El «súper espía» catalán que impidió que los tanques de Hitler aplastasen a los Aliados el Día D


ABC.es Manuel P. VillatoroABC_Historia

  • Juan Pujol, el hombre que engañó a Hitler, fue confundido por Carmena con un periodista franquista

 

 Varios soldados desembarcan en Francia - ABC

Varios soldados desembarcan en Francia – ABC

Juan Pujol -el hombre que Carmena confundió con un periodista franquista– nació el 14 de febrero de 1912 en Barcelona. De padre catalán y madre murciana, se crió en una familia que nunca se decantó por un bando político, aunque -como bien señala el historiador Jesús Hernández en «Las cien mejores anécdotas de la Segunda Guerra Mundial»- siempre defendió los valores tradicionales. Con el comienzo de la Guerra Civil española, el futuro espía internacional se alistó en el ejército republicano y, en un descuido, saltó a una trinchera del bando franquista para entregarse. Terminó con sus huesos en el ejército nacional, pero se las ingenió para que no le enviaran al frente. «En el fondo, se sentía apolítico y estaba orgulloso de no haber llegado a disparar en toda la guerra», explica el experto español.

Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Pujol se decantó por el bando de los Aliados y se personó -allá por 1940- en la embajada del Reino Unido en Madrid para ofrecer sus servicios como espía. No le prestaron ninguna atención, pero eso no iba a detenerle. Decidido a ser un agente inglés, se puso en contacto con el ejército nazi para ofrecerles ser su informador. Los alemanes aceptaron y, después de otorgarle formación básica en las artes del espionaje y un nombre en clave (Arabel), le enviaron a Londres a desempeñar su tarea. Sin embargo, el catalán nunca llegó a tierras británicas, sino que se escondió en Portugal y, desde allí, adjuntó información falsa a la embajada de Alemania en Madrid basándose en guías de viajes de la región.

El MI5 (la organización responsable del contraespionaje en el país) no tardó en percatarse de que Pujol estaba haciendo las veces de agente doble para el ejército Aliado pues -aunque los hombres de la Abwehr (la inteligencia germana) no se daban cuenta de ello- cometía multitud de errores a la hora de enviar sus supuestos informes. Entre ellos, solía equivocarse cuando daba cuenta del dinero que le había costado usar el trasporte público. El servicio secreto inglés llegó a decir sobre Pujol que «fue un milagro que hubiera sobrevivido durante tanto tiempo». Al final, Gran Bretaña contactó con él y le «alistó» tras definirle como un hombre con una «inagotable y fuerte imaginación». Fue entonces cuando se convirtió en «Garbo». Un nombre que le pusieron por ser un «auténtico actor».

La «gran cruzada» contra Hitler

En 1944, Garbo ya había enviado cientos de informes a los alemanes para ganarse su confianza. Su método habitual consistía en darles datos veraces sobre operaciones reales, pero procurando que llegaran horas o días después de que estas se hubiesen sucedido. Para aumentar su credibilidad creó una considerable red de espías falsos que corroboraban sus «soplos». Entre los falsos colaboradores destacaban un piloto de la RAF que amaba emborracharse, un curioso sujeto aficionado a la poesía o un lingüista que odiaba el comunismo. Además, y según Hernández, se inventó una relación con una empleada del Ministerio de la Guerra del Reino Unido para explicar lo minuciosa que era su información. Ese mismo año, Pujol fue requerido por los británicos. Su nueva misión sería engañar a Hitler para que no supiera donde se iba a suceder el día D.

La responsabilidad era gigantesca, pues debía evitar que Hitler sospechase que los más de 7.000 buques y casi 2 millones de hombres que se estaban preparando en el sur de Inglaterra iban a cruzar el Canal de la Mancha y hacer su aparición en Normandía. Para ello, Garbo envió información falsa a los alemanes insistiendo en que la operación no se iba a suceder en verano. Sin embargo, llegó un momento en que fue imposible ocultar la misión debido a la gran cantidad de tropas presentes en Gran Bretaña, por lo que cambió de estrategia.

Ideó una gigantesca red de mentiras que tejió desde su «despacho» de la calle Crespigny Road nº 35 de Londres. Este contaba con dos partes. La primera, denominada «Fortitude North», buscaba que los germanos creyesen que la invasión iba a sucederse en la costa de Noruega. En la segunda, conocida como «Fortitude South», debería inventarse la existencia de un falso contingente (con nombre en clave FUSAG, al mando de Patton y con su cuartel general en Wentworth) y afirmar que se estaba preparando para atacar Calais, a unos 300 kilómetros de Normandía (el objetivo principal).

Si lo conseguía, lograría que los Aliados no tuviesen que enfrentarse a dos divisiones de carros de combate y otras cinco de infantería que habían sido destinadas en Calais. Garbo se puso en marcha. A los pocos días, ya había enviado decenas de mensajes señalando -por ejemplo- que su agente de Liverpool había avistado fuerzas «destinadas a atacar la costa atlántica francesa en el sur». Además, el catalán desconcertó todavía más a los nazis aportando sus propias opiniones. Así pues, en una ocasión hizo especial hincapié en que sus fuentes consideraban que era seguro que se iba a suceder «un ataque contra Noruega». Sus informes surtieron efecto y desconcertaron al mismísimo Hitler.

Sin embargo, a Garbo (así como a otros espías que trabajan junto a él) todavía le quedaba una última prueba que tuvo que pasar el mismo Día D, el 6 de junio de 1944. Para que los alemanes siguiesen manteniendo su confianza en él, el gobierno británico estableció que debería informar a los nazis de que -efectivamente- había un desembarco se iba a producir en la playa de Normandía, aunque con tan poco tiempo de reacción (apenas unas horas) que no tuviesen tiempo para desplazar a sus hombres hasta la zona. «No se trataba de presunción, mantener la confianza alemana en la infalibilidad de Garbo era crucial. El retraso en la trasmisión desde Madrid a Berlín era de unas tres horas, por lo que, para cuando el mando alemán recibiera el mensaje, la invasión estaría en marcha», explica Ben Macintyre en su libro «La historia secreta del Día D».

Garbo, obediente, envió varios mensajes a partir de las tres de la mañana a la embajada alemana en Madrid señalando que se iba a producir una invasión en Normandía. El plan salió a la perfección pues, al no haber nadie de guardia en el edificio, los nazis no pudieron usar los datos ni tan siquiera con horas de retraso. «Los alemanes se desesperaron pensando que, si alguien hubiera estado allí para recibir la información de Garbo, podrían haberse enfrentado con éxito al desembarco», añade Hernández. Así pues, aquel día las 7 divisiones que podrían haber expulsado a los Aliados de las playas se quedaron en Calais, esperando un asalto que nunca llegó. Al menos hasta el 8 de junio, cuando Hitler no tuvo más remedio que desplazarlas para combatir la amenaza que se cernía sobre sus dominios. Arabel volvió entonces a demostrar sus dotes de espía al convencerle mediante falsos informes de que hiciera dar la vuelta a sus soldados, pues había indicios de que los Aliados atacarían otras zonas de mayor importancia. El «Führer» lo hizo. Fue engañado dos veces.

«Garbo nunca creyó que la Guerra Civil fuese la solución»

Afirma que no es un experto en la materia, pero Pedro Corral (San Sebastián, 1963) tiene a sus espaldas toda una vida dedicada a la investigación histórica de la Guerra Civil. En las últimas semanas, además, se ha vuelto uno de los políticos más perseguidos por corregir los errores cometidos por Ahora Madrid en su revisión del callejero de la ciudad. Hoy le preguntamos por Garbo, quien, antes de ser espía, pasó por el ejército republicano y franquista.

-¿Cómo pudo luchar Pujol en ambos bandos?

-Después de que la República le llamara a filas se escondió en Barcelona para evitar la guerra. Era un profundo pacifista. Nunca creyó que luchar fuese la solución. Estuvo oculto algún tiempo, pero le tenían tan atemorizado que, cuando el presidente del Gobierno republicano, Juan Negrín, dictó en 1938 una amnistía que perdonaba a los desertores de filas si regresaban al ejército, se reenganchó. Posteriormente, mientras me documentaba para un libro, descubrí en los archivos un parte del ejército republicano en el que se informaba de la deserción de Juan Pujol. Así fue cómo descubrí que se había pasado al bando nacional en la batalla del Ebro. Pero no porque fuera adepto a Franco, sino porque quería evitar la guerra, huía de ella.

-¿Demostró en la Guerra Civil sus dotes de espía?

-Se podría decir que sí. El mismo 9 de octubre, un día antes de desertar, se encargó de dar una charla propagandística a los franquistas desde las trincheras republicanas. En ella les dijo que la causa republicana era la que merecía la pena y que deberían dejar de combatir. Ese día convenció a todos sus compañeros de que realmente era de su bando y la jornada siguiente desertó. Dio una lección de auténtico agente doble.

-¿Merece Garbo un hueco en el callejero madrileño?

-Su papel fue brillante en la Segunda Guerra Mundial. Creo que sería formidable que a este héroe de la Segunda Guerra Mundial se le concediera un espacio público en Madrid. Es alguien del que todos los españoles deberíamos sentirnos orgullosos.

 

La Fundación Arqueológica Clos cede al Museo de Culturas del Mundo de Barcelona 37 obras precolombinas


El Mundo

  • Entre las piezas destacadas se encuentra una figura antropomorfa con máscara de ave
  • Además de los objetos precolombinos también existen dos indias y una faraónica
El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, junto a propietario de la...

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, junto a propietario de la fundación arqueólogica del Museo Egipcio, Jordi Clos, durante el acto de cesión de las 37 obras de arte precolombino.ALEJANDRO GARCÍA Efe

34 piezas precolombinas, 2 indias y una faraónica ha sido lo que ha entregado la Fundación Arqueológica Clos al Museo de Culturas del Mundo de Barcelona. Unas obras representan un 15% de la colección, pues la muestra se compone de 300 objetos que permiten “un recorrido amplio por la cultura precolombina”. Entre las piezas destacadas se encuentra una figura antropomorfa con máscara de ave, que mantiene un buen estado de conservación.

Además de la cesión, la Fundació Clos también colaborará con el Museo en actividades relacionadas con la colección, como conferencias, cursos, talleres y una biblioteca asociada al fondo museístico: “Tuvimos la suerte de comprar la biblioteca Masdeu de los siglos XVI i XVII, son los libros que hicieron los primeros misioneros que fueron de expedición a América”, señaló Jordi Clos, fundador de la Fundació Arqueològica Clos.

El Museu de Culturas del Mundo se inaugurará el próximo 7 de febrero en los Palacios Nadal i Marquès de Llió en la calle Montcada de Barcelona.

Diferencias entre castellanos y catalanes


ABC.es

  • El nacionalismo quiere elevar a determinantes las particularidades catalanas, pese a que los habitantes de estas dos regiones de España comparten una historia y una cultura desde hace siglos. La mayoría se basa en tópicos sin justificar
Diferencias entre castellanos y catalanes

WIKIPEDIA Fotografía general de la Plaza de España, en Barcelona

El actual clima político de Cataluña ha trasladado a la opinión pública la idea de que la suya es una historia paralela al resto de regiones de España. Para el nacionalismo, Cataluña y sus habitantes, de una mayor vocación europea y cosmopolita, son víctimas de una opresión desde hace siglos por parte de Castilla, que no les ha permitido desarrollar libremente sus particularidades y vertebrarse como nación. Sin embargo, la realidad histórica y sociológica demuestra que son muchas las similitudes entre los catalanes y el resto de españoles, y muy pocas las diferencias que, en su mayoría, se basan en tópicos y mitos infundados.

En el origen de la historia común entre Castilla y Cataluña, los habitantes de ambas regiones aparcaron las intermitentes disputas que azotaron los reinos hispánicos durante la Edad Media e inauguraron un tiempo de cooperación mutua. Como recuerda Henry Kamen en su último libro, «España y Cataluña: Historia de una pasión», en 1479 la ciudad de Barcelona comunicó a Sevilla, poco después de la unión de coronas: «Ahora somos todos hermanos».

Sin embargo, no tardaron en surgir tensionesentre dos regiones que habían sido actores protagonistas en la Península Ibérica durante la Baja Edad Media. El matrimonio de los Reyes Católicos, origen de todos los males para el nacionalismo catalán, coincidió con una grave crisis demográfica de Barcelona, entonces superada por Valencia en importancia comercial. Esta coincidencia histórica y la preeminencia que adquirió Castilla en el solar hispano son usados por el nacionalismo para defender el origen de la opresión que ha perjudicado, supuestamente, el desarrollo de la personalidad catalana.

¿Grandes diferencias históricas?

Las brechas históricas más obvias entre los catalanes y los castellanos son la lengua y la posición geográfica de Cataluña. Antes de la unión dinástica, los catalanes percibían que tenían más en común con los franceses que con los castellanos. Los catalanes, integrados en la Corona de Aragón, eran tenidos por corteses y amigables. En 1612, un viajero francés afirmaba que la ciudad era «amable con los extranjeros y especialmente con los franceses». De hecho, Francia siempre ocupó un lugar preferente en la historia de Cataluña. Así, el sur de este país tenía en común con el norte de España: la comida, la visión del mundo, el idioma, e incluso –en el caso de los cátaros– sus herejías.

Además, en esos mismos años un consejero flamenco de Felipe II,Henry Cock, observaba que Barcelona tenía «más inclinación a las fiestas, los bailes y la diversión que cualquier otra región española». Un tópico, el de festivos, que curiosamente se le achaca en la actualidad al sur de España.

La unión dinástica de los Reyes Católicos diluyó estas diferencias e inició un periodo de gran efervescencia en la asociación entre reinos hispánicos. Cataluña y toda la Corona de Aragón giró definitivamente su vista hacía Castilla, que protagonizó un gran auge económico tras el Descubrimiento de América en 1492. Si bien es cierto que Castilla adquirió un papel preeminente en esta asociación, los datos refrendaban su posición: la población castellana suponía el 80% de España y ocupaba tres cuartas partes del territorio peninsular en el momento de la unión dinástica.

Castellanos: «Funcionarios secos»

La identificación de los castellanos con el Estado Español provocó uno de los tópicos asociados a los castellanos, del que brotan algunas de las supuestas diferencias entre los habitantes de las dos regiones. En muchos rincones de Cataluña, y en general de España, los castellanos eran exclusivamente identificados con la autoridad real y con la Inquisición. Para los habitantes de localidades rurales, la figura del recaudador o funcionario real, triste, sin humor y rigurosamente vestido de negro, era muchas veces el único contacto que tenían con alguien procedente de Castilla. De ahí el origen del tópico de que el carácter castellano se diferencia de otras regiones por ser seco y poco dado a bromear. Dos rasgos que coinciden con los insultos y generalidades que arrastran históricamente los cuerpos de funcionarios, pero que pocas veces se cumplen.

Catalanes: «Comerciantes tacaños»

Paradójicamente, las vías de comercio abiertas por Castilla imprimieron uno de los rasgos distintivos que todavía hoy perviven en la población catalana: la vocación comercial. Como ocurrió en Italia durante la expansión de la Corona de Aragón, el aumento de los comerciantes catalanes en España despertó los prejuicios habitualmente vinculados a este gremio. La excelente posición geográfica de Cataluña y su vocación marítima contribuyó al auge del comercio por toda la geografía española. Era costumbre que los segundos hijos de las familias pudientes catalanas se dedicaran al comercio, lo cual provocó el progresivo desplazamiento de los genoveses, holandeses e ingleses que, hasta entonces, habían sido los máximos beneficiados de la llegada de mercancías desde América.

«Las gentes de España conocían a los catalanes por su actividad comercial, de la misma forma que a los castellanos se los identificaba como funcionarios y letrados», explica Ángel Puertas, autor de «Cataluña vista por un madrileño» (Albores), que trata de desmentir los tópicos sobre los catalanes. Al ser portadores de liquidez, los catalanes lo aprovecharon para hacerse prestamistas, una actividad que nunca ha sido bien vista en la historia. «Los insultos que se usan contra los catalanes son los del mal comerciante: rácano, avaro, usurero…», recuerda Puertas.

¿Hay alguna base detrás de estos tópicos?

Más allá de los prejuicios malintencionados, en opinión de Ángel Puertas, «nada hay de cierto en estas famas», lo cual no quita que «los catalanes tengan un trato más preciso del dinero producto aún de la tradición de comerciantes». «Es más frecuente que, por ejemplo, si estas tomando algo con los amigos cada uno se pague siempre lo suyo…», afirma Puertas, afincado en Palau de Plegamans(Barcelona) desde hace más de una década.

Por su parte, el carácter seco de los castellanos tampoco se puede generalizar, mas cuando la mayor parte de la población de Andalucía –precisamente asociada a lo contrario– tiene su origen en Castilla. De hecho, las regiones andaluzas estaban incluidas en esta Corona. Sin embargo, muchos «forasteros» tienden a ver al castellano como distante en el trato a causa de su estricta formalidad, típica de los funcionarios, todavía hoy presente en las costumbres de está región.

¿Diferencias de carácter racial?

Sobre un factor racial distinto al de otras regiones españolas, el historiador Vicens Vives desarmó cualquier hipótesis nacionalista al respecto en su «Noticia de Catalunya», publicado en catalán durante el franquismo: «Somos fruto de diversas levaduras y una buena parte del país pertenece a una biología y a una cultura de mestizaje. No remontándonos más allá de la época carolingia sabemos que el núcleo de nuestra población campesina la formaban los “homines undenque vinientes”, es decir, «los hombres que venían de cualquier parte». En suma, si algo ha caracterizado históricamente a Cataluña es su buena disposición a acoger a habitantes llegados de fuera. El mestizaje se da por descontado.

Además de esta consideración de carácter histórico, también hay que reseñar que buena parte de la actual población de Cataluña está formada por los hijos y nietos de los miles de andaluces y extremeños, así como otras regiones empobrecidas de España, que emigraron durante la posguerra. En 1930, unos 70.000 andaluces vivían en suelo catalán. Cuarenta años más tarde, en 1970, la cifra superaba los 840.000.

Las tres familias de los europeos modernos


ABC.es

  • Una tercera rama recién identificada proviene del norte de Eurasia y alcanzó el continente en algún momento después de la introducción de la agricultura
Las tres familias de los europeos modernos

FREDRIK HALLGREN Cráneo de una mujer

Un equipo internacional de científicos coordinado por investigadores de la Universidad de Tübingen (Alemania) y la de Harvard, con la participación del Instituto de Biología Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, ha demostrado que los europeos modernos derivan de al menos tres poblaciones ancestrales: los cazadores-recolectores indígenas de Europa occidental, los primeros agricultores que llegaron desde Oriente Próximo hace unos 8.500 años y, sorprendentemente, un tercer grupo recién identificado de antiguos eurasiáticos del norte (Siberia) que alcanzaron el continente en algún momento después de la introducción de la agricultura. Eso significa que hubo grandes movimientos de personas en Europa más tarde de lo que se pensaba, según publican en la revista Nature.

Hace dos años, los investigadores descubrieron la evidencia genética de que la mayoría de los europeos modernos son una mezcla procedente del sur del continente, Oriente Próximo y un tercer grupo más estrechamente relacionado con los nativos americanos. «Esa era una observación atrevida, pero muy fuerte estadísticamente», dice David Reich, investigador del Insituto Médico Howard Hughes en la Facultad de Medicina de Harvard. «Creemos que esto es debido a la contribución de una antigua población del norte de Eurasia, algunos de cuyos miembros contribuyeron al poblamiento de América hace más de 15.000 años, y otros que más tarde emigraron a Europa», señala.

Para aclarar este punto, el equipo de Reich, incluyendo más de 100 colaboradores en todo el mundo, aislaron el ADN humano y secuenciaron los genomas completos de los huesos de un esqueleto de 7.000 años de edad que se encuentra en Alemania y de ocho esqueletos de cazadores-recolectores que vivían en Luxemburgo y Suecia hace unos 8.000 años. Después, compararon los genomas con los de 2.345 personas de 203 poblaciones en todo el mundo.

Esa comparación requirió el desarrollo de nuevos métodos computacionales para el análisis genético. «Tratar de averiguar cómo estas poblaciones están relacionadas es extremadamente difícil», apunta Reich. «Lo que encontramos es una evidencia inequívoca de que la gente en Europa hoy en día tienen los tres ascendencias», resume.

Población fantasma

Cuando comenzó el estudio, la antigua población del norte de Eurasia era una «población fantasma», identificada sobre la base de los patrones genéticos sin ningún tipo de ADN antiguo. Pero en 2013, otro grupo analizó el ADN de dos esqueletos encontrados en Siberia, uno de hace 24.000 años, y otro de hace 17.000 años, y descubrió que compartían similitudes genéticas con los europeos y norteamericanos. El fantasma, dice Reich, había sido encontrado.

Aunque el ADN de estos antiguos euroasiáticos norteños está presente en casi todos los europeos modernos, el equipo de Reich no lo encontró en los antiguos cazadores-recolectores o los antiguos agricultores. Eso significa que la línea del norte de Eurasia se introdujo en Europa después de que se estableciera la agricultura, un escenario que la mayoría de los arqueólogos había pensado improbable.

Los antropólogos han creído durante mucho tiempo que las poblaciones densamente pobladas podrían ser resistentes a la llegada de nuevos grupos. Pero el nuevo hallazgo «evidencia que ocurrió una migración importante», apunta Reich. La hora de llegada de estos nuevos habitantes está por determinar, pero el investigador estima que su movimiento más tarde de lo esperado en Europa podría ayudar a explicar la compleja mezcla de lenguas que existe en la actualidad.

Los resultados también revelan que los primeros agricultores que llegaron a Europa desde Oriente Próximo tenían ancestros de un linaje no identificado anteriormente, que el grupo del Reich ha denominado los euroasiáticos basales. Fueron las primeras personas que se separaron del grupo más grande de los no africanos, antes de que otros grupos no africanos se diversificaran.

Hallan un ábside y una cripta del siglo VI bajo la Basílica dels Sants Just i Pastor de Barcelona


La Vanguardia

  • El hallazgo consolida la hipótesis de que cristianos y arrianos visigodos convivieron en Barcino con dos sedes episcopales y dos obispos | Es la tercera fase de excavación en este templo, en el que ya se habían desenterrado en 2011 una columna y en 2012 una pila bautismal
Nuevos hallazgos de la Barcelona primitiva en Sant Just i Pastor
Nuevos hallazgos de la Barcelona primitiva en Sant Just i Pastor – Los restos de esta campaña
corresponden a una cripta funeraria,localizada bajo el ábside de la iglesia, seguramente destinada
a un personaje importante de la comunidad cristiana
Barcelona. (EUROPA PRESS).- Investigadores han hallado en el subsuelo de la Basílica gótica dels Sants Màrtirs Just i Pastor de Barcelona unos restos arqueológicos datados del siglo VI consistentes en un ábside soterrado del siglo VI, que conserva en su interior una cripta funeraria, lo que contribuye a consolidar la hipótesis de que este templo fue una segunda sede episcopal de Barcino.

Según ha explicado en rueda de prensa la arqueóloga Júlia Beltran, el ábside está situado en un nivel inferior, con 2,2 metros de altura, que incluye una cripta de carácter funerario destinada a albergar “muy posiblemente a un miembro destacado de la comunidad cristiana del momento”, ha explicado Beltrán, que ha apuntado a que seguramente sería un obispo.

Entre otros argumentos, esta teoría se apoya en la existencia de una pequeña ventana, una ‘fenestella confessionis’ para que los fieles pudieran “mirar al interior de la cripta y rezar”, aunque ésta también podría cumplir la función de aportar luz al interior de la cripta.

“Todavía esconde mucha información”, ha explicado Beltrán, que ha concretado que este templo estaría situado de forma transversal a la nave de la actual basílica, y que podría haber sido víctima en el siglo XVIII y XIX de parcelamientos para realizar enterramientos y de recubrimientos de runas, ha dicho.

Estos restos han sido hallados entre septiembre y noviembre en el subsuelo de la nave gótica, dentro de la tercera fase de excavación del templo, donde ya se habían desenterrado en 2011 una columna y un arranque de un muro absidial, que hacía pensar que existía un edificio de culto precedente, situado en el siglo VI; mientras que en 2012 la investigación se centró en la Sacristía y permitió descubrir parte de una pila bautismal, datada también en este siglo.

Cristianos y arrianos
Este conjunto de hallazgos han permitido afirmar a los arqueólogos la convivencia de cristianos y visigodos, que eran arrianos y que se establecieron provisionalmente en Barcelona en el 415 antes de convertirse en el siglo VI en Sede Regia, dando lugar a una buena convivencia.

La documentación escrita constata que la ciudad tuvo a partir del periodo visigodo una dualidad de culto arriano y católico, por lo que se supone la existencia de dos núcleos episcopales con dos obispos, situándose uno bajo la catedral actual -muy bien estudiado- y, posiblemente, otro bajo la Basílica dels Sants Màrtirs Just i Pastor, a raíz de todos estos hallazgos.

Dentro de esta tercera fase, otra actuación arqueológica cerca de la cabecera ha permitido identificar una secuencia de pavimentos tardoantiguos y unas estructuras que son los primeros testimonios de la relación arquitectónica entre la basílica y el baptisterio. Según ha explicado el teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento, Jaume Ciurana, esta fase de excavaciones ha tenido una inversión de 80.000 euros.

Enterrados en posición fetal


El Mundo

Uno de los cuerpos inhumados. |

Uno de los cuerpos inhumados. | CIPAG

No se conocía en España hasta ahora un modelo funerario como el descubierto en una cueva de las afueras de Barcelona: cuerpos inhumados hace 6.400 años siguiendo un rito inédito hasta ahora en estos pagos. Un sorprendente conjunto de inhumaciones lo ha puesto al descubierto en Begues, un pequeño pueblo de montaña situado en la segunda corona metropolitana de Barcelona.

Los restos inhumados de cuatro individuos (un adulto de unos 50 años y 1,55 metros que sufría, al parecer, una severa artrosis vertebral y un tumor óseo; dos adolescentes, y un niño) del Neolítico medio inicial fueron dispuestos en posición fetal, alineados en círculo a un metro de distancia entre sí, reposados en el lado derecho de su cuerpo, encarados a la entrada de la gruta, siguiendo el contorno de la pared norte de la propia cueva. Junto al adulto, se han hallado trozos de animales domésticos muertos y un ajuar fúnebre compuesto por un vaso con dos asas (probablemente, para beber cerveza) y un colgante de hueso bajo su brazo izquierdo con una perforación para sostenerlo.

Práctica de dos siglos

“Para ellos, la posición en la que naces era también con la que te ibas del mundo”, explican los investigadores

anapixel

Calculan los expertos que esta práctica funeraria duró en torno a dos siglos. El sistema aprovechaba un hueco en la superficie de una caverna dedicada en exclusiva al uso fúnebre, pues los residentes “pasaban la mayoría del tiempo en la terraza y el porche de la cueva, que era oscura y tenebrosa”, según los investigadores. Antes de ser inhumados, siempre bien aseados, los cadáveres eran atados con cuerdas en brazos y piernas para, a continuación, ser envueltos con una mortaja.

La manera de inhumar los cuerpos (nunca dejada al azar) era siempre idéntica. Los sujetos eran sepultados en posición fetal, como se estilaba en el Neolítico. “Para ellos, la posición en que naces era también con la que te ibas de la Tierra”, explican los investigadores.

Restos de animales domésticos

El resto de media cabra de unos tres años de edad, hallado sobre el pecho de uno de los cuatro esqueletos humanos, “no era en ningún caso comida”, señalan con cierto misterio los arqueólogos responsables de la excavación. “Cabe pensar que esas piezas animales, no sólo de cabras sino también de terneros, eran más objetos que otra cosa”, explica el arqueólogo Manel Edo, quien está convencido de que los hacedores y beneficiarios de esta manera de sepultar fueron, además, “los primeros en ir a excavar” en la mina de Can Tintoré, en Gavà, en busca de la preciada piedra variscita.

Hoy, transcurridos casi seis milenios y medio desde el conjunto de inhumaciones de Can Sadurní, los restos humanos siguen en la cueva, al alcance del agua de lluvia.

Un accidente hizo posible la conservación de los restos de unos individuos de épocas diferentes que iban siendo colocados, en una suerte de servicio funerario del Neolítico, a medida que avanzaba el intento de necrópolis.

Bendito accidente. Un desprendimiento de piedras desde el exterior de la cueva colapsó la entrada. En consecuencia, se produjo una caída de bloques que provocó que los restos de los sujetos quedasen cubiertos, protegidos.

Modelo funerario diferente

Una mesa y cuatro sillas de camping dispuestas en el interior de la cueva, de tres metros de profundidad y anclada desde hace varios millones de años en una montaña de Begues, configuran una imagen singular para una rueda de prensa, pero la ocasión lo merece: un año después del hallazgo de la figura de cerámica más antigua de la Península Ibérica en la cavidad de Can Sadurní, dos años más tarde del descubrimiento de la cerveza más pretérita de Europa, los arqueólogos han descubierto ahora cuerpos inhumados según un rito funerario de hace 6.400 años que era desconocido hasta la fecha en la península ibérica.

El descubrimiento confirma, según Edo, la existencia de un modelo funerario diferente al de otros lugares “a causa de que aprovecharon las circunstancias de la cueva”. Al mismo tiempo, los investigadores han encontrado restos de una hoguera que podría estar relacionada con los rituales de inhumación de los cadáveres en el Neolítico.

Cuevas vivas

Apostados en un andamio situado dos metros por encima de los restos inhumados hallados, los periodistas comprueban que las cuevas están más vivas de lo que parece. “Los muertos siguen aquí, en la cueva”, señala Edo, el hombre al frente de un equipo que ha empleado 35 años en el yacimiento de la cueva Can Sadurní. Los muertos ya estaban ahí hace un año, a apenas cinco metros de distancia de la célebre figurita de cerámica, conocida como ‘El Encantat de Begues’. Pero nadie lo sabía entonces. La falta de subvenciones por parte de la Generalitat casi deja en el aire el nuevo hallazgo en este lugar de sepultura colectiva neolítica.

De los habitantes del Neolítico en la cueva de Can Sadurní, situada a unos 20 kilómetros de Barcelona, se conocía su afición por los vasos de cerámica y la elaboración de cerveza. El hallazgo ha permitido saber ahora que también eran amigos de los colgantes decorativos, así como de herramientas como hachas y de armas como flechas.

Conjunto de inhumaciones

Edo es el máximo responsable del Colectivo para la Investigación de la Prehistoria y la Arqueología del Garraf-Ordal (CIPAG), artífice de un hallazgo en que ha también ha cooperado el Seminari d’Estudis i Recerques Prehistòriques (SERP) de la Universitat de Barcelona. El arqueólogo pide puntualizar un extremo: “Los esqueletos no fueron enterrados, sino depositados tras haber sido inhumados. Así que no sería correcto decir que estamos ante unas tumbas colectivas, sino ante un conjunto de inhumaciones”.

Las cuevas fueron utilizadas como lugar de entierro colectivo hasta que, hace 4.000 años, los cuerpos empezaron a sepultarse bajo tierra y de forma individual. El arqueólogo zanja su explicación con una broma: “Ojalá pudiera saber la causa de las muertes de los cuatro individuos, pero no se les hizo la autopsia”.

El mar se tragará Barcelona dentro de 5.000 años por el calentamiento global


ABC.es

  • Un estudio de «National Geographic» muestra los efectos de un deshielo total, que supondría la desaparición de capitales como Nueva York, Tokio y Londres
El mar se tragará Barcelona dentro de 5.000 años por el calentamiento global

national geographic | El mapa compara el contorno actual de Europa (en azul) con el resultado de un deshielo total

Barcelona, el litoral gallego, la mitad de la isla de Mallorca, el sur de Huelva y la costa de Cádiz: todo borrado del mapa, sumergido bajo el agua del mar. No es el escenario de una película de catástrofes. Es la realidad que proyecta la revista «National Geographic» para dentro de 5.000 años si el calentamiento global, en cinco milenios, ha derretido todo el hielo de nuestro planeta.

«Hay más de 20 millones de kilómetros cúbicos de hielo en la Tierra», explica «National Geographic». «Si seguimos añadiendo carbono a la atmósfera, muy probablemente crearemos un planeta sin hielo, con una temperatura media de quizás 27 grados centígrados, en lugar de los actuales 14».

Para ilustrar esta proyección, la revista ha desarrollado un mapa interactivo que muestra los efectos de ese deshielo total. El nivel del mar subiría unos 65 metros, generando nuevas líneas de costa e, incluso, islas interiores.

En el caso de Europa, Barcelona sería una de las grandes ciudades que pasarían a estar completamente anegadas, ante el avance del Mediterráneo, que también habría engullido los mares Negro y Caspio. Londres y Venecia serían sólo bonitos recuerdos. A los Países Bajos no les habrían servido de nada sus diques y la mayoría de Dinamarca se iría también a pique.

En Estados Unidos, Nueva York, Miami y San Francisco, inundadas. La peor parte, para Florida, eliminada del mapamundi. Más al sur, el mar se llevaría por delante Buenos Aires y la costa de Uruguay.

África apenas perdería su contorno actual pero habría que decir adiós a El Cairo y Alejandría: todo su patrimonio quedaría sumergido. En Asia, las peores consecuencias se las llevarían Bangladesh, totalmente anegada, una zona de China que habitan ahora mismo 600 millones de personas y una buena franja de la costa de la India. Tokio: desaparecida.

En Australia, por último, las consecuencias serían nefastas. Observando el mapa no hay una gran diferencia comparando la silueta actual con el hipotético deshielo. Pero un dato es clave: cuatro de cada cinco australianos viven en las proximidades de la costa, lejos de las regiones desérticas que ocupan la mayor parte del continente.

De vuelta al Eoceno

Es sólo una proyección, pero sustentada en datos sólidos. El geoquímico Gavin Foster, de la Universidad de Southampton, en Inglaterra, explica que «la concentración de dióxido de carbono llegará a las mil partes por millón a finales de siglo». Una cifra que no se alcanzaba en la Tierra desde los inicios del Eoceno, hace 50 millones de años. ¿Qué ocurría entonces? Que no había hielo.

5.000 años es, quizás, un plazo demasiado largo como para despertar las conciencias necesarias para frenar la escalada de las emisiones contaminantes y el calentamiento global. Para entonces, si las previsiones no fallan, habremos dicho adiós a un buen puñado de las ciudades más emblemáticas del planeta. Aunque no habrá que esperar tanto: los expertos vaticinan que dentro de dos siglos Nueva York estará plagada de canales. Como Amsterdam, la ciudad de sus fundadores.

Revive la Edad de Hielo con tus hijos


ABC.es

  • El museo del Mamut de Barcelona organiza visitas guiadas gratuitas todos los fines de semana

Revive la Edad de Hielo con tus hijos

Museo del Mamut (Barcelona)

La visita al Museo del Mamut, situado en una zona de interés arqueológico y alto valor histórico de Barcelona, es un auténtico regreso al Pleistoceno que ayuda a entender la importancia que tuvo Cataluña al ser el hogar de estos animales durante muchos años. Aprender las características y los hábitos de los mamuts, repasar casos interesantes de hallazgos de huesos antiguos, o, ver y oler las piezas expuestas, se presenta como un plan perfecto para vivir en familia.

Para dar a conocer a los ciudadanos esta historia y despertar en los pequeños el interés por esta época, el museo organiza visitas guiadas gratuitas todos los fines de semana. Así, los visitantes que se acerquen hasta el recinto descubrirán todos los detalles sobre estos animales de la mano de los guías y expertos del centro.

Además, se pueden realizar talleres familiares para que pequeños y grandes disfruten descubriendo las características de los mamuts. El centro organiza visitas pensadas para todas las edades, donde se ofrece información que complementa la formación de los niños y les muestra los aspectos clave de la época en que vivieron estos animales, cómo vivieron y por qué se extinguieron.

Horarios: todos los dias 10:00h a 21:00h.

Precios: niños hasta 5 años gratis. Infantil hasta 15 años y jubilados (mayores de 65 años) 3,50 euros. Estudiantes o carnet de biblioteca 5 euros. Adultos: 7,50 euros. Grupos a partir de 7 personas 5 euros.

Más información: http://museodelmamut.com/

Una resaca de dos mil años


El Pais

  • Hallada en Barcelona una cabeza romana de mármol de Sileno, acompañante del dios del vino

Hallada en Barcelona una cabeza romana de mármol de Sileno. / GIANLUCA BATTISTA

Para resaca la de este Sileno: lleva pasándola unos 2.000 años. Una cabecita de mármol del personaje, tradicional acompañante del dios romano del vino, Baco, y permanentemente embriagado, ha sido hallada en las excavaciones de la villa romana del Pont del Treball Digne, en la Sagrera de Barcelona. El descubrimiento se produjo, muy pertinentemente, en una zona anexa al área donde se han excavado cinco prensas de vino.

La escultura, datada provisionalmente en el siglo II, muestra a un hombre cercano a la vejez, de nariz chata, calvo, con barba y expresión pícara de consumado beodo. Un tipo poco recomendable, vamos. Son claramente las características del mitológico Sileno, hijo de Pan, que según los relatos había criado y educado a Baco (el Dionisio griego) y fue su fiel compañero en los viajes —y francachelas— de este, rodeados de otras gentes tan edificantes como los sátiros o las bacantes. Sileno dio su nombre a toda una especie de seres a su imagen y semejanza, los silenos, a veces difíciles de distinguir de sátiros y faunos. Puede que se trate de uno de estos hijos putativos, toda una tropa.

La pieza viene a añadirse al descubrimiento en julio pasado de otra escultura de mármol, una cabeza precisamente de Baco-Dionisio. Aunque son de escalas diferentes (la de Sileno, a diferencia de la de Baco, más pequeña que el natural), los estudiosos creen que podrían haber formado parte de un mismo conjunto escultórico. La cabecita, aún sucia aunque una pequeña fractura en su base permite discernir el puro blanco marmóreo que yace bajo la pátina de tierra y tiempo, resulta encantadora y llena de viveza y picardía. Parece estar guiñando un ojo y tiene un aire de Bukowski. Su figura se complementaría con un barrigón y pecho y miembros vellosos. Es posible que fuera montado en un asno —en su (permanente) estado (etílico) le era difícil caminar— y sostenido a los lados por dos sátiros, según la iconografía tradicional. Probablemente cargaba su inseparable odre de vino y los atributos del cortejo báquico como el tirso y la guirnalda de hiedra.

El concejal de Cultura de Barcelona Jaume Ciurana hizo ayer los honores en la presentación de este poco recomendable viejo ciudadano. Recalcó que el hallazgo reafirma la importancia para nuestra comprensión de la antigua Barcino de la villa romana de la Sagrera, cuya investigación, pese a estar el yacimiento “tan trinchado” por las construcciones, está deparando muchas felices sorpresas. El responsable municipal de intervenciones arqueológicas, Josep Pujades, detalló las circunstancias del hallazgo, en una zona de vertedero junto al edificio que contenía las presas de vino. No se descarta que puedan aparecer más piezas.

La arqueóloga de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) Isabel Rodà, indicó que la de la Sagrera era una villa romana rica y “es lógico encontrar restos escultóricos”. Calificó el nuevo hallazgo de “precioso”, y avanzó que el mármol, “muy fino”, podría proceder de las islas griegas. Ciertamente no se trata de una obra maestra, tipo el sátiro del museo capitolino o el fauno Borghese. “Estas piezas como las de la Sagrera eran obras de repertorio, de calidad, pero no obras de artista”. Rodà la comparó, salvando las grandes distancias, con “los enanitos de jardín actuales”. La datación aún no se ha precisado pero la especialista avanzó que la pieza podría ser de época de Adriano, a principios del siglo II.

Señaló que es “muy tentador” poner en relación las dos cabezas encontradas. “Baco y su séquito es un tema muy habitual en la decoración de las villas romanas”. Recordó que la zona era famosa en la antigüedad por sus vinos, que aunque no eran un falerno y hoy nos parecerían muy discutibles —solían picarse en el transporte por mar y no había forma de tomarlos sin añadirles especies o rebajarlos con agua—, se consumían en todo el mundo romano. La cabeza de Sileno irá al laboratorio municipal de Zona Franca para su limpieza y estudio y su destino final no está decidido aún.

Un mini-helicóptero fotografía la Sagrada Familia como nunca la habíamos visto


ABC.es

  • Dos españoles retratan el templo con un nuevo modelo de drone o mikrokóptero, que cuenta con ocho rotores y al que han acoplado una cámara
Alberto Castaño y Luis Caldevilla /La Sagrada Familia en movimiento con la técnica Time lapse

El templo de la Sagrada Familia, obra del arquitecto Antoni Gaudí, es uno de los símbolos de la ciudad de Barcelona y el monumento más visitado en España durante 2011. Sus impresionantes dimensiones y sus elevadas torres, aún sin culminar, atrae a miles de turistas cautivados por una obra modernista que se empezó en 1882.

Miles de fotografías han hecho falta para tener una nueva perspectiva del templo en un vídeo de cinco minutos. Alberto Castaño y Luis Caldevilla fueron los responsables de captar, mediante la técnica «time lapse», las luces y sombras de una ciudad y un templo con mucha historia introduciendo un elemento novedoso, la toma de imágenes aéreas con una cámara incorporada a un mini-helicóptero no tripulado capaz de ofrecer nuevos puntos de vista inéditos de esta singular construcción.

Para las imágenes aéreas que se muestran en el vídeo -explican los autores-, Alberto Castaño utilizó un nuevo modelo de drone o mikrokóptero, un mini-helicóptero no tripulado que cuenta con ocho rotores y al que ha acoplado una cámara, capaz de ofrecer nuevos puntos de vista inéditos de esta singular construcción.