El nuevo símbolo de Londres


El Mundo

Con permiso del Big Ben, del London Eye e incluso del ‘Pepinillo’ de Foster, el nuevo emblema arquitectónico de la capital británica es la mega torre/ escultura ArcelorMittal Orbit que firma Anish Kapoor. Los Juegos Olímpicos han servido de excusa.

Olvide la silueta eterna del Big Ben, el hipnotismo del London Eye e incluso la inmensidad de The Gherkin, el pepinillo primo hermano de la Torre Agbar que sir Norman Foster plantó en la city. Hasta a The Shard, la conspicua torre de 310 metros que Renzo Piano ha levantando como el mayor rascacielos de Londres, le va a hacer sombra. Hablamos de la ArcelorMittal Orbit, el nuevo símbolo de la capital británica, que nace entre aplausos y aspavientos para acompañar la celebración de la próxima olimpiada.

Como guardiana del novísimo parque olímpico de Stratford, Orbit con sus 115 metros es una torre de observación que ha financiadoel hombre más rico del Reino Unido, Lakshmi Mittal, y ha que diseñado el escultor más reputado del panorama artístico actual, Anish Kapoor. Curiosamente ambos son de origen indio. Paradojas de la globalización, el colonizador ha acabado colonizado.

Suspicacias aparte, la ArcelorMittal Orbit destaca por sí misma, porque es la mayor pieza de arte público del Reino Unido y porque ha llegado para quedarse. Los Juegos Olímpicos pasarán pero ella permanecerá para deleite de muchos, que ya la consideran una auténtica obra de arte y de ingeniería. Si bien es cierto que no ha estado exenta de polémica, porque son otros tantos quienes la tachan de inútil y megalómana.

Para su creador (que trabajó junto con el ingeniero de origen srilankés –ups, otra vez aparece el Raj- Cecil Balmond) la idea era levantar una torre de Babel, con «el sentido de construir lo imposible que tiene algo mítico en ello»; mientras que para su financiador, Orbit representa «el esfuerzo extraordinario tanto físico como emocional de los deportistas olímpicos», en palabras del magnate del acero.

Esta espiral -de acero, por supuesto- cuenta con 445 escalones con dos plataformas observatorias. Subirla implica quemar las mismas calorías que correr una milla pero también -y sobre todo- contemplar Londres como nunca la había visto. Londres, esa ciudad que no se agota y que este año se apresta para acoger dos grandes celebraciones: los Juegos Olímpicos en julio y el Jubileo de Diamante de su monarca, que se celebrará un mes antes.

Que Dios salve a la Reina, y ya de paso a Mittal y a Kapoor también.