Un gigante australiano


El Mundo – Blogosaurio

Tras la resaca de éxitos del motociclismo español, no me refiero con el título de este blogo a Mick Doohan, el casi imbatible piloto de Brisbane que ganó un puñado de mundiales de la máxima categoría después de que casi le amputaran su pierna derecha tras un accidente durante unos entrenamientos en el mítico circuito de Assen. En Australia también se han encontrado grandes dinosaurios, aunque son mucho menos conocidos que los procedentes de todos los demás continentes. El que más y el que menos habrá oído hablar alguna vez de Argentinosaurus -no es necesario explicar mucho más acerca de su lugar de procedencia-, de los norteamericanos Seismosaurus, Apatosaurus o Diplodocus, del asiático Mamenchisaurus, del europeo Turiasaurus o de Brachiosaurus (ahora Giraffatitan) africanos. Ahora bien ¿quién conocía a Wintonotitan?

Winton está situado en el estado de Queensland, no demasiado lejos -a escala australiana- de su capital, la ciudad natal de Doohan. Allí aflora la llamada Formación Winton, del Cretácico Superior, y en uno de sus yacimientos se encontraron los restos -fragmentarios y mal conservados- de un dinosaurio saurópodo cuya antigüedad se estima en unos 95 millones de años. Los fósiles recuperados corresponden a elementos del esqueleto axial y apendicular, sin haberse podido encontrar restos craneales.

Radio derecho del saurópodo Wintonotitan wattsi en varias vistas. / Poropat y coautores – Papers in Palaeontology.

 

Preciosa ilustración de vértebras caudales de Wintonotitan wattsi. / Poropat y coautores – Papers in Palaeontology.

Este dinosaurio pertenece al grupo de los Titanosauriformes sonfospóndilos no-titanosaurios, que como trabalenguas no está mal. Y acaba de ser estudiado de nuevo por investigadores de un equipo sueco, australiano y británico, que lo han descrito con todo detalle, lo que les ha permitido no sólo aportar datos inéditos, sino también corregir algunas inexactitudes de la descripción original, que disculpan por la dificultad de identificación de algunos huesos debido a su mal estado de conservación. Sin embargo, a pesar de los cambios que se han tenido que introducir en algunos de los caracteres utilizados para establecer sus relaciones de parentesco, aquellos no han sido lo suficientemente relevantes como para cambiar el esquema filogenético propuesto y se sigue considerando vigente el trabalenguas apuntado con anterioridad.

Otra aportación de esta nueva publicación aparecida en Papers of Palaeontology supone, en cambio, una modificación sustancial a la caracterización de Wintonotitan. Se había publicado que poseía osteodermos (placas óseas superficiales) pero esos fósiles acaban de ser reinterpretados como fragmentos de espinas neurales de vértebras dorsales; por lo tanto, resulta que, al menos de momento, Australia se queda sin evidencias de osteodermos de dinosaurios saurópodos.

Recreación de Wintonotitan wattsi. / Travis R. Tischler en Poropat y coautores – Papers in Palaeontology.

Wintonotitan convivió con otro saurópodo semejante, Diamantinasaurus, pero algo más derivado porque este sí que es un titanosaurio (perteneciente al grupo de los Lithostrotia), lo que sugiere que explotaban diferentes recursos ecológicos, si bien la ausencia de cráneos en ambos tipos de animales no permite aventurar cuáles serían sus respectivas preferencias alimenticias.

Referencia: Stephen F. Poropat, Philip D. Mannion, Paul Upchurch, Scott A. Hocknull, Benjamin P. Kear, David A. Elliott (2014). Reassessment of the non-titanosaurian somphospondylan Wintonotitan wattsi (Dinosauria: Sauropoda: Titanosauriformes) from the mid-Cretaceous Winton Formation, Queensland, Australia. Papers in Palaeontology, DOI: 10.1002/spp2.1004

Dinosaurios que cambiaban de aspecto con la edad


El Pais

El cráneo juvenil de un diplodocus redescubierto en un museo muestra rasgos diferentes de los de los adultos de la especie

El cráneo de un diplodocus joven, un saurópodo de hace 150 millones de años, que estaba almacenado en un museo estadounidense desde hace tiempo, ha dado una pista importante a los paleontólogos acerca de cómo cambiarían estas criaturas con la edad. “Los adultos tenían un morro largo y cuadrado, a diferencia de los rasgos redondeados o puntiagudos de otros saurópodos, y hasta ahora asumíamos que los individuos juveniles serían iguales”. Explica Jeffrey Wilson, del Museo de Paleontología de la Universidad de Michigan. Resulta que no, que los ejemplares jóvenes, a la vista del que ahora se ha analizado, tenía los ojos proporcionalmente muy grandes y el morro afilado en lugar de cuadrado.

Es posible, dicen los científicos, que esas diferencias entre diplodocus jóvenes y adultos respondiese a distintos hábitos alimenticios para evitar la competencia por la comida, con los segundos especializados en el consumo de las partes de las plantas de alta calidad, a las que accederían con su morro estrecho.

El Diplodocus carnegii, la especie a la que pertenece el cráneo juvenil redescubierto, era uno de los dinosaurios más grandes que se conocen, alcanzando casi los 30 metros de longitud, sobre todo por su cuello largo y su cola igualmente prolongada. Era un cuadrúpedo y herbívoro que se alimentaba exclusivamente de plantas, en especial coníferas, y viviría en manadas que migrarían siguiendo el rastro de la comida. Los paleontólogos que han estudiado los fósiles han constatado que estos dinosaurios tenían un cerebro realmente pequeño, por lo que tendrían muy poca inteligencia.

“Los cráneos de saurópodos adultos son poco corrientes, pero los juveniles son más raros aún”, afirma John Whitlock uno de los científicos que ha estudiado el cráneo juvenil que estaba en la colección del Museo Carnegie de Historia Natural de Pittsburg (EEUU). El fósil en cuestión, cuyo estudio se publica en la revista Journal of Vertebrate Paleontology, fue descubierto en 1921, pero hasta ahora había pasado desapercibida su importancia científica.