Viaje al mundo sumergido de los faraones


El Mundo

  • El investigador francés Franck Goddio relata en exclusiva para ELMUNDO sus expediciones submarinas
  • Su equipo ha desvelado algunos de los hallazgos más espectaculares de la Egiptología bajo las aguas del Mediterráneo

Durante siglos, la Historia se olvidó de Thonis-Heraclión y Canopus, con sus bodegas atestadas de maravillas. Las ruinas de ambas ciudades dormitaron sumergidas en la bahía de Abukir, a unos 30 kilómetros al noreste de la marchita Alejandría. Desde el siglo VIII d.C. una gruesa capa de arena y sedimentos fue cubriendo sus tesoros hasta borrarlos de la memoria. Una fatídica sucesión de catástrofes naturales -incluidos un terremoto y varios maremotos- las condenaron a morder el polvo del lecho marino. Su hallazgo hace más de 15 años bajo las aguas del Mediterráneo fue uno de los acontecimientos más formidables de la Egiptología reciente. Franck Goddio, el arqueólogo francés que firmó el rescate, aún conserva frescas las instantáneas de aquella jornada del año 2000 en la que los templos y los puertos de Thonis-Heraclión recuperaron el hálito.

«Recuerdo muy bien el día del descubrimiento de la naos [santuario sagrado] del templo de Amón-Gereb. Sus inscripciones ayudaron rápidamente a identificar el lugar», confiesa a EL MUNDO Goddio con motivo de una gran exposición recién inaugurada en París que reúne los objetos más preciosos arrancados al olvido por su equipo. «Otro recuerdo emocionante», añade, «es el instante en el que volvimos la vista hacia una gran losa de diorita situada en una pared del monumento. Cuando el agua se aclaró, nos dimos cuenta de que era una estela intacta llena de magníficos jeroglíficos. Fue esa pieza la que nos dio el nombre egipcio de la ciudad, Thonis, resolviendo un enigma que había durado dos milenios. Heraclión y Thonis eran la misma villa. Thonis era su denominación egipcia; Heraclión, la griega».

Desde entonces Goddio, convertido en rostro mundial de la arqueología submarina, no ha dejado de hollar la inmensidad que alberga los vestigios de esa villa de nombre doble y de la cercana Canopus, desempolvada en 1997. Situado a dos kilómetros al este del actual puerto de Abukir, el pasado de Canopus se halla esparcido a lo largo de 150 metros. De las profundidades han emergido columnas de granito rojo, bloques de piedra caliza, joyas y monedas del período bizantino. Resguardados por casi dos metros de arena, se hallan los cimientos de un muro de 103 metros que habría rodeado un templo de grandes proporciones. Ambas ciudades conocieron una prosperidad que arruinó la fundación de Alejandría por Alejandro Magno en el 331 a.C. Hasta su reciente renacer, los textos clásicos habían mantenido a buen recaudo su evocación.

El historiador griego Heródoto relata en el siglo V a.C. la existencia de un gran templo en Thonis-Heraclión que primero visitó Hércules y más tarde Helena junto a París antes de que estallara la guerra de Troya. Cuatrocientos años después, también merodeó por su callejero el geógrafo Estrabón. En Canopus, en cambio, el poeta Nicandro sitúa la muerte de Canopus, el piloto del barco del rey Menelao después de sufrir la picadura de una víbora en las arenas de Thonis. Su tragedia terminaría legando su nombre al páramo.

Las excavaciones de la última década, que suelen celebrarse antes de los estragos del estío, han ido recomponiendo los fragmentos escritos que habían sobrevivido al naufragio. «Hay una suerte de diálogo entre los textos antiguos disponibles y nuestros descubrimientos. Algunas veces los documentos dirigen la dirección de nuestros sondeos; otras, los resultados de nuestro trabajo arqueológico explican los textos e incluso proporcionan nueva información sobre los ritos que ni siquiera habían sido documentados», detalla Goddio, fundador y presidente del Instituto Europeo de Arqueología Submarina y director de la Fundación para la Arqueología Náutica del Lejano Oriente. Sus campañas han recuperado del fondo del mar una auténtica fortuna. «Nuestra base de datos tiene inventariados más de 16.000 objetos. Es cierto que unos corresponden a monumentos o estatuas fabulosas y muchas otras a fragmentos de cerámica. Sin embargo, a menudo algunas de esas pequeñas piezas pueden proporcionar una información muy valiosa sobre el yacimiento».

Sumergirse en busca de pesquisas es una tarea costosa y aparatosa. No se trata sólo de enfundarse una escafandra y aventurarse en un océano de posibilidades. Antes de iniciar las exploraciones, la cuadrilla que dirige Goddio examina los textos antiguos y ausculta el lugar con la ayuda de un buque dotado de magnetómetro de Resonancia Magnética Nuclear –capaz de crear mapas magnéticos del fondo marino y arrojar pistas fundamentales sobre ubicación, orientación y tamaño de las piezas enterradas-; un sonar de barrido lateral; un equipo de barimetría multihaz; y un sistema de posicionamiento por satélite DGPS, que corrige los datos recibidos a través de GPS y aporta la ubicación de los restos arqueológicos en aguas poco profundas. Una vez trazado el mapa electrónico, se efectúan sondeos de pruebas que -si cosechan resultados positivos- conducen a la excavación arqueológica definitiva. Es entonces cuando aflora la magnitud del hundimiento. «Cada año que pasa, la exploración revela que el sitio arqueológico se extiende mucho más de lo que imaginamos al principio. No creo que hayamos excavado más del 5% de Thonis-Heraclión y Canopus», admite el experto galo.

Dos vehículos de operación remota, bautizados como Jules y Jim, son la clave de unas inmersiones que pueden llegar a durar ocho horas. Están equipados con cámaras y en su diminuto esqueleto tienen una burbuja de plástico para acomodar a un piloto y un pasajero. Las naves pueden alcanzar los 1.000 metros de profundidad y cuentan con brazos robóticos provistos de una pinza y una ventosa para recoger objetos. Después del rastreo, se desarrolla una minuciosa tarea de catalogación en la que se incluyen la ubicación exacta; muestras de restos orgánicos y subsuelos que arrojan luz sobre la flora y la fauna de la época y ayudan a datar los hallazgos; dibujos del escenario en el que fueron descubiertos los objetos y análisis de la construcción de los antiguos buques.

«Cada nueva campaña nos suscita una gran cantidad de preguntas. Ahora, por ejemplo, estamos siguiendo la pista de un antiguo templo que existía mucho antes del santuario de Amón-Gereb», esboza Goddio, quien compagina la búsqueda submarina de las dos ciudades con la excavación del Portus Magnus de Alejandría. Desde 1992, la misión está reconstruyendo la geografía del puerto oriental de la villa y sus alrededores, hogar de templos y edificios de la época ptolemaica.

Cumpliendo las recomendaciones de la Unesco, la mayoría de las piezas se dejan en el lecho marino. Sólo unas pocas son trasladadas a tierra firme mediante grúas. Una vez allí, son confinadas en una tanque de desalinización para evitar el deterioro. Unos días después, se colocan en agua dulce que se renueva continuamente. Dependiendo del material, se someten a un proceso diferente de limpieza y retirada de los sedimentos. Los metales, por ejemplo, reciben un baño de tratamientos químicos. El precursor de la arqueología submarina -un campo todavía demasiado virgen en la tierra de los faraones- irradia pasión cuando se le interroga por los resultados de la última campaña en Thonis-Heraclión, un enclave donde se han encontrado una red de canales y un puerto que hasta el nacimiento de Alejandría era la puerta de entrada obligatoria para los navíos procedentes del mundo griego.

Desde el final de su extravío, se han localizado más de 700 anclas antiguas y el rastro de 60 naufragios cuyas fechas oscilan entre los siglos VI a.C. y II d.C. «La temporada que acabamos de cerrar ha sido realmente interesante. La excavaciones que hemos llevado a cabo en el canal sagrado alrededor de la barca ceremonial, hundida a propósito, han sacado a la luz que junto al buque hay platos de ofrendas e instrumentos rituales que muestran la importancia de las donaciones al dios», comenta Goddio. Durante los años venideros la misión escudriñará «la zona de la ciudad donde se ubica el asentamiento más antiguo». «Excavaremos el norte de la urbe. Durante la última campaña hemos localizado allí restos muy prometedores de un monumento enorme».

Así serán los museos del futuro: «Las llaves de Roma»


ABC.es

  • La muestra se puede ver simultáneamente en cuatro ciudades, y cuenta con novedosas aplicaciones tecnológica que permiten un viaje a la época del emperador Augusto
Así serán los museos del futuro: «Las llaves de Roma»

alphagalileo.org | Hasta mayo de 2015 estarán expuestas las colecciones romanas de los cuatro museos

El año 2014 marca el 2 000 aniversario de la muerte de Augusto, fundador del Imperio Romano. Con motivo de esta efeméride se ha organizado una exposición nueva y singular de los últimos adelantos en tecnologías para museos virtuales originadas en Europa.

Varios integrantes de V-MUST.NET (Virtual Museum Transnational Network) son responsables de la conservación de «Keys to Rome» (Las llaves de Roma) , una exposición instalada a la vez en cuatro ciudades que representaron en claves emblemáticos del Imperio Romano: Alejandría, en Egipto (Bibliotheca Alexandrina) , Ámsterdam (Museo Allard Pierson) , Sarajevo (Ayuntamiento) y, por supuesto, Roma (Museo de los Foros Imperiales).

Hasta mayo de 2015 estarán expuestas las colecciones romanas de los cuatro museos y se difundirán también mediante una serie de «aplicaciones para móviles» y de tecnologías de inmersión creadas por los socios de V-MUST.NET. Los objetos expuestos en las cuatro ciudades podrán descubrirse siguiendo un itinerario digital para el que se han empleado vídeos con gráficos digitales, instalaciones enfocadas hacia interacciones naturales, medios audiovisuales y aplicaciones para teléfonos móviles.

 La exposición, titulada «Keys to Rome» (Las llaves de Roma), se inauguró de forma oficial el 23 de septiembre, por coincidir ese día con la del nacimiento de Augusto. La muestra se reproduce simultáneamente en otras tres ciudades, por lo que no se trata de una simple exposición más de entre las muchas dedicadas a esta ciudad y su pasado lejano.

Una red de investigadores europeos (arqueólogos, historiadores del arte, arquitectos, informáticos y especialistas en comunicación) ha aprovechado esta celebración para mostrar nuevas tecnologías destinadas a museos virtuales. Su propósito es enseñar los usos posibles de estas tecnologías para cautivar el interés de los visitantes.

 Durante el viaje a la época del emperador Augusto, que transcurre en el siglo posterior a la caída del Imperio Romano (siglo VI d. C.), se cuenta con dos guías, un viejo mercader y su sobrino. Los visitantes descubren gradualmente los secretos de la familia de estos dos guías por medio de objetos legados por sus antepasados. Así, «Las llaves de Roma» desvela los relatos que encierran los distintos artefactos expuestos.

Quienes visiten cualquiera de los museos donde se encuentra esta exposición podrán descargarse Matrix (creada por el Instituto Fraunhofer de Darmstadt, Alemania) a su móvil de forma gratuita y usar esta aplicación para escoger un personaje que sea su guía, encontrar objetos y acceder a las cuatro colecciones. Esta aplicación estará a disposición del público en el sitio web de «Las llaves de Roma».

Otra herramienta destacada es un sistema de identificación inalámbrica por radiofrecuencia (RFID), instalado en el Museo Allard Pierson de Ámsterdam, con el que los visitantes podrán personalizar los contenidos. En Roma se encuentra además un un «mapa ambulante» que ofrece al visitante la impresión de estar paseando por esta ciudad en el presente y hace dos mil años.

Se podrá imprimir una imagen tridimensional, equipada con sensores, del famoso altar Ara Pacis Augustae gracias a otra aplicación, Virtex. Se podrá pulsar sobre dicha impresión para obtener información sobre diversos aspectos de este altar.

El instituto francés de investigación INRIA ha creado otra aplicación de realidad aumentada llamada Nisar que permite al visitante obtener información sobre determinado objeto, sencillamente, señalándolo con el dedo. También se podrán explorar escenas tridimensionales reconstruidas a través de Admotum, un juego para Kinect que puede conectar con Holobox, el cual permite manipular hologramas de objetos. Estas dos últimas aplicaciones fueron creadas por el consejo italiano de investigación, CNR ITABC .

Aparte de los dieciocho socios del proyecto, V-MUST.NET cuenta con ciento veinte miembros asociados, algunos de ellos de fuera de Europa. Sus responsables han establecido un «Centro de Competencia» destinado a comercializar las tecnologías resultantes una vez concluya el proyecto.

 V-MUST.NET es una Red de Excelencia europea dedicada a los museos virtuales. Se trata de un proyecto de cuatro años de duración que recibió de la Comisión Europea, a través del Séptimo Programa Marco, fondos por valor de 4,45 millones de euros. Dio comienzo el 1 de febrero de 2011 y finalizará el 31 de enero de 2015.

Descubren sermones de Orígenes de Alejandría


El Universal

Es considerado como el más importante teólogo anterior a San Agustín

Una serie manuscritos griegos de sermones de Orígenes de Alejandría (185-254) fueron descubiertos durante la catalogación de la colección del banquero renacentista alemán Johann Jakon Fugger, informó hoy la Biblioteca Estatal Bávara.

Según la misma fuente, se trata de los primeros textos de Orígenes en la versión original griega que se descubren. Hasta ahora, sus sermones y sus interpretaciones de los salmos se conocían sólo de manera fragmentaria y en traducciones latinas.

Origenes es considerado como una de las principales figuras de la antigüedad cristiana y como el más importante teólogo anterior a San Agustín.

Una de sus doctrinas mas discutidas -y condenada oficialmente como herética– fue la de la salvación universal según la cual al final de los tiempos Dios perdonará a todos los pecadores y a todos los demonios que también disfrutarán de la gracia eterna.

Orígenes, además, fue, junto con Clemente de Alejandría, uno de los primeros pensadores que se esforzaron por compaginar el cristianismo con la tradición filosófica griega.

Descubren en Alejandría un templo de hace 2.300 años


EFE – El Mundo

  • El templo empezó a construirse en el siglo III antes de Cristo
  • Dentro del recinto se han encontrado figuras de bronce, piedra o terracota

Una misión arqueológica egipcia ha descubierto en Alejandría los restos de un templo ptolemaico dedicado a la diosa Bastet y perteneciente a la reina Berenice, esposa de Ptolomeo III, cuya construcción se remonta al siglo III antes de Cristo.

Según un comunicado difundido hoy por el Consejo Supremo de Antigüedades egipcio (CSA), la expedición, que estaba encabezada por el director de Antigüedades del Bajo Egipto, Mohamed Abdel Maqsud, también ha desenterrado 600 diferentes objetos de dicha época.

La nota explica que el descubrimiento fue realizado durante unas excavaciones rutinarias en la zona de Kom al Dika, en la ciudad mediterránea de Alejandría, dentro de un recinto militar.

El secretario del CSA, Zahi Hawas, ha asegurado que el templo tiene unas dimensiones de 60 metros de largo por 15 de ancho y se extiende bajo la calle Ismail Fahmi.

Según Hawas la construcción fue destruida en las última época de la era ptolemaica cuando fue usada como cantera, lo que provocó la desaparición de muchos de sus bloques de piedra.

Entre los objetos que han sido rescatados por los 18 componentes de la expedición están la figura de la diosa Bastet representada con un gato, considerada la diosa de la protección y la maternidad, lo que indica, según Abdel Maqsud, que el templo estaba dedicado a esta deidad.

Maqsud subrayó que fueron encontradas tres estatuas de Bastet en tres diferentes puntos de la excavación junto a otras figuras esculpidas en piedra de un niño y una mujer.

Asimismo, se hallaron recipientes de barro y estatuas de bronce y loza de diferentes deidades del antiguo Egipto, además de figuras de terracota de los dioses Harpócrates (Horus niño) y Ptah.

La nota explica que anteriores excavaciones realizadas en este sitio arqueológico revelaron que el origen del templo, el primero de la era ptolemaica que se descubrió en Alejandría dedicado al dios Bastet, se puede datar en la época de la reina Berenice.

Entre los hallazgos, el comunicado destaca una base de granito de una estatua en la que una inscripción griega indica que la escultura pertenecía a un alto funcionario ptolemeico de la época del sucesor de Ptolomeo III (246-22) e hijo de Berenice, Ptolomeo IV (222-205 antes de Cristo).

Para Maqsud dicha estatua se erigió para conmemorar la victoria egipcia ante Grecia en la batalla de Raphia en el año 217 a.C.

También han salido a la luz varias estructuras, entre ellas una cisterna de agua de la era romana, un grupo de pozos de 14 metros de profundidad, canales de piedra y los restos de un antiguo baño.

Abdel Maqsud considera que este descubrimiento es el primer rastro sobre la verdadera localización de los aposentos reales de las dinastías que gobernaron esta milenaria ciudad mediterránea.

El templo de Isis emerge de las aguas en Alejandría


EFE – El Mundo

  • Los arqueólogos-buzos logran sacar una pieza de nueve toneladas
Bloque perteneciente al Templo de Isis, cuando es izado en la Bahía de Alejandría.| AFP

Bloque perteneciente al Templo de Isis, cuando es izado en la Bahía de Alejandría.| AFP

Los tesoros arqueológicos que oculta la bahia de Alejandría, en Egipto, continúan emergiendo de las aguas que los cubrieron hace miles de años. La última gran pieza del rompecabezas que se hundió hace siglos y ha sido localizada es parte de un pilón del templo ptolemaico de Isis, que ha sido extraído ahora del fondo.

Pese al mal tiempo reinante en la zona, con viento y oleaje, se ha llevado a cabo la recuperación de la pieza de la época ptolemaica (325 a.C.-30 a.C.), que despertó una gran expectación entre los numerosos periodistas egipcios congregados y algunos curiosos.

Con la ayuda de una grúa y un buzo, el fragmento del pilón de granito rojo, con una altura de 2,25 metros y un peso de nueve toneladas, emergió del mar, frente a la fortaleza alejandrina de Qaitbey. “Este es el inicio de la extracción de otras piezas del fondo del mar”, aseguró el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades egipcias, Zahi Hawas.

El fragmento recuperado será, además, el objeto principal de un museo submarino proyectado en el puerto de Alejandría, explicó el arqueólogo egipcio, que no ofreció más detalles sobre esta iniciativa, que todavía está en fase de estudio.

Entretanto, el hallazgo, procedente del templo de Isis, diosa de la maternidad y del nacimiento en el Egipto Antiguo, será conservado en el anfiteatro romano de Alejandría.

El pilón al que pertenece la pieza fue descubierto hace siete años en el área submarina denominada “Zona Real”, donde se encuentra también el palacio de Cleopatra, última gobernante de la dinastía ptolemaica, fundada en el año 305 a.C. por Ptolomeo I Sóter, general de Alejandro Magno.

Alejandría aún esconde muchos secretos

La bahía de Alejandría esconde aún muchos secretos, ya que el geógrafo griego Estrabón documentó en el 450 a.C. la existencia de 35 ciudades en este área.

En ese sentido, el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni, explicó que solo han recuperado “un dos por ciento de todo lo que hay sumergido”, porque todavía quedan cientos de piezas bajo el agua. Hosni, que destacó la importancia del descubrimiento, agregó que todavía continúan las investigaciones y que “el resto del templo de Isis también será sacado del mar”.

Por su parte, Hawas adelantó que está prevista la extracción de una de las piezas del palacio de Cleopatra el próximo mes de mayo, sin especificar más.

Sobre el proceso de extracción de antigüedades submarinas, el jefe de la misión arqueológica griega que descubrió el pilón, Harry Tzales, señaló que se trata de una tarea delicada, porque al estar sumergidos se encuentran en un ambiente favorable para su conservación, algo que no ocurre en la superficie.

Tzales subrayó que el trozo de pilón recuperado hoy es “una pieza histórica que lleva más de 2.000 años bajo el agua, y ahora hay que protegerla”.

Este nuevo descubrimiento “muestra la posición del templo de Isis y es una prueba de sincretismo y de la mezcla del estilo griego y faraónico”, apuntó el arqueólogo.

“Los ptolomeos eran una dinastía griega que usaban la arquitectura faraónica”, como demuestra la construcción de un pilón típico del arte de los faraones, afirmó Tzales, para quien hay que desterrar la idea de que “Alejandría era en su totalidad una ciudad griega”.

La vasija de ‘Cristo, el mago’


CET – El Mundo

PODRÍA SER LA REFERENCIA MÁS ANTIGUA A JESUCRISTO

  • Hallan entre las ruinas de Alejandría un tarro con una enigmática inscripción
  • La leyenda fue tallada en el año 50 y probablemente alude al Mesías
  • La valiosa pieza se expondrá en Madrid hasta finales de noviembre
Franck Goddio sujeta la vasija. (Foto: Bernardo Díaz)

Franck Goddio sujeta la vasija. (Foto: Bernardo Díaz)

Un equipo de arqueólogos y egiptólogos acaba de descubrir, entre las ruinas sumergidas de la mítica ciudad de Alejandría, una vasija de cerámica con una enigmática inscripción en griego que podría ser la referencia más antigua que existe de Jesucristo.

Según explicó Franck Goddio, uno de los arqueólogos submarinos más prestigiosos del mundo y el responsable del hallazgo, el objeto muestra una inscripción en griego, ‘Dia Chrstou o Goistais’, que se interpreta como “por Chrestos el mago”.

Entre las teorías que se barajan, “bien podría tratarse de una referencia a Jesucristo, en aquel tiempo el máximo exponente de la magia blanca”, indicó el investigador francés.

El valor del descubrimiento se incrementa al comprobarse su antigüedad, ya que los egiptólogos que han estudiado la pieza aseguran que la vasija, procedente de Asia Menor, es del siglo I a.C. y que la inscripción fue realizada antes del año 50 d.C. Esto convertiría el hallazgo en la primera referencia del mesías que se conoce, honor que hasta ahora ostenta una carta del apóstol San Pablo del año 51 d.C. en la que habla de “su maestro”.

No obstante, ésta no es más que una de las dos o tres teorías que barajan los expertos sobre el origen y el significado de esta valiosa pieza.

El descubrimiento se produjo el pasado mes de junio cuando su equipo trabajaba en uno de los yacimientos situados en la zona oriental del Portus Magnus de Alejandría, concretamente dentro de un templo situado cerca de la isla de Antirhodos, muy cerca de la costa.

“Las excavaciones presentan varios estratos que coinciden con una fecha concreta en el tiempo. Esta vasija fue hallada en el piso correspondiente al siglo I d.C., aunque pruebas posteriores han confirmado que su antigüedad se sitúa un siglo antes de nuestra era. Se encontraron junto a varios objetos y columnas del templo”, explica Goddio.

Durante los últimos meses, los mejores egiptólogos del mundo han trabajado en esta pieza y han dado varias teorías sobre ella. Se cree que la vasija se utilizaba en ritos adivinatorios. Se vertía en él una fina capa de aceite cuyas huellas se interpretaban por un mago en forma de predicciones futuras.

elmundo.es fue testigo, en un acto privado, de la llegada a Madrid de este objeto, donde permanecerá expuesto al público dentro de la muestra ‘Tesoros Sumergidos de Egipto‘, en el Matadero Legazpi, hasta el próximo 26 de noviembre.

Entre fuertes medidas de seguridad y ante la supervisión de egiptólogos y representantes del Gobierno de Egipto, propietario de la pieza, Franck Goddio extrajo de una caja fuerte el objeto y lo depositó en una urna de cristal instalada al final del recorrido de la exposición, que contiene más de 500 piezas procedentes de tres yacimientos sumergidos del Antiguo Egipto.

En la inscripción en griego ‘Dia Chrstou o goistais’, la palabra ‘goistais’ significaría «mago», mientras que Chrstou designaría el nombre del celebrante, aunque también podría significar el Mesías. En este caso, la vasija habría sido utilizada por un mago que, para legitimar sus poderes sobrenaturales, habría invocado a Cristo.

«No es descabellado pensar esto, ya que hay que tener en cuenta que en la época de la que estamos hablando, en el primer siglo de nuestra era, la comunicación del Portus Magnus de Alejandría con la región de Palestina era muy fluida, con barcos que llegaban de allí a diario. Es muy probable que en Alejandría estuvieran al corriente de la existencia de Jesús y de los milagros que estaba obrando no muy lejos de allí y que los magos realizaran ritos en su nombre», explicó Goddio.

A pesar de que la vasija está expuesta en Madrid, un gran equipo de expertos investigadores continúa investigando sobre la pieza y su origen y, es probable que en los próximos meses, las teorías sobre el significado de la inscripción se simplifiquen.

Alejandría mostrará sus tesoros hundidos en un museo subacuático


EFE – ADN

¿ FARO DE ALEJANDRÍA ?

  • Una red de túneles transparentes de plexiglás permitirán al visitante ver antigüedades del Egipto faraónico y grecorromano así como pecios napoleónicos

museo subEl museo se compondrá de una red de túneles de cristal plexiglás, que puede aguantar la presión del agua y los vientos del mar. Desde esos túneles transparentes, los visitantes podrán ver las antigüedades en sus lugares originales junto a la naturaleza acuática.

En las zonas del puerto del este de Alejandría y de Abu Quir abundan las antigüedades de las distintas dinastías del periodo faraónico y del grecorromano (341 a.C.-395 d.C.). Además, se encuentran varias partes de los barcos de Napoleón Bonaparte en Abu Quir, algunas de las cuales fueron sacadas de las aguas hace 25 años.

Un comité científico internacional empezará en octubre próximo a estudiar la construcción del primer museo subacuático para las antigüedades que han sido halladas en las aguas del mar Mediterráneo en Alejandría, en el norte de Egipto.

El comité se encargará de analizar los proyectos presentados para la construcción del museo en el puerto del este de Alejandría, unos 200 kilómetros al norte de El Cairo, y el presupuesto necesario para la iniciativa.

La ciudad de Alejandría desapareció bajo el mar víctima de su propia grandeza


CET – El Mundo

  • SEGÚN EL ARQUEÓLOGO SUBMARINO FRANCK GODDIO
  • El suelo no soportó el enorme peso de sus suntuosos templos y edificios
  • Madrid acogerá el próximo mes una exposición de las principales pieza rescatadas
Cabeza de una de las estatuas de Alejandría recuperadas por los arqueólogos submarinos. (Foto: Hilti Foundation)

Cabeza de una de las estatuas de Alejandría recuperadas por los arqueólogos submarinos. (Foto: Hilti Foundation)

MADRID.- La llamada Ciudad de los Mil Palacios, fundada por Alejandro Magno, y otras legendarias ciudades de la región canópica de Egipto se hundieron en el agua y el fango porque el suelo no soportó el enorme peso de los suntuosos templos y edificios de aquél momento, incluyendo el Palacio de Cleopatra, situado en el mítico Portus Magnus de Alejandría, el mayor instrumento de poder que había en el mundo en aquél momento.

Así lo explicó a elmundo.es el arqueólogo submarino Franck Goddio, descubridor de estas ciudades sumergidas en la Bahía de Abukir, en el norte de Egipto. Franck Goddio, que desde 1992 dirige los trabajos arqueológicos de ciudades sumergidas como Canopo, Heraclion y Alejandría, ha venido a España para preparar la llegada a Madrid de más de 500 piezas arqueológicas recuperadas en estos últimos 15 años por su equipo de la Bahía de Abukir, y que se exhibirán, a partir del 16 de abril, en la exposición ‘Tesoros sumergidos de Egipto’, que acogerá el Matadero Legazpi Madrid.

El arqueólogo submarino explicó en una entrevista concedida a este periódico que antes de que los desastres naturales (maremotos y ‘tsunamis’) cambiaran el perfil de las costas del Norte de Egipto, allá por el año 303 A.C. las ciudades que se localizaban en esta región africana fueron víctimas del llamado «fenómeno de liquefacción» y los enormes y pesados templos y palacios provocaron que el suelo se abriera y se los tragara literalmente.

«El lodo del Nilo está compuesto por cristales que, a su vez, contienen agua dentro. Si se ejerce una presión muy grande sobre esta superficie, los cristales se juntan y dejan escapar esa agua que, en una fracción de segundos, es evacuada provocando que la tierra pierda entre el 50 y 60% de su volumen, por lo que todo lo que esté construido sobre este suelo se viene abajo», indicó Goddio.

Los palacios y templos que han encontrado Goddio y sus submarinistas en las oscuras y contaminadas aguas de la Bahía de Abukir son los más grandes que se construyeron nunca en Egipto. «Eran obras colosales. El peso de estos edificios y el desplazamiento del agua hicieron que ciudades como Heraclion, Canopo y el Portus Magnus de Alejandría se hundieran. La monumentalidad de estas construcciones fueron la causa de su hundimiento», señaló el célebre arqueólogo francés.

En cuanto a otro de los mitos de estas ciudades, el fabuloso Faro de Alejandría, y que el equipo de Goddio ha buscado sin descanso en estos últimos 15 años, el arqueólogo francés ha llegado a la conclusión de que lo único que queda de esta construcción es el mito. «Ya no buscamos el faro. Hemos parado las prospecciones geofísicas, ya que los restos del faro no están bajo estas agua, ni en ningún otro sitio», explicó. Goddio está convencido de que el legendario faro de más de 150 metros de altura del que habla la historia, fue destruido en varias ocasiones antes de que se cayera por última vez. «El faro que se cayó en el siglo XIV no tiene nada que ver con el que veía la reina Cleopatra desde su palacio».

Franck Goddio es una celebridad en el mundo de la arqueología. En 1984, casi de la noche a la mañana este elegante caballero francés pasó de ser el asesor de presidentes de gobierno a cuenta de la ONU, a convertirse en el Indiana Jones de la arqueología subacuática. Tras descubrir importantes e históricos pecios en varios lugares del mundo, como el galeón San Diego en aguas de Filipinas, en 1992, el Gobierno egipcio le encomendó la misión de encontrar los restos de la ciudad sumergida de Alejandría. Desde entonces, junto a un equipo de expertos buceadores, ingenieros y arqueólogos, ha conseguido rescatar del fango del Nilo más de 18.000 objetos, algunos de ellos de incalculable valor.

«No se puede señalar a una de estas piezas como la más valiosa, ya que todas son muy importantes para la historia, el arte o la arqueología, como la estatua de la reina Arsinoe II, que es una de las pieza artísticas más importantes del mundo. También hemos encontrado una estela negra, intacta, en la ciudad de Heraclion, que resuelve un antiguo enigma de hace más de 2000 años y demuestra que las míticas ciudades de Tonis y Heraclion eran la misma cosa: Tonis es el nombre en egipcio y Heraclion, en griego», indicó.