simplemente una tradición oral compartida, no podría explicar las similitudes e identidades casi palabra por palabra entre Mateo y Lucas cuando reflejan el material de Q. Similarmente, es posible deducir que Q fue escrito en griego. Si los evangelios de Mateo y Lucas hacían referencia a un documento que hubiera sido escrito en otra lengua (por ejemplo, en arameo, es altamente improbable que dos traducciones independientes hubieran contenido exactamente las mismas construcciones de palabras.

El documento Q debió haberse redactado con anterioridad a los Evangelios tanto de Mateo como de Lucas. Algunos académicos incluso sugieren que Q podría haber antecedido a Marcos. Una fecha para el documento Q final suele considerarse las décadas de los años 40 y 50 del primer siglo, y algunos incluso consideran que la capa llamada sapiencial (1Q, conteniendo seis discursos de sabiduría) habría sido escrita tan pronto como los años 30.

Si Q existió, se perdió. Algunos estudiosos creen que puede ser parcialmente reconstruido examinando elementos en común entre Mateo y Lucas (pero ausentes de Marcos). Este Q reconstruido es significativo en cuanto que generalmente no describe los eventos de la vida de Jesús: Q no menciona el nacimiento de Jesús, la selección de 12 discípulos, la crucifixión o la resurrección. En vez de eso, aparece como una colección de dichos y citas de Jesús.

Descubrimientos que han reforzado la hipótesis de Q

Dos descubrimientos arqueológicos se han relacionado con la hipótesis de la Fuente Q:

  • En la localidad egipcia de Oxirrinco, se dio inicio a una serie de excavaciones en 1896 que han sido continuadas por diferentes equipos de investigadores hasta la actualidad. Entre los papiros allí encontrados está un fragmento del evangelio de Tomás.
  • En el pueblo de Nag Hammadi, también en Egipto, se descubrió en 1945 una colección de textos gnósticos, entre ellos la única copia completa conocida del evangelio de Tomás, así como el evangelio de Felipe.

Los evangelios de Tomás y de Felipe corroboran algo que ya se sabía por escritos de otros autores de la antigüedad: que entre las primeras comunidades de cristianos era común encontrar colecciones de los dichos del Maestro. Estos son evangelios coloquiales, que no hablan de la crucifixión ni de la resurrección, sino que buscan transmitir las enseñanzas que indicaban a sus seguidores la forma de vida que debían llevar.

En el evangelio de Tomás se han identificado 37 dichos como coincidentes con Q, es decir, coincidentes con los versículos de Mateo y Lucas que no están en Marcos. Esto ha reforzado la hipótesis de Q. Los estudiosos afirmarían que Q es un evangelio coloquial del mismo tipo que Tomás y Felipe, pero anterior a todo evangelio del que se tenga noticia.

Contenido significativo de Q

Algunos de los fragmentos más relevantes del Nuevo Testamento se cree que se originan en Q:

  • Las Bienaventuranzas
  • Amor al enemigo
  • Regla de oro
  • La mota y la viga
  • La prueba de la buena persona
  • Parábola de los dos constructores
  • Parábola de la oveja descarriada
  • Parábola de la boda
  • Parábola de los talentos
  • Parábola de la levadura
  • Parábola del ciego conduciendo al ciego
  • La oración del Señor
  • Los pájaros del cielo

Científicos encuentran el evangelio en papiro más antiguo dentro de una momia egipcia


web

  • Los científicos creen que su origen se remonta al primer siglo de nuestra era.
  • Lo que supone una gran novedad pues, hasta ahora, las copias más antiguas de los evangelios databan del siglo segundo después de Cristo.
  • Este evangelio es uno de los cientos de documentos hallados que analiza el equipo de Evans, compuesto por más de tres decenas de expertos.

Un grupo de científicos encontró la copia más antigua que se conoce hasta ahora de un evangelio en un papiro que fue reutilizado para crear la máscara de una momia egipcia, según explicó Craig Evans, doctor en Estudios Bíblicos y uno de los responsables del descubrimiento. Se trata de un fragmento del evangelio de San Marcos, encontrado hace tres años y que, ahora, un grupo de expertos de la Universidad evangelista de Acadia (Canadá) sitúa como el primer manuscrito del Nuevo Testamento de la Biblia del que se tiene conocimiento. Los científicos creen que su origen se remonta al primer siglo de nuestra era, entre el año 80 y el 90 D.C., lo que supone una gran novedad pues, hasta ahora, las copias más antiguas de los evangelios databan del siglo segundo después de Cristo.

Los expertos creen que alguien escribió un fragmento del evangelio en el papiro y que, luego, otras personas reciclaron este material, muy caro en la época, para elaborar la máscara funeraria.

Este tipo de “máscaras de papel maché” solían utilizarlas las clases humildes y no tenían nada que ver con las máscaras de oro y joyas que cubrían los rostros de los grandes faraones, detalló Evans. Se cree que San Marcos escribió su evangelio en Roma, a donde había acompañado a San Pedro, pero, ¿cómo viajó la copia desde Roma a Egipto? El experto afirma que el camino no es tan largo.

“En el Imperio Romano el correo se movía casi a la misma velocidad con la que lo hace ahora. Una carta escrita en Roma podía ser leída en Egipto en unas semanas. Marcos escribió su evangelio al final de la década de los 60 después de Cristo, así que era posible encontrar una copia en Egipto en la década de los 80”, argumenta. Para conseguir saber la fecha de los papiros, los científicos se valieron de una técnica que permite deshacer el pegamento que une los papiros de las máscaras sin dañar la tinta, de forma que los textos se pueden seguir leyendo con la misma claridad. Este evangelio es uno de los cientos de documentos que analiza el equipo de Evans, compuesto por más de tres decenas de expertos. “Estamos recuperando antiguos documentos del primero, del segundo y del tercer siglo después de Cristo.

No solo documentos bíblicos, sino también textos griegos clásicos o cartas personales”, explicó Evans, que detalló que algunos de los documentos que analizan son del poeta griego, Homero, autor de grandes obras clásicas como La Odisea. En el caso del fragmento del evangelio de San Marcos, las pistas las dieron el resto de papiros que formaba la máscara, su diseño y decoración, así como el estilo de la escritura y la datación del material mediante el isótopo carbono-14. A finales de año, los científicos darán a conocer en una revista especializada sus descubrimientos y solo entonces el público sabrá cuáles son las líneas del evangelio de San Marcos que se escondía entre los papiros de una máscara egipcia.

El papiro del ‘Evangelio de la esposa de Jesús’ podría ser verdadero


La Vanguardia

  • Los científicos creen que la tinta y la composición muestran que no se trata de una falsificación moderna
El papiro del 'Evangelio de la esposa de Jesús' podría ser verdadero

Fragmento del papiro ‘Evangelio de la esposa de Jesús’ Harvard

Barcelona (Redacción). – El papiro conocido como Evangelio de la esposa de Jesús podría ser verdadero. Los científicos que lo han analizado creen que la tinta y la composición muestran que no se trata de una falsificación moderna.

Según explica The New York Times, el fragmento que se conserva, y que fue descubierto por Harvard en 2012, podría tener una procedencia “muy probablemente” antigua, pese al escepticismo del hallazgo. Sorprendía, sobre todo, la frase que se puede leer en él: “Jesús les dijo: Mi esposa …”.

El fragmento de papiro ahora ha sido analizado por profesores de ingeniería, química y biología de la Universidad de Columbia, de la Universidad de Harvard y del Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Los resultados de las pruebas no demuestran que Jesús tuviera una esposa, o discípulos mujeres, sólo que es más probable que sea el fragmento de un manuscrito antiguo que una falsificación.

James T. Yardley, experto en ingeniería, afirma que el carbono negro es “perfectamente compatible” con otros manuscritos que datan del 400 aC al 800 dC.