Arqueólogos españoles hallan en Egipto un ataúd infantil de la época más desconocida


El Mundo

Féretro del niño de cinco años de la dinastía XVII encontrado en Luxor. | CSIC

Féretro del niño de cinco años de la dinastía XVII encontrado en Luxor. | CSIC

Arqueólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descubierto en Luxor, Egipto, el sarcófago intacto de un niño que vivió durante la época de la dinastía XVII, alrededor del año 1550 antes de nuestra era. Las radiografías realizadas apuntan a que el niño podría haber fallecido a la edad de 5 años. El hallazgo se engloba dentro de la XII campaña del Proyecto Djehuty, coordinado por el investigador del CSIC en el Instituto de Filología José Manuel Galán y financiado por Unión Fenosa Gas.

El ataúd, elaborado en madera, mide 90 centímetros de largo y carece de decoración pintada o escrita. El estilo de la talla y la fina capa de pintura blanca que lo recubre son similares a las ocho figuras de madera, ‘shabtis’, que han sido encontradas en las inmediaciones de la sepultura. El sarcófago ha sido localizado en el transcurso de las excavaciones que el equipo liderado por Galán realiza en la necrópolis de Dra Abu el‐Naga, en la orilla occidental de Luxor, antigua Tebas.

“Este descubrimiento es de especial importancia ya que se trata de un ataúd intacto y, junto los objetos que lo acompañan, puede aportar gran cantidad de información sobre una época de la historia del antiguo Egipto sobre la que se sabe muy poco“, explica desde la zona de excavaciones el investigador del CSIC.

La identidad del niño es aún desconocida

Tanto los shabtis como unas piezas de lino desenterradas junto a ellos contienen el nombre de Ahmose o Ahmose‐sa‐pa‐ir, un príncipe heredero que vivió en transición de la dinastía XVII a la XVIII y que murió siendo niño. Por razones que se desconocen, Ahmose fue venerado como un santo de la necrópolis, recibió culto durante 500 años y fue incluido dentro de las listas de reyes que se confeccionaron muchos años después.

“Por los objetos encontrados creemos que este lugar de enterramiento podía estar reservado a miembros de la realeza, sin embargo aún desconocemos la identidad de la momia encontrada, ya que el sarcófago no contiene ninguna inscripción”, añade galán.

Según los investigadores, la ubicación de esta tumba en esta zona de Dra Abu el-Naga podría explicar el hallazgo de un enorme depósito de más de 2.000 vasijas de cerámica halladas entre las capillas de adobe, así como el porqué de la ubicación del monumento funerario de Djehuty en este extremo de la necrópolis.

El proyecto toma su nombre de Djehuty, supervisor del Tesoro y de los trabajos artesanos de la reina Hatshepsut, una de las pocas mujeres faraón del antiguo Egipto y cuyo reinado se extendió durante 22 años en la dinastía XVIII, en torno al año 1470 antes de nuestra era. Además de la excavación y restauración del monumento funerario de este escriba real, los trabajos arqueológicos se centran también en la tumba de Hery, fechada por los expertos alrededor de 50 años antes que la de Djehuty.

Las 12 campañas de excavaciones llevadas a cabo hasta el momento por Galán y su equipo han dado numerosos frutos, como la denominada Tabla del aprendiz, el ataúd del guerrero Iquer o la cámara sepulcral del propio Djehuty, decorada por completo con dibujos y jeroglíficos del Libro de los Muertos, entre muchos otros.

Hace 14.000 años los malagueños comían ballena


El Mundo

Restos de los balanos encontrados. | Esteban Álvarez-Fernandez

Restos de los balanos encontrados. | Esteban Álvarez-Fernandez

Hace entre 13.500 y 14.500 millones de años, los cazadores y pescadores de Nerja (Málaga) trasladaban la carne, la grasa y la piel de las ballenas a sus cuevas, donde las cocinaban y comían. Un estudio internacional, publicado en la revista ‘Quaternary International’ , ha descubierto en la Cueva de Nerja cientos de restos de dos tipos de balanos, pequeños crustáceos que viven en la piel de las ballenas.

“Al estar íntimamente asociados a las partes comestibles de la ballena y aparecer muchos de ellos quemados en el interior de un hogar, la presencia de estos crustáceos nos proporciona la evidencia indirecta más antigua del consumo de ballenas en la Prehistoria europea”, añade Esteban Álvarez-Fernández, investigador de la Universidad de Salamanca y autor principal del trabajo.

Muchos de los restos hallados de balanos se encontraban totalmente quemados, lo que indica que en aquella época asaban la carne de ballena para comérsela. Estos crustáceos, según el análisis de los científicos, vivían en la piel de una ballena franca austral, propia de las aguas del hemisferio. Esto confirma, además, las hipótesis sobre el descenso de temperatura que se produjo en aquel período.

Este estudio, en el que participan investigadores de la UNED y el CSIC, afirma que nunca hasta ahora se habían encontrado estas dos especies de crustáceo juntas en un yacimiento prehistórico a escala global.

El diminuto cerebro de un dinosaurio gigantesco descubierto en Cuenca


EL Mundo

Los restos de un gigantesco ampelosaurio hallado en 2007 en el yacimiento de Lo Hueco (Cuenca) han permitido la reconstrucción en 3D del cerebro del animal, que sólo alcanzaba los ocho centímetros de largo. El trabajo, recién publicado en la revista PLOS ONE, se ha llevado a cabo gracias a los restos fosilizados de su cráneo, de unos 70 millones de años de antigüedad (Cretácico superior).

Hasta ahora, sólo se conoce una especie de este género, ‘Ampelosaurus atacis’, que fue descubierta en Francia. No obstante, las diferencias entre el fósil español y el francés no excluyen la posibilidad de que pudiera tratarse de dos especies diferentes.

El investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC, Fabien Knoll, que ha dirigido la investigación, considera que “serían necesarios más restos para garantizar que se trate de una nueva especie”. Por ello, el equipo ha clasificado al ejemplar como ‘Ampelosaurus sp.’, lo que deja abierta su identificación a nivel especifico.

El ampelosaurio pertenece al grupo de los saurópodos, dinosaurios de gran tamaño que llegaron a colonizar grandes extensiones del planeta durante la Era Mesozóica (hace entre 253 millones de años y 66 millones de años). En concreto, se trata de un titanosaurio, un grupo de herbívoros dominantes en la última mitad del Cretácico (última fase del Mesozoico).

Larga evolución

Los primeros saurópodos surgieron unos 160 millones de años antes de la aparición del ampelosaurio. No obstante, a pesar de ser el fruto de una larga evolución, el cerebro del ampelosaurio no muestra ningún desarrollo notable. Knoll explica: “Este saurio podría haber llegado a medir hasta 15 metros de largo, sin embargo, su cerebro no ocupaba más de ocho centímetros”.

Para el investigador del CSIC, “el aumento del tamaño del cerebro no ha sido favorecido durante la evolución de los saurópodos”.

Otra de las características halladas en la reconstrucción cerebral del saurio conquense es el pequeño tamaño de su oído interno. Según Knoll, “esto podría indicar que el ampelosaurio no estaría adaptado a mover rápidamente ni los ojos, ni la cabeza, ni el cuello”.

En enero de 2012, Knoll lideró la investigación para recrear el cerebro de otro saurópodo, ‘Spinophorosaurus nigeriensis’. La simulación en 3D de su cerebro reveló que dicho ejemplar, al contrario de lo que ha evidenciado el estudio de la caja craneana de ampelosaurio, presentaba un oído interno muy desarrollado.

Para el investigador del CSIC, “resulta un misterio que haya tanta diversidad en el desarrollo del oído interno dentro de un grupo tan homogéneo de dinosaurios, por lo que es necesario seguir trabajando en este tema”.

La investigación ha contado con la colaboración de investigadores de la Universidad de Ohio (EE.UU), la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

El cambio climático amenaza la producción de trufa negra


El Mundo

Mientras los representantes políticos negocian en la Cumbre de Naciones Unidas de Doha los compromisos que asumirán para reducir el impacto del cambio climático, científicos de todo el mundo constatan cómo el aumento de las temperaturas está comenzando a afectar ya a cultivos en todo el mundo, reduciendo la producción de alimentos.

Desde el arroz a la trufa negra. Los cambios en el clima están teniendo consecuencias tanto en cultivos que constituyen la base alimenticia de millones de personas en todo el mundo, como en productos ‘gourmet’ que en las últimas décadas han impulsado la economía de algunas zonas rurales del Mediterráneo.

Un equipo internacional con participación española presenta esta semana en la revista ‘Nature Climate Change’ un estudio que vincula el declive en la producción de la apreciada trufa negra (‘Tuber melanosporum’) con el calentamiento del clima y una mayor frecuencia de sequías intensas.

Para llevar a cabo este estudio se analizaron las cosechas de trufa negra entre los años 1970 y 2006 en los principales países productores de Europa: Francia, España e Italia. La campaña de recogida de la trufa negra va de noviembre a febrero. Según explica a este diario Jesús Julio Camarero, investigador del Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) y uno de los autores de esta investigación, el análisis de los datos mostró que las mejores cosechas coincidían con los años en los que los veranos habían sido más húmedos y fríos: “El hecho de que haya un verano previo muy cálido y seco suele estar vinculado a una baja producción de trufa mientras que los veranos húmedos favorecían una producción elevada”, afirma en conversación telefónica.

En España se recogieron datos de Aragón; en Francia, de la región del Périgord y en Italia, de Piamonte y Umbría. La cosecha de trufa española es la más sensible a los efectos de las precipitaciones de verano, pues es la más seca de las tres, según señala este estudio.

Declive en la producción

Este trabajo también ha constatado un declive en la producción desde los años 70, a pesar de que durante los últimos años ha aumentado el número de plantaciones que se dedican a producir este apreciado manjar, que llega a cotizarse a 2.000 euros el kilogramo. Las sequías, advierten los investigadores, podrían influir de manera indirecta en la producción trufera, pues afectan al crecimiento de árboles como la encina, en cuyas micorrizas se desarrollan las trufas: “La trufa no puede existir sin el árbol. Es una relación simbiótica, los dos salen beneficiados. El árbol aporta al hongo azúcar y carbohidratos mientras el hongo le facilita al árbol que capte nutrientes del suelo”, explica Camarero.

Así, en los años 70 España, Italia y Francia producían conjuntamente entre 100 y 200 toneladas de trufa negra al año. En Francia e Italia ya era muy apreciada en aquella época y la producción española se dedicaba sobre todo a la exportación. A principios del siglo XXI se notó ya un descenso en la producción pese al aumento de plantaciones truferas. Según los datos facilitados por los productores, se situaba entre las 30 y las 100 toneladas anuales.

No obstante, Camarero subraya que buena parte la trufa negra se recoge en bosques salvajes lo que, unido al alto precio que se paga por ella y al secretismo que hay en este mercado, hace que las cifras facilitadas por los productores no sean tan fiables como las estadísticas de otros cultivos como el trigo.

“La tendencia en la cuenca mediterránea es que las temperaturas vayan en aumento a lo largo del siglo XXI, lo que puede conllevar dos efectos. Por un lado, que disminuya la producción de trufa negra en los países que tradicionalmente la producen. Por otro lado, especies como la trufa blanca (‘Tuber aestivum’), que tienen menor valor comercial, podrían comenzar a producirse en zonas en las que hasta ahora no se cultivaban, como Alemania o los Alpes”, continúa el científico.

Asimismo, en los últimos años otros países con un clima propicio, como Chile o Australia e incluso algunas zonas de China, se han convertido en productores de trufa negra a medida que la demanda y el precio de este producto aumentaba.

Adaptarse al cambio

Camarero cree que, en general, los políticos ya han aceptado que existe un problema y ahora están en la fase de intentar buscar medidas para paliar sus efectos. “Y si es posible, soluciones baratas”, señala.

En el caso de la trufa negra, una opción para adaptarse a los cambios causados por el aumento de las temperaturas sería utilizar variedades más resistentes a la sequía. Sin embargo, esta posibilidad no puede implantarse de la noche a la mañana, pues además de los conocimientos necesarios, hay que esperar alrededor de 10 o 15 años hasta que el cultivo comienza a dar sus frutos.

En España las principales regiones productoras son Aragón, Cataluña y algunas zonas de Castilla y León, como Soria: “Su cultivo es muy importante para algunas zonas rurales en las que hay poca población. Es una salida muy interesante para un desarrollo forestal sostenible, porque permite cultivar árboles y mantener una actividad económica”, señala el autor.

El CSIC se topa con el tiempo asimétrico


La Razón

  • Observan por primera vez la ruptura de simetría en el tiempo en las leyes de la Física
  • Una investigación liderada por el Instituto de Física Corpuscular, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Valencia, ha obtenido evidencias de la ruptura de la simetría en el tiempo en las leyes de la Física.

El hallazgo, que se publica hoy en la revista Physical Review Letters, ha contado con el apoyo de la colaboración internacional BaBar del laboratorio SLAC (Stanford Linear Accelerator Center, de sus siglas en inglés) del Departamento de Energía de Estados Unidos en la Universidad de Stanford (California).

El tiempo discurre inexorablemente. En la historia del universo y en los sistemas complejos, la evolución temporal está asociada al aumento de entropía. Dicho de otro modo, con el paso del tiempo, el desorden siempre crece a partir de una situación inicial más ordenada.

Tal y como propone el CSIC, para explicarlo podemos imaginar que vemos hacia atrás una película en la que un jarrón cae al suelo y se rompe en pedazos. Nos percataríamos muy rápido de que lo que observamos es imposible desde el punto de vista de las leyes físicas, porque sabemos que no es posible que los pedazos vuelen del suelo y se ordenen formando
un jarrón. Y eso es porque desde nuestro punto de vista, “la flecha del tiempo” transcurre sin interrupción desde el pasado al futuro.

Ahora bien, para una partícula aislada, el paso del tiempo parece el mismo hacia delante y hacia atrás, es decir, su movimiento es reversible o temporalmente simétrico.

Imaginemos que ahora vemos una película en la que aparece una bola de billar que choca contra una banda. Si no nos lo dicen, no seríamos capaces de saber si la proyección de la película va hacia delante o hacia atrás. Esto se debe a que, en ambos sentidos temporales, el movimiento de la bola de billar cumple las mismas leyes físicas.

Este concepto se conoce como simetría bajo inversión temporal y nos dice que, en el mundo de las partículas, las teorías físicas son válidas tanto para un sentido de su movimiento como para su inverso, lo que equivale a decir que funcionan igual hacia delante como hacia atrás en el tiempo.
El tiempo tiene una dirección preferente
“La ruptura de la simetría temporal o simetría T en física de partículas está relacionada con la asimetría CP existente entre materia y antimateria, necesaria para generar el universo actual de materia en algún momento de su historia. La simetría C afirma que, sabiendo que a cada partícula de la naturaleza le corresponde una antipartícula con carga opuesta, las leyes de la física serían las mismas al intercambiar las partículas con carga positiva con las de carga negativa”, explica el investigador del CSIC José Bernabéu.

También existe la simetría P, que señala que las leyes de la física permanecerían inalteradas bajo inversiones especulares, es decir, el universo se comportaría igual que su imagen en un espejo.

Estas dos simetrías combinadas dan lugar a la simetría cargaparidad o simetría CP. En experimentos previos con partículas conocidas como mesones K y B, se observó que no se cumplía la simetría CP. El teorema CPT indica que, para cualquier sistema de partículas, las simetrías deben mantenerse equilibradas, es decir, si la simetría CP no se cumple, la simetría T tampoco.

El investigador Fernando Martínez?Vidal añade que “la clave para medir directamente la ruptura de la simetría T nos la dio el experimento BaBar del SLAC, que fue diseñado para el estudio en profundidad de la asimetría entre materia y antimateria”.

Entre 1999 y 2008, en el acelerador de partículas del SLAC, se produjeron más de 500 millones de mesones B, y sus contrapartidas de antimateria llamados Babar. Así, los
científicos observaron cómo estas partículas incumplían la simetría CP.

El problema para observar la ruptura de la simetría T residía en que los mesones B se desintegran irreversiblemente en pocas billonésimas de segundo, impidiendo invertir su situación inicial y final.

La solución se ha encontrado mediante la correlación cuántica entre los dos B, que permite que la información de la partícula que se desintegra primero se utilice en ese momento para determinar el estado de su partícula compañera que aún vive. Los investigadores han descubierto que el estado de este último mesón B se transforma en otro unas seis veces más a menudo en un sentido que en el inverso.

Bernabéu aclara: “Este hecho demuestra inequívocamente la ruptura de la simetría bajo
inversión temporal en las leyes fundamentales de la Física. Estos resultados son tan
contundentes que la probabilidad de que sean una casualidad es similar a la de obtener la
misma cara de un dado al lanzarlo 55 veces seguidas,
14 sigma en lenguaje estadístico”.

Los físicos de partículas consideran que a partir de 5 sigma se trata de un descubrimiento. La investigación cuenta con el apoyo del Ministerio de Economía y Competitividad, a través del Programa Nacional de Física de Partículas, y de la Generalitat Valenciana, a través del Programa de Excelencia Prometeo.

Una niña permite descubrir vestigios de los primeros moradores de Doñana


El Pais

  • La pequeña encontró piedras que permiten descubrir herramientas y utensilios neolíticos
Imágenes de herramientas y restos de cerámicas que constatan que Doñana fue un espacio habitado hace unos 5.500 años. / JULIÁN PÉREZ (EFE)

Imágenes de herramientas y restos de cerámicas que constatan que Doñana fue un espacio habitado hace unos 5.500 años. / JULIÁN PÉREZ (EFE)

Doñana contaba con pobladores en el periodo Neolítico. La existencia de estos primeros moradores conocidos del ahora espacio natural protegido ha sido posible gracias al hallazgo casual de unas piedras por parte de una niña. Los restos encontrados han resultado ser utensilios de unos 5.500 años: restos de cerámica con elementos decorativos, núcleos y trozos de herramientas de sílex, como un hacha pulimentada encontrada en buen estado de conservación a pesar de llevar milenios expuesta en el manto arenoso del parque.

“Doñana no tiene piedras y descubrirlas nos llevó a pensar que debieron ser transportadas por el hombre. Lo que hay en el espacio natural es un manto de arena que lo cubre todo”, explicó Juan José Negro, director de la Estación Biológica de Doñana. “La niña, una de las pocas que reside en el espacio, halló la piedra y se la mostró a su padre, este me la enseñó a mí y yo, a su vez, a un arqueólogo que precisó que se trataba de un núcleo de sílex. A partir de ahí, rastreamos en la zona y encontramos mucho más, pero ha sido puramente casual”, afirmó el director de EBD.

Los núcleos son una serie de cantos rodados de sílex que los antiguos pobladores golpeaban para obtener pequeñas láminas que usaban como cuchillas y una mano de mortero para molienda de grano. La investigación ha sido efectuada por la Estación Biológica de Doñana (EBD), el Consejo Superior de Investigación Científica (CSIC) y el Museo de Gibraltar, donde también se han analizado las piezas. La Estación Biológica de Doñana participa en el Gibraltar Cave Project, una iniciativa internacional que compara las similitudes del actual ecosistema de Doñana con el que se presentaba en Gibraltar en la época en las que los neandertales habitaron el Peñón.

El hallazgo revela que hace 5.500 años ya hubo actividad agrícola en el espacio protegido. “Se trata de un periodo interesante porque viene a confirmar que esos habitantes de Doñana ya podían tener algún animal doméstico y material para la caza y recolección”, sostiene Negro.Hasta la fecha las investigaciones arqueológicas se habían centrado en los restos romanos, sobre todo, en la localidad del Cerro de Trigo.

Los vestigios fueron hallados en la proximidad de la Vera de Doñana, espacio situado dentro de la Reserva Biológica que custodia el CSIC en el parque. Todas las piezas fueron encontradas en superficie, sin necesidad de realizar excavación alguna.

Los investigadores también barajan la posibilidad de que los materiales hallados procedan de poblaciones del entorno de la Bahía de Cádiz que se desplazaban a la zona para cazar, pescar y mariscar. “Hace miles de años, Doñana no se parecía nada a como la conocemos hoy. Las dunas litorales no se habían formado y la marisma no era tal. Era un lago. Los restos descubiertos quedarán custodiados en Doñana hasta que Cultura decida si los expone al público.

El CSIC afirma haber hallado el lugar donde apuñalaron a Julio César


El Pais

  • El general fue asesinado en la Curia de Pompeyo según los investigadores
  • El proyecto se desarrolla en colaboración con la Superintendencia Cultural del Ayuntamiento de Roma, que tutela los restos y concedió el permiso de estudio

El yacimiento de Torre Argentina, en Roma. El círculo muestra el lugar donde se ha encontrado la losa que señala donde fue asesinado Julio César. / CSIC

El cine, el teatro y la pintura historicista del siglo XIX han contado en sobradas ocasiones el asesinato de Julio César, el noble y militar romano y uno de los miembros del primer triunvirato —los otros eran Pompeyo y Craso— que gobernó Roma en siglo I a.C. Veinte siglos después, un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas liderado por el historiador Antonio Monterroso ha hallado el lugar exacto donde el general que sometió a la Galia fue apuñalado y muerto el 15 de marzo del año 44 a.C por un grupo de senadores que conspiraron contra él.

El sitio de ese magnicidio está justo en el centro al fondo de la Curia de Pompeyo de Roma, el edificio que se utilizaba ocasionalmente para reuniones de los senadores. Julio César dejó este mundo mientras presidía, sentado en una silla, una reunión del Senado en la Curia. De aquel asesinato surgió el segundo triunvirato, integrado por Marco Antonio, Lepido y Octavio Augusto y después estallaron las guerras civiles que dieron paso al imperio.

“Lo que hemos encontrado es una losa de hormigón de tres metros de ancho por dos de alto, una estructura que selló el lugar donde estaba sentado Julio César en aquella reunión”, afirma en conversación telefónica Monterroso, del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, que lleva desde el año 2002 en la investigación de esta zona. “Esa estructura no es original del edificio, que es del 55 a.C., sino que se colocó en torno al año 20 a.C. por orden de Augusto, su hijo adoptivo y sucesor para clausurar la zona y condenar el asesinato de su padre”. A esta conclusión han llegado gracias a los datos proporcionados por un escáner láser tridimensional.

Centro de Roma

Los restos de la Curia de Pompeyo están actualmente en el área arqueológica de Torre Argentina, en pleno centro histórico de la capital italiana. Por las fuentes clásicas sí se sabía que este espacio fue clausurado y se convirtió en una capilla-memoria a Julio César. “Lo que aún desconocemos es si este cierre supuso también que el edificio dejara de ser completamente accesible”, aclara el científico. Monterroso explica que estos restos fueron descubiertos “en la época de Mussolini, en 1929, cuando se tiró parte del casco histórico y apareció la Curia”.

En Torre Argentina, además de la Curia de Pompeyo, hay otros restos, como los del Pórtico de las Cien Columnas (Hecatostylon). Los dos edificios forman parte del complejo monumental de unos 54.000 metros cuadrados que Pompeyo Magno, uno de los más grandes militares de la historia de Roma, construyó en la capital para conmemorar sus triunfos militares en Oriente hacia el año 55 a. C. “Es muy atractivo, en sentido cívico y ciudadano, que miles de personas tomen hoy el autobús y el tranvía justo al lado de donde hace 2.056 años fue apuñalado Julio César, o que incluso vayan al teatro, pues el principal de la capital, el Teatro Argentina, se encuentra muy cerca”.

El proyecto, con una duración de tres años, cuenta con la tutela de la Sovraintendenza ai Beni Culturali del Ayuntamiento de Roma, con el apoyo financiero del Plan Nacional de I+D+I 2008-2011 del Ministerio de Economía y Compettividad y con el respaldo de la Escuela Española de Historia y Arqueología del CSIC en Roma.

La estrella más brillante que ha contemplado la Tierra


La Razón

  •  La explosión fue visible en varios puntos del mundo durante más de tres años
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La portada de la prestigiosa revista Nature vuelve a recoger un hallazgo en el que han participado varios investigadores españoles del CSIC:han descubierto el origen del que hasta hoy se considera el evento estelar más brillante que ha podido contemplar nuestro planeta. De acuerdo con esta investigación, en el año 1.006, a unos 7.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Lupus, dos enanas blancas se fusionaron creando la supernova SN1006. La estrella que más destacó en el firmamento de acuerdo con los registros históricos de los astrólogos de la época.

El estudio que está liderado por el científico Jonay González, de la Universidad de La Laguna, en Tenerife, indica que la explosión fue visible en distintas partes del mundo durante más de tres años. “Según un físico egipcio, Ali ibn Ridwan, fue descrito como un objeto astronómico mucho más brillante que Venus y aproximadamente un cuarto del brillo de la luna”, asegura González. Es más, han calculado que la luz emitida por esta supernova fue equivalente a una cuarta parte de la del brillo de la Luna. “Tras la explosión de la supernova, la estrella compañera de la enana blanca se asemejaría más a una estrella de helio, y ninguna de este tipo fue detectada en la region de estudio”, explica en una nota de prensa la investigadora del Instituto de Física Fundamental del CSIC, Pilar Ruiz-Lapuente.

La forma de desarrollarse este tipo de fenómenos parte de la unión de una enana blanca (estrella con una masa inferior a 1,4 veces la del Sol) con una estrella normal que le aporta la masa necesaria para alcanzar ese 1,4. Cuando superan esta medida, la enana blanca comienza la fusión de su núcleo que origina una explosión termonuclear mientras que el astro que la acompaña sólo funciona como testigo de esta actividad. Aunque, como destacan en el estudio, también puede darse la la opción de que la supernova se origine a causa de la fusión de los enanas blancas conectadas entre sí. Como explica Jonay González, existen tres tipos de estrellas en la zona donde se produjo la explosión: gigantes, subgigantes y enanas. Las observaciones que se realizaron en la región detectaron cuatro estrellas gigantes situadas a la misma distancia que la supernova. González afirma que “las simulaciones numéricas no predicen a una compañera de estas características; las cualidades de una posible estrella compañera, incluso mil años después de recibir el violento impacto de una explosión de este tipo, no sería el de una estrella gigante normal”.

Como explican desde el CSIC, hasta la fecha de habían encontrado algunas supernovas extragalácticas que no mostraban ninguna señal de la existencia de la estrella compañera. En lo que se refiere a la posibilidad de que se repita un fenómeno similar, González apunta “a algunos sistemas binarios como la binaria cataclísmica y nova recurrente U scorpii que probablemente sea el mejor candidato conocido a producir una explosión parecida a la de la SN 1006 pero predecir cuándo es complicado aunque algunos autores estiman que ocurrirá en aproximadamente 700.000 años”.

Los neandertales usaban plumas para ‘ponerse guapos’


El Mundo

Un estudio internacional en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que los neandertales empleaban las alas de aves rapaces y córvidos para fines no alimenticios. Los investigadores creen que esta especie pudo haber usado las grandes plumas de estos animales como ornamentación, teoría que destierra la idea de que no poseían pensamiento simbólico y los acerca aún más al ‘Homo sapiens’. Los resultados serán publicados en el próximo número de la revista ‘PLoS ONE’.

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Restos de un neandertal del yacimiento murciano de la Cueva Negra. | EM

Los resultados de este trabajo se basan en el estudio de los restos óseos de 21 especies de rapaces y córvidos encontrados en tres cuevas en Gibraltar. Los análisis indican que de 124 individuos, al menos 18 presentaban marcas de herramientas neandertales e incluso de dientes en las alas. “Estas extremidades están destinadas a funciones de vuelo, son muy ligeras y apenas tienen carne, por lo que creemos que no tenían un fin alimenticio, sino que empleaban las enormes plumas como ornamentación, tal y como siguen haciendo muchos pueblos indígenas en la actualidad”, explica el investigador del CSIC Juan José Negro, de la Estación Biológica de Doñana.

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Los fósiles de Gibraltar proceden de diferentes estratos arqueológicos que abarcan miles de años y han sido comparados con datos de otros 1.700 yacimientos de Eurasia procedentes del Pleistoceno. Los resultados confirman que la manipulación de plumas por parte de los neandertales era una práctica extendida que, por ser las muestras más antiguas anteriores a la llegada del Homo sapiens a Gibraltar, no pudo ser una pauta aprendida de estos.

Unas plumas grandes y oscuras

“La ausencia de arte rupestre realizado por neandertales no significa que su capacidad cognitiva fuera inferior a la de nuestros antepasados. Simplemente empleaban otro tipo de materiales para expresar su pensamiento cognitivo, como las plumas”, añade el investigador del CSIC.

Según este estudio, los neandertales mostraban predilección por las aves planeadoras con grandes plumas de color oscuro, como el quebrantahuesos, el buitre leonado, el milano real y el águila real, entre otras. Como posible causa de la elección de estas aves y no otras, los investigadores apuntan al hecho de que gran parte de las aves encontradas formaban parte de la vida diaria de los neandertales: eran carroñeras y rapaces, moradoras de acantilados escarpados cercanos a sus abrigos y cuevas.

“Las plumas son objetos muy ligeros, aportan belleza y volumen. Fueron seleccionadas en la naturaleza, además de para permitir el vuelo, como ornamento en las aves, por lo que es lógico pensar que los neandertales hicieran lo mismo”, concluye Negro.

‘El rover ‘Curiosity’ es el mayor reto tecnológico que haya llegado a Marte’


El Mundo

Primera imagen en color enviada por 'Curiosity'. | NASA

Primera imagen en color enviada por ‘Curiosity’. | NASA

Nadie duda de que enviar un laboratorio robótico de una tonelada de peso y el tamaño de un coche a una distancia de 550 milones de kilómetros y posarlo sobre la superficie de Marte sin que sufra ningún daño supone un hito tecnológico que roza los límites de lo posible para la Humanidad hoy en día. Pero se dice en los mentideros científicos que “algo no puede salir mal si está diseñado en Caltech”, uno de los centros de investigación más punteros del mundo y con más premios Nobel por metro cuadrado.

Sin embargo, la euforia de los ingenieros, técnicos y científicos de la NASA que han participado en la misión tras el aterrizaje con éxito en el planeta rojo da idea de lo complicado que lo veían incluso los propios diseñadores. “Es un milagro de la ingeniería”, aseguraban los científicos de la agencia espacial norteamericana tras el aterrizaje.

“El reto tecnologico de Curiosity es mayor que el de cualquier otro instrumento que ha llegado a la superficie de Marte”, explica a ELMUNDO.es, Javier Martín-Torres, investigador del Centro de Astrobiología (CAB, un centro mixto del CSIC y de INTA) y director científico de REMS, uno de los diez instrumentos científicos con los que va equipado el rover marciano que ha sido diseñado y montado en España. “Porque su masa es varias veces mayor a la de misiones anteriores”, asegura.

Los resultados aún tardarán varios meses

REMS es una estación ambiental que ayudará a entender en profundidad la atmósfera del planeta rojo. “REMS será un instrumento muy importante a la hora de planificar las operaciones del Mars Science Laboratory (MSL) en el día a día, ya que las condiciones medioambientales en torno a MSL, por ejemplo la magnitud y dirección del viento, serán  de gran importancia a la hora de poder realizar algunas operaciones con la instrumentación del Rover”, explica el investigador español.

Pero, aunque los científicos de todo el mundo implciados en la misión están desde el lunes trabajando sin descanso en el análisis de los datos enviados por ‘Curiosity’, los resultados científicos no serán cosa de uno o dos meses. “Necesitaremos varios meses para analizar  y entender los datos con la madurez necesaria para poder presentarlos en una revista científica”, asegura Martín-Torres. “Además sólo el proceso de revisión por parte de árbitros externos seleccionados por la revista a la que enviamos cualquier artículo puede tomar un mes o dos meses”.

El aterrizaje del vehículo Curiosity sobre la superficie de Marte hizo evocar a los primeros pasos del astronauta Neil Armstrong sobre la Luna hace 43 años. Y en cierto modo eso es precisamente lo que la administración Obama pretendía obtener de una misión que ha costado más de 2.000 millones de euros: lavar la imagen de la agencia espacial norteamericana y demostrar al mundo (y a sus críticos nacionales) que EEUU sigue siendo la primera potencia espacial, a pesar de los recortes presupuestarios millonarios que han dejado a la NASA sin naves para llevar astronautas a la Estación Espacial Internacional. Su meta es llevarlos a Marte en 2030.

“Si alguien ha albergado dudas sobre el liderazgo de EEUU en el espacio”, aseguró el asesor científico del presidente Barack Obama, John P. Holdren, durante una conferencia de prensa tras el aterrizaje, “bien, pues hay una pieza de ingenio americano de una tonelada y del tamaño de un automóvil asentado en estos momentos en la superficie de Marte“. El propio presidente Barack Obama, a través de un comunicado, quiso señalar que el éxito de este aterrizaje es una “proeza tecnológica sin precedentes que será recordada como un hito de orgullo nacional en el futuro”.