El ADN delata en Canarias al primer cementerio de esclavos del Atlántico


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  • Ocho investigadores de las universidades publican en «American Journal of Physical Anthropology» que la rara necrópolis hallada en 2009 en la Finca Clavijo, de Guía, es un enterramiento de esclavos de varias razas.
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Imagen de la necrópolis de Finca Clavijo – EFE

Catorce hombres y mujeres fueron enterrados en el siglo XVI en Gran Canaria con ritos extraños. Eran trabajadores duros, algunos rezaban a Alá, muchos creían en dioses de su África natal, otra se encomendaba a San Francisco, pero todos reposan lejos del cementerio: Eran esclavos.

Unos doce millones de africanos fueron llevados a la fuerza a América entre los siglos XVI y XIX para trabajar como esclavos en extensas plantaciones, la mayoría de caña de azúcar. Es una historia más que conocida, un tráfico de seres humanos que ha sido reiteradamente retratado por la literatura y el cine, pero que empezó antes de que Europa dominara las Indias… y más cerca.

Los documentos históricos citan en reiteradas ocasiones el uso de mano de obra esclava en Canarias, Madeira y Cabo Verde, el primer «Nuevo Mundo» que conocieron castellanos y portugueses antes de lanzarse a la conquista del continente recién descubierto por Colón y, precisamente, en una de las industrias que financió aquella gran empresa en sus inicios: las plantaciones de caña de azúcar.

En el caso de Canarias, el único de los archipiélagos de la Macaronesia que estaba habitado cuando llegaron los europeos, las referencias sobre el esclavismo desde los inicios de la conquista, en el siglo XV, son abundantes, pero faltaban pruebas físicas.

Ocho investigadores de las universidades de Stanford (EEUU), Cambridge (Reino Unido), Santa Elena (Perú), Las Palmas de Gran Canaria y el País Vasco y la empresa Tibicena han publicado en «American Journal of Physical Anthropology» que la rara necrópolis hallada en 2009 en la Finca Clavijo, de Guía, durante unas obras es lo que se sospechaba: un enterramiento de esclavos de varias razas.

Pero no uno cualquiera: «Es el cementerio de esclavos más antiguo del mundo atlántico, el antecedente más antiguo del que se tiene constancia de la diáspora africana hacia América», defiende el arqueólogo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Jonathan Santana, primer firmante del artículo.

Los científicos se han aproximado a los cuerpos recuperados en esa necrópolis (ocho esqueletos intactos y seis más removidos) con varios enfoques para conocer cuál fue su vida: la medicina forense, técnicas de ADN y análisis molecular, la arqueología y todo el saber ya acumulado en yacimientos esclavistas de EE.UU. y el Caribe.

La ciencia forense revela que murieron jóvenes, la mayoría en la veintena, y con lesiones de columna que sugieren que realizaban un trabajo muy duro, las mismas que se han documentado en plantaciones negreras de caña de Carolina del Sur, Surinam y Barbados.

Los restos han sido datados por Carbono 14 entre finales del siglo XV y principios del XVII, pero hay dos elementos que permiten acotar más aún su origen: una moneda de cuatro maravedíes resellada por el Cabildo de La Palma en 1559 y una medalla con las imágenes de San Francisco de Asís y la Inmaculada Concepción propia del s. XVI.

El ADN de esas personas, en los once casos en los que los análisis han resultado viables, revela que una era sin duda canaria aborigen (una mujer), mientras que cuatro son probablemente individuos de raza negra y otros seis pertenecen a un linaje presente tanto en Europa como el norte de África.

«Dado que hay muchas referencias históricas al tráfico de esclavos procedentes del norte de África en Canarias, pensamos que esos individuos eran moriscos», explica a Efe otra de las firmantes del trabajo, Rosa Fregel, bióloga especialista en ADN de poblaciones antiguas de la Universidad de Stanford.

Su colega Santana apunta otro detalle interesante: es raro que aparezca una aborigen, porque en esa época la Iglesia y la Corona ya había prohibido esclavizar a los indígenas canarios e incluso se permitía a estos acceder a cargos de los cabildos como «cristianos viejos», algo todavía vetado, por ejemplo, a los descendientes de musulmanes y judíos. «Quizá se trate de alguna mujer mestiza».

La forma de enterrarlos también resulta curiosa, porque no responde ni a rituales cristianos, ni puede ligarse claramente con el Islam, ni encaja con las prácticas aborígenes, sino que sugiere un tipo de sincretismo muy habitual en las sociedades criollas, lo que refuerza el valor del yacimiento, apunta Fregel.

Todos fueron enterrados de lado, dos de ellos yacen con la cabeza hacia el Este (quizás hacia la Meca) y otros fueron inhumados junto a rosarios de cuentas de cristal típicos de algunos ritos africanos.

También hay elementos cristianos, como la medalla del santo de Asís, que concuerda con la existencia a menos de un kilómetro de un antiguo convento franciscano, aunque los investigadores no descartan que se utilizaran para ocultar o enmascarar rituales africanos.

¿Por qué suponen los autores que se trata de esclavos de plantaciones de caña? Porque fue el primer gran monocultivo que se implantó en Canarias, donde se desarrollaron las máquinas de procesar la caña que luego se llevaron a América, los «ingenios».

«El azúcar era el petróleo del siglo XVI, una industria que atrajo a Canarias a grandes fortunas de toda Europa y que propició la captura de esclavos en África antes de que estos fueran llevados a América, porque requería mucha mano de obra», resume Santana.

Cuando redactaron este artículo, los arqueólogos ya habían encontrado en ese mismo yacimiento moldes de azúcar que delatan claramente a qué se dedicaban las tierras del municipio de Guía. Hace solo tres meses, otras obras civiles acaban de sacar a la luz la pieza que faltaba en este puzzle: los restos del gran ingenio azucarero de Santa María de Guía, datados entre los s. XV y XVI.

Ahora, este equipo de arqueólogos busca financiación para continuar las excavaciones, porque tienen indicios de georradar de que el primer enterramiento de esclavos del Atlántico puede contener mucho más que solo 14 cuerpos.

Los franceses de «La Mutine» colaboraron con España para derrotar a Nelson en Tenerife


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  • Los miembros de la corbeta de la marina francesa contribuyeron a la victoria en los combates que se produjeron en las calles de Santa Cruz de Tenerife en 1797, según muestra una exposición

    m. turner Pintura al óleo que retrata la capitulación de los ingleses en Tenerife

    m. turner | Pintura al óleo que retrata la capitulación de los ingleses en Tenerife

Custodio de la historia militar de Canarias, que es uno de los grandes capítulos de la historia militar de España, el Cuartel de Almeyda vuelve a ofrecer un atractivo conjunto de piezas con motivo de un nuevo aniversario de la Gesta del 25 de Julio, que este año se recordará, una vez más, en Tenerife. El foco está puesto en las tropas francesas que apoyaron al general Antonio Gutiérrez en la defensa de la isla y en los hechos previos y posteriores a la batalla contra las tropas inglesas comandadas por Horacio Nelson, en unos hechos que pasaron a la historia, además, por haber significado la pérdida del brazo del célebre almirante inglés.

En las salas del cuartel, que funciona como sede del Museo Militar de Canarias, se ha dedicado dos espacios para estos hechos poco conocidos. Por un lado, se recuerda la participación de los miembros de la dotación de la corbeta de la marina francesa «La Mutine» que, tras ser capturado su barco, de manera determinante contribuyeron a la victoria en los combates que se produjeron en las calles de Santa Cruz en 1797.

Esta dotación, de 145 hombres, «se unió sin dudarlo a las fuerzas del general Gutiérrez, demostrando una gran valentía y profesionalidad en los combates», explica a ABC José Alberto Ruiz De Oña Domínguez, general director del Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias.

 m. turner El escrito enviado a las Cortes dando cuenta de la batalla


m. turner | El escrito enviado a las Cortes dando cuenta de la batalla

El catálogo de la exposición incluye como introducción la frase del gran general Gutiérrez: «Nada está perdido si tienes voluntad de triunfar», dijo el que fue un experto en esto de combatir contra los ingleses, como lo había demostrado ya en los mares del Atlántico sur, al expulsarlos de las Islas Malvinas.

Una particularidad de la muestra es que haya destinado parte del espacio a destacar el papel que jugaron en aquellos días las aguadoras. Con una vasija como la utilizada hace tres siglos y un boceto sobre cómo las transportaban sobre la cabeza, se explica que estas mujeres fueron las que descubrieron el acercamiento de la flota inglesa hacia la isla y, más tarde, colaboraron con la resistencia al llevar agua y alimentos a los soldados españoles apostados en Paso Alto, por encima del castillo que allí se erguía.

De interés notable resultan también algunos documentos, como la carta que la propia flotilla inglesa -era una condición expresa de la capitulación- transportó a la Península para notificar a las Cortes acerca de la frustrada invasión y cómo las fuerzas españolas habían rechazado heroicamente a sus invasores.

Como prueba de ello, basta con decir que los de Nelson contaban con más del triple de cañones, además de tratarse de un ejército con formación, mientras buena parte de los tinerfeños eran apenas milicias reclutadas ante la amenaza, todos datos estos de los que también da cuenta la exposición de Almeyda.

Algunas de las piezas expuestas son parte de la colección que se exhibe de forma permanente en el museo, pero no por ello dejan de ser interesantes, como varios cañones, los fusiles de ambos ejércitos, la carta de capitulación o los maniquíes con el uniforme de unos y de otros, un aspecto este que cuida especialmente la Asociación Histórico Cultural de la Gesta del 25 de Julio, que este año volverá a recrear, con un realismo que sorprende por su espectacularidad, varios de los momentos de este hecho central, en que un puñado de valientes defendió a España en las lejanas Islas Canarias.

 m. turner El general Gutiérrez, en un óleo de Candelaria Rodríguez


m. turner | El general Gutiérrez, en un óleo de Candelaria Rodríguez

En busca de la huella del imperio romano en Canarias


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  • Todos los indicios apuntan a que esta civilización llegó a las Islas y sus pobladores mantuvieron contactos con los aborígenes
En busca de la huella del imperio romano en Canarias

EFE | Trabajos de excavación en el yacimiento con restos romanos descubierto en la Isla de Lobos en 2012

La excavación arqueológica de un yacimiento descubierto en 2012 en la Isla de Lobos, Fuerteventura, con restos de un posible asentamiento romano ha permitido constatar que el Imperio Romano también se extendió a Canarias.

A raíz de los vestigios encontrados, gracias a que un turista vio el borde de una ánfora romana en la playa de La Caleta (o La Concha), las primeras hipótesis apuntan a la existencia de pobladores del imperio transalpino dedicados a obtener la púrpura -un tinte- a partir del procesamiento de moluscos marinos.

Aunque los investigadores ya han fechado con anterioridad la presencia de restos romanos en otros puntos de Canarias, este yacimiento resulta especialmente llamativo por la diversidad de cerámica encontrada y por la actividad a la que estaría asociada: la extracción de la púrpura para su posterior venta en el Mediterráneo.

Fruto del trabajo de la investigación emprendido desde entonces, la semana pasada un grupo de arqueólogos dio a conocer un nuevo yacimiento en este islote majorero, de unos 570 metros cuadrados de superficie abierta, bautizado como “Lobos 2”.

En concreto, se han descubierto restos de ‘malacofauna’ asociados a una gran cantidad de material cerámico romano que confirman la importancia de este enclave como taller de procesado de púrpura para usar como tinte.

No obstante, hace falta investigar más sobre el alcance de los vestigios. Aunque todos señalan en una misma dirección: la existencia de emplazamientos estacionales de los romanos en el Archipiélago canario.

Las primeras dataciones contextuales de los materiales descubiertos así lo corroboran. Esta “factoría” dedicada a la obtención de púrpura podría remontarse a un periodo que va desde el siglo I antes de Cristo hasta el siglo I después de Cristo, han explicado los investigadores.

Fragmentos de muros, estructuras habitacionales, más cerámica, todo tipo de utensilios y una lucerna en buen estado de conservación son algunas de las joyas destapadas bajo una montaña de jable (arena). En dos años, han aflorado cinco de estas estructuras habitacionales y moluscos abrasados, entre otros.

Es tal la cantidad de piezas encontradas en el nuevo yacimiento que sus responsables han declinado precisar su lugar exacto para evitar posibles expolios.

La industria de la púrpura

Los tejidos teñidos de púrpura gozaron de gran popularidad en todo el mundo antiguo, desde los fenicios hasta los romanos. Eranconsiderados objetos de lujo y signo de distinción social, hasta el punto de que el propio Estado controlaba su monopolio y se organizaban expediciones comerciales y militares en busca de los productos necesarios para su elaboración.

Establecieron bases en la costa africana atlántica para su extracción y las costas de la denominada Mauritania-Tingitana contaron con una potente industria de púrpura, por lo que debido a su cercanía con Canarias, se podría apuntar como teoría que también la tuvieran las Islas. Y lo que resulta todavía más interesante: los restos vendrían a constatar que los romanos convivieron o mantuvieron contactos con los aborígenes canarios.

En paralelo, la producción de ‘garum’ (una conserva realizada a base de pescado) dio origen a una próspera industria de salazón que comercializaban griegos y romanos. Esto también podría explicar una posible presencia romana en la Isla de Lobos.

Otro de los interrogantes que queda por dilucidar, por ejemplo, es si las túnicas de los emperadores y senadores romanosllegaron a tintarse en Lobos o en la costa africana. Así las cosas, el hallazgo de Lobos se perfila como uno de los yacimientos arqueológicos clave de las Islas si se demuestra su vinculación con el Imperio Romano.

De momento, estas excavaciones se enmarcan dentro de la tercera campaña sistemática realizada en Lobos entre el 28 de octubre y el 19 de noviembre, en la que han participado una quincena de expertos.

Se llevan a cabo a través de un convenio suscrito entre los Cabildos de Fuerteventura y Tenerife llamado ‘Poblamiento y Colonización en las Islas del Atlántico’, y se extenderán durante los próximos tres años.

El equipo científico lo componen alrededor de ocho personas y está dirigido por la directora de la excavación, Carmen del Arco Aguilar, catedrática de Prehistoria de la Universidad de La Laguna (ULL).

Perseidas: las mejores horas para ver la «lluvia» de estrellas este fin de semana


ABC.es

Las llamadas «Lágrimas de San Lorenzo» alcanzarán un máximo de cien meteoros por hora el 12 de agosto

Las Perseidas, popularmente conocidas como «Lágrimas de San Lorenzo», tendrán su máximo de actividad este domingo, 12 de agosto, entre las 14:00 y las 16:30 horas (hora local), momento en el que se espera una media de 100 meteoros por hora, según el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Como el máximo se producirá durante el día, el organismo recomienda observar este fenómeno las noches anterior y posterior al mismo, es decir, las noches del 11 al 12 y del 12 al 13 de agosto.

En concreto, aconseja contemplar el cielo entre las 22.00 y las 2.00-3.00 horas, tanto en Canarias como en la península, porque en ese momento estará más oscuro y la luna todavía no habrá aparecido sobre el horizonte.

Asimismo, el IAC señala que la mejor forma de disfrutar de la lluvia de estrellas es a simple vista, sin prismáticos ni telescopios, y en una posición cómoda que permita ver el mayor campo de cielo posible, al tiempo que indica que, siempre que tenga el horizonte despejado hacia el nordeste y esté alejado de luces brillantes, cualquier punto de observación es bueno.

Las llamadas estrellas fugaces son pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol. Cuando un cometa se acerca a las regiones interiores del Sistema Solar, su núcleo, formado por hielo y rocas, se sublima debido a la acción de la radiación solar y genera las características colas de polvo y gas. La corriente de partículas resultante se dispersa por la órbita del cometa y es atravesada cada año por La Tierra en su recorrido alrededor del Sol.

Durante este encuentro, las partículas de polvo se desintegran al entrar a gran velocidad en la atmósfera terrestre, creando los conocidos trazos luminosos que reciben el nombre científico de meteoros. En verano, la Tierra cruza la órbita del cometa Swift-Tuttle, que tiene un periodo de 133 años y que pasó cerca del Sol por última vez en 1992. La lluvia de meteoros que se produce suele tener su máxima actividad entre el 12 y 13 de agosto, aunque el fenómeno es apreciable en menor intensidad desde la segunda mitad de julio hasta finales de agosto. El nombre de Perseidas se debe a que su radiante se encuentra en la constelación de Perseo.

Un láser europeo para ‘peinar’ el cosmos en busca de planetas como la Tierra


El Mundo

La búsqueda de planetas similares a la Tierra dará un gran salto hacia adelante gracias a una nueva tecnología en cuyo desarrollo han participado investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (CSIC). Llamado ‘el peine de frecuencias láser’, la nueva metodología permite conocer los movimientos de las estrellas con una precisión de 10 centímetros por segundo.

La nueva metodología del ‘peine’ mide las longitudes de onda que radian los objetos celestes con una exactitud sin precedentes. “Se trata de utilizar la precisión de un reloj atómico para controlar el conjunto de colores en el que se desintegra la luz, que nosotros recibimos como frecuencias, y que proyectan en un instrumento llamado espectómetro una red de colores que nos permiten llegar a detectar movimientos muy pequeños”, explica el astrónomo Rafael Rebolo, cofirmante del artículo que esta semana publica el hallazgo en ‘Nature’.

Los espectrógrafos son instrumentos que descomponen la luz captada por los telescopios. Como ocurre con los arco iris, extraen todos los colores o longitudes de onda del brillo que emiten los objetos celestes. De este modo se determina la velocidad de las galaxias, cuántos planetas orbitan en torno a una determinada estrella o cómo se expande el universo.

Un censo de ‘Tierras’

Estos resultados abren la puerta a la elaboración del que sería el primer censo de planetas similares a la Tierra, en torno a estrellas que no están a grandes distancias del Sol. “Al medir velocidades tan precisas de las estrellas podemos detectar variaciones muy pequeñas, que son las que provocan los planetas cuando orbitan estrellas y que son más débiles cuanto más alejado éstan de ellas”, señala el astrofísico.

Hasta ahora, estas mediciones de velocidad radial son las que han servido para confirmar las detecciones de exoplanetas realizadas por telescopios espaciales, como el ‘Kepler’. Asegura Rebolo, que “el objetivo es buscar planetas similares al que habitamos, pero también son tecnologías útiles para aplicaciones meteorológicas o relacionadas con la salud“.

Los astrónomos probaron la nueva tecnología en el espectrómetro HARPS del telescopio de 3,6 metros del Observatorio de la Silla (Chile). Eligieron para ello la órbita de un exoplaneta ya descubierto que gira en torno a la estrella HD75289, cuyo trazado confirmaron con gran exactitud.

Sistemas inmutable

La técnica, que le valió a los físicos Theodor Hänsch y John Hall el Nobel de Física en 2005, multiplica por cuatro la precisión de los espectómetros actuales porque este sistema láser que logra separar colores de frecuencias muy cercanas. Además, es un sistema muy estable que no cambia con el tiempo.

La técnica supondrá un salto en la precisión de los espectrógrafos, lo que abre nuevas opciones en la investigación astronómica pero, según Rebolo, también en otros ámbitos de la ciencia.

En el ámbito de la Astronomía, aplicado al futuro telescopio terrestre de grandes dimensiones, el E-ELT, podría llegar a medir la expansión del Universo. También se contará con este ‘peine’ en el futuro espectógrafo ESPRESSO, un proyecto europeo en el que Rebolo es codirector.

La participación española en el ESPRESSO fue aprobada el año pasado y supone una financiación de un millón de euros en tres años. La parte del año pasado fue aportada, pero la de este año todavía no ha llegado al Instituto de Astrofísica de Canarias. “Es un compromiso adquirido, así que esperamos que no haya problemas y en breve contenos con ese dinero”, confia Rebolo.

La base de El Teide se formó en sólo 40.000 años


El Mundo

El volcán se originó hace 120.000 años

Proceso de formación de El Teide.| SINC

Proceso de formación de El Teide.| SINC

Hasta ahora existían varias hipótesis sobre la formación de la depresión de la caldera de Las Cañadas en la que surgieron los volcanes del Teide (3.718 metros) y Pico Viejo (3.135 metros) de la isla de Tenerife.

Un nuevo estudio confirma que la caldera se formó como respuesta a un deslizamiento geológico y que el grueso del relleno del valle de Icod, que sirve de base al estratovolcán, se produjo en un periodo de 40.000 años.

“A escala geológica se trata de un intervalo de tiempo muy corto”, dice a SINC Vicente Soler, investigador de la Estación Volcanológica de Canarias y coordinador del estudio publicado en Geomorphology. Esta nueva datación ha sido posible porque, por primera vez, los científicos han tenido acceso subterráneo a las primeras lavas emitidas tras el deslizamiento.

En total, el equipo de científicos recogió un centenar de muestras para conocer el momento en que se produjo el deslizamiento, hace 180.000 años. Según los resultados, el sistema respondió hace 160.000 años y el nuevo volcán se empezó a formar hace 120.000 años.

El ‘hueco’ en el que nació el Teide

El deslizamiento produjo “un hueco” que formó la gran depresión de la caldera. En la misma zona del archipiélago canario “creció el volcán del Teide como respuesta geológica”, comenta el investigador.

Durante las últimas décadas, el origen geológico de esta depresión había sido motivo de controversia científica. Hasta ahora había dos respuestas plausibles al origen de estas depresiones, tanto la de las Cañadas del Teide, como los valles de Güimar y la Orotava.

La primera hipótesis atribuía su formación a un hundimiento posterior a una erupción, que vació la cámara magmática y creó el hueco de la caldera. Después de varias investigaciones, se confirma la segunda hipótesis, que apuntaba a un deslizamiento desde el norte de la isla hacia el mar. La zona está ahora rodeada por paredes verticales –a excepción de la parte superior– que “serían la cicatriz provocada por aquel gran deslizamiento”, confirma Soler.

Con el paso del tiempo, la gran depresión se fue rellenando hasta formar el Teide, que se convirtió en el pico más alto de España por “un caprichoso azar de la naturaleza”, una erupción que “se pudo producir en el siglo XIV”, pronostica el geofísico.

Datar rocas canarias

El estudio también permitió saber cuánto tardaron los magmas, originalmente basálticos, en evolucionar hacia otro tipo de material. “La edad de las rocas se ha deducido por la relación de su contenido en potasio y en argón, ya que la cantidad de los dos elementos químicos es proporcional al tiempo transcurrido desde su enfriamiento”, explica Soler.

Desde hace 120.000 años, los magmas se han diferenciado hasta conferir las características actuales al entorno del Teide. La máxima diferenciación se encuentra en Montaña Blanca, donde hay piedra pómez de una erupción ocurrida hace 2.000 años.

Pero hay otras rocas típicas de la zona, como las rocas traquitas y las fonolitas, que dejaron de ser basalto cuando se empobrecieron de hierro y ganaron en dióxido de silicio. Soler comenta que el análisis geoquímico de las rocas permite conocer el estado del sistema magmático, saber en qué punto se encuentra y cómo evoluciona.

Científicos españoles descubren en el espacio moléculas clave para la formación de la vida


CET – El Mundo

HALLADAS EN LA CONSTELACIÓN DE PERSEO

actu080920mol.jpgUn equipo de investigadores liderados por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha logrado detectar naftaleno, una molécula clave para el desarrollo de la vida, en el espacio, a 700 años luz de la Tierra.

Esta molécula es una de las de mayor complejidad halladas hasta la fecha en el medio interestelar. El naftaleno, combinada con agua, amoníaco y la radiación ultravioleta, produce una gran parte de los aminoácidos fundamentales para el desarrollo de la vida.

Su detección sugiere que una parte importante de los componentes clave en la química prebiótica terrestre podrán haber estado presentes en el material a partir del cual se formó el Sistema Solar.

Los investigadores del IAC Susana Iglesias Groth, Arturo Manchado y Aníbal García, en colaboración con Jonay González, del Observatorio de París, y David Lambert, de la Universidad de Texas, acaban de publicar estos resultados en la revista especializada ‘Astrophysical Journal Letters’.

Esta molécula clave para el desarrollo vital se ha descubierto en una región de formación estelar de la constelación de Perseo, en dirección a la estrella Cerenis 52. Susana Iglesias Groth, investigadora del IAC, explicó el lugar donde fue hallada: “hemos detectado la presencia de naftaleno en una nube de material interestelar a unos 700 años luz de distancia de la Tierra”.

La investigadora Iglesias Groth añadió que se pretende “investigar si existen otros hidrocarburos más complejos en esa misma región y también la presencia de aminoácidos”.

Un papel fundamental en el desarrollo de la vida

Sometido a radiación ultravioleta y combinada con agua y amoníaco, muy comunes en el medio interestelar, el naftaleno reacciona y es capaz de producir una gran variedad de aminoácidos y también naftoquinonas, las moléculas precursoras de las vitaminas.

Toda esta serie de moléculas desempeñan un papel trascendental en el desarrollo de la vida tal y como es conocida en la Tierra. De hecho, el naftaleno se ha encontrado en los meteoritos que caen a la Tierra y que la bombardearon mucho más intensamente en los periodos previos al surgimiento de la vida.

El hallazgo de estos investigadores abre además la puerta para comprender uno de los problemas más intrigantes de la espectroscopia (estudio de la interacción entre la radiación electromagnética y la materia) del medio interestelar. Desde hace unos 80 años se conoce la existencia de cientos de bandas espectroscópicas asociadas con material interestelar, denominadas bandas difusas, pero hasta ahora no se había podido identificar el agente causante de ninguna de ellas.

«Nuestro resultado evidencia que hidrocarburos policíclicos aromáticos como el naftaleno son los responsables de las bandas difusas y estarían presentes de manera generalizada en el medio interestelar», explica la investigadora.