Un elefante en la cueva de los rinocerontes


El Pais

El planisferio animal catalán tiene una nueva estrella: una cría de elefante de unos 100.000 años de antigüedad. Todavía no tiene nombre. Es un pequeñopaquidermo de seis o siete años de edad que ha sido hallado en Castelldefels (Baix Llobregat). Se encuentra a 10 metros bajo tierra, en una cueva del macizo del Garraf, un espacio calcáreo donde no es raro observar recovecos en las rocas. ¿Cómo se sabe la edad del elefantito? Responde el arqueólogo Joan Daura, miembro del grupo de investigación del Cuaternario de la Universidad de Barcelona (UB): “Creemos que tiene esa edad porque no tiene todos los huesos cohesionados, debía de tener menos de siete años porque la pelvis no está del todo cohesionada”, certifica.

Los arqueólogos subrayan que es muy poco común hallar un animal totalmente articulado en un yacimiento. Pero este ya es territorio abonado. Llevan desde 2003 trillando la cueva, a raíz de que en 2002 unos grandes aguaceros descubrieran este agujero en la roca, donde durante este tiempo ya se han encontrado 2.000 restos óseos. Y lo que más destacaba hasta el momento eran los restos de tres rinocerontes. Por eso se le denomina la cueva del Rinoceronte, el lugar donde antaño los mapas señalaban como Ca n’Aimeric. Muy gráfico.

Es más importante cazar un elefante que tres rinocerontes. Eso parece. Y Daura insiste en que “no es nada habitual” hallar un esqueleto articulado. De momento, en la cueva del Rinoceronte se han documentado las dos extremidades posteriores completas (fémur, tibia, huesos del tarso y falanges), así como la pelvis y la columna vertebral en conexión anatómica. Se adivina la cabeza y se intuye un colmillo y una extremidad superior. Ya casi está. No se conoce el sexo aún. Los trabajos, que seguirán hasta la semana que viene, solo han permitido excavar parte de la superficie en la que se encuentra este elefante.

Pero ¿cómo llegó el animal a ese punto? Daura dice que existe la posibilidad, según se ha podido estudiar recientemente, de que el elefante entrara en la cueva buscando lamer el agua de las paredes, rica en sales minerales, y quedara atrapado. Otra opción es que cayera dentro y se lastimara. Todavía no se han podido limpiar los huesos y eliminar la tierra, por lo que no se conoce el motivo de la muerte.

En esta zona se habían localizado partes aisladas de esqueletos, como las defensas, en las rieras y el río Llobregat, especialmente de mamut lanudo, cronológicamente más moderno (de hace unos 70.000 años). El hallazgo de este elefante, más antiguo que el mamut lanudo, evidencia que en la costa central catalana con anterioridad a la llegada del mamut, propio de climas fríos, vivían elefantes, no mamuts, no hay que confundir. Además, en este importante yacimiento se encuentran diversas herramientas de neandertales.

El descubrimiento de este elefante y de restos de otras especies, como la tortuga mediterránea (Testudo hermanni), localizados también en la cueva del Rinoceronte, pone de manifiesto que en la costa central catalana hace 100.000 años el clima era cálido. Más tarde, con la última glaciación, los mamuts viajaron hasta el lugar, lo que puede considerarse un simpático precedente del turismo.