El hospital para la fauna salvaje más grande de Europa


El Mundo

  • El 60% de los animales tratados se devuelven al medio natural

Hospital de fauna de GREFAJORGE BARRENO

La reunión del equipo veterinario acaba de terminar y cada uno ya sabe el trabajo previsto para el día. Pero, como en un hospital cualquiera, en todo momento puede llegar un caso de urgencia que atender. Sin embargo, el Hospital de Fauna Salvaje de GREFA no es un centro médico cualquiera. En el cuadro de actividades programadas para el día hay que hacer curas y atender a una cigüeña negra, un águila calzada y una garza. Y también hacer una necropsia a un buitre leonado que ingresó con una intoxicación por plomo procedente de los perdigones de las presas que algún cazador no pudo o no supo recuperar y de las que este animal se alimentó.

En la Comunidad de Madrid hay tres centros que se ocupan de atender a la fauna salvaje herida. Uno de ellos, el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS), depende de la administración regional y los otros dos, el de GREFA y otro para aves nocturnas, el Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas de Brinzal, gestionados por ONGs. Pero las instalaciones de las que dispone GREFA en el Monte del Pilar de Majadahonda convierten a este centro en el hospital de fauna más grande y con más actividad de Europa.

Cerca de 4.000 aves, reptiles o mamíferos salvajes ingresan en este centro cada año y aproximadamente el 60% de ellos pueden ser devueltos al medio natural después del tratamiento. Los demás, lo que no son recuperables para una vida silvestre en el medio natural, permanecen en las instalaciones del centro de educación ambiental para que niños y mayores puedan conocer a estas especies y aprender a conservarlas.

En un día normal, el hospital cuenta con tres veterinarios en el centro y otro haciendo labores de recogida de animales heridos, y en total unas 10 personas para desepeñar todos los trabajos que precisa el centro. Pero también sirve como escuela para multitud de estudiantes o jóvenes veterinarios o enfermeros que realizan una importantísima labor como voluntarios. “Cada año pasan por aquí unos 120 voluntarios divididos en distintas épocas. Hay voluntarios de una semana, otros que están 15 días y otros que realizan prácticas de entre uno y tres meses. Y luego están los responsables de departamento que vienen un día a la semana durante todo un año”, explica Fernando González, veterinario jefe del centro.

En la página web de GREFA se puede consultar el teléfono de contacto en caso de encontrar un animal salvaje herido o accidentado. Aunque lo más habitual es que sean los agentes forestales o la Guardia Civil quienes alertan a la organización del hallazgo de ejemplares que precisan atención veterinaria. “Los animales nos llegan de muy distintas maneras. Los únicos casos que no nos traen los agentes forestales son los animales electrocutados o envenenados, porque tienen órdenes de llevarlos al CRAS, que depende de la Comunidad de Madrid”, asegura González.

La labor del equipo veterinario de GREFA no tiene importancia sólo para recuperar a los animales accidentados, sino que desempeñan una importante labor de conservación. En su laboratorio, por ejemplo, se estudian los niveles de plomo para determinar las concentraciones que resultan mortales para cada especie. “Eso puede tener un papel decisivo a la hora de que una administración pueda tomar decisiones como la prohibición de la caza con perdigones de plomo en un determinado lugar, como ya sucedió con la caza en humedales por otros motivos”, asegura el veterinario jefe. “Por eso es muy importante también realizar necropsias. A esos animales no los vamos a salvar, pero nos puede ayudar a que otros mueran”, afirma.